¿Cómo visualizar la relación de los sujetos con su entorno y su contexto, en el aquí y ahora, cuando se plantean lograr objetivos en común, prescriptos o no por el sistema social, asumidos o no por ellos


a) es una zona de apoyos psíquicos múltiples y recíprocos, b)



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a) es una zona de apoyos psíquicos múltiples y recíprocos,

b) es una zona de influencia de uno sobre el otro (en el pensamiento, en los afectos, en las acciones),

c) es una zona de intercambio energético, de estimulaciones, de opiniones, de fantasías.

d) es una zona donde se ponen claramente en evidencia las tendencias isomórficas: a través de la identificación proyectiva, a través de la proyección, de los prejuicios, de los mitos, de las creencias.

e) es un lugar de inducciones recíprocas a: la acción, al pensamiento, a los sentimientos.

f) lo que acontece en esta zona de intersección transvasa, atraviesa, distintas barreras individuales e incide en la construcción de la subjetividad de cada uno - todos - de los integrantes de la situación común.

g) es una excelente zona para aclarar los mal- entendidos vinculares.

h) es decisiva para la formación del Pensamiento Estratégico - Interpersonal Conectivo- Conjuntivo: Pensar en conjunto.

Pensamiento que busca conectar lo mejor posible, para que en la interacción con otro(s), se logren elaborar y ejecutar estrategias de relación, de vínculo, entre personas que poseen cuestiones en común, compartidas.
El “aprender a pensar” del pensamiento pichoniano: Un referente necesario para la construcción de la vida cotidiana en Latinoamérica.
Pondremos un ejemplo en torno al pensamiento estratégico-conectivo.

En una entrevista televisiva, un veterano jockey de carreras de caballos, de 84 años, decía ante una pregunta del periodista:

- ¿Qué opina usted de Pablo Falero? (otro gran jockey uruguayo que está triunfando ahora), y dice: “otro Leguizamo ( el jockey más grande de todos los tiempos en el Río de la Plata), tiene un reloj en la cabeza, o sea que él puede conocer el tiempo que pondrán los otros caballos para recorrer la distancia estipulada en la carrera pero mientras van corriendo”, (no solo en la previa, cuando se estudian los tiempos que podrían emplear los otros caballos, y el desempeño eventual de cada jockey con ese caballo, para los tiempos, en esas distancias).

O sea que en el pensamiento estratégico para la acción, el tener “un reloj en la cabeza” de los tiempos de cada caballo, más los del propio, más la performance de cada jockey en carrera, en situación, en el aquí y ahora, es lo que le permite obtener tantos logros y éxitos en una carrera.

Es decir, en la perspectiva que él tiene de lo que cada uno de los otros podría estar haciendo, e incidiendo, recíprocamente, entre todos los que están presentes, corriendo esa carrera.

Pero es un éxito individual, no está en función de un objetivo común a lograr con otros. No es para armar conjunto.

Una instancia más avanzada, aún, es el pensamiento conectivo – conjuntivo.

Este es un pensamiento que busca conectarse lo mejor posible para que en la interacción con otro(s), se logren elaborar y ejecutar estrategias de relación entre personas que poseen cuestiones en común, compartidas.



Pensamos que la toma de decisiones en las estrategias vinculares está determinada y fundamentada por las perspectivas, por las meta-perspectivas y por la meta-meta perspectivas de cada uno de los integrantes de la situación grupal.

Es uno de los factores que impulsa a la integración - o no - del pensar, del sentir y del actuar. Clave para elaborar estrategias de acciones comunes, conjuntamente.

Operan igual que las creencias, los mitos, las fantasías, los mandatos familiares y sociales. Es que las perspectivas así instrumentadas, condensan contenidos representacionales, mitos y creencias de unos con otros.

Es una zona clave para trabajar en la Clínica en Salud Mental: la reciprocidad, la correspondencia, la co(r)respondencia, lo mutuo, que son interpersonales, intersubjetivas, y transubjetivas.


¿Cómo funcionaría el psiquismo?-
Observen este dibujo de un niño de 8 años, en una sesión familiar:

Fig. 6. Dibujo de Z.


Fig. 7. Esquemas que muestran cómo operaría el “psiquismo conjunto”.
Las Zonas Comunes (o la Zona Común) del psiquismo poseerían carriles de comunicación, puentes de pasaje, “tentáculos”, “pseudópodos”, que serían invisibles para la visión humana. Estos serían comunicadores de mensajes, receptores de información, transmisores y transductores de Energía, apoyos, soportes.

El punto de unión y de intercambio de estos “puentes” serían parte de las hebras, que se anudarían para construir algunos de los múltiples nudos (groppos) de los fenómenos grupales y colectivos.

Se produce una ligadura que tira onda – energética – (como lo relataba un paciente), que conecta y que anuda fuertemente.

Por ellos transitarían las perspectivas, metaperspectivas, y meta-meta-perspectivas. Para la construcción de la subjetividad, de la Grupalidad, del pensamiento estratégico - conectivo para lograr estrategias vinculares comunes, que satisfagan necesidades básicas del mundo de hoy.


Tres temas pichonianos.-
El énfasis en la necesidad, el “cambiar la cabeza” y el “aprender a pensar”.

Necesidades vitales básicas del mundo de hoy
1.- Una necesidad del ser humano es la de tener algo en común entre dos o más personas.

¿Para qué?:



  1. para lograr un soporte en el otro (que no es consciente),

  2. una comprensión recíproca que posibilite estrategias comunes en las tareas que se realizan,

  3. un intercambio que apunte a una consolidación o modificación de los contenidos, valores, pensamientos, sentimientos,

  4. a la circulación energética a través del suministro de energía, o de la transformación de energía,

  5. un reconocimiento,

  6. una ética, una estética, dignidad, placer, calidad de vida.

  7. un aumento de la autoestima.

2.- Otra necesidad vital, en el mundo de hoy, es la de ser entendido, ser comprendido por los otros con quienes se convive y se mantienen tareas comunes.

Si este entendimiento no se produce, se genera, inevitablemente, un “malestar”, con sensación de angustia, inquietud, sentimientos de soledad y tristeza, generados por la falta de soporte y por la no conexión.
3.- “La necesidad de reconocimiento mutuo, la necesidad de reconocer al otro y ser reconocido por él, es lo que han pasado por alto muchas teoría del sí – mismo.

Esta idea de reconocimiento mutuo es crucial para la visión intersubjetiva.

El Psicoanálisis ha subrayado la complementariedad de la interacción, más que la mutualidad”

(pág. 52 “Lazos de amor”, Jessica Benjamin).


Si pensamos desde el Psicoanálisis clásico individual, es una zona muda, ciega, sorda, e ignorada.

Es imposible abarcarla como globalidad con un abordaje individual, puesto que ahí no pueden hacerse presentes cuestiones claves como las perspectivas – que luego desarrollaremos- de cualquier Otro al cual se están refiriendo en el setting psicoanalítico, y analizarlo en la situación transferencial con el psicoanalista.


2).La Poesía reveladora de R. Laing.
Ronald Laing describe a las personas dentro de un sistema social.

Nexo, conexión, relaciones interpersonales, etc., son algunas maneras en que cada persona afecta la experiencia que cada uno tiene de sí mismo y de los otros, y como ser humano realiza esta interacción (ver Percepción Interpersonal de R. Laing, Edit. Amorrortu).

“La interacción entre personas en un sistema social lleva a la experiencia de este encuentro y esta experiencia lleva a un reconocimiento a una conexión a un apuntalamiento y a su vez contribuye a la realización a la conexión o a la destrucción con el otro o del otro”.

¿Cómo hacer entonces técnicamente para visualizar, detectar, la interacción recíproca, la afectación, la incidencia de unos sobre otros?

Ronald Laing, citando a Susan Isaacs en el libro “El Yo y los Otros” (1er. Cap.), dice:

“La inferencia es el mecanismo por el cual el yo “conoce” la experiencia del otro.

Infiriendo sobre la experiencia del otro que es ese algo de la experiencia que está fuera de la advertencia del otro”.

Susan Isaacs dice que “el testimonio explícito del otro no es necesario para confirmar las inferencias (inferencias de la fantasía inconsciente), porque el otro no puede experimentarla”.

Estamos de acuerdo en lo que se refiere a la experiencia de las fantasías y a las vivencias, pero estamos en desacuerdo en que no sea necesario explicitarlas.

La explicitación es clave para la elaboración personal conjunta de estrategias conectivas vinculares de interacción interpersonal.

Si bien es imposible percibir la experiencia del otro, lo que sí se puede es darse cuenta de su propia experiencia de ese otro.

Las inferencias sobre la experiencia del otro desde nuestras percepciones directas de sus acciones constituyen actos de atribución (R. Laing). La atribución es de cualidades, de condiciones, de intenciones, de motivos, etc.

Según Laing, hay tres modos de experiencia: la imaginación, la memoria y la percepción.

Según Käes, el apuntalamiento es múltiple, mutuo, reticular y crítico. Se produce en relación a la estructura pulsional, al cuerpo, a la función materna, a la función paterna, a los grupos, a las instituciones, y a lo social en su conjunto, por medio de los sujetos que integran los grupos y las instituciones.

El apuntalamiento implica sostén, modelo, resquicio.

“La apoyatura es en doble apoyo, por complementariedad o por antagonismo, con un contrato de apoyatura que implica reciprocidad en el placer y en el beneficio del doble apoyo, y con un espacio intermediario de este apoyo” (Käes).

La entre apertura es como el espacio transicional de Winnicot, o el encuadre de Bleger, o la función alfa de Bion.

Mi visión directa de mí y del otro, esa es la perspectiva”. (“Percepción Interpersonal”, R. Laing, pág. 32) (ver más adelante).

“Mi visión de la visión que los otros tienen de mí, mi perspectiva de la perspectiva que los otros tienen de mí, es lo que denominamos una metaperspectiva, y el otro que supongo que yo mismo soy para el otro, cómo yo creo que tú me ves, es lo que llamamos mi metaidentidad”.

Ahora bien, este esquema puede ampliarse hasta abarcar meta-meta y meta-meta-meta perspectivas e identidades, lógicamente hasta el infinito.

O sea, que la meta-meta-metaperspectiva es la visión que el otro tiene de la visión que yo tengo de lo que él piensa de mí” (R. Laing).
La Poesía reveladora de R. Laing.
Si no sé que no sé

creo que sé.

Si no sé que sé

creo que no sé.


(Página 55, “Nudos”, R. L.).
Juan puede ver que él ve

lo que Juana no puede ver

y que Juana no puede ver que Juana no puede ver eso.

Juan puede ver que él ve

lo que Juana no puede ver

pero Juan no puede ver

que Juana no puede ver

que Juana no puede ver eso.

Juan trata de que Juana vea

que Juan puede ver

lo que Juana no puede ver

pero Juan no puede ver

que Juana no puede ver que Juana no puede ver eso.

Juan ve


que hay algo que Juana no puede ver

y Juan ve

que Juana no puede ver que ella no puede ver eso

Aunque Juan puede ver que Juana no puede ver que ella no puede ver eso

él no puede ver que él tampoco puede verlo.

(Página 57, “Nudos”, R.L.).


Juan cree

que él no sabe

lo que cree

que Juana cree

que él no sabe

Pero Juana cree que Juan lo sabe.

Así que Juana no sabe

que ella no sabe

que Juan no sabe

que Juana cree

que Juan sabe

y Juan no sabe que él no sabe

que Juana no sabe que ella no sabe

que Juan no sabe

que Juana cree que Juan sabe

lo que Juan cree que él no sabe.
(Página 59, “Nudos”, R.L.).

-----------------

Juan no sabe que él sabe

y no sabe

que Juana no sabe.

Juana no sabe que ella no sabe,

y no sabe

que Juan no sabe que él sabe

y que él no sabe que Juana no sabe.

Los dos lo pasan muy bien.


(Página 60, “Nudos”, R.L.).
Juan cree que Juan ve lo que él no ve,

y que Juana ve lo que ella no ve.

Juana le cree a Juan.

Ahora ella cree que ve lo que Juan cree que Juan ve

y que Juan también lo ve.

Es posible que ahora los dos estén completamente equivocados.

(Página 64, “Nudos”, R.L.).
Sólo desde una zona vista por un tercero, equidistante a los integrantes de una pareja se pueden visualizar muchos de los fenómenos que generan malos-entendidos entre ellos, y donde la función del terapeuta, justamente, es la de traducir, mostrarle a cada uno lo que cada uno dice y cree que ve, y lo que cada uno no ve.

O sea, las zonas visibles e invisibles de cada uno y de cada uno en relación al otro, a los dos, y de los dos en relación a cada uno.


Juana puede ver que Juan no puede ver,

y no puede ver que él no puede ver.

Juana puede ver POR QUÉ

Juan no puede ver, pero Juana no puede ver PORQUE

Juan no puede ver que él no puede ver.
Juan “ve” que Juana está ciega

y que Juana no puede ver que lo está.

Juan se da cuenta de que los dos lo están.
Juan no puede ver que él no puede ver

y no puede ver

que Juana no puede ver que Juana no puede ver.

Y viceversa

(Página 76, “Nudos”, R.L.).
En las terapias familiares y de pareja ésta situación es muy frecuente. Es el técnico quien capta cómo cada uno puede, o no puede, ver realmente, según la dinámica de la sesión.
Esta otra es una situación imposible, que hay que mostrarla en la terapia como imposible:
Narciso se enamoró de su imagen, creyendo que era

de otro.


Juan se enamora de la imagen que Juana tiene de Juan,

creyendo que es la de él mismo.

Ella no debe morir para que él no se pierda a sí mismo.

Él está celoso de que la imagen de otro pueda reflejarse

en el espejo de ella.

Juana es un espejo deformante para sí misma.

Juana debe deformarse a sí misma para no aparecer deformada

Ante sí misma.

Para no verse deformada, procura que Juan deforme

la imagen deformada que hay de ella en el espejo deformante de él

Ella espera que la deformación que él haga de su deformación le permita

no ver deformada su imagen sin tener ella misma que deformarla.

(Página 31, “Nudos”, R.L.).

Esto se ve en una primera consulta:

Algo debe andar mal en él

porque no se portaría así

si algo no anduviera mal

por lo tanto, si se porta así

es porque algo anda mal en él
Él no se da cuenta de que algo anda mal en él

porque


una de las cosas

que andan mal en él

es que no se da cuenta de que algo

anda mal en él

por lo tanto

tenemos que ayudarlo a que se dé cuenta

de que el hecho de que no se dé cuenta

de que algo anda mal en él

es una de las cosas

que andan mal en él.


(Página 5, “Nudos”, R.L.).



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