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Los Campamentos del Frente de Juventudes


Cesáreo Jarabo Jordán



ÍNDICE

Introducción Pag. 3


Capítulo Primero

¿Qué fue el Frente de Juventudes

En el marco del Estado y del Movimiento Pag. 5

Existencia de otros movimientos

 Españoles Pag. 6


  • Extranjeros Pag. 8

  • Relaciones con los mismos Pag. 8

  • Influencia de los Movimientos Juveniles

Europeos en la ideología pedagógica del

Frente de Juventudes. Pag. 10


Capítulo Segundo

  • Campamento modelo. Organización.

Evolución Pag. 13

* Objetivos Pag. 22

* Tipos de Campamentos Pag. 24

* Métodos Educativos Pag 41

* Actividades Pag. 65

* Formación Integral. Aspectos. Pag. 67

Notas Pag. 93

Testimonios Pag 137

Impresos Pag. 139

LOS CAMPAMENTOS DEL FRENTE DE JUVENTUDES


INTRODUCCIÓN


El presente trabajo es compendio de la Tesis de Licenciatura que presenté en la Universidad de Barcelona en Junio de 1982.
El desarrollo del mismo tuvo un tiempo de gestación cercano a un año. Esta larga gestación fue debida a varios motivos entre los que destacó el profundo desconocimiento que tenía del tema, lo que tuvo como primera consecuencia pretender abordar el Frente de Juventudes en su conjunto, donde los Campamentos ocupaban un pequeño capítulo.
Posteriormente, ya decidido, me encontré con que, a las trabas inherentes a toda investigación, debía añadir el hecho de la casi inexistencia de trabajos anteriores a los que poder hacer referencia.
A todo ello se unió la desmantelación, casi absoluta, de organismos de la anterior e inmediata etapa histórica de España, con lo cual, los archivos, las publicaciones periódicas, y hasta la bibliografía, por otra parte muy extensa en el Frente de Juventudes, se hallaba desperdigada y oculta, si no destruida, por lo que tuve que recurrir a la buena voluntad de personas que en su día fueron relevantes en la obra, así como a la de aquellas otras que, por curiosidad o recuerdo de su juventud, guardaban documentos que gentilmente pusieron a mi disposición.
Para la consulta de las publicaciones, y como consecuencia del boicot del que fui objeto en la Biblioteca de Cataluña, donde me fue negado el acceso a los documentos, me vi obligado a viajar reiteradas veces desde mi residencia en Barcelona a Madrid, donde en la Hemeroteca Nacional cuentan con una importante colección de periódicos y revistas.
No obstante, la inexistencia de algún material, como la colección del Boletín Oficial del Movimiento de Falange Española Tradicionalista y de las JONS, aumentó el problema, al encontrar nuevas dificultades administrativas en la Hemeroteca Municipal de Madrid.
Sin embargo, esas trabas, tras las que me obstino en encontrar razones de ocultismo político, se vieron ampliamente subsanadas por una serie de personas (algunas de ellas ya fallecidas) que relaciono al final del presente trabajo, y a las que les transmito mi más emocionado agradecimiento.
Una vez acopiado el material necesario, obtenido al tiempo que me entrevistaba con las referidas personas, la labor consistió en el análisis de lo escuchado y leído, debiendo remarcar la importancia de las entrevistas, ya que a su través llegué a conocer los extremos de mayor importancia para el estudio.
Son muchas las preguntas que surgen al iniciar la lectura del presente trabajo: ¿Era el Frente de Juventudes la obra predilecta del Régimen, como se decía? ; ¿era una institución militarista? ; ¿educaba?.
Estas y otras cuestiones pretendí desvelar en 1982, y ahora, veinte años después, para mí, y espero que para los demás, si no llegué a desvelar, cuando menos iluminé.
Antes de concluir esta breve introducción quiero indicar que mi deseo se centró, exclusivamente, en desentramar el aspecto educativo de los Campamentos del Frente de Juventudes… Y nada más.
Otros aspectos del Frente de Juventudes, tales como Flechas Navales o Academia de Mandos José Antonio, los dejo aparte, como merecedores que son de particular investigación.
Me limito, pues, a la vida cotidiana, a los modos, a las actividades que más de cuatro millones de muchachos españoles conocieron a través de estos campamentos.

CAPÍTULO PRIMERO


En el marco del Estado y del Movimiento
Las circunstancias particularmente difíciles por las que transcurría la vida nacional durante el nacimiento de la Organización Juvenil (prolegómeno del F. de J.), en plena Guerra Civil, marcó su propia realidad.
Era lógico que las fuerzas nacionales quisieran mantener en su Organización Juvenil los mismos criterios de unidad que ya se habían aplicado en lo político y en lo militar.
Por ello, el Decreto 333 de 4-8-1937, abría las puertas a la Delegación Nacional de Organizaciones Juveniles, donde automáticamente pasaron a formar parte todas las organizaciones preexistentes.
Esta puerta, que encontraba su marco en los Estatutos de Falange Española Tradicionalista y de las Juntas de Ofensiva Nacionalsindicalista, se transformó en ley propia el 6 de Diciembre de 1940, en cuyo artículo primero se establece que el Frente de Juventudes se organiza como una sección de Falange Española Tradicionalista y de las J.O.N.S.2 3 4
El Estado delegaba en el Frente de Juventudes la educación política, física y deportiva; la formación del hogar para las niñas, la organización de campamentos, colonias, albergues, cursos…5
En el capítulo de responsabilidades, el Delegado Nacional del Frente de Juventudes era designado por el Jefe Nacional del Movimiento, y la Regidora Central de la Sección Femenina, por la Delegada Nacional, debiendo ser aprobado el nombramiento por el secretario General del Movimiento, y dependiendo del Delegado Nacional el nombramiento de los Mandos de la Regiduría Central de la sección Femenina. 6
El Delegado Nacional del Frente de Juventudes designaba un secretario y un Administrador Nacionales, así como los Mandos y Asesores Nacionales que consideraba necesarios.7 8 9
Posteriormente, en 1a nueva ordenación de 29-4-1944, se concedía al Jefe Nacional del S.E.U. la segunda jerarquía del Frente de Juventudes, siendo designado del mismo modo que el Delegado Nacional del Frente de Juventudes.10
La tercera jerarquía sería el Secretario General, y sus funciones serían las de coordinar y vigilar la marcha de las secciones y departamentos.11
La relación con el Estado viene marcada en el artículo 27 de esta última ley citada y será forzosamente por intermedio de la Delegación Nacional y por conducto de la secretaría General del Movimiento.12

En su relación con otros movimientos juveniles


Si bien es cierto que el Frente de Juventudes ha sido el movimiento juvenil más importante en la historia de España, tanto por la cantidad de militantes como por el número de campamentos y otras actividades desarrolladas a lo largo de su historia, no es menos cierto que las prácticas de montaña, y más específicamente campamentales se venían desarrollando desde tiempo atrás, tanto en nuestra Patria como fuera de nuestras fronteras, por otros movimientos juveniles, a los que brevemente voy a referirme a continuación.
Movimientos juveniles españoles
La técnica de acampada comenzó a practicarse en España hacia 1893, con la creación del Centro Excursionista de Cataluña13, que el 23 de Junio de 1905, adquirida su primera tienda de campaña, la instaló en el Pla dels Estanyols (Canigó), con seis acampados14.
En la Renclusa se celebra el primer centenario de la ascensión al Aneto. Se celebra el primer campamento de alta montaña de la Federación Española de Montañismo en los Picos de Europa, y el segundo en Collado Jermoso15
Si en cuanto a campamentos y actividades de montaña podemos citar como pioneros a los montañeros del CEC, en lo tocante a colonias de verano podemos citar a las filantrópicas Sociedades de Colonias Escolares de Vacaciones, que comenzaron muy tímidamente su actividad en España hacia 1890, costeando a unos niños unas semanas veraniegas en la playa, a expensas de cada sociedad particular, que siempre era promovida por algún mecenas con más voluntad que medios.16
Finalmente, dentro de los movimientos juveniles españoles, y ciñéndonos al momento más álgido de los mismos, que coincidió con la etapa de pre-guerra civil, podemos destacar tres sectores:


  • El asociacionismo religioso, representado por Acción Católica, que movilizaba sectores testimoniales, con escasísimas apariciones en público, por razones obvias de persecución religiosa.

  • Los Exploradores de España (versión española de los Boy-Scouts), que aparecieron en 1920 y alcanzaron su apogeo en la época de la Dictadura del General Primo de Rivera, en los años 1928-1929.

  • Secciones juveniles de partidos. Aparecieron en los marxistas, así como en el Carlismo y en la Falange, durante la Segunda República. No debemos olvidar que la Falange, en sí, era un movimiento juvenil.

Comenzada la Guerra por unos llamada Civil y por otros de Liberación, la Organización Juvenil de Falange Española de las Juntas de Ofensiva Nacionalsindicalista, aglutinó a la juventud, evitando con ello, quizá, llamamientos a filas similares a los de la quinta del biberón, realizados en la llamada zona roja, así como el exilio de niños llevado a cabo por las autoridades de la República. (Se calcula en unos 12.000 los evacuados por medio de Socorro Rojo Internacional; 10.000 más a través de la Federación Nacional de Pioneros, y unos 8.000 por intermedio del Comité Auxiliar de Niños)17


Con los niños que quedaron en la llamada zona roja, se nutrieron diversas asociaciones, la más famosa de las cuales era las Juventudes Socialistas Unificadas, compuesta por socialistas y comunistas, a partir de 1936, y otras, como la Juventud Nacionalista Vasca, ninguna de las cuales, al parecer, realizó actividades destacables, y que desaparecieron en Abril de 1939, tras la victoria militar de las tropas nacionales, que merced al voluntariado y a la gran cantidad de desertores del bando contrario que las nutrió, no se vieron en la necesidad de adelantar quintas.
Las secciones juveniles de los partidos de la llamada zona nacional, así como los Exploradores de España, cuyos mandos, por lo general eran mandos militares preocupados por el mundo juvenil al estilo de Baden Powell18, se integraron en las OOJJ, llamada en esos momentos Obra Nacional de Juventudes y Legión de Flechas.
La entidad que de modo inmediato alcanzó la Organización Juvenil19 provocó la anexión de las otras organizaciones. Sin embargo no conocieron prohibición explícita, encontrándonos con la permanencia independiente del Centro Excursionista de Cataluña y del Club Catalán de Camping.
Las prohibiciones existentes se ceñían a las asociaciones de carácter político, antinacional o internacionalistas, dependiendo esta decisión, en último extremo, de instituciones ajenas al Frente de Juventudes, el cual, en el capítulo VIII de su Ley Fundacional, asume la existencia de otros campamentos.20
En 1939 se inicia la reorganización de los Exploradores de España por parte de una Comisaría Nacional Provisional.
No obstante, el 22 de Abril de 1940, el Ministerio de Gobernación dispone la suspensión de actividades de la Asociación Nacional de Exploradores, que volvió a resurgir en 1950 bajo el nombre de Comisión de Reorganización del Escultismo Español.
El 31 de Marzo de 1968 celebró su Tercera Asamblea Nacional en Zaragoza, donde el Ilustrísimo Señor Arzobispo dirigió la palabra, ofreció su apoyo y bendijo al Movimiento Scout.21


Movimientos Juveniles Extranjeros
La Sociedad Industrial rompe con toda una serie de esquemas sociales que hasta el momento habían informado la convivencia humana. Dichos esquemas son suplidos por el asociacionismo o por las bandas en el campo juvenil.
Ante este fenómeno, la Iglesia reacciona a mediados del siglo XIX y crea sus propios organismos. Así, en 1855 nace en Inglaterra la Asociación Cristiana de Jóvenes Hombres mientras en Italia el Oratorio Festivo y en Francia, impulsada por Albert de Munt, Acción Católica, habían nacido en 188022.
En 1896, impulsado por Hoffman Folkesamb, se crean las wandervogël alemanas, a los que sigue, en 1877, y en Inglaterra, los Boy Scouts, impulsados por el general Roberto Baden Powell.
Estas asociaciones realizaron sus primeros campamentos en 1907.23
Estos movimientos, si bien fueron los primeros en imprimir carácter a la educación por el juego y por la convivencia, se diferencian del Frente de Juventudes (así como de los movimientos surgidos tras la Primera Guerra Mundial), en el naturismo de los primeros, en el goce de la actividad por la actividad, frente a la voluntad de los segundos en imprimir un carisma y una fe a la juventud.
El primer movimiento de este tipo fue creado en Rusia, en 1918, por decisión del Congreso Bolchevique, y recibió el nombre de Konsomol.
Pocos años después, Alemania creó la Hitler Jugend, e Italia la Giuventu Italiana del Litorio, u Obra Nacional Balilla, ambas en 192624
Todas ellas, así como las Mocedades Portuguesas, la Organización para el Trabajo de la Juventud Rumana, la Levante húngara, etc., fueron ideadas para tutelar veranos de jóvenes, impulsar las actividades deportivas, recreativas y de aire libre, siempre bajo el porte militar.

Relaciones del Frente de Juventudes con otros movimientos juveniles europeos
Si bien política y organizativamente el Frente de Juventudes se consideraba un movimiento netamente español, no debemos olvidar sus relaciones dentro del ámbito internacional, y especialmente, por su cercanía, el europeo.
Como primer dato destacable, señalar el viaje que realizaron 400 flechas y 200 flechas azules, huérfanos de la revolución y de la guerra, en el mes de Julio de 1937 a Italia, así como el iniciado en Sevilla, rumbo a Alemania, por parte de una centuria de flechas, el 27 de Agosto de 1938.25
Ya en el terreno puramente campamental, remarcar los campamentos celebrados el año 1942 en El Escorial y en Fuenfría, en Benicasim, a los que asistieron respectivamente 38 muchachos alemanes, 25 italianos, 100 del Marruecos francés (al primero), y 29 chicas alemanas, 28 francesas, 25 portuguesas y dos grupos de otras tantas chicas provenientes de Italia y Marruecos.26
Ese mismo año de 1942, el 17 de Agosto, el Papa Pío XII recibía a 30 cadetes montañeros, treinta del aire y 30 flechas navales de Huelva, que habían convivido con muchachos italianos en campamentos de la Giuventu Italiana del Litorio 27.
Pero los contactos no se limitaron a los realizados con la Alemania nazi y la Italia Fascista. Muy por el contrario, acabada la II Guerra Mundial, la estructura del Frente de Juventudes sufrió una sacudida similar a la del resto de la sociedad española, y se realizaron diversos intercambios con las juventudes de los nuevos señores de Europa.
No obstante, no es hasta la década los años 60 cuando, desaparecidas las Falanges Juveniles de Franco y creada la Organización Juvenil Española, se realizan experiencias como los Encuentros Juveniles Europeos o el Campamento Európolis, celebrado en 1968 en las instalaciones de Los Palancares (Cuenca), segunda edición del celebrado en Hober Meissner (Alemania) en 1967.28
En América se puede citar como obra del Frente de Juventudes la labor realizada en la República Dominicana por el padre Julio Ferrero, antiguo instructor de la O.J. y entusiasta de los campamentos, el cual envió a España muchachos del país hermano que posteriormente aplicarían al otro lado del Océano los conocimientos adquiridos en éste.29
Las experiencias internacionales (las mantenidas con Hispanoamérica no son experiencias internacionales), no obstante, me atrevo a afirmar que se enmarcaban en el terreno de la frialdad; si en los primeros tiempos era con los movimientos fascistas y nazis, a los que según testimonios se les condecoraba con chapas de chorizo, en la etapa posterior fue con los muchachos de los países vencedores de la Segunda Guerra Mundial con quienes se produjo el desencuentro.
Con los primeros, especialmente con los alemanes, se chocaba por su exceso de militarismo, y con los segundos por el exceso de campismo, que asombraba a los muchachos españoles, acostumbrados a vivir en el Campamento como en un lugar de formación más que de recreo.
Experiencias como las vividas en el Campamento Ras El Ma (Marruecos), en 195729, donde los acampados recibían diariamente dos botellas de Coca-Cola regaladas por los norteamericanos y que dejó de ser suministrada cuando los representantes de EEUU tuvieron que abandonar el campamento, es una muestra más de la debilidad de éstas experiencias, proveniente, no de las actuaciones concretas de ninguna representación, sino más bien de la falta de fe por parte de todos.
No obstante, no todo fue negativo. Ahí está la construcción de una capilla a la Virgen en la Alta Saboya, o el campamento Európolis antes citado.
Por otra parte, si bien ya se desdibujaba el espíritu campamental de la primera época, tenemos otras muestras de convivencia internacional tales como enfrentamientos deportivos, excursiones, fiestas, visitas culturales, etc., que se celebraban en los Encuentros Juveniles Europeos en la década de los 70.
Estos Encuentros estaban pensados para jóvenes de 16 a 25 años, y llevaron a los jóvenes españoles hasta lugares como Burgfeuerstein (a 50 Km. de Nuremberg), Noer (Mar Báltico), Colonia, Kiel, etc., completando las actividades citadas más arriba con prácticas de espeleología, navegación a vela o aprendizaje de idiomas.30
Finalmente, los Campos de Trabajo ultimaban este intento de hermanar las juventudes españolas con las juventudes europeas, y que completaban la tarea iniciada por las Falanges Juveniles, tanto en el campo de la repoblación forestal como en el de las excavaciones arqueológicas o la apertura de caminos.
Los Campos Internacionales de Trabajo, según José Antonio Sequi Alpuente31 debían tener como finalidad básica seis aspectos principales:

  • Afirmación entre los pueblos.

  • Creación y desarrollo de la comprensión internacional.

  • Estudio y conocimiento de la realidad socioeconómica y política del lugar de ubicación del Campo.

  • Contribución a la realización de obras eminentemente sociales con repercusión directa y generalizada.

  • Auténtica relación de los voluntarios con la población, así como los dirigentes del Campo con las instituciones oficiales y privadas.

  • Estudio y planificación de las actividades a realizar por los propios voluntarios, con una actuación motivadora por parte del Jefe del Campo y sus adjuntos.

A pesar de todo, esta etapa campamental ya había perdido la profundidad de que hacía gala en los primeros tiempos, ya fuese con muchachos españoles, marroquíes, saharauis o guineanos.



Influencia de los Movimientos Juveniles Europeos en la ideología pedagógica del Frente de Juventudes
Dice Aldo Agazzi32 que el escultismo fue una llamada a los sentimientos de honor, de caballerosidad, camaradería, orgullo, deseo de actuar con responsabilidad, de vivir al aire libre, típicos del muchacho que entra en la pubertad y atraviesa la adolescencia. No es propiamente un método escolar, es mucho más: es un sistema de vida, unido con una especial técnica y didáctica formativa, que se resume en la espontánea aceptación de una ley, en una obligación solemne confirmada con una promesa continuamente renovada. Es decir, se trata de un método educativo del que la misma escuela puede sacar fecundas enseñanzas, que forma a unos hombres, mediante el conocimiento verdadero del niño.
Este método evita tanto la comunidad uniforme como el individualismo antisocial: se basa en secciones de pocos elementos que se pueden conocer singularmente; la unidad es la patrulla de 6-8 niños o niñas, dirigidos por un jefe responsable. Cuatro o cinco patrullas forman una sección confiada a un instructor o guía, que debe ocuparse individualmente de cada scout, con espíritu de fraternidad.
Los fines a conseguir son la adquisición de un sentido viril y responsable de la vida; el espíritu personal de iniciativa y de invención; la salud, la energía física, la alegría de vivir; el amor y la ayuda al prójimo. Y esto no por medio de una enseñanza preceptiva, sino por medio de la virtud y del esfuerzo personal, con los ejercicios al aire libre, con los juegos colectivos, con la vida en el bosque, con la búsqueda de huellas y de senderos, de modo que la inteligencia, el espíritu de observación, la camaradería y la fuerza de carácter se ejerciten y se formen con naturalidad.
La ley del explorador comprende diez artículos: Un scout tiene una sola palabra y es un hombre de honor.- Es sincero, leal y justo.- Es útil y hace todos los días una buena acción.- Sabe elegir los amigos y es amigo y hermano de todos.- Es educado y respetuoso, bueno para con los animales.- Sabe obedecer y aceptar la responsabilidad.- Crea a su alrededor una atmósfera de buen humor, sabe sonreir y silbar en las dificultades.- Es sobrio, enérgico y ahorrativo.- Es puro en el cuerpo, en los pensamientos, en los actos, en las palabras.
En 1952 el movimiento estaba difundido por 52 naciones, con cinco millones y medio de adheridos. No existe en los países con regímenes totalitarios.
Como veremos en el desarrollo de las diversas etapas del presente trabajo, el Frente de Juventudes perseguía ideales similares a los apuntados y, quizás, corregidos y aumentados.
Es conveniente tener presente que quienes impulsaron y desarrollaron el Frente de Juventudes eran antiguos miembros del escultismo español que, en el Frente de Juventudes, impulsaron sus principios pedagógicos.
Por otra parte, los movimientos juveniles tienen entre sí características muy comunes, siendo el fin perseguido objeto específico de la ideología que impulsa a cada uno de ellos, y no es ningún secreto que el Frente de Juventudes era un movimiento Nacional-Sindicalista.
Esos fines comunes pueden extractarse en los siguientes33:

  • Hallar una ocupación de los socios, evitando la masificación (peligro y evidencia en la sociedad actual).

  • Buscar al aire libre expansión física y psíquica de la personalidad.

  • Favorecer la integración: realizar actividades colectivas que serían imposibles de ejercitar individualmente. Facilitar el protagonismo juvenil: los jóvenes son, en ellos, sujeto y fin, no meros objetos.

  • Discreta actuación de los adultos: dueños sólo de la responsabilidad esencial de las organizaciones.

  • Selección de minorías con potencial capacidad directiva y su formación valiosa.

  • Cultivo entusiasta del espíritu deportivo. Promoción de servicios higiénico-sanitarios de protección de la juventud. (En nada parecido al póntelo - pónselo y similares).

  • Guía en la orientación y formación profesional.

  • Fomentar la responsabilidad ante los deberes políticos y sociales fundamentales y trascendentales. (Evidentemente enfrentado al actual concepto de derechos políticos y sociales).

La defensa de todos estos conceptos, encaminada a la formación de una sociedad libre y justa, pretendía imprimir en el espíritu de los educandos la responsabilidad social, la comprensión de que para llegar a la consecución de la Justicia Social, más que exigir la misma a un ente abstracto, lo que correspondía era exigírsela a sí mismo para con los demás.


La comprensión del propio deber; la autoexigencia para consigo mismo y para con los demás, era la garantía necesaria para conseguir una sociedad libre y justa.
El protagonismo de los jóvenes, no como seres incapacitados que deben recibir todo de los demás, sino como personas que deben formarse para la consecución de un mundo mejor. Protagonismo en la realización de los objetivos; protagonismo en brindar ayuda; protagonismo en ser mejores que los demás, no en el sentido crematístico de la palabra, sino en el sentido espiritual de la misma.
Principios radicalmente opuestos a los imperantes en la sociedad actual. Principios que fueron erradicados por una sociedad de consumo, siempre tan despreciada y combatida en el seno del Frente de Juventudes.




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