Delegación benito juárez margarita maría martínez fisher, Directora General de Desarrollo Social en Benito Juárez


V.4. Principales Resultados del Programa



Descargar 2.22 Mb.
Página16/36
Fecha de conversión26.03.2018
Tamaño2.22 Mb.
1   ...   12   13   14   15   16   17   18   19   ...   36

V.4. Principales Resultados del Programa

Resultados del análisis de la base de datos de beneficiarios


El padrón de beneficiarios del Programa en el año 2013, fue integrado por 109 mujeres y 91 hombres; del total 18 eran menores de edad (de 1 a 16 años), otros 18 tenían edades dentro entre 18 a 30 años, 52 beneficiarios de 32 a 50 años y el restante 56% tenían edades de 51 años en adelante, siendo de 90 años el beneficiario más longevo. En cuanto a su estado civil, 48 de los beneficiarios (24%) manifestaron estar casados, teniendo el más joven 37 años y el mayor de 87; de dicho grupo 22 eran mujeres y 26 hombres. El resto de los beneficiarios manifestó como estado civil “soltero”.

Con respecto a su escolaridad; siete de los menores de edad, de entre 1 y 11 años, no cuentan con ningún grado escolar; mientras que los 11 restantes se encontraban cursando la educación básica. De los beneficiarios adultos entre 18 a 30 años, 5 manifestaron no tener ninguna escolaridad, 5 tener primaria o secundaria, 3 el bachillerato o carrera técnica, 2 licenciatura y 3 dijeron tener educación especial. En cuanto a los adultos de 32 a 50 años, 7 afirmaron no tener escolaridad, 23 cursaron algún grado de educación básica, 13 algún grado de nivel medio superior o carrera técnica, 6 indicaron tener licenciatura trunca o completa y 3 educación especial. De los beneficiarios con 51 años o más, 10 dijeron no tener escolaridad, 62 cursaron algún grado de educación básica, 27 algún nivel de educación media superior o carrera técnica o comercial; y 13 señalaron contar con licenciatura trunca o terminada. En suma, el 14.5% del total de los beneficiarios no contaban con ninguna escolaridad, 50.5% algún nivel de educación básica, 21.5% algún nivel de bachillerato o carrera técnica o comercial, 10.5% contaba con licenciatura trunca o completa y el 3% tuvo educación especial. De lo anterior podemos indicar que los niveles de escolaridad en ambos sexos son similares; presentando algunas variaciones significativas entre el porcentaje de hombres que afirmaban tener educación básica en comparación a las mujeres; mientras que dicha diferencia se invierte cuando conocemos que fue mayor el porcentaje de mujeres con educación media superior.


Cuadro 5.3

Nivel de escolaridad de los beneficiarios al Programa

Nivel de escolaridad

Mujeres

Hombres

Cantidad

Porcentaje

Cantidad

Porcentaje

Sin Escolaridad

14

12%

15

16.4%

Educación Básica

51

46.7%

50

54.9%

Bachillerato o Carrera Técnica

29

26.6%

14

15.3%

Licenciatura

11

10%

10

10.9%

Educación Especial

4

3.6%

2

2.1%

Total

109

100%

91

100%

Fuente: Base de datos del Programa Social Servicios Complementarios a Personas con Discapacidad, 2013.

Con respecto a la ocupación de los beneficiarios; 66 de ellos indicaron dedicarse al hogar, 2 eran ayudantes, 7 empleados, 19 comerciantes o vendedores por catálogo, 6 se dedicaban a algún oficio, 67 desempleados, 15 se encontraban estudiando, 1 indicó que pedía limosna, 15 pensionados y 2 no mencionaron su ocupación. Con los datos anteriores, debe hacerse notar que el mayor número de beneficiarios afirmó estar desempleado, teniendo en su mayoría una edad de 51 años y más; sin embargo, en este grupo de desempleados se ubicaron personas con edades de 20 a 50 años, siendo en su mayoría hombres.

En cuanto a su lugar de nacimiento, 49 de los beneficiarios indicaron haber nacido en algún estado de la República Mexicana, entre ellos Hidalgo, Sinaloa, Guerrero, Oaxaca, Veracruz, Estado de México, Baja California y Puebla. De dicho grupo, 4 beneficiarios indicaron tener entre 3 a 19 años de residencia en el Distrito Federal, mientras que el resto mencionó tener 30 o más años viviendo en la Ciudad de México. Los restantes 151 beneficiarios reportaron haber nacido en el Distrito Federal. Cabe mencionar que ninguno de los beneficiarios manifestó tener algún tipo de pertenencia étnica.

Por otra parte, 163 beneficiarios dijeron no contar con algún apoyo del gobierno; mientras que 37 indicaron tener algún apoyo del gobierno; en el mismo sentido, la mayoría reportó tener el apoyo de 70 y más y la tarjeta del Gobierno del Distrito Federal.

En cuanto a la persona que realizó el trámite del apoyo del Programa, 81 de los beneficiarios requirieron que lo realizara un familiar; para el caso de los menores de edad, quien realizó el trámite fue la madre en su mayoría, salvo 4 solicitudes hechas por el padre.

La vivienda representó un aspecto clave para que los solicitantes pudieran calificar como beneficiarios; así, la base de datos indicó que 28 personas vivían en casa habitacional que puede clasificarse como de clase media, 20 en casa popular, 11 en cuarto de servicios, 7 en cuarto redondo, 28 en departamento de clase media, 84 en departamento popular y 22 en una vecindad. Con respecto a la tenencia de la vivienda, 58 beneficiarios reportaron vivir en casa propia, 55 en renta y 87 en casa una vivienda prestada; y del total, 85.5% indicaron que el material de construcción de sus viviendas era de mampostería. En cuanto a los servicios con los que cuenta la vivienda, 36 beneficiarios mencionaron tener sólo 3 servicios y los restantes 164, 4 o más servicios. Así mismo, el 76% reportaron contar con 4 o más habitaciones en su vivienda; en este sentido, 130 beneficiarios duermen con 1 o 2 personas por habitación; mientras el resto reportó dormir con 3 a 5 personas por habitación, teniendo un caso de 7 personas viviendo en una sola habitación. Cabe resaltar, que la cédula de dicho caso, reportó contar con 4 habitaciones en su vivienda, por lo que la información requería de una mayor investigación que no se realizó, pero que muestra algunas deficiencias del padrón de beneficiarios.


La información respecto a los ingresos percibidos por cada familia permitió generar las cédulas socioeconómicas de cada beneficiario pero también conocer el contexto en el que se encuentran los beneficiarios; es así como 13 familias reportaron tener un ingreso mensual de $1,000.00 o menos, cuyo número de integrantes por familia con este ingreso fue de 1 a 4; 37 familias de 1 a 6 integrantes, percibieron un ingreso mensual de entre $1,000.00 a $2,000.00; 63 familias de 1 a 8 integrantes indicaron un ingreso mensual de entre $2,000.00 hasta $4,000.00. El resto de las familias reportaron ingresos mensuales de $4,000.00 hasta $7,000, con 1 a 8 integrantes por familia. En cuanto al número de integrantes por familia, 39 familias son unipersonales, 68 familias estaban integradas por 2 miembros, 40 familias por 3 y el resto con 4 o más integrantes.

De acuerdo a los datos expuestos, se puede concluir que los beneficiarios cumplieron con el perfil de presentar no sólo una discapacidad permanente, sino estar en condiciones de escasos recursos, de acuerdo a su ingreso familiar y el número de integrantes por familia, lo cual agudiza la escasez de recursos por las necesidades extraordinarias y específicas que tienen las personas con algún tipo de discapacidad, ya sean medicamentos, aparatos especiales, terapias, etc.

Así mismo, debe hacerse notar que la mayoría de las personas beneficiarias rebasan los 50 años y apenas cuentan con la educación básica, lo que se suma a la vulnerabilidad de su condición para, sobre todo, contar con mayores y mejores ingresos al no tener mayores capacidades para poder incrementarlos.

Resultados de las encuestas de satisfacción a beneficiarios


Las tres encuestas de satisfacción a los beneficiarios se realizaron en cada una de las tres ministraciones, teniendo como meta mínima la del 30% del total. Es así como en la primera ocasión se encuestaron a 120 beneficiarios, es decir, al 60%; para la segunda 78, el 39% y; para la tercera y final encuesta 64 personas, el 32%. El principal objetivo de las encuestas fue conocer la percepción que se tiene del Programa desde la perspectiva de los beneficiarios, para poder tener los insumos que respondieran a los indicadores de la matriz diseñada; pero también para saber de primera mano el grado de satisfacción que tienen algunos de los beneficiarios y con ello, conocer las áreas de oportunidad en las que puede mejorarse.

Los medios de difusión que tiene el Programa son la publicación en la Gaceta Oficial del Distrito Federal, medios impresos y carteles ubicados en el territorio delegacional; sin embargo, al cuestionarles con respecto al medio por el cual se enteraron del Programa, el 53% de los encuestados mencionaron a algún vecino o familiar, el 17% un cartel, poster, manta o volante y un 10% la visita a algún inmueble delegacional. Dichos resultados no difieren a los de la evaluación del año anterior, donde el principal medio por el cual se enteraron los beneficiarios, fueron los vecinos; por lo que podemos concluir que la difusión del Programa se realiza de “boca en boca” más que por medios “oficiales”, lo cual muestra ser un medio eficaz pero que puede ser un elemento de desinformación para conocer completa y claramente los requerimientos y procedimiento del Programa. Así mismo, puede ser muestra de que se requieren medios específicos que lleguen a la población potencial, reconociendo con ello sus características específicas.

Un aspecto importante en el proceso de calificación para recibir el beneficio del Programa es, si así se cree necesario, la visita domiciliaria por parte del personal de trabajo social a cargo de la Jefatura de Unidad Departamental de Servicios Sociales; la cual fue realizada en el 97.5% de los encuestados, es decir, sólo 2 de los 120 no contestaron al cuestionamiento y sólo 1 indicó no haber tenido ninguna visita. Lo anterior permite concluir que, la opción de visita domiciliaria indicada en las Reglas de Operación como parte del proceso de clasificación de los solicitantes, se realiza casi en todos los casos; lo cual hace más confiable la información del padrón de beneficiarios, pero también hace indispensable el incremento de los recursos humanos, materiales y técnicos para que dichas visitas se realicen de manera rápida para no demorar todo el proceso.

En cuanto al tiempo en que se realizó el proceso; el 37% de los encuestados indicaron que desde la solicitud hasta obtener la primera ministración, pasaron entre 4.5 a 6 meses, lo cual es similar a lo respondido el año anterior, ya que el 42% había indicado que el mismo proceso duró entre 4 y 6 meses, lo cual muestra un tiempo de respuesta que se ha disminuido poco aunque paulatinamente, pero que puede aumentar la eficiencia del Programa. Para las subsecuentes ministraciones, el 58% mencionó que entre la primera y segunda ministración duró el proceso entre 2.5 a 4 meses; mientras que el periodo más corto entre ministraciones fue de la segunda a tercera, ya que los beneficiarios mencionaron haberla obtenido en un promedio de 2 meses; por lo cual puede concluirse que la duración de todo el proceso, desde la solicitud hasta la última ministración, puede durar un promedio de 8 meses lo cual exige no sólo incrementar la eficiencia en la Jefatura de Unidad Departamental de Servicios Sociales, sino en la Dirección de Finanzas, la cual tiene a su cargo la expedición de cada beneficio.

Una de las formas de participación que tiene contemplado el Programa es el señalamiento por parte de los beneficiarios de algún problema observado, a través de realizar alguna queja y/o propuesta de mejora; aspecto que generalmente no se realiza. Así como el año pasado el 96% de los encuestados reportaron no haber realizado ninguna queja o propuesta; porcentaje que no cambió en las encuestas realizadas para la presente evaluación, ya que tanto en la primera como en la segunda el 95% y el 100%, respectivamente indicó no haber presentado ninguna queja. No obstante, debe destacarse que quienes realizaron algún tipo de queja o comentario se manifestaron con respecto al incremento monetario del apoyo, el que se complemente con apoyo psicológico y, quienes expresan molestia por la falta del servicio de elevador en las instalaciones delegacionales. Por su parte, y al cuestionárseles en la tercera encuesta con respecto a la propuesta de mejora al Programa, varios beneficiarios indicaron que se debería incrementar la difusión, agilizar los trámites, dar las ministraciones cada dos meses o que el pago sea en una sola ministración, realizar el pago a través de tarjeta bancaria y aumentar la eficiencia en el área de finanzas; incrementar el número de beneficiarios, complementar el Programa con otras formas como: bolsa de trabajo a personas con discapacidad, actividades deportivas o culturales específicas y apoyo con medicamentos.

En la evaluación inmediata anterior a la presente, a los beneficiarios se les cuestionó sobre la suficiencia que percibían en el beneficio otorgado, a lo cual el 94% indicó que consideraba suficiente el beneficio para lograr solventar sus necesidades básicas. Sin embargo, para las encuestas realizadas en esta evaluación, el porcentaje bajó a 55% en la primera encuesta, a 62% en la segunda y a 73% en la tercera. En consecuencia, a las personas que reportaron insuficiencia, indicaron las razones por el incremento en los precios de alimentos, ropa y medicinas, y por la falta de empleo e ingresos; situaciones que quedan fuera del alcance del Programa y la propia Delegación. Sin embargo, algunos beneficiarios mencionaron que, a pesar de ser poco el beneficio otorgado, podría ser suficiente si las ministraciones se realizaran en tiempos estipulados y sin tardanza para coadyuvar en la propia administración familiar; lo cual hace indispensable mejorar los tiempos de respuesta al interior de las áreas del Programa como al exterior.

En cuanto al número y personas beneficiadas por el Programa, los encuestados afirman en su mayoría que es sólo el beneficiario y el hijo, y en un menor porcentaje los padres. El preguntarles con respecto al uso del recurso proporcionado, los encuestados desde la evaluación del año pasado al igual que en la presente, indican invertir el beneficio en alimentos y medicinas principalmente, siendo su tercer mención la de los servicios necesarios para la vivienda y, como cuarta mención el pago de terapias, ropa y calzado en muchas ocasiones ortopédicos. Finalmente y, de lo menos mencionado se encuentra la inversión en la educación, lo que puede responder al hecho de que un alto número de beneficiados son adultos mayores; no obstante, también indica que el beneficio ayuda a las necesidades básicas y que podría complementarse con mecanismos o integración con actores que incrementen la capacitación y educación especial de las personas con discapacidad.

A pesar de lo que pueda concluirse de las respuestas con respecto a los beneficiados del Programa y la suficiencia e inversión del mismo, más del 90% de los encuestados aseveran que se ha mejorado su calidad de vida, entre otras razones, porque ayuda económicamente al gasto familiar, apoyando en la compra de alimentos, pago de la renta, deudas, terapias o aparatos especiales y medicamentos; y para muchos representa un ingreso que puede suplir la falta de empleo. No obstante, también existen quienes exigen un incremento en la ayuda y hacer notar que, a pesar del apoyo, éste no es un factor de cambio en su vida.

Finalmente, en cuanto al grado de satisfacción de las áreas involucradas en el proceso, los beneficiarios indicaron, con respecto a la difusión del Programa, que fue excelente en un inicio con el 37%, porcentaje que disminuyó en las subsiguientes encuestas hasta el 18%; empero, el porcentaje de quienes calificaron su servicio como muy malo, también disminuyó hasta desaparecer, de un 14% en la primera encuesta a un 1% en la segunda. Cabe mencionar que la encuesta realizada en el año 2012 calificó como muy buena la difusión en un 50% y como mala en un 6%; siendo el área con menor porcentaje en promedio de las cinco calificadas.

Cuadro 5.4


Porcentaje de calificación otorgada a la difusión del Programa por los beneficiarios encuestados según número de encuesta




Primera

Segunda

Tercera

Promedio

Excelente

37

18

20

25

Bien

22

56

56

45

Regular

13

21

19

17

Mal

10

3

5

6

Muy mal

14

1

0

5

No contestó

5

1

0

2

Fuente: Elaboración propia



El Centro de Servicios y Atención Ciudadana (CESAC) es el primer contacto con el beneficiario al ser el área donde realiza la solicitud al programa, por lo cual es interesante que en la primera encuesta, es calificado como excelente por el 72% de los beneficiarios, porcentaje que disminuye hasta un 37%. Sin embargo, al igual que el caso de la difusión el porcentaje mantenido constante en la segunda y tercera encuesta es la calificación de bien, que queda en 53%. Por su parte, los beneficiarios califican en un menor porcentaje, casi inexistente, como malo o muy malo el servicio del CESAC, situación que no cambió del 2012 al 2013, no obstante la calificación de “muy bueno” alcanzó el 77% en el año anterior.



Cuadro 5.5

Porcentaje de calificación otorgada al CESAC del Programa por los beneficiarios encuestados según número de encuesta




Primera

Segunda

Tercera

Promedio

Excelente

72

37

42

50

Bien

14

53

53

40

Regular

6

8

5

6

Mal

3

0

0

1

Muy mal

3

0

0

1

No contestó

3

3

0

2

Fuente: Elaboración propia



Para el caso del personal de Trabajo Social quien se dedica entre otras cosas, a realizar las visitas domiciliarias fue el mejor calificado de todas las áreas en la primera encuesta con un 79% de beneficiarios que percibieron su servicio como excelente; porcentaje igual al calificado el año anterior. Por lo cual, podría indicarse que a pesar de la insuficiencia de recursos que persiste, los beneficiarios tienen una excelente o buena imagen con respecto a los trabajadores sociales


Cuadro 5.6

Porcentaje de calificación otorgada al personal de Trabajo Social del Programa por los beneficiarios encuestados según número de encuesta




Primera

Segunda

Tercera

Promedio

Excelente

79

58

55

64

Bien

10

37

42

30

Regular

3

5

2

3

Mal

3

0

0

1

Muy mal

2

0

0

1

No contestó

3

0

2

2

Fuente: Elaboración propia



Con respecto al personal directivo, las calificaciones en ambos años han sido bajas, pasando de una calificación de excelente por parte del 56% de los encuestados hasta un 29%; empero, manteniéndose en poco más del 50% como de bien. En esta área debe hacerse notar que los solicitantes y beneficiarios no tienen contacto directo con el personal directivo, por lo cual debe profundizarse en encuestas posteriores las razones de la persistente insatisfacción de muchos de los beneficiarios encuestados.



Cuadro 5.7

Porcentaje de calificación otorgada al personal directivo del Programa por los beneficiarios encuestados según número de encuesta




Primera

Segunda

Tercera

Promedio

Excelente

56

29

36

40

Bien

14

51

56

41

Regular

15

12

3

10

Mal

4

3

2

3

Muy mal

8

1

0

3

No contestó

3

4

3

3

Fuente: Elaboración propia



La tercer área peor calificada pero con la que los beneficiarios tienen estrecho contacto en el proceso del Programa es la de entrega de apoyos, entendida como la Dirección de Finanzas, la cual es la que presenta peor porcentaje de calificación en la primera encuesta, por ser muy mala en un 10% de los beneficiarios encuestados, siendo en promedio el más alto porcentaje de dicha calificación después de la difusión. Concluyendo que, a pesar de que para los beneficiarios aseveran que el Programa ayuda, sobre todo, a solventar parte de su economía familiar, en lo específico, partes del mismo como la difusión y la entrega de apoyos requieren mejorar sus procedimientos.


Cuadro 5.8

Porcentaje de calificación otorgada al personal que entrega apoyos del Programa por los beneficiarios encuestados según número de encuesta




Primera

Segunda

Tercera

Promedio

Excelente

57

44

36

45

Bien

19

47

55

40

Regular

5

4

5

5

Mal

2

5

3

3

Muy mal

10

0

2

4

No contestó

8

0

0

3

Fuente: Elaboración propia









Compartir con tus amigos:
1   ...   12   13   14   15   16   17   18   19   ...   36


La base de datos está protegida por derechos de autor ©psicolog.org 2019
enviar mensaje

    Página principal
Universidad nacional
Curriculum vitae
derechos humanos
ciencias sociales
salud mental
buenos aires
datos personales
Datos personales
psicoan lisis
distrito federal
Psicoan lisis
plata facultad
Proyecto educativo
psicol gicos
Corte interamericana
violencia familiar
psicol gicas
letras departamento
caracter sticas
consejo directivo
vitae datos
recursos humanos
general universitario
Programa nacional
diagn stico
educativo institucional
Datos generales
Escuela superior
trabajo social
Diagn stico
poblaciones vulnerables
datos generales
Pontificia universidad
nacional contra
Corte suprema
Universidad autonoma
salvador facultad
culum vitae
Caracter sticas
Amparo directo
Instituto superior
curriculum vitae
Reglamento interno
polit cnica
ciencias humanas
guayaquil facultad
desarrollo humano
desarrollo integral
redes sociales
personales nombre
aires facultad