Construyendo Resiliencia y Desmantelando el Temor: Protocolo Grupal emdr con Niños en un Área de Trauma Actual Mona Zaghrout-Hodali Ferdoos Alissa



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Construyendo Resiliencia y Desmantelando el Temor: Protocolo Grupal EMDR Con Niños en un Área de Trauma Actual

Mona Zaghrout-Hodali

Ferdoos Alissa

Jerusalen Este YMCA, Beit Sahour, Palestina

Philip W. Dodgson

Sussex Partnership NHS Trust, Brighton and Hove, and

Canterbury Christ Church University, Canterbury, UK
Traducción por Elisabet Delgado Ibarra
Un número de estudios indican que EMDR (desensibilización y reprocesamiento por el movimiento ocular) puede ser eficaz en el tratamiento de niños y jóvenes con síntomas de estrés postraumático. Sin embargo, los informes sobre el uso de psicoterapia con aproximación EMDR son limitados en situaciones de violencia y trauma actuales. Este estudio de caso describe el trabajo con siete niños en un área de violencia actual quienes fueron objeto de repetidos traumas durante el curso de una intervención con psicoterapia EMDR, usando un protocolo grupal . Los resultados indican que la aproximación EMDR puede ser efectiva en una situación grupal, y en una situación aguda, reduciendo síntomas de estrés postraumático y peritraumático y en “inoculación” o construyendo resiliencia en una situación de conflicto y trauma actuales. Dada la necesidad para tales aplicaciones, se recomienda profundizar con más investigaciones considerando la habilidad de EMDR para incrementar recursos personales en cada una de las situaciones.

Palabras Clave: EMDR; conflicto; trauma; tratamiento; resiliencia; terapia de grupo
La desensibilización y reprocesamiento por movimiento ocular (EMDR; Shapiro, 1995, 2001) es una aproximación psicoterapéutica bien establecida y bien investigada que ha sido reconocida en guías nacionales e internacionales como un tratamiento efectivo para el Trastorno por Estrés Postraumático (PTSD) en adultos (por ejemplo, la Asociación Americana de Psiquiatría, 2004; Chemtob, Tolin, van der Kolk, & Pitman, 2000; CREST, 2003; Instituto Nacional para la Excelencia Clínica, 2005; U.S. Departmento de Asuntos de Veteranos y Departamento de Defensa, 2004).

Hay un cuerpo de investigación con evidencias sustanciales que apuntalan estas recomendaciones y, revisando la literatura sobre la eficacia de EMDR, Maxfield (2007) y Spector (2007), por ejemplo, concluyeron que EMDR es tanto efectivo como eficiente en el tratamiento de PTSD en adultos. Un meta-análisis reciente (Bisson et al., 2007) también concluyó que EMDR y la terapia cognitivo conductual focalizada en el trauma, eran efectivas en el tratamiento de PTSD, y había algunas evidencias que sugerían que ambas eran superiores a otras terapias que mostraban efecto positivo, a saber, manejo del estrés y la terapia grupal cognitivo conductual (CBT, siglas en inglés).


EMDR Con Niños

La investigación sobre EMDR con niños es prometedora pero no está tan bien establecida. La investigación encuentra evidencias preliminaries de que EMDR podría ser eficaz en el tratamiento de niños y jóvenes con síntomas de estrés postraumáticos. (Adler-Tapia & Settle, en prensa).

También hay evidencia de que EMDR podría tener un efecto en el comportamiento futuro. Jaberghaderi, Greenwald, Rubin, Zand, y Dolatabadi (2004), por ejemplo, en un estudio aleatorio controlado, compararon EMDR con CBT en el tratamiento de 14 niñas Iraníes entre los 12 y los 13 años, quienes habían sido vítimas de abusos sexuales. Sus hallazgos sugieren que tanto CBT como EMDR pueden ser efectivos, y EMDR más eficiente—requiriendo menos sesiones— permitiendo la recuperación de los efectos psicológicos de abuso sexual, como indicaban los autoinformes, los informes de los padres y los informes de los profesores a partir de escalas. El estudio también encontró mejora significativa en el comportamiento, medida con la Escala para Porfesores de Rutter (Rutter, 1967), la cual incluye la clasificación de comportamientos problemáticos tales como hiperactividad, comportamientos antisociales y problemas relacionales.

Chemtob, Nakashima, y Carlson (2002) también apuntaron algunos cambios conductuales después de intervención con EMDR en niños con PTSD 3 años y medio después del Huracán Iniki, en los Estados Unidos. En un estudio aleatorio controlado de niños diagnosticados con PTSD,al año de seguimiento de una intervención psicoeducativa, Chemtob et al. (2002) encontraron que, después de EMDR, los niños mostraron un decremento sustancial en el Índice de Reacción Infantil (Child Reaction Index; Pynoos, Frederick, & Nader, 1987), una entrevista semiestructurada para evaluar síntomas postraumáticos, y en medidas autoinformadas de ansiedad y depresión. También encontraron un menor número de visitas a la enfermera del colegio y habían mejorado las puntuaciones en una subescala de autoestima negativa, logros ambos que podrían ser asociados a un decremento en el sentido de vulnerabilidad y el desarrollo de recursos personales, incluyendo resiliencia.

La evidencia de la efectividad de intervención psicológica temprana con niños después de un trauma es limitada. Stallard et al. (2006), por ejemplo, en un estudio aleatorio controlado, examinando los efectos de intervenciones psicológicas tempranas en niños involucrados en accidentes de tráfico en carretera, encontraron que la intervención psicológica temprana junto con evaluación estructurada no resultaron en ningún logro adicional en medidas autoinformadas de distrés psicológico comparado solamente con la evaluación estructurada.

Siguiendo los ataques terroristas en el World Trade Center el 11 de Septiembre de 2001, Silver, Rogers, Knipe, y Colleli (2005) informaron sobre un estudio de un programa de ayuda psicológica de tiempo limitado, usando EMDR como intervención temprana con niños, adolescentes, y adultos cuyos rangos de edad oscilaban entre los 6 y los 65 años. Encontraron que EMDR es un tratamiento útil tanto en las repercusiones inmediatas del desastre como en las más tardías, pero también se encontró que cuanto más se retrasó el tratamiento, más severo era el nivel de perturbación experimentado por los clientes.

De manera similar, Jarero, Artigas, y Hartung (2006) informaron de resultados prometedores para un protocolo de tratamiento grupal con EMDR usado en una respuesta temprana a niños entre 8 y 15 años quienes habían perdido sus casas , y en algunos casos sus seres amados, en la inundación del 2004 en Piedras Negras, México. A este estudio se hace referencia con mayor detalle más adelante.

Sin embargo, no hay evidencia de la efectividad de EMDR en niños con trastorno por estrés postraumático en situationes de conflicto o guerra vigentes, y tan sólo hay evidencias indirectas, como se ha mencionado, de la efectividad de EMDR permitiendo a niños desarrollar resiliencia, o “inoculación” al trauma, en situaciones tales como guerras o conflictos vigentes.


Resiliencia y Procesamiento Adaptativo de la Información

Aunque la resiliencia es un área creciente de interés en el campo del trauma, (Harvey, 2007), hay muy poca investigación en resiliencia como resultado de terapia psicológica. En un estudio de adultos con PTSD, Davidson et al. (2005) encontraron que una combinación de medicación psicotrópica y CBT estaban asociadas con mejora en resiliencia medida por una escala autoinformada. Los mayores cambios estaban asociados con la confianza, el control, el afrontamiento, la adaptabilidad, y el conocimiento de dónde recurrir para recibir ayuda.

Al revisar la literatura no se han encontrado estudios examinando resiliencia como resultado de terapia en niños. El papel de la terapia psicológica en relación a la resiliencia necesita ser explorado más profundamente (Alayarian, 2007; Kaminsky, McCabe, Langlieb, & Everly, 2007), así como el posible impacto de EMDR en el desarrollo de resiliencia en personas traumatizadas.
El Concepto de Resiliencia

Fraser (citado en McAdam-Crisp, 2006, p. 461) describe resiliencia como “una habilidad del individuo para ‘recuperarse’ o volver a un estado normal tras la adversidad.” Harvey (en prensa) se refiere a la resiliencia siendo evidente “cuando un evento tiene poco impacto o un impacto no dañino o poco perjudicial” (p. 7). Se ha conceptualizado la resiliencia como un rasgo de personalidad y se ha asociado típicamente con vulnerabilidad y se ha examinado en términos de factores de riesgo asociados con la etiología de estrés postraumático, incluyendo trastorno de estrés agudo y PTSD (McFarlane & Yehuda, 1996). Por ejemplo, se ha determinado la resiliencia como un factor predictor de ajuste psicológico en niños palestinos después de casos de violencia política (Punamäki, Qouta, & El Sarraj, 2001).


Resiliencia y el Modelo de Procesamiento Adaptivo de la Información

Si la resiliencia es una respuesta adaptativa a situaciones de trauma, el modelo de Procesamiento Adaptativo de la Información de Shapiro (2001) podría ayudar a entender mecanismos posibles para el desarrollo de la resiliencia. Este modelo propone que las redes de memoria son las bases de la percepción, actitudes y comportamiento, y que eventos perturbadores son las bases primarias para la patología. De acuerdo al modelo, la información (recuerdos de experiencias) es procesada normalmente por el sistema neurobiológico hacia una resolución adaptativa. La información se integra con otros recuerdos y queda accessible como un recuerdo de un evento pasado.

Sin embargo, algunas experiencias traumáticas se quedan bloqueadas en la memoria de una manera que bloquea el procesamiento hacia una resolución adaptativa y son experienciados en el presente con los pensamientos, imágenes, cogniciones, emociones, y sensaciones que fueron experimentadas en el pasado y asociadas con el evento perturbador. Procesar el recuerdo de los eventos perturbadores es una función del EMDR que permite conexiones apropiadas para crear redes adaptativas. Con la integración del recuerdo del (de los) evento(s) perturbador(es) dentro de la totalidad del registro de recuerdos, hay asociados cambios en síntomas, características personales, y el sentido de sí mismo/a. (Shapiro, 2001, 2006).

Si esto es así, entonces el tratamiento efectivo con EMDR podría dar al individuo acceso a un rango más amplio de recuerdos, experiencias, y recursos personales y,más allá, el potencial para resiliencia en situaciones de trauma repetido, donde previamente la persona podría haber sido vulnerable a dificultades psicológicas.

El modelo conduce hacia la hipótesis de que EMDR podría ayudar a una persona a cambiar patrones de respuesta y permitirle a una persona a desarrollar resiliencia en situaciones en una situación vigente tal como guerras o violencia armada, quizás integrando experiencias en recuerdos semánticos y accesibles, haciéndo posible de este modo tomar una respuesta considerada y elecciones informadas.
Aproximación con Psocoterapia EMDR en Grupos

Aunque EMDR es primariamente una aproximación terapéutica individual, también ha sido usada en grupos. Jarero, Artigas, López Cano, Mauer, y Alcalá (1999) desarrollaron un protocolo de tratamiento grupal integrado de EMDR (EMDRIGTP) para niños después del Huracán Pauline en la costa oeste de México en 1997 y más tarde se desarrolló parea el uso con niños y jóvenes adultos. El EMDR-IGPT fue efectivo en aliviar síntomas de estrés postraumático, medido con la Escala para Niños de Reacción a Eventos Traumáticos (Child’s Reaction to Traumatic Events Scale; Jones, Fletcher, & Ribbe, 2002) y una Escala de Unidades de Perturbación Subjetiva modificada (SUDS; Wolpe, 1958), la cual se usa como parte del protocolo estándar de EMDR ( Jarero, Artigas, &

Montero, en este número ; Jarero et al., 2006).

Jarero y colegas (2006) encontraron que el híbrido entre EMDR y el trabajo grupal “mostró eficacia y eficiencia de tratamiento más allá de lo esperado de procesos tradicionales grupales” ( p. 121), y fue posible alcanzar un número mucho mayor de personas que si se hubiese utilizado una terapia individual.

El EMDR-IGPT estaba basado en el protocolo EMDR estándar de ocho fases, pero usando el “Abrazo de la Mariposa” como estimulación bilateral en lugar de los usuales movimientos oculares. El abrazo de la mariposa fue desarrollado por Artigas, Jarero, Mauer, López Cano, y

Alcalá (2000) para el uso con niños, pero ha sido extendido para el trabajo con adultos. En el Abrazo de la Mariposa, se le pide a la persona cruzar sus brazos sobre el pecho y dar golpecitos alternativamente con cada mano en el hombre, parte superior del brazo, o area del pecho contralateral. Una adaptación del protocol del Abrazo de la Mariposa fue usado en un set grupal con niños refugiados Albano-Kosovares en Alemania (Wilson, Tinker, Hofmann, Becker, & Kleiner, 2000) y con niños quienes habían sido testigos de un accidente aéreo en Milán, Italia (Fernandez,

Gallinari, & Lorenzetti, 2004). En gran parte, este desarrollo de la aproximación de EMDR en grupos ha sido una respuesta a las cuestiones prácticas de proveer un servicio terapético en settings en los cuales el número de personas que necesitan tratamiento hacen impracticable el trabajo individual.

Un factor común ha sido que el incidente o incidents traumáticos han afectado a comunidades o grupos de personas y familias quienes han experimentado un evento o eventos traumáticos similares o compartidos, tales como un desastre natural o provocado por la acción humana, una Guerra o conflict.

Este era el caso en el presente estudio. La comunidad experimentaba un conflict en curso, pero los niños de este estudio clínico provenían de un grupo de familias que compartían alojamientos contiguos en un campamento para refugiados, y los niños fueron afectados juntos por los mismos incidentes. Los niños fueron vistos como grupo, más allá, no porque eran un gran número, sino porque habían estado involucrados en el mismo incidente. Se pensó que estando juntos como grup los animaría a trabajar con material difícil y que compartir la misma aproximación terapéutica y las mismas experiencias podría ser útil. Se pensó también que el estar juntos incrementarían su propio sentido de apoyo y seguridad.
Estudio Presente

El presente informe describe el trabajo clinic con siete niños palestinos de edades entre los 8 y los 12 años, procedentes del Campamento de Refugiados de

Aida, localizado en la entrada norte de la ciudad de Belén y cerca del muro que separa Belén de Jerusalén.

El alojamiento donde vivían estaba en frente del muro de “separación” custodiado por personal militar desde una torre de vigilancia y fue construido a unos pcos mtros de su casa.

Los niños, tres chicas y cuatro chicos, estaban en un rango de edad entre los 8 y los 12 años, y fueron remitidos por sus padres a terapia psicológica 5 días después de un tiroteo. Los padres explicaron que mientras estaban jugando en un balcón de su edificio, los niños fueron expuestos a un tiroteo por las fuerzas militares que estaban en la torre de vigilancia. Cuatro de los niños fueron heridos de metralla. Atro niño, no incluido en este estudio, fue disparado en la barriga y llevad al hospital. Éste recibió terapia individual EMDR más tarde, después de ser dado de alta en el hospital.

Cindo días después del incidente, los siete niños fueron derivados a asistencia psicológica con los siguientes síntomas: enfermedad física y altas temperaturas; hiperactividad; pesadillas; dificultades en el sueño, incluyendo incapacidad para dormir y miedo a dormir en sus habitaciones; ansiedad y preocupación; falta de vluntad para estar en un lugar solos; reacciones severas de pena; incapacidad para tratar con disciplina; dificultades de concentración. Debido a que esto era una respuesta aguda a una situación traumática, los indicadores de severidad de los síntomas y resultados del tratamiento se limitaroin a observación e informe clínicos, una versión analógica visual de la escala SUD (Wolpe, 1958), y los autoinformes de los padres y los niños.

Los siete niñs fueron vistos como grupo en 4 sesiones y una extra de seguimiento por dos terapeutas usando el protocolo de tratamiento grupal descrito abajo. El tratamiento fue suministrado en el contexto de un programa psicosocial en curso para niños y sus familias. Estas familias ya conocían el servicio, y las historias fueron proporcionadas por los padres y los niños.
Protocolo de Tratamiento Grupal

La aproximación grupal de EMDR usada aquí estaba basada en el protocolo del “Abrazo de la Mariposa” usado por Wilson et al. (2000). A diferencia de las ocho fases del protocolo estándar de EMDR (Historia, Preparación, Evaluación, Desensibilización, Instalación, Exámen corporal, Clausura, y Re-Evaluación), la aproximaci´n descrita aquí no incluye elicitación explícita de cogniciones positivas y negativas y no incluye una escala de validación de la cognición ni exámen corporal.

Las fases del protocolo grupal descrito aquí comprenden: Historia; Preparación y Evaluación; Reprocesamiento (incluyendo Desensibilización e Instalación y/o Clausura); Re-Evaluación. Éstas están descritas con más detalle abajo. En este programa, las sesiones de reprocesamiento fueron precedidas y seguidas por un tiempo en un área de juego en el cual los niños tenían preparados el acceso a juguetes y otros materiales. Cada sesión fue de una hora y media a dos horas, de las cuales el reprocesamiento fue de media hora a una hora.
Historia

La Historia fue tomada de los niños y sus padres.


Preparación y Evaluación

Durante la fase de preparación, se les dio a los niños una explicación sobre que iba a ocurrir y se les pidió pensar en “Un lugar o un momento seguro o placentero.”

En este contexto de conflicto en curso, muchas veces es necesario proporcionar a los niños cosas para permitirles identificar un lugar seguro, especial o placentero. Algunos participantes necesitaron pensar en un sueño especial o un momento de una imagen en la televisión o una revista donde ellos se sintieran seguros o felices, en tanto que eran incapaces de identificar ningún lugar en la realidad.

Después de imaginar un lugar seguro, especial o placentero, se pidió a los niños: “Dibujad un dibujo del lugar placentero. Mira al dibujo, y permiítete sentir la misma sensación de relajación o de placer.”

A los niños, a los cuales se les había mostrado cómo realizar el Abrazo de la Mariposa, se les pidió “Hacer el Abrazo de la Mariposa y notar qué tipo de sensaciones estás sintiendo”

Tras est, se les pidió a los niños que estimaran cómo se sentían usando una manera en forma de pictgramas de la Escala diferencial semántica adaptada SUD en la cual “sin perturbación o neutral” era representado por una feliz “carita sonriente” y la “más alta perturbación que puedas imagnar” estaba representada por una triste “carita”. Se les pidió a los niños: “puntua cómo te sientes en este momento, y pon una marca en la escala.”


Reprocesamiento

Se les preguntó a los niños cómo se sentían ahora. Cuando ellos se sintieron “OK” y preparados para hacer algo más, se les pidió que pensaran en sobre el incidente y la peor parte del recuerdo: “Piensa en el incidente que pasó; vuelve a lo que pasó [cuando estabas jugando en el balcón]. Dibuja la peor parte de ese incidente.”

Usando la Escala visual análoga de la Escala SUD, se les pidió a los niños que “mostraran cuánto de perturbado estás ahra cuando miras el dibujo y piensas en el incidente. Y marca la escala.”

Habiendo hecho así, se les pidió a los niños que realizaran el Abrazo de la Mariposa “permitiendo que lo que tenga que pasar, pase, Si la imagen cambia, píntalo. Cualquier cosa que cambie, píntalo.” No hubieron “mensajes” de que la imagen debía ser mejor—“cualquier cosa que cambie, píntalo.” Habiendo dibujado la imagen, se pidió a cada niño “mirar al [nuevo] dibujo y marcar cuánto de perturbado se sentían en ese momento. Entonces, se volvió a pedir que hivieran el Abrazo de la Mariposa hasta que la imagen en sus mentes cambiaran. El procesamiento fue repetido normalmente 4 veces, otras veces 5.


Clausura

Al final del reprocesamiento, o a un tiempo apropiado durante el reprocesamiento incompleto, se le pidió a cada niño pensar otra vez en el lugar seguro, notando las sensaciones y lentamente realizando el Abrazo de la Mariposa hasta que las sensaciones se hicieran más fuertes. Luego se les pidió que marcaran el nivel de sensaciones en una escala del 0 al 10. Al final de las sesiones, se les dio a los niños más tiempo para estar en el área de juego.


Re-Evaluación

Al comienzo de la siguiente sesión, se les daba tiempo a los niños para jugar en el área de juegos y la oportunidad de hablar sobre sus experiencias. Entonces se les pedía dibujar su lugar seguro. Tras esto, se les pedía a los niños que volvieran al recuerdo del incidente original, que dibujaran lo que se les venía a la mente, y lo marcaran en la escala visual análoga. El proceso descrito arriba fue repetido para el reprocesamiento y la clausura.

Las 4 sesiones fueron conducidas en intervalos de 2 días (entre las sesiones 1 y la 2), 2 días (entre las sesiones 2 y 3), y 2 semanas (entre las sesiones 3 y 4). La quinta sesión de seguimiento se realizó entre 4 y 5 meses después de la cuarta consulta.
Cambio Clínico

Sesiones 1 y 2

Enla primera sesión, hubo una reducción en los niveles de SUD para cada niño, cambiando desde SUDs de 8 a 10 a SUDs de 0 a 5. Con la segunda sesión, hub una reducción más allá en los niveles de SUD dentro del rango de 0 a 5. Algunos datos perdidos impiden un informe completo de los resultados.

Los terapeutas notaron que el procesamiento fue fatigoso para los niños y precisó de mucha energía emocional, pero fue claro por las escalas que los niveles del grado de perturbación mejoraron. Hubo también cambios en los dibujos, los cuales empezaron a mostrar “cosas buenas, cosas felices.”


Segundo Incidente

Entre las sesiones 2 y 3, los niños fueron expuestos a otro incidente traumático. Los padres explicaron que sus casas habían sido invadidas por una unidad de las fuerzas militares que llevaban máscaras negras. Los muebles de los alojamientos fueron dañados, y los niños fueron separados de sus padres, siendo detenidos juntos en una habitación, y prohibiéndoseles moverse, incluido para ir al baño.


Habiendo sido informados del incidente, los terapeutas se preocuparon sobre si, cuando los niños volvieran para la tercera sesión, estarían más deteriorados y mostrarían síntomas en un nivel similar a los de la primera sesión. La experiencia delos terapeutas había sido a través de muchos años de trabajo con niños expuestos a incidentes en curso que los beneficios acumulados durante la terapia no se sostienen después de traumatización adicional.
Sesión 3

En este caso, sin embargo, a pesar del hecho de que los niños estuvieron dispuetstos a hablar del incidente, lo que fue inusual fue que los niños no mostraron síntomas severos tras la exposición a un trauma adicional, y sus presentacines no habían revertido a los niveles de severidad encontrados en la primera sesión. Sus explicaciones del incidente era como un recuerdo narrativo y no como una experiencia intrusiva.

Cuando se les preguntó si querían dibujar el incidente, la mayr parte de los niños dibujaron el nuevo incidente en un solo dibujo y puntuaron la severidad de la perturbación en relación al incidente.

Pero entonces continuaron con la reevaluación y reprocesamiento de los recuerdos del target del incidente original. Los ratings del SUD del target del incidente fueron las mismas puntuaciones en las que se habían parado en la sesión anterior, antes del segundo incidente.

Algunos niños no dibujaron el nuevo incidente pero hablaron de ello y entonces continuaron con la reevaluación y el reprocesamiento del recuerdo original.

Los terapèutas informaron sentirse “asombrados” por las respuesta positivas de los niños.


Sesión 4

Esta serie de consultas con los niños terminaron en la cuarta sesión. De nuevo, las puntuaciones de SUD estuvieron en el rango de 0 a 1, y los padres diheron que los síntomas de sus hijos habían desaparecido y que habían vuelto a vivir una vida nrmal.


Resultados y Seguimiento

Una consulta de seguimiento (sesión 5) 4 o 5 meses después de la clausura confirmó que los niños continuaban viviendo vidas normales a pesar de los incidentes traumáticos en curso.

Los niños no mostraban síntomas de estrés postraumático que habían tenido antes de recibir terapia EMDR, incluso aunque, por ejemplo, una nueva torre de vigilancia había sido construida dando a los militares control completo del área con la habilidad de disparar directamente en las residencias de los campamentos de refugiados y en las casas de los niños.
Observaciones de los terapeutas.

Los terapeutas compormetidos en este trabajo clínico notaron: “Encontramos que los niños fueron sintiéndose mejor, y después de que los soldados invadieran las casas, no se encontraron mal [simtomaticamente]. Tenían resiliencia y al final se encontraban bien.” Los terapeutas notaron: “Son más felices. Puedes verlo en sus caras.” La observación de los niños en las áreas de juego mostraron que la naturaleza del juego era más cooperativa y menos agresiva, tanto en las interacciones interpersonales como en la elección de materiales. Esto fue consistente con los otros informes de cambio. Antes de la primera sesión, los niños habían estado hiperactivos en la zona de juego; mostraron signos de agresión jugando en una manera “dura”, y como individuos separados. Usaron juguetes como pistolas, tanques y excavadoras. Después de EMDR, se involucraron en más actividades de grupo. El juego era más interactivo y cooperativo, yhubo veces en las que todo el grupo jugó junto.

En el seguimiento, los terapeutas notaron que ninguno de los síntomas de estrés postraumático había retornado, y ninguno de los niños había desarrollado PTSD.

Autoinfrmes

Los niveles de SUD para todos los niños cambiaron de niveles iniciales entre 8 y 10 a niveles finales entre 0 y 1. Los autoinformes de los niños incluyeron afirmaciones de los niños de que se sentían mejor. Algunos de los niños preguntaron si podían traer parientes y amigos para que se pudieran sentir mejr también. Los cambios en los dibujos incluían dibujos en el futuro cuando habría juego, cooperación, y el muro habría sido destruido.
Informe de los padres

Los padres informaron de cambios en los niños. Por ejemplo, algunos de ellos dijeron que cuando los niños volvían de las sesiones pudieron ver que estaban mejorando. Los padres dijeron que los niños no habían tenido más los síntomas originales y que estaban felices. Eran menos temerosos. Se podían concentrar en la escuela, y sus logros en la escuela volvieron a los niveles que tenían antes de los incidentes. Los padres dijeron que los niños estaban menos agresivos, por ejemplo con los juguetes, y que mostraban más disciplina. La intrusión y evitación son características de trastorno de estrés agudo y PTSD. Los padres hivcieron referencia a algunos cambios específicos que podrían estar asociados a acoplamiento y evitación.

Los padres incluyeron el hecho de que los niños estaban menos “pegajosos” menos temerosos,y mens aislados. Querían ir a la escuela y salir fuera, mientras que antes de las sesiones evitaban salir fuera o ir al colegio. Había menos acoplamiento a los padres. Algunos padres dijeron que antes de las sesiones de tratamiento, los niños habían hablado repetitivamente “de una manera temerosa” sobre el incidente inicial y estaban preocupados por ello. Tras las sesiones, los niños habían hablado con menos frecuencia y como un evento en el pasado más que como una experiencia intrusiva en el presente.

Los padres dijeron que los niños no volvieron a tener más pesadillas o trastornos del sueño.


Discusión

Este informe es una explicación de una intervención terapéutica en una situación clínica en la cual los niños estaban expuestos a un trauma en curso.

Aunque este es un caso informado de un pequeño grupo de siete niños, presta apoyo a la visión de que el protocolo grupal de EMDR puede ser usado efectiamente con niños en una situación de conflicto en curso y violencia reduciendo los síntomas de estrés postraumático. También apoya la vision de que EMDR puede ser usado como intervención temprana en la fase aguda de respuestas postraumáticas. Adicionalmente, las conclusiones sugieren la posibilidad de que EMDR podría ser efectivo en permitir a los niños el desarrollar resiliencia para traumas posteriores.

Estas conclusiones son consistentes con la hipótesis que sigue el modelo de AIP, a saber que una resolución adaptativa podría dirigir a cambios en síntomas, características personales y el sentido del yo. (Shapiro, 2001, 2006) y que el tratamiento efectivo con EMDR podría dar acceso al individuo a un rango más amplio de recuerdos y experiencias y el potencial para resilencia en situaciones de trauma en curso.

¿Hay una explicación de por qué EMDR podría tener éxito en estos casos y por qué, sin entrenamiento incitación específica o entrenamiento, los niños parecen haber respondido diferencialmente al segundo trauma respecto del primero?

Los factores familiares, a menudo asociados con la resiliencia (Harvey, 2007), eran similares o los mismos en el primer incidente que en el segundo. Lo que parece ser una variable interviniente significativa es el trabajo de grupal con EMDR. Si EMDR trabaja de hecho en un nivel más profundo, permitiendo al cerebro procesar recuerdos adaptativamente, entonces la resiliencia mostrada en el segundo incidente es explicable en términos de procesamiento adaptativo de la información ya que el niño podría haber tenido acceso a recuerdos semánticos más que recuerdos episódicos.

Lo que parece claro del presente informe clínico es que, en una situación de trauma en curso, el protocolo grupal de EMDR ayudó a los niños a recobrarse de los síntomas asociados con estrés postraumáticos y a mantener sus mejoras. Los hallazgos encontrados por casualidad, tras el segundo trauma, también sugieren que los niños fueron capaces de desarrollar mecanismos de resiliencia psicológica y emocional, estrategiasd de afrontamiento, y algún sentido de inoculación contra el impacto del trauma adicional.

Como apuntan Jarero et al. (2006), hay una necesidad de investigación más sistemática y controlada. Sin embargo, en el presente estudio de caso, los hallazgos de que los siete niños respondieran bien a la aproximación EMDR, cn una reducción de síntomas de trastrno de estrés agudo (ASD), y que mostraran una carencia de recaida después del segundo trauma y mantuvieran si resuperación en una situación de conflicto en curso, sugiere que EMDR podría haber sido significativo en la construcción de resiliencia y desmantelando el temor.


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Agradecimientos. Estehis artículo junta las piezas del trabajo de varias personas, incluyendo a Zaghrout-Hodali y Alissa, qyuienes dirigieron, evaluaron y describieron el trabajo clínico e incorporacon el Abrazo de la Mariposa en sus programas grupales como se describe en el artículo. Dodgson prepare la revisión literaria. A los autores les gustaría agradecer a Janet Wright, que proporcionó en entrenamiento en el Abrazo de la Mariposa en Palestina en 2004. También nos gustaría agradecer al editor, Louise Maxwell, y a los revisores anónimos por sus útiles comentarios en los primeros borradores de este artículo.
La correspondencia relativa a este artículo puede ser dirigida a Philip W. Dodgson, Sussex Education Centre, Sussex Partnership NHS Trust, Nevill Avenue, Hove BN3 7HY, United Kingdom. E-mail: philip.dodgson @sussexpartnership.nhs.uk


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