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THE HACKER CRACKDOWN

Ley y Desorden en la Frontera Electrónica

Bruce Sterling

ÍNDICE


Introducción a esta edición electrónica en español
Prólogo a la edición electrónica de *The Hacker Crackdown*
Cronología de la Caza de Hackers
Introducción
Primera Parte: REVENTANDO EL SISTEMA
Breve Historia del Teléfono / El prototipo imaginario de Bell / Servicio Universal / Los Chicos Locos y Las Damas de los Cables / Las Comunidades Electrónicas / El Gigante Maligno / El Desguace / En Defensa del Sistema / Autopsia del Fallo del Sistema / Derrumbes en el Ciberespacio /Epílogo Electrónico de *The Hacker Crackdown*, Día de Año Nuevo de 1994

Introducción a esta edición electrónica en español
Tienes en tu pantalla el trabajo voluntario de un equipo de internautas de habla española. Su residencia formal se extiende por España y buena parte de Latinoamérica, pero utilizando Internet hemos podido reunirnos y llevar a cabo la traducción de este texto de Bruce Sterling.
Hace ya tiempo que vimos que el material sobre cibercultura e Internet en español era más bien escaso y pobre. Hay gran cantidad de revistas y libros, pero suelen limitarse a aspectos técnicos y no hay apenas nada sobre los aspectos sociales del ciberespacio. Por ello, dado que conocíamos la obra de Bruce Sterling y la consideramos muy valiosa, nos pusimos en contacto con él para pedirle permiso para traducir The Hacker Crackdown. No nos puso ningún reparo y muy amablemente nos autorizó.
Mediante el boletín de Kriptópolis el grupo inicial de voluntarios –solamente cuatro personas- pudimos juntar finalmente una treintena de voluntarios con lo que pudimos llevar este proyecto a buen puerto. El resultado es este texto, que por supuesto, al igual que la edición en inglés, puedes distribuir libremente mientras no suponga beneficios económicos e incluyas la lista de todas las personas que tradujeron este texto. Esperamos que lo disfrutes y que te sea útil para adentrarte en esos aspectos de Internet que son algo más que mirar páginas web o charlar en chats.
Los traductores.
Esta traducción de The Hacker Crackdown fue llevada a cabo por las siguientes personas:
Del capitulo I:
Martín, José Luís

De los caps II, III y IV


Arias, Luis

Arteaga, Manuel Juan

Ausejo Prieto, Rafael

Ayora, Jorge

Benedi Sánchez, Octavio

Bernad, José María

Bravo, Blanca

Bravo, Juan

Carmona, Isidro

Casacuberta, David

Cortes, Francisco

Diéguez, María Luz

Fernández Bañuelos, Juan Gerardo.

Fons, Vicente

Franquelo, Amelia

Lázaro-Galdiano, Borja

Martín, José Luís

Montesinos, Antonio

Pérez Correa, Pedro

Quintero, Leonardo

Rodríguez Ocampo, Marden Roberto

Rojas, Fernando

Salazar, Walter

Sanz, Antonio

Sánchez Blanco, Sonia

Santacreu Alfonso, Alejandro

Suárez, Jaime

Tokman, Martín

Vales, Miguel Ángel

Vaquerizo, Eduardo


Revisores
Casacuberta, David

López, Carlos.

Magnus, Sven.

Montesinos, Antonio




Esta traducción es un proceso en continua evolución. Si observas algún error, alguna frase mal expresada, etc, envía el gazapo a




Da5id@globaldrome.org



Introducción a la edición electrónica inglesa


1 de enero de 1994 - Austin, Texas


Hola, Soy Bruce Sterling, el autor de este libro electrónico.

En el tradicional mundo de la imprenta, *The Hacker Crackdown* tiene el ISBN 0-553-08058-X, y está catalogado formalmente por la Biblioteca del Congreso como "1. Delitos informáticos – Estados Unidos. 2. Teléfono - Estados Unidos - Prácticas ilegales. 3. Programación (computadores) – Estados Unidos - Prácticas ilegales." 'Prácticas ilegales', siempre me ha gustado esa descripción. Los bibliotecarios son gente muy ingeniosa. La edición en rústica tiene el ISBN 0-553-56370-X. Si compras una versión impresa de *The Hacker Crackdown*, algo a lo que te animo, te darás cuenta de que al principio del libro, debajo del copyright - "Copyright (c) 1992 Bruce Sterling" - está este pequeño bloque de texto legal del editor. Dice, y cito textualmente: "Ninguna parte de este libro puede ser reproducida o transmitida de ninguna manera y por ningún medio, electrónico o mecánico, incluyendo la fotocopia, la grabación, o cualquier otro sistema de almacenamiento y recuperación de información, sin permiso escrito del editor. Para más información, diríjase a Bantam Books."


Este es un buen descargo de responsabilidad, dado el estilo habitual de estos descargos. Colecciono descargos de propiedad intelectual, y he visto docenas de ellos, y éste es al menos bastante franco. Sin embargo, en este caso particular, no es bastante preciso. Los de Bantam Books ponen este descargo en todos y cada uno de los libros que publican, pero Bantam Books no posee realmente los derechos electrónicos del libro. Yo los poseo, gracias a ciertas maniobras que mi agente y yo hicimos antes de que se escribiera este libro. Quiero ceder esos derechos de publicación electrónica a través de ciertos canales sin fines de lucro, y he convencido a Bantam de que es una buena idea.
Dado que Bantam ha decidido pacíficamente ajustarse a mis esquemas, los de Bantam Books no van a andar metidos en el asunto. Con tal de que no intentes vender este libro, no te molestarán hagas lo que hagas con la copia electrónica. Si quieres comprobarlo personalmente, puedes preguntárselo; su dirección es Broadway, 1540 Nueva York, Nueva York 10036. Sin embargo, si has sido tan estúpido como para imprimir este libro y empezar a venderlo, sin respetar mi copyright y los intereses comerciales de Bantam Books, entonces Bantam, una parte del gigantesco grupo editorial multinacional Bertelsmann, sacará de su estado de hibernación a algunos de sus indestructibles abogados y te aplastarán como a una cucaracha. Es lo lógico. No escribí este libro para que tú pudieras ganar dinero. Si alguien va a ganar dinero con este libro, ésos seremos mi editor y yo.
Mi editor se merece ganar dinero con este libro. Los chicos de Bantam Books no sólo me encargaron que lo escribiera y me pagaron una buena suma por ello, sino que además, valientemente, imprimieron un documento electrónico cuya reproducción podría ser un delito federal. Bantam Books y sus numerosos abogados fueron muy valientes con este libro. Es más, mi antigua editora de Bantam Books, Betsy Mitchell, se preocupó sinceramente por este proyecto, y trabajó duro en él, y dio muchos y muy sabios consejos sobre el manuscrito. Betsy se merece que se reconozcan sus méritos, algo que rara vez los editores consiguen.
Los críticos se portaron bien con *The Hacker Crackdown*, y comercialmente hablando, le ha ido bien al libro. Por otro lado, no escribí este libro para arrebatar hasta el último centavo de los bolsillos de estudiantes ciberpunks de secundaria con escasos recursos. Los adolescentes no tienen dinero - (no, ni siquiera los seis dólares que cuesta la edición en rústica de *The Hacker Crackdown*, con su atractiva portada en rojo brillante y su útil índice). Es una de las razones principales por las que los adolescentes sucumben a veces a la tentación de hacer cosas que no deberían, como mangarle mis libros a las bibliotecas. Niños: éste es completamente vuestro, ¿entendido? Id a devolver la versión en papel. *8-)
Los bienintencionados activistas pro derechos civiles tampoco tienen mucho dinero. Y parece casi criminal sacarle dinero a la mal pagada comunidad de agentes especializados en delitos electrónicos. Si eres un policía electrónico, un hacker, o activista pro ciberderechos, eres el lector ideal de este libro.
Escribí este libro porque quería ayudarte, y ayudar a otra gente a entenderte a ti y a tus, exclusivos, eeeh, problemas. Escribí este libro para ayudarte en tus actividades, y para contribuir al debate público de importantes asuntos políticos. Difundiendo el texto de esta manera, estoy contribuyendo directamente al objetivo definitivo del libro: ayudar a civilizar el ciberespacio.
La información *quiere* ser libre. Y la información que hay dentro de este libro anhela su libertad con una especial intensidad. Creo que en realidad el hábitat natural de este libro es una red electrónica. Es posible que este no sea el método más sencillo de conseguir ganancias para el autor, pero eso no importa; este libro pertenece a este lugar por su naturaleza. He escrito otros libros - muchos otros – y escribiré más, y estoy escribiendo más, pero éste es especial. He hecho que *The Hacker Crackdown* esté disponible electrónicamente lo más ampliamente posible, y si te gusta el libro, y crees que es útil, haz tú lo mismo.
Puedes copiar este libro electrónico. Cópialo mil puñeteras veces, sé mi invitado, y dale esas copias a todo el que lo quiera. El aún joven mundo del ciberespacio está lleno de administradores de sistemas, profesores, ciberbibliotecarios, gurús de la red, y varias especies de ciberactivistas. Si perteneces a alguno de estos grupos, sé como eres, y sé por lo que pasas cuando intentas ayudar a la gente a conocer la frontera electrónica. Espero que tener este libro en formato electrónico aliviará tus dificultades. Ciertamente, este tratamiento de nuestro espectro social electrónico no es de lo mejor en rigor académico. Y políticamente puede ofender y molestar a casi todo el mundo. Pero, eh, me han dicho que es legible, y el precio no está nada mal.
Puedes hacer disponible el libro en BBS, en nodos de Internet, o en grupos de noticias. No lo dudes y hazlo, te doy permiso desde ahora mismo. Disfruta.
Puedes copiar el libro en un disquete y difundirlo así mientras no obtengas beneficios por ello.
Pero este libro no es de dominio público. No puedes atribuirte el copyright. Yo poseo el copyright.
Intentar piratear el libro y ganar dinero vendiéndolo puede meterte en serios pleitos. Créeme, no vale la pena hacerlo por la miseria que vas a ganar. Este libro no te "pertenece". De una extraña manera, siento incluso que tampoco me "pertenece" a mí. Es un libro sobre la gente del ciberespacio, y distribuirlo así es la mejor manera que conozco de hacer esta información fácil y gratuitamente accesible a toda la gente del ciberespacio - incluyendo a gente lejos de las fronteras de los Estados Unidos, que de otra forma puede que nunca tuvieran oportunidad de ver una edición de este libro, y hasta es posible que aprendan algo útil de esta extraña historia de distantes y oscuros, aunque portentosos, acontecimientos en el llamado "Ciberespacio Americano".
Este libro electrónico es ahora freeware literario. Ahora pertenece a la emergente región de la economía de la información alternativa. No tienes ningún derecho a convertir este libro en parte de flujo comercial convencional. Déjale ser parte del flujo de conocimiento: hay diferencia. He dividido este libro en cuatro secciones para que sea más fácil de descargar de una red; si hay una sección en especial que puede ser importante para ti y tus colegas, puedes copiar esa parte y olvidarte del resto.
Simplemente haz más cuando lo necesites, y dáselas a cualquiera que las pida.
Y ahora, disfrútalo.
Bruce Sterling - bruces@well.sf.ca.us

CRONOLOGÍA DE LA CAZA DE HACKERS


1865 Se funda el Servicio Secreto de Estados Unidos (USSS)



1876 Alexander Graham Bell inventa el teléfono

1878 Las autoridades, enfurecidas, expulsan por primera vez a unos chavales del sistema telefónico


1939 Redada del Servicio Secreto contra los "Futuristas", un grupo de aficionados a la ciencia-ficción
1971 Los Yippies, un grupo de phreaks, empiezan a publicar la revista YIPL/TAP
1972 La revista *Ramparts* es confiscada por un escándalo de estafa con cajas azules.
1978 Ward Christenson y Randy Suess crean la primera BBS (Bulletin Board System)
1982 William Gibson acuña el término "ciberespacio".
1982 Redada contra el grupo "414 Gang".
1983-1983 AT&T es desmantelada y convertida en varias empresas.
1984 El Congreso aprueba el Acta de Control Global de Delitos, dando al USSS jurisdicción sobre los delitos con tarjetas de crédito y los delitos informáticos.
1984 Se crea el grupo "Legion of Doom".
1984 Se funda la publicación *2600: The Hacker Quarterly*
1984 Publicado el *Whole Earth Software Catalog*
1985 Primer "pinchazo" policial en una BBS
1985 Comienza a funcionar el Enlace Electrónico Planetario (WELL).
1986 Aprobada el Acta de Fraudes y Delitos Informáticos.
1986 Aprobada el Acta de Privacidad de las Comunicaciones Electrónicas.
1987 Agentes de Chicago forman la Brigada de Fraudes y Delitos Informáticos
1988

Julio. El Servicio Secreto graba con cámaras ocultas el encuentro de hackers "SummerCon".


Septiembre. "Prophet" asalta la red de ordenadores AIMSX de BellSouth y descarga a su ordenador y a Jolnet el Documento E911.
Septiembre. El Departamento de Seguridad de AT&T es informado de la acción de Prophet.
Octubre. El Departamento de Seguridad de Bellcore es informado de la acción de Prophet.
1989

Enero. Prophet le envía a Knight Lightning el Documento E911.


25 de febrero. Knight Lightning publica el Documento E911 en la revista electrónica *Phrack*.
Mayo. La Brigada de Chicago registra la casa de "Kyrie" y le detiene.
Junio. El grupo "NuPrometheus League" distribuye software propiedad de Apple Computer.
13 de junio. La oficina del Estado de Florida encargada de los presos en libertad condicional es conectada a una línea de sexo telefónico al ser alterada una centralita.
Julio. El Servicio Secreto y la Brigada de Fraudes y Delitos Informáticos de Chicago registran la casa de "Fry Guy".
Julio. El Servicio Secreto registra las casas de "Prophet", "Leftist" y "Urvile", en Georgia.
1990.

15 de enero. La Caída del Sistema del Día de Martin Luther King deja inoperativa la red de larga distancia de AT&T en todo el país.


18 y 19 de enero. La Brigada de Chicago registra la casa de Knight Lightning en Saint Louis.
24 de enero. El Servicio Secreto y la Policía del Estado de Nueva York registran las casas de "Phiber Optik", "Acid Phreak" y "Scorpion", en Nueva York.
1 de febrero. El Servicio Secreto registra la casa de "Terminus" en Maryland.
3 de febrero. La Brigada de Chicago registra la casa de Richard Andrews.
6 de febrero. La Brigada de Chicago registra la oficina de Richard Andrews.
6 de febrero. El Servicio Secreto arresta a Terminus, Prophet, Leftist y Urvile.
9 de febrero. La Brigada de Chicago arresta a Knight Lightning.
20 de febrero. El Departamento de Seguridad de AT&T desconecta el ordenador de acceso público "attctc" de Dallas.
21 de febrero. La Brigada de Chicago registra la casa de Robert Izenberg en Austin.
1 de marzo. La Brigada de Chicago registra las oficinas de Steve Jackson Games, Inc., y las casas de "Mentor" y "Erik Bloodaxe", en Austin.
7,8 y 9 de mayo. El Servicio Secreto y el Departamento de Crimen Organizado de Arizona llevan a cabo, dentro de la Operación "Sundevil", registros en Cincinatti, Detroit, Los Angeles, Miami, Newark, Phoenix, Pittsburgh, Richmond, Tucson, San Diego, San Jose y San Francisco.
Mayo. El FBI interroga a John Perry Barlow sobre el caso NuPrometheus.
Junio. Mitch Kapor y Barlow funda la Electronic Frontier Foundation; Barlow publica el manifiesto *Crimen y Desconcierto*.
24 a 27 de julio. Juicio de Knight Lightning.
1991.

Febrero. Mesa redonda de CPSR en Washington D.C.


25 a 28 de marzo. Conferencia "Computadoras, Libertad y Privacidad" en San Francisco.
1 de mayo. La Electronic Frontier Foundation, Steve Jackson y otros emprenden acciones legales contra los miembros de la Brigada de Chicago.
1 y 2 de julio. Una caída del software de las centralitas afecta a Washington, Los Angeles, Pittsburgh y San Francisco.
17 de septiembre. Una caída del sistema telefónico de AT&T afecta a Nueva York y a tres aeropuertos.
Introducción.

Este es un libro sobre policías, locos "adolescentes prodigio", abogados, anarquistas, técnicos industriales, hippies, millonarios con negocios en la alta tecnología, aficionados a los juegos, expertos en seguridad en ordenadores, agentes del Servicio Secreto, y ladrones.


Este libro es sobre la frontera electrónica de los '90. Habla de actividades que tienen lugar en ordenadores y líneas telefónicas.
Un escritor de ciencia ficción acuñó el útil término "ciberespacio" en 1982. Pero el territorio en cuestión, la frontera electrónica, tiene unos ciento treinta años. El ciberespacio es el "lugar" en el que una conversación telefónica parece tener lugar. No en el interior de tu teléfono, el dispositivo de plástico de tu mesa. No en el interior del teléfono de la otra persona, en otra ciudad. *El lugar entre* los teléfonos.
El lugar indefinido *de ahí fuera*, donde vosotros dos, dos seres humanos, os encontráis y os comunicáis.
Aunque no es exactamente "real", el "ciberespacio" es un lugar que existe. Hay cosas que ocurren allí que tienen consecuencias muy reales. Este "lugar" no es "real", pero es serio, es importante. Decenas de miles de personas han dedicado su vida a él, el servicio público de comunicación por cable y sistemas electrónicos.
La gente ha trabajado en esta "frontera" desde generaciones. Alguna gente se hizo rica y famosa por su trabajo en ella. Algunos simplemente jugaron en ella, como aficionados. Otros reflexionaron seriamente sobre ella, y escribieron sobre ella, y la regularon, y llevaron a cabo negociaciones sobre ella en foros internacionales, y se demandaron unos a otros por ella, en gigantescas y épicas batallas legales que duraron años. Y casi desde el principio, algunas personas han cometido delitos en este lugar.
Pero en los últimos veinte años, este "espacio" eléctrico, que antes era delgado, oscuro y unidimensional - poco más que un estrecho tubo, estirándose de un teléfono a otro - se ha abierto explosivamente, como una versión gigantesca de esas cajas con un muñeco con resorte. La luz lo inunda, la fantasmagórica luz de la brillante pantalla del ordenador. Este oscuro submundo eléctrico se ha convertido en un vasto y floreciente paisaje electrónico. Desde la década de los '60, el mundo del teléfono se ha entremezclado con los ordenadores y la televisión, y aunque no hay materia aún en el ciberespacio, nada que puedas manejar, tiene ahora una extraña clase de corporeidad. Hoy en día tiene sentido hablar del ciberespacio como de un lugar.
Porque ahora la gente vive en él. No unas pocas personas, no sólo unos pocos técnicos y algunos excéntricos, sino miles de personas, personas corrientes. Y no durante poco rato, sino durante horas a lo largo de semanas, meses, años. El ciberespacio es hoy en día una "Red", una "Matriz" de alcance internacional, y que crece rápida y constantemente. Crece en tamaño, en riqueza y en importancia política.
Hay gente cuya carrera profesional está teniendo lugar por completo en el ciberespacio. Científicos y técnicos, por supuesto; han estado allí desde hace veinte años. Pero cada vez más el ciberespacio se llena de periodistas, médicos, abogados, artistas y empleados. La carrera profesional de los funcionarios públicos ahora tiene lugar allí, conectados a enormes bases de datos del gobierno; y lo mismo le ocurre a los espías, sean espías industriales, de agencias del gobierno, o simples fisgones; y también a los policías, al menos a unos pocos de ellos. Y ahora hay niños que viven allí.
Hay gente que se ha conocido allí y se ha casado allí. Hay comunidades enteras viviendo en el ciberespacio hoy en día; charlando, cotilleando, planeando, consultándose y esquematizando, enviándose unos a otros correo de voz y correo electrónico, dándose unos a otros grandes e ingrávidos bloques de valiosos datos, legítimos e ilegítimos. Se pasan muchas veces software y a veces muy infecciosos virus informáticos.
Realmente, aún no entendemos cómo vivir en el ciberespacio. Estamos buscando nuestro camino en él, tropezándonos. No es nada sorprendente. Nuestras vidas en el mundo físico, el mundo "real", también están muy lejos de ser perfectas, a pesar de tener mucha más práctica. La vida humana, la verdadera vida, es imperfecta por naturaleza, y hay seres humanos en el ciberespacio. La forma en la que vivimos en el ciberespacio es un espejo de la forma en la que vivimos en el mundo real. Llevamos con nosotros nuestras virtudes y nuestros problemas.
Este libro trata de problemas en el ciberespacio. Específicamente, sobre ciertos sucesos extraños que tuvieron lugar en 1990, un asombroso año sin precedentes para el creciente mundo de las comunicaciones informatizadas.
En 1990 tuvo lugar en todo el país una caza de hackers, con arrestos, denuncias, un dramático juicio-espectáculo, varias condenas, y abundantes confiscaciones de datos y equipos en todo Estados Unidos.
La Caza de Hackers de 1990 fue mayor, mejor organizada, más intencionada, y más decidida que cualquier otra acción previa en el valiente nuevo mundo del delito informático. El Servicio Secreto de Estados Unidos, civiles expertos en seguridad telefónica, y departamentos y brigadas de policía estatales y locales unieron sus fuerzas en un decidido esfuerzo por aplastar la cabeza del underground electrónico americano. Fue una campaña fascinante, con resultados muy dispares.
La Caza de Hackers tuvo otro efecto sin precedentes; provocó la creación, dentro de la "comunidad informática", de la Electronic Frontier Foundation, un nuevo y extraño grupo de presión, tenazmente dedicado al establecimiento y la protección de los derechos civiles electrónicos. La Caza, notable por sí misma, creó un tumultuoso debate sobre el delito electrónico, las penas, la libertad de prensa, y cuestiones referentes a registros y confiscaciones de bienes. La política ha entrado en el ciberespacio.
Allí donde va la gente, la política va.
Ésta es la historia de la gente del ciberespacio.





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