¿Cuáles son las modalidades de formación según el nivel de formalización



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1. ¿Cuáles son las 3 modalidades de formación según el nivel de formalización.
Podemos diferenciar tres formas de educación según el nivel de formalización que posean:
a.- Educación Formal: hace referencia al sistema educativo estructurado administrativamente en grados, suele estar localizado en edificios específicos acorde con unos registros legalmente establecidos, y que desemboca en la obtención de títulos académicos. Constituye el Sistema Oficial de Enseñanza: Educación Primaria, E.S.O., Bachillerato, F.P. reglada, Estudios Universitarios.
b.-) Educación no Formal: supone un sistema de actividades educativas, organizadas fuera del sistema oficial, para facilitar diferentes clases de aprendizaje. La F.P.O. es un claro ejemplo de este tipo de educación.
c.- Educación Informal: ésta se diferencia de las dos anteriores en que no responde a un proyecto previamente determinado. Tanto la educación formal como la no formal son sistemáticas; han de estar proyectadas y su puesta en marcha responde a este proyecto. La educación informal, en cambio, sólo exige que exista un proceso de aprendizaje porque no es sistemática. De esta manera, se pueden adquirir algunas de las competencias profesionales que una persona trabajadora posee, del mismo modo que aprendemos las funciones y las pautas de comportamiento que debemos seguir dentro de la sociedad.

2. Define lo que es la FPO y sus características (Formación Profesional Ocupacional).
La Formación Profesional Ocupacional es la modalidad formativa que trata de proporcionar cualificación profesional para todas aquellas personas que quieren incorporarse al mundo laboral o que, encontrándose en él, pretenden mantenerse en el mismo a través de la reconversión, actualización, reciclaje o especialización profesional.
Este tipo de formación va dirigida a cualquier persona mayor de 16 años; pero fundamentalmente a aquéllos que tienen especiales dificultades para acceder al mercado laboral, como son los jóvenes.
Características de la F.P.O.
La Formación Profesional Ocupacional se caracteriza por:
1. El objetivo o finalidad es formar para una ocupación o puesto de trabajo.
2. Responde a necesidades del mercado laboral.
3. Se planifica a partir de investigaciones que recogen información sobre necesidades y evolución de las ocupaciones.
4. Los objetivos y contenidos se infieren del análisis de las ocupaciones.
5. Los planes cambian con cierta agilidad.

6. La metodología utilizada incide sobre la aplicación práctica del conocimiento.


7. En cuanto a la organización, es flexible respecto a la duración de las acciones formativas, ubicación, medios, etc.

3. ¿Cuáles son los 4 niveles de intervención en la planificación de la formación.
NIVELES DE INTERVENCIÓN EN LA PLANIFICACIÓN DE LA FORMACIÓN
Podemos hablar de cuatro niveles de intervención en la planificación de la formación; cada uno de los cuales atiende a diferentes niveles jerárquicos y a unas fases o estructura específicas. Además, su diseño compete a diferentes agentes implicados en la formación (Instituciones Públicas, organizaciones, políticos, gestores/as de formación, técnicos/as de formación, formadores/as...):
1.- Nivel estratégico: la política de formación
Es el nivel de planificación más elevado y corresponde, normalmente, a las Administraciones Públicas y Consejos de Administración de las empresas. Consiste en una serie de directrices y pautas generales de acción que se diseñan en función de un programa ideológico o económico; los cuales se utilizan para establecer prioridades y las consiguientes asignaciones específicas de recursos. Esta planificación la suelen realizar los/as políticos y los/as grandes directivos/as.

Este nivel no lo trataremos en el curso, ya que se escapa demasiado a las competencias de los/as formadores/as.


2.- Nivel de gestión: planificación de programas de formación

Éste constituye el siguiente nivel de planificación en orden jerárquico. Determina los agentes que deberán desarrollar los programas de formación, proporciona los recursos y establece los grandes plazos o etapas. Normalmente cuenta con órganos, servicios, equipos o personas, dentro o fuera de su estructura, a quiénes encargará el desarrollo y gestión de aquellas políticas. Este nivel lo suelen desempeñar los gestores y/o técnicos de formación ( ejemplo: técnicos de la Junta de Andalucía, de empresas privadas, etc.)


En el desarrollo de este curso, no nos detendremos demasiado en este nivel de planificación, ya que no concierne a las competencias de un/a formador/a.
3.- Nivel técnico: diseño de formación

En la planificación técnica se recogen todas aquellas especificaciones (objetivos, prioridades, plazos, recursos, etc.) que se proporcionan desde los dos niveles anteriores. Esta planificación suele estar en manos de empresas y personas especialistas, profesionales de la formación, que aportan sus capacidades al proceso. En realidad, es un nivel cercano al anterior. El/la agente que suele encargarse de diseñar la formación suele ser el/la coordinador/a de alguna entidad, el/la encargado/a o responsable de formación de una empresa, etc. Los/as formadores/as, como profesionales de la formación, también pueden ejercer estas labores y/o cooperar en el desarrollo de las mismas.



4.-Nivel formativo: formación directa
Éste constituiría el último nivel en la planificación de la formación y correspondería directamente al/ a la formador/a y a los/as tutores/as o asesores/as. Éstos/as son los/as que diseñan y aplican las acciones formativas más específicas en cada contexto concreto y en las que, además, suelen intervenir directamente desarrollándolas. Es una planificación de tipo operativa que tiene por objeto expresar anticipadamente cuáles y cómo serán las actuaciones formativas a corto plazo, en ámbitos concretos y con unos/as destinatarios/as determinados/as.
Aunque distingamos claramente estos cuatro niveles de planificación de la formación, las personas e instituciones responsables de cada uno de ellos deben actuar interactiva e Inter. dependientemente.

4. ¿Qué elementos conforman una acción formativa?
ELEMENTOS QUE INTERVIENEN EN EL DISEÑO DE LA FORMACIÓN

Como ya hemos visto, el diseño de la formación comprende cuatro niveles diferenciados de planificación. Éstos poseen algunas diferencias en cuanto a las fases y/o elementos que la componen.


Antes de pasar a describir cuáles son estos elementos que intervienen en el proceso de la planificación, convendría hacer una correlación entre los distintos niveles mencionados anteriormente y el nombre que se suele utilizar para referirnos al documento o diseño de planificación correspondiente a cada nivel; en el cual se encuentran desarrolladas las distintas fases. Así, tendríamos:

Nivel estratégico Plan de Formación
Nivel de gestión Programas de Formación Nivel técnico Acciones de Formación Nivel formativo Sesiones Formativas

A continuación, describiremos brevemente dichos elementos y/o fases mínimas que debe tener toda planificación:



1. Análisis de Necesidades de Formación: este análisis es previo a la planificación y ayuda a determinar cuáles son los objetivos del plan de formación, dotando al mismo de significado. Lo que se pretende con este análisis de necesidades de formación es adaptar la misma a las nuevas exigencias del mercado ( determinadas por los cambios que se operan en el entorno ) y a las propias necesidades de las personas en cuanto a su progreso y las posibilidades que tienen a su alcance.

2. Objetivos de Formación: determinar cuáles son los objetivos o metas que pretendemos cubrir o alcanzar con los programas y acciones de formación que se quieren llevar a cabo.

3. Programas de Formación: o estructura básica de los planes de formación. Son las diferentes parcelas de aprendizaje, compuestas por diversas acciones de formación. Por ejemplo: un programa de Seguridad puede incluir distintas acciones de formación; como: Seguridad e Higiene, Higiene Industrial y Ergonomía, Lucha contra el fuego... Cada uno de los programas de formación contemplan los siguientes puntos:

Objetivo genérico del programa.


Acciones de formación contenidas en el programa.
Datos de gestión: nº de alumnos/as, nº de cursos, nº de horas de formación y presupuesto desglosado por acciones formativas.

4. Acciones de Formación: podemos definirlas como cada uno de los cursos que conforma el programa de formación y constan de los siguientes elementos:

 Título
Objetivo a conseguir


 Contenido de la acción
 Tipo de metodología
 Programación modular
 Datos de gestión
 Puestos destinados o formación requerida

5. Recursos para la formación: es necesario estimar o prever cuáles van a ser los recursos humanos y materiales que se van a necesitar para llevar a cabo los distintos programas y/o acciones de formación.


6. Presupuesto de Formación: en cualquier planificación de una actividad hay que destacar el presupuesto con el cual se cuenta para llevarla a cabo. En el caso de la formación, es adecuado que éste esté desglosado por programas o acciones de formación.
6. Calendario de Actuación: o temporalización de cada una de las acciones de formación.
7. Ejecución del plan: hablaríamos en este punto de la puesta en marcha de los programas y acciones formativas y su correspondiente seguimiento.
8. Sistema de Evaluación de Formación: que se establecen para evaluar los resultados del
Plan formativo y el propio proceso de formación.

5.- ¿Qué es la Programación?
La programación es un proceso que establece las pautas de actuación de un proyecto de enseñanza-aprendizaje (ya sea un módulo, un curso o una sesión de clase). Supone un conjunto de operaciones que el/la formador/a, individualmente o en equipo, lleva a cabo para organizar, ejecutar y regular una actividad, situada en un determinado contexto educativo.

Programar, pues, consiste en dar unidad y sentido a cada una de las variables que se contemplan en la labor educativa (contenidos, objetivos, recursos, temporalización...).
6. Características de la programación didáctica.

A continuación describimos una serie de características que ha de poseer la programación didáctica:



a) Dinámica: una programación nunca es algo totalmente acabado y estático, sino que está en constante revisión y evoluciona en función de la información que vamos obteniendo sobre los resultados parciales del desarrollo del curso.
b) Flexible: ya que permite que se lleven a cabo modificaciones, ampliaciones y actualizaciones de los contenidos y actividades previstas, en caso de ser necesario.
c) Creativa: al tratarse de un diseño propio y exclusivo, exige creatividad y originalidad.

El/la docente decide sobre el quehacer en el aula según las características del grupo, las necesidades que se pretenden satisfacer y las propias posibilidades.


d) Prospectiva: la programación consiste en realizar un pronóstico de la interacción que se va a producir en el aula.
e) Sistemática: la programación es un proceso sistematizador que da coherencia a la acción formativa, contemplando todos los elementos intervinientes en el acto educativo y analizando sus relaciones.
f) Integradora: permite integrar elementos de cualificación técnico-profesionales con elementos de cualificación personal del alumnado.
g) Funcional: la programación en Formación Profesional Ocupacional se basa en el perfil profesional de la ocupación y estructura los contenidos formativos que proporcionan las competencias de ésta.
Según estas características, la programación no debe basarse en esquemas rígidos para lograr una total eficiencia y que, por ende, eliminen toda espontaneidad y creatividad; pero tampoco deben ser proyectos intuitivos por parte del/la formador/a que pueda dar lugar a que no se contemplen o se tengan en cuenta determinados elementos que puedan ser clave en cualquier proceso de enseñanza-aprendizaje.

7. Etapas de la formación de adultos.

Una de las variables que, en el contexto de la F.P.O., hemos de tener en cuenta a la hora de planificar acciones de formación es el grupo de personas al cual van dirigidas dichas acciones; es decir, hablamos de un colectivo con edades que pueden estar comprendidas entre los 16 y los 65 años. En este amplio intervalo de edad que constituye la etapa adulta, existen una serie de diferencias que deben ser tenidas en cuenta a la hora de impartir un curso de formación. Es decir, hemos de tener unas mínimas nociones de las actitudes y/o rasgos, positivos y negativos, que forman parte de la especial psicología del alumno adulto y que van a influir de manera determinante en su proceso de aprendizaje y, por ende, en la previa planificación de las acciones que se vayan a llevar a cabo con los/as mismos/as.

Tener en cuenta estas diferencias y adaptar nuestro estilo educativo a ellas será uno de los principales retos de un/a formador/a de adultos.
Actitudes del/ de la adulto/a respecto al aprendizaje

El/la adulto/a se caracteriza por una serie de actitudes respecto al aprendizaje, las cuales podríamos resumir en:

a) Resistencia: el/la adulto/a tiende a oponer resistencia al cambio de personalidad que supone la educación. A menudo, de manera inconsciente, el/la adulto/a ve la novedad como una amenaza. Esta resistencia deberá tratar de vencerla el/la formador/a haciendo ver los beneficios que reporta el cambio.

b) Interés: normalmente el/la adulto/a asiste a clase por propia convicción. Esto es un elemento positivo, pero también supone que el nivel de exigencia del/de la adulto/a es mayor. Este/a tiende a abandonar el aprendizaje si no ve claro el fin o si cree que su esfuerzo no responde a sus necesidades. El/la formador/a deberá, por tanto, definir claramente los objetivos que persigue, conocer las necesidades concretas de sus alumnos y articular sus acciones de forma muy clara.



c) Curiosidad Limitada: la inteligencia del/de la adulto/a, al contrario de la del/de la niño/a o del/de la adolescente, no está en fase de expansión. Recurre a la formación en la medida en que ésta responde a una necesidad y por ello exige conocer la conexión entre las tareas que realiza y el objetivo. Requiere economía de esfuerzo.

d) Impaciencia: como consecuencia de su sentido de la economía del tiempo y el esfuerzo, el/la alumno/a adulto/a tiende a ser más impaciente. Los diferentes estilos de aprendizaje van a exigir un esfuerzo de adaptación del/la formador/a y de los programas a fin de satisfacer en lo posible a todo el grupo.

e) Responsabilidad: el/la adulto/a se resiste a ser un elemento pasivo en su formación, ya que está habituado a asumir la responsabilidad de sus acciones. Facilita su participación en el proceso el hecho de que se siente cercano al/a la formador/a, sin el temor infantil; pero no olvidemos que rechazará, por esto mismo, el estilo autoritario.

El/la formador/a deberá presentarle con claridad el objetivo, dándole la oportunidad de discutirlo y de valorar y evaluar el proceso y los resultados.



f) Emotividad: las emociones juegan un papel fundamental en la formación de los/as adultos/as. El miedo a la frustración y al ridículo son grandes, y se acentúan en aquellos/as alumnos/as con menor nivel de formación. Nunca deberá fomentarse un sistema competitivo en grupos con niveles dispares, ni hacer críticas negativas en público, ni permitir que transcienda fuera del aula el nivel de aprendizaje de un/a alumno/a.

g) Motivación: podríamos definirla como la tensión que mueve al individuo hacia una meta. Estaría integrada por tres componentes: la expectativa (¿soy capaz de hacerlo?), el valor (¿por qué lo hago?) y lo afectivo (¿cómo me siento al hacerlo?). En el/la adulto/a las motivaciones pueden ir desde el deseo de promoción profesional a la satisfacción de frustraciones. Así, el poder motivador de una actividad formativa será mayor cuanto más conecte con las necesidades del/la alumno/a.

h) Verificación o evaluación: el esfuerzo realizado por el/la adulto/a debe ir verificando su eficacia de forma continuada. Para esto debemos estructurar nuestros contenidos en etapas breves y escalonadas cuya asimilación se verifique de manera casi inmediata. Esto es también fundamental a la hora del refuerzo al/a la alumno/a. Los cuestionarios, ejercicios prácticos, etc. serán alguno de los medios utilizados.
8. Clasificación de los objetivos.

Los objetivos didácticos se clasifican:


a) Según el grado de especificidad:
- Objetivos generales: se formulan de forma amplia y hacen referencia a las metas finales que queremos conseguir con una determinada acción formativa.

Ejemplo: Enseñar los conocimientos, habilidades y actitudes que debe poseer el/la formador/a ocupacional.


- Objetivos específicos: son una concreción de los objetivos generales y se formulan dejando claros los logros parciales que tenemos que ir alcanzando para llegar finalmente al objetivo general. Se centra en resultados concretos a corto plazo de, por ejemplo, módulos, sesiones o unidades de la acción formativa.

Ejemplo:
1. Conocer las habilidades docentes que caracterizan al/ a la buen/a formador/a.


2. Ser conscientes de la importancia de una adecuada planificación de la acción docente.

3. Saber utilizar los distintos recursos didácticos en el aula.

- Objetivos operativos: son una concreción más de los objetivos generales (y por tanto de los específicos también) y se formulan en forma de conducta observable y medible.

Ejemplo: Diseñar y elaborar un transparencia para utilizar con el retroproyector.

b) Según el nivel en que se expresa la conducta:

- Cognoscitivos: hacen referencia a aprendizajes de tipo intelectual; es decir, conceptos, datos, hechos específicos, normas, clasificaciones, teorías, etc...


Ejemplo: Distinguir las distintas fases del proceso de formación de los grupos.
- Psicomotores: hacen referencia a aprendizajes relacionados con habilidades y/o destrezas. El desempeño requiere la utilización adecuada de objetos, herramientas, ayudas, maquinaria o equipamiento.
Ejemplo: Elaborar la programación de una sesión formativa.
- Afectivos: requieren la manifestación de actitudes, sentimientos y emociones. Permiten que los/as formadores/as identifiquen aspectos de la formación que pueden ayudar a los/as alumnos/as en el ámbito personal o social.
Ejemplo: Respetar las opiniones de los/as alumno/as.
Los objetivos deben ser formulados de manera clara y concisa, no olvidando que dicha formulación debe responder a criterios de.
- Ordenación lógica; según los aprendizajes a alcanzar, su dificultad o complejidad, el interés o la necesidad, etc...

- Desarrollo progresivo y adecuado

- Expresión de metas concretas y significativas

- Han de posibilitar la definición de los contenidos referidos a conocimientos, procedimientos y actitudes.



- Coherencia interna

9. Pon un ejemplo de tipo de alumnado que te puedes encontrar en clase y cuál debería ser tu actuación.

10. Pregunta libre.


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