Departamento de farmacia-diploma en gisacf



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VICERECTORRIA DE DOCENCIA

FACULTAD DE QUÍMICA FARMACÉUTICA

DEPARTAMENTO DE FARMACIA-DIPLOMA EN GISACF






EL AUTOCUIDADO Y LA IMPORTANCIA DE COMPRENDER LA INFLUENCIA DE LA NEURO-PSICO-ENDOCRINO-INMUNOLOGÍA 

EN LATERAPIA NO FARMACOLÓGICA
Flor Ángela Tobón Marulanda. Profesora titular investigadora. Universidad de Antioquia. Facultad de Química Farmacéutica.
Introducción

«No es el más fuerte el que sobrevive. Ni el más inteligente.



Sino el que mejor se adapta a los cambios».

Charles Darwin


El farmacéutico del siglo XXI, debe educarse, formarse y actualizarse con los fundamentos epistemológicos de los medicamentos y afines, objeto de estudio de su disciplina, dimensionado al dialogo de saberes con las ciencias biomédica y humana, entre otras, para:
1. Educar a la comunidad y apoyar al equipo de salud, esencia de su quehacer cotidiano, desde el servicio de atención farmacéutica (SAF) de cualquier nivel de complejidad del sistema de seguridad social en salud (SSSS).
2. Contextualizar su objeto de estudio, basado en la atención primaria en salud (APS), buenas prácticas de farmacia (BPF) y en políticas farmacéuticas beneficiosas (PFB); haciendo énfasis en la promoción de la salud física, mental, social y en la conservación del medio ambiente para la seguridad del paciente.
3. Aportar al desarrollo integral sostenible, diverso y equitativo del Ser humano y de las localidades en derecho a la educación de conductas de vida saludable en antagonismo al consumismo de medicamentos y afines, el interés predominante de la megaeconomía farmacéutica.

La función social esencial del farmacéutico es contribuir a la promoción de factores protectores (FP) de la salud, informando y educando en la prevención de posibles factores de riesgos (FR) relacionados con el uso de medicamentos y afines, especialmente de aquellos fármacos con índice terapéutico estrecho (ITE) en poblaciones vulnerables como los niños, adultos mayores, mujeres embarazadas, pacientes inmunosuprimidos, entre otras.


El farmacéutico en el SAF desde su objeto de estudio, presta servicios basados en la APS, relacionados con los medicamentos. Para lo cual debe desarrollar la estructura organizacional del mismo, en el contexto específico; donde debe investigar los valores socioculturales, la motivación psicoafectivo, el modelo político-económico (PFB en la recepción, selección, almacenamiento, distribución, dispensación e indicación), la Tecnología Información Comunicación (TIC). Todas estas dimensiones de desarrollo a escala humana influyen en la oportunidad de la innovación y en la identificación de características del entorno y el medio ambiental para ayudar a la solución de las necesidades humanas, determinantes de la salud integral, ligada al desarrollo local y global.
El farmacéutico educado y formado como un agente social, a quién le corresponde hacer observación, análisis, evaluación, reflexiones y educar en torno al proceso complejo entre la salud y la calidad de vida o la enfermedad-sufrimiento hasta la posible muerte, asociado a medicamentos y afines. Esto requiere de la transformación de sus paradigmas al respecto de una forma integral para prestar la APS efectiva, conforme a sus capacidades y habilidades para un buen desarrollo de la GISACF que realice actividades de capacitación a la comunidad de su entorno y juntos busquen alternativas de promoción de la salud que fortalezca la salud integral del Ser humano y la conservación del medio ambiente sano.
El conocimiento integral del farmacéutico para aplicarlo en acciones prioritarias en el quehacer cotidiano, es una herramienta que aporta a la educación de conductas de vida saludables que induzca a la comunidad de su entorno a avanzar en el mejoramiento del autocuidado y al desarrollo humano en un contexto específico. Considerando que los procesos cognitivos en el uso óptimo de los medicamentos y afines, son complejos, son de interés para los prescriptores y las comunidades; además no es fácil incorporarlos a la práctica diaria e influyen en el uso de los mismos por prescripción o por automedicación.

Por estas razones la relación de comunicación Emisor (farmacéutico)-Receptor (comunidad), en ambas vías entre el farmacéutico-paciente, es una dimensión de desarrollo integral del farmacéutico, involucrada como parte de su función social de la promoción de la salud y el uso adecuado de los fármacos.


En la comunicación fluida Emisor-Receptor, clara y precisa, implica educarse y educar a las comunidades en las esferas y las metas de desarrollo; condiciones de vida del Ser humano como parte de su formación holística, en un contexto definido, donde se transita el proceso de la APS efectiva, a partir de una PFB.
En esta perspectiva, la educación y formación integral del farmacéutico, implica un razonamiento epistemológico de su objeto de estudio “los medicamentos y afines”, ligado a su responsabilidad y función social en dialogo de saberes para su desempeño humanista en la GISACF desde la APS y la seguridad del paciente.
La GISACF en forma coordinada con los servicio de atención en salud (IPS, EPS), para seguir las recomendaciones de la OMS/OPS de desarrollar la APS efectiva, debería propiciar otras acciones diferentes a las tradicionales de intercambiar productos farmacéuticos por dinero; modelo político-económico neoliberal, centrado en el mercado, por otras actitudes y prácticas innovadora de disponer de más tiempo a la asistencia integral que beneficie al Ser humano para promover una mejor y mayor calidad de vida en el tiempo.
Teniendo en cuenta que los fármacos son elementos complejos esenciales de la terapéutica que pueden ayudar a la salud-calidad de vida o la enfermedad-sufrimiento hasta una posible muerte; pero, ellos no son en varios casos la única opción terapéutica para la prevención, tratamiento, recuperación y mantenimiento de la salud física, mental, social y ambiental. Simultánea a la promoción de la misma, requiere que el farmacéutico conciba su autocuidado y forje su capacidad de respuesta al Ser humano (paciente) en la asistencia a sus necesidades de salud relacionadas con su objeto de estudio.
Entre ellas, la promoción de FP que ayuden a mejorar el bienestar como conductas de vida saludables, la agilización al acceso oportuno a los medicamentos de calidad y a buen costo; la reducción del tiempo de espera, la educación en prevención de las RAM y la promoción de otros tratamientos no farmacológicos, entre otros.
En perspectiva de una GISACF, este diplomado ambiciona sensibilizar a los participantes en la necesidad de otras acciones integrales farmacéuticas efectivas, basadas en la APS y en las PFB, pensadas a partir de las teorías técnico-científicas y humanas que existen, acerca de otras alternativas terapéuticas que fortalece la salud desde la ecología humana que previene enfermedades o como coadyuvante al tratamiento farmacoterapéutico.
La promoción de la terapia no farmacológica, como la acupuntura, el yoga, escuchar música, mesoterapia, reflexología, hidroterapia, el baile, terapia neural, aromaterapia, entre otras; en la mayoría de los casos, puede representar menos riesgo para la salud y el medio ambiente. Son terapias alternativas a los medicamentos, desde la mirada fisiológica y farmacológica de la interrelación entre las reacciones bioquímicas en las áreas neurológico-psicológicas que estimulan en el tiempo el sistema inmunológico, los neurotransmisores, las hormonas, los neuropéptidos, entre otras sustancias endógenas en las células cerebrales e influyen en la transmisión nerviosa de mensajes por las células, tejidos, órganos y sistemas del organismo.
Los neuropéptidos endógenos inducen una cascada de reacciones bioquímicas en el Sistema Nervioso Central (SNC) del Ser humano a través de las sinapsis entre una neurona con otra, produciendo impulsos nerviosos para enviar señalizaciones (mensajes) que producen modificaciones en la psiquis (pensamiento, ideación, juicios de valor, entre otros), en forma positiva o negativa y en consecuencia efectos en el sistema orgánico-mental-emocional, estimulando o deprimiendo. Esto a su vez, altera la retroalimentación de este sistema.
El objetivo general de este texto es que los farmacéuticos reflexionen a cerca de la necesidad de comprender de manera integral, cómo influyen las terapias no farmacológicas, integradas a la APS, consideradas estrategias de promoción de conductas de vida saludables, a partir del concepto de la NEURO-PSICO-ENDOCRINO-INMUNOLOGÍA en el proceso complejo de la salud-calidad de vida o en la enfermedad-sufrimiento hasta la muerte.
También se pretende sensibilizar a los copartícipes en la necesidad de aumentar conciencia sobre la responsabilidad social de estructurar un modelo organizacional e intersectorial del SAF, desde el cuestionamiento de cuatro pilares fundamentales:

Primero, la práctica cotidiana del currículo y cuestionarse: ¿Es el plan curricular actual pertinente, en cuanto que acerca lo teórico a la práctica social para resolver las necesidades de las comunidades?

Segundo, el clima organizacional: ¿Es coherente y consecuente en el SAF actual entre pensamiento y comportamiento integrado a la APS?

Tercero, la ética y la bioética: ¿Es fundamentada en principios universales sobre la moralidad de la conciencia de actos y normas humanas del farmacéutico?

Cuarto, la gestión político-administrativa del SAF, en especial la promoción de la salud: ¿Es de carácter formativo, de control, seguimiento y evaluación del impacto social de la GISACF en el marco de la APS y la PFB hacia la sociedad?
De igual manera, las preguntas-problemas del tema, se plantean a través de los siguientes interrogantes:
¿Cómo lograr en los farmacéuticos a través de esta reflexión naciente en torno a los conceptos de teórico-científicos de la NEURO-PSICO-ENDOCRINO-INMUNOLOGÍA, que ella influya en el quehacer académico cotidiano del farmacéutico por niveles y en forma escalonada en el SAF incrustado y parte activa en una sociedad llena de carencias, necesidades y problemas?
¿Estos conceptos deben insertarse a las competencias farmacéuticas, desde la APS como parte de la responsabilidad social de la GISACF?
¿Qué tipo de formación académica recibe el farmacéutico en liderazgo, política pública farmacéutica, realidad social, cultura; valores socioculturales y psicoafectivos y medio ambiental, para que actúe con responsabilidad social ante sí mismo y ante la sociedad?
Marco conceptual
El concepto de la NEURO-PSICO-ENDOCRINO-INMUNOLÓGIA, según algunos progresos de los estudios de la neurociencia, se entiende como una cascada de reacciones bioquímicas endógenas en las células neuronales del SNC, inducidas por un estímulo exógeno o endógeno que estimula o inhibe la producción de sustancias bioquímicas llamados neuropéptidos (sustancias mensajeras), en la cantidad necesaria para la homeostasis (equilibrio dinámico de los seres vivos) entre el organismo-la mente-las emociones.

De la cantidad y calidad de la secreción de los neuropéptidos endógenos esenciales, depende la modulación de los tipos de sinapsis, eléctricas y químicas para la transmisión del impulso nervioso que determina la homeostasis entre el organismo-la mente-las emociones; y de esta, depende ciertas conductas positivas o negativas del Ser humano.

Los neuropéptidos, se clasifican farmacológicamente, según el tipo de estímulo, tales como:

1. Neurotransmisores estimulantes: la Adrenalina (ADRE), la Noradrenalina (NA) y la Dopamina (DO), estimulan la actividad músculo-esquelética, el comportamiento activo, las reacciones emocionales fuertes, la velocidad de pensamiento y lenguaje. Pero dependiendo de la concentración plasmática (Cp) del neurotransmisor, la conciencia puede ser organizada o desorganizada. No obstante, la acción farmacológica estimulante depende de las múltiples variables mencionadas, en especial la variabilidad biológica de cada Ser humano único.

Por dicha acción estimulante, la persona puede estar consciente, atenta, realizar movimientos complejos y tener una concentración con cierta coordinación; pero, en situaciones críticas de estrés o en Cp elevada, puede aumentar el riesgo a equivocarse.

2. Neurotransmisores inhibidores: la Serotonina, el Ácido Gama-Amino-Butírico (GABA), las Endorfinas (neuropéptidos endógenos semejantes a la Morfina) y neuropéptidos endógenos semejantes al Diazepam, inducen la relajación, el descanso y el bienestar.

3. Hormonas: la Tiroxina, el Estradiol, la Progesterona, la Testosterona, el Cortisol, la Insulina y la Secretina, entre otras, mediante una retroalimentación entre el Hipotálamo y la Hipófisis en el SNC con glándulas del Sistema Nervioso Periférico (SNP), como las suprarrenales, los ovarios, los testículos y el estómago, entre otras.

4. Autacoides, como las Prostaglandinas (PGs) localizadas en diferentes parte del organismo produce acciones farmacológicas diversas y la Histamina (autacoide o neurotransmisor) en la piel, pulmones, vasos sanguíneos y en los músculos, entre otros.

Estos neuropéptidos endógenos se movilizan por todo el organismo a través de los vasos sanguíneos y linfáticos, cuya función es la regulación de la señalización de mensajes positivo, negativo o ambos, según la acción farmacológica de estímulo o antagonismo. Lo que se traduce en acciones y efectos farmacológicos en el SN (Sistema Nervioso Autónomo –SNA-; Simpático –SNAS- y Parasimpático (SNAPS) y en el SNP); a veces duales. Donde influyen la homeostasis en forma de triada epidemiológica: la variabilidad biológica (endógena)-Ser humano-factores ambientales (exógenos) y en las conductas de vida del Ser humano.

Este proceso complejo fisiológico o patológico, está regulado por la interrelación estrecha entre procesos bioquímicos endógenos de tipo neuro-psicológico y neuropsiquiátrico, inducidos por efectos de estimulación o inhibición de los neuropéptidos endógenos. Los cuales son alterados por las múltiples variables exógenas, llamadas variables psicosociales (VPS), las cuales afectan la retroalimentación de la triada epidemiológica: Ser humano-medicamento-medio ambiente.

Lo anterior, debido a que esta retroalimentación desde el SNC a otros sistemas o compartimientos del organismo, depende de dicho proceso en equilibrio. Esta homeostasis se puede relacionar con las funciones que tiene una persona en una oficina de telégrafos, la de recibir y transmitir señales y mensajes.

De ahí que dependiendo del estímulo o la inhibición de dicho proceso complejo influenciado por VPS afecta el equilibrio de la traída epidemiológica que mantiene la armonía o el desequilibrio respectivo entre el organismo-la mente-las emociones.

Así, cuando una parte de esta traída sistémica se desequilibra, las otras también. Dicha interrelación armoniosa o desequilibrada, determina lo que el Ser humano expresa (efecto, respuesta farmacológica), como un equilibrio entre la salud física-mental-social, manifestada como percepciones, pensamientos, sentimientos, reacciones y auto-acciones. Es decir, el Ser humano través de su vida en armonía, manifiesta coordinación, control, potenciación, fortalecimiento de sus conductas y prácticas o lo contrario en el desequilibrio.

En esta configuración, la educación holística del farmacéutico para gestione desde el SAF integral contemporáneo, instruya a la comunidad y actué, basado en la APS efectiva, como parte del sistema de garantía de calidad y coordinado con los servicios de atención en salud SAS, realice acciones teórico-prácticas en el tiempo.

Estas centradas en el impulso de satisfacer necesidades humanas de manera sistémica, integradas a un contexto específico que le aporte habilidades al Ser humano para el logro de su homeostasis interna y externa. Un sistema holístico a través de la promoción de la salud y el desarrollo humano integral que le aporte a la disposición y práctica de terapias alternativas de forma rutinaria que promueven la ecología y son menos tóxico que los medicamentos y afine de origen sintético.

Lo anterior, considerando ciertos estudios que señalan que el uso de terapias alternativas, induce la producción de neuropéptidos y estos tienen efectos de oxigenación del organismo y de relajación; por lo que evita o alivia síntomas y signos de patologías o puede utilizarse como coadyuvante a la farmacoterapia, cuando esta sea realmente necesaria.

Desde esta visión, se plantea la hipótesis que el farmacéutico debe educarse a partir de su objeto de estudio para educar al otro, en el desarrollo humano integral sostenible, diverso y equitativo, parte de su quehacer cotidiano en el SAF. En el que busque alcanzar la mayor capacidad y habilidad para aportar información y conocimiento a sus usuarios hacia la búsqueda de un equilibrio entre la salud-calidad de vida y la enfermedad-sufrimiento.

Este planteamiento, se construye desde la argumentación teórica y filosófica de los siguientes cinco pilares esenciales, entre otros, para el desarrollo y formación integral del Ser humano (farmacéutico), las cuales van más allá a las postuladas por la OMS/OPS y a los contemplados en planes curriculares, que lo capacite en actitudes y prácticas cotidianas humana humanizante desde el SAF, basada en la APS para la seguridad de los usuarios:

1. En perspectiva de los Derechos Humanos: sustentada en el reconocimiento de la dignidad, inherente a la vida y al Ser humano en la Constitución Política de 1991.

2. El Desarrollo a Escala Humana: en el marco de la existencia de necesidades humanas de tipo existencial (del Ser, tener, hacer, estar, convivir, servir y trascender) y axiológicas (de subsistencia, protección, afecto, entendimiento, participación, ocio, creación, identidad y libertad). Estas necesidades son estrechamente relacionadas, requieren de satisfactores, como el que pueda facilitar el SAF en el tema de ayudar a la educación y a la salud integral, para la satisfacción del mínimo vital humano.

3. Las Esferas del Desarrollo: la ontológica (Ser), las políticas farmacéuticas beneficiosas, la sociocultural, la ambiental, la tecnológica y la económica.

4. Las Metas del Desarrollo: la autoestima, la autonomía, la creatividad, la solidaridad, la felicidad y la salud integral para entrelazar la resiliencia.

5. El Plan de Vida, como Ser humano líder (no jefe) en equipo con todos los involucrados en el SAF, es un proceso complejo y un procedimiento regulable mediante la “Constitución Personal” a lo largo de la vida personal y profesional. La cual ayude con disciplina a construir desde el quehacer cotidiano del SAF, la identidad del Ser humano. Así posiblemente, sea más racional, consuma menos fármacos y se diferencie de las demás especies; y, este a su vez, construya su identidad y ayude a construir una identidad colectiva (1-8).

Partiendo de los argumentos teórico, filosófico y la hipótesis planteada, se puede deducir que el problema esencial actual de la deficiente GISACF es la poca educación y formación integral del farmacéutico en las cinco dimensiones expuestas de forma integradas a un contexto específico. Por tal razón, el farmacéutico tiene limitaciones para educar en lo que significa el Ser humano y que este requiere esencialmente de la educación en los cinco pilares mencionados como satisfactores de sus necesidades y mitigarlas. La cual exige de una conceptualización amplia y práctica del ideal pedagógico social de aprender a aprender, desaprender y reprender, de tal forma que el farmacéutico se ajuste a los cambios contemporáneos y se capacite para educar a la comunidad hacia el avance de otra cultura.


Por consiguiente, el farmacéutico al educarse en forma holística, educa desde el aula de cada asignatura y del SAF mediante una gestión sistémica sistemática, en la formación integral en coherencia entre la teoría y la práctica de su objeto de estudio, dimensionado a la realidad social en un contexto especifico y en dialogo de saberes con otras ciencias involucradas. Una necesidad de acercar la teoría a la práctica en equipo intersectorial.
Desde este panorama, se entiende que la labor del farmacéutico de educar desde la GISACF en mejores prácticas de autocuidado, basada en la APS, esta aporta a la seguridad del paciente, mediante intervenciones educativas que promocione la salud física, mental y social. Teniendo en cuenta que la salud integral, es condición ineludible para la armonía entre las relaciones del organismo-psiquis-emociones.
Además dicho equilibrio, está en relación directa con la ecología de los sistemas internos y externos del Ser humano, ligada al progreso sostenible de la localidad, una opción de disminuir el uso y el consumismo irracional de medicamentos y afines, por otras alternativas menos tóxicas para los seres vivos y el medio ambiente.
En este sentido, un modelo organizacional de GISACF, ayuda a educar a la comunidad para que practique continuamente alguna terapia alternativa que estimula la producción de sustancias mensajeras endógenas y estas ayude a la oxigenación del organismo y al equilibrio entre las emociones positivas (la alegría, el amor, la esperanza, la intuición, las aspiraciones, los sueños, entre otras) y las emociones negativas (la tristeza, el odio, la envidia, la ira, la pereza, entre otras). Esta información por estimulación de dichas emociones de origen exógeno, ingresa al Sistema Límbico (área del SNC), donde se controla la conducta y el comportamiento humano por medio de los órganos de los sentidos. De allí se envía la información recibida al cerebro frontal, área del SNC que la procesa racionalmente y la transmita a la periferia del SNC al SNA y al SNP, como efectos farmacológicos (respuestas endógenas positivas o negativas), de acuerdo a la homeostasis que alcanza cada Ser humano.
Este proceso complejo de la homeostasis de sustancias endógenas que determinan actitudes y prácticas humanas, hace parte el desarrollo de la estructura mental que paralelamente construye capacidades y habilidades en la persona y esta pueda expresar sus características individuales en las relaciones psicoafectivas y socioculturales, determinantes en el comportamiento humano más allá de lo predecible.
Dichas características pueden ser condicionadas positivamente por la educación desde la familia y por todas las escuelas por donde transite el Ser humano hasta la Universidad y por la escuela de la vida de su entorno y medio ambiente, le permite a cada Ser humano único, comprender o no, lo que significa tener salud-calidad de vida para la prevención de la enfermedad-sufrimiento hasta la muerte, en perspectiva del desarrollo local.
La industria farmacéutica investiga y se aleja de la promoción de la salud. Desde hace varias décadas, a esta le interesa más investigar PA que simulen la acción farmacológica de los neuropéptidos endógenos con el fin de diseñar y desarrollar psicofármacos sintéticos semejantes a éstos, para aliviar los síntomas de trastornos mentales por alteración de algún neurotransmisor por encima de la promoción de conductas de vida que los estimule o inhiba para evitar el desequilibrio de la homeostasis por la alteración de algún neuropéptido.
Según estudios del cerebro de muertos por suicidio, estos presentan disminución del neurotransmisor Serotonina. Asimismo, el estudio del cerebro de pacientes esquizofrénicos fallecidos, muestra neuronas en dos vías distintas del SNC que sintetizan, almacenan y liberan el neurotransmisor Dopamina: en la Mesolímbica, se encuentra aumento de la Dopamina, relacionada con los Síntomas Positivos de la Esquizofrenia (delirio, alucinación, desorganización del pensamiento, conducta y percepciones delirantes). Mientras que en la Vía Mesocortical, se encuentra disminuida la Dopamina, referida a los Síntomas Negativos de la enfermedad (apatía, dificultad para disfrutar las actividades cotidianas, falta de motivación, tendencia al aislamiento y afecto plano), provocados por la pérdida de funciones de tipo neuro-psiquiátrico y neuro-psicológica. De igual manera, estudios de cerebros de muertos con enfermedad de Parkinson, indica disminución de la Dopamina y aumento dela Acetil Colina (Ach), neurotransmisor del SNA Parasimpático, entre otros orígenes de enfermedades investigadas.
Por lo anterior, se puede desprender que es relevante entender el proceso fisiopatológico de la enfermedad-sufrimiento para intervenirlo mediante la promoción de la salud a través de las terapias alternativas, como una opción terapéutica relacionada con la estimulación de neuropéptidos endógenos que a su vez, estimulan el sistema inmunológico y ayudan a la sincronización del reloj biológico (12 horas luz y 12 horas de oscuridad).
Este último directamente relacionado con la Crono-farmacología, ciencia que hace parte de la farmacología y estudia la hora más adecuada de administrar un medicamento, de acuerdo a la Cp de ciertos neuropéptidos para que el principio activo (PA), alcance la cantidad óptima en el sitio de acción con menos RAM. Es decir mayor seguridad y efectividad para el paciente durante la farmacoterapia de enfermedades graves como el cáncer, infecciones por hongos o parásitos, altamente resistentes a los fármacos, entre otras enfermedades.
En esta dirección el farmacéutico en la GISACF tiene el compromiso de educar en la promoción de conductas de vida para una salud integral y comprender la importancia del mecanismo de acción farmacológico de los PA, sus RAM tóxicas e interacciones (objeto de estudio), en determinado proceso fisiopatológico, entre otros aspectos, para su uso óptimo.
En el caso de la utilización de psicofármacos exógenos, entre los más utilizados están el Fenobarbital, Clonazepam, Bromazepam, Flunitrazepam y el Diazepam (Hipnosedantes); Haloperidol, Clorpromazina, Levomepromacina (Antipsicóticos o Neurolépticos); Triazolam, Midazolam, Lorapezam, Oxazepam (Ansiolíticos). Si bien, estos psicofármacos son un FP para la salud mental; a la vez, también pueden convertirse en un FR. Teniendo en cuenta que ellos no tienen en la mayoría de los casos, un efecto curativo de las causas posibles de la alteración mental de origen exógeno.
Sin embargo, ellos antagoniza, enlentece o disminuye ciertos neuropéptidos endógenos de los mencionados (sustancias mensajeras), especialmente en el Sistema Límbico, cambiando la personalidad y la actitud de la persona frente a las causas exógenas (VPS) que exacerban signos y síntomas de la enfermedad, principalmente en pacientes en condiciones críticas y pueden agravar la enfermedad de base.
Es decir, los psicofármacos exógenos en algunos casos, ayudan a la homeostasis entre el organismo-mente-emociones; y, a la vez, alteran el proceso de la salud-calidad de vida hasta la enfermedad-sufrimiento y pueden convertir en un FR para la salud mental. Debido a que afectan la voluntad y las propiedades cognoscitivas de la persona, por ejemplo, el paciente no acepta su enfermedad y el psicofármaco le produce una actitud de indiferencia frente a sus problemas de la vida diaria; lo que le impide a la persona tenga voluntad para procesar sus dificultades (VPS) y transformar sus realidades de forma asertiva.
Esta situación, puede tener mayor posibilidad y hacerse más grave en ciertos tratamientos crónicos de alteración mental con psicofármacos exógenos, sin establecer de forma clara y precisa el origen endógeno o exógeno de dicho trastorno, desde lo neurológico, psíquico y emocional; sus causas y junto con la consideración de la influencia de las causas externas posibles (VPS), determinantes en la fisiopatología de la alteración mental reactiva o endógena que conduce al desequilibrio entre el organismo-mente-emociones (13, 14, 15).

Estrategias de cómo acercar estos conceptos a la GISACF como una práctica diaria
El farmacéutica para llevar a la práctica estos conceptos en la gestión integral del SAF, conexa a la APS de forma escalonada, debe educarse en otra visión de educación integral que le permita educar a otros, diferente al enfoque del modelo tradicional político-económico neoliberal mercantilista para actuar en coherencia con las necesidades de las comunidades.
Esto implica la indagación en la comunidad de cómo servirles y transcender en su entorno, desde miradas integradoras del Ser humano y junto con este, busque motivaciones dinámicas intrínsecas que le mejore su salud orgánica, mental, emocional y social con su entorno; siendo amable con el medio ambiente para un óptimo bienestar individual y colectivo.
El farmacéutico tiene el reto de educarse y educar en el marco de la APS y la PFB en conductas de vida saludables tempranas, como en la recreación; sin el uso de APST y cuando sea realmente necesario, usarlo hasta donde sea posible, solo monoterapia. Para alcanzar este desafío, primero debe comprenderse a sí mismo, para luego poder vislumbrar cómo educar al otro, en su complejidad del Ser y en el actuar, ligada a la producción fisiológica o patológica de neuropéptidos endógenos, los cuales pueden ser alterados por VPS, el uso de otros fármacos o agentes psicotrópicos (APST).
Se propone la opción de la incorporación de una o varias terapias alternativas en la práctica diaria desde que ayudan a mantener la ecología humana, como la fitoterapia, acupuntura, yoga, reflexología, hidroterapia, terapia neural, entre otras. En general, se trata de promover el arte y la lúdica (musicoterapia, el baile, la pintura, la lectura, la escritura, el teatro); entre otras relacionadas, denominadas casi indistintamente como ocio, tiempo libre útil, recreación, juego y deporte, realizados en un tiempo y espacio adecuados.
Estas estrategias pedagógicas lúdicas, contribuye al goce sano, descanso, esparcimiento, meditación; al trabajo en equipo solidario colaborativo y al uso adecuado del tiempo libre. Esta son medidas preventivas de la enfermedad-sufrimiento o como terapias de primera opción al tratamiento farmacológico hasta donde lo permita las condiciones clínicas individuales de un Ser humano único. Considerando que estas actitudes y practicas continuas, estimula la homeostasis NEURO-PSICO-ENDOCRINO-INMUNOLÓGICO de forma positiva que fortalece al Ser humano en el tiempo y beneficia la transformación social.
De otro lado, la GISACF que promocione alternativas terapéuticas, también aporta a la neutralización del actual modelo político-económico farmacéutico, nacional y global, no centrado en el Ser humano, que viene induciendo una ética deficiente en valores, a poca responsabilidad social del SAF organizacional que fomente el autocuidado de la salud mental, física y social, y en el cuidado del medio ambiente.

Al respecto la organización mundial de salud (OMS) en su informe “Una perspectiva global de la integración de la salud mental en la atención primaria", llama la atención sobre la necesidad de perfeccionar las actitudes y las prácticas de autocuidado en salud mental para ofrecer ayuda a los millones de personas afectadas por alteraciones mentales como los diversos tipos de depresión, psicosis y adicciones, que no reciben el apropiado cuidado y tratamientos que necesitan en la APS.

Al respecto, el farmacéutico en el SAF, debería hacer una mejor gestión de promoción del autocuidado, integrado a la APS y articularse de forma intersectorial con los programas y proyectos educativos de salud de la localidad. Además de identificar con el equipo sanitario en las zonas urbana y rural, alteraciones del sistema inmunológico o cualquier trastorno de salud en sus etapas tempranas. A la vez que le ofrezca a sus usuarios, orientación educativa de estilos y hábitos de vida saludables de forma constante.

Otro aspecto sensible y de controversia que se puede abordar desde la GISACF en el SAF con el equipo de salud, es la evaluación y análisis técnico-científico de una prescripción correcta de medicamentos, con base a un diagnóstico claro y preciso, fundado en la evidencia científica disponible y en los principios éticos de no maleficencia, el beneficio, la justicia y la autonomía para buscar la máxima efectividad clínica, los mínimos FR para el paciente, un costo mínimo y el respeto a la elección de tratamiento del paciente.

Mediante la GISACF, el farmacéutico puede formar redes de información sobre medicamentos para informar y educar en la conveniencia de buscar otras fuentes académicas accesibles sobre lo relacionado con la farmacología básica y la fármaco-epidemiología de los medicamentos y afines, que actualice al equipo de salud, especialmente a los prescriptores.

Acompañamiento diferente al que le ofrece la industria farmacéutica, debido a que esta, puede dar lugar a contradicciones y a una relación ética dual. Como puede ser el caso del tratamiento de alguna alteración de salud mental (ansiedad, depresión, psicosis, enfermedad bipolar, entre otras), solo con psicofármacos como primera opción (tratamiento no integral), sin tener en cuenta que dicho trastorno puede ser reactivo a posibles causas exógenas por VPS. Situación en la cual podría ser conveniente un tratamiento alternativo que promueve los psicofármacos endógenos que le ayude a evolucionar las VPS que afectan al paciente, con poca probabilidad de RAM comparadas con las posibles RAM tóxicas e interacciones de los psicofármacos exógenos.

Existen estudios que indican que los psicofármacos exógenos, puede agravar los signos o síntomas de la historia clínica del paciente o puede convertirse la alteración de base en un estado clínico crónico. Esto, puede inducir al paciente a un sufrimiento profundo, al aumento del riesgo de suicidio; deterioro de la productividad en el trabajo; a una relación conflictiva con la familia y a la desorganización social.

Situaciones que en la mayoría de los casos no se conocen, por la poca cultura de notificarlas o el temor a las demandas. Este problema es cada día mayor y más complejo, pero que en varias ocasiones, se ignora, se subestima, no se reconoce y no se trata de manera integral.

En este estado de crisis humanitaria global, influye la industria farmacéutica y la falta de una política pública clara de gobierno en materia de educación y salud. Esta, no proporciona la suficiente conciencia ética y humana, que capacite al profesional integralmente en el enfoque de riesgo de los fármacos y tenerlos en cuenta al momento de la prescripción. Además de controlar y evitar el uso indiscriminado (consumismo), influida por la publicidad agresiva por medios de comunicación masiva que ofrece beneficios de productos farmacéuticos (analgésicos, antidepresivos, ansiolíticos, neurolépticos, antigripales, nutracéuticos, laxantes), bondades que se alejan de las acciones fisiológica y farmacológicas reales por la variabilidad biológica del Ser humano único. Lo que indica que existe permanentemente, incertidumbre en la acción y efecto farmacológico de los PA, según las causas diversas de la enfermedad.
Se considera que en varios casos, el tratamiento farmacológico es paliativo de los síntomas y signos de la enfermedad, pudiendo enmascarar el cuadro clínico y agravar la enfermedad de base. Su uso indiscriminado se explica más en el mercado económico que en la necesidad del paciente, a quién se le debe ofrecer simultáneamente alternativas no farmacológicas; en ciertos casos, más beneficiosas y baratas que fortalecen la salud mental, física, social y ambiental de la población e impactar positivamente la salud pública y el progreso del país.
A manera de conclusión, por todos los planteamientos expuestos y las investigaciones consultadas desde lo fisiológico, bioquímico y farmacológico de los neuropéptidos endógenos, estas permiten inferir; por ejemplo, que los laboratorios productores de psicofármacos, no han podido investigar como diagnosticar de manera precisa y clara el estado anímico de cada Ser humano. Sin embargo, determinan la Cp de neuropéptidos endógenos que modifican el estado de ánimo y aumentan la pseudo-felicidad o antagonizan síntomas y signos de la tristeza. Pero, sin intervenir las causas endógenas y exógenas de la alteración de la salud mental, para diseñar y formular APST.
Además de que no se expresa con claridad y precisión, en el caso del uso de los psicofármacos, estos ayudan a tener salud; pero, también producen RAM como hepatotoxicidad y cardiotoxicidad ni establecen el grado de riesgo/benéfico.

Finalmente, los participantes deben discutir con sus compañeros estos conceptos y hacer su propia evaluación y análisis de sus propias CONCLUSIONES para la puesta en escena del tema en el foro.


Referencias bibliografías
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