Dalai Lama, El arte de vivir en el nuevo milenio, Edita Grijalbo Mondadori, S



Descargar 58.5 Kb.
Fecha de conversión23.05.2018
Tamaño58.5 Kb.
Vistas88
Descargas0


Dalai Lama, Las cuatro nobles verdades, Edita Plaza & Janés Editores, S.A. España 2002, pp. 126.


  • Teoría de los cuatro sellos del Budismo

  • Anatman y filosofía de la vacuidad

La traducción literal de la palabra sánscrita anatman sería no-alma, no-individualidad. Esta teoría está inscrita en tercer lugar en los Cuatro Sellos, que distinguen el hábeas budista del resto de filosofías y religiones. Los Cuatro Sellos son: todos los fenómenos compuestos son efímeros; todos los fenómenos contaminados son insatisfactorios; todos los fenómenos están vacíos de individualidad; el nirvana es la paz verdadera (N. De la T).

Dalai Lama, Las cuatro nobles verdades, Edita Plaza & Janés Editores, S. A. España 2002, p. 15.


  • Dos principios del Budismo

  • Interdependencia y no-violencia

Siempre que presento la enseñanza budista lo hago en función de dos principios básicos. El primero es la naturaleza interdependiente de la realidad. Toda la filosofía budista se asienta en la comprensión y conocimiento de esta verdad básica. El segundo principio es la no-violencia, actitud propia del budista que posee la visión de la naturaleza interdependiente de la realidad.


Dalai Lama, Las cuatro nobles verdades, Edita Plaza & Janés Editores, S. A. España 2002, p. 16.

  • Karma como ley de causalidad

  • Negativos y positivos: resultado

Advertiremos el funcionamiento de lo que lamamos Karma, es decir la ley Kármica de causalidad que gobierna las acciones humanas. Esta ley explica que las experiencias de dolor y sufrimiento nacen como resultado de acciones, pensamientos y comportamientos negativos, mientras que las experiencias deseables, como la felicidad y la alegría, surgen de causa y condiciones que se corresponden directamente con éstas: acciones, sentimientos y pensamientos positivos.


Dalai Lama, Las cuatro nobles verdades, Edita Plaza & Janés Editores, S. A. España 2002, p. 22.



  • Deseo de felicidad y no sufrimiento

  • Tendencias instintiva del ser humano

El deseo innato de buscar la felicidad y superar el sufrimiento es, de hecho, algo connatural al ser humano. En realidad, más que de un deseo es una tendencia instintiva que no precisa ser corroborada. La felicidad es la meta que todos aspiramos alcanzar y, por supuesto, tenemos plenos derecho de satisfacer dicha aspiración. De igual modo, el sufrimiento es un estado que todos deseamos evitar, y también tenemos pleno derecho de superarlo.

Dalai Lama, Las cuatro nobles verdades, Edita Plaza & Janés Editores, S. A. España 2002, p. 37.


  • Apego y reino del deseo

  • Resentimientos cada vez mayores

Si el modo ordinario de ser una persona se circunscribe en el contexto del deseo y el total apego a los objetos materiales –es decir, tiende a depender de todo aquello que percibe, ya sean formas deseables o sensaciones placenteras-, se hallará siempre confinada en el reino del deseo. Sin embargo, las personas capaces de trascender su apego por los objetos de la percepción inmediata y de las sensaciones físicas, pero que todavía siguen apegados a estados internos de alegría o felicidad, crearán causas que les conducirán a futuros renacimientos donde la existencia física alcanzará una forma más perfeccionada.

Dalai Lama, Las cuatro nobles verdades, Edita Plaza & Janés Editores, S. A. España 2002, p. 45.


  • Enseñanzas del Budismo

  • Los tres grandes tripitaka

Las enseñanzas tempranas del budismo están divididas en: Vinaya o código de disciplina, Sutras o discursos de Buda y Abhidharma, que son los cometarios y literatura filosófica compuesta por diversos maestros budistas. (N. de la T).


Dalai Lama, Las cuatro nobles verdades, Edita Plaza & Janés Editores, S. A. España 2002, p. 46.



  • Sufrimientos del subnacimiento

  • Nacimiento/envejecimiento/enfermedad y muerte

Cuando nos referimos al primero, nos referimos, en términos convencionales, a aquellas experiencias que solemos calificar como dolorosas. El budismo contempla cuatro experiencias principales de esta clase de sufrimiento que a su vez son consideradas los cuatro fundamentos de la vida sujeta al samsara: el dolor del nacimiento, el de la enfermedad, el del envejecimiento y el de la muerte.

Dalai Lama, Las cuatro nobles verdades, Edita Plaza & Janés Editores, S. A. España 2002, p. 49.


  • Sufrimiento del cambio

  • Alivio temporal y relativo

El segundo nivel del sufrimiento, {{el cambio}}, se refiere a aquellas experiencias que normalmente calificamos de placenteras. Sin embargo, mientras estemos inmersos en el estado de no-iluminación, todas nuestras experiencias agradables sólo nos proporcionarán sufrimiento.


La clave radica en que los percibimos como estados placenteros o agradables sólo porque, en comparación con las experiencias dolorosas, nos proporcionan alivio. Sin embargo, el placer de dichas experiencias es sólo relativo.

Dalai Lama, Las cuatro nobles verdades, Edita Plaza & Janés Editores, S. A. España 2002, p.p. 49-50.



  • Sufrimiento por condicionamiento

  • Samsara producto de la ignorancia

El tercer tipo de sufrimiento, {{el del condicionamiento}}, conduce a una pregunta fundamental: ¿por qué la naturaleza de las cosas es el cambio? Porque todo lo que tiene lugar en el estado de samsara se debe a la ignorancia. Bajo el influjo de la ignorancia no hay posibilidad de alcanzar un estado permanente de felicidad. Mientras estemos sujetos al poder de la ignorancia, nuestro mal conocimiento o confusión acerca de la naturaleza de las cosas hará que el sufrimiento se expanda en nuestras vidas como las ondas en el agua.

Dalai Lama, Las cuatro nobles verdades, Edita Plaza & Janés Editores, S. A. España 2002, p. 51.


  • Ignorancia y sufrimiento

  • Samsara y confusión mental

En otras palabras, está sometido al control del proceso causal que determinó su aparición. Sin embargo, en el contexto del samsara, las causas que nos hemos referido son nuestra confusión mental o ignorancia, (magripa en tibetano) y los distintos estados de ignorancia en los que emerge dicha confusión. Si estamos dominados por la ignorancia jamás habrá lugar para la alegría o la felicidad.


Dalai Lama, Las cuatro nobles verdades, Edita Plaza & Janés Editores, S. A. España 2002, p. 53.

  • Ignorancia y sufrimiento

  • Base de un deseo y las acciones contraen

Todos sabemos por experiencia que nuestra máxima aspiración en la vida es alcanzar la felicidad y evitar el sufrimiento. Sin embrago, nuestras acciones y nuestro comportamiento, en lugar de conducirnos al estado ideal de felicidad, aumentan nuestro sufrimiento. Esto debe significar que nuestro ámbito de acción está determinado por la ignorancia y el motivo por el cual en nuestra vida subyace la confusión.

Dalai Lama, Las cuatro nobles verdades, Edita Plaza & Janés Editores, S. A. España 2002, p. 54.


  • 6 reinos de sufrimiento

  • Veneno mental en cada uno

Según el budismo tibetano hay seis reinos del sufrimiento, cada uno dominado por un veneno mental particular. El reino del infierno (odio), el animal (ignorancia), el de los fantasmas hambrientos (mezquindad), el humano (deseo), el del semidiós o asura (celos) y el de dios (orgullo). (N. de la T.).

Dalai Lama, Las cuatro nobles verdades, Edita Plaza & Janés Editores, S. A. España 2002, p. 54.


  • Consciencia y base para su proceso

  • Facultad y órgano físico

La psicología budista basa el proceso de la percepción en seis facultades: vista, oído, olfato, gusto tacto y pensamiento. Cada una de estas facultades esta relacionada con su correspondiente órgano sensorial (ojo, oído, nariz, lengua, cuerpo y mente) y con una consciencia que funciona específicamente con dada uno de estos órganos. Hay, pues, seis sentidos de consciencia, siendo el sexto la consciencia mental (N. de la T.)

Dalai Lama, Las cuatro nobles verdades, Edita Plaza & Janés Editores, S. A. España 2002, p. 59.


  • Momento presente y vacuidad

  • Mente de pura luminosidad

Cuando se es capaz de eliminar los pensamientos del pasado y del futuro, nuestro ser adquiere gradualmente conciencia del espacio que media entre los dos. Aprendemos, pues, a permanecer en el momento presente. Desde ese espacio empezamos a aprehender la vacuidad. Si logramos permanecer durante largos períodos en este estado de vacuidad, aprehenderemos lentamente la naturaleza de la conciencia en sí misma, que es la pura luminosidad.

Dalai Lama, Las cuatro nobles verdades, Edita Plaza & Janés Editores, S. A. España 2002, p. 62.

Hemos considerado nuestro deseo común de alcanzar la felicidad y superar el sufrimiento, y cómo, a pesar de albergar esta aspiración natural, tendemos a genera condiciones que aumentan nuestro estado aflictivo, pues no conocemos la forma de crear las causas que nos conduzcan hasta la felicidad. Asimismo, hemos descubierto que la base de semejante situación es la confusión o, en terminología budista, la ignorancia.


Dalai Lama, Las cuatro nobles verdades, Edita Plaza & Janés Editores, S. A. España 2002, p. 65.




  • Tres tipos de acción Kármica: Acción

  • Negativa/Positiva/Neutra

Dentro del ámbito específico de la acción Kármica podemos distinguir tres tipos distintos de acciones que generan sus correspondientes efectos. Las que producen sufrimiento y dolor son generalmente consideradas negativas o no virtuosas. Las que provocan consecuencias positivas o deseables –por ejemplo, experiencias de alegría y felicidad- son consideradas acciones positivas y virtuosas. La tercera categoría incluye las que conducen a experiencias de ecuanimidad o sentimientos neutrales, y son consideradas acciones neutrales, es decir ni positivas ni negativas.

Dalai Lama, Las cuatro nobles verdades, Edita Plaza & Janés Editores, S. A. España 2002, p. 68.


  • Etica vital budista

  • No a las 10 acciones negativas

Diez Acciones Negativas: tres relacionadas con el cuerpo, cuatro con la palabra y tres con la mente. Las tres acciones negativas generadas por nuestro cuerpo son matar, robar y mala conducta sexual; las de la palabra, mentir persuadir, blasfemar y criticar; y las correspondientes a la mente, codiciar, sostener consideraciones falsas y afán de venganza. Un practicante del dharma debe, a ser posible, evitar todas estas acciones negativas o, de lo contrario, abstenerse de llevarlas a cabo. Llevar una vida disciplinada y evitar acciones negativas constituye la ética vital budista.

Dalai Lama, Las cuatro nobles verdades, Edita Plaza & Janés Editores, S. A. España 2002, p. 71.


  • Cuatro principios de análisis

  • Métodos para comprender la realidad

Llamados Cuatro Principios. El primero es el principio de naturaleza, que postula la existencia de las cosas y la afirmación de que a toda causa le sigue su correspondiente efecto. Incluso podría decirse que este principio implica la aceptación de las leyes naturales. El principio de eficacia está relacionado con la capacidad propia de las cosas para producir ciertos resultados en función de su naturaleza. El tercero es el principio de dependencia. De los dos primeros se deduce la existencia de una dependencia natural entre las cosas y los acontecimientos, entre causas y efectos. Sobre la base de este principio el análisis crítico del budismo aplica varios razonamientos para ampliar o profundizar nuestro conocimiento del mundo natural. Por consiguiente, el cuarto principio o principio de validez es el que determina la interrelación entre causa y efecto.

Dalai Lama, Las cuatro nobles verdades, Edita Plaza & Janés Editores, S. A. España 2002, p. 74.


  • Consciencias para el Budismo

  • La materia si afecta su desarrollo

En este sentido, debemos añadir que el budismo sostiene la imposibilidad de que la consciencia surja de la nada o de forma incondicionada y de que sea material. Esta última afirmación no excluye la posibilidad de que la materia pueda afectar de algún modo a la consciencia. Sin embargo, la naturaleza de la consciencia es pura luminosidad, mera experiencia; es la principal facultad cognoscitiva y, por tanto su ser no puede proceder de una naturaleza materia. En definitiva, dado que la existencia de la consciencia depende de una causa y ésta no puede ser material, su origen es la eterna continuidad.

Dalai Lama, Las cuatro nobles verdades, Edita Plaza & Janés Editores, S. A. España 2002, p. 76.


  • Consciencias para el Budismo

  • La materia si afecta su desarrollo

En este sentido, debemos añadir que el budismo sostiene la imposibilidad de que la consciencia surja de la nada o de forma incondicionada y de que sea material. Esta última afirmación no excluye la posibilidad de que la materia pueda afectar de algún modo a la consciencia. Sin embargo, la naturaleza de la consciencia es pura luminosidad, mera experiencia; es la principal facultad cognoscitiva y, por tanto su ser no puede proceder de una naturaleza materia. En definitiva, dado que la existencia de la consciencia depende de una causa y ésta no puede ser material, su origen es la eterna continuidad.

Dalai Lama, Las cuatro nobles verdades, Edita Plaza & Janés Editores, S. A. España 2002, p. 76.


  • Emociones aflictivas como enemigo interno

  • Acción negativa de origen

Lo importante es saber que las emociones aflictivas son nuestro principal enemigo y la fuente del sufrimiento. En el momento en que éstas invaden nuestra mente, destruyen nuestra paz psíquica, a veces nuestra salud e incluso nuestras relaciones con los demás. Todos las acciones negativas, como matar, intimidar, engañar, etc., son producto de emociones aflictivas. Éstas son, por tanto, nuestro auténtico enemigo.

Dalai Lama, Las cuatro nobles verdades, Edita Plaza & Janés Editores, S. A. España 2002, p. 77.


  • Vacuidad y origen dependiente: camino medio

  • No absolutivas ni nihilista

En el contexto de la escuela Madhyamaka, la expresión {{designación dependiente}} tiene un profundo significado. El adjetivo {{dependiente}} implica que los objetos y acontecimientos llegan a ser en dependencia de otros factores, lo que determina que, en sí mismos, no posean existencia independiente, autónoma o absoluta. Así pues, este primer punto niega cualquier tipo de absolutismo. Por lo que respecta a la palabra {{designación}}m su significado implica que los objetos y acontecimientos no se reducen a la mera nada; implica no su inexistencia, sino todo lo contrario, su existencia.


Dalai Lama, Las cuatro nobles verdades, Edita Plaza & Janés Editores, S. A. España 2002, p. 88.

Pero si las cosas no poseen realidad intrínseca y no creemos que todo sea una mera proyección de la mente, ¡qué alternativa cabe? ¡Cuál es el termino medio? La respuesta de los seguidores de la escuela Madhyamaka es que los objetos y acontecimientos surgen como resultado de muchos factores y que su respectiva existencia convencional proviene de la identidad que asignemos a cada uno de estos elementos.

Dalai Lama, Las cuatro nobles verdades, Edita Plaza & Janés Editores, S. A. España 2002, p. 89.


  • Emociones negativas y vacuidad

  • Crítica a la existencia objetiva

Si cuando en nuestro interior emergen emociones intensas, por ejemplo el apego a las cosas o la ira, examinamos la experiencia de esta emoción advertiremos que en ella subyace la asunción dela existencia de algo objetivo y real ajeno a nosotros, a lo que estamos ligados y en lo que proyectamos cualidades deseables o no deseables. Según el tipo de cualidades que proyectemos en los objetos acontecimientos, sentiremos atracción o repulsión hacia éstos.

Dalai Lama, Las cuatro nobles verdades, Edita Plaza & Janés Editores, S. A. España 2002, p. 94.


  • Vacuidad vs. apego

  • Fuerzas de oposición que se anulan

A diferencia de las emociones, nuestro conocimiento de la vacuidad de las cosas está válidamente justificado y no sólo a través de la razón sino también de la experiencia. Es más, la comprensión de la vacuidad y el apego a la realidad de las cosas son presupuestos contrarios y que, en consecuencia, se anulan mutuamente. Puesto que son dos fuerzas opuestas, una justificada y la otra carente de base sólida, cuanto más profundicemos en la comprensión del concepto de vacuidad y mayor sea nuestra interiorización, más débiles serán nuestras emociones.

Dalai Lama, Las cuatro nobles verdades, Edita Plaza & Janés Editores, S. A. España 2002, p. 95.


  • Naturaleza de la mente es conocimiento

  • Las aflicciones son adventicias

En este sentido, algunos presupuestos del Uttaratantra de Maitreya podrían ser fundamentales. Según este texto, nuestro potencial cognoscitivo es intrínseco a nuestra consciencia e inherente a nuestra mente en tanto que cualidad natural, mientras que todos aquellos factores que afligen la mente no son partes esenciales de ésta. Las aflicciones mentales son totalmente distintas de la naturaleza esencial de la mente y, por consiguiente, adventicias.


Dalai Lama, Las cuatro nobles verdades, Edita Plaza & Janés Editores, S. A. España 2002, p. 96.

  • Liberación y definición

  • Cuatro tipos de liberación e iluminación

En las escrituras la liberación tiene cuatro aceptaciones o características. La primera la describe como la verdadera cesación de las aflicciones. Según la segunda, es la paz verdadera, el estado de absoluta serenidad en que el individuo ha conseguido liberarse por completo de todas las aflicciones mentales. La tercera es sinónimo de satisfacción total porque el individuo la ha alcanzado en grado supremo. Por último, la cuarta describe la libración como un resurgir decisivo, en el sentido de que el individuo ha emergido definitivamente del proceso de existencia no-iluminada.


Dalai Lama, Las cuatro nobles verdades, Edita Plaza & Janés Editores, S. A. España 2002, p. 97.



  • Preparación para el camino medio budista

  • Moral/Meditación/Sabiduría

Antes de emprender el camino se precisa una gran preparación. Para empezar, la práctica más importante es la de las tres instrucciones: la instrucción moral (shila), la de la concentración o meditación (samadhi) y la de la sabiduría o conocimiento (prajña). Las escrituras generalmente describen la transición de un estadio a otro en función de la experiencia del meditador.


Dalai Lama, Las cuatro nobles verdades, Edita Plaza & Janés Editores, S. A. España 2002, p. 100.

  • Mente de bodhichitta

  • Desarrollar composición universal

Tradicionalmente este proceso se denomina {{generar bodhichitta}}. Pero ¿qué significa realmente la palabra bodhichitta? En el Abhisamayalamakara, Maitreya señala que contiene dos factores o motivaciones. El primero es la compasión genuina hacia todos los seres; el segundo, la necesidad de alcanzar la plena iluminación para satisfacer el bienestar de los demás. Sin embargo, para desarrollar la mente altruista del bodhichitta la mera compasión no es suficiente.


Dalai Lama, Las cuatro nobles verdades, Edita Plaza & Janés Editores, S. A. España 2002, p. 102.



  • Actitud mental y entorno físico

  • Importancia del control mental

El entorno, es decir la situación que nos rodea, es un factor muy importante para alcanzar un estado de ánimo favorable y feliz. Sin embargo, el elemento fundamental, y que complementa al anterior, es nuestra propia disposición actitud mental. La situación ambiental puede no ser favorable, puede incluso ser hostil, pero si nuestra actitud mental es la correcta, no afectará nuestra paz interior. Por el contrario, si nuestra disposición mental no es la adecuada, a pesar de estar rodeados por nuestros mejores amigos y contar con las mejores facilidades, nunca seremos felices. Esta es la razón por la que la actitud mental es más importante que las condiciones externas.


Dalai Lama, Las cuatro nobles verdades, Edita Plaza & Janés Editores, S. A. España 2002, pp. 113-114.

  • Compasión y desarrollo del individúo

  • Uso de la inteligencia para desarrollo interior

Si ayudamos a otra persona y nos preocupamos por ella, saldremos beneficiados. Sin embargo, si perjudicamos a los demás, tarde o temprano tendremos problemas. A menudo suelo bromear diciendo que si lo que deseamos es ser egoístas, es mejor serlo sabiamente que estúpidamente. La inteligencia puede ayudarnos a amoldar nuestra actitud al respecto. Si la utilizamos correctamente, podemos alcanzar el pleno conocimiento de cómo satisfacer nuestros interés personal llevando una vida compasiva.

Dalai Lama, Las cuatro nobles verdades, Edita Plaza & Janés Editores, S. A. España 2002, p. 120.


  • Cristianismo y budismo

  • Desarrollo del amor compasivo

Para mí, el principal mensaje de los Evangelios es el amor a nuestros semejantes y la razón por la que debemos potenciar este amor es precisamente porque amamos a Dios. Esta clase de enseñanza religiosa es muy útil para aumentar y potenciar nuestras buenas cualidades. La aproximación budista presenta un método muy claro. En primer lugar tratamos de considerar por igual a todos los seres sensibles. A continuación consideramos que la vida de cualquier ser es tan valioso como la nuestra y, a partir de aquí, desarrollamos nuestro interés por los demás.



Dalai Lama, Las cuatro nobles verdades, Edita Plaza & Janés Editores, S. A. España 2002, p. 123.


Compartir con tus amigos:


La base de datos está protegida por derechos de autor ©psicolog.org 2019
enviar mensaje

enter | registro
    Página principal


subir archivos