Building identities: the adaptation process of adolescents from inmigrant families



Descargar 58.5 Kb.
Fecha de conversión29.04.2018
Tamaño58.5 Kb.
Vistas78
Descargas0

PROJECT TITLE: BUILDING IDENTITIES: THE ADAPTATION PROCESS OF ADOLESCENTS FROM INMIGRANT FAMILIES



SUMMARY:

This research project tries to analyze the adaptation processes of adolescents arising from inmigrant families. Its main aim is to build a taxonomical model of the most significant ways of tranisition and adaptation to the host society. Biculturalism and adolescent-parents disagreements make these processes peculiar in comparison with those of the native-born adolescents coming from native families. The main thesis underlying this assumption is that ethnicity may impact upon the life course in the same way as do other ways of differentiating between groups, such as gender or age). Nevertheless, there are considerable challenges in making comparisons on the basis of ethnicity. Ethnic identity is a complex and dynamic concept encompassing ideas such as a shared past, language, identification with a specific religion and a distinctive culture. How people define their ethnicity may vary according to time and context. The relationship between ethnicity and self identity is not static and may assume greater or lesser importance at different points in the life course. From a comparative standpoint special attention will be paid to the case of adolescents coming from former Spanish migrant families retuirning to Spain.





2. INTRODUCCIÓN

Conforme a la progresiva caracterización de España como país receptor de inmigración, estamos asistiendo a la progresiva implantación en España de una general, pero erróneamente, llamada “Segunda Generación” que ya ha sido analizada con mayor profundidad en otros países de nuestro entorno (Esser, 1991; Minces, J., 1997) y más distantes (Portes, 1996). En los estudios realizados en estos países de mayor tradición receptora de inmigración, han sido varias las razones que han hecho que la importancia del fenómeno haya ganado visibilidad e interés, tanto desde el punto de vista de la atención mediática como desde el de la acción de las políticas públicas. En algunos casos, la razón ha venido dada por conflictos que han puesto en evidencia las limitaciones del ciclo esperado de asimilación (caso de Francia); en otros casos, por saltos cualitativos en la composición demográfica según origen étnico (caso de los Estados Unidos tras el último censo y el aumento de los latinos) o por las excesivas estrecheces de las adscripciones étnicas de las categorías oficiales que cada vez sirven menos para dar cuenta de variabilidad y multiplicidad de situaciones adscriptivas y criterios de pertenencia desarrollados por los más jóvenes descendientes de los otrora inmigrantes (caso del Reino Unido y los Estados Unidos). Estudios comparativos como los desarrollados por el equipo de Alejandro Portes en los Estados Unidos han mostrado además, que los hijos de las generaciones de inmigrantes más recientes presentan características socioculturales distintas a los de generaciones anteriores, lo que es una razón más para exigir una mayor profundización en su comprensión.



Aunque el contexto norteamericano difiere notablemente del europeo, es de señalar que las líneas abiertas en ese contexto profundizan el procesos que sirven de referencia, como se infiere del informe del Centro Pew de Estudios Hispanos -titulado "El ascenso de la segunda generación"- , que calculó que para 2020 casi la mitad del crecimiento de la población latina en EU provendrá de la segunda generación, es decir de los hijos e hijas de inmigrantes recientes. A los efectos de este estudio, dirigido por Robert Suro del Centro Pew y el demógrafo Jeffrey Passel, del Instituto Urbano, se consideró como "primera generación" a todas las personas nacidas fuera de EU y sus territorios, y que pueden ser ciudadanos naturalizados, inmigrantes documentados o indocumentados. La "segunda generación" la componen quienes habiendo nacido en EU y siendo por lo anto ciudadanos estadounidenses por nacimiento, son hijos de padre o madre nacidos en el exterior. De acuerdo con este estudio, la "segunda generación" representará, en siete años, uno de cada nueve niños y niñas en edad escolar en el país. La influencia creciente de los miembros de la segunda generación, que serán más numerosos que sus padres y madres en dos décadas, modificará el perfil de la vida hispana en EU. El informe vaticina que todas las generaciones de latinos tendrán un impacto inmenso sobre las escuelas y el empleo debido a la alta tasa de nacimientos, ya que otros grupos étnicos no crecen tan rápidamente, y porque la inmigración continuará a un ritmo alto.

Como antecedente de alcance europeo, merecen especial atención dos proyectos. El proyecto CHIP (Child Inmigration Project) ha estudiado con detenimiento la situación de esta segunda generación, analizando y comparando su «calidad de vida» en seis países (Bélgica, Grecia, Italia, Francia, Suiza y el Reino Unido). Quería ver sobre todo el impacto de las políticas de educación sobre la integración, así como la relación entre las actitudes de ciertos factores (educadores, trabajadores sociales, policías, etc.) y el grado de integración. En su opinión, la problemática de las jóvenes generaciones puede ser muy diferente según se trate de niños que hayan cursado el ciclo escolar en su país de origen, hayan nacido en el país de acogida o hayan llegado muy pequeños, pertenezcan a una familia establecida recientemente o instalada desde hace muchos años. Por su parte, el Proyecto EFFNATIS, sobre las políticas europeas relacionadas con los inmigrantes de segunda generación o hijos de inmigrantes, coordinado por la Universidad de Bamberg y con colaboración de centros de estudio en Francia, Inglaterra, Holanda, Suiza y Finlandia (Effectiveness of national integration strategies towards second generation migrant youth in a comparative European Perspective). 1998-2000 (Comisión Europea DGXII. Targeted Socio-Economic Research Programme), (Coordinado por el EFMS de la Universidad de Bamberg: http://www.uni-bamberg.de/projekte/effnatis). El objetivo de este estudio era hacer un examen comparado del modo como evolucionan generacionalmente los colectivos de inmigrantes y fue voluntad de los organizadores el extender el estudio, que se centraba en los países Centroeuropeos de mayor tradición migratoria, al conocimiento basado en fuentes secundarias de las situaciones incipientes que se dan en los países mediterráneos y en otros de inmigración reciente. Uno de los resultados de esta investigación más dignos de subrayarse es el de la gran semejanza de las líneas de evolución de los colectivos en los distintos países, pese a las notables diferencias que existen entre los modelos de integración que cada uno preconiza. Francia, por ejemplo, parecía ofrecer un sistema de educación que integra bastante bien a los jóvenes inmigrantes; en efecto, las diferencias de resultados universitarios entre estudiantes de origen extranjero y autóctonos son más reducidas que en otros países, lo que no evita que el desempleo de los jóvenes siga siendo elevado, mucho más elevado que en Alemania. ¿A qué se debe esto? Se supone que el sistema francés, más académico, está menos adaptado a la realidad laboral que la enseñanza alemana, más orientada a la inserción profesional. No obstante, en el Reino Unido la búsqueda de empleo se vuelve más difícil para la segunda generación: tres cuartas partes de los jóvenes británicos trabajan mientras que la mayoría de los indios y de los paquistaníes están desempleados. En cualquier caso, parece como si la dinámica interna con que evolucionan los inmigrados impusiera una similitud de fondo, que emerge a través de los diferentes marcos normativos y las diferentes culturas políticas de los países receptores. Sin embargo, por lo que se refiere a la situación española, ella se caracterizaba en el año 1999, en que se realizó la recogida de datos, por una presencia todavía muy reducida en nuestro país de la generación de los hijos de los inmigrantes y se hacía notar una gran dispersión en las incipientes medidas que se estaban tomando respecto de ellos. El gran aumento de las cifras de hijos de inmigrantes habido en España durante los últimos dos años hace conveniente el prestar una mucho mayor atención a esta problemática.

En nuestra comunidad científica, algunos, aunque todavía escasos, trabajos han llamado la atención sobre la importancia de nuestro objeto de investigación, aunque por lo general han estado muy limitados a contextos geográficos muy concretos (Simón, 1997; Casas, 2000; Moreras, 2000; Cot, C. 2002) o espacios institucionales limitados, como todos los referidos a la experiencia educativa (Besalú, 2002; Colectivo IOE, 1999; Terrén, 2001) y sólo ocasionalmente han tenido como referencia la experiencia de hijos de emigrantes españoles que retornan a España (Torres y Ortega, 1999), un aspecto en el que este proyecto profindizará, dada su relevancia para el caso de Galicia, donde se ubica el centro del equipo. Algo parecido ocurre en un país de historia migratoria muy similar a la española como es Italia, con cuya situación mantenemos contacto a través del equipo de Carlos Barbé en la Universidad de Turín (Barbé y Olivieri, 2002).



Otros estudios realizados en España (Moreno Ródenas, 2002) apuntan que en el fenómeno migratorio ya se registran los primeros conflictos entre padres e hijos. Si la primera generación trata de mantener su cultura de origen, la segunda esta más integrada culturalmente, pero más inadaptada socialmente. La primera generación ha tenido dificultades de adaptación cultural, habla el idioma con dificultad siguiendo aferrada a sus costumbres, por el contrario los adolescentes están mucho más integrados y en conflicto frecuente con sus padres, una constatación de ello son las continuas perdidas de respeto hacia los mayores (tanto en familias musulmanas a pesar del principio de autoridad como en familias latinoamericanas, etc…), se sienten más libres en una sociedad en la que tienen que dar menos explicaciones. En el caso de adolescentes de origen africano se sienten ya pertenecientes a esa cultura, han sido educados aquí pero tampoco se sienten europeos y chocan con sus familias. En cuanto a las chicas sobre todo las que su origen proviene de sociedades tradicionales lo pasan mal, a veces sufriendo procesos psicológicos desquiciantes. El conflicto a veces se centra en las relaciones con españoles sobre todo cuando de novio se trata, llevar ropa ajustada o corta, oponerse a la boda que ha elegido el padre, etc… lo que provoca continuas peleas que hacen que salga de la casa familiar. Una estrategia desprovista y aceptada, muy propia de la joven magrebí, deseosa de alcanzar mayor libertad pero sigue viviendo con su familia es la mentira (juzgada en términos morales) o más bien la omisión o la deformación de la realidad para esconder hechos y gestos inaceptables en su medio de origen. Es el descubrimiento de una estrategia con todo lo que esta implica de artimañas, manipulaciones, cálculos constan tes de la joven para elaborar sus alianzas con los miembros de su familia que pueden asegurar su credibilidad etc. Permaneciendo en el seno de la familia y del grupo étnico, este camino hacia la enmacipación es muy difícil pero así se evitan las rupturas afectivas y la muerte social. Estos jóvenes suelen adherirse a ciertos valores de la sociedad de acogida, al mismo tiempo que permanecen fieles a sus orígenes, con éste mecanismo aceptan los desajustes y tensiones que provoca el cambio cultural. Esta estudio señala como puntos a desarrollar el hecho de que la integración de esta segunda generación a menudo provoca desequilibrios personales de consideración y el que, en general, lo más atractivo de la cultura dominante suele ser el consumo, especialmente significativo en las mujeres, pues la forma de vida de las mujeres españolas les resulta muy atractiva. Aunque no cuantifica las deseabilidades más relevantes, apunta algunas como : volver a su país de origen solo si tuvieran un buen salario; regresar a su país en las vacaciones, pero no quedarse; oponerse al modo de educación de las chicas en el Magreb, pero siguiendo fieles a sus principios, por ejemplo el de la virginidad de las mujeres; y el disfrute de un ocio occidentalizado. Nos incumbe especialmente el hecho de que se constate que la adolescencia suele ser conflictiva fruto de la situación citada. Se produce un refuerzo de las representaciones culturales, por ejemplo la función que ejercen las instituciones, en el caso de la escuela la formación de una memoria colectiva única del mundo occidental. No obstante en situaciones de aculturación generan estrategias para preservar sus identidades. A menudo se comportan de manera diferente en el exterior, que en casa. Suelen elegir elementos valorizantes de sus dos culturas que les interesan para enfrentarse al ámbito familiar. Estos puntos seenmarcan el cuestión teórica que Moreno llama la “disglosia cultural” (situación culturalmente esquizoide que se produce en muchos jóvenes inmigrantes actuando de forma diferente en su medio familiar y fuera de éste).

La peculiaridad de las expectativas y demandas incorporadas al horizonte de vida de los adolescentes que crecen en familias inmigradas constituye una nueva dimensión de estudio del fenómeno migratorio a medida que éste se va constituyendo en una parte importante en una migración de poblamiento o asentamiento. En correspondencia con ello, la experiencia de acogida que desarrolla una sociedad receptora debe enriquecer y ampliar las actitudes e imágenes que ha construido en torno a las primeras generaciones con el conocimiento detallado de esta nueva presencia. Ahora no se trata tanto de conocer individuos (más o menos homogeneizables bajo categorías muy dependientes de la ocupación laboral o la legalidad) cuanto de conocer familias y otras redes de socialización que suministran a los individuos más jóvenes el capital social sobre el que construyen sus trayectorias biográficas. Así, familia, escuela y redes comunitarias -en mayor o menor medida vinculadas a la etnicidad- son, sin duda, los grandes referentes socializadores de nuestra investigación, lo que vincula nuestro objeto de estudio a cuestiones de prioridad reconocidas en el apartado 2.2. de los objetivos específicos del Plan Nacional 2004-2007. Pero, así como la experiencia educativa tiene ya una cierta solidez como campo de estudio, no la tiene tanto el estudio de las familias inmigrantes, sobre todo desde el punto de vista de cómo su asentamiento va parejo a la consolidación o redefinición de un proyecto migratorio (Izquierdo, 2000) que, aunque no es heredado, si es vivido por los hijos. Aunque éste es sólo un objetivo secundario en nuestro proyecto, parece que el estudio de las expectativas y proyectos de los hijos puede, pues, ofrecer una nueva perspectiva para comprender mejor la trayectoria de asentamiento de las familias inmigrantes, incluyendo entre ellas a las familias emigrantes retornadas.

La inconveniencia anteriormente referida de catalogar a los hijos e hijas de estas familias como “segunda generación” es algo tan asumido como lo es también la falta de acuerdo en un etiquetaje definitivo (véanse las fórmulas utilizadas en los títulos de los trabajos referenciados), lo que ofrece ya una idea de dificultad de conceptuar el fenómeno, pues los perfiles y situaciones que debe cubrir son muy diversas (desde el nacimiento o la pronta venida –la llamada “generación y media-, hasta los hijos de matrimonios mixtos, pasando por las muy heterogéneas relaciones que pueden darse entre las familias y las eventuales comunidades étnicas). Analizar esta dificultad y elaborar una propuesta teórica constituye uno de los objetivos del proyecto, plenamente enmarcado en los objetivos específicos señalados por el vigente Plan Nacional de Investigación (apartado 2.2.). Para ello, el equipo cuenta ya como base de partida con el trabajo sobre la complejidad inherente a los procesos de construcción identitaria realizado por uno de sus investigadores (Terrén, 2002) y con el realizado por otros miembros desde la perspectiva del proyecto migratorio (Veredas, 1999), además de con estudios realizados en otros países que comparan los procesos de construcción identitaria de los inmigrantes con los de sus hijos (Barou, 1998). Uno de los resultados más esperados de esta dimensión del proyecto, en la línea ya abierta por estudios realizados en otros países (Minces, 1997; Trueba, 1995; Suárez-Orozco, 1998) y en el nuestro (Juliano, 1998), es contribuir a restar negatividad a la problematicidad con que se experimenta este proceso en los jóvenes procedentes de la inmigración. Y ello por dos razones. Una, porque no hace sino mostrar de forma más manifiesta o más visible lo que en el fondo constituye una característica de cualquier proceso de construcción identitaria (mucho más complejo e incierto de lo que habitualmente se supone, como ha mostrado en el contexto del análisis de las trayectorias vitales y la forja de las biografías Gil Calvo (2002)). La otra, porque si algo destaca en ese proceso es su manifiesta flexibilidad. Esta flexibilidad, entendida en el marco de lo que el equipo de Carlos Barbé en Turín denomina la “proyectualidad”, además de cuestionar el esencialismo con el que a veces se tiende a hacerlos dependientes de una identidad heredada (lo que frecuentemente significa hacerlos herederos de una cierta incapacidad para la integración), debe ser considerarse en el mismo sentido positivo en el que se considera hoy la flexibilidad en el contexto de los mercados de trabajo y las trayectorias sociolaborales.

Sin duda, el conocimiento exhaustivo de este fenómeno es fundamental para conocer no sólo las características de este sector de la población joven (sus expectativas, sus vinculaciones con las sociedades y culturas de la que proceden sus familias, etc.), sino la forma en que su presencia va a impactar en la demanda de educación, ocio y de puestos de trabajo. Pero el estudio de las perspectivas de incorporación de los adolescentes procedentes de familias inmigradas proporciona también un campo de trabajo empírico decisivo sobre el que probar las diferentes hipótesis teóricas que compiten en la interpretación del curso de la integración de las poblaciones provenientes de la inmigración a través de las sucesivas generaciones.

En esta cuestión, el punto crítico estriba en poner a prueba la tesis clásica de la asimilación cultural, cuyos orígenes se remontan al estudio de los descendientes de inmigrantes de origen europeo a los Estados Unidos y cuyas exposiciones centrales pueden encontrarse en autores de referencia como Park, Parsons o Gordon (puede verse sobre ello Terrén, 2002b). Sin embargo, frente a la inevitabilidad de la asimilación a través de un constante y hasta cierto punto unilineal proceso de uniformización cultural, la literatura científica más reciente y más atenta al fenómeno de las nuevas generaciones (Trueba, 1998; Suárez-Orozco, 1998; Back, 1996), parece mostrar un escenario de transición más complejo, fundamentalmente por tres razones: por la propia fragmentación del mercado de trabajo y, en consecuencia, de los horizontes de vida laboral que presenta ante los jóvenes la nueva economía de la flexibilidad; por el efecto conjunto de distancia cultural que generan las tradiciones religiosas de raíz no cristiana y los rasgos de etnicidad visible que traen consigo los nuevos flujos migratorios procedentes del Tercer Mundo; y, junto a ello, por el cambio en el sentido y la intensidad misma con que es vivida la experiencia de emigrar en el contexto de la transnacionalidad permitida por las nuevas tecnologías de la comunicación que acompañan al actual ciclo migratorio (Basch, 1995; Wong, 1997), lo que, como sugiere Barbé, permite procesos identitarios menos rígidos y elecciones de pertenencia menos dramáticas. Nuestra hipótesis de partida se enmarca en este propuesta y de ahí el objetivo de dibujar un mapa que recoja la pluralidad de itinerarios percibidos por los adolescentes procedentes de las familias inmigradas en función de una serie de variables que, a la vista de los estudios referidos, consideramos en principio relevantes, como son: la antigüedad de la cadena migratoria a la que se vinculó la familia o su pionero y las redes sociales en que se enmarca su vida cotidiana, la relación de su actividad laboral con enclaves de economía étnica, la presencia de referentes instalados fuera de dichos enclaves, la experiencia escolar y el género, los lazos afectivos con los iguales autóctonos y los canales de participación y ocio.
BIBLIOGRAFÍA RELACIONADA Y CITADA:
Back, L. ( 1996), New ethnicities and urban cultura: racisms and multiculture in young lives, Londres: University college.

Barbé, C. y Olivieri, M. (2002), “Scuola, tensión identitarie, progetti migratori ed inserimento dei migranti” en Delle Donne, M. (ed.), Male-detti stranieri, Roma: Ediesse.

Basch, L. et a. (1995), From migrant to transmigrant: theorising transnacional migration”, en Anthropological Quarterly, 68(1): 48-70.

Barou, J. (1998), “Identité, inmigration, intégration”, en Recherche social, 147, 32-43.

Besalú, X. (2002), “Los procesos de escolarización de los hijos de familias inmigradas. Un estudio de casos”, en OFRIM, 10: 65-78.

Casas, M. (2000): Fills de l’inmigració. Segona generación d’inmigrants marroquíes a B a rcelona. Asociación Sociocultural Ibn Batuta, Fundacio Jaime Bofill, 2000.157 (inédito).

Colectivo IOE (1996), La educación intercultural puesta a prueba: hijos de inmigrantes marroquíes en la escuela, CIDE-Universidad de Granada.

Cot, C. (2002), Familias marroqueses i educació dels seus fils als Baix Empordá, Ajuntament de la Bisbal, Gerona.

Esser, H. (1991), “The integration of second generation inmigrants in Germany: an explanation of ‘cultural differences’, en Sigel, R. Y Hoskin, M. (eds.), Education for democratic citizenship: a challenge for multiethnic societies, Hillsdale (N.J.): Elsbaum, 45-70.

Garreta, J. (2003a), La integración sociocultural de las minorías étnicas (gitanos e inmigrantes), Barcelona: Anthropos.

Garreta, J. y Levot, N. (2003b), El espejismo intercultural. La escuela de Cataluña ante la diversidad cultural, Centro de Investigación y Documentación Educativa, Ministerio de Educación, Cultura y Deporte., Madrid. Gil Calvo, E. (2002), Nacidos para cambiar, Madrid: Taurus.

Izquierdo, A. (2000), “El proyecto migratorio y la integración de los extranjeros”, Estudios de juventud, 49.

Juliano, D. (1998), “Inmigrantes de segunda. La adscripción étnica asignada”, en Santamaría, E. y González, F. (coords.), Contra el fundamentalismo escolar, Barcelona: Virus, 125-138.

Minces,J. (1997), La generation suivante, Marsella: Ed. de l´Aube.

Moreras, J. (2000), “Hijos de padres inmigrantes”, Estudios de juventud, 49

Moreno Ródenas, P. (2002) “Reflexiones en torno a la segunda generación de inmigrantes y la construcción de la Identidad”, OFRIM, junio

Portes, A. (ed.) (1996), The new generation, Nueva Cork: Russell Sage Foundation.

Simon, P. (1997): Itinerario de jóvenes descendientes de la inmigración. La Factoría nº 4, Cornella de Llobregat.

Suárez-Orozco, M. (1998) (ed.), Crossings: Mexican inmigration in interdisciplinary perspetives, Cambridge (Mass.): Cambridge University Press.

Terrén, E. (2001), El contacto intercultural en la escuela, A Coruña: Universidade da Coruña.

Terrén, E. (2002a) “La etnicidad y sus formas: aproximación a un modelo complejo de la pertenencia étnica”, en Papers,

Terrén, E. (2002b), “El análisis de las relaciones raciales en el desarrollo de la teoría sociológica”, introducción a Razas en conflicto :perspectivas sociológicas, Barcelona: Anthropos.

Torres, P. y Ortega, C. (1999), “Hijos de inmigrantes: generación de futuro”, Carta de España, 540, 6-10.

Veredas, S. (1999), “Proyectos y estrategias migratorias de los inmigrantes marroquíes” en OFRIM, junio.

Webislam (2001): Los musulmanes sol o se integran en la segunda generación.WWW.WEBISLAM.COM

Wong, L. (1997), “Globalization and transnacional migration” en Internacional sociology, 3: 5-18



3. OBJETIVOS Y PERTINENCIA DEL PROYECTO

La investigación se considera pertinente por:


-la novedad histórica del fenómeno que se pretende estudiar al contar el país por primera vez con una inmigración asentada con voluntad de permanencia y una descendencia que –nacida aquí o no- crece entre nosotros;

-la oportunidad de una nueva perspectiva de estudio sobre el fenómeno migratorio que supone el analizarlo desde las perspectiva de quienes crecen en un país distinto al de sus padres como consecuencia de la trayectoria de movilidad de éstos;

-las implicaciones para la política pública que alberga el mejor conocimiento de este nuevo segmento de la población juvenil de nuestro país;

-la revisión empírica de la tesis de la progresiva asimilación de las generaciones posteriores a la inmigración, revisión que debe formar parte del acervo científico de un país que comienza a desarrollar un campo de conocimiento especializado e interdisciplinar desde hace una década;

-la posibilidad que permite de poder medir el impacto de variables diferentes en la forma en que construyen su identidad como ciudadanos estos nuevos españoles y de vincularlas a su tipo de voluntad de incorporación, perspectiva de retorno, criterios de pertenencia, etc.

-la posibilidad igualmente de generar un modelo comparativo de alcance global que presente en su conjunto una visión supralocal de las diferentes vías de incorporación de los adolescentes procedentes de la inmigración a la ciudadanía y la vida adulta;



-contribuir con ese modelo a una comparación con países de nuestro entorno, tanto los de mayor como los de menor tradición receptora, con el objeto de poder evaluar las similitudes y diferencias más significativas de los procesos descritos.





Compartir con tus amigos:


La base de datos está protegida por derechos de autor ©psicolog.org 2019
enviar mensaje

enter | registro
    Página principal


subir archivos