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Inconsciente Transmisión





Histeria: deseo de un deseo insatisf Analista: pensamiento crítico

sostenerse en el deseo analizar



analista16
Notarán que al lado de cada discurso hay una flecha que atraviesa la barra y fuerza arribar a otra dimensión de ese discurso si quieren otra dimensión de imposibilidad.

(gobernar- educar- desear - pensar críticamente)



inconsciente- transmisión- hacer desear- analizar
Estas flechas nos muestran que es necesario en algún sentido una operación de forzamiento para romper la inercia de los discursos, inercia que sobredetermina por una parte el pensamiento mercado y por otra que este segundo orden de imposibilidad está al servicio del deseo del analizante.

Esto nos indica que en un lazo Universitario es posible forzar a transmisión y la diversidad.

Que en el lazo entre el Amo y el Esclavo hay también una operación de forzamiento posible que es aquella que llamáramos el servirse de la letra. Si tomamos como Amo a significante que captura y representa al sujeto ante otro, es allí que se entrama y puede leerse la letra en el plano inconsciente. No se fuerza a letra sino la sujeción alienada que la desconoce.

En cuanto al lazo histérico o deseante que se sostiene en tanto lo anime un deseo a la segunda potencia, el deseo de un deseo. Pero cuya cualidad es la de ser un deseo de deseo insatisfecho. Tal como claramente lo dejara establecido Freud en particular en el análisis del Caso Dora y con mayor precisión en el fragmento que se conoce como La Bella Carnicera, apólogo retomado por Lacan en reiteradas ocasiones.

El lazo histérico no se detiene allí y la orientación en la cura conduce a la neurosis a una encrucijada que va mas allá del reconocimiento de deseo de un deseo insatisfecho. En esa senda se enfrentara tarde o temprano con la decisión de sostenerse como deseante y de sostener su deseo aun sin garantías. Operación que no es inercial sino que requiere de la intervención analítica bajo transferencia
En psicoanálisis contamos con un operador conceptual “el deseo del analista” este operador que sanciona un deseo de diferencia. De hecho tal estatuto de la diferencia requiere de una operación de forzamiento que equivale a suponer en el decurso del análisis a un analista pulsando en su acto un cambio de posición subjetiva en el analizante para con su deseo.

El deseo del analista es el que lleva al sujeto analizante hacia un punctum de máxima diferencia entre el Ideal y el objeto causa del deseo. Dicho punctum no puede ser un lugar ideal, de un medio imaginarizado, sino un limite justo y como tal imposible que se orada cada vez, en cada acto.

El deseo del analista no es un deseo puro. Ni intenta encontrar una diferencia pura mas que la del sujeto. La “pureza” es del sujeto en el sentido su sujeción al significante, allí esta su transparencia, aunque se le presente a él como opacidad “¿No es acaso nuestra oportunidad de ver allí aislarse el puro sesgo del sujeto como relación libre con el significante, ése donde se aísla el deseo como el deseo del Otro?”17

Habrá entonces análisis para aquellos que se encuentran tomados en el laberinto de su deseo, o análisis para aquellos que se buscan o encuentran analistas, y por ultimo lecturas analíticas eso es un decir en extensión. Lo que aun así deja por fuera del campo, la idea de una psicoterapia. Readaptativa.

La idea de una diferencia pura en el deseo puede confundirse con aquello que señaláramos como el goce de las pequeñas diferencias de las “galas narcisistas”(Yo soy). No hay “ser-tidumbre” toda para el sujeto, allí el no es.
El lazo analítico es un lazo de pensamiento en acto, la escritura también lo es. Lazo que produce y se sostiene en una praxis de pensamiento critico. El dispositivo analítico es aquel que aloja ese discurso, sin embargo no es el único que aloja las formas de pensamiento critico en acto, referíamos la escritura, otras formas del acto creador y de relación del hombre con el arte o el pensamiento. Pero el dispositivo analítico se propone a diferencia de estos como una terapéutica, es decir le cabe alguna forma de cura. Cura orientada en restablecer e lazo del Sujeto con su deseo mas que con la readaptación del Yo del Sujeto a su realidad o a cualquier forma de optimización utilitarista

A diferencia de otras formas de terapéuticas este lazo se sostiene en la incidencia e implicancias de ser una relación bajo transferencia, ubicando esto en el lugar central de su praxis.

La operación de forzamiento que supone el discurso analítico va de proponer un espacio critico de pensamiento a la constitución de un espacio de análisis, lo que no resultan homólogos por sus consecuencias. Esto abre preguntas muy concretas con relación a los inicios de tratamientos(mas aun si ellos acontecen en ámbitos no tradicionales como un hospital o en espacios atravesados por lo jurídico), acerca de lo que se entiende por una cura analítica o por el fin de la misma. Que se produce al final de una cura analítica es una pregunta destinada a ser sostenida como problema crucial en cada tratamiento

.

El lazo analítico nos propone por una parte el forzamiento y decisión acerca de estos problemas cruciales ya mencionados y por otra una operación en mas que también implican una decisión por parte del Sujeto y en ese caso el analizante, que va mas allá de la decisión de concluir un análisis. Esa operación conlleva a la posibilidad de que al final de un análisis advenga un analista. Por supuesto que Freud estableció claramente la necesidad del análisis del analista en su proceso de formación y aprendizaje, pero esto se vio degradado por algunos de sus seguidores en una forma de lazo universitario del tipo “los requisitos para ser” que se llamo justamente análisis didáctico.


A la diferencia con esta posición de tipo Universitario se arriba en efecto por esa operación en más. Que es una operación de desasimiento de la transferencia, mas allá del desligarse del lazo analítico y esto no es sin transmisión.
Decisión de analizante que ha resuelto afirmarse en su autorización a proponerse como analista ante sí y los otros.

Se inaugura el lazo del analista con otros analistas, y de estos a su vez con la Ciudad y el laberinto de discursos.
Dijimos que el discurso capitalista ocupa ese lugar vacío en el centro de los otros discursos. Y que el discurso analítico produce una operación en más. Quisiera señalar que bajo ningún sentido debemos pensar que el discurso analítico aspira a ocupar el centro de quinto discurso, por una parte aunque lo aspirara solo seria un devario sin consenso y por otra parte cada vez que se acerca a ese oscuro borde termina aspirado por él, desvirtuándose o peor desandando su senda.
En cambio esa operación en mas marcha en una dirección contraria y solo pretende la profundización y la seriedad como discurso.

En esta lectura podemos pensar que el acto analítico no es funcional al pensamiento mercado, sino justamente podría ir en dirección contraria.

Intentando que toda demanda de sugestión, de teorías, o bien de amor puede ser subvertidas. Lo que implica no responder a ellas pero no desconocerlas. Esto es el analista no es ni un amo, ni un educador, ni opera desde su propia subjetividad, pero debe saber reconocer esa Demanda justamente para no incurrir en ella, en caso es necesario forzar la misma hacia una Demanda que ponga en juego en su analizante la pasión por y en la transmisión, el saber hacer desear, el reconocer su propia letra de lo inconsciente. No es el analista el que transmite o hace desear sino que “al pie de la letra” sabrá hacer oír la diferencia, en el Síntoma de cada uno.

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2° Parte:

De la Sanción- la Pena y el castigo
Para concluir creo importante establecer un aporte a la discusión y critica de la idea de castigo y pena que se propone justamente desde lo Penal como paradigma.

Esto definirá el claro limite entre lo que llamamos un Agencia o dispositivo de Amo de aquellas agencias o dispositivos que suponen un Sujeto en cuestión

Creo que el castigo responde y opera siempre sobre los cuerpos. La Reclusión de cuerpos como castigo es la expresión exacta de la forma más arcaica y revulsiva de control punitivo social así como también del par exclusión-expulsión. La pena y su aplicación tiende a su expresión en la forma del castigo. Peor aún cuando comienza a fines del siglo pasado a concebirse el castigo como expresión punitiva de la prevención. Con esta lógica habrá de sostenerse la necesidad de castigos preventivos tanto como en la actualidad asistimos guerras de carácter preventivo.

Esta visión positivista que se reactualiza solo se centra en la Pena y el Castigo como fin en si o como instrumento de prevención dejando de lado todo factor Social o Político que contribuyere a inteligir la posibilidad de acciones y/o sanciones que no fuesen punitivas18

En los dispositivos no penales por ejemplo establecimientos de internación, dispositivos en drogadependencias o de asistencia a menores se incurren en practicas disciplinarias herederas de esa lógica del castigo Esto se manifiesta ante acciones por parte del asistido que transgreden o desestiman las normativas de los dispositivos. Ante esto reaparecen en ocasiones las proyecciones de la sombra de castigo. Ese deslizamiento transforma a un dispositivo en una Agencia Amo, aunque los ideales que lo motoricen se propongan marchar en dirección contraria.

Quizás el desafío interdisciplinario a pensar sea el de establecer un estudio de la Sanción que no devengan en Castigo y Reclusión ya que eso no es más que un llamado a la Repetición y el fracaso.

De la sanción de responsabilidad: Nuestra idea de responsabilidad subjetiva es paradojal. El psicoanálisis no pretende un sujeto responsable a priori. La regla fundamental de su dispositivo mas bien lo desreponsabiliza en la asociación libre. Sin embargo y allí esta su paradoja no por esto lo desrresponsabiliza de las consecuencias de su decir. Es en algún sentido la aplicación de una ética consecuencialista que le deja al analizante en un segundo tiempo la toma de responsabilidad y de riesgo de la asunción de esas consecuencias.

Las neurosis obsesivas resultan el campo privilegiado para pensar esta confusión entre sanción y castigo. En el caso testigo del “Hombre de las ratas”, Freud destaca alrededor del tormento de las ratas que” Simultánea con la idea, siempre aparece la «sanción», es decir, la medida de defensa que él tiene que seguir para que una fantasía de estas no se cumpla. Cuando el capitán habló de aquel cruel castigo y le añoraron aquellas ideas, consiguió no obstante defenderse de las dos con sus fórmulas habituales: un «pero» acompañado por un movimiento de aventar algo con la mano, y el dicho: «¡Qué se te ocurre!»19. Aquí la sanción es entendida como defensa al tormento aunque paradojalmente adquieren la forma de amenaza de castigo. Estas sanciones de estilo “no debo realizar esto sino sucederá aquello...”adquieren a veces el estatuto de un mandamiento con el peso “de un juramento” con carácter de imperativo categórico como deber ser. Freud liga estas “sanciones” con mociones sexuales y creencias infantiles reprimidas, proponiendo que a seres develadas estas desarticulan el tormento y la injuria obsesiva

Sanción en el análisis es una idea muy especifica de asunción simbólica del decir entre los dichos. Piénsese la intervención analítica en una situación de acting out bajo esta perspectiva

En el campo psi-juridico investigamos este carácter de la sanción, que se diferencia radicalmente del concepto punitivo20. Sanción que no es pena ni castigo.


Sanción o ¿interpretación?

Algunas actuaciones que acontecen en los dispositivos se ven caracterizadas como mostración dirigida al Otro, transgresión o puesta en cuestión de las normas, en ocasiones con riesgo para la integridad subjetiva. Esto nos lleva a repensar el universo de las acciones intempestivas destacando en ellas el Acting Out y el Pasaje al Acto

Es de interés el trabajo establecido en La angustia21 acerca de cómo intervenir, allí se señala de manera crítica las 3 indicaciones más habituales acerca de como reducirlo:

Encontramos el texto de donde se extrae esta idea. :Greenacre, Phyllis”: Problems in A. O. en la transferencia” en un Simposio en USA en 1966). Pueden hallarlo en la biblioteca de la A.P.A. Llama a esto Transfor-out.



  1. Prohibirlo(greenacre no es tan ingenua sabe que es limitada, lo recomienda solo en ocasiones, justamente se trata de que el paciente esta demasiado impedido así que una intervención tal refuerza el impedimento)

  2. Interpretarlo (transformar lo preverbal en verbal al decir de Greenacre)

  3. Refuerzo del ego (sin comentarios... ¿de quien?)

  4. ¡! La predicción. Es decir que a un periodo de tedio o detenimiento en una cura propone que podría anticiparse la llegada de un A.O(Liberman y Greenacre). Realmente transparenta un punto de ingenuidad cuando no de mal manejo de la Transferencia (SSS)

Para los analistas de la ortodoxia postfreudiana no era posible utilizar el concepto de acting por fuera del análisis, después se evaluó que era posible extender su uso a situaciones sociales o políticas. Por último se volvió a la idea que no puede ser pensado por fuera de los efectos de transferencia, y que se trata de un obstáculo anormal en la conducta de un analizante en la cura.

Lacan propone en cambio un tipo diferente de intervención, la sanción. Mas ligada a la reintroducción de ese sentido en la cadena asociativa. La Sanción subjetiva es del orden de la lectura de la escena en la que esta capturado el Sujeto.


La Sanción Subjetiva es el reingreso (a través de un decir), en el restablecimiento de un sentido que falta que el acting promueve. Esta reintroducción en la cadena asociativa esta provocada por el acto de lectura. Leer no es interpretar la transferencia. El acto analítico es el de provocar el decir del analizante sobre su acción. Se sanciona cuando se nombra algo como verdadero, en última instancia el Acto de sanción queda a cargo del analizante y la provocación del decir es el acto del analista. No es precisamente una Construcción tal como la plantea Freud en “Construcciones...”, aquellas operan sobre un núcleo de verdad histórica, se ficciona en tal agujero, el analista ahí construye-ficciona, en cambio en la Sanción se ponen en juego la letra, el sentido en falta y el sujeto. Sin embargo este antecedente freudiano, de la construcción creo que es lo mas aproximado conceptualmente, la genialidad de Freud de anticipar el advenimiento de lo verdadero y cernir el acto analítico en el límite.

La Sanción Subjetiva lleva por una parte la idea jurídica de la cual debe diferenciarse y no confundirse. Es la Sanción de lo Simbólico sobre lo Real, que se distancia de toda idea de Pena o castigo. Tiene en cambio el valor de una designación, aunque siempre fallida y equivoca, que provoca lo verdadero de un decir sobre el deseo que lo causa como sujeto. La Pena o el castigo en cambio operan sobre lo imaginario (los cuerpos) de quien recae

En el ejemplo de los sesos frescos del caso de M. Schmidebeger que retoma Kris22, al que se recurre en forma paradigmática para dar cuenta de la dimensión del A.O en una cura. Se presenta en el drama subjetivo de un intelectual que no puede encontrar la forma de publicar sus ideas (inhibición) porque le invade a certeza de ser un plagiario, es decir tomar ideas de otros. Melitta Schmideberg lo había interpretado como la compulsión a una repetición de episodios infantiles donde el paciente “robaba golosinas y libros”. Interpretando de esta manera su inhibición.

Ernst Kris en cambio interviene desde la Psicología del Ego siguiendo a Hartmman.

Primero intenta comprobar que su paciente en la realidad no es de plagiar y luego Kris le señala que “quiere ser plagiario para impedirse a sí mismo serlo de veras”. De esta manera incurre en lo que llaman analizar la defensa antes de la Pulsión. La Pulsión aquí se hace oír o ver en la fascinación por las ideas de los demás. Esta intervención supone que defensa y Pulsión están articuladas y reguladas “ la una sobre la otra”.

El paciente en cambio luego de una pausa “le replica que desde hace algún tiempo, al salir de la sesión, ronda por una calle que abunda en restaurancitos atractivos, para atisbar en los menús, el anuncio de su plato favorito: sesos frescos.”

La intervención del analista (al tomar un libro de su biblioteca y “demostrarle “que el no plagia) no es del orden de una Sanción sino justamente la de reforzar el ego en el sentido de afirmarle e intentar “enseñarle” a su analizante que en realidad el no copia ni plagia. Determina una acción (A.O) en la que el analizante le muestra que a pesar de su empeño en desculpabilizarlo, lo que en realidad esta en su horizonte es deleitarse con “sesos”. El analista supone que es “su defensa contra la idea de robar lo que le hace creer que roba”. Allí intenta rectificar por reforzamiento del ego al dar a conocer sus mecanismos de defensa.

Quizás la sanción posible a pensar es que esto se debió en parte a que en el plagiar da a ver que “roba nada” de su deseo, o para decirlo de otra manera no tiene idea acerca de lo que es tener una idea propia23. En un sentido escatima su falta en ser y deja a ver en la escena de recordar la calecita de los sesos frescos, algo del orden de lo pulsional que lo ha arrastrado pero no hinca en el verbo.


El deslizamiento de la Transferencia(s.s.s.) en A.O. y retorno lleva siempre asociada la economía de la angustia (como a pulsional con relación al Yo o bien en términos de causa del deseo) ese objeto a debe ser “bordeado” es decir re-encausando en el discurso la posición del sujeto frente al objeto y el sentido en falta de esa acción-llamada(A.O.) esto no es sin angustia y pérdida para el analizante.

La suspensión del sentido es pensada por algunos autores 24 como forclusión de un significante. Podemos pensar que esta forclusión a diferencia de lo planteado en las psicosis como forclusión del N. del Padre es transitoria. Por ello tampoco es posible homologarlo a un síntoma dado que lo que allí actúa es la Represión y el retorno de lo Reprimido.

Homologable a la alucinación, forclusión de un significante que retorna no de lo reprimido sino en lo Real. Pero considero oportuno señalar que el término Recusación25, con todo el peso de su carácter de rechazo pero discontinuo es más apropiado que el de forclusión (como acepción de esa Verwerfung transitoria). Recusación entonces de un sentido, recusación parcial y-o transitoria. En alemán se emplea el mismo término y por otra parte es un concepto jurídico que por sus resonancias es mas especifico que el de forclusion para este caso, de esta manera seguimos preservando la forclusion como mecanismo intrínseco en las psicosis
Sanción es Re-en-causar subjetivamente la relación con el objeto e implica:

1-Orientarnos en el Síntoma: reconocer el deseo del sujeto (mas que el deseo de reconocimiento del Yo. El objeto esta en la escena hay que situarlo(nombrarlo)

2- situar el impedimento(el sujeto esta excesivamente impedido de actuar.26 Solo le queda la transgresión o el A.O

3- Sancionar en cambio es leer-nombrando esa reproducción actuada, reubicar al sujeto La idea de interpretarlo se contradice con la definición misma de acting. (No es síntoma) Allí falta ese abrochamiento entre la acción reproducida y el texto que la soporta. La suspensión del sentido que el A.O provoca impide la interpretación (en el sentido de interpretar la identificación del sujeto).

. Por esto el actuar arranca a la angustia su certeza. El acto tal como vimos no es una acción motriz sino que es una acción significante con consecuencias. El acto analítico es lo que define el hacer del analista. Este puede pensarse como el de un “ saber-hacer-decir”, lo que en realidad posiciona al analista como agente que provoca un decir en su analizante, determinando ese decir un efecto-sujeto a la verdad que de tal decir emerge, para así en un 2° tiempo proceder a su lectura.


No es del orden punitivo, ni del impedimento ni siquiera una interpretación en sentido clásico sino que es justamente el acto de destacar el carácter de asunción subjetiva (simbólico-real)de una acción bajo transferencia. En este sentido aquella precisa indicación que señala el análisis como arte de “desangustiar sin desculpabilizar”. En esas coordenadas concebimos la Sanción Subjetiva. Si se quiere tiene el mismo espíritu que cuando un ciudadano procede por ejemplo a un juramento de palabra. Es valorativo, sanciona algo como verdadero y que “supuestamente” debiera tener consecuencias.
El Síntoma es nuestro vector que sirve de orientador en la red de significantes, en la clínica. El síntoma es en ultima instancia es esa constante para el sujeto, que demuestra que hay algo que no marcha en el discurso capitalista. El Malestar se hace oír en esa constante, que es el Síntoma. Operar por y con el Síntoma también es parte de esa operación de forzamiento de la verdad. Es el nombre de la más particular forma de funcionamiento para cada uno. Puede decirse que el Síntoma es la formación que produce el nombre de la diferencia para cada uno en análisis.
Sin embargo La Diferencia última del saber hacer con ese síntoma va configurando el estilo. Saber hacer con su falla en ser, ese es el estilo para cada uno. El estilo de cada uno, es la diferencia puesta en acto. No se trata ni del refuerzo imaginario de tal falla, o que conduciría a lo peor, ni de proponer una nueva forma de identificación idealizante a la misma.

Nuestra apuesta supone una clínica analítica que aloje al Sujeto cada vez, en su decisión, detrás del valor de verdad de una palabra se entrelee un decir, aun en la devastación o en su hora “ante la ley”. Esa es la intervención de la agencia del Sujeto supuesto Saber.



Claro que Uds. podrán interrogarse que diferencia esto con lo que se entiende como praxis analítica tradicional, a lo que respondemos ninguna en lo sustancial, solo que hemos decidido pensar críticamente nuestra praxis y nuestra ética en la ciudad y contraer la responsabilidad ante esto.

Una nota para el final. El deseo y la diferencia


Cómo acceder al saber inconsciente, ese que falla ante la verdad sino desde la propia suspensión del saber. El analista no debe desconocer su poder que se sostiene en la dimensión de esa docta ignorancia desde ahí debe responder. No tiene que orientar al sujeto hacia un saber sino a las medios de producción de ese saber.

Hechos de apariencia.

El silencio, el corte y el acto están allí para indicarnos el valor de la trama significante y el limite ultimo de esta que toman al sujeto.

El silencio es el soporte del enigma, pero este no es mudez sino

Saber caer.

Ese saber hacer decir que relanza la cadena, buscando siempre una diferencia,

tan solo una nota...
Juan Dobón

Diciembre de 2003


1 Freud alude en forma directa a esta cuestión en Análisis Terminable e interminable-1937 pero antes en el Prefacio para un Libro de August Aschhorn menciona la misma tríada advirtiendo que la ha hecho suya.

2 Lacan, J. El envés de Psicoanálisis. Seminario 17. Ed. Paidos Bs. As. Cap 1 y 2

3 Lacan,J Ibid.

4 La dialéctica del amo y el esclavo en Heggel. Kojeve.J.

5 Lacan, J. Seminario “El envés del psicoanálisis.” Cap. 5 Ed. Paidos. Bs. As.

6 Freud, S. Psicología del colegial. 1914. Std Ed. Amorrourtu

7 J. Lacan en Milán Conferencia del 12/5/72 "Del discurso psicoanalítico".


8 Pierre Bourdiau. Los usos sociales de la ciencia. Ed AV. Claves.

9 El utilitarismo hedonista, del que serían partidarios Bentham y John Stuart Mill en sus obras. Introducción a los principios de la moralidad y la legislación (1789) y El utilitarismo (1863), del utilitarismo ideal en H. Sidgwick o G.E. Moore, que habla de las relaciones humanas y el sentimiento de belleza como de los placeres humanos más satisfactorios. John Rawls, en Teoría de la justicia, prosigue a Sidgwick al proponer la justicia como pura equidad distributiva.


10 Léase las respuestas de Lacan en su seminario El Síntoma, capitulo Lo Real es sin ley donde refiere:”... La hipótesis del inconsciente - Freud lo subraya - es algo que no puede sostenerse más que al suponer el Nombre-del-Padre. Suponer el Nombre-del-Padre, por cierto, esto es Dios. Es en eso que el psicoanálisis, de tener éxito, prueba que el Nombre-del-Padre, se puede también prescindir de él. Se puede muy bien prescindir de él a condición de servirse de él.”


11 El decir verdadero que propone el análisis se diferencia a su vez de la búsqueda estoica de la verdad, a través de tablas de validación tal como proponía Filón donde se establecía las relaciones de posibilidad de que surgiera una proposición verdadera.

12 Léase en tal sentido la tragedia de Edipo en particular el encuentro entre Edipo y Creonte en el inicio de la trama donde Creonte le advierte el daño que caerá sobre Tebas por la transgresión de Layo.

13 “...Si introduje el par ordenado: S1, S2, esos dos signos se encuentran, por un buen azar siendo los trozos de mi punzón cuando se reúnen, esos dos signos, no sirviendo en la ocasión más que, muy precisamente para escribir que esto es un par ordenado. La traducción bajo forma de conjunto, articulada en sentido del beneficio que se espera del forzamiento, traducir esto en un conjunto y los elementos en un conjunto siendo siempre ellos mismos conjunto, ven repetirse el signo del paréntesis : S1 segundo elemento de este conjunto S1, S2; un par ordenado y un conjunto que tiene dos elementos, un conjunto formado por el primer elemento del par ordenado y un segundo conjunto. Son pues, el uno y el otro, dos subconjuntos formados de los dos elementos del par ordenado”.Seminario. 16 clase 4. Lacan, J

14 Lacan, J. seminario xvii: El envés del psicoanálisis // sem.xviii.De un discurso que no fuese del semblante.

15 Laurent, Eric. Psicoanálisis y Salud Mental. Ed. TresHaches. Bs.As.

16 Puede notarse que en este discurso señalamos una operación en más, esa 2° flecha que es la del análisis del analista mismo, de allí deviene la posibilidad que de un análisis pueda producirse un analista.

17 Lacan,J. Sobre El Psicoanalista De La Escuela. 09/10/1967


18 Bergalli, R. Control Social Punitivo. Ed Bosch. Barcelona

19 Freud, S A propósito de un caso de Neurosis Obsesiva. Cap. El gran temor obsesivo 1909. #Ed Amorrourtu.

20 “Sanción de la pena al acto” Dobon, J y col.Ed contemporaneos-2000

21 Lacan, J. Seminario 10 -La Angustia. Clases de Enero y Febrero

22 Lease-La dirección de la cura y los principios de su poder. Lacan, J. Escritos 2

23 Lacan J. Dirección de la cura.Ibid.

24 EFBA.:V. Younger-S. Nadel-El acting out. En la clinica-1990

25 Léase- La recusación del goce fálico en Las drogas en el siglo ¿qué viene?. Dobon, J. 1999

26 Sem La angustia -clases 1 y 2-Lacan, J



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