De El Maestro Tibetano Djwhal Khul (Alice A. Bailey)


Segundo Rayo... Amor‑abiduría



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Segundo Rayo... Amor‑abiduría

Nuevamente las dos etapas de Intención y Visualización han sido cuidadosamente seguidas y las cuatro etapas de Proyección llevadas a un nivel más elevado. La vívida luz del alma de segundo rayo (la más vívida de este sistema solar de segundo rayo) domina a la luz de la forma e irradia externamente hacia la luz triádica: Entonces se produce un momento de intensa concentración y se pronuncia la peculiar Palabra de Poder de segundo rayo. De esta Palabra, el símbolo dual SXPRULXS toma forma en la mente del discípulo y significa la afirmación: "VEO LA MÁXIMA LUZ". Este enunciado tiene relación con el Sol Central espiritual y no con el Corazón del Sol; implica, si se me permite expresarlo así, el esfuerzo más intenso para ver en la luz la relación del todo, siendo ésta una de las más poderosas experiencias a la cual pueda ser sometido el discípulo. No es visión ni siquiera aspiración por ver la visión. Es la visión total, de la cual el símbolo masónico del "Ojo de Dios", "el Ojo que todo lo ve", es la expresión. Significa conocer la luz del rostro divino, de la cual la luz del alma es el pálido reflejo. El discípulo ha aprendido la significación de las luces solar y lunar (luces del alma y de la forma), pero es algo distinto. Es la gran luz de la realidad misma oscureciendo a las demás luces, revelando la realidad del Camino superior iluminado que conduce al Nirvana, de la cual el antakarana proyectado es la primera etapa conscientemente realizada por el discípulo.

Pág. 305-306

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Las iniciaciones superiores no pueden ser presentadas así, lo serán en el plano mental por medio de símbolos y no por detallados acontecimientos ceremoniales. Tal presentación simbólica tendrá validez para la tercera, cuarta y quinta iniciaciones. Cuando hayan tenido lugar estas cinco grandes expansiones, las iniciaciones ya no serán registradas como ceremoniales efectivos en la Tierra o como visualizaciones simbólicas en el plano mental. Resulta difícil encontrar una palabra o frase que pueda expresar lo que ocurre; lo que más se acerca a la verdad es la "existencia de la iluminación por medio de la revelación". A este respecto, observarán que a la quinta iniciación se le da el nombre de Revelación. Por lo tanto, tenemos una secuencia de las consecuencias o resultados de la realización espiritual y es:
1. Ceremonial efectivo, basado en la exteriorización.
Primera iniciación - El Nacimiento.

Segunda iniciación - El Bautismo.


2 Representación simbólica, basada en la visualización espiritual.
Tercera iniciación - La Transfiguración.

Cuarta iniciación - La Renunciación.

Quinta iniciación - La Revelación.
3. Iluminación por medio de la Revelación, basada en la Luz viviente.
Sexta iniciación - La Decisión.

Séptima iniciación - La Resurrección.

Octava iniciación- La Transición.

Novena iniciación- La Negación.


Será evidente que estas tres tentativas de definir el proceso de la iniciación presentan sólo el aspecto externo de la forma; cada iniciación tiene tres aspectos, como lo tiene todo lo que existe en la naturaleza, pues la iniciación es un proceso natural. Tenemos ante todo su aspecto forma; luego su aspecto alma o conciencia, y finalmente su aspecto vida.
En el aspecto forma culmina la experiencia y se presenta a la comprensión del discípulo el proceso iniciático; el aspecto conciencia indica en forma misteriosa el grado de expansión cuando el discípulo ha pasado por el proceso; el aspecto vida permite el contacto extraplanetario, indicando así un posible futuro y los eventuales procesos de identificación. Podría agregarse que el ceremonial efectivo admite al discípulo en pleno compañerismo con la Jerarquía; la representación simbólica indica al discípulo el Camino a Shamballa, y la revelación iluminada presenta al iniciado el puente entre nuestro plano físico cósmico y los mundos internos subjetivos y cósmicos; esta entrada en el puente (hablo en símbolos) revela la existencia del Antakarana cósmico, creado por el Señor del Mundo y Su Grupo de Ejecutivos.
Esta información relativa al proceso iniciático es de naturaleza coordinadora y sólo de utilidad para ustedes a este respecto. La síntesis solar subyacente demuestra ser la plataforma fundamental dada en Tratado sobre Fuego Cósmico. Fuera de esa implicación, la información no tendrá ninguna utilidad. Sin embargo, permitirá comenzar a desarrollar el sentido esotérico de síntesis.

Estos tres grados de apreciación o comprensión del proceso iniciático están insinuados en el trabajo masónico. El aspecto ceremonial puede relacionarse con el grado de Aprendiz Aceptado, el grado de Compañero, más ciertos grados poco practicados, como por ejemplo el grado de Masón de la Marca y uno o dos más, siendo expansiones de la enseñanza implicada. Las iniciaciones comprendidas por el término representación simbólica, encuentran su primera insinuación en el sublime tercer grado, el del Maestro Masón, en la Santa Arca Real y en uno o dos grados sucesivos; los grados superiores del Rito Escocés constituyen una tentativa vaga y nebulosa por mantener ante los masones del mundo esas expansiones de conciencia y crecimiento en la luz, experimentadas en las restantes iniciaciones superiores -las sometidas al proceso llamado de iluminación por medio de la revelación.


El trabajo masónico es una tentativa antigua y laudable de conservar, en forma germinal, la verdad espiritual respecto a la iniciación. A pesar de la distorsión, de la pérdida de algunos antiguos jalones y de la deplorable cristalización, la verdad está ahí, y en fecha posterior (en la primera parte del próximo siglo) un grupo de masones iluminados reordenará los rituales y adaptará las actuales formas y fórmulas de tal manera, que las posibilidades espirituales, simbólicamente señaladas, emergerán con mayor claridad y más profunda potencia espiritual; la forma venidera de la masonería en la nueva era descansará necesariamente sobre la base de una cristiandad recientemente interpretada e iluminada, sin tener relación alguna con la teología, y será de naturaleza universal. Su forma actual, que se apoya sobre una base judía, que data de casi cinco mil años, debe desaparecer. Esto tendrá lugar, no por ser judía, sino porque es antigua y reaccionaria y no ha seguido el paso evolutivo del sol por el zodíaco. Este paso debe simbolizar, y en efecto simboliza, la evolución humana, y así como la vuelta al pecado de los hijos de Israel en el desierto, constituyó su retorno a una dispensación y un ritual religioso caduco y desaparecido (la religión de los pueblos en la era de Tauro, el Toro, simbolizada por su caída y adoración al becerro de oro), también la masonería moderna está actualmente en camino de hacer lo mismo y las antiguas costumbres y formas, consistentes y correctas en la dispensación judía, han caducado y deben ser abrogadas. Lo mismo puede decirse de la raza judía que, al rechazar al Cristo como el Mesías, ha permanecido, metafórica y prácticamente, en el signo de Aries, el Carnero o la Víctima Propiciatoria; ahora debe entrar en el signo (hablando también simbólicamente) de Piscis, los Peces, y reconocer a su Mesías cuando vuelva en el signo de Acuario. De lo contrario, repetirán el antiguo pecado de no responder al proceso evolutivo.
Pág. 315-316
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2. Este proceso recibió su impulso inicial como resultado de una decisión grupal dentro de la Jerarquía misma. Ciertos Maestros que enfrentaban la sexta Iniciación de la Decisión en ese momento -un grupo relativamente pequeño pero poderoso-, decidieron hollar juntos el sendero del servicio en la Tierra (técnicamente entendido), a fin de producir los cambios que creían deseables, ya existentes en la conciencia del Iniciador Uno, el Logos planetario. La decisión que tomaron a principios de este siglo, precipitó -en el centro que llamamos "la raza de los hombres"- esas potencias y energías estimulantes que produjeron el gran agente destructor, la guerra mundial (1914‑45). Debido a que estas energías ocultamente "cayeron en el centro", el efecto producido fue tanto bueno como malo. La unidad y unanimidad humana, el planeamiento humano para el bienestar grupal y la creatividad humana (expresada principalmente ahora por medio de la ciencia) recibieron un enorme estímulo. Simultáneamente las potencias entrantes, liberadas por esta decisión, produjeron la erupción del mal en el corazón de los hombres inclinados al mal, conduciendo a una análoga o paralela unidad, unanimidad y actividad creadora, llevada a cabo por el separatista y odioso mal. Y éste, a su vez, "abrió la puerta donde se halla el mal" y liberó sobre la tierra toda la furia de la Logia Negra.

Pág. 327-328

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Estos tres grupos constituyen esencialmente puntos de tensión planetaria y producen crisis en la vida de los individuos que han sido influidos, y también en la Jerarquía y en la vida planetaria. Así son creadas las condiciones que hacen posible la evolución. Algún día la historia del proceso evolutivo será escrita por un iniciado de la gran Logia Blanca, desde el ángulo de sus puntos de crisis y los subsiguientes puntos de tensión. Esto permite a las formas vivientes, sometidas a este impacto dual, introducirse en mayores zonas de conciencia. Cada reino de la naturaleza puede ser considerado un punto de tensión dentro de la esfera del Ser del Logos planetario, y cada uno -en tiempo y espacio- está en proceso de generar esos puntos de crisis que producirán un potente (y a menudo repentino) progreso en el Sendero de Evolución. Actualmente la humanidad, en su situación actual, constituye un punto de crisis planetaria, generando un punto de tensión tal, que permitirá en breve avanzar en la dispensación de la cultura y civilización de la nueva era. El estudio del aspirante individual va paralelamente.

Pág. 348
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Es la energía dominante, ejerciendo presión sobre el cuarto reino; presión ejercida principalmente hacia el fin de la cuarta raza humana, la atlante; en esa época, los hombres comenzaron a evidenciar un creciente sentido de responsabilidad y por lo tanto la facultad de demostrar una elección discriminadora. Esto, en la cuarta raza, condujo a la gran guerra que culminó en el Diluvio, cuya evidencia se halla en todas partes del mundo, estando atestiguado en la mayoría de las Escrituras mundiales. En esa era, el mundo que entonces los hombres conocían, estaba ampliamente involucrado, y también implicados los Adeptos de las Logias Negra y Blanca, y tuvo lugar la primera gran lucha entre los exponentes del mal y las Fuerzas de la Luz, lo cual no fue concluyente, y la derrota se evidenciaba más por el lado del bien que por el del mal. Bajo el simbolismo del Diluvio, los estudiantes podrán observar que la lucha estuvo enfocada principalmente en el plano astral, aunque históricamente se libró en el plano físico, dando por resultado la destrucción del mundo por el agua, como podrá expresarse también simbólicamente.


En la guerra culminante del pasado inmediato, el plano mental fue el foco de las fuerzas amalgamadas, porque la guerra en realidad constituyó un choque de ideologías y ha sido más el resultado del pensamiento del hombre que de sus deseos emocionales. Por consiguiente involucró automáticamente los tres niveles de la actividad humana y se libró en el plano físico, aunque impulsada desde el plano mental. Esta vez estaba implicado el símbolo del fuego en vez del de el agua, y este fuego condujo a la destrucción de hombres y ciudades por el fuego (literalmente, "fuego desde los cielos"), por la evocación de las emociones ardientes tan prevalecientes en los concilios de los hombres en la actualidad; la sequía del año 1947 que quemó los suelos de Europa y Gran Bretaña, fue precedida -en forma curiosa- por las inundaciones y las lluvias de la primavera anterior, evidenciándose así la repetición de los ciclos, repetición característica del proceso natural, quedando registrada cada etapa de la evolución humana, y produciendo un punto culminante que señala así el pasado y el presente, pero dejando (como sucede ahora) encerrado en el futuro los procesos determinativos del pensamiento y la planificación del hombre. Como el hombre piensa y decide "en su corazón", así será el futuro de la humanidad, pues el mismo proceso individual se repite para todo el género humano.
Quisiera abarcar este tema clasificándolo en varias partes:


  1. El tipo particular de energía involucrada y su efecto iniciático. Esto concierne al Principio de Conflicto contenido en la actividad del cuarto rayo.

  2. El efecto sobre la entera humanidad. La "Iniciación de la Renunciación" es una expresión del resultado de la actividad de este Principio.

  3. El factor de segundo Rayo de Amor-Sabiduría, al controlar básicamente al cuarto rayo y complementar el retorno de Cristo, porque está involucrado el poder del centro cardíaco.

  4. El efecto de este cuarto rayo en el mundo moderno de naciones y de organizaciones fundamentales.

  5. El resultado de la actividad de este cuarto rayo sobre el discípulo individual:

a. En los tres aspectos de su naturaleza: física, emocional y mental.

b. En la personalidad fusionada con el alma.



  1. Resumen de todo el tema y una predicción de las posibilidades futuras.

Trataré de considerar este tema lo más concisamente posible, haciéndolo excesivamente breve, o tan breve como su importancia histórica y su ángulo definido lo permita. Toda la historia humana ha sido condicionada por el cuarto Rayo de Armonía a través del Conflicto, y este rayo ha determinado el "círculo no se pasa" dentro del cual la humanidad debe trabajar.


El efecto de este rayo es en la actualidad de naturaleza predominantemente grupal y no hay -excepto en las filas de discípulos de la Gran Logia Blanca- almas de cuarto rayo en encarnación. Cuando la humanidad haya decidido la meta y el método de reconstrucción y de reorganización, que deben tener lugar dentro de la periferia del "círculo no se pasa" del cuarto rayo, entonces (si la decisión de la humanidad es correcta y no se posterga) muchas almas de cuarto rayo reasumirán la encarnación y completarán la decisión humana. Esto marcará una gran encrucijada en la historia de la humanidad y permitirá que la energía del séptimo rayo sea dirigida con mayor ventaja.

Pág. 357-358


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El concepto del bautismo está siempre asociado con el de la purificación. El agua ha sido siempre el símbolo de la purificación y también del plano astral, con su inestabilidad, tormentas, intranquilidad, aplastante reacción emocional y su flexibilidad, que la hace un agente muy bueno para la facultad que posee el hombre no regenerado de construir formas mentales engañosas. Reacciona a cada impulso y deseo y a toda "atracción" magnética posible, provenientes del aspecto material o sustancial de la naturaleza forma. En sus ciclos de tranquilidad, refleja también el bien y el mal; por lo tanto, es el agente del engaño cuando es manipulada por la Logia Negra, o de reacción aspiracional, cuando es influida por la gran Logia Blanca, la Jerarquía espiritual de nuestro planeta. Es el campo de batalla entre las pares de opuestos; el problema se complica porque los hombres deben aprender a reconocer esos opuestos, antes de estar en condiciones de hacer la correcta elección que conduce a la victoria espiritual.

Pág. 398
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Quizás haya una opinión final de que el reino de las emociones y la susceptibilidad a las reacciones emocionales, constituyen la principal limitación humana -tanto desde el ángulo individual como del nacional. Se sabe por ejemplo, que el demagogo ejerce dominio en todas partes sobre la opinión pública, y es una persona que actúa enfáticamente sobre las emociones humanas como también sobre el egoísmo humano. A medida que la raza progresa hacia una expresión mental, esta influencia distorsionante será cada vez menos importante y una vez que las masas (compuestas de millones de los así llamados "hombres de la calle") comiencen definidamente a pensar, el poder del acercamiento demagógico habrá desaparecido. La lucha principal en el mundo actual es la de la libertad del ciudadano común para pensar por sí mismo y llegar así a sus propias decisiones y conclusiones. Aquí se encuentra la principal disputa entre la Gran Logia Blanca y la Logia Negra. Es una batalla en la cual la humanidad misma es el factor decisivo, razón por la cual la Logia Negra está actuando por intermedio del grupo que controla el destino de Rusia y también por intermedio del movimiento sionista. Los líderes de la Unión Soviética trabajan inteligente y poderosamente contra la libertad humana y, particularmente, contra la libertad del pensamiento. El comunismo en sí no tiene tal objetivo; la política totalitaria de los gobernantes nacionales es desastrosa, además de su ambición y odio por la verdadera libertad. El sionismo representa hoy la agresión y el empleo de la fuerza, siendo la nota clave el otorgamiento de permisos para arrebatar cuanto quieran, sin tener en cuenta los demás pueblos o sus derechos inalienables. Estos puntos de vista se oponen a la posición adoptada por los líderes espirituales de la humanidad y, por lo tanto, los líderes del movimiento sionista y el grupo que dirige y controla la política rusa, van contra la política de la Jerarquía espiritual y del perdurable bien del género humano.


La libertad del espíritu humano, la libertad de pensar, gobernar, adorar a Dios como lo dicta el innato, instintivo y humano deseo, bajo la influencia del proceso evolutivo, la libertad de decidir sobre la forma de gobierno y religión requeridas -son justas prerrogativas del género humano. Cualquier grupo de hombres o forma de gobierno que no reconozca este derecho innato, va en contra del principio que rige a la Gran Logia Blanca. La amenaza a la libertad del mundo reside en la conocida política de los gobernantes de la Unión Soviética y en las dudosas y falsas maquinaciones de los sionistas. En ninguno de estos dos grupos hay una verdadera potencia espiritual, y ambos están condenados al fracaso, aunque tengan éxito desde el aspecto de la adquisición material; desde el ángulo espiritual están condenados. Los conductores de la empresa rusa contra la libertad del individuo también lo están, porque inherentemente el hombre es libre y fundamentalmente divino, y se asegura (desde una visión de largo alcance) que las masas humanas en Rusia y sus "estados satélites", con inclinaciones comunistas, inevitablemente reaccionarán en forma divina y potente. La verdadera plataforma comunista es sana; es la fraternidad en acción, y no va -en su plataforma original- contra el espíritu de Cristo. El comunismo intelectual y oficial impuesto por un grupo de hombres ambiciosos y a veces malos, no es sano; tampoco se adhiere a la verdadera plataforma comunista, sino que está basado en ambiciones personales, amor al poder e interpretación de los escritos de Lenin y Marx, que también son personales y contrarios a lo que han querido significar ambos hombres, así como los teólogos de la Iglesia interpretan las palabras de Cristo en forma tal que no tiene relación con Su intención original. Los gobernantes de Rusia no trabajan verdaderamente para el bien del pueblo, como no lo hace el sionismo académico, ni llevan a cabo sus proyectos por razones humanitarias. Pero el triunfo final está en manos del pueblo, porque el corazón del pueblo en todas las naciones es básicamente sano, fundamentalmente bueno e inclinado hacia Dios. Esto lo olvidan los gobernantes del régimen comunista.

Pág. 401-402


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Tercera Iniciación. La Transfiguración.
No necesito entrar en detalles simbólicos respecto a esta iniciación. Todo el tema está adecuadamente tratado en el libro de A.A.B. De Belén al Calvario -que he aprobado y apoyado, porque presenta el tema de las cinco iniciaciones en forma apropiada para el cristiano occidental. Quisiera recordar el hecho de que la tercera iniciación es, en realidad, la primera de las iniciaciones mayores, considerada así por la Fuente de donde emana nuestro Logos planetario, Sanat Kumara, y también por dos grandes centros planetarios, Shamballa y la Jerarquía. Me refiero a esa estupenda fuente de toda nuestra vida planetaria, el sol Sirio, y a la Logia de Seres divinos que trabajan para este Centro celestial.

Pág. 406
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Esta Iniciación de la Renunciación (denominada "La Crucifixión" por los creyentes cristianos) es tan familiar para la mayoría de la gente, que me veo en dificultades para decir algo que llame la atención y así contrarrestar la familiaridad que necesariamente disminuye la importancia del tema en su conciencia. La idea de la crucifixión está asociada en su mente con la muerte y la tortura, sin embargo ninguno de estos conceptos subyace en el verdadero significado. Consideraremos algunas de las significaciones vinculadas con esta cuarta iniciación.
El signo de la Cruz -asociado en el mundo occidental con esta iniciación y con la fe cristiana- es, en realidad, un símbolo cósmico, que antedata mucho a la era cristiana, uno de los signos principales que se encuentran en la conciencia de Esos seres avanzados, que desde el distante sol Sirio, sede de la verdadera Gran Logia Blanca, vigilan los destinos de nuestro sistema solar y prestan una atención particular (y por qué lo hacen no ha sido aún revelado) a nuestro relativamente pequeño, y aparentemente sin importancia, planeta Tierra.
La palabra "crucifixión" deriva de dos palabras latinas que significan "fijar sobre una cruz". (He pedido a A.A.B. que consulte esta palabra en el diccionario, a fin dé asegurar su significado). La cruz a la cual se hace referencia, en relación con esta iniciación particular, es la Cruz Cardinal de los cielos. El discípulo se traslada a esta cruz, en la cuarta iniciación, desde la Cruz Fija de los cielos. Sobre esta cruz fija ha estado crucificado desde el momento en que entró en el sendero de probación y pasó al sendero del discipulado. En ese sendero -habiendo trascendido el mundo de los fenómenos y establecido un contacto ininterrumpido con la mónada, vía el antakarana- el discípulo renuncia a la Cruz Mutable de la existencia en los tres mundos (el mundo de las apariencias) y, después de cierto período, se transfiere a la Cruz Fija, erigida en el mundo de los significados, donde aprende constantemente a vivir. Esto abarca el período de las tres primeras iniciaciones. Ahora, habiéndose liberado, mediante la renunciación, no necesita someterse a las pruebas, experiencias y dificultades, que inevitablemente implica la crucifixión en la Cruz Fija; entonces puede ocupar su lugar sobre la cruz cardinal, con todas sus implicaciones y oportunidades cósmicas, que le son conferidas. Esto -en lo que al individuo concierne- es necesariamente simbólico y figurativo en su enseñanza. Sin embargo, en lo que se refiere al Hombre celestial, la aplicación no es simbólica. Es mucho más real. Desde el ángulo de los supremos Maestros en Sirio, nuestro Logos planetario, Sanat Kumara, sigue estando sobre la Cruz Fija; ascendió a la Cruz Mutable en el primer sistema solar; la Cruz Fija Lo mantiene aún "fijo en Su Lugar" en este sistema solar; en el siguiente sistema solar Se transferirá a la Cruz Cardinal y de "allí volverá a ese Lugar Elevado de donde vino", Podrán ver, por lo tanto, por qué pongo énfasis sobre el hecho de que estas tres cruces son simplemente símbolos de experiencia, en relación con el discípulo individual. Consideremos esto un poco más profundamente.
1. La Cruz Mutable rige a los tres mundos y al plano astral en particular. Sobre esta cruz el hombre común está "crucificado" hasta adquirir la experiencia necesaria y se reorienta conscientemente hacia otra fase de desenvolvimiento.
2. La Cruz Fija rige los cinco mundos del desarrollo humano y condiciona las experiencias de todos los discípulos. Por medio de la disciplina y las experiencias así obtenidas, mientras está sobre dicha cruz, el discípulo pasa de una renunciación a otra, hasta que logra la completa libertad y liberación.
3. La Cruz Cardinal rige al Maestro cuando pasa por las restantes cinco iniciaciones; la cuarta iniciación, curiosamente, no está regida por la Cruz Fija ni por la Cruz Cardinal. El discípulo desciende de la Cruz Fija y trata de ascender a la Cruz Cardinal y está regido prácticamente por este período de transición y experiencia. En consecuencia podría observarse que son tres las iniciaciones que prueban al discípulo, respecto al conocimiento y experiencia: la primera, la segunda y la tercera; luego viene una iniciación de transición, seguida por cinco iniciaciones que el Maestro pasa en la Cruz Cardinal.
Debe recordarse que la naturaleza distintiva del hombre sobre la Cruz Mutable es la de la autoconciencia, que el discípulo sobre la Cruz Fija va siendo rápidamente consciente del grupo, cuando las experiencias soportadas han sido correctamente asimiladas, y que sobre la Cruz Cardinal el Maestro se caracteriza por una conciencia universal que pasa finalmente a la conciencia cósmica -un estado del ser, desconocido por ustedes, aún en los vuelos más descabellados de la imaginación. El primer indicio del crecimiento de la conciencia cósmica le llega cuando pasa por la sexta Iniciación de la Decisión. Entonces determina (por medio de Su voluntad iluminada y no de Su mente) cuál de los siete senderos decidirá seguir. A partir de ese momento, la conciencia de la vida mayor que engloba a nuestro Logos planetario, como Él engloba a la humanidad dentro de Su conciencia, controla acrecentadamente la actitud, la percepción y las actividades del Maestro.
Por lo tanto, pueden ver que la Iniciación de la Crucifixión (de la cual el mundo cristiano se ha apropiado) es mucho más vasta en sus implicaciones de lo que sospechan los estudiantes. Sin embargo, esta apropiación fue intencional, de acuerdo al Plan divino de la Jerarquía, porque siempre algún gran Instructor -por Su vida y enseñanza- llamará la atención sobre alguna iniciación particular. Buda, por ejemplo, en Sus Cuatro Nobles Verdades, enunció en realidad la plataforma sobre la cual se sitúa el iniciado que ha recibido la tercera iniciación, no deseando nada para su naturaleza personal, liberándose de los tres mundos. Cristo representó para nosotros la cuarta iniciación, y puso el énfasis sobre esa iniciación con su tremenda transición desde la Cruz Fija al Monte de la Ascensión, símbolo de la transición por medio de la iniciación.
La Iniciación de la Crucifixión tiene un rasgo instructivo sobresaliente, conservado para nosotros en el nombre dado frecuentemente a la cuarta iniciación: La Gran Renunciación. Una enorme experiencia es concedida al iniciado en este momento; comprende (porque ve y sabe) que el antakarana ha sido exitosamente completado y que allí hay una línea directa de energía desde la Triada espiritual hasta su mente y cerebro, vía el antakarana. Esto pone en el primer plano de su conciencia, el reconocimiento repentino y asombroso de que el alma misma, el cuerpo egoico en su propio nivel, y lo que durante edades ha sido la supuesta fuente de su existencia, su guía y. mentor, ya no es necesario; como personalidad fusionada con el alma tiene ahora relación directa con la mónada. Se siente despojado e inclinado a exclamar -como lo hizo el Maestro Jesús- ¿"Dios mío, Dios mío, por qué me has abandonado?" Pero hace la renunciación necesaria y el cuerpo causal, el cuerpo del alma, es abandonado y desaparece. Ésta es la renunciación culminante y el máximo gesto de edades de pequeñas renunciaciones; la renunciación marca la carrera de todos los aspirantes y discípulos -la renunciación, conscientemente enfrentada, comprendida y realizada.
Anteriormente he insinuado que la cuarta Iniciación de la Renunciación, está estrechamente vinculada a la sexta y la novena iniciaciones. La sexta es posible sólo cuando el iniciado ha hecho definidamente las renunciaciones necesarias; la recompensa consiste en permitirle hacer una elección totalmente libre y así demostrar su libertad esencial adquirida. La novena iniciación (la de la Negación) no tiene en sí ningún elemento de renunciación. No es negación a la posesión, porque el iniciado se halla en una etapa en que no pide ni retiene nada para el yo separado. En esta iniciación planetaria final, el Maestro es enfrentado con lo que podría llamarse mal cósmico, con ese depósito de mal que cíclicamente inunda al mundo, y también con el grupo masivo de Maestros de la Logia Negra, negándose a reconocerlo. De esto me ocuparé más adelante cuando trate de esa iniciación particular.

Pág. 409-411


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2. Por lo tanto, será evidente que esta energía es el agente de la revelación y del propósito divino. Probablemente sorprenda que la Jerarquía considere esto como un problema, pero si este poder -impersonal y potente- cayera en manos de la Logia Negra, los resultados serían verdaderamente desastrosos. La mayoría de los miembros de este centro del mal cósmico pertenecen al primer rayo, y parte del propósito divino es conocido por unos pocos, pues -en su debido lugar y en el régimen iniciático- también son iniciados de grado elevado, pero dedicados al egoísmo y a la separatividad. Su particular forma de egoísmo es peor de lo que pueden imaginar, porque están completamente desapegados y divorciados de todo contacto con la energía denominada amor. Se han apartado de la Jerarquía espiritual, a través de la cual el amor del Logos planetario llega a las formas de los tres mundos y a todo lo que ellos contienen. Dichos seres malignos, pero poderosos, conocen bien el empleo de la voluntad, pero sólo en su aspecto destructor.


Hemos hablado mucho del propósito del Logos planetario. Cuando empleo la palabra "propósito" me refiero a la respuesta a la pregunta: ¿Por qué el Logos planetario creó este mundo e inició el proceso evolutivo creador? Sólo se ha permitido dar una respuesta hasta ahora. Sanat Kumara ha creado este planeta y todo lo que en él se mueve y vive a fin de obtener una síntesis planetaria y un sistema integrado, por el cual podrá percibirse una grandiosa revelación solar. Al decir esto, en verdad no hemos penetrado muy lejos en el significado del propósito divino; sólo he indicado el método por el cual se está logrando, pero el verdadero objetivo sigue siendo un oscuro misterio -rígidamente conservado en la Cámara del Concilio de Sanat Kumara. Revelar este misterio y "secreto" planetario divino, es el objetivo del trabajo que realiza la Logia Negra. Aún no están seguros del propósito y todos sus esfuerzos se dirigen a descubrir la naturaleza del misterio, de allí el problema jerárquico.

Pág. 422
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Quisiera señalar ante todo, que para el Maestro que permanece ante el Logos planetario, la sexta iniciación es lo que la segunda para el discípulo; la quinta Iniciación de la Revelación y la sexta Iniciación de la Decisión, son las analogías superiores de las dos primeras iniciaciones, consideradas por la Logia de Sirio como iniciaciones en el Umbral. Téngase esto cuidadosamente presente. Anteriormente en este tratado, página 299, he hecho el comentario de que la segunda iniciación, con su evidente control del deseo (que indica correcta elección), era la "del umbral para esos niveles de impresión, de contacto y futura ascensión, que constituyen la séptuple meta fijada para el Maestro cuando la sexta iniciación (la verdadera ascensión) ha sido consumada. Por esta razón se denomina Iniciación de la Decisión".

Pág. 424
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Podría decirse que Ellos actúan como un lente a través del cual pasa la luz viviente posibilitando la revelación, y también cumplen Su papel como factor protector. Esta protección es necesaria porque en esta iniciación no sólo se le muestra al iniciado el eterno bien que subyace en el propósito planetario, sino que se le permite "ver lo que está oculto detrás de la puerta herméticamente sellada" y estar en contacto con el mal cósmico, pues éste ya no lo puede dañar. No obstante, necesita la protección de Aquellos con Quienes está capacitado para asociarse. No sé cuál es el propósito planetario; cuando digo que parte del propósito es liberar la luz y el amor en un universo más amplio y liberar al sistema solar de los ataques del mal cósmico, estoy enunciando una verdad, pero una verdad que permanece aún sin significado para quienes no se han puesto en contacto con el propósito total; permanece siendo un enigma, porque la verdadera naturaleza de la luz, el misterio de la electricidad, la constitución del bien, la belleza y la verdad, el origen del mal, la naturaleza y el propósito de la Logia Negra, el papel que esa Logia desempeña dentro del divino esquema del ser, son desconocidos para ustedes en su esencial significación. Recuerden que cuando un Miembro de la Jerarquía emplea la palabra esencial no quiere significar (como ustedes lo hacen a menudo) lo que se necesita o es necesario; se refiere a la esencia más recóndita que reside en el corazón de todas las cosas -tanto en las buenas como en las malas. Por eso cuando digo que en la octava iniciación la naturaleza y el propósito de la dualidad le son revelados al iniciado, no tiene ningún significado.
Pág. 428
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El temor a la muerte es una de las grandes anormalidades o distorsiones de la verdad divina, de las cuales son responsables los Señores del Mal Cósmico Inicial. Cuando en las primitivas épocas atlantes surgieron del lugar donde habían sido confinados, y obligaron a que la Gran Logia Blanca se retirara temporariamente a niveles subjetivos, su primer gran acto distorsionador fue implantar el temor en los seres humanos, comenzando con el temor a la muerte. Desde ese momento los hombres han puesto el énfasis sobre la muerte y no sobre la vida, y cada día han sido dominados por el temor.
Uno de los actos iniciales del Cristo y de la Jerarquía, cuando reaparezcan, será erradicar este temor particular, y confirmar en las mentes de los pueblos la idea de que encarnar y tomar forma es el verdadero lugar de oscuridad para el espíritu divino, que es el hombre; temporariamente es la muerte y el aprisionamiento del espíritu. Se enseñará a los hombres que la evolución es en sí misma un proceso iniciático que conduce de una experiencia viviente a otra, culminando en la quinta Iniciación de la Revelación y en la séptima Iniciación de la Resurrección.
Pág. 431
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Nuevamente llegamos a una destacada característica planetaria, presentada con muchas y distintas palabras; por ejemplo, la sensibilidad que, de una manera u otra, caracteriza cada iniciación. Es conocida también como atracción, sensibilidad que se exterioriza hasta atraer hacia sí esas formas del ser, a las cuales el iniciado puede instruir o ayudar; también se la conoce como actividad sobresaliente que confiere al iniciado esa percepción sensoria espiritual que lo hace consciente -en un sentido universal- de todo lo que concierne a la esfera de influencia de la Voluntad de Dios. Esto se manifiesta particularmente en la Octava Iniciación de la Transición. En la novena Iniciación de la Negación, esa elevada percepción espiritual está descrita por la palabra "existencia", pues existencia es vivencia más percepción, que "descubre el lugar que le corresponde y el hogar espiritual de su Ser, el verdadero Hogar de todos los Seres, pero sobre esto nada saben nuestras formas planetarias". El iniciado finalmente llega a descubrirlo, después de luchar con el mal dentro de sí mismo, con el materialismo y con el mal en la familia humana y luego de luchar para ayudar a "cerrar la puerta donde se halla el mal" y de negarse a hacer cualquier contacto (aún con buena intención) con el mal cósmico.
La Logia planetaria de Maestros Lo ha absorbido y, durante la iniciación final, es reconocido por la Gran Logia de Sirio; ya no tendrá nada que ver con la Logia Negra de Adeptos. Mitigará sus malos efectos y luchará por anular sus resultados, pero sabe que el reencuentro final del mal físico cósmico debe ser emprendido por Existencias mucho más avanzadas que los Miembros de la Cámara del Concilio en Shamballa; ciertas Entidades solares y grandes Vidas que pertenecen a Sirio se están ocupando del problema.

Pág. 434
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CINCO GRANDES ACONTECIMIENTOS ESPIRITUALES

(Escrito en febrero de 1949)



A.A.B. me ha interrogado sobre los acontecimientos que considero más importantes y significativos en la actualidad, desde el ángulo espiritual. Esta pregunta pone de relieve un tema muy oportuno que le sigue al que impartí acerca de la Gran Renunciación, página 494, y su consiguiente revelación, o (como las iglesias cristianas denominan) la Crucifixión y la Resurrección. La resurrección cristiana es, sin embargo -desde el ángulo de la gran Logia de Sirio- sólo una resurrección menor y pasajera, aunque la revelación consiguientemente acordada, es de efectos duraderos y permanentes.
Hay cinco grandes acontecimientos espirituales de los cuales participa hoy toda la humanidad y dos tendrán lugar posteriormente, cuando los cinco primeros rayos hayan establecido sus efectos duraderos.
Estos acontecimientos están basados en una obligada renunciación, no espontánea (como sucede en la verdadera experiencia de la Iniciación de la Renunciación), que conducirá a una revelación que alboreará inminentemente y enfrentará a la humanidad dentro de poco tiempo.
La guerra 1914-1945 ha terminado; su secuela de sufrimiento, hambre, reacciones egoístas, suspicacia e indecente lucha por la supremacía, es tan mala como la pasada guerra; sus efectos son más duraderos, pues la guerra ha sido en gran parte transferida al plano mental. Los efectos físicos de la guerra son mucho más fáciles de eliminar que los efectos mentales. La Jerarquía enfrenta hoy una gran duda que es: ¿podrá la raza humana renunciar a sus objetivos materiales actuales y preparar el camino para una gran revelación? La Venida de Cristo no concederá la revelación, sino que simplificará el pensamiento de los hombres para posibilitar amplia iluminación y un reconocimiento de la revelación. Los próximos años indicarán el giro que tomará la marea y si las materiales y egoístas fuerzas reaccionarias -que han controlado durante milenios- controlarán finalmente. Este espíritu reaccionario y materialista contamina todos los sectores de la Vida humana, y las iglesias no son una excepción. Sin embargo, la humanidad puede aprender su lección, tomar agradecida el "camino de la rectitud" y aplicar la hasta ahora desconocida técnica de las rectas relaciones humanas.
No trato de considerar en detalle el mal que mantiene esclavizado al mundo; se sabe bastante sobre este mal y existe un pequeño grupo (pequeño en comparación con los muchos millones) de trabajadores jerárquicos en todos los sectores de la vida, que luchan para que la humanidad despierte a los peligros que corre y a la finalidad de la decisión que las próximas dos generaciones se verán obligadas a tomar. Muchas cosas saldrán a la superficie a medida que estudiemos los acontecimientos actuales, desde el ángulo de la renunciación y la resurrección.
Ante todo quisiera señalar que:
1. La masa humana es sana, pero ignora los valores superiores, lo cual puede ser corregido lentamente. Todavía actúa en forma negativa, y su tendencia es hablar y no actuar. Es muy fácilmente conducida y manejada por temores inculcados.
2. El mal que existe en el mundo y aquello que es principalmente culpable de influir sobre las masas actualmente, se ha concentrado por medio de unos pocos hombres poderosos o grupos de ellos. Ningún país está libre de este control o intento de controlar. A su vez, tales grupos poderosos son influidos por las fuerzas del mal, fuerzas que no fueron "selladas en su propio lugar", porque el plan de amor, de luz y de poder, no ha tenido una presentación positiva y mundial.
3. Los aspirantes, discípulos y trabajadores espirituales del mundo no actúan en plena concordancia con la Jerarquía. Son manejados por el temor, por un sentimiento de futilidad y por una comprensión demasiado aguda de la naturaleza de las fuerzas del mal con las cuales están enfrentados. El panorama de lo que debe realizarse parece ser demasiado extenso; hay poca cooperación organizada entre ellos, y ninguna amalgamación de un grupo unido para la salvación y el servicio del mundo.
Sin embargo, la oportunidad espiritual emerge con creciente claridad en las mentes de los hombres y mujeres reflexivos, aunque no sea expresada en términos ortodoxos (así llamados) o en términos conocidos o espirituales. Quizás resultaría útil una enunciación de lo que las fuerzas espirituales activas están tratando de llevar a cabo. Si las fuerzas del mal están activas y organizadas, las Fuerzas de la Luz están igualmente activas, pero no tan bien organizadas. La meta básica es la libertad y la liberación de la humanidad, pero los trabajadores espirituales están impedidos por el hecho de que los mismos hombres deben hacer una libre elección y decisión a fin de liberarse, pudiendo ser liberados si -como individuos y más tarde como grupos- se liberan del manifiesto control mental de los poderosos grupos dominantes y de los temores que estos grupos engendran intencionalmente. La libertad no puede ser conferida jamás mediante métodos totalitarios; la liberación no puede venir por intermedio de un dictador o de grupos dictadores. La comprensión de cómo actúan las fuerzas jerárquicas y el reconocimiento de que todos los hombres están hoy sumergidos en vitales acontecimientos espirituales, pueden servir para alentar a las personas sinceras y dar una rápida visión a quienes luchan en bien de la libertad humana.
¿Cuáles son los cinco acontecimientos espirituales en los que, consciente o inconscientemente, todos participan? Los enumeraré
1. La crisis de las ideologías.

2. El firme despertar de los hombres de todas partes, hacia una mejor comprensión.

3. El incremento de la buena voluntad a medida que revela las separaciones.

4. El cierre parcial de la puerta donde se halla el mal.

5. El empleo de la Gran Invocación.
Éstos son los cinco acontecimientos espirituales más profundos que tienen lugar en el mundo actualmente. Los dos acontecimientos del futuro inmediato (pero dependen de que la humanidad aproveche la actual oportunidad) son:
6. El Acercamiento más estrecho de la Jerarquía.

7. El Retorno inminente de Cristo.


Pág. 435-437

La Luz del Alma

27. La palabra de Ishvara es AUM (u OM). Ésta es el Pranava (Véase Libro I, Af. l).

Los estudiantes deben recordar que existen tres Palabras o sonidos básicos, en manifestación, en lo que concierne al reino humano, y son:

I. La Palabra o nota de la Naturaleza, es la palabra o sonido de todas las formas que existen en la sustancia del plano físico, que comúnmente, como se sabe, lo emite la nota básica "FA" El ocultista blanco nada tiene que ver con esta nota, porque su trabajo no consiste en acrecentar lo tangible, sino en manifestar lo subjetivo o intangible. Es la palabra del tercer aspecto; el aspecto Brahma o Espíritu Santo.

II. La Palabra Sagrada, es la palabra de Gloria, Aum. Es el Pranava, el sonido de la Vida consciente misma, cuando es exhalada a todas las formas. Es la palabra del segundo aspecto, y así como la Palabra de la Naturaleza, al ser emitida correctamente, provee las formas destinadas a revelar el alma o segundo aspecto, también Pranava, cuando se expresa correctamente, pone de manifiesto al Padre o Espíritu, por medio del alma. Es la Palabra de los Hijos de Dios encarnados. En un comentario tan breve como éste, no es posible escribir un tratado sobre este secreto de secretos y gran misterio de las edades. Lo único que puede hacerse es cotejar ciertos hechos, respecto al AUM, y dejar que el estudiante, de acuerdo al grado de intuición, amplíe el concepto y capte el significado de las breves afirmaciones hechas.

III. La Palabra Perdida. La Masonería ha preservado el concepto de esta palabra perdida. Es la Palabra del primer aspecto, el aspecto Espíritu; sólo el iniciado de tercer grado puede realmente comenzar la búsqueda de esta Palabra, pues sólo puede encontrarla el alma libre. Esta Palabra está vinculada a las iniciaciones superiores, por lo cual no tiene objeto que la consideremos más extensamente aquí.

Podríamos hacer las siguientes afirmaciones, respecto a la Palabra Sagrada, que deberían ser estudiadas detenidamente:


  1. AUM es la palabra de gloria; Cristo es en nosotros esperanza de gloria.




  1. La Palabra, cuando es captada correctamente, hace que el segundo aspecto de la divinidad o crístico, surja en forma resplandeciente.




  1. Es el sonido que trae a la manifestación el alma encarnada ( macro o microcósmica), el Cristo, el ego, y hace visible en la tierra al "radiante Augoeides".




  1. Es la palabra que libera la conciencia; cuando se la comprende y emplea correctamente libera al alma de las limitaciones de la forma en los tres mundos.




  1. AUM es el sintetizador de los tres aspectos, siendo por lo tanto y principalmente, la Palabra del reino humano, en el cual se unen las tres líneas de la Vida divina -espíritu, alma y cuerpo.




  1. Es también la Palabra de la quinta raza o raza Aria, en un sentido no común. La misión de esta raza es revelar, de manera nueva y plena, la naturaleza de la Entidad interna, el alma dentro de la forma, el Hijo de la mente, el Ángel solar, el quinto principio.




  1. El significado de la Palabra sólo es percibido después de obtenerse la "luz interna". Mediante su empleo la "chispa" se trasforma en luz radiante, la luz en llama, y la llama, con el tiempo, en sol. Por medio de la Palabra, nace el Sol de la Rectitud en la vida de cada hombre.




  1. Cada una de las tres letras del AUM tiene relación con los tres aspectos y puede aplicarse a cualquiera de las triplicidades conocidas.




  1. El Maestro, el Dios interno, es realmente el Verbo, el AUM, y de este Maestro (que se halla en el corazón de todos los seres) puede decirse que "En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios (por eso la dualidad) y el Verbo era Dios". Mediante el empleo de la Palabra, el hombre llega a comprender:




    1. Su Propia divinidad esencial.

    2. El propósito del proceso de tomar forma.

    3. La constitución y la naturaleza de esas formas.

    4. La realidad de la conciencia, o la relación del yo divino o espíritu, con la forma, su polo opuesto.

A esta relación, en su desenvolvimiento evolutivo, la llamamos conciencia, y la característica esencial de esta conciencia es amor.




  1. El Guru o Maestro, que conduce al estudiante hasta el portal de la Iniciación y vigila todas las pruebas y procesos iniciales y subsiguientes, también representa la Palabra, y mediante el empleo científico de este gran sonido, el maestro produce cierto estímulo y vitalización en los centros del discípulo, posibilitando determinados desarrollos.

No es conveniente agregar nada más aquí sobre la Palabra Sagrada. Bastante se ha dicho para dar a entender al aspirante su objetivo y potencia. Se darán mayores datos y otros métodos cuando el estudiante, mediante el estudio y el esfuerzo autoiniciado, llegue a conclusiones correctas. Sin embargo puede agregarse que, si se medita sobre esta gran Palabra, proporcionará la clave del verdadero significado esotérico de lo expresado por H. P. Blavatsky en La Doctrina Secreta:

"Consideramos la Vida como una forma de existencia que se manifiesta en lo que llamamos materia o, incorrectamente separado, denominamos espíritu, alma y materia en el hombre. Materia es el vehículo para la manifestación del alma, en este plano de existencia; alma es el vehículo, para la manifestación del espíritu, en un plano superior; los tres son una Trinidad sintetizada por la Vida, que los compenetra a todos".
Pág. 30-32
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Luego pasa a cultivar la siguiente gran cualidad: el desapasionamiento o ausencia de deseos. El hombre es capaz de distinguir entre lo real y lo verdadero, entre la sustancia y la vida que la anima, no obstante desea o quiere ir hacia la existencia de la forma. Este deseo también debe ser superado para alcanzar la liberación la emancipación o la libertad perfectas. En uno de los antiguos comentarios de los archivos de la Logia de Maestros, se encuentran las siguientes palabras:

"No basta conocer el camino ni sentir la fuerza que extrae la vida de las formas de maya. Debe tener lugar un momento grandioso y portentoso donde el chela rompe, por un acto y palabra de poder, el sutratma ilusorio que lo liga a la forma.

Así como la araña recoge en sí misma el hilo por el cual se aventura por regiones desconocidas, también el chela se retrae en sí mismo, retirándose de todas las formas, en los tres reinos del ser, que hasta ahora lo han seducido".

Lo que antecede merece detenida consideración, y puede vincularse con la idea contenida en la siguiente frase esotérica: "Antes que el hombre pueda hollar el sendero debe convertirse en el sendero mismo".


Pág. 83
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El mago negro utiliza definidamente estas partes del cuerpo físico para generar un tipo de fuerza, mezcla de fuerza etérica y de energía física densa, que le permite realizar cierto tipo de trabajo mágico y también producir efectos en los cuerpos físicos de animales y hombres. Este conocimiento es la base del "vuduismo" (la magia de los negros de las Antillas) y de todas esas –prácticas que causan el agotamiento y muerte de quienes se interponen en el camino del mago negro o de los que considera enemigos. Con éstas nada tiene que hacer el aspirante a los misterios de la Hermandad de la Gran Logia Blanca. Produce la fusión de las dos partes del cuerpo físico denso, la sincronización del ritmo de ambos cuerpos y la consiguiente unificación de todo el hombre inferior, poniendo la atención en el aliento y ritmo etéricos. Esto inevitablemente produce el "control externo de las corrientes de vida".
Pág. 106
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2. La liberación del sendero espinoso se refiere al sendero de la vida física, y nada lo expresa mejor que la parábola de Cristo sobre los sembradores, según la cual algunas de las semillas cayeron entre las espinas. Se explica que las espinas son las preocupaciones y dificultades de la existencia mundana, las cuales sofocan la vida espiritual y ocultan al verdadero hombre por mucho tiempo. El sendero espinoso debe conducir al sendero del norte, y éste a su vez al sendero de iniciación. En un antiguo libro de los Archivos de la Logia, hallamos estas palabras:

"Que el buscador de la verdad evite ahogarse y ascienda por la margen del río. Que se dirija hacia la estrella del norte y permanezca terreno firme, con su rostro orientado hacia la luz. Entonces que la estrella lo guíe”.


Pág. 155
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Por lo tanto este aforismo aclara que el yogui liberado, que ha desarrollado la intuición, puede conocer todo acerca de las formas de la vida, lo cual implica el conocimiento de:
1. Género 2. Cualidad 3. Lugar en el Espacio.
Rayo Carácter Lugar en el cuerpo del Hombre celestial

Espíritu Alma Cuerpo.

Aspecto vida Conciencia Forma.

Esencia Naturaleza subjetiva Forma objetiva.


A este conocedor podemos aplicarle las palabras del Instructor, cuyas obras se encuentran en el

Archivo de la Logia:

“ÉI, que permanece ante la Chispa, ve tanto la llama como el humo”.
“Para él, la sombra vela el reflejo y, sin embargo ve la luz".
“Para él, lo tangible demuestra meramente lo intangible, y ambos revelan el espíritu, mientras que la forma, el color y el número pronuncian en voz alta la palabra Dios".

Notas:
2. La Doctrina Secreta, T. II,


Pág. 171

Los trabajos de Hércules



El Campo del Trabajo
Géminis tiene en ella dos estrellas, llamadas por los griegos, Cástor y Pólux, o los Gemelos. Estas personifican a dos grupos mayores de estrellas, las Siete Pléyades, y las Siete Estrellas de la Osa Mayor, que son las dos constelaciones en el norte alrededor de las cuales nuestro universo parece girar. Una estrella representa cada constelación. Desde el punto de vista del esoterismo, el gran misterio de Dios encarnado en la materia, y la crucifixión del Cristo Cósmico sobre la cruz de la materia, está vinculada con la relación (que se presume que existe desde los tiempos más antiguos) entre las estrellas de las Pléyades y las de la Osa Mayor. Estos dos grupos de estrellas representan a Dios, el macrocosmos, mientras que en Géminis, Cástor y Pólux eran vistas como símbolos del hombre, el microcosmos. Eran también llamadas Apolo y Hércules: Apolo, significando el soberano, el Dios Sol; y Hércules, "aquél que viene a trabajar". Ellos representan, por lo tanto, los dos aspectos de la naturaleza del hombre, el alma y la personalidad, el hombre espiritual y el ser humano a través del cual esa entidad espiritual está funcionando: Cristo encarnado en la materia, Dios trabajando a través de la forma.
Cástor era considerado como mortal y Pólux como inmortal. Es un hecho astronómico interesante que la estrella Cástor está disminuyendo en fulgor y no tiene la luz que tenía hace varios años; mientras que Pólux, el hermano inmortal, está aumentando en brillantez y eclipsando a su hermano, haciendo presente uno de los dichos de Juan el Bautista, expresado mientras miraba a Cristo, "él debe crecer pero yo debo decrecer". (Evang. San Juan, III, 30). Así tenemos a la constelación más significativa, porque ella sostiene siempre ante los ojos del hombre, el pensamiento de la potencia creciente de la vida espiritual y del poder decreciente del yo personal. La historia del crecimiento del hombre hacia la madurez y la del gradualmente creciente control del alma, nos es revelada en la constelación de Géminis.
En el antiguo zodíaco de Denderah, este signo es llamado "El lugar de Aquel que viene", y el pensamiento de un Ser espiritual que emerge es sostenido ante nosotros. Es representado por dos figuras, una masculina, otra femenina; una lo positivo, el aspecto espíritu, y la otra, lo negativo, el aspecto materia. Los nombres copto y hebreo significan "unidos", y este es el estado de Hércules, el aspirante. Él es alma y cuerpo unificados. Este era el problema con el que había que luchar en el signo Géminis. La compensación del yo inferior con el superior, de los aspectos mortal e inmortal, es el objetivo. Fue este problema el que creó la tortuosa y prolongada búsqueda que emprendió Hércules, pues él estuvo finalmente atento a la voz de Nereo, el yo superior, pero a veces, bajo la ilusión y el espejismo del yo inferior.
La dualidad que es enfatizada en Géminis se presenta en gran cantidad de historias mitológicas. Nos encontramos de nuevo a los mismos hermanos en Rómulo y Remo, por ejemplo, y en Caín y Abel, un hermano muriendo y el otro viviendo. Encontramos el símbolo astrológico para Géminis en los dos pilares de la masonería, y muchos creen que la tradición masónica podría, si tuviéramos el poder de hacerlo, ser rastreada hasta ese período, anterior a la era de Tauro, cuando el sol estaba en Géminis, y hasta ese gran ciclo en el cual la raza lemuriana, la primera raza estrictamente humana, empezó a existir; cuando el aspecto mente empezó a emerger, y la dualidad de la humanidad se volvió un hecho en la naturaleza.
La raza lemuriana fue la tercera raza; y este trabajo que Hércules simbólicamente emprendió, es el tercer trabajo. La búsqueda en la cual estaba comprometido era la del alma, y ésta ha sido siempre la búsqueda no reconocida del ser humano, hasta que llega el tiempo en que él se reconoce como Hércules, y empieza a encontrarse en la búsqueda de las manzanas de oro del conocimiento y la sabiduría. Así tenemos en la tradición masónica la búsqueda de la familia humana representada, la búsqueda de la luz, la búsqueda de la unidad, la búsqueda de la divinidad. Y de esta manera los dos pilares, Boaz y Jachim, permanecen como los emblemas de esa dualidad.
En China se habla de Cástor y Pólux como de los dos "dioses de la puerta", mostrando el tremendo poder que el dios de la materia puede asumir, y también la potencia de la divinidad.
Géminis es predominantemente el signo del intelecto y tiene un efecto peculiarmente vital en nuestra raza aria. En esta raza la facultad de la mente y del intelecto han sido firmemente desarrolladas. Géminis, por lo tanto, tiene influencia en tres divisiones que conciernen a las relaciones humanas. Primero, gobierna toda la educación. Se ocupa del conocimiento, de las ciencias, y coloca el fundamento para la sabiduría. Un educador ha dicho que "la finalidad última de la educación es la adquisición del conocimiento para recibir la revelación superior. El que no es inteligente puede recibirla, pero no puede interpretarla". En este trabajo, Hércules recibe una revelación sobresaliente y en las cinco etapas de su búsqueda su educación es constan­temente estimulada.
Pág. 40
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La Osa Menor es famosa porque la estrella más brillante en ella es la estrella polar, la estrella del norte. En el simbolismo de estas dos constela­ciones hemos tenido ante nosotros el pensamiento de la masa o del grupo, que es la influencia significativa del trabajo hecho en el signo de Cáncer, y en el simbolismo de la estrella del norte tenemos el pensamiento de una estrella guía, una atracción magnética que guía al peregrino de vuelta al hogar. Muchos esoteristas sostienen la creencia que la familia humana, el cuarto reino en la naturaleza, vino a la existencia gradualmente durante los dos mil años, aproximadamente, cuando nuestro sol estaba en Cáncer.


El pensamiento de una masa de animales, de límites determinados dentro de los cuales estas ovejas o animales estaban confinados, y el pensamiento de un centro magnético de atracción, están simbólicamente pintados para noso­tros también en la tradición masónica. En el planisferio egipcio de Kircher, Argos está representado por dos galeras (así como nosotros tenemos dos rediles), cuyas proas están coronadas por cabezas de carneros, y la popa, de una de ellas, termina en una cola de pez. Adviértase, por lo tanto, como aquí hemos sostenido gráficamente frente a nosotros, la consumación en Capri­cornio, donde la cabra trepa la cima de la montaña. Tenemos también la descripción gráfica de ese ciclo mayor que incluye el progreso del alma desde Cáncer hasta Capricornio, pero que comienza en Aries, el carnero, y termina en Piscis, los peces. Un concienzudo análisis del simbolismo de los signos zodiacales, profundiza en uno la fuerte convicción de la eterna representación de la verdad, y el constante mantenerse ante nuestros ojos, la historia de la evolución de la materia dentro de la forma, del conocimiento, del espíritu y de la vida.
Pág. 55
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El Cráter, o la copa, tiene trece estrellas de mediana magnitud y cerca de noventa estrellas pequeñas, aunque algunos libros de astronomía dicen tres estrellas brillantes y noventa pequeñas. Por lo tanto, tenemos nuevamente el número de la materia, o de la toma de forma, y el número de lo que es llamado “apostasía", y de "el volver la espalda” como lo hizo Judas Iscariote, al alma o al aspecto Cristo. Esta copa forma realmente parte del cuerpo de la Hidra, pues las estrellas del pie de la copa forman parte del cuerpo de la Serpiente y ambas constelaciones las reclaman. Es la copa que todo ser humano tiene que beber, llena de lo que él ha destilado de su experiencia en la materia. Es la copa de la obligación en algunos de los antiguos rituales masónicos, y simboliza el beber lo que nosotros mismos hemos preparado. También, la misma verdad puede ser expresada en las palabras de la Biblia cristiana, “Según un hombre siembre, así cosechará".
Pág. 64
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El Escalamiento de la Montaña
Capricornio cuenta la historia del escalamiento de la montaña y del descenso al infierno. Hay tres grandes ascensiones de cada alma. La maso­nería, a través de las edades, ha sido un custodio de esta tradición. Primero se produce la elevación de la materia al cielo. Encontramos eso en Virgo, luego, la elevación de la naturaleza psíquica desde abajo del diafragma. Tú no eres más, emocional y centrado, en ti mismo, viviendo en el plexo solar, sino que estás enfocado en el corazón y eres consciente del grupo; tus sentimientos y deseos están relacionados con el grupo.
No vives más en la naturaleza animal, interesado en la creación en el plano físico, sino que te vuelves una criatura espiritual trabajando con materia mental. No estás más limitado por la forma, sino que tienes que tratar con la forma que se ha elevado a la conciencia de la cabeza, y desde la cabeza controlar la garganta, el corazón, el plexo solar y cada parte de tu cuerpo.
Haces esto no centrándote en ellas, no pensando sobre ellas, sino viviendo como un hijo consciente de Dios sentado en "el trono entre las cejas”, el centro ajna (o glándula pituitaria) como lo llaman los hindúes. Esa es la segunda gran ascensión.
La ascensión final es la que marca la emancipación del iniciado de un grado muy alto, que se vuelve conscientemente un salvador del mundo. Pero es en la segunda iniciación, la elevación de la naturaleza psíquica inferior, en la que tenemos que trabajar para que cada deseo, cada disposición de ánimo y cada emoción, sea elevada al "cielo".
Pág. 107
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2. Trabajo grupal. Esto es algo que hasta ahora poco sabemos. El mundo está lleno de organizaciones y sociedades, hermandades que son felices preparando terrenos para la gente ambiciosa. No quiero decir que haya que ser poco amable, pero mi experiencia con el grupo término medio, es que éste es un foco de celos, gente tratando de impresionar a los otros con la cantidad de su conocimiento y la maravilla de su vida de autosacrificio. Esto no es trabajo grupal.
Trabajo grupal es permanecer solo espiritualmente en el manejo de los propios asuntos, con completo olvido del propio yo, en beneficio de la particular sección de la humanidad con la que estamos asociados. El verda­dero grupo niega la ambición; niega el progreso ascendente, en cualquier logia u organización; niega toda presunción de prerrogativas oficiales. Yo no pienso que los nuevos grupos vayan a tener funcionarios, sino que trabajarán automáticamente a causa de la intuitiva acción recíproca espiritual entre las mentes de las unidades de los mismos. Nosotros no sabemos nada acerca de esto todavía.
¿Pueden ustedes pensar en un grupo tan unido en los niveles espirituales que se puedan suprimir las cartas, los panfletos, los libros, etc.; que la intercomunicación entre las mentes de los miembros sea perfecta? Ese es el grupo de Acuario y no está todavía con nosotros.
Pág. 113

Autobiografía Inconclusa



Luego me asocié a la logia teosófica de Pacific Grove y comencé la enseñanza. Recuerdo el primer libro que comenté. Era la gran obra de la señora Besant: Estudio sobre la Conciencia. No sabía nada acerca de la conciencia ni podía definirla. Aprendía seis páginas a la vez, antes de dar clase, arreglándomelas para que no se dieran cuenta, y nunca descubrieron lo poco que sabía; pero sé que si los estudiantes aprendían, yo aprendía mucho más. ¿Qué había en esta enseñanza que comenzó a satisfacer mi mente inte­rrogadora, y mi perturbado corazón? Había ido a la deriva sobre un pináculo de insatisfacciones. En esa época sólo tenía la segu­ridad de dos cosas: la realidad de Cristo y ciertos contactos inter­nos que no podía negar, sin ser deshonesta conmigo misma, aun­que no podía explicarlos. Con gran asombro de mi parte, la luz comenzó a alborear. Descubrí tres nuevas ideas básicas, nuevas para mí, y eventualmente todas encajaron con el programa gene­ral de mi vida espiritual, proporcionándome la clave de los asun­tos mundiales. No hay que olvidar que había comenzado la pri­mera fase de la guerra mundial (1914-1918); estoy escribiendo esto al final de la segunda fase (1939-1945).
Pág. 71
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Hacia fines de 1917 Walter Evans fue a Francia con la Asocia­ción Cristiana de Jóvenes, y el Obispo, amigo mío, arregló para que me asignaran cien dólares mensuales de su salario, que esta Asociación me enviaba directamente, hasta que terminó su tra­bajo con ellos. Esa suma, más mi pequeña renta, que empezó a llegarme regularmente, permitió dejar mi tarea en la fábrica en­vasadora de sardinas y hacer otros planes. Mi trabajo en la logia teosófica de Pacific Grove comenzaba a dar resultados y yo empe­zaba a ser conocida como estudiante.
Pág. 74
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La sociedad se había fundado para establecer la fraternidad universal, pero estaba degenerando en un grupo sectario que se preocupaba más en fundar y sostener logias y aumentar el número de miembros, que difundir entre el público las verdades de la Sabiduría Eterna. La norma de no admitir a nadie en la sección esotérica, para recibir enseñanza espiritual, a no ser que fuera miembro de la Sociedad Teosófica durante dos años, prueba lo antedicho. ¿Por qué no debía darse enseñanza espiritual a una persona, hasta no haber demostrado durante dos años lealtad a la organización? ¿Por qué debía exigirse a los miembros rom­per sus vínculos con otros grupos y organizaciones y prometer lealtad a lo que se denomina “Guía Externo” de la sección exoté­rica, cuando la única expresión de lealtad debería ser dedicación y servicio al semejante, a la Jerarquía espiritual y ante todo a la propia alma? Ninguna persona tiene el derecho de exigir hacia ella lealtad espiritual. Lo único que se le puede exigir al ser huma­no es, ante todo, lealtad a su propia divinidad interna, el alma, y más tarde al Maestro, bajo Cuya guía puede servir más eficaz­mente a sus semejantes.
Pág. 80-81
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El postulado original de la Sociedad Teosófica se fundaba en la autonomía de las logias dentro de las diversas secciones naciona­les, pero en la época en que Foster Bailey y yo comenzamos a trabajar, la situación había cambiado fundamentalmente. Las per­sonas que se hacían cargo de cualquier logia eran miembros de la sección esotérica, y por su intermedio la señora Besant y los dirigentes de Adyar, controlaban todas las secciones y logias. Si uno no aceptaba los dictámenes de los miembros de la sección esotérica de cada logia caía en desgracia, resultando casi imposi­ble trabajar en ella. Las revistas de las distintas secciones, así como la revista internacional “The Theosophist”, sólo se ocupa­ban de querellas personales. Se publicaban artículos para atacar o defender a determinado individuo. La sociedad era invadida por una fuerte oleada de psiquismo, debido a las manifestaciones sobre psiquismo de Leadbeater y al extraordinario control que él ejer­cía sobre la señora Besant. El corolario del escándalo, conectado con Leadbeater, daba mucho que hablar. Las declaraciones de la señora Besant sobre Krishnamurti causaron la total escisión de la sociedad. Desde Adyar se impartían órdenes que preten­dían provenir de uno de los Maestros para el Guía externo, y de­cían que todo miembro de la Sociedad Teosófica debía intere­sarse por cada uno de los tres sistemas de trabajo —la orden francmasónica, la orden de servicio y el movimiento educativo. Si uno no lo hacía era considerado desleal y un mal teósofo, que no obedecía las demandas de los Maestros.
Pág. 87
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Nosotros no exigimos tal separación; decimos a los estudiantes que si la escuela logra profundizar su vida espiritual, ampliar su horizonte y acrecentar su percepción mental, les corresponde apli­carlo en la iglesia, la sociedad, organización o grupo, hogar o comu­nidad, que el destino les ha deparado. Por eso tenemos estudiantes activos que son miembros de diversas logias teosóficas, y cada una se considera única y verdadera; también hay estudiantes que pertenecen a cuatro grupos distintos de rosacruces y miembros de las iglesias católica y protestante, de la Christian Science y de la Unity y de todas las organizaciones conocidas con una base espi­ritual o religiosa. Aceptamos otros que no tienen creencia alguna, pero están dispuestos a aceptar una hipótesis y probar su validez. Por eso la Escuela Arcana es apolítica y no sectaria y profun­damente internacional en sus ideas. Su nota clave es el servicio. Sus miembros pueden pertenecer a cualquier secta y partido político, y trabajar en ellos siempre que recuerden que todos los caminos conducen a Dios y que el bienestar de la humanidad debe regir todos sus pensamientos. Ante todo, en esta escuela se le enseña al estudiante que las almas de los hombres son una.
Pág. 99-100
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Cuál es la solución al problema sexual de las razas no lo sé; pero sé que algunos países regidos por la ley inglesa y pre­sumiblemente por la ley holandesa y otras más, el mahometano puede tener varias esposas. Los americanos, los ingleses o los de cualquier nación, siempre han tenido innumerables relaciones sexuales. De esta promiscuidad y de la búsqueda de una respuesta, se hallará eventualmente la verdadera solución. Los franceses no lo han resuelto, pues en la nación francesa se ha demostrado que “la mente es el matador de lo real”. Los franceses son tan rea­listas, que olvidan a menudo lo bello, espiritual y subjetivo, y esto indica una gran falla en su cerebro. El Senado se reúne sin reconocer a la Deidad; las Logias Masónicas son proscritas por las Grandes Logias de otros países, pues no reconocen al Gran Arquitecto del Universo, y sus relaciones sexuales se basan en un con­cepto puramente utilitario, que tendría una sólida base siempre que no existiera en el mundo nada más que la vida material.


Pág. 101-102
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También el estudiante es libre de servir cómo y dónde quiere. No se le obliga a emprender una u otra actividad, como hacen otros grupos eso­téricos. Como organización no exige ser servida; no tiene logias ni centros, no obliga a asistir a reuniones y conferencias; el estudiante tiene plena li­bertad de trabajar en cualquier grupo, iglesia, organización y actividad social o benéfica. La Escuela sostiene que si imparte algo de valor espi­ritual, debe ser aprovechado y utilizado por el estudiante en el medio ambiente (cualquiera sea) que evoca su interés o demanda su lealtad. La plena libertad para trabajar y servir fuera de la Escuela Arcana, constituye la razón por la cual han ingresado tantos estudiantes, afiliados a otras Escuelas y asociaciones. En la Escuela Arcana hay muchos teósofos y rosacruces, lo mismo que muchos de la Christian Science (Ciencia Cristiana), eclesiásticos de todas las denominaciones, protestantes y cató­licos, y hombres y mujeres de diversas ideas religiosas y políticas, los cua­les se sienten libres, y verdaderamente lo son.
Pág. 150
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Por esta razón la Escuela Arcana no forma grupos o logias, ni organiza reuniones en las diversas poblaciones del mundo, donde residen sus estu­diantes. No desea erigirse en una organización que compita con los demás movimientos de esta índole. Como ya se ha dicho, los estudiantes tienen libertad para trabajar en otras organizaciones y no se espera adhesión a nadie en la Escuela Arcana. Al estudiante se le enseña a comprender que las almas de los hombres son una y a vivir y aplicar el poder que otorga esta verdad fundamental. Se le alienta a desarrollar tal actitud, resumida en las siguientes líneas, constituyendo el anteproyecto sobre el cual se le pide que amolde su vida:
Los hijos de los hombres son uno y yo soy uno con ellos.

Trato de amar y no odiar;

Trato de servir y no exigir servicio;

Trato de curar y no herir.

Que el dolor traiga la debida recompensa de luz y amor.

Que el alma controle la forma externa,

La vida y todos los acontecimientos,

Y traiga a la luz el amor

Que subyace en todo cuanto ocurre en esta época.

Que venga la visión y la percepción interna.

Que el porvenir quede revelado.

Que la visión interna sea demostrada.

Que cesen las divisiones externas.

Que prevalezca el amor.

Que todos los hombres amen.
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De Belén al Calvario

La iniciación es por lo tanto una serie graduada y positiva de expansiones de conciencia una creciente y constante percepción de la divinidad y todas sus implicancias. Muchos de los llamados ini­ciados de hoy creen haber alcanzado este estado, porque algún guía esotérico o vidente psíquico, les dijo que es así; pero en su fuero interno nada saben del proceso mediante el cual podrán pasar (como lo enseñó la masonería) por esa puerta misteriosa, entre dos grandes pilares, en su búsqueda de la luz; ellos tienen un conocimiento consciente del programa autoiniciado que debe seguirse en plena conciencia vigílica, siendo conocido simultánea­mente por el alma divina inmanente y por la mente y el cerebro del hombre en la vida física. Estas expansiones de conciencia re­velan progresivamente al hombre la calidad de su naturaleza su­perior e inferior; este conocimiento señala a San Pablo, como uno de los primeros iniciados que logró esa condición bajo la dispen­sación cristiana. Leamos lo que dice acerca de esta revelación de su dualidad:
"Y yo sé que en mí esto es, en mi carne no mora el bien, porque el

querer el bien está en mí, pero no el hacerlo.


"Porque no hago el bien que quiero, mas el mal que no quiero, eso hago.
"Porque según el hombre interno, me deleito en la ley de Dios.
"Pero veo otra ley en mis miembros, que se revela contra la ley de mi mente y que me lleva cautivo a la ley del pecado que está en mis miembros.
"Miserable de mí ¿quién me librará de este cuerpo de muerte?
"Gracias doy a Dios por Jesucristo Señor nuestro." (34)
Únicamente mediante la revelación del Cristo interno, en cada ser humano, puede realizarse esta unificación. Sólo mediante el nuevo nacimiento, el bautismo del espíritu y del fuego y la transfiguración de la naturaleza, puede hallarse la liberación y llegarse a la unidad con Dios. Sólo mediante el sacrificio de la humanidad, que es la esencia de la crucifixión, puede cumplirse la resurrección.
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La Palabra siempre fue emitida para que la raza pueda ver y reconocer el próximo paso a dar. Cristo hizo que el hombre oyera esto en el pasado y Cristo hará que el hombre pueda oírlo nueva­mente. Algún día, como bien saben los masones, estas palabras pronunciadas periódicamente, serán reemplazadas por una Pala­bra conocida por ellos como "la Palabra Perdida". Cuando final­mente se enuncie esa Palabra, la humanidad podrá ascender a la última cima de la realización humana. La divinidad oculta alumbrará entonces en toda su gloria, por medio de la raza. Qui­zás se haya: alcanzado la cúspide del logro material. Ahora nos llega la oportunidad de que el Yo sutil y divino se manifieste por medio de la experiencia que llamamos "el nuevo nacimiento", y que el cristianismo ha enseñado. El efecto de todo lo que está ocurriendo ahora en la tierra es traer a la superficie lo que está oculto en el corazón humano, y revelar ante nuestros ojos la nue­va visión. Entonces podremos pasar, por el portal de la nueva era, a una comprensión más profunda de las realidades vitales y a una norma más real y superior de los valores. La Palabra debe emitir­se nuevamente desde el centro, el Centro en los Cielos y el centro de todo corazón humano. Cada alma individual debe oírla por sí misma. Cada uno de nosotros tiene que pasar por esa experiencia, donde sabemos que somos el 'Verbo hecho carne", y hasta que la experiencia de Belén no sea parte de nuestra conciencia indi­vidual como almas, seguirá siendo un mito. Pero puede conver­tirse en una realidad ‑la más grande realidad en la experiencia del alma.
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En el lenguaje simbólico del esoterismo, la caverna es el lugar de la iniciación. Esto siempre ha sido así y podría efectuarse un estudio muy interesante del proceso iniciático y del nuevo naci­miento, si se recogieran y analizaran las numerosas referencias sobre esos hechos que ocurrieron en cavernas, citados en antiguos documentos. El establo en que nació Jesús fue con toda probabili­dad una cueva, porque en esos días, muchos establos eran exca­vaciones. Esto lo reconoció la iglesia primitiva y se dice que "es bien sabido que mientras en los Evangelios se establece que Jesús nació en el establo de una posada, los primeros escritores cristia­nos, tales como Justiniano mártir y Orígenes, dicen explícita­mente que nació en una caverna." (64)


Al estudiar esas cinco iniciaciones en el Evangelio, encontra­mos que dos de ellas tienen lugar en una caverna, dos en la cima de una montaña y una en el llano, entre las profundidades y las alturas. La primera y la última de las iniciaciones (el Nacimiento a la vida y la Resurrección a la "vida más abundante" (65)) tuvieron lugar en una caverna. La Trasfiguración y la Crucifixión se efec­tuaron en la cima de una montaña o colina, mientras que la se­gunda iniciación, después de la cual Cristo comenzó su ministerio público, ocurrió en un río, en las llanuras del Jordán, tal vez sim­bolizando la misión de Cristo de vivir y trabajar entre los hom­bres. La frase masónica, "encontrarse en el llano", tiene ahora nuevo significado. Después de cada experiencia en la montaña, Cristo bajaba otra vez al llano de la vida cotidiana y allí mani­festaba los efectos o resultados de ese gran acontecimiento.
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La réplica de Cristo debe considerarse también en forma tri­ple. Él dice “escrito está”, y los irreflexivos y de mente estrecha lo consideran como una aprobación a la inspiración verbal de las Escrituras. Pero, sin duda, Cristo no se refería sólo a las antiguas declaraciones de las Escrituras judaicas, por bellas que fuesen. Las posibilidades de error son demasiado grandes para justificar nuestra incuestionable aceptación de toda palabra, en cualquiera de las escrituras del mundo. Cuando se analizan los procesos de la traducción esto se evidencia con absoluta claridad. Cristo quiso significar algo mucho más profundo que “la Biblia lo dice”. Quiso decir que la signatura de Dios estaba en Él, que Él era el Verbo y que ese Verbo era la expresión de la verdad. Es el Verbo del alma (el influjo de la divinidad) lo que determina nuestra actitud en la tentación y nuestra respuesta al problema presen­tado por el demonio. Si esa Palabra distante, profundamente ocul­ta por el velo de la forma, sólo se escuchara en sonidos distorsio­nados, el Verbo no sería suficientemente potente para resistir al demonio. La palabra está escrita en la carne, por muy desfigu­rada y casi invisible que pueda estar, a causa de la actividad de la naturaleza inferior; es pronunciada en la mente, trayéndole iluminación y percepción interna, aunque todavía la visión esté dis­torsionada y la luz sea poco perceptible. Pero la Palabra está allí. Algún día, cada uno de nosotros podrá decir poderosamente “es­crito está”, y veremos la Palabra expresada en todas partes de nuestra naturaleza humana como individuos y, en una fecha aún distante, en la humanidad misma. Ésta es la “Palabra perdida” de la tradición masónica.
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Todo este problema de la muerte y la inmortalidad está absor­biendo gran parte de la atención pública actualmente. La Guerra Mundial presentó a la conciencia pública la realidad de la muerte, en forma nueva e impresionante. Probablemente no hubo una sola familia en más de veinte naciones, que no hubiera tenido que lamentar de una manera u otra, alguna muerte. El mundo ha pa­sado por un proceso de muerte, y en la hora actual, el misterio de la Resurrección se está convirtiendo en el tema de mayor im­portancia en la mente de los hombres. La idea de la Resurrección se acerca cada vez más, y su significación ha sido la idea central de la Fraternidad Masónica a través de las edades, constituyendo el punto focal del trabajo del sublime Grado Tercero. En estrecha relación con esta “resurrección” masónica, puede citarse un ser­món de Buda poco conocido, donde enseña a Sus discípulos el significado de los “cinco puntos de la Amistad”, vinculando esos cinco puntos con las cinco crisis de la vida de Cristo y los cinco puntos de la leyenda masónica. Todas estas referencias sirven para demostrar la continuidad de la revelación, de la cual la Re­surrección (con la consiguiente Ascensión) fue el acontecimiento culminante para Occidente.
Pág. 178

El Alma: la cualidad de la vida


5.-Una de las primeras lecciones que aprenderá la humanidad bajo la potente influencia del séptimo rayo es que el alma controla su instrumento, la personalidad, mediante el ritual o por la imposición de un ritmo regular, porque el ritmo define realmente al ritual. Cuando los aspirantes al discipu­lado imponen un ritmo en sus vidas lo denominan disciplina y se sienten muy felices por ello. Los grupos que se reúnen para efectuar cualquier ritual o ceremonial (ritual de la iglesia, del trabajo masónico, entrenamiento en el ejército o la marina, organizaciones comerciales, la correcta dirección de un hogar, un hospital, un espectáculo, etc.) son de naturaleza análoga, porque obliga a los participantes a una actividad simultánea y a una empresa o ritual idénticos. Nadie, en esta Tierra, puede evadir el ritual o ceremonial, porque también la salida y la puesta del Sol, imponen su ritual, así como el transcurso cíclico de los años, los poderosos movimientos de los grandes centros pobla­dos, la ida y venida de los trenes, los transatlánticos y el correo y las continuas transmisiones de radio - todo esto impone un ritmo a la humanidad, lo reconozca o no. Los actuales grandes experimentos de la estandarización y la regimentación son también una expresión de esos ritmos, pues se manifies­tan a través de las masas de cualquier nación.


Pág. 118

El Destino de las Naciones

Cuando se comprenda mejor la naturaleza de la lucha actual y se consideren sus causas subjetivas en vez de las superficiales razones objetivas, se podrá lograr un progreso verdadero en el proceso de liberar a la humanidad de la esclavitud y de la estre­chez de la civilización actual y de la influencia de las fuerzas y energías responsables de la situación. Todo esto llegará a com­prenderse, será manejado correctamente y dirigido convenientemente hacia fines constructivos y deseables. En el campo de este conflicto, la gran ley fundamental de que "la energía sigue al pensamiento", siempre está en vigencia, y una de las condiciones que inducen a la actual tensión y presión, se debe al hecho de que muchos millones de personas comienzan a pensar. Esto significa que la antigua simplicidad que sirvió hasta hace unos quinientos años ya no controla, y la situación es mucho más compleja. En lejanos tiempos las fuerzas estaban mayormente controladas por los Señores del Materialismo (a quienes los esotéricos llenos de prejuicios y los ignorantes, llaman "fuerzas negras"); la conjun­ción de las fuerzas de la espiritualidad y el pensamiento de un puñado de hombres avanzados de distintas naciones, no fue tan poderosa como lo es hoy. La situación en ese entonces era relati­vamente sencilla. Parte del plan evolutivo consistió en el control temporario que debían ejercer la materia y la sustancia, y el es­píritu aprender a "ascender a los hombros de la materia", como dice la Sabiduría Antigua. Sin embargo, debido a una más amplia educación de las masas y a los numerosos medios de propaganda mundial, hoy estas mismas masas piensan independientemente o lo hacen dirigidas por mentes poderosas, existentes en todas par­tes, que tratan de controlar los acontecimientos del mundo. De allí la creciente dificultad del problema, igualmente difícil para los Señores del Camino de la Izquierda, como para los miembros de la Gran Logia Blanca. He aquí un punto que debería ser con­siderado y descubrirse sus implicaciones.


La humanidad está alcanzando rápidamente la etapa donde su voluntad unida será el factor determinante en los asuntos mun­diales, y esto se deberá al desenvolvimiento de la mente, debido al éxito del proceso evolutivo. Muchos experimentos se harán (y se están haciendo actualmente) y muchos errores se cometerán inevitablemente. El principal requisito en la actualidad es instruir rápidamente a los pueblos acerca del Plan y de la naturaleza de las fuerzas que controlan la evolución y sus agentes directivos. La realidad de la Jerarquía debe ser proclamada en términos con­cisos, para despertar el interés, la investigación y el reconoci­miento públicos. Durante el proceso de su realización, mucho se aprenderá acerca del equilibrador grupo de iniciados y adeptos que trabajan totalmente con el aspecto material de la vida; en ellos (en este ciclo mundial principal) el aspecto amor del alma ha quedado totalmente sin desarrollar, mientras que la naturaleza mental se expresa poderosamente. Si se estudia lo dicho en rela­ción con ciertas manifestaciones de orden superior e inferior de los rayos, se verá que esos dos campos de acción ‑el de la Je­rarquía, animado por el amor, con su polo opuesto, la Logia Negra, que trabaja enteramente por medio de la mente y la sustancia‑ están vinculados y surgirá su estrecha relación. Se darán cuenta que el margen de diferencia es muy pequeño y que únicamente existe en la intención, en el propósito subyacente y en los obje­tivos concretos, fijados por este grupo que trabaja con lo material. El instrumento principal de la Logia Negra es el poder organiza­dor de la mente, y no la influencia coherente del amor, como ocurre con los Maestros de Sabiduría. Sin embargo en el proceso natural de la evolución de la forma, estos trabajadores del aspecto oscuro de la vida desempeñan una función útil. Debido a que trabajan predominantemente con el principio mental, pode­mos darnos cuenta de la facilidad con que pueden reglamentar y regular la susceptibilidad de las masas, no entrenadas, hacia esta imposición mental. Éstas no tienen poder para pensar por sí mis­mas con claridad, y en consecuencia, sus mentes son plásticas y receptivas a las poderosas fuerzas dirigidas por los dos grupos contribuyentes ‑el de los trabajadores espirituales del planeta y el de los materialistas. La mayoría de los seres humanos están todavía enfocados materialmente, por eso las fuerzas que actúan en el aspecto materia tienen una línea de menor resistencia que no está a disposición de los Maestros de la Gran Logia Blanca. No obstante, este peligro va decreciendo década tras década.
Págs. 17-18
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Debe recordarse aquí que hay atributos divinos y caracterís­ticas de rayo que hasta ahora nunca fueron revelados a las mentes de los hombres, o percibidos por ellos, en los momentos más elevados de inspiración; esto se debe a la falta de sensibilidad, hasta en los más avanzados hijos de los hombres. Sus mecanismos están inadecuadamente desarrollados y son incapaces de respon­der a esas cualidades divinas superiores. Cristo mismo y otros miembros de la Gran Logia Blanca se preparan para registrar esos atributos divinos y fusionarse conscientemente en un proceso o escala evolutiva, aún más elevada; resultará evidente que las ínfimas conclusiones de las pequeñas mentes constituyen hoy algunos de los factores más peligrosos en los asuntos mundiales.
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6. La Vida Espiritual en la Nueva Era.
Hay un punto sobre el que quisiera llamarles la atención y es que los dos grandes grupos de agentes divinos ‑la Gran Herman­dad Blanca y la Logia de las Fuerzas Materialistas‑ tratan de desviar las energías hacia ciertos canales que servirán a los fines para los cuales trabajan, se formaron y existen. Por lo tanto les pediría recordar que tras los acontecimientos externos están estos dos agentes directrices. En consecuencia, tenemos:
1 . Dos grupos de Mentes avanzadas, ambos igualmente ilumina­dos por la luz del intelecto, formulando claramente sus obje­tivos, pero difiriendo en su orientación y énfasis. Un grupo, de acuerdo al plan divino, trabaja enteramente con el aspecto forma, estando ausente en este grupo la luz del amor y del desinterés. El otro trabaja únicamente con el aspecto alma o conciencia, y en este grupo controlan la doctrina del corazón y la ley del amor. A este respecto, ambos grupos trabajan por lo tanto en oposición en el plano mental.

2. A los planes que incorporan estos dos ideales y divergentes ob­jetivos se los hace descender al plano astral, entrando así en el mundo de deseos. Las líneas demarcatorias son siempre cla­ras en lo que concierne a los trabajadores de ambos grupos, pero no resultan tan claras para los seres humanos comunes ni para los discípulos mundiales y los iniciados. El caos reina en el plano de los deseos, y el Arjuna mundial permanece hoy perplejo entre las dos fuerzas o campos opositores, reconocien­do su relación con la forma y con el alma, haciendo conjeturas al mismo tiempo dónde reside su deber. Su etapa de evolución determina su problema. Así ambos grupos trabajan en oposi­ción en el plano del deseo.

3. La materialización de los planos de estos dos grupos de mentes iluminadas prosigue constantemente de acuerdo a las leyes di­vergentes de su ser ‑las leyes de la vida de la forma y las le­yes del vivir espiritual. En esta etapa inicial y mientras se li­bra la batalla en el campo del deseo (porque allí es donde se libra el conflicto principal, y todo lo que ocurre en el plano físico es sólo el reflejo de un conflicto interno), las fuerzas de ambos grupos, trabajando con las energías de los rayos sexto y séptimo, han producido en el campo del vivir humano un estado de total cataclismo. La situación económica y los odios religiosos son los dos instrumentos principales. Sobre este te­ma debería reflexionarse.
En consecuencia, tenemos dos grupos, dos objetivos, dos grandes ideales formulados, dos corrientes de energía activa y dos rayos predominantemente en conflicto, que producen las divergentes ideologías. El resultado de este dualismo es el caos externo, la di­ferenciación de ambos ideales grupales en los muchos experimen­tos humanos, y el alineamiento resultante de toda la familia hu­mana agrupada bajo diversas banderas, testimoniando los variados puntos de vista en los numerosos campos del pensamiento ‑polí­tico, religioso, económico, social, educativo y filosófico. Diré que el resultado de este conflicto es definidamente bueno, y demuestra la constante realización de la Gran Logia Blanca. La conciencia de la humanidad se ha expandido definidamente, y en la actualidad todos los hombres piensan. Esto constituye un fenómeno totalmen­te nuevo y una fresca experiencia en la vida del alma humana. El primer resultado de todo este disturbio ha sido el traslado del foco de atención humano al plano mental, por lo tanto más cercano a las fuentes de luz y de amor.

Págs. 52-53

Los Problemas de la Humanidad
Si nos atenemos a la historia de miles de años, los ricos terratenientes, los jefes institucionales de tribus, los seño­res feudales, los dueños de esclavos, los mercaderes o ejecu­tivos, han ejercido el poder, explotado al pobre y buscado la máxima producción a un costo mínimo. Esto no es nada nuevo. En la Edad Media los trabajadores explotados, los artífices hábiles y los constructores de catedrales, empeza­ron a formar gremios y logias para protegerse mutuamente, discutir entre sí y lograr la más perfecta artesanía. Estos grupos aumentaron su poder en el transcurso de los siglos, pero aún es deplorable la situación del hombre, de la mu­jer y del niño que trabaja.
Pág. 37

Apéndice
El séptimo Rayo


Como parte del Plan original, la Vida Una trató de expandirse, y siete eones o emanaciones, surgieran del vórtice central y repitieron activamente el proceso anterior en todos los detalles. Aquellos también vinieron a la manifestación y, en la tarea de expresar la vida activa cualificada por el amor y limitada por la apariencia externa fenoménica, pasaron a una actividad secundaria y se convirtieron en los siete Constructores, las siete Fuentes de Vida y los siete Rishis de todas las antiguas escrituras. Estas entidades síquicas originales tienen la capacidad de expresar el amor (lo cual implica aceptar el concepto de la dualidad, el que ama y es amado, el que desea y es deseado) y pasar del ser subjetivo al devenir objetivo. A estas siete Entidades las denominamos:


  1. El Señor de Poder o Voluntad. Esta Vida resuelve amar, y utiliza el poder como expresión de la divina benevolencia. Para su cuerpo de manifestación utiliza ese planeta del cual el Sol es el sustituto esotérico.




  1. El Señor de Amor-Sabiduría, personifica el amor puro; los esotéricos consideran que está tan cerca del corazón del Logos solar, como lo estaba el amado discípulo cerca del corazón del Cristo de Galilea. Esta Vida infunde en todas las formas la cualidad del amor, conjuntamente con la manifestación más materialista del deseo; constituye el principio atractivo de la naturaleza y el custodio de la Ley de Atracción, que es la demostración de la vida del Ser puro. Este Señor de Amor es el más poderoso de los siete rayos, porque pertenece al mismo rayo cósmico de la Deidad solar. Se expresa a Sí mismo principalmente a través del planeta Júpiter, el cual constituye Su cuerpo de manifestación.




  1. El Señor de Inteligencia Activa. Su trabajo está íntimamente ligado con la materia y actúa en colaboración con el Señor del segundo rayo. Es el impulso motivador en el trabajo inicial de la creación. El planeta Saturno constituye Su cuerpo de expresión en el sistema solar, y por intermedio de la materia (que en forma benéfica obstruye y obstaculiza) proporciona a la humanidad un amplio campo de experimento y experiencia.

Quisiera indicarles aquí que al hablar en términos de la personalidad, forzosamente tengo que emplear el pronombre personal, en consecuencia no deben acusarme de personalizar dichas grandes fuerzas. Hablo en términos de Entidad, del Ser puro, y no en términos de personalidad humana. Pero aún persiste la limitación del lenguaje, y al enseñar a quienes piensan con la mente concreta inferior, cuya intuición está aletargada o sólo se manifiesta en forma de destellos, me veo obligado a hablar en parábolas y a emplear un lenguaje simbólico. Permítanme indicar también que todas las declaraciones que haga tienen relación con nuestro planeta y se exponen en términos que puedan ser comprendidos por la humanidad que nuestro planeta ha producido. El trabajo, según lo voy describiendo, constituye sólo una fracción del trabajo emprendido por dichos Seres; cada uno de Ellos tiene Su propio propósito y radio de influencia, y como nuestra Tierra no es uno de los siete planetas sagrados (ni el cuerpo de manifestación de uno de los siete rayos fundamentales), esos Seres tienen propósitos y actividades donde nuestra Tierra desempeña una pequeña parte.




  1. El Señor de Armonía, Belleza y Arte. La principal función de este Ser consiste en crear Belleza (como expresión de la verdad) mediante la libre interacción de la vida y la forma, basando el canon de la belleza en el plan inicial tal como existe en la mente del Logos solar. No se ha revelado cuál es el cuerpo de manifestación de esta Vida, pero la actividad que de él emana produce una combinación de sonidos y colores y un lenguaje musical que expresan -en forma de ideal- lo que es la idea originadora. Este cuarto Señor de expresión creadora reasumirá Su actividad en la Tierra de aquí a seiscientos años, aunque ya se sienten las primeras débiles expresiones de Su influencia, y en el próximo siglo se verá el renacimiento del arte creador en todas sus ramificaciones.




  1. El Señor de Conocimiento Concreto y Ciencia. Esta gran Vida está en íntimo contacto con la mente de la Deidad creadora, así como el Señor de segundo rayo lo está con el corazón de esa misma Deidad. Su influencia es grande actualmente, aunque no tan poderosa como lo será más adelante. La ciencia es el desenvolvimiento sicológico en el hombre, debido a la influencia que ejerce este rayo, y recién ahora comienza a realizar su verdadero trabajo. Su influencia aumenta en poder, de la misma manera que disminuye la influencia del sexto Señor.




  1. El Señor de Devoción e Idealismo. Esta Deidad Solar constituye la expresión peculiar y característica de la cualidad del Logos solar. No olviden que en el gran esquema del "universo universal" (no sólo nuestro universo), la cualidad de nuestro Logos solar es tan diferente y distinta como la de cualquiera de los hijos de los hombres. Esta fuerza de rayo, junto con el segundo rayo, constituye una verdadera y vital expresión de la naturaleza divina. Las cualidades de dicho Señor son: la centrada militancia sobre un ideal, la centrada devoción al impulso de la vida y la sinceridad divina, las cuales plasman sus impresiones sobre todo lo que existe dentro de Su cuerpo de manifestación. Los esotéricos avanzados discuten sobre si Marte es o no, el planeta a través del cual Él se manifiesta. Debe recordarse que sólo unos pocos planetas constituyen los cuerpos de expresión de los Señores de los rayos. Hay diez "planetas de expresión" (usando el término empleado por los antiguos Rishis), y sólo siete Vidas de rayo se consideran que son los Constructores del sistema. El gran misterio que finalmente será revelado en las iniciaciones superiores, es la relación que existe entre un rayo y un planeta. Por lo tanto, no esperen una información más completa por ahora. La influencia de este sexto Señor ya está pasando.




  1. El Señor de Orden Ceremonial o Magia. Está ahora entrando en el poder, y en forma lenta y segura hace sentir Su presencia. Su influencia es muy poderosa en el plano físico, porque existe una íntima interrelación numérica entre el Señor del séptimo rayo, por ejemplo, y el séptimo plano, el físico, así como la séptima raza raíz estará en completo acuerdo y expresará perfectamente la ley y el orden. Este rayo de orden y su advenimiento es parcialmente responsable de la actual tendencia en los asuntos mundiales de implantar gobiernos dictatoriales e imponer el control de un grupo central de gobierno.

Será de valor el siguiente enunciado sobre la actividad o inactividad de los rayos, y quisiera que tengan en cuenta que se refiere únicamente a nuestra Tierra y sus evoluciones.


Primer Rayo No está en manifestación.

Segundo Rayo En manifestación desde 1575 d.C.

Tercer Rayo En manifestación desde 1425 d. C.

Cuarto Rayo Vendrá lentamente a la manifestación después del año 2025 d. C.

Quinto Rayo En manifestación desde 1775 d. C.

Sexto Rayo Está saliendo rápidamente de la manifestación. Empezó a salir en el año 1625 d. C.



Séptimo Rayo En manifestación desde 1675 d. C.
Por supuesto, éstos constituyen ciclos menores dentro de la influencia del signo de Piscis. Vemos que hay cuatro rayos en manifestación actualmente: segundo, tercero, quinto y séptimo.
Surge aquí la pregunta: ¿Cómo puede ser que existan personas que pertenezcan a todos los rayos al mismo tiempo? La razón radica, como fácilmente puede verse, en que el cuarto rayo comienza a acercarse y el sexto se retira, lo cual permite que seis de esos rayos lleven a la manifestación a sus egos. Sin embargo, ahora hay muy pocos egos del cuarto rayo en la Tierra, y un sinnúmero de egos del sexto rayo, y pasarán más o menos doscientos años antes de que todos los egos del sexto rayo desencarnen. Respecto a egos de primer rayo, no existen tipos puros en el planeta. A quienes se los denomina de primer rayo pertenecen al primer subrayo del segundo rayo que se halla en encarnación. Un ego puro de primer rayo en encarnación actualmente sería un desastre. No hay suficiente inteligencia ni amor en el mundo como para equilibrar la voluntad dinámica de un ego que pertenezca al rayo del destructor.


La Masonería como valor espiritual
Alice Ann Bailey
En ninguna otra época como en la presente, ha sido tan activa la búsqueda de la luz, la Verdad, la belleza y la sabiduría.

Jamás han existido tantas y tan diferentes organizaciones que pretendan dar la luz de la verdad. Por todas partes aparecen instructores que pretenden haber encontrado algún método específico, mediante el cual el hombre puede alcanzar el conocimiento de Dios, la paz interna y la iluminación; conseguir el dominio de sí mismo; o adquirir riquezas, bienestar y poder.


La gente va de un instructor a otro, buscando algo que les dé luz y sosiego. Todos pertenecemos a algún grupo organizado de buscadores de la luz; sea metafísica, esotérica u ortodoxa. Las organizaciones tales como «Nuevo Pensamiento»; «Ciencia Cristiana» y «Unidad» cuentan sus afiliados por millares. Cualquier pseudo instructor, capaz de hacerse oír o de prometer mucho, encuentra siempre quien le escuche.
En el caos originado por estas tendencias sectarias y adherencia a determinada presentación de la verdad, la verdad misma queda olvidada, En el choque entre personalidades, luchando cada una en favor de determinado instructor y de su enseñanza de la realidad, la tranquila y susurrante voz de la sabiduría se apaga en la controversia sobre doctrinas, dogmas y cismas; y en la energía que se disipa en la construcción y destrucción de las formas, que la verdad puede asumir, se desvanece su verdadero significado espiritual.
Ante tal confusión, no es extraño que muchos investigadores sinceros, al contemplar la aparición y caída de instructores y escuelas de pensamiento, se pregunten si es que la verdad puede encontrarse en alguna parte, ¿Es posible que la unidad pueda estar velada por tantas y tan diversas formas? ¿Será imposible encontrar una expresión de la verdad que sea incluyente y no excluyente? ¿Habrá una enseñanza de la Sabiduría Antigua que venga a satisfacer la necesidad universalmente sentida? ¿Será posible crear una organización cuyas características sean la impersonalidad y la más amplia tolerancia y que, a la vez, haga hincapié en principios esenciales que todos puedan aceptar, pasando por alto todos aquellos detalles susceptibles de controversia?
Seguramente ha de haber algo que nos guíe con seguridad en nuestro avance hacia el origen de toda luz y toda vida, y que hemos de encontrar algún poste indicador que sea suficiente para guiar en su camino al peregrino que trata de evitar los tropiezos a que está expuesto en la oscuridad.
En efecto, existe la organización, depositaria de la verdad, cuya plataforma es tan amplia y cuya enseñanza de la verdad es tan universal, que es capaz de satisfacer la necesidad del mundo.
Es un hecho curioso, sin embargo, que esa organización es tan extensamente conocida, que nuestra misma familiaridad con ella es causa de que se nos oculte su verdadero objeto. El conocimiento que de ella se tiene es tan general, que las enseñanzas y las verdades que tiene la misión de impartir, quedan veladas por la importancia que atribuimos al aspecto forma. La organización a que nos referimos es la Masonería.
En todos los países del mundo es conocido y actúa «ese sistema peculiar de moralidad, velado en alegorías e ilustrado por símbolos». Es muy probable que la Masonería, en una forma u otra, haya existido siempre en nuestro planeta. El estudiante de la Masonería, capaz de asimilar el conocimiento contenido en sus rituales, y de comprender el significado espiritual de los símbolos, mobiliario y alhajas de una logia, y de apreciar la idea subyacente en la acción que allí se desarrolla, percibirá gradualmente que esa Institución es depositaria de una expresión incluyente de la verdad, y que en la forma simbólica del trabajo masónico se ha preservado, para beneficio de la humanidad, una revelación que (cuando se investigue) dará la clave del misterio del universo y será un guía que permita al hombre llegar al corazón de su propio misterio.
Es opinión de muchos y profundos pensadores, que si en un momento dado desaparecieran de la faz de la tierra todas las religiones, iglesias y sectas ortodoxas, con sus diversas exposiciones de la verdad, esa pérdida se compensaría con la comprensión de la Masonería. El estudio del simbolismo y la aplicación práctica de las reglas de moralidad y ética, que ella inculca, permitirían reconstruir todo cuanto el hombre necesita conocer acerca de Dios, de Sus obras y leyes que rigen la economía del universo; y descubrir la relación existente entre el alma individual del hombre y la Superalma, así como la conexión entre la unidad, parte integrante del gran Templo en construcción, el Gran Arquitecto de Cuya idea el Templo es una revelación.
Dos son las vías de acercamiento que se ofrecen al pensador ordinario, cuyo desarrollo le han de demostrar la verdad o falsedad de lo que se acaba de afirmar. Una es seguir el desenvolvimiento del cuerpo de doctrina a través de las edades, tratando de encontrar los antiguos hitos, que demuestran la continuidad de la enseñanza y su aplicación universal.
Otro sería considerar a la Masonería en su forma actual y demostrar que las verdades que ella encierra, las enseñanzas que inculca y el espíritu que la informa son de posible aplicación universal y servir de fundamento lógico sobre el cual pueda la humanidad edificar. Esas dos vías de acercamiento se han seguido en sus etapas preliminares; pero no se han llevado hasta su conclusión. Nuestro propósito en este artículo es patentizar la amplitud todo inclusiva y la esencialidad de la plataforma masónica y demostrar que, sí las actuales organizaciones masónicas, diseminadas por todo el mundo, reconocieran su responsabilidad y aceptaran su herencia espiritual, la actual «oscuridad» de la ignorancia y el general letargo e inercia, se trocarían en esperanza para los que buscan la luz. No cabe duda de que puede elevarse en la tierra un Templo cuyas puertas estén abiertas de par en par para que por ellas todos los hombres puedan pasar y para que el mensaje procedente de sus precintos proclame la fraternidad, la libertad y la igualdad; libertad de pensamiento, fraternidad de actitud e igualdad de oportunidad, basada en la unidad de origen, de esfuerzos y de meta.
¿Qué es la Masonería? Se nos dice que es «un sistema peculiar de moralidad, velado en alegorías e ilustrado por símbolos». Consideremos, por un momento, el significado de esas palabras, Sistema, según la definición de este término, es el desarrollo de un plan determinado; la ejecución de un proyecto, con una finalidad definida en vista, ¿Cual es el objeto, o finalidad, hacia el cual va encaminado el sistema de moralidad, inculcado en la Masonería? Es labrar la piedra bruta; transformar el bloque sin labrar, por medio de las herramientas del albañil, el cortafrío, la regla, la escuadra y el compás, en el perfecto sillar, de manera que asiente en el templo de Salomón y sea una «piedra viviente» del Templo de la humanidad, En la ejecución de su trabajo, y a medida que avanza hacia la luz, el aprendiz masón pasa por muchas experiencias. Antes de llegar a Maestro artífice tiene que aprender todas las fases de su oficio; hasta que finalmente perfecciona su técnica y se hace merecedor del título de Maestro Masón, alcanzando así el grado superior de la Masonería, el de Maestro de Sabiduría, Constructor bajo el G.'. A.'. del U.'. Tal es la finalidad de la Masonería y tal es la meta de todo candidato, al ser admitido en los misterios. Ha de convertirse en el perfecto sillar viviente; llegar a ser una columna del Templo de Salomón o, como lo expresa el V.'. del C.'. S.'.: «llegar a ser un pilar del Templo de mi Dios de donde no tenga que salir jamás»; ha de pasar por muchas pruebas y ordalías y resucitar de entre los muertos, como lo hizo nuestro Maestro Constructor, y así aprender el significado de la resurrección, por la cual se entra en posesión de la luz y de la vida.
Según la definición, «Moralidad» significa la capacidad de escoger entre el bien y el mal, la aptitud de discernir sabiamente. Es muy significativo que, al instruir al candidato, se hace constantemente hincapié en su libre voluntad, y cuando en el curso de las diversas iniciaciones ha de escoger entre varias cosas, se le deja en entera libertad a fin de que él mismo sea el árbitro de su propio destino. De esta manera se educa la mente a que razone y escoja, para que llegue a ser un maestro más sabio. El candidato ha de ser enteramente libre y venir por propia iniciativa y libre voluntad a solicitar que se le admita en una Logia de Masones Libres y Aceptados.
Nos falta considerar las otras dos palabras: alegoría y símbolo, que comprenden todo lo concerniente al arte masónico, los rituales, accesorios de la logia e instrucciones, «Alegoría» es la representación pictórica de algún hecho; es un método de inculcar en la mente no desarrollar, en forma de cuadros, lo que los conocedores de Dios han experimentado y enseñado a través de las edades. En las sublimes alegorías de la Masonería se ilustra para nuestro beneficio, la acción de las leyes de Dios, según se manifiestan en la naturaleza y en el hombre, y las consiguientes verdades acerca del desenvolvimiento de la conciencia humana, su progreso y su destino final.
En el gran drama central de la Masonería, se representa para nuestra enseñanza, aquello por lo cual «la entera creación ha sufrido y laborado hasta ahora bajo el dolor esperando, que los hijos de Dios se manifiesten»; puesto que solo un Hijo de Dios puede levantarse de entre los muertos en la peculiar quíntuple manera en que es levantado el Maestro Constructor.
El simbolismo de la Masonería es susceptible de las interpretaciones más diversas; sus signos, señales y palabras de reconocimiento, herramientas, pasos y mobiliario del templo, así como el significado de sus luces mayores y menores conservan para el iniciado aquellas verdades esotéricas que todo hombre necesita saber para encontrar su camino «de la oscuridad hacia la luz; de la muerte a la inmortalidad; de lo ilusorio a lo Real».
La Masonería, de consiguiente, no sólo es un sistema de moralidad, que inculca la ética más elevada, la cual, si se practica, provoca el desenvolvimiento de la divinidad; sino que además es una representación dramática de la regeneración. Nos representa el restablecimiento de la oculta divinidad del hombre, haciendo que se manifieste; representa la ascensión a los Cielos del hombre caído y, en la escena que se representa en la Logia, nos demuestra el poder, latente en todo hombre, de alcanzar la perfección, y la capacidad para adquirir plena visión e inteligencia y, de esa manera, hacerse dueño de sí mismo y árbitro de su destino. Lo que es verdad con respecto al individuo, lo es igualmente con respecto a la colectividad: por tanto la Masonería nos ofrece la promesa del triunfo final de una humanidad cuya medida es la perfección y cuyas filas están integradas por aquellos que, según las palabras del V.'. del C.' . S.’., "han alcanzado la medida de la estatura y plenitud de Cristo", una humanidad formada por todos los hombres libres. «En tal síntesis termina el camino».
Además de ser un sistema de moralidad y un gran drama de regeneración, la Masonería es una representación pictórica de la Gran Búsqueda. Instintiva en todo hornbre existe el ansia de saber y de expresarse, que es característica de la evolución del reino humano, y que constituye la prueba de su verdadera naturaleza.

Esta verdad yace oculta en el nombre de nuestro Maestro Hiram Abif; pues Hiram, según muchos estudiantes de la Masonería, viene de "Khy", que significa viviente y de "Ram", lo que se levanta. El viviente Hijo de Dios que es levantado, de su condición de caído, «a las alturas», según otra de las interpretaciones del nombre «Ram». «Si soy levantado -dijo el Gran Carpintero de Nazaret- atraeré a todos los hombres hacia Mi» Estas palabras hacen referencia al misterio central de la Masonería. Abiff quiere decir Padre, término con que se designa, en todas las religiones, al Gran Aspecto Espíritu.


Los tres primeros grados de la Masonería representan esta gran búsqueda o pesquisa. Progresivamente, el candidato recibe más luz; paso a paso, su ansia de conocimiento va siendo satisfecha; pasa del estado de ignorancia al del estudio, donde las artes y las ciencias le revelan sus secretos y dones. Adquiere en su oficio la pericia que de él se espera; no obstante necesita algo más. Ha de graduarse para algo mejor y más elevado. Debe encontrar la Palabra Perdida; pasar por varias pruebas y probarse a sí mismo; para finalmente llegar a dominarse y convertirse en un adepto de la sabiduría y en un instructor de otros; pagándoles el salario que les es debido y guardando la Palabra que le ha sido comunicada, con su propia vida, si es necesario.

La Búsqueda se tipifica de tres maneras en el curso de los tres grados: primero la Búsqueda de la iluminación representada por el determinado avance del candidato hacia el Oriente, en la actitud del oyente y del aprendiz. Por las enseñanzas que recibe, mientras circula por la Logia, aprende que él mismo es trino, una entidad compleja que es la suma total de sus estados mental, emocional y físico y que, no obstante, esas tres formas del ser encubren una luz interna, análoga a la Gran Luz en el Oriente; luz que es necesario encontrar.


Esta verdad, con respecto a la búsqueda de la luz divina, está bien expresada en una conocida leyenda que dice así: Hubo un tiempo en la historia de la raza en que los dioses despojaron al hombre de su divinidad y reunidos en consejo trataron de decidir dónde esconderla. Uno de los dioses indicó que se llevara a otro planeta, donde el hombre no podría encontrarla; pero otro dios se opuso diciendo que el hombre, por naturaleza innata, era un gran viajero y que no había seguridad de que alguna vez encontrara su camino hacia ese otro planeta. Escondámosla, dijo, en las profundidades del mar, en el fondo del océano, porque allí estará segura. Pero otro habló manifestando que el hombre era un gran investigador natural y que algún día conseguiría penetrar en lo más profundo y escalar las mayores alturas. Así continuó la discusión hasta que un dios de inteligencia más brillante se levantó y dijo: «Ocultemos la joya robada de la divinidad del hombre dentro de él mismo, porque jamás la buscará ahí.» Con este acuerdo el consejo se disolvió, pues los dioses comprendieron que habían encontrado el lugar verdaderamente inaccesible. En verdad, durante edades parecía como si la luz oculta en el hombre se hubiese perdido para siempre.
Poco a poco, sin embargo, algunos descubrieron el secreto y aprendieron los medios para encontrar la luz. Este conocimiento ha trascendido a determinados grandes grupos de pensadores; de manera que hoy la religión y la Masonería nos ponen en camino de descubrir las leyes que gobiernan la revelación de la luz.
Los rituales que no se le deja conocer, y el trabajo de los grados cuya participación se le niega, dan al Aprendiz idea de su ignorancia; mientras trabaja en el exterior del Templo del Rey Salomón, tiene conciencia del misterio interno, el cual no puede penetrar todavía. Adquiere práctica en el manejo de las herramientas del Aprendiz, y gracias a la comprensión de su significado simbólico, labora en la formación de su carácter. La luz, que ya ha recibido, le basta para comprender la necesidad de sabiduría y para apreciar su indigencia. Pasa luego el segundo grado y empieza la gran Búsqueda de la Sabiduría. En este grado aprende que la vida es una escuela y que por el fiel cumplimiento de sus deberes y la lealtad hacia sus compañeros, podrá comprender un poco de la sabiduría, fortaleza y belleza que el Gran Arquitecto del Universo trata de expresar en Su Grandioso Templo.
En su trabajo, el Compañero aprende otras muchas cosas; ya no está limitado al recinto externo del Templo de Salomón, sino que tiene acceso al Santuario, donde aprende que hay otra etapa de desenvolvimiento y otro paso que dar en el corazón del misterio de la Masonería. No le ha sido dado todavía el penetrar en el Sancta Sanctorum.
Ha avanzado en conocimiento y en el dominio de sí mismo; trata de unirse a sus compañeros sobre el nivel y de ejemplarizar la libertad, la fraternidad y la igualdad; pero falta algo más todavía. Vislumbra cada vez con más claridad, que la luz está dentro de sí mismo; luz que es una con la que brilla constantemente en el Oriente; lo cual le prepara para la etapa final del gran drama del desenvolvimiento del Alma, y para iniciar la Búsqueda de la Palabra Perdida.
Esta es la búsqueda del Ego, el Alma, que es el verdadero hijo de la Viuda, a quien la Madre ha de dar nacimiento. La palabra «viuda» tiene origen en una palabra sánscrita que significa «faltar». Lo que falta en todas las demás formas en la naturaleza (materia virgen, la oculta Virgen María), lo puede encontrar y manifestar el ser humano. El candidato penetra ciego en el Templo. Destituido y falto de luz, sabiduría y conocimiento del alma; pasa por las experiencias de los dos primeros grados y por la dramática ocurrencia del grande y Sublime Grado de Maestro Masón, a la plena posesión de su derecho hereditario y se convierte en un Hijo de Dios, enriquecido por la luz, la plenitud de los dones que el Rey Salomón confiere a sus Masones y la posesión de la Palabra, de la que se dice:

«En Él había Vida y la Vida fue la Luz de los Hombres... que era la verdadera Luz que alumbra a todo hombre al venir a este mundo». (San Juan, I: 1,2, 3.)


Las enseñanzas de esos tres grados han sido expresadas maravillosamente en las antiguas Escrituras hinduistas con estas palabras:

«Condúceme de la oscuridad a la luz», que resume la enseñanza del Primer Grado;

«Condúceme de lo ilusorio a lo Real» que compendia el significado del Segundo Grado;

«Condúceme de la muerte a la inmortalidad» que es la consumación del hecho central del Tercer Grado.


Considerada bajo este aspecto, ¿no encontramos en la Masonería todos los elementos necesarios para la formulación de una religión universal? ¿No es cierto, como ya se ha dicho, que si todas las religiones y todas las Escrituras llegaran a desaparecer de la faz de la tierra y sólo quedara la Masonería en el mundo, podríamos todavía reconstruir el gran plan de salvación? Es este un punto que merece la más seria consideración de los masones sinceros. Es patente, en la esfera del pensamiento religioso actual, la gran necesidad que existe de que se formulen las grandes verdades espirituales, de manera que lo comprendan todo y a todos, que satisfagan y que estén libres de interpretaciones sectarias.
El estudio de este punto convencerá al Masón sincero que, si la Masonería ha de alcanzar su ideal, será imposible para él el ir contra ningún hombre ni contra ninguna religión. Entonces se unirá a todos los buscadores verdaderos de la luz, cualquiera que sea su creencia y su raza. Su preocupación será dejar brillar la luz y encarnar el espíritu de unión y de fraternidad, en vez de dar ímpetu al odio ya la división.

Una masonería revitalizada, formada por masones fieles a sus juramentos y que hayan alcanzado la comprensión del Lazo Místico que los une en una Fraternidad real y verdadera, nos proporcionaría un sistema filosófico tan universal y amplio, que sería aceptable para los pensadores de toda clase y de todas las escuelas de pensamiento. De esta manera, no sólo llenaría el anhelo del espíritu religioso proveyendo una religión universal sino que satisfaría las ansias mentales, sentidas por todos los pensadores de mente abierta. El mundo está cansado de las diferencias y de las polémicas religiosas; harto de las controversias sobre cuestiones sociales, políticas y económicas, entre los pensadores de todas las nacionalidades. El espíritu de separatividad y los problemas que suscita nos sofocan. La hermandad masónica, ajustada a las cláusulas de su propia constitución y encarnada en sus propios principios, podría muy bien ser el punto de convergencia, y dar al mundo un postulado de tanta amplitud, que unos y otros podrían participar y desarrollar en cada uno la comprensión de los puntos de vista y aspiraciones de los demás.


La Masonería enseña por la "voz viviente del signo", y donde exista esta base de enseñanza no puede haber imposición de autoridad o dictadura, porque cada uno es libre de interpretar el signo o símbolo, como mejor pueda, y desarrollarse por el esfuerzo que
para ello haga. Un signo o símbolo es susceptible de muchas interpretaciones, y cuanto más se acerque el hombre al Sancta Sanctórum del Templo de Salomón, mejor verá detrás de la forma y mayor será la porción de verdad que obtendrá del símbolo. De consiguiente, la Masonería será suficiente para muchas mentes, con tal que no trate de imponer arbitrariamente una interpretación simbólica.
Se ha dicho que el verdadero Templo de la Humanidad, del cual cada Logia de Francmasones es parte integrante, se ha erigido en tiempo y espacio y que no tienen cabida en la verdadera Masonería las distinciones que hacemos en nuestras mentes, basados en nuestros limitados sentidos. El Templo que la institución construye es el de la unificación y armonización de la entera familia humana; idea que está perfectamente compendiada en la bien conocida frase: «Dios hizo de la humanidad una vasta fraternidad, «El mismo su Maestro y del Mundo Su Logia».
En esta frase tenemos la visión y el ideal de una vastísima Fraternidad en la que cada miembro coopere en armonía con los demás en la erección del edificio, cada cual atento a su propia tarea. Dios mismo, el V.'. M.'., actúa por intermedio de Sus Maestros Masones.
Al considerar este programa universal, es oportuno hacer presente que la Masonería está basada en ciertos principios fundamentales, tan tolerantes y de significado tan universal, que es difícil concebir cómo podría excluirse de ella a individuo alguno de cualquier raza que fuese o a quién podría negarse la entrada, con tal que el solicitante sea sincero y busque ansioso la verdad.
La primera cláusula de este programa se encuentra en lo que se declara con respecto a «Dios y la Religión», en la constitución de 1723, que es la más noble expresión que conocemos de la universalidad espiritual de la orden. Dice así:

«El Masón, por el hecho de serlo, está obligado a obedecer la ley moral. Si comprende debidamente el Arte, nunca será un estúpido ateo ni un libertino irreligioso. Pero aunque en antiguos tiempos se recomendaba a los masones de todos los países que profesasen la religión de su país o nación, cualquiera que ella fuese, se considera ahora más conveniente obligarles únicamente a que profesen la religión en la que todos los hombres coinciden, reservándose sus opiniones particulares para sí mismos; es decir, que sean hombres buenos y leales, u hombres de honor y honrados, cualquiera que sea la denominación o creencia, por la que se distingan. De manera que la Masonería viene a ser el lazo de unión y el medio de que personas que habían permanecido distanciadas perpetuamente traben verdadera amistad.»


Ningún masón que acepte la declaración que antecede y procure vivir de acuerdo con ella, llevará a su Logia ninguna cuestión o disputa de carácter personal y mucho menos cualquier controversia sobre religión, política nacional o internacional. Las cláusulas de carácter religioso incluidas en dicha constitución no son más que tres y de naturaleza tan general que todos pueden adherirse a ellas.
La primera se refiere a la creencia en Dios, en sus tres aspectos, a quien se considera como el G.'. A.'. D.'. U.'., el Creador del mundo material natural, que trae a la manifestación el cuerpo físico y material (individual y cósmico). Este nombre se le aplica
en Su obra como la Tercera Persona de la Santísima Trinidad, el aspecto Espíritu Santo, cobijando a la Virgen materia a la que infunde vida e inteligencia. En cuanto al aspecto constructor de formas, la gran fuerza de atracción del universo, el alma consciente e inteligente, se le llama el G.'. G.'. D.'. U.'. La Segunda persona es la personificación de la fuerza subjetiva que trajo los mundos a la existencia; «el Verbo era con Dios... y sin El nada se hizo de lo que estaba hecho» (San Juan, I, 3). En el libro de los Proverbios se representa la Sabiduría como diciendo: (otra vez el segundo aspecto en todas las creencias) «yo estuve con Él en el principio como Maestro Constructor» y gracias a su actividad, se trazó el delineamiento del plan y se puso en movimiento el ímpetu que llamamos Ley de Atracción en la naturaleza, o Amor, en términos del reino humano.
Finalmente, a Dios se le llama el Altísimo, significando el aspecto superior, o Padre, la Vida Una, o Principio subyacente en toda manifestación, la energía central que se da a conocer por medio de la fuerza y a través de la materia.
De modo, pues, que para el Masón, Dios es la vida espiritual esencial que trajo todas las cosas a la existencia; el factor coherente y preservador que mantiene todas las cosas en el ser; y la substancia de la cual se han hecho todas las cosas. Primero el Aliento del Altísimo; luego el Verbo y, finalmente, el descubrimiento del Verbo, asumiendo forma material. Esta no es la representación de una Deidad antropomórfica personal, ni se la representa de acuerdo con las diversas concepciones de una humanidad dada a la controversia, sino que se le presenta como el gran constructor Creador del Universo y como el Principio esencial subyacente en todas las formas. Todos podemos coincidir en este terreno; aunque cada uno haya formado su propio concepto y se imagine a Dios según su temperamento y tradiciones. Sin embargo, al encontrarse con sus hermanos masones en el recinto del Templo, se reservará su concepto privado y limitado de la Deidad y reconocerá únicamente el gran Principio y Maestro Constructor Cuyo «amor es más amplio que la medida de la mente del hombre» y quien es suficientemente vasto y suficientemente grande para llenar todas las pequeñas fórmulas de verdad con respecto a Él, y, abarcándolas todas, ser más grande que cualquier concepto acerca de Él, Su Sabiduría, Fortaleza y Belleza, bastan para iluminarlos a todos y unirlos a todos, sin dejar uno solo en la oscuridad y fortalecerlos a todos hasta que encuentren su camino hacia la Luz.
Ya hemos tratado anteriormente de los otros dos conceptos del credo masón; a saber: la inmortalidad del alma y la fraternidad del hombre. Estos dos conceptos surgen naturalmente del concepto de Dios como Padre, al dar a cada uno de Sus hijos vida e inmortalidad divinas y desarrollando paso a paso el proceso de evolución, hasta que la unidad de parentesco y la unidad de destino sean un hecho en la manifestación. De esta manera, mediante la práctica de la fraternidad y la comprensión de los lazos que unen a todos los hombres, se realizará aquello de «Un Señor, una fe, un bautismo, un Dios y Padre de todos, Quien está sobre todo a través de todo y en todo».
Este programa nunca ha servido mejor su objeto que en el caso bien conocido, ocurrido en Oriente y que se cita en una carta que el Gran Maestre Regional suplente escribió a Jorge William Speth: «Acabo de iniciar a Moung Ban Ahm, un birmano que ha modificado sus creencias religiosas hasta reconocer la existencia de un Dios personal; El Venerable era un parsi; uno de los Vigilantes era hinduista, el otro un cristiano inglés; y uno de los diáconos, mahometano».
Para ser admitido fue bastante que Ahm creyera en Dios, en la inmortalidad del alma y en la fraternidad del hombre. Esto debería ser suficiente en todo el mundo. «La Masonería, debiera dar de mano a toda controversia y antagonismo sobre puntos no esenciales y abrir de par en par sus puertas y difundir su ideal por toda la tierra.
Debemos tener presente que la Masonería no es específicamente cristiana. En las Logias primitivas había muchos librepensadores. La Biblia no fue una de sus Luces Mayores hasta 1760, en que se inició la cristianización de la Masonería. En la proclama de la Gran Logia Unida de Inglaterra, en 1842, puede verse un intento para contrarrestar esa tendencia. En dicha proclama se afirma que la actitud de la Masonería no responde a religión alguna y que sus filas deberían estar abiertas para todos. Es interesante notar también, que los judíos fueron admitidos hace 150 años; los hinduistas en 1865 y los mahometanos en 1836. Apoyemos, de consiguiente, este amplia y generoso programa y neguémonos a limitar el ideal original con la mezquindad de nuestro punto de vista.

Sistema Masónico de Gobierno
La Masonería es un organismo verdaderamente democrático, en lo que respecta a su sistema de gobierno. No obstante, está modelado de acuerdo con la divina Jerarquía que gobierna, desde el lado subjetivo de la vida, todo nuestro universo. Las dimensiones de la logia son (simbólicamente expresadas) «longitud de Este a Oeste, y en anchura de Norte a Sud y alcanza desde la altura más elevada al centro». Con tal que el hombre sea «libre y de buenas costumbres» no tiene impedimento para ser masón Libre y Aceptado. Todos entran en la Logia en igual condición de ceguera y pobreza y tienen todos las mismas oportunidades en los precintos del templo. En la Logia ideal, todos llegan finalmente a sentarse en el Oriente y a ocupar el sitial del Rey Salomón, lo cual simboliza la igualdad de todos los Hijos de Dios y la unidad de la Gran Obra. Así en el trabajo dentro de la Logia todos se reúnen en el mismo nivel y se separan siempre sobre la escuadra y son, uno en espíritu.
No es posible en los límites de un artículo como este, tratar más que ligeramente del bello simbolismo de una Logia de Masones, en lo que se refiere al gobierno de la misma, Aunque existe igual oportunidad para todos y un espíritu de verdadera democracia, el gobierno de una Logia, simbólicamente hablando, está confiado a sus tres dignidades principales, que con cuatro más constituyen una Logia de masones. Los tres funcionarios
principales representan las tres personas de la Trinidad, los tres aspectos de la Deidad, mientras que los siete, que constituyen la Logia, representan el septenario de existencia espiritual, por cuyo medio, se puede considerar que desarrolla Dios su obra. Reciben diversas denominaciones, tales como: Los «Siete Espíritus ante el Trono», los Siete Arcángeles, Artesanos, Constructores, Rayos y Logos Planetarios, de acuerdo con la terminología o creencia determinada de cada exponente. Estos siete rigen durante el período de su mandato a los «Masones Libres y Aceptados» que se sientan como «columnas» del Templo; y puesto que todos pueden ocupar los sitiales a su vez, tenemos en una Logia de Masones la representación simbólica de una democracia verdadera y una autocracia vital actuando simultánea y armónicamente.
Para terminar, se puede considerar este interesante tópico tanto desde el punto de vista del mundo como desde el punto de vista individual. No obstante las imperfecciones de la Orden y de la materialidad con que la masonería en general se manifiesta actualmente; no obstante la pérdida de visión y de ideales que la caracterizan en determinados sectores, la Masonería, como movimiento mundial, ha sido el custodio a través de las edades de la Verdad y de un método de llegar a ella; método que sólo ahora va asumiendo la importancia que debería tener. Los símbolos, los rituales, los signos, los toques y las palabras de paso y todos los elementos de los antiguos misterios se han conservado intactos.

Tenemos la organización, tenemos la forma, tenemos el trabajo, tenemos los rituales, tenemos el simbolismo y las alegorías y tenemos todo lo que necesitamos para representar el gran drama del desenvolvimiento del Alma.


Se ha dicho, muy acertadamente, que el primero y más importante propósito y el principal fundamento de nuestra Orden, sobre el cual descansa y que ningún poder humano puede destruir, es preservar un cierto misterio, para transmitirlo a la posterioridad; un misterio que no ha llegado desde los tiempos más remotos, desde el primer hombre; y del cual depende, quizás, el porvenir de la raza humana. Pero este misterio es de tal carácter, que no puede conocerlo ni utilizarlo quien no se haya preparado por medio de una prolongada y completa purificación de sí mismo; por tanto, no todos pueden esperar poseerlo.
Cuando hayamos puesto nuestra casa en orden y hayamos comprendido el significado de nuestros juramentos; cuando cumplamos con nuestra Magna Carta; cuando seamos universales, como deberíamos ser, entonces el poder Dios descenderá y tendremos una gran agrupación de masones espiritualmente hablando. Cuando suministremos un programa amplio que sea todo inclusivo y no exclusivo; cuando no vayamos contra nada ni contra nadie, dando ejemplo de fraternidad; entonces ejecutaremos la Gran Obra y la Luz del G.'. A.'. D.'. U.'. brillará de nuevo en su templo. Entonces tendremos en el plano físico, en manifestación objetiva y tangible, el restablecimiento de los misterios, los cuales, aunque los hemos tenido siempre en limitada escala, han perdido su eficacia hasta que el hombre pueda consciente e inteligentemente penetrar en el templo por su propia y libre voluntad, Los misterios en toda su eficacia han sido retirados desde hace muchos siglos, porque los hombres no se han libertado todavía de la tradición, de la autoridad impuesta y de las supersticiones. Hemos de ser libres antes de poder tomar parte en los misterios. ¡Liberémonos de trabas! Esto no es un ideal imposible, sino realizable. Los signos de la época nos anuncian que el día está cercano.
El movimiento masónico tiene ante sí una oportunidad de ser útil, que a muchos les ha pasado inadvertida. La mayoría de los masones no se han dado cuenta de lo que ocurre y todavía no han visto la belleza de su ritual ni la verdadera utilidad del trabajo de su taller. Cuando reclamen la herencia que les pertenece y se den cuenta del privilegio que significa el ayudar en la unificación de los muchos grupos dispersos y proveer una técnica y una demostración que iluminen la investigación individual, entonces tratarán de comprender su obra y trabajarán en la construcción del templo. Entonces tendremos en el mundo una organización apoyada sobre una base tan amplia y tolerante que nos dará no sólo un postulado universal aceptable para los pensadores de todas las escuelas de pensamiento, sino también una religión universal y una forma de gobierno que pueda servir de modelo a todos los pueblos de la tierra.
El concepto se reduce, de consiguiente, a la actitud de cada masón individual, pues ningún grupo es mayor que las unidades que lo integran. Él es quien ha de iniciar la búsqueda por la luz y quien ha de ir en busca de la Palabra Perdida.
Este artículo es una de las varias conferencias dadas por la Hna.'. Bailey en Nueva York, que mereció los honores de la publicación en The Master Mason, Revista Nacional Masónica de los Estados Unidos, editada por la Masonic Service Association, 910 Seventeenth St, N. W. Washigton (EE.UU.)

Tomado de "Teosofía" Setiembre y Octubre 1932. ("Teosofía" fue la revista que continuó la obra de "Sophia" y "El Loto Blanco" en España)



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