Diccionario de psicología social (pichon riviere)



Descargar 422 Kb.
Página8/21
Fecha de conversión03.12.2017
Tamaño422 Kb.
Vistas974
Descargas0
1   ...   4   5   6   7   8   9   10   11   ...   21

MALENTENDIDO


Enfermedad básica del grupo familiar, cuyos orígenes deben buscarse en un desajuste o desarticulación entre la imagen interna que el paciente arrastra desde la infancia acerca de su grupo familiar (grupo interno) y el grupo familiar real y actual (grupo externo) (66-67).

 

1. Concepto.- Imaginemos un paciente que se queja porque su madre no le da dinero, no le compra ropa o no satisface sus caprichos. El paciente tiene 20 años, y la madre considera que él ya es grande para trabajar y satisfacer por sí mísmo sus necesidades.



Imaginemos otro paciente que considera que su padre es un ser que se empeña en hostigarlo permanentemente, en criticarlo y hacerle la vida imposible, cuando en rigor lo único que el padre desea es ayudarlo. Por ejemplo, cuando el padre le dice al hijo que se haga un test vocacional, éste entiende la sugerencia como un ataque personal, o como una orden acerca de que debe estudiar y no ser un vago.

En ambos casos se han producido malentendidos: el hijo tiene una imagen interna de su madre o de su padre, que no coincide con lo que ellos son realmente en la actualidad. Las distorsiones en las imágenes internas se produjeron en algún momento de su historia cuando se instrumentó el mecanismo de la escisión del objeto total en bueno y malo. En el primer ejemplo, el sujeto se siente totalmente amado por su madre (objeto interno bueno), y en el segundo caso totalmente odiado por su padre (objeto interno malo).

Este mecanismo de escisión opera desde el momento del nacimiento, cuando el proceso sigue dos direcciones distintas: "hacia la gratificación (constituyéndose así el vínculo bueno) y hacia la frustración (configurando el vínculo malo). Es así como surge la estructura 'divalente' en el sistema vincular con objetos parciales o, más claramente expresado, con una escisión del objeto total en dos objetos parciales: uno de ellos vivido con una 'valencia' totalmente positiva, por el cual el sujeto se siente totalmente amado y al cual ama; el otro objeto está signado por una 'valencia' negativa: el sujeto se siente totalmente odiado, siendo recíproco este vínculo negativo del que necesita deshacerse o controlar" (67).

La consecuencia resulta entonces ser que "el paciente tiene una visión de su grupo primario distinta totalmente de lo que éste es en realidad, produciéndose entonces una intensificación del proceso de incomunicación, dada por el desajuste o desarticulación entre ambas imágenes" (66). En efecto, difícilmente puedan comunicarse y entenderse dos personas si una intenta ayudar a la otra y ésta considera que la primera lo está destruyendo.

"El paciente tiene una imagen distorsionada de los miembros de su familia, con los que no puede comunicarse precisamente por esta perturbación en el vínculo. Su emisión y recepción de mensajes son permanentemente interferidas por la proyección de imágenes internas construídas durante la infancia en situación de frustración o gratificación que no puede modificar. Como dijimos, estas imágenes no coinciden con la realidad, porque se configuran sobre la base de los vínculos bueno y malo siguiendo un modelo estereotipado y arcaico" (67-68).

El rol del terapeuta será, aquí, indagar "la articulación de este mundo interno con el grupo externo. A través de esa confrontación con la realidad podremos evaluar la intensidad y extensión del 'malentendido', enfermedad básica del grupo familiar" (67).

 

MOTIVACION


Factor que, junto a las necesidades y las aspiraciones, subyace en el proceso del aprendizaje, la comunicación y las operaciones tendientes al logro de la gratificación en relación con objetos determinados. El aprendizaje y la comunicación, aspectos instrumentales del logro del objeto, poseen una subestructura motivacional (16).

 

1. Concepto.- Quien aprende, quien se comunica es porque está motivado. "El aprendizaje y la comunicación, aspectos instrumentales del logro del objeto, poseen una subestructura motivacional" (16). Los procesos de aprendizaje y comunicación constituyen la superestructura, bajo la cual subyace una infraestructura (o subestructura), constituída precisamente por las motivaciones. "El campo de la infraestructura, depósito de motivos, necesidades y aspiraciones, constituye el inconciente con sus fantasías (motivación), que son el producto de las relaciones de los miembros del grupo interno entre sí (grupo interno como grupo mediato o inmediato internalizado)" (16). Este fenómeno puede ser estudiado en la alucinación y en la fantasía.



a) "En el contenido de la actividad alucinatoria, el paciente oye la voz del líder de la conspiración inconciente en diálogo con el 'self', a quien controla y observa, ya que es una parte proyectada de él mismo" (16).

b) "En la fantasía motivacional hallamos [también] una escala de motivos, necesidades y aspiraciones que subyacen en el proceso de aprendizaje, la comunicación y las operaciones tendientes al logro de la gratificación en relación con objetos determinados. La acción y la decisión se asientan sobre esa constelación de motivos y el logro está más relacionado con la aprehensión del objeto que con la descarga de tensiones como lo describiera Freud" (16).

En esta última idea suele insistir Pichon Rivière a lo largo de su obra: lo que motiva al sujeto no es tanto la necesidad de descargar tensiones o excitaciones instintivas, como la de entablar un vínculo con un objeto: "las necesidades constituyen el fundamento motivacional del vínculo" (10). Tal es uno de los aspectos de la crítica de Pichon Rivière a la posición instintivista de Freud. En la opinión de Pichon Rivière (20), no cabe hablar de un instinto de vida ni de un instinto de muerte, agresión o destrucción, sino, respectivamente, de vínculos gratificantes que hacen considerar como bueno al objeto, y de vínculos persecutorios que lo hacen considerar como malo. En efecto, "sobre la base de las necesidades corporales que promueven el reconocimiento de las fuentes de gratificación mediante técnicas más o menos universales y durante el desarrollo infantil, se constituye esa unidad fundamental que es el 'vínculo'" (67).

No obstante ello, dicho autor le reconoce al creador del psicoanálisis el descubrimiento de la motivación, considerándola su más grande contribución, al relacionar los fenómenos del "aquí y ahora" con la historia personal del sujeto a partir de lo que llamó "sentido del síntoma".

 

2. Doble estructura de la motivación.- Esto último significa que cada persona se conduce de acuerdo a motivaciones personales; no obstante detrás de ellas, también, podemos identificar motivaciones universales, comunes a todos. A las primeras, Pichon Rivière las designa como el aspecto direccional secundario de la conducta, y a las últimas el aspecto direccional primario.



Así, "la conducta motivacional, la más ligada al destino del sujeto, consta... de esta doble estructura, en la que se puede observar que el aspecto direccional primario está ligado a las etapas iniciales del desarrollo. El proceso universal que promueve la motivación es el de la recreación del objeto, que adquiere en cada sujeto una determinación individual, surgida de la conjugación de las necesidades biológicas y el aparato instrumental del yo. El aspecto direccional secundario, elección de tarea, de pareja, etc., pasa por el filtro grupal, que en definitiva decide la elección" (16).

 




Compartir con tus amigos:
1   ...   4   5   6   7   8   9   10   11   ...   21


La base de datos está protegida por derechos de autor ©psicolog.org 2019
enviar mensaje

enter | registro
    Página principal


subir archivos