Diccionario de psicología social (pichon riviere)



Descargar 422 Kb.
Página13/21
Fecha de conversión03.12.2017
Tamaño422 Kb.
Vistas938
Descargas0
1   ...   9   10   11   12   13   14   15   16   ...   21

PORTAVOZ


Portavoz de un grupo es el miembro que en un momento dado denuncia el acontecer grupal, las fantasías que los mueven, y las ansiedades y necesidades de la totalidad del grupo. El portavoz es un rol en el cual el sujeto no habla solamente por sí, sino por todos, es decir, en él se conjugan la verticalidad y la horizontalidad grupal (158). Un ejemplo de portavoz es el 'enfermo' de un grupo familiar. Sinónimos: 'alcahuete', 'radar' grupal.

 

1. Concepto.- El grupo se estructura sobre la base de un interjuego de roles, de los cuales Pichon Rivière destaca principalmente tres, dada la importancia que adquieren en la vida grupal: el portavoz, el chivo emisario y el líder. Pichon Rivière considera el concepto de portavoz como uno de los pilares de su teoría (157-158).



Portavoz de un grupo "es el miembro que en un momento denuncia el acontecer grupal, las fantasías que los mueven, las ansiedades y necesidades de la totalidad del grupo". El portavoz no habla solamente por sí sino por todos, es decir, en él se conjugan la verticalidad y la horizontalidad grupal (158). Así, la dialéctica entre lo vertical del sujeto y lo horizontal del grupo se hace comprensible por el concepto de portavoz, rol que, mediante una problemática personal del sujeto denominado precisamente portavoz, vehiculiza toda la estructura grupal (aún sin darse cuenta de ello) "y que nos remite como signo a las relaciones infraestructurales, implícitas, en las que están comprometidos todos los integrantes ddeel grupo [...y] muchas veces esa horizontalidad, acontecer grupal, sólo puede ser decodificada por la sumación de lo verbalizado o actuado por varios portavoces" (196).

Lo que dice o actúa el portavoz será interpretado, lo que se debe hacer en las dos dimensiones de la verticalidad y la horizontalidad. Así, una vez señalados los aspectos individuales, motivacionales del portavoz (dimensión vertical), la interpretación tenderá luego a desocultar el acontecer implícito grupal o comunitario (dimensión horizontal) (134). Tengamos presente que las necesidades, ansiedades y fantasías personales y propias del portavoz hacen a la horizontalidad, pero el hecho de que las formule en un momento dado del acontecer grupal hacen a la horizontalidad del emergente.

El hecho de que el portavoz denuncie el acontecer grupal no nos debe llevar a pensar que es alguien que hace interpretaciones. El portavoz sólo se limita a denunciar el acontecer incluso sin percatarse de ello. En todo caso, lo que el portavoz dice será luego interpretado por el coordinador del grupo.

Finalmente, para ser portavoz y poder constituírse en emergente del grupo, se requieren algunas condiciones personales del sujeto que asuma ese rol: "por su historia personal, es muy sensible al problema subyacente ya que, actuando como radar, detecta las fantasías inconcientes del grupo y las explicita" (128).

 

2. El enfermo como portavoz.- Un ejemplo importante de portavoz es el integrante del grupo familiar denunciado como 'enfermo'. "La enfermedad de un miembro... opera como 'denunciante' de la situación conflictiva y del caos subyacente que este dispositivo patológico de seguridad intenta controlar. El paciente, por su conducta desviada, se ha convertido en el portavoz, el "alcahuete" del grupo" (70).



En efecto, "cuando emerge una neurosis o una psicosis en el ámbito del grupo familiar, descubrimos que previamente un grado determinado de inseguridad se ha instalado en el seno de ese grupo, impotentizándolo. Esto significa dinámicamente que un miembro del grupo familiar asume un rol nuevo, se transforma en el portavoz y depositario de la ansiedad del grupo. Se hace cargo de los aspectos patológicos de la situación en un proceso interaccional de adjudicación y asunción de roles, que compromote tanto al sujeto 'depositario' como a los 'depositantes'" (187).

Precisamente, "el portavoz ha enfermado a causa de esa depositación masiva de las situaciones de inseguridad e incertidumbre del ambiente y la asunción de las pérdidas sufridas por su grupo inmediato familiar" (126). En ese momento es el miembro más débil del grupo, pudiéndose luego transformar, terapia mediante, en el líder del cambio (126). Cuando surge un portavoz o enfermo, el grupo comienza a segregarlo , con diferentes intensidades según cada caso, con lo que "el enfermo es alienado por su grupo inmediato" (52).

 

POSICION


Cada uno de los momentos del desarrollo psíquico, caracterizado por una peculiar configuración del yo, los vínculos, los objetos, las ansiedades y las defensas. Pichon Rivière reconoce tres posiciones: esquizoparanoide, depresiva y patorrítmica (18, 23, 47, 123).

 

1. Concepto.- La idea de posición corresponde originalmente a Melanie Klein, quien eligió precisamente ese término "para designar las fases paranoide y depresiva porque estos agrupamientos de ansiedades y defensas, aunque surjan primeramente en los estadios primitivos, no se restringen a éstos, sino que aparecen y reaparecen durante los primeros años de la infancia y bajo determinadas circunstancias en la vida ulterior" (b).



Pichon Rivière retoma esta idea de M. Klein pero hará una relectura de las diversas posiciones en función de su teoría de la enfermedad única. Desde esta perspectiva: a) en las posiciones adquiere especial relevancia, además del yo, los objetos, las ansiedades y las defensas explícitamente descriptas por Klein, lo que Pichon Rivière llama vínculos, que se constituyen, por ejemplo, a dos vías en la posición esquizoparanoide, y a cuatro vías en la posición depresiva; y b) la posición esquizoparanoide adquiere el valor de una situación patoplástica e instrumental, la posición depresiva el valor de una situación patogenética básica, y la posición patorrítmica el valor de una situación temporal, y, en particular, epileptoide.

En efecto: la teoría de la enfermedad única sostiene, entre otras cosas, que el enfermar implica un regreso a la situación vivencial de la posición depresiva y, con ello, también a una modalidad arcaica de instrumentar defensas para desprenderse de esa depresión básica, defensas que por entonces fueron exitosas y que corresponden a la posición esquizoparanoide, razón por la cual Pichon Rivière denomina a ésta, también, como instrumental. En el momento de la regresión (34), aquellos mecanismos defensivos operan como medios de expresión y configuración de las estructuras patológicas (neurosis, psicosis, perversiones, etc).

La posición patorrítmica "incluye los diferentes tiempos con que se manifiestan los síntomas generados en la posición depresiva o patogenética estructurada sobre la base de la posición instrumental esquizoparanoide" (18). La posición patorrítmica corresponde conceptualmente no tanto a los procesos descriptos por M. Klein como apariciones y reapariciones de las dos primeras posiciones durante la vida, sino específicamente a cómo, con qué ritmo lo hacen (por ejemplo, en forma lentificada o en forma explosiva o epileptoide) (24).

 

(b) Klein Melanie, "Algunas conclusiones teóricas sobre la vida emocional del bebé", en Obras Completas, Tomo III, Buenos Aires, Paidós-Hormé, 1974, página 207.



 




Compartir con tus amigos:
1   ...   9   10   11   12   13   14   15   16   ...   21


La base de datos está protegida por derechos de autor ©psicolog.org 2019
enviar mensaje

enter | registro
    Página principal


subir archivos