Consideraciones de cinterfor de la oit sobre la formación profesional y laboral por competencias



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CURRICULO: COMPETENCIAS, PROBLEMAS Y PROYECTOS
Elaborado por: MSc. René Cortijo Jacomino

OBJETIVO:
Desarrollar una metodología para el diseño curricular sobre la base de diferentes enfoques teóricos, tendencias y principios, donde se potencie la formación de competencias de actuación para la vida, con una concepción integradora de conocimientos, habilidades y valores humanos, a través de problemas y proyectos.
CONTENIDO:


  1. EL CURRÍCULO Y SUS DIMENSIONES: EXIGENCIAS DE LA ERA DE LA INFORMACIÓN Y EL CONOCIMIENTO.




  1. ENFOQUES TEÓRICOS DEL CURRÍCULO.




  1. EL DISEÑO CURRICULAR: TENDENCIAS Y PRINCIPIOS.




  1. LA FORMACIÓN POR COMPETENCIAS, PROBLEMAS Y PROYECTOS: PLANOS DE FORMACIÓN Y ARTICULACIÓN DE EJES CURRICULARES.




  1. EL DISEÑO CURRICULAR: UNA METODOLOGÍA




  1. LA EVALUACIÓN DEL CURRÍCULO




TEORÍAS PEDAGÓGICAS Y PSICOLÓGICAS

CURRÍCULO:
TEORÍA Y PRÁCTICA



PROCESO DE ENSEÑANZA- APRENDIZAJE





DESARROLLO DE COMPETENCIAS, MEDIADAS POR:
EXPERIENCIAS DE APRENDIZAJE INTEGRADORAS:
PROBLEMAS, PROYECTOS, Y TAREAS CON DIVERSIDAD DE PROCESOS SITUADOS A LA ZONA DE APRENDIZAJE




  1. EL CURRICULO Y SUS DIMENSIONES: EXIGENCIAS DE LA ERA DE LA

INFORMACIÓN Y EL CONOCIMIENTO.
El complejo mundo en que vivimos, se proyecta con fuerza a la globalización e internacionalización del quehacer humano, donde cada persona está obligada a ser más eficiente cada día para enfrentar los grandes retos del tercer milenio, se requiere de una correcta estrategia en los procesos educativos para guiar los aprendizajes hacia el desarrollo de un amplio pensamiento y modo de actuar inteligente y creativo.
El gigantesco desarrollo de la ciencia y la tecnología impone un alto volumen de información a procesar por parte de profesores y estudiantes. El advenimiento a la “Sociedad del Conocimiento y de la Virtud” provoca un gran impacto en las concepciones de cómo educar, de cómo lograr transformaciones en la conducta de los estudiantes, en tanto desarrollo cognitivo y afectivo-volitivo.
La libre circulación mundial de la imagen y la palabra, ha perturbado tanto las relaciones internacionales como la comprensión del mundo que tienen las personas, constituyéndose en uno de las grandes aceleradores de la mundialización. La educación tiene indudablemente una función importante que desempeñar si se desea preparar a las nuevas generaciones para navegar por la grandes autopistas de la información y poder solucionar los problemas profesionales aplicando los métodos de la investigación científica y los métodos propios de las ciencias que se intervienen en los mismos.
La actividad educacional requiere cada vez, con más fuerza, de un alto desarrollo de la Ciencias de la Educación, para proyectar con adecuadas bases teóricas y prácticas un modelo educativo alternativo que aporte las bases metodológicas y prácticas que permita alcanzar el aprendizaje desarrollador que se requiere en la época actual..
Constantemente se exponen en diferentes foros internacionales y nacionales los retos que se le plantean a la Educación, y se definen diferentes puntos de vista sobre cual deberá ser el papel de las instituciones educacionales y cuáles serán las competencias profesionales que deberán tener los graduados de las mismas, para enfrentar las complejidades crecientes del mundo del trabajo.
Según el informe a la UNESCO de la Comisión Internacional sobre la Educación para el siglo XXI, presidida por el francés Jacques Delors, las instituciones educativas deben reafirmar su cometido como lugar de ciencia y cultura, que forja los hombres y mujeres que necesita el mundo contemporáneo, para lo cual los aprendizajes deben desarrollarse sobre la base de un objetivo supremo y cuatro pilares esenciales:

OBJETIVO SUPREMO: “APRENDER A APRENDER”


PILARES ESENCIALES: "APRENDER A CONOCER,

APRENDER A ACTUAR,

APRENDER A VIVIR JUNTOS

APRENDER A SER"


Aprender a Aprender, para crear, significa que los procesos de aprendizaje deben estar dirigidos a aportar herramientas, vías, métodos, para que el estudiante por sí sólo obtenga la información científica, la interprete, y la aplique en la solución de los problemas con una proyección innovadora, original, demostrando un alto desarrollo de la inteligencia, la creatividad y los valores humanos en general.
Aprender a conocer, porque dada la rapidez de los cambios provocados en el progreso científico y por las nuevas formas de actividad económica y social, es determinante conciliar una cultura general suficientemente amplia con la posibilidad de tener suficiente habilidad para buscar nuevos marcos conceptuales y profundizar en lo que se necesite o se desee.
Aprender actuar, más allá del aprendizaje de un oficio o profesión, porque conviene en un sentido más amplio de adquirir competencias que permitan hacer frente a nuevas situaciones y condiciones derivadas del desarrollo científico - tecnológico y de los problemas generales de la sociedad.
Aprender a vivir juntos, porque es una necesidad enfrentar los retos del futuro unidos, con el esfuerzo de todas las potencialidades humanas y materiales existentes.
Aprender a ser, porque el siglo XXI exige a todos una mayor capacidad de autonomía y de juicio, con un fortalecimiento de la responsabilidad personal y de vínculo con el destino colectivo.
Estas exigencias demandan una reconceptualización de las competencias básicas y de carácter profesional que deben ser desarrolladas en los educandos, lo que deberá tenerse en cuenta en los objetivos de aprendizaje, expresados en los perfiles que deben tener los egresados de toda institución educativa:


  • ya el problema central del proceso pedagógico no será el volumen de conocimientos, sino las herramientas para buscar y procesar información a partir de adecuadas bases científicas;




  • el desarrollo de habilidades con una secuencia algorítmica, reducida a casos particulares en la aplicación de las ciencias, deberá dar paso a la sistematización de métodos de trabajos generalizadores, que permitan un nivel de actuación con adaptabilidad a los cambios constantes de condiciones y situaciones de trabajo.




  • será de gran importancia la investigación científica, el trabajo con los sistemas informáticos, el dominio del idioma materno y de, al menos, un idioma extranjero. Estas serán las herramientas básicas para la búsqueda del nuevo conocimiento y poder “aprender a aprender”.




  • en la misma medida que se alcancen niveles de instrucción deberán lograrse un correcto desarrollo de intereses por la profesión y de valores humanos que le permitan realizar las labores profesionales y su actuación como ciudadano con seguridad, responsabilidad, honestidad, solidaridad y elevada autoestima, entre otras importantes cualidades.

De estas premisas se derivan otras más específicas inherentes a las diferentes profesiones, que exigen un modelo curricular que las consideren adecuadamente y proyecte el desarrollo de experiencias de aprendizaje de forma armónica y coherente, en correspondencia con las exigencias del mundo contemporáneo.


1.1. Currículo: Disciplina de las Ciencias de la Educación.
El proceso de enseñanza-aprendizaje en una institución docente está basada en un sistema de procesos que deben realizar los profesores y estudiantes armónicamente bien estructurados para dar lugar al graduado que la sociedad requiere en el mundo contemporáneo, capaz de resolver los múltiples problemas de cada vez mayor complejidad, donde se requiere un alto dominio de la ciencia y la tecnología para su solución. Estos procesos se deben dar con una perfecta organización en lo que se denomina el currículo de estudio.
Dentro de las ciencias de la Educación se ha abierto pasos desde la segunda mitad de este siglo, la teoría curricular: sus enfoques y metodologías, como una vía de proporcionar a los educadores fuentes científicas y experiencias prácticas que permitan encauzar adecuadamente los procesos de formación de profesionales y la educación en los diferentes niveles de enseñanza.
A ese desarrollo en el orden teórico y práctico han aportado diferentes investigadores de todas las latitudes, en especial es conveniente estudiar las mejores experiencias latinoamericanas por la comunidad de intereses ideológicos, de identidad cultural y social en general de nuestros países. Hoy en día se dispone de una teoría enriquecida sobre el diseño curricular, donde existen diferentes modelos que sirven de base para el debate y la reflexión entorno a tan significativa temática, estos enfoques coexisten y en algunos casos se solapan.
Analicemos de inmediato el vocablo: CURRÍCULUM que significa “conjunto de estudios”. Los estudiosos del currículo, han definido el concepto de diferentes formas. En las definiciones dadas, subyacen las bases de las teorías curriculares que defienden, y por ende sus posiciones filosóficas.
Por ejemplo, para Johnson, el currículo es algo más que el conjunto de las experiencias de aprendizaje; se refiere al aprendizaje terminal del alumno como resultado de la enseñanza.
Para Arnaz, es un plan que norma y conduce, explícitamente, un proceso concreto y determinado de enseñanza - aprendizaje que se desarrolla en una institución educativa".
Frida Diaz Barriga, coincide con las definiciones que consideran al currículo como una conclusión deducida de un proceso dinámico de adaptación al cambio social y al sistema educativo. Es el resultado del análisis de contexto, del educando y de los recursos, que también implica la definición de fines, de objetivos, y específica de medios y procedimientos para asignar recursos.
Para Posner, el currículo es: “la concreción específica de una teoría pedagógica para volverla efectiva y asegurar el aprendizaje el desarrollo de un grupo particular de alumnos para la cultura, época y comunidad de la que hacen parte. El currículo es la manera práctica de aplicar una teoría pedagógica al aula, a la enseñanza real. El currículo es el mediador entre la teoría y la realidad de la enseñanza, es el plan de acción específico que desarrolla el profesor con sus alumnos en el aula, es una pauta ordenadora del proceso de enseñanza.
El autor de esta obra analiza las ideas de diferentes autores y define: el currículo es el plan que orienta y estructura el conjunto de experiencias de aprendizaje que deben desarrollarse con la mediación de un sistema de procesos docentes, laborales e investigativos, para dar lugar al logro de las competencias de actuación profesional”.
En definitiva, cualquiera que sean las concepciones de los diversos autores, el currículo es el modelo o plan que orienta, que guía las acciones pedagógicas a desarrollar. En las condiciones de la sociedad del tercer milenio, con un vertiginoso desarrollo de la ciencia y la tecnología, dentro de un mundo cambiante, con grandes problemas que debe enfrentar en los ordenes económico, social y ecológico, se hace necesario disponer de un currículo coherente y flexible que contribuya al desarrollo constante de todo el proceso pedagógico de una institución docente.


    1. Dimensiones del Currículo.

Hoy en día se aprecian dos grandes dimensiones o ámbitos de contextualización del currículo: el currículo como instrumento de intervención (planificación) y campo de investigación.




  1. El currículo como instrumento de intervención (orientador y regulador del proceso de enseñanza-aprendizaje).

Los directivos educacionales y los docentes en general, encuentran en el currículo el instrumento fundamental para intervenir en el proceso de enseñanza-aprendizaje, a partir de sus propuestas estructurales, la organización de los contenidos objeto de estudio por los alumnos; así como por las formas y vías para promover las experiencias de aprendizaje.

El currículo como práctica pedagógica nos permite conducir todo el accionar educativo en función del desarrollo de conocimientos, procedimientos de trabajo y valores humanos en los estudiantes.
El núcleo del problema de la teoría del currículo debe ser entendido como el de las relaciones entre teoría y práctica , por un lado, y el de las relaciones de la educación y la sociedad por otro.


  1. El currículo como campo de investigación

La investigación educativa debe mantener un compromiso continuo con la realidad y plantarse su impacto. Como el currículo es el mediador entre la teoría pedagógica y la práctica, se requiere que a través de procesos de investigación- acción estamos verificando la validez del mismo y del modelo teórico que lo sustenta.


Un currículo necesita actualización constante, y más aún en la educación superior, que se enriquezca con las nuevos aportes del pensamiento científico y de las tecnologías que se ponen en práctica, integrados a las exigencias cambiantes que nos demandan los complejos problemas económicos, sociales y ambientales del mundo actual. Esa actualización no puede ser anárquica, ni por inspiración de algunos docentes, sino que debe darse a partir de investigaciones y de estudios sistémicos de cómo perfeccionar el currículo en ejecución.
En cada institución educativa deberán existir grupos de trabajo que inivestiguen sobre los resultados del currículo y las vías para actualizarlo tanto en contenido como en su concepción pedagógica, en función del cumplir con eficiencia el encargo social con mayor eficiencia cada día.

CURRICULO:

PLAN ORIENTADOR Y ESTRUCTURADOR DE LAS EXPERIENCIAS DE APRENDIZAJE


INTERVENCIÓN
INVESTIGACIÓN


PERFECCIONAMIENTO CONSTANTE



2. ENFOQUES TEÓRICOS DEL CURRÍCULO.
Los debates sobre las teorías curriculares se encaminan por diversas vías esenciales:



  • La contraposición con otras teorías parecidas, desarrolladas sobre los fenómenos educativos.

  • La teoría más formal, que implica reconocer a qué se denomina teoría, y a continuación especular sobre sus posibilidades en el campo que se trata.

  • La de intentar circunscribirse a las reflexiones o propuestas sobre el tema.

  • La de no abandonar la orientación globalizadora, que debe seguirse a la vez que la práctica para legitimar y justificar actuaciones reales.

En cualquier caso, para hacerse una idea, es necesario conocer, entre otros, los trabajos de Tyler, Jhonson, W. Pinar, W. Shubert, D.F. Walker, P.W. Jackson y G. J. Posner. En el ámbito iberoamericano hay que tener presentes las aportaciones de J. Gimeno, A. Perez, A. Diaz Barriga, C. Alvarez de Zayas, F. Diaz Barriga, J. Arnaz, V. Benedito, J. Contreras, A. Estebaranz, J. F. Angulo, N. Blanco y A. Bolivar, por sólo mencionar algunos de los más importantes.


Según la Enciclopedia General de la Educación ( Editorial Océano), las teorías curriculares pueden presentarse en tres grandes grupos:


  • Las teorías de la Educación y la Enseñanza

  • Las de la Instrucción

  • Y las del Currículum.


2.1. Teorías de la Educación y la Enseñanza:
Las teorías de la Educación constituyeron uno de los puntos fundamentales de discusión durante la década de 1970, cuando la epistemología dominante era el positivismo. De acuerdo con las pautas del positivismo, una adecuada teoría de la educación sería la que se define como un conjunto lógicamente interconectado de hipótesis confirmadas por observación, que tienen las propiedades de ser irrefutables y explicables. Es decir, las teorías científicas que se buscaban eran las que se cumplían estas características.
Por lo que se aprecia en las distintas obras, las teorías de la educación y la enseñanza trataban fundamentalmente de lo que debería ser una teoría de la enseñanza.
Entre estas teorías se encuentra la propuesta de B. C, Moore ( 1974), la cual planteaba que las teorías de la educación son teorías prácticas, pero desde la perspectiva tecnológica. Su esencia era:

  • P es deseable como finalidad

  • En las circunstancias dadas, Q es la forma más efectiva de conseguir P.

  • Por consiguiente, hágase todo cuanto Q implica.

Una vez comprobado que esto no es posible, se estima que en las actuales circunstancias no se puede contar con una teoría de la educación y la enseñanza, al menos, según los cánones positivistas.


2.2. Teorías de la Instrucción:
Las teorías de la instrucción tiene su importancia en tanto que ayudan a comprender algunos factores e influyen en el aprendizaje. Se utilizan para el desarrollo de las conductas y las estructuras congnitivas que distinguen al sujeto inexperto del competente en un materia o en una habilidad intelectual concreta. También tiene en cuenta el papel de la asociación estímulo -respuesta y procesos como los de adquisición, extinción, inhibición o transferencia. Por tanto, se entiende que la instrucción hace referencia al aprendizaje, pero también a los procesos de enseñanza – aprendizaje.
J.S.Bruner, en “Hacia una teoría de la Instrucción” (1972), describe las teorías de la instrucción de la forma siguiente: “ Son teorías prescriptivas, en el sentido de que exponen reglas respecto al modo más eficaz de lograr conocimientos o destrezas, a la vez que brindan una medida para hacer la crítica para evaluar cualquier modo particular de enseñanza o aprendizaje, y son normativas en tanto en cuanto formulan criterios y condiciones para satisfacerlos”.
Además, cabe citar algunas de las aportaciones posteriores a las teorías asociacionistas, que surgieron como consecuencia de la crítica de los principios epistemológicos, como las de la reestructuración, las constructivistas dinámicas, las del equilibrio y las del aprendizaje significativo. Las teorías de la reestructuración consideran que la conducta debe plantearse como un todo. De ahí que los conceptos se incluyan como partes de teorías o estructuras más amplias y no se contemplen como simples listas de rasgos acumulados, y que el aprendizaje se conciba como el proceso por el que cambian estas estructuras.
Otra aportación, es la constructivista dinámica, por la que se entiende que sólo se elaboran interpretaciones de la realidad a partir de conocimientos anteriores, y además, que esos conocimientos se estructuran en formas de teorías.
La teoría del equilibrio de J.Piaget, por su parte, pretende explicar cómo conocemos el mundo y cómo cambia nuestro conocimiento. El papel constructivo de la mente se revela cuando se entiende que el mundo carece de significados propios y que son las personas quienes proyectan su propio significado sobre él.
En esta tendencia se inscribe los trabajos de D.P.Ausubel, J.Novak y D.B.Gowin que aportan una teoría del aprendizaje significativo basado en el aprendizaje producido en un contexto educativo, es decir, en el marco de una situación de interiorización o asimilación a través de la instrucción.
Algunos autores, desde una perspectiva tecnológica se han centrado en el diseño, la aplicación, el desarrollo, la gestión y la evaluación de los medios. Desde el ámbito-hispanoamericano, sin embargo, se pretende una intervención “ instructiva” Psicopedagógica en el aula y en la institución.
Lo referido hasta aquí, acerca de las teorías de la instrucción puede resumirse en los apartados siguientes:


  • Las teorías de la instrucción versan sobre como modificar los ambientes para mejorar el aprendizaje.

  • No existe una forma única de instruir y tampoco una sola manera óptima de aprender y una determinada habilidad congnitiva.

  • Según J.-S.Bruner, la teoría de la instrucción se ocupa de la forma en que lo que uno desea enseñar puede ser aprendido de modo óptimo, de mejorar más de escribir el aprendizaje.

  • Todas las teorías de la instrucción dan lugar a una concepción tecnológica de la intervención educativa.



    1. Teorías de currículo

Elaborar una teoría de currículo es lograr una práctica fundamentada en ideas cuyos principios, en síntesis, son los siguientes:




  • La planificación o desarrollo curricular, la implementación del currículo y su uso, y evaluación representan la dimensión procesual del campo curricular.

  • Las dimensiones teóricas y procesuales pueden ser explicadas por alguna teoría del currículo susceptible de ser formulada.

  • Se puede, y se debe, distinguir entre currículo e instrucción para los propósitos de construcción de la tarea.

A partir de 1980, después de que G.A.Beauchamp ubicara las teorías del currículo en el ámbito de las teorías de la educación, se puso de manifiesto que no se puede hablar de una sola teoría, sino de varias que sirven a distintos propósitos, aunque todas ellas intentan racionalizar la práctica, conceptuarla y explicarla.


Existen tres facetas de difícil delimitación en la teoría del currículo:


  • Explicar la práctica educativa lo que siempre depende del modelo de ciencia social y de ciencia del que se parta, y que pueda abarcar desde una explicación positivista hasta una postmoderna.

  • Seleccionar los criterios éticos necesarios para mejorar la práctica, entendidos como normas clarificadoras de lo que significar elevar la calidad de la educación.

  • Proporcionar una adecuada conceptualización de su contenido. La determinación y selección del contenido que debe ser trabajado en las Instituciones Educativas dependen de una determinada teoría del currículo (epistemología) y social (teoría social), desde la que pueda ser legitimado.

Según E.W.Eisner, decidir qué enseñar y cómo hacerlo es lo que condiciona otro proceso orientado al logro de ciertos valores ya que los dos recursos fundamentales para que las instituciones educativas logren su consecución son el currículo y la enseñanza. Ambos constituyen la base de la educación.


Para dar respuesta a la pregunta formulada por A. Fernández sobre si la conceptualización del currículo se reduce a algunos paradigmas de enseñanza, o bien si los paradigmas de la enseñanza determinan la estructura del currículo desde su fundamentos teóricos, se ofrecen tres teorías: la teoría técnica, la teoría práctica y la teoría crítica.

La teoría técnica:



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