“correlación entre criterios clínicos de organicidad, test gestaltico visomotor de bender y electroencefalografía en pacientes de la consulta externa. Hospital nacional psiquiatrico. Enero diciembre de 2009.”



Descargar 0.58 Mb.
Página1/6
Fecha de conversión10.12.2017
Tamaño0.58 Mb.
  1   2   3   4   5   6

UNIVERSIDAD DE EL SALVADOR

FACULTAD DE MEDICINA

DEPARTAMENTO DE PSIQUIATRÌA Y SALUD MENTAL

MINISTERIO DE SALUD PÙBLICA Y ASISTENCIA SOCIAL

HOSPITAL NACIONAL PSIQUIÀTRICO “DR. JOSÈ MOLINA MARTÌNEZ”





CORRELACIÓN ENTRE CRITERIOS CLÍNICOS DE ORGANICIDAD, TEST GESTALTICO VISOMOTOR DE BENDER Y ELECTROENCEFALOGRAFÍA EN PACIENTES DE LA CONSULTA EXTERNA. HOSPITAL NACIONAL PSIQUIATRICO. ENERO - DICIEMBRE DE 2009.”






Informe final presentado por:

Dra. Joselyn Paredes

Asesor:

Dr. José Eduardo Fuentes



Para Optar al Título de:

Médico Especialista en Psiquiatra y Salud Mental

Ciudad Universitaria, Noviembre de 2010.







CONTENIDO

CAPITULO Pag.


  1. INTRODUCCIÓN……………………………………………...…….……4

  2. OBJETIVOS………………………………………………….…..…..…...6

  3. MARCO TEORICO……………………………………………..…..…...7

  1. Correlación entre electroencefalografía,

Test de Bender y clínica en pacientes

con diagnostico de Trastorno mental orgánico………………..…..…..7



  1. Electroencefalograma………………………………………….….….…11

  2. Test de Bender………………………………………………….….........13

  3. Otros estudios correlaciónales……………………………….…..….....15

  1. HIPOTESIS…………………………………………………………..…..20

  2. DISEÑO METODOLÓGICO………………………………….……..…..21




  1. Descripción general……………………………………………………...21




  1. Plan de Operacionalización de variables………………….……..……23




  1. RESULTADOS………………………………………..…………….……24




  1. DISCUSION………………………………………….……………..….....35




  1. CONCLUSIONES…………………………………….…………..……....38




  1. RECOMENDACIONES……………………………….……….….……...39




  1. BIBLIOGRAFIA…………….………………………….…..………….......40

ANEXOS……………………………..………………………….………...43

RESUMEN EJECUTIVO

El presente trabajo tiene como objetivo establecer la correlación entre las características clínicas, el resultado de pruebas psicométricas como el Test Gestáltico Visomotor de Bender y el electroencefalograma en una población de pacientes con diagnóstico de Trastorno mental orgánico que acudieron a la consulta externa del Hospital Nacional Psiquiátrico Dr. José Molina Martínez en el periodo de Enero a Diciembre de 2009, se realizó un estudio descriptivo de corte transversal que incluyó a 160 pacientes, con una muestra final de 80 pacientes, estableciendo la psicopatología presente en el examen mental, resultado de Test de Bender y electroencefalograma. Solamente se logro correlacionar un 10% de los casos, 5 pacientes con indicadores clínicos específicamente alteraciones en el sensorio, con protocolos positivos de daño orgánico y electroencefalograma anormal; y 3 pacientes sin alteraciones en el sensorio, con Test de Bender sin indicadores de organicidad y electroencefalograma normal. Se determino que un 52 % de los casos a pesar de no tener indicadores clínicos de organicidad, ni cumplir criterios generales para la CIE-10 los protocoles de Bender concluían organicidad con electroencefalograma normal. Un 82.5% de los pacientes presentaron daño orgánico en el test gestáltico visomotor independientemente de las características clínicas y un 41.25% presentaron algún tipo de anormalidad en el electroencefalograma, siendo la lesión irritativa cortical frontal el hallazgo más frecuente. No se logro determinar correlación entre los indicadores clínicos de organicidad con los resultados del Test Gestáltico Visomotor y resultados de Electroencefalograma.


Palabras claves: Trastorno mental organico, Test de Bender, Electroencefalograma.



INTRODUCCION
Los trastornos mentales orgánicos plantean algunos problemas a nivel conceptual, con respecto a los modelos aplicados a la tradicional dicotomía cerebro-mente así como con las hipótesis etiológicas subyacentes a las distintas nosografías.










Las definiciones y clasificaciones de uso más extendido hoy en día, caracterizan estos trastornos como conjuntos de signos y síntomas psíquicos y comportamentales (síndrome mental orgánico), cuya etiología es demostrable y se refiere a una disfunción transitoria o permanente del cerebro. Esta disfunción puede ser primaria o secundaria. Con el término orgánico no se pretende excluir la existencia del substrato cerebral del resto de los trastornos psiquiátricos. Significa que el síndrome clasificado como tal puede ser atribuido a un trastorno o enfermedad cerebral o sistémica diagnosticable en sí misma.

Esta disfunción puede ser calificada como primaria, en el caso de enfermedades, lesiones o daños que afectan el cerebro de un modo directo y selectivo, o secundaria, cuando otras enfermedades sistémicas o alteraciones orgánicas determinan el mal funcionamiento cerebral. Los trastornos cerebrales secundarios al consumo de sustancias (incluyendo alcohol), lógicamente, pertenecen a este grupo, pero por conveniencia taxonómica se les considera en una sección aparte.

La Asociación Psiquiátrica Americana (USA) en 1994, en su cuarta revisión de los trastornos mentales (DSM IV), propone que el término mental orgánico no sea usado, pues parecería implicar el concepto erróneo de que algunos desórdenes mentales no incluidos en este grupo, como la esquizofrenia, la psicosis maníaca, y otros, no estarían relacionados con procesos o factores biológicos.

A nivel institucional existe cierta tendencia a diagnosticar el trastorno mental orgánico tomando en consideración un resultado de anomalía electroencefalográfica y/o un test de Bender con indicadores de compromiso neurológico, sin embargo no se conoce la correlación entre estos tres aspectos, por lo que determinarla ayudaría a justificar diagnostico o cual de las pruebas complementarias toman mayor importancia para tal hecho.


El diagnóstico de Trastorno mental y del comportamiento ocupa a nivel institucional la primera causa de morbilidad y consulta hospitalaria, de estos se derivan aquellos relacionados con consumo de sustancias o lesiones estructurales; sin embargo de los anteriores el Trastorno Mental Orgánico no especificado tiene el primer lugar de las anteriores, solo en 2009 sumaron un total de 13,694 consultas, es por tanto de gran importancia determinar los criterios diagnósticos que han sido tomados en cuenta para llegar a dicho diagnóstico, así como los estudios realizados ya sea test de Bender o electroencefalograma y que tan significativa es la correlación entre los anteriores.

OBJETIVOS

GENERAL


  • Establecer la correlación entre electroencefalografía, Test gestáltico visomotor (Test de Bender) y criterios clínicos en pacientes de 12 a 59 años con Diagnóstico de Trastorno mental orgánico, en la consulta externa del Hospital Nacional Psiquiátrico de Enero a Agosto de 2009.



ESPECIFICOS


  • Destacar los signos orgánicos encontrados en los protocolos del Test Bender de los pacientes estudiados.




  • Describir los hallazgos visualizados en el Electroencefalograma.




  • Identificar los principales indicadores clínicos de organicidad encontrados en la evaluación de los pacientes estudiados de acuerdo a Criterios de la Clasificación Internacional de las Enfermedades en su Decima Edición.


MARCO TEORICO

CORRELACIÓN ENTRE ELECTROENCEFALOGRAFÍA, TEST DE BENDER Y CLÍNICA EN PACIENTES CON DIAGNOSTICO DE TRASTORNO MENTAL ORGÁNICO.
Los Trastornos mentales orgánicos son aquellos causados por alteraciones cerebrales debidas a enfermedad cerebral primaria, a enfermedad sistémica o de otra naturaleza que afecta secundariamente al cerebro o a una sustancia tóxica exógena (excluyendo el alcohol y las sustancias psicótropas clasificados en F10-F191). Estos trastornos tienen en común el que sus rasgos clínicos no permiten por sí mismos hacer un diagnóstico de presunción de un trastorno mental orgánico, como demencia o delirium. Por el contrario, sus manifestaciones clínicas se parecen o son idénticas a aquellas de los trastornos no considerados como "orgánicos" en el sentido específico. La presunción de que su etiología es una enfermedad o una disfunción cerebral que actúa directamente y que no son simplemente la expresión de una asociación fortuita con dicha enfermedad o disfunción o de la reacción psicológica a sus síntomas, tal como trastornos esquizofreniformes asociados a epilepsia de larga duración.

Pautas para el diagnóstico2

a) Evidencia de una enfermedad, lesión o disfunción cerebral o de una enfermedad sistémica de las que pueden acompañarse de uno de los síndromes mencionados.


b) Relación temporal (semanas o pocos meses) entre el desarrollo de la enfermedad subyacente y el inicio del síndrome psicopatológico.
c) Remisión del trastorno mental cuando mejora o remite la presunta causa subyacente.
d) Ausencia de otra posible etiología que pudiera explicar el síndrome psicopatológico (por ejemplo, unos antecedentes familiares muy cargados o la presencia de un estrés precipitante). Las condiciones a) y b) justifican un diagnóstico provisional, pero la certeza diagnóstica aumenta de un modo considerable si están presentes las cuatro.

Los siguientes trastornos son los que con mayor probabilidad dan lugar a los síndromes incluidos aquí: epilepsia, encefalitis límbica, enfermedad de Huntington, traumatismos craneales, neoplasias del cerebro, neoplasias extra craneales con repercusión remota sobre el sistema nervioso central (en especial carcinoma del páncreas), enfermedad vascular, lesiones o malformaciones vasculares, lupus eritematoso y otras enfermedades del colágeno, enfermedades endocrinas (en especial hipotiroidismo e hipertiroidismo, enfermedad de Cushing), trastornos metabólicos (hipoglucemia, porfiria, hipoxia), enfermedades tropicales y enfermedades parasitarias (tripanosomiasis), efectos tóxicos de sustancias psicótropas no psicótropas (propanolol, 1-DOPA, metil-DOPA, esferoides, antihipertensivos y antimaláricos).



Algunos indicadores que sugieren trastornos mentales orgánicos3:

  • Aparición de síntomas psiquiátricos después de los 40 años de edad

  • Síntomas psiquiátricos durante una enfermedad médica grave

  • Mientras se toman fármacos que pueden provocar alteraciones psicopatológicas.

  • Antecedentes de Abuso de alcohol o drogas

  • Enfermedad médica que produce deterioro de ciertas funciones orgánicas (neurológica, endocrina, renal, hepática, cardíaca, pulmonar).

  • Consumo de múltiples fármacos, ya sean prescritos o sin receta médica.

  • Antecedentes familiares de Enfermedad cerebral degenerativa o hereditaria.

  • Enfermedad metabólica hereditaria (p. ej., diabetes, anemia perniciosa, porfiria).

  • Alteraciones del nivel de conciencia.

  • Fluctuación de las alteraciones psicopatológicas.

  • Deterioro cognoscitivo.

  • Curso episódico, recurrente o cíclico.

  • Alucinaciones visuales, táctiles u olfativas.

Signos físicos

  • Signos de disfunción orgánica que puede afectar al cerebro.

  • Deficit neurológico focal.

  • Disfunción subcortical difusa, como enlentecimiento del habla/pensamiento/movimiento, ataxia, incoordinación, temblor, corea, asterixis, disartria.

  • Disfunción cortical (p. ej., disfasia, apraxias, agnosias, déficit visuoespaciales o sensibilidad cortical defectuosa).


Sintomatología

Se distinguen dos categorías de síntomas:

a) Síntomas básicos o propios del trastorno. Tales son:


  • Alteraciones del estado de la conciencia: incapacidad para fijar la atención y desorientación en todas las esferas.

  • Alteraciones cognoscitivas: compromiso de la memoria reciente, deterioro intelectual, mengua del juicio y comprensión.

  • Alteraciones de la afectividad: pérdida del control afectivo, labilidad emocional.

b) Síntomas accesorios o facultativos (que pueden o no presentarse), se vinculan al funcionamiento de la personalidad pre mórbida y a conflictos psicosociales actuales.

Pueden ser:


  • Compensatorios, como respuesta de adaptación a los síntomas primarios, tales como el aislamiento, la perseveración, el orden exagerado, la fabulación. De fallar este intento de adaptación pueden presentarse actitudes inadecuadas de dependencia, regresión, negación de la enfermedad, rechazo al tratamiento, u otros que suelen llevar a un estado de invalidez.

  • Síntomas de tipo neurótico; como ansiedad, depresión, fobias, obsesiones; o de tipo psicótico, como ideas delusivas, generalmente de contenido paranoide, pseudopercepciones, u otros. Esta sintomatología se presenta mayormente con síntomas primarios leves o moderados.


Diagnóstico

Los trastornos mentales orgánicos deben ser diagnosticados en clínica, con un amplio conocimiento de su complejidad real y en forma sistemática, es decir, siguiendo árboles de decisiones diagnósticas. Es necesario, a veces, el trabajo conjunto del psiquiatra, médico general, neurólogo, neuropsicólogo y, quizá, del neurocirujano.

El diagnóstico tiene dos etapas:

1. Diagnóstico Sindrómico

Por los datos de la anamnesis y del examen mental se identificarán los síndromes psicopatológicos de causa orgánica descritos, siguiendo los criterios diagnósticos establecidos para cada caso, considerando no sólo el agrupamiento de síntomas y signos específicos, sino su forma de inicio, curso y evolución en el tiempo y su respuesta terapéutica. Se deberá establecer el diagnóstico diferencial, con entidades clínicas que tengan sintomatología similar.



2. Diagnóstico Etiológico

El tipo de síndrome orienta a grandes rasgos sobre el factor causal; así, por ejemplo, en el delirium se pensará en una alteración generalizada, bioquímica o metabólica; en la demencia, alteraciones en la estructura cerebral; y, en los síndromes amnésicos, de alucinosis o de alteración de la personalidad, en una patología más o menos localizada. No hay una relación específica entre un determinado factor etiológico y el tipo de síndrome resultante. Este puede ser la vía final común de diversas etiologías, por ejemplo, un delirium puede ser causado por una infección, intoxicación, alteración metabólica, trauma craneoencefálico, tumoración cerebral, etcétera; y a la vez, un mismo factor etiológico (por ejemplo un tumor) puede causar diversos síndromes, como delirium, demencia, síndrome amnésico, alucinosis, trastornos de personalidad, etcétera.


ELECTROENCEFALOGRAMA

La electroencefalografía es el registro de la actividad eléctrica del cerebro. Se utiliza en psiquiatría clínica principalmente para evaluar la presencia de convulsiones, en particular en el lóbulo temporal y frontal, y las ausencias típicas pueden producir conductas complejas. El electroencefalograma también se utiliza durante la terapia electro convulsiva para controlar el éxito del estimulo a la hora de producir actividad convulsiva, y como componente clave del polisomnograma empleado en el estudio de los trastornos del sueño.4

El Electroencefalograma (EEG) mide la actividad eléctrica cerebral a partir de electrodos emplazados en la superficie del cráneo en posiciones estándar (habitualmente de acuerdo con las normas del Sistema Internacional 10-20). Se supone que la actividad eléctrica que puede detectarse con los electrodos del electroencefalógrafo tiene su origen preferentemente en las neuronas de las capas más superficiales de la corteza cerebral. La amplitud y la frecuencia de la actividad eléctrica se registran gráficamente mediante plumillas que dibujan las señales con tinta sobre un papel en forma de líneas oscilantes con picos y valles, lo cual proporciona el trazado EEG.

Las frecuencias del EEG han sido divididas en las siguientes bandas: actividad β (igual o mayor a 13 Hz), actividad α (entre 8 y 13 Hz), actividad θ (entre 4 y 8 Hz) y actividad δ (menos de 4 Hz).

El EEG se emplea preferentemente en la evaluación de la epilepsia y otros trastornos neurológicos (por ejemplo: neoplasias, traumatismos, infartos, enfermedades metabólicas o degenerativas).

La lectura clínica del EEG implica a menudo la inspección visual de gran cantidad de trazados para la valoración de algunas anomalías, que pueden ser clasificadas de la siguiente forma:



  • Disritmias, como los brotes aislados de actividad lenta o puntas que pueden observarse en enfermos con epilepsia.

  • Asimetrías del trazado del EEG en zonas simétricas de ambos hemisferios.

  • Supresión de la amplitud del EEG (como en el hematoma subdural o en la muerte cerebral).

  • Enlentecimiento del EEG (p. ej., actividad δ en un trazado de vigilia, tal como puede observarse en el delirium).

Debe subrayarse que el empleo eficaz del EEG depende de la pericia y la experiencia del técnico que lee e interpreta los datos del EEG.5

Algunos investigadores han recomendado que el EEG forme parte de la batería de exploraciones rutinarias de los pacientes psiquiátricos, especialmente de aquéllos en quienes se sospecha un trastorno mental orgánico.

La Electroencefalografía, convencional o computarizada, de gran ayuda para distinguir entre delirium (fondo de actividad de ondas lentas, difusas) y otras psicosis funcionales y trastornos episódicos. En la demencia, el EEG presenta alteraciones precoces pero inespecíficas, y ayuda a descartar una pseudo demencia depresiva; un cuadro de demencia bien establecido con un EEG normal o con muy ligera alteración, nos orienta a una enfermedad de Alzheimer6.


TEST GESTÁLTICO VISOMOTOR DE BENDER

El test de Bender creado por Loretta Bender es una prueba psicométrica proyectiva que consta de nueve figuras para que el paciente las dibuje y de acuerdo a la angulación o rotación se determinen si hay hallazgos que indiquen organicidad o lesión cerebral, determinado por la gestalt si bien tiene otras atribuciones su utilidad es básicamente esa. Aunque no hay datos determinantes en cuanto a especificidad o sensibilidad.

Está inspirado en la Teoría de la Gestalt sobre la percepción, particularmente en las investigaciones realizadas por Wertheimer7, en 1932, sobre las leyes de percepción. También los dibujos patrones, que el sujeto debe copiar, son los que seleccionó Wertheimer para estudiar la estructuración visual y verificar las leyes gestálticas de la percepción.

Aplicaciones

Es un test clínico de numerosas aplicaciones psicológicas y psiquiátricas. Demostró poseer un considerable valor en la exploración del desarrollo de la inteligencia infantil y en el diagnóstico de los diversos síndromes clínicos de deficiencia mental, afasia, desordenes cerebrales orgánicos, psicosis mayores, simulación de enfermedades y psiconeurosis, tanto en niños como en adultos.



  • Determinación del nivel de maduración de los niños: La función gestáltica visomotora es una función fundamental. Está asociada con la capacidad de lenguaje y con diversas funciones de la inteligencia (percepción visual, habilidad motora manual, memoria, conceptos temporales y espaciales y capacidad de organización o representación); de ahí que, midiendo en el sujeto el nivel de maduración de la función gestáltica visomotora por la copia de las figuras gestálticas, se pueda establecer su nivel de maduración.

  • Examen de la patología mental infantil: la prueba ha dado resultados interesantes en la esquizofrenia infantil, y suministra informaciones útiles a los fines del diagnóstico de la debilidad mental y de las psicosis infantiles.

  • Examen de la patología mental en los adultos: El test a permitido diferenciar: Retrasos globales de maduración, incapacidades verbales específicas, fenómenos de disociación que perturban el conjunto de la personalidad, desórdenes de la impulsión, desórdenes perceptuales, desórdenes confusionales.

  • La prueba ha sido aplicada también al estudio de la afasia, de las demencias paralíticas, alcoholismo, síndromes postraumáticos, psicosis maníaca depresiva, esquizofrenia y simulación.

Este test proporciona una correcta estimación del desarrollo visomotor que, en general, corre paralelo al desenvolvimiento mental del niño; permite la comprensión de las diferentes formas de perturbación del desarrollo, y apunta hacia una diferenciación de las diversas formas de la deficiencia mental. Permite la formulación del diagnóstico diferencial entre la deterioración orgánica denominada enfermedad mental funcional y la simulación de la enfermedad.
OTROS ESTUDIOS CORRELACIONALES:

Si bien no hay estudios que busquen correlación entre el test gestáltico visomotor, resultado de electroencefalograma y los hallazgos psicopatológicos, hay investigaciones en las que se ha buscado comprender desde un enfoque histórico, conceptual y teórico metodológico la evolución de los términos orgánico y funcional en el campo psiquiátrico8, las enfermedades se han separado en dos grandes grupos: aquellas que presentan cierta lesión cerebral son consideradas orgánicas y su atención corresponde a la Neurología, mientras que las que no aportan elementos groseros de una lesión encefálica son identificadas como funcionales, y su tratamiento es responsabilidad exclusiva de la Psiquiatría. Sin embargo, ni las llamadas afecciones orgánicas pueden substraerse a la influencia de los factores psicosociales y espirituales9 ni las denominadas funcionales pueden ser aisladas como tales, ya que son expresión de una disfunción de determinada área del Sistema Nervioso Central no demostrable hasta ahora. Por lo tanto, lo orgánico y lo funcional, al igual que lo biológico, lo psicológico, lo social y lo espiritual, integran una unidad indivisible10 Según este enfoque teórico-metodológico, lesión orgánico-cerebral es sinónimo de "alteración estructural que afecta el tejido nervioso, y puede obedecer a causas multifactoriales" 11.

Mientras que lo funcional no es ni puede ser, en modo alguno, ausencia de dicha condición, sino trastorno de la función, o sea, un concepto eminentemente

fisiológico y no psicológico. Estas reflexiones fueron ilustradas en casos clínicos donde los síntomas clínicos eran afectivos12 predominantemente depresivos, incluso con intentos suicidas, grados diversos de ansiedad y sin datos de lesión reciente que justificaran la etiología, y a través de una prueba proyectiva como el Psicodiagnostico de Rorschach13 en el caso concluyente de signos de organicidad, decidieron indicar Electroencefalograma digital que en uno de los pacientes sugirió a posibilidad de un tumor cerebral, mismo que fue corroborado con una tomografía axial computarizada cambiando totalmente el enfoque de tratamiento, es interesante como partiendo de un test psicométrico se pudo llegar a tal conclusión sobre todo sin contar con fundamentos psicopatológicos ni semiológicos que orientaran previamente a un diagnóstico neuroquirurgico.

Cabe mencionar que hay otras pruebas psicométricas que buscan determinar daño neurológico, tal es el caso del Test de Luria14, tienen como fundamento teórico, los diversos trabajos realizados por Alexander Luria (1902−1977). Médico y psicólogo soviético, que dedicó gran parte de su vida al estudio de las complejas dinámicas cerebrales. Durante más de treinta años trabajó con Vygotsky, quién influyó notablemente en su concepción de la psiquis humana. Es interesante resaltar la concepción histórica que cimienta las concepciones de Luria. Él plantea que una de las diferencias más notables entre animales y humanos, es que la inmensa proporción de los conocimientos que poseen los últimos, son asimilados gracias a la experiencia histórica - social de la humanidad. Por ello, no concibe la actividad cerebral, la dinámica psíquica, como un conjunto de actividades electro−químicas, sino más bien, como resultado de la práctica social que todas las personas afrontamos. Luria fue uno de los pioneros en el desarrollo del área de la neuropsicología. Buscó complementar un análisis neurológico de los procesos psíquicos primarios (sensación, movimiento y reflejos), ampliamente estudiados por los neurólogos contemporáneos, con el estudio de las funciones superiores cerebrales (gnosis, habla y pensamiento), que observadas a través de las praxias de los sujetos, podían evidenciar el perfecto funcionamiento cerebral o sus posibles daños.

Luria entiende, que los procesos psíquicos superiores son funciones de todo el cerebro y que el trabajo de la corteza cerebral solamente puede observarse en estrecha ligazón con el análisis de los aparatos nerviosos más bajos.

El conjunto de funciones, no sólo tienen relación con la localización de ellas en lugares específicos del cerebro, sino que también, con la dinámica funcional total del mismo. Así, se puede hablar de un sistema funcional psíquico complejo y plástico, donde una función, por ejemplo la visual, no sólo se produce en el lóbulo occipital, sino que también los lóbulos temporales, disponen de más de una veintena de áreas visuales accesorias que pueden ponerse en funcionamiento, a partir de la potenciación impulsada por el mundo exterior, por pertenecer a la misma sede funcional.

Esta concepción del funcionamiento cerebral, se expresa claramente en la equipotencialidad, descubierta por Luria. Ésta se refiere, a la capacidad que posee el cerebro humano, cuando sufre un daño por la senectud, por un accidente cerebro vascular o traumático, de recuperar la funcionalidad perdida haciendo trabajar otras partes que pasan a desempeñar esas funciones que antes no realizaban. Así, la Psicología aportó a la comprensión de la dinámica cerebral, desde una perspectiva más bien cualitativa, que observa al individuo de manera particular frente a diferentes procesos de estimulación; las reacciones pueden ser diversas y por lo tanto, imposibles de cuantificar; es necesario integrar en el análisis la historia del individuo que aporta elementos fundamentales para reconocer los procesos cerebrales propios del paciente.





Compartir con tus amigos:
  1   2   3   4   5   6


La base de datos está protegida por derechos de autor ©psicolog.org 2019
enviar mensaje

    Página principal
Universidad nacional
Curriculum vitae
derechos humanos
ciencias sociales
salud mental
buenos aires
datos personales
Datos personales
psicoan lisis
distrito federal
Psicoan lisis
plata facultad
Proyecto educativo
psicol gicos
Corte interamericana
violencia familiar
psicol gicas
letras departamento
caracter sticas
consejo directivo
vitae datos
recursos humanos
general universitario
Programa nacional
diagn stico
educativo institucional
Datos generales
Escuela superior
trabajo social
Diagn stico
poblaciones vulnerables
datos generales
Pontificia universidad
nacional contra
Corte suprema
Universidad autonoma
salvador facultad
culum vitae
Caracter sticas
Amparo directo
Instituto superior
curriculum vitae
Reglamento interno
polit cnica
ciencias humanas
guayaquil facultad
desarrollo humano
desarrollo integral
redes sociales
personales nombre
aires facultad