Como vencer el dolor de espalda



Descargar 0.63 Mb.
Página8/14
Fecha de conversión10.12.2017
Tamaño0.63 Mb.
1   ...   4   5   6   7   8   9   10   11   ...   14

11 La acupuntura


Durante miles de años, los médicos del Lejano Oriente han tratado una gran variedad de problemas estimulando cuidadosamente determinadas zonas del cuerpo con agujas. La acupuntura fue motivo de mofa por parte de la mayoría de los médicos convencionales europeos cuando por primera vez, hace unos doscientos años, entraron en contacto con esta práctica, y aunque muchos son escépticos, los círculos médicos ortodoxos empiezan ahora a reconocer su validez. Desde principios de los años setenta, la acupuntura ha despertado un enorme interés. Sin embargo, abundan en el tema las afirmaciones contradictorias basadas en intereses personales, ilusiones y conocimientos inadecuados. Es difícil para alguien que no sea un experto abrirse paso en esta jungla de investigaciones y opiniones, y descubrir si la acupuntura puede ser de ayuda en el dolor de espalda. No obstante, se simplifica un poco si se entiende la filosofía tradicional sobre la que se basa esta forma de medicina, a la que hoy se acude cada vez más.
LA SALUD COMO ARMONÍA

Según los chinos, se considera la salud como un estado de equilibrio de la energía en el cuerpo. Creían que la energía de la vida, que llamaban chi, consistía en un equilibrio armonioso entre los opuesto el yin y el yang. El yin era negativo, frío, oscuro, pasivo, recóndito, femenino y sólido, mientras que el yang era positivo, cálido, ligero, activo, abierto, masculino y hueco. Ambos eran simplemente los extremos opuestos de un espectro continuo, y no hay un corte definido entre ellos.

El objetivo de la medicina china era corregir cualquier desequilibrio entre estas fuerzas, puesto que ello era el origen de la enfermedad y la disarmonía, dejando que los mecanismos curativos del cuerpo hicieran lo demás. En efecto, la enfermedad no es más que el síntoma de un soterrado desequilibrio de energías.
Los puntos y los meridianos

Los antiguos chinos eran conscientes de que ciertas áreas de la piel se hacían más sensibles cuando un determinado órgano o función del cuerpo estaba afectado. Estas áreas sensibles se denominan puntos. Las relaciones entre diversos órganos internos y sus funciones finalmente quedaron sintetizadas en un sistema comprensivo de meridianos, que son sendas que unen todos los puntos que influyen en un determinado órgano, y a lo largo de las cuales fluye la energía de la vida. Hay doce meridianos principales y dos que recorren la espalda y la parte delantera del cuerpo. Los puntos a lo largo de cada meridiano no sólo afectan al órgano principal asociado a él, sino a otras partes del cuerpo relacionadas con ese órgano. Las afecciones de la nariz y de la garganta se pueden tratar a través de puntos en el meridiano pulmonar, puesto que están relacionados con la respiración. Los puntos a lo largo del meridiano renal pueden influir en órganos que se desarrollaron con los riñones en el embrión: testículos, ovarios y útero. Cada oreja tiene una red entera de meridianos y puntos, que gobiernan todos los órganos y funciones del cuerpo. Los meridianos principales se reflejan en tres pares de pulsos en cada muñeca.

La finalidad de la acupuntura es identificar el desequilibrio de energía que produce la enfermedad y, con la inserción de agujas muy finas en puntos sensibles de determinado meridiano o meridianos, estimular o reducir el flujo de la energía hasta que quede restablecido el equilibrio armonioso.
Un arte antiguo

La acupuntura se menciona en el Nei Ching o Clásico de Medicina Interna, el

primer tratado médico conocido, atribuido al Emperador Amarillo, Huang Ti, y supuestamente escrito entre 2697 y 2596 a.C. También existen dibujos en porcelana del 1600 a.C. que registran el uso de la acupuntura, mientras que los papiros egipcios de Ebers de alrededor del 1550 a.C. se refieren a canales de energía conocidos por la antigua medicina egipcia y que se corresponden mucho más con los meridianos de la acupuntura china que con las arterias, venas o sendas nerviosas de la medicina occidental.

El hecho de que la acupuntura haya sobrevivido a tantos milenios hace pensar que debe tener algunos efectos auténticamente beneficiosos; el problema surge a la hora de evaluarlos. Dado que tiene sus raíces en la antigua filosofía china, los criterios médicos ortodoxos occidentales son, necesariamente, toscos instrumentos para determinar su valía.



LOS MERIDIANOS

Cada meridiano está relacionado con un órgano principal y sus funciones; tiene diferentes longitudes y distinto número de puntos influyentes. Por ejemplo, el meridiano del corazón va desde la axila hasta la punta del dedo y tiene nueve puntos; el meridiano de la vejiga empieza en la frente y baja por el occipital, la espalda y la pierna hasta el pie, y tiene 67 puntos de influencia en su recorrido.


¿PUEDE AYUDAR LA ACUPUNTURA?

Por lo general, la acupuntura ayuda en la mayoría de los problemas de espalda al aliviar el dolor y reducir consecuentemente la tensión muscular y mejorar la movilidad. Esto lo hace a través de diversos mecanismos entre los que se encuentran:

• Efectos locales en torno al punto mismo de tratamiento.

• Sendas reflejas nerviosas entre la piel y el músculo.

• Salida de hormonas que calman el dolor en el cerebro y la columna bloqueando la transmisión del dolor, bien cuando entra en la médula o bien evitando que suba hacia el cerebro.

El profesor Ronald Melzack, eminente investigador del dolor, apunta que mucho después de que deje de existir la razón originaria del dolor, la lesión de espalda, aún puede perdurar un dolor crónico. Aunque la espalda puede haberse recuperado, unos «recuerdos del dolor» se han desarrollado en el cerebro, algo parecido a los cortocircuitos en un sistema eléctrico. Sugiere que un efecto de la acupuntura pudiera ser entorpecer estos cortocircuitos y desconectarlos, de modo que el alivio del dolor persiste mucho después de que haya cesado el estímulo de la acupuntura. Véase el capítulo 15 para una descripción más detallada acerca de la psicología del dolor.


Personalidades que responden

No obstante, y desgraciadamente, no se puede garantizar que, a pesar de padecer un problema en la columna potencialmente adecuado al tratamiento con acupuntura, se vaya a experimentar una mejoría. Muchos profesionales comprueban que los buenos resultados dependen tanto de la personalidad del paciente como del estado médico del mismo: hay personas que responden bien y otras que responden mal y hay un importante campo para la investigación de qué personalidades responden mejor a la acupuntura.

Para responder bien no es preciso creer en el tratamiento, pero suelen ser personas decididas, impulsivas, con inquietudes artísticas o creativas, y dispuestas a correr riesgos. Las personalidades opuestas a éstas suelen responder mal.
La acupuntura y el dolor de espalda

Suponiendo que tenga usted el tipo de dolor de espalda que puede mejorar con la acupuntura, como el lumbago o la ciática, ¿cómo sabe si de verdad le ayudará en su caso o no? Un estudio americano demuestra que mucho depende de la naturaleza exacta del dolor. Se sometió a examen con inyecciones espinales de creciente intensidad a unas 38 personas con dolor lumbar crónico. Aquellas cuyo dolor quedaba bloqueado con inyecciones relativamente débiles, mejoraron con la acupuntura: después de siete tratamientos de media hora vieron reducido su dolor en una media del 63 por 100 y este alivio les duró cerca de cuatro meses. Aquellas que precisaron soluciones más fuertes de anestesia y los pacientes cuyo dolor se identificó como psicológico, no mejoraron tanto en el tratamiento con acupuntura. Las personas cuyo dolor se originaba en las estructuras cerebrales centrales, así como las que ya tenían lesionados los nervios conductores del dolor como resultado por ejemplo de una operación, no respondieron bien a la acupuntura. Todo ello demuestra que puede haber razones médicas de peso para que uno responda mejor que su vecino al tratamiento con acupuntura ante idénticos problemas de espalda.


¿QUE PROCESOS RESPONDEN MEJOR?

Empezamos a saber más acerca de cómo emplear la acupuntura y qué tipo de dolor de espalda sale más beneficiado con ella. Entre tanto, si padece cualquiera de los problemas enumerados a continuación como susceptibles de mejorar con la acupuntura, y si otros tratamientos no

le han quitado el dolor, bien merece la pena probar la acupuntura. Siempre y cuando el tratamiento lo haga un profesional cualificado, la acupuntura nunca le será perjudicial. En la medida de lo posible intentaré enumerar los procesos que pueden resultar beneficiados.

Con muchas probabilidades de mejoría

• Lumbago agudo y tortícolis aguda — tanto si viene producida por una hernia o por problemas de carillas articulares.

• Desgaste (osteoartrosis) de las carillas articulares.

• Etapas de dolor fuerte debido a inestabilidad lumbar.

• Ciática producida por una hernia (aquí puede resultar útil la acupuntura si han fallado otras terapias como la manipulación o las inyecciones).

• Dolor de puntos gatillo.


Con bastantes probabilidades

• Ciática acompañada de síntomas de lesión de la raíz nerviosa, como debilidad o entumecimiento.

• Esguince sacroilíaco.

• Espondilitis anquilosante.


Con menos probabilidades

• Ciática severa con muestras definitivas de lesión de la raíz nerviosa.

• Braquialgia grave.



A no considerar en absoluto

• Hernia central con ciática en ambas piernas, o desarreglos intestinales o de la vejiga.


Los puntos efectivos

Se están haciendo otras investigaciones para descubrir más acerca de qué puntos acupunturales tienen mejores resultados. Unos estudios han comparado los efectos de tratar puntos de acupuntura y tratar puntos seleccionados al azar. Los resultados demuestran que tanto los seres humanos como animales se benefician igual del tratamiento en puntos no acupunturales, como de tratamiento en puntos de acupuntura tradicionales. Otros estudios demuestran que pinchar con una aguja los puntos gatillo, áreas hipersensibles que normalmente se encuentran en bandas tensas musculares, puede dar muy buenos resultados, y puede merecer la pena intentarlo si padece puntos gatillo (véase pág. 49).

Conforme continúa la investigación sobre el dolor de espalda y la acupuntura, el rompecabezas del saber va produciendo una imagen más clara de cuánto puede ayudar a quienes padecen de dolor de espalda.

El profesor Chiang Hsiag-Tung, del Instituto de Fisiología de Shangai, que es uno de los principales centros de investigación de acupuntura en el mundo, ha dicho: «La acupuntura china tradicional, como muchas otras cosas, no es en absoluto perfecta, y en ella hay, naturalmente, tanto perlas como basura.»


LA CONSULTA AL ACUPUNTURISTA

Puede serle útil consultar a un acupunturista en cualquier momento de su dolor de espalda, pero es prudente tener un diagnóstico médico previo. La mayoría de los pacientes habrán probado o les habrán aconsejado las terapias más ortodoxas antes de acudir a un acupunturista y considerarán tal alternativa en las siguientes circunstancias:

• Cuando el reposo, los analgésicos, la fisioterapia o la manipulación no ayudan a resolver un ataque agudo.

• Para reducir el dolor y la inflamación producida por osteoartritis en las carillas articulares y que no mejoran con el cambio de postura, el ejercicio o la tracción, o como alternativa a las inyecciones locales en las articulaciones o a la terapia esclerosante de ligamentos (véanse págs. 103 a 104).

• Si padece dolor de espalda crónico o ciática con pocas posibilidades de operación o que no se ha resuelto tras una intervención quirúrgica, o rechazó la cirugía en favor de otras alternativas. En estos casos, hay veces que la acupuntura puede ayudar, por ejemplo, cuando se han formado puntos gatillo dolorosos en los músculos adyacentes a los segmentos espinales afectados. Cuando se han fijado «patrones de dolor» crónicos, la acupuntura puede ayudar a romper el círculo vicioso, tal vez ayudando a cerrar la puerta del dolor (véase pág. 176).

Hay acupunturistas que se niegan a tratar procesos que consideran que no responderán a la acupuntura, pero la mayoría intentará tratar a todos los pacientes que les llegan.


La elección del acupunturista

En los Estados Unidos y en Gran Bretaña hay centros de formación reconocidos para profesionales que no son médicos. Los cursos duran tres o cuatro años e incluyen tanto estudios académicos como prácticas clínicas. Es aconsejable elegir un profesional con diploma de un centro acreditado (véanse páginas útiles, pág. 187). También es aconsejable el profesional con más práctica, como en cualquier otra rama de la medicina. Por supuesto se debe buscar a alguien con quien pueda haber una corriente comunicativa, puesto que en medicina es muy poco lo que ocurre entre el paciente y el profesional salvo el puro ejercicio técnico.

Cada vez es mayor el número de médicos que, hoy en día, tras aprender las técnicas en cursos cortos, practican la acupuntura. Aunque esto levanta la crítica y el resentimiento de los acupunturistas de formación completa, la investigación que compara el enfoque

occidental empleado por la mayoría de j estos médicos con el enfoque tradicional oriental no ha revelado, hasta la fecha, diferencias en términos de la efectividad del tratamiento. Mi consejo es que se elija a un acupunturista que tenga una sólida formación y experiencia, pero que a la vez esté médicamente cualificado. Estos profesionales evidentemente son los menos, pero pueden utilizar todos los recursos tanto de la acupuntura tradicional como de la práctica médica moderna.


El proceso de diagnóstico

Un acupunturista tradicional empieza por tratar de identificar el desequilibrio que ocasiona el desarreglo más que diagnosticar la naturaleza exacta de la enfermedad, pues el desarreglo desaparecerá una vez reestablecido el equilibrio. El método de diagnóstico incluye observar al paciente y hacerle algunas preguntas, palpar varios puntos abdominales y tomar los pulsos en las muñecas.

En el plano ideal, el acupunturista avezado debería poder llegar al diagnóstico sin otra información que la simplemente obtenida tomando los pulsos. Incluso se dice que los pulsos registran enfermedades pasadas y posibles venideras.

Sin embargo, en la práctica, probablemente haya muy pocos acupunturistas, tanto en el Oriente como en Occidente, que se fíen únicamente de este método, existiendo la posibilidad de otros métodos de investigación. El doctor Félix Mann. presidente de la Sociedad de Acupuntura Médica Británica, aconseja, para mayor seguridad hacer el historial, el reconocimiento físico, la investigación de laboratorio y todo lo demás que el caso individual requiera.

Por otra parte, el estilo tradicional de reconocimiento minucioso y diagnóstico desde una perspectiva holística lleva mucho tiempo, lo cual presenta problemas para un acupunturista ocupado, sobre todo si puede obtener resultados igualmente satisfactorios con un tratamiento elegido basado en los

síntomas del paciente, el historial médico y en un profundo conocimiento de los puntos locales de acupuntura.


El enfoque occidental

A medida que hablo más con acupunturistas, de muy distinta formación todos ellos, más claro me queda que todos tratan al paciente con dolor de espalda de manera muy similar y que en la mayoría de los casos se eligen los mismos puntos de tratamiento, fuera cual fuera el método empleado de diagnosticar. Probablemente haya varias razones para ello. En primer lugar, el síntoma principal de los problemas de espalda es el dolor. Tanto si los puntos de acupuntura se escogieron porque están relacionados en general con problemas de espalda o como resultado de un minucioso examen de los pulsos, una proporción suficientemente alta de pacientes experimenta mejoría.

En segundo lugar, los problemas músculoesqueléticos han caído tradicionalmente en una categoría diferente de las demás enfermedades y se entiende que son el resultado no tanto de desequilibrios de energía cuanto de meridianos perturbados, de manera que de forma rutinaria se escogen puntos en estos meridianos.

Por otro lado, un acupunturista capaz de identificar un desequilibrio de energía soterrado, tal vez elija puntos distantes o meridianos que no se asocian normalmente al dolor de espalda. Esto puede ayudar a aquellos pacientes cuyos dolores no mejoran tras tratamiento de los puntos normales. Hay acupunturistas que sólo tratan mediante los puntos de la oreja puesto que cada uno tiene un sistema completo que representa todos los órganos y funciones del cuerpo. Esta rama de la acupuntura se conoce como acupuntura auricular o auriculopuntura.


Tratamiento

Una vez el acupunturista ha identificado los puntos pertinentes, seleccionará las agujas adecuadas. Hay diversos tipos de agujas, de oro, plata o acero inoxidable, de acuerdo con las preferencias del profesional. La mayoría de los acupunturistas actuales emplean acero inoxidable. Las agujas son extraordinariamente finas, mucho más que las agujas hipodérmicas médicas usuales. La longitud de la aguja varía según la profundidad de penetración que se requiera. La inserción de la aguja puede ser completamente indolora o producir un pequeño escozor que no dura más de unos segundos.

Una vez colocadas las agujas le dejarán descansar de diez a quince minutos, que es la duración media de tratamiento. No es preciso que se quede totalmente inmóvil, pero le recomendarán que se relaje cuanto pueda.

A veces, para ajustar el flujo de energía, girará las agujas o las subirá o bajará suavemente.

El acupunturista probablemente aplicará varias agujas. Una vez introducidas, producirán una sensación conocida como Teh Chi, descrita como una sensación de entumecimiento, distensión, escozor o dolor. No es cómodo pero tampoco dolorosa. Si se va a beneficiar de la acupuntura, el grado duración de la mejoría normalmente aumenta tras cada sesión. Tras una docena de sesiones aproximadamente, la mejoría alcanza el punto máximo. Hay veces en las que empeoran temporalmente los síntomas con el tratamiento de acupuntura, pero suele resolverse en unas horas o, a lo sumo, en pocos

días. Si ocurre esto, a menudo significa que su problema a la larga se verá beneficiado por el tratamiento. Si no hay señales de mejoría al cabo de dos o tres sesiones iniciales de acupuntura, es probable que su dolencia no responda a este tratamiento, por lo que habrá que buscar otra alternativa.



MÉTODOS ALTERNATIVOS

Los puntos de acupuntura pueden estimularse sin el empleo de agujas. El calor, la presión o una pequeña corriente eléctrica pueden emplearse para ajustar el flujo energético en lugar o además de las agujas.

Moxibustión

Los acupunturistas con formación china o japonesa usan a veces un bastón de moxa encendido, un cono de moxa o una pelota de moxa colocada al final de una aguja o directamente sobre la piel. La moxa se retira cuando la sensación de calor se vuelve incómoda; no suele quemar la piel salvo que el efecto que se persigue sea el de una pequeña ampolla. Cuando se coloca al final de la aguja, el calor baja por ella y produce una agradable sensación que alivia el dolor y relaja los músculos tensos. Limpia los canales bloqueados y reestablece la corriente de energía chi.


Shiatsu o acupresión

En lugar de utilizar agujas, hay acupunturistas que tratan el dolor de espalda con masaje de los puntos de acupuntura, en especial los puntos sensibles. Otros utilizarán el masaje, bien antes, bien después de insertar las agujas. La técnica de masaje es diferente del método occidental, cuya principal finalidad es la de relajar los músculos y estimular la circulación sanguínea (véase pág. 172).

Las técnicas de masaje chino o japonés se emplean en acupuntura para estimular puntos o meridianos enteros con presión dactilar, de los codos, pisoteando, rascando, etc. Este masaje

también puede incluir movilización de la columna dorsal igual que en la osteopatía (véase capítulo 8) o el método Maitlands (véase pág. 83).


Nuevos equipos en la acupuntura

Todo este equipamiento debe utilizarse por terapeutas cualificados más que en casa por uno mismo. Hay en el mercado máquinas denominadas equipos de electro-acupuntura que pretenden detectar los puntos acupunturales encontrando áreas que conducen la corriente con más facilidad. Estas áreas se estimulan eléctricamente empleando una sonda que no penetra en la piel. Sin embargo, se ha demostrado que si se pasa una sonda metálica por cualquier zona de la piel, a la larga se «sensibiliza» una pequeña área, permitiendo que pase la corriente.

Aún más reciente es la introducción de la acupuntura con láser, aparato todavía más impresionante, del que se dice que dispara un fino rayo de láser a través de una unidad manual. Un brillo anaranjado traspasa la zona de la piel seleccionada y el tratamiento termina en pocos segundos, sin haberse perforado la piel.

También he visto un aparato de medición electrónico, que mide los niveles de yin y yang simplemente colocando la sonda de medición sobre el punto del meridiano a examinar. La máquina comprueba diariamente o incluso cada hora las fluctuaciones en estos niveles y anota la respuesta al tratamiento. Sin embargo, pienso que de ser realmente válida, todo acupunturista seriamente interesado en evaluar su tratamiento ya tendría una.

Aunque dé la impresión de ser un poco escéptico respecto de los beneficios de esta nueva acupuntura en comparación con los métodos tradicionales de agujas, lo cierto es que la faz de la nueva acupuntura está cambiando muy deprisa. Hay cursos hoy en día que forman a sus profesionales en el empleo de equipos que miden «desequilibrios de energía» en las mitades supe-

Acupuntura electrónica

Los puntos para acupuntura se pueden estimular mediante una corriente eléctrica de bajo voltaje. Se insertan agujas de acupuntura y se colocan electrodos en los extremos. Se enchufa la corriente y se incrementa gradualmente hasta que el paciente la nota. Los puntos empleados en el dibujo son para el tratamiento de la ciática.

rior e inferior del cuerpo, con el fin de ayudarles a planificar más adecuadamente su tratamiento.

Otro nuevo adelanto es el empleo de una corriente eléctrica para la estimulación a través de la punta de una aguja. La aguja lleva unos electrodos y el paciente sostiene otro electrodo en la mano para cerrar el circuito. Se cree que es un método más eficaz en algunos casos que el de hacer girar las agujas.

En resumen, parece haber muchas formas de estimular estos puntos y cualquier método empleado tiene sus potenciales beneficiosos. Desgraciadamente no existen de momento pruebas suficientes para indicar claramente cuál es el método más efectivo para estimular los puntos.






Compartir con tus amigos:
1   ...   4   5   6   7   8   9   10   11   ...   14


La base de datos está protegida por derechos de autor ©psicolog.org 2019
enviar mensaje

    Página principal
Universidad nacional
Curriculum vitae
derechos humanos
ciencias sociales
salud mental
buenos aires
datos personales
Datos personales
psicoan lisis
distrito federal
Psicoan lisis
plata facultad
Proyecto educativo
psicol gicos
Corte interamericana
violencia familiar
psicol gicas
letras departamento
caracter sticas
consejo directivo
vitae datos
recursos humanos
general universitario
Programa nacional
diagn stico
educativo institucional
Datos generales
Escuela superior
trabajo social
Diagn stico
poblaciones vulnerables
datos generales
Pontificia universidad
nacional contra
Corte suprema
Universidad autonoma
salvador facultad
culum vitae
Caracter sticas
Amparo directo
Instituto superior
curriculum vitae
Reglamento interno
polit cnica
ciencias humanas
guayaquil facultad
desarrollo humano
desarrollo integral
redes sociales
personales nombre
aires facultad