Aves de rapiñA



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CAPITULO IV



- De cómo las aves de rapiña espantan a los rebaños para apoderarse de las presas – El origen del pentecostalismo estaría en John Wesley – Estrategias proselitistas – El espíritu santo de los pentecosatales no es otra cosa que un demonio – Auto pastoreo y concepción Trnitaria – Pentecostales comecarroña, como buitres – Los siete demonios de los Pentecostales, fruto de su “avivamiento” – Charla con el vendedor ambulante acomplejado – Elementos eclesiológicos apóstatas – Los pentecostales, como los buitres, son los basureros de la sociedad -

De cómo espantan las águilas a los rebaños de ciervos para apoderarse de su presa

Si este plan no le sale bien, recurre el águila a una estrategia notable.

Se pone a revolotear por encima de un rebaño, y de este modo siembra el espanto en los siervos, los cuales parten veloces en todas direcciones; y, cuando los ve atascados en alguna senda estrecha o al borde de un precipicio, arrójase sobre el último y le hunde las garras en el lomo, con lo cual el pobre animal, enloquecido de terror, trata de zafarse de su enemigo y se despeña generalmente, matándose y procurándole al águila un suculento festín, sin casi ningún trabajo. Esto es precisamente lo que el águila desea, y por eso efectúa el ataque cuando se hallan los ciervos en lugar tan peligroso.

La única escapatoria que tiene el ciervo cuando se ve acosado de esta suerte es precipitarse en alguna quebrada angosta de las rocas, pues el águila debido a la enormidad de la anchura de sus alas, no puede volar en un espacio tan estrecho ni se aventura tampoco a internarse andando en él; mas no se crea que por eso renuncia a su presa.

Sir Carlos Mordaunt presenció un notable espectáculo, en la selva de Glen Feshie, que nos da a conocer los procedimientos de que el águila se vale para cazar. Estando un día persiguiendo a un rebaño de siervos, vio a través de sus gemelos que cundía de improvisto el espanto entre los animales. Llamóle esto la atención pues no podía ser él la causa, toda vez que se hallaba muy distante; pero no tardó en descubrir que, de repente, se precipitaba una águila sobre uno de los cervatillos. Su plan era separarlo del resto del rebaño, a fin de que no pudiera ser socorrido por los otros ciervos; por eso no lo atacó con las garras ni con el pico, sino que se limitó a golpearlo con las coyunturas centrales de sus vigorosas alas. Varias veces pareció renunciar a su idea, por considerarla imposible, pues se elevó en el aire como si se fuese a alejar; pero de nuevo volvía a su tarea con renovado furor, hasta que lo logró, por fin, separar al cervatillo del resto del rebaño y le dio muerte. Y de este modo, nuestro hombre que fue a cazar un ciervo, provisto de una excelente escopeta, vio, con gran asombro, que un cazador aéreo le arrebataba su presa sin que el pudiera evitarlo.3

Del mismo modo, loas caudillos de sectas, espantan a las congregaciones con:




  • Infierno de fuego




  • Armagedón




  • Excomunión




  • Censuras públicas

Y así se adueñan de las vidas de los humanos, los explotan y los esquilman. Ahí está el caso de los pentecostales.


Noticia general
Los pentecostales –última oleada del protestantismo – aparecen en América Latina no como una iglesia sino más bien como grupos eclesiales espontáneos. Esto y ciertas características explican su difusión, en especial allí donde grupos humanos marginados buscan un sentido a sus situaciones humanas, sociales y religiosas.

Se podría decir que en los orígenes del pentecostalismo está Juan Wesley, fundador de la iglesia metodista; bajo la influencia de los escritores católicos y anglicanos, estableció la distinción entre los santificados, es decir, los bautizados del Espíritu Santo y los cristianos comunes.

Pero los pentecostales, como movimiento, aparecen en E.E.U.U. a comienzos del siglo XX hoy se encuentran en todas partes y hay quienes los consideran una tercera fuerza, después del catolicismo y el protestantismo. Desde el comienzo su fuerza estuvo en su “mística”. Creyendo haber recibido el Espíritu Santo en un segundo pentecostés, se sienten dirigidos por el mismo Espíritu. Hablar en lenguas fue marca y resultante del bautismo del Espíritu Santo. A ese fenómeno se le sumó después el de la curación de enfermedades. Proliferaron las reuniones masivas en casa y también se establecieron predicadores en los sitios donde el movimiento iba teniendo más éxito. La primera iglesia en adherirse fue la del Nazareno; otras confesiones siguieron el mismo camino.

Entendieron al pié de la letra las palabras de Jesús: “Id y predicad”; no esperaron, ni esperan, que los fieles lleguen a escucharlos, sino que salen a buscarlos; van por las calles y plazas proclamando su testimonio. Como cada uno se convirtió en un día y momentos determinados, ese es el testimonio que proclaman se insiste en la conversión o nuevo nacimiento; la segunda está marcada por la santificación, esta segunda etapa está separada de la conversión en tiempo y es llamada “segunda bendición” o bautismo del Espíritu Santo con glosolalía4.

  • Pentecostales que predican la satisfacción en tres etapas. Los representantes de este grupo son: la iglesia de Dios y sus congregaciones misioneras. La primera etapa es la conversión a un nuevo nacimiento. La segunda es la santificación, que constituye una anticipación de la tercera etapa: el bautismo del Espíritu Santo con glosolalía.

  • Los grupos “solamente Jesús”:

Aceptan únicamente la forma del bautismo “en nombre de Jesús”, los representantes más importantes son muchas iglesias negras de los Estados Unidos. La iglesia apostólica de la fe en Cristo Jesús, mexicana, y casi todo el movimiento pentecostal indonesio.

  • Pentecostales con doctrinas cuáqueras, reformada, luterana o católica romana. Con la excepción de los pentecostales católicos romanos (que se denominan “movimiento de renovación carismática”, para evitar confusiones) y del movimiento carismático Alemán de las iglesias nacionales, este tipo de pentecostalismo no se encuentra en el movimiento pentecostal de cada iglesia. Pero casi todo el movimiento pentecostal chileno y los pentecostales cuáqueros de los Estados Unidos pertenecen a este grupo.



Estrategias proselitistas


El proselitismo pentecostal se realiza a través de dos vías:

  • La personal: a través de grandes y masivas campañas con el ofrecimiento de sanaciones y liberaciones demoníacas.

  • La masiva, a través de programas en diferentes medios de comunicación social, que se caracterizan por la promoción de la fe, a la manera de un producto. Muchos de estos programas a altas horas de la noche o a altas horas de la madrugada, espacios estos que no solo se diferencian por su menor costo, sino también por el tipo de audiencia; gente sola o con problemas que le quitan el sueño y, por tanto, más permeables a los mensajes característicos de estos programas.

Las amplias campañas publicitarias que realizan en diferentes medios de comunicación o invitando a diferentes medio eventos que no dejan de resaltar que son la respuesta a todos los problemas, cualquiera sea su índole; y si bien apuntan especialmente a problemas existenciales como la enfermedad, el dolor, y la muerte, suelen incluir también el aspecto laboral, social y económico. La inclusión de estos últimos aspectos en el discurso y que algunos investigadores han denominado “teoría de la prosperidad”, tiene sus raíces en la “ predestinación calvinista” y a generado una ecuación que podría resumirse en las siguientes palabras: “La buena relación con Dios implica un triunfo en lo temporal”.

Un aspecto importante también con respecto al pentecostalismo es una serie de fenómenos considerado, en mayor o en menor medida, relacionados con aspectos sobre o preternaturales: carisma extraordinarios, exorcismos y sanaciones portentosas, todo ello en medio de gritos jubilosos y desgarradores. Convulsiones, aplausos, desmayos, abrazos, golpes, sacudidas; estos son algunos de los fenómenos que más impresionan en la sociedad y que facilitan, en ocasiones, la adhesión a cultos tipo pentecostal.

Otros aspectos que no debe dejarse de mencionar es el proselitismo compulsivo y no exenta de cierta agresividad hacia toda creencia que no sea de ellos y, en especial hacia la iglesia católica. En ocasiones este proselitismo obedece a la creencia de que en este próximo el fin de los tiempos, y de allí su perentoriedad. En otras obedece lisa y llanamente a imposiciones que el pastor ejerce sobre sus feligreses, haciendo depender la buena relación de los feligreses con Dios con una sinceridad y convicción que impresiona sobre todo a la gente sencilla. Digamos desde ya que están convencidos de que en el reparto hecho por Dios, a ellos correspondió la el bajo pueblo y la conversión de borrachos viciosos.

Aunque es celebre en la historia del pentecostalismo la ciudad de Topeka, en Kansas (U.S.A.), los Ángeles fue la ciudad que contaba con mayor número de pentecostales; se la consideró el comienzo del movimiento pentecostal mundial.

El pentecostalismo se lo tiene como la iglesia Evangélica más importante en América Latina. En Chile, por ejemplo, constituye el 14% de la población; el resto de las iglesias pentecostales solo el 1%. En las Bahamas el 10% de la población pertenece al movimiento pentecostal que es el 20% del protestantismo: la mitad son miembros de la Iglesia de Dios. (Cleveland). En Hahití, los pentecostales desmitificaron el culto pagano vudú y organizaron muchas escuelas. El movimiento pentecostal brasileño presenta el protestantismo más numéricamente en el habla Latina. Cuenta con aproximadamente cuatro millones de pentecostales (70% del protestantismo brasileño) y las Asambleas de Dios (que fueron formadas por ex –bautistas), con dos millones de adeptos, le llevan considerable distancia a un grupo denominado Congregación Cristiana (estructurados por disidentes presbiterianos). en 1910, había en Brasil solamente dos templos pentecostales; en 1930 ya eran 267; en 1970 sumaban11. 118.

En general se puede afirmar que las diversas agrupaciones pentecostales –numerosas o reducidas- resulta prácticamente imposible determinar en cifras. Las estadísticas son en extremo deficientes y las mas seguras provienen de los centros oficiales de cada nación pero no consideran con las de diversas iglesias. Adviértase que se quejan porque en esos casos sus números aparecen disminuidos. Por lo general se agrupan en un solo rubro a todos los protestantes, eso hace imposible el cotejo de las diversas denominaciones. Por otra parte, los protestantes no han querido o podido hacer estudios serios de psicología religiosa, a fin de conocer su realidad en forma objetiva sino a lo mas algunas publicaciones de visitantes extranjeros. En todo caso, los datos aproximados con que contamos nos permiten asegurar que los pentecostales van a la cabeza del protestantismo iberoamericano.
Introducción a los pentecostales


Los pentecostales son los cristianos de “la experiencia”, desean experimentar y vivir las glorias del pentecostés:

Recibir el “don de lenguas” en el bautismo o en el Espíritu Santo descansar con gozo en el espíritu, recibir sus carisma, sus dones y con ello ayudar al vecino.

Sus servicios son gozos, alegres, con entusiasmo contagioso, con cantos y la fraternidad de su nardo, se conocen, se quieren unos a otros, se ayuda a los hermanos, se ora por los enfermos, se expulsan los diablos. Son muchos y su número sigue aumentando.

En 1950 eran el 10% de los protestantes hispanos, actualmente son el 60% y contando.

En Brasil, por ejemplo, en 1920 había dos templos pentecostales, en 1930 había 300, y hoy hay más de 20.000; y con “la renovación carismática” influencian a otros católicos, episcopales, luteranos, etc.: hoy en día hay miles de “círculos de oración” y “asambleas” en estas “iglesias”

El pentecostalismo es “explosivo”, se vive la vida del espíritu, se habla al Señor, se vive la hermandad del amor, se sanan enfermos, bebedores alcohólicos lo dejan, pero tienen un gran problema: “la iglesia”, la iglesia de verdad es el problema de los pentecostales.

Recogen dinero y honores que su ambición le facilita, y si alguno de esa iglesia no está de acuerdo con el “papita”, a ese públicamente se lo castiga o se lo expulsa.

El mayro problema es que el que habla al pentecostal no es el Espíritu Santo sino el espíritu del Diablo y eso pasa siempre en la iglesia cuando se quiere quitar a Cristo, y si en una congregación, no se acepta al verdadero Cristo se está seguro de que allí va a surgir un “Cristo de trapo”, tan feroz y egoísta como el mismo Diablo.


¿Qué es la renovación carismática?


Tiene el mismo potencial explosivo que las reuniones pentecostales, se alaba, se experimenta el amor, se enamora de la palabra de Dios; pero tiene el gran problema de la obediencia. El carismático ambicioso, no obedece al párroco ni al obispo, ni a ningún ser humano, porque él, según dice, le habla directamente al Espíritu Santo.

La obediencia, es nota distintivo de Jesús en esta vida. “se hizo obediente hasta la muerte”, y obedecer es amar, la mejor prueba de humildad, quién no obedece a los padres, o al esposo, o al superior. Aunque sea muy inteligente, se hará el mejor agente del Diablo.(Juan 5:3)

Otra distintiva del pentecostal malo, es que insiste persistentemente en la radio, en que la religión es vana, que el único que sana es Cristo. Si predicas a Cristo, estás predicando a Dios, pero ese mal predicador dice que la religión es mala. Porque quiere hacer saber, que no hay que obedecer a la autoridad debida, solo regir sus propias fantasías.5
El origen de los pentecostales
Si bien hay quienes afirman que el pentecostalismo aparece con Jhon Wesley, fundador del metodismo, bajo la influencia de escritores moralizantes católicos y anglicanos.

Por el siglo XIX en los estados unidos de norte América como en otros países de mayoría protestante, empezó a registrarse un fenómeno de “reavivamiento” espiritual. Ello motivó que pronto aparecieran algunos pastores que se habían impuesto el objetivo de provoca un “despertar” religioso en sus comunidades, con fuerte acento emotivo.

Estas predicaciones estaban dedicadas a que las comunidades experimentaran sensitivamente a Dios para que, saliendo del adormimiento que habían llegado asumieran un rol más activo y comprometido. A raíz de los revuelos que provocaban dichas predicaciones, algunos pastores fueron expulsados de sus denominaciones originales, por lo que comenzaron a crear sus propias comunidades independientes.

Según la mayoría de los investigadores, el pentecostalismo propiamente dicho habría tenido su comienzo alrededor del año 1900, cuando el pastor bautista Charles F. Pharman, fundó en la ciudad de Topeka, el estado de Kansas, E.E.U.U., una congregación que hace especial hincapié en el bautismo del Espíritu Santo. Este bautismo iría acompañado de fenómenos extraordinarios que, según los seguidores de la secta, serían los ocurridos en pentecostés. Otros investigadores señalan, como inicio del pentecostalismo, a la congregación creada en 1906 en la ciudad de Los Angeles, E.E.U.U., por el pastor J. Seymur.

En la misma época estas experiencias, comienza a multiplicarse en diversas partes del mundo, y en 1914 surge una de las ramas mas conocidas del pentecostalismo bajo la denominación “Asamblea de Dios”.

En la actualidad el pentecostalismo es el movimiento de mayor crecimiento en los países del tercer mundo. En la Argentina, si tomamos el registro de cultos vemos que en los aproximados 2400 inscriptos mas del 50%, pertenecen a diferentes grupos pentecostales.

Una características importante de estos grupos es la autonomía o la autocefalia.

Es decir los movimientos son independientes uno del otro, no existiendo una estructura que los agrupe a todos a nivel jurídico, administrativo o doctrinal.

En su lugar cuentan con una serie de “federaciones o asociaciones” que no les llegan a aglutinar a todos, como por ejemplo la alianza cristiana de iglesias evangélicas de la República Argentina (ACIERA) Y la confederación evangélica pentecostal (CEP), u organismos que tienen por objeto el proselitismo en un sector determinado de la sociedad, como por ejemplo la confederación cristiana evangélicas de las fuerzas armadas y de seguridad de la Argentina(CCEMFSA)

Por es autonomía es que se datan frecuente mente entre los pentecostales el fenómeno del “auto pastoreo”. Muchas veces parece que solo hace falta adherir a la fe trinitaria; conocer algunos capítulos de la Biblia de memoria, y haber pasado por una experiencia religiosa conmovedora y sensual, para auto proclamarse “pastor” o “pastora”, alquilar un cine, o un teatro o comprar una carpa y crear un movimiento.


Su rápido crecimiento


  • Sencilla articulación interna: Los pastores pentecostales, son movimientos religiosos libres que ofrecen a las personas una articulación sencilla y sin complicaciones en su organización interna. En las asambleas y reuniones las personas pueden fácilmente participar. Las mismas reuniones propician el contacto y crean lazos de amistad.

  • Comunidades fraternales: la acogida fraternal, simple y cordial, ofrece un atractivo a las personas y responde a las necesidades humanas, en especial del alma latinoamericana; la necesidad del calor fraternal ante la marginación y la búsqueda de un grupo de referencias que identifiquen las situaciones sociales y religiosas de cada uno. Las pequeñas comunidades hacen que cada uno se sienta participante y por tanto incorporado a un grupo que la aglutina. Además del ofrecimiento de una religión sencilla, se encuentra en ella respuestas “claras” a todas las dificultades bíblicas y algunos interrogantes humanos.


Tipología pentecostal

Walter Hollenweger en su libro “El Pentecostalismo” (Editorial La Aurora Bs. As., 1976) comenta como “para un espectador movimiento pentecostal parece ser una enorme aglomeración de organizaciones, grandes y pequeñas. Muchas veces parece que todos luchan contra todos. Por otra parte, la inmunidad de los participantes en las grandes conferencias dejan al observador una profunda impresión. Ambas impresiones son engañosas. En cuanto a la segunda observación, es imposible que una conferencia pentecostal no celebre sus servicios religiosos en forma unánime, aunque existan profundas diferencias tecnológicas humanas.

Pero el movimiento pentecostal no es un caos desarticulado.

Según el mismo autor no es posible representar el grado de parentesco entre las diversas organizaciones pentecostales. Pero se puede resumir algunas de las notas más importantes, desde el punto de vista fenómenológico:

Pentecostales que predican la satisfacción en dos etapas:

Es el grupo más numeroso de las organizaciones, pertenecen a él agrupaciones Estadounidenses, Brasileñas, las asambleas de Dios y otras. En la primera etapa éxito en el logro de nuevos prosélitos y fijando cantidades semanales o mensuales.

También son frecuentes en estos grupos los planes como por ejemplo el “plan amanecer” que establece pautas porcentuales fijas de crecimiento como el objetivo de lograr ser, para el año 2000, “más del 50% en América Latina y poseer un templo cada 1000 habitantes”. Estos planes van, generalmente, acompañados de “seminarios de crecimiento”, los cuales consisten en reuniones llevadas a cabo por algún pastor exitoso que ilustra y adiestra a pastores locales, sobre diversas estrategias y tácticas proselitistas.6

Los pentecostales son como los buitres: su alimento espiritual es pura carroña:




El buitre que deja caer desde gran elevación a la tortuga para partirle la concha
Hay dos clases de buitres que sobresalen entre por su aspecto entre todos los demás: el buitre monje o ceniciento, que se cierne entre los Alpes italianos, el Cáucaso y las cordilleras de España, no es tan repulsivo como los buitres comunes. El buitre por lo general, tiene un plumaje de color sucio y oscuro, y el pescuezo pelado, viéndosele al descubierto su descolorida carne. El buitre ceniciento está cubierto de plumas hasta el mismo pico y, cuando despliega las alas en el aire, vuela con la elegancia que surca las aguas del mar un majestuoso velero.

Se cuenta que ataca a los niños, pero esto no está probado. Sus garras no son lo suficientemente robustas para poder arrebatar una criatura con ellas, y sólo acomete a las presas que pude transportar. A veces se apodera de algún animal vivo; pero casi siempre, se alimenta de la carne de los bestias muertas. En la India, donde abundan muchisimo, habita en los mataderos y en los cuarteles del ejército atraído por el olor de los desperdicios y sobre todo de los huesos, con los cuales se remonta, dejándolos caer sobre rocas, a fin de hacerlos pedazos. Lo mismo hace con las tortugas.

El mayor de todos los buitres es el cóndor, ave de gran tamaño y extraordinariamente pesada, que habita a millares de metros de altura en los Andes de Sudamérica. El macho mide 1,20 metros de largo apóximadamente, y sus alas desplegadas de 2,50 a 3 metros de una extremidad a otra, y tiene una especie de cresta carnosa encima de la cabeza.7

Veamos que clase de basura espiritual consumen los pentecostales:



  • Culto a la trinidad.

El culto a la trinidad es abierta adoración a los demonios, ya que Dios es uno solo, no tres en uno. (1° Cor. 8:6 –Deut. 6:4 –Sal. 83:18) Cristo es “divino” pero creado por Jehová. (Apoc. 3:14 –Col. 1:15) los pentecostales que adoran la trinidad no conocen al Creador, y, por ende, dan culto a los demonios (1° Cor. 10:20)

Al comer esta carroña espiritual (como tantas otras aberraciones del protestantismo, tales como,



  • Inmortalidad del alma (Eze.18:4)

  • Fuego de infierno (Ecle. 9:5-10)

  • Etc.

Se convierten en buitres carroñeros inmundos y, los bautistas fundamentalistas y tradicionalistas, ya estaban poseídos por demonios “mansos”, pero, los que oraron con perseverancia por “un avivamiento”, solo se atrajeron 7 demonios más inmundos:

  • Demonio de lenguas extranjeras

  • Demonio de falsa profecía

  • Demonio de revelaciones escriturales

  • Demonio de sanidad

  • Demonio de falso exorcismo

  • Demonio de prosperidad

  • Demonio teológico que finge ser el Espíritu Santo8

Veamos Lucas 11:24-26

“Cuando un espíritu inmundo sale de un hombre, pasa por lugares resecos en busca de un lugar de descanso, y, al no hallarlo, dice: ‘me volveré a mi casa de la cual me mudé; y al lugar, lo halla barrido y ordenado. Entonces va por su camino y toma siete espíritus diferentes, mas inicuos que el mismo, y, después de entrar moran allí; y las circunstancias finales de ese hombre resultan peores que las primeras”.

¿Captan?

¿Sí?


Los bautistas, que merecieron creer en mentiras satánicas como la trinidad, (2° Tes. 2:9-12) oraron a los demonios de la trinidad por un “avivamiento”, y los siete demonios engañosos de los pentecostales los poseyeron.

La clave: los milagros del pentecostés se acabaron en el primer siglo (1° Corintios13:8-13 / Apocalipsis 22:18 )

Esos milagros los hace Satanás para los que no aman la verdad(2° tesalonisenses 2:9-12) .


  • Puedo decirle algo –me dijo con timidez un miserable vendedor ambulante-

  • Si –

  • ¿No se va a enojar?-

  • Lo tomaré de donde viene-

  • Bueno. Yo estoy loco, pero usted mucho más-

  • Usted está acomplejado por su condición de “busca vidas”, pero, ¡adelante! Todo está bien. No proyecte sus traumas en un seguidor de Cristo-

  • Mis amigos me dicen que usted no se quiere ni a sí mismo-

  • Eso es la prueba de que usted tiene por amigos a la peor calaña de la ciudad, le sugiero que se asocie con gente más honesta y sincera-

  • Pero usted critica a todos los religiosos-

  • Yo amo a la gente, por eso le digo la verdad. Esos que le predican solo para sacarles el diezmo, esos son solo ¡aves de rapiña!


Su doctrina


  • La concepción trinitaria:

La mayoría de los pentecostales formulan la doctrina de la unidad a la manera ortodoxa, pero parece que no la entienden”. Reconocen en Dios todos los atributos de la existencia de la teología tradicional.

Creemos que hay un Dios, infinitamente perfecto, que existe eternamente en tres personas: El Padre, El Hijo, Y eL Espíritu Santo”.



También las determinaciones sobre el Espíritu Santo, fijadas en la doctrina de la trinidad, son adaptaciones de la pneumatología tradicional, “Creemos que el Espíritu Santo, la tercera persona de la divinidad, es un Espíritu, una persona que emanó del Dios Padre y del Dios Hijo y que es la misma sustancia, igual en poder y gloria al Padre y al Hijo.

  • Cristología:

Los pentecostales citan a la “doctrina de la doble naturaleza” (Cristo verdadero hombre y verdadero Dios), “pero los autores pentecostales desconocen su función”.

Solo dos puntos de la cristología ortodoxa tienen importancia primordial para la piedad pentecostal: “ellos son la concepción virginal de Jesús y la expiación por su sangre. El pecado original y la muerte expiatoria de Jesús tiene suma importancia. Jesús concebido por el Espíritu Santo en el seno de la virgen María es aquel que derramó su sangre pura sin pecado para redimirnos”.

En ese pensamiento cristológico de los pentecostales están reconociendo los misterios de la Encarnación y redención como doctrina tradicional del dogma cristiano y al mismo tiempo del dogma de la virgen María.

En definitiva, los pentecostales son fundamentalistas y por consiguiente leen la Biblia con criterio liberalista. Muchas veces en el fondo de estas interpretaciones se ven envueltos y comprometidos en sentimientos y la emotividad. En otras la exégesis Bíblica llega hasta lo pintoresco. Así, por ejemplo, dicen respecto al vino de las bodas de Caná que hay que advertir que al mandato de Jesús no se hizo de uva sino de agua y no tuvo tiempo de fermentar; por tanto ese hecho no invalida el anti- alcoholísmo... el tabaco está totalmente prohibido porque San Pablo dice que somos templo del Espíritu Santo, y por tanto no es correcto llenar con humo el Espíritu Santo.

Por otra parte, en las “experiencias” pentecostales no se sabe a final de cuentas como determinar los limites de los propios sentimientos y los de acción del Espíritu Santo. Para los pentecostales la autoridad máxima está en la Biblia y en la experiencia pura de Dios, esto es para ellos una norma que daría pie para juzgar con tal actitud de la existencia de una contradicción, ya que el fundamentalismo ha ido siempre contra el iluminismo que ellos a toda costa practican. No hay, pues, en los pentecostales, ni sana exégesis ni menos magisterio único.

La vida religiosa pentecostal



  • Pietismo:

La actividad pietista se apoya en dos elementos mas o menos subrayados, según el espíritu de los grupos, la inspiración directa a cada individuo de la congregación, por una parte, y la posibilidad de alcanzar la perfecta santidad en la tierra por otra. Bajo estos principios han surgido y se han moldeado las formas de vida y el culto de muchas comunidades pentecostales.

  • Culto emocional:

Si este aspecto caracteriza a los grupos sectarios podría identificarse mas particular mente a los pentecostales. Puebla reconoce que los cultos de las sectas son vívidos. Hay allí una fuente de atracción para nuevos adeptos ¿de qué se trata? Entre los pentecostales los responsables saben usar y manejar los sentimientos. Por eso sus cancioneros tienen una fuerte carga emocional (a veces llega hasta la “melosidad”)

Sus capillas y “cultos” son casi siempre muy humildes. En las poblaciones más marginales surgen con facilidad extraordinaria. Su liturgia, a pesar de ser muy larga, posee gran privacidad, todos los participan con aclamaciones, cantos, llantos y danzas. A veces se “manifiesta” el Señor y se oye el don de lenguas: “El protestantismo sectario, el culto proporciona un espacio máximo a la expresión y a la participación de cada uno. Así lo esencial de la cultura popular se introduce. Primeramente la alegría del encuentro: el templo no es un lugar de silencio, donde cada hombre se encuentra solo ante Dios, como el protestantismo tradicional, sino el lugar del diálogo comunitario entre los hombres y los hombres de Dios. Encuentro social, porque el encuentro con lo sagrado permite a la comunidad. La tradición de himnos se completa con la introducción de estribillo y de cantos cortos con texto sentimental y música impregnada de folklore nacional. La predicación no es primeramente el ejercicio de uno solo, sino el momento en que la comunidad revive, a través de un texto bíblico, una situación existencial y participa de la narración por los comentarios que expresa alternadamente la angustia, la alegría, la liberación... Importa señalara que rompen con las formas más rígidas de lenguas y buscan nuevas formas de expresión propiciadoras de un gran margen de libertad a la comunidad de la experiencia y del sentimiento.


  • Predicación:

Esto ocupa un lugar de verdadera importancia en la vida de los grupos pentecostales. Los sermones sirven para moldear a la congregación en los principios que la constituyen; en ellos aparece tanto el simbolismo como el fundamentalismo. La trascendencia que caracteriza esta prédica aparece muy poco vinculadas con los elementos y aspectos de la vida práctica. Es sabido que en general los sentimientos son sumamente extensos.

  • Moral:

La relación entre carisma y ética familia el horizonte demasiado personal del movimiento. La vida moral parte de un deseo fuerte de santificación y conversión. En la vida moral se conserva un rigorísmo ético semejante al de otra secta: no fumar, no beber alcohol, no ir a cines ni a teatros... En algunos países sobre todo en los miembros de la iglesia cleveland, por ejemplo en México, se proscribe el servicio militar.

  • Compromiso social:

El movimiento pentecostal ha sido en varios barrios como el catalizador de cambios sociales. Por ejemplo, En Estados Unidos ha existido el movimiento negro pentecostal con una fuerte reivindicación a los blancos.

Mas que movimiento de “protesta” ha sido un movimiento de “cambios”,. Pero digamos que los pentecostales no solo han surgido en un ambiente de pobreza material, sino también en ciertos lugares, entre intelectuales, como se prueba en México. Se podría afirmar que el movimiento pentecostal es revolucionario, no en el sentido social sino en el sentido religioso, porque frente a una teología “abstracta” y una liturgia poco participada y “viva” ofrece a las gentes ideas muy simples y la posibilidad de actuar hablar y expresarse de muchas maneras en el culto. En parte esto explica “La rápida propagación del movimiento carismático en las mismas iglesias históricas”.

De parte de los jefes se da una actitud específica respecto a experimentar en un grupo de personas y una erupción espontánea de sentimientos, un fenómeno extraño, colectivo y mezclado entre la fascinación espiritual y el sentimiento colectivo de lo idílico. En este espacio vital, para muchos de sus miembros se ofrecen y se prometen bienes salvíficos o simplemente humanos. Estos “bienes” van desde poder ser incluido en el número de los santificados hasta la curación física de las enfermedades o la tranquilidad anímica. Añádase a esto el fenómeno de las glosolalia o el hablar en lenguas extrañas o anunciar cosas “proféticas". Tales elementos son poderosos medios de atracción a estos grupos.

Perfiles psicológicos del pentecostal


  • Parcialidad:

Uno de los principales elementos que caracterizan las actitudes religiosas de los movimientos autónomos como los pentecostales. Consiste en la obstinación en una idea, una fijación psíquica en la glosolalia y en la “profecías” y en la práctica en la repetición de ideas.

  • El fanatismo:

Llamamos fanático al que recurre a cualquier medio para imponer sus ideas singulares para considerarse a sí mismo envestido de poderes especiales, de misión religiosa peculiar o de una visón inspirada privadamente. Muchas veces se ha considerado al fanático como un paranoico que basado en su delirio de grandeza incurre en graves errores de juicio personal. Lo más grave de esto es que en tales movimientos surge los “pseudoprofetas” que luego manipulan las conciencias de las personas y hacen creer como divino y sobre natural lo que es un mero fenómeno humano, confundiendo lo ilusorio con lo real. Es claro que no se puede absolutizar esta actitud para el fenómeno pentecostal.

  • Espíritu de cuerpo:

Los pentecostales forman entre ellos pequeñas familias se ayudan mucho entre sí, sobre todo al principio cuando están en periodo de conversión, aunque después no se preocupan de su perfeccionamiento espiritual, y menos de su situación económica, excepto para reclamar sus diezmos. Su gran preocupación es traer nuevos miembros. Todos deben ir a predicar. ¿y si alguno no se siente con este carisma y prefiere otra actividad? Entonces quiere decir que no está bien convertido y hay que seguir catequizándolo. Son proselitistas incansables: No solo son el terror de los católicos, sino también de los protestantes. Es muy sugestivo el título del libro escrito por un distinguido pastor protestante, que estuvo muchos años en Bolivia: “!Cuidado! ahí vienen los pentecostales”.
Elementos eclesiológicos
Los pentecostales extraen su eclesiología de su vida comunitaria de los tiempos iniciales del cristianismo, por eso se consideran como “comunidad de los renacido” o “dirigidos por el Espíritu Santo”.

La asamblea debiera componerse solamente de miembros generados, es decir, personas nacidas del Espíritu Santo y llenas de Él, que realizan la tarea de Cristo y que forman parte de la asamblea local, miniatura de la gran asamblea “universal”.

En estos pensamientos encontramos resumido el contenido eclesiológico de los pentecostales y su eclesialidad en el plano pastoral. A partir de esos pensamientos, establecen los siguientes criterios como obligatorios para una Iglesia de Jesús:

  • Debe llevar su nombre

  • No debe elegir a los predicadores por un acuerdo de la mayoría

  • Debe tener una constitución eclesiástica bíblica

No todos los pentecostales están de acuerdo con estos criterios. Afirman que cada comunidad, guiada por el Espíritu de Dios, pertenece a la iglesia independientemente del nombre que lleve. Todos coinciden en que “la comunidad es el conjunto de todos los miembros del cuerpo”.

Los de tipo “apostólico” agregan: “La dirección está a cargo de la cabeza eclesial y se efectúa por dos apóstoles, profetas, evangelistas, pastores, maestros, etc. La Full Salvation Únion desaprueba la democracia mayoritaria en la iglesia porque colocaría a la política eclesiástica por encima de la esperanza en la dirección del espíritu. Por otro lado son los mismos pentecostales quienes consideran que la votación democrática es una herencia antigua cristiana.

El mismo autor explica que “no existe conformidad acerca de la doctrina de la comunidad. La intención principal del movimiento pentecostal era mantenerse apartado de las discusiones doctrinales. No enunciamos dogmas rígidos sino la palabra escrita de Dios. Y creemos que Dios mismo la ratifica . no hablamos de una “ nueva fe” que se debe adoptar para ser salvados sino de la persona de Jesucristo, no afirmamos que la mera afiliación a nuestra comunidad signifique ser bienaventurado, pero si creemos que es la voluntad de Dios, formar, en esta última época de la gracia, una comunidad viva, llena de esperanzas, reuniendo allí cristianos y decididos”.

Pero hay que recordar que también los pentecostales han tenido duras luchas doctrinales acerca del bautismo, de la interpretación de la glosolalia, de las visiones de los apóstoles contemporáneos. En las más antiguas las interpretaciones dogmáticas y los artículos de la fe han tenido un papel preponderante.

En su estudio sobre el pentecostalismo en Brasil, Leonardo habla del cristianismo de los sacramentos, del cristianismo del libro y del cristianismo del espíritu. Pregunta con toda seriedad si no ha terminado ya la época del libro, por lo menos en Sudamérica. Y comenta como en la era de la radio, la televisión, y el teléfono las personas leen menos cada día. La Biblia resulta prescindible para muchos “modernos” cristianos, la radio sustituye al libro, como un medio directo de transmitir los pensamientos humanos; entonces se pregunta el mismo autor: “¿No parece completamente natural que el Espíritu Santo sustituya la Biblia para transmitir las ideas divinas?”. La Biblia exige que el hombre medite en soledad. Una civilización hedonista, generada y mecanizada no favorece la meditación, ya sea individual o colectiva.
Consideraciones finales
Si bien en algunos países del primer mundo la actitud de los movimientos pentecostales suele ser más medida, en Argentina y en América Latina en la mayoría de estos grupos registra características sectarias.

Calificar a los pentecostales como proselitistas y sectarios es parte de una comprobación, la otra es reconocer que su piedad “entusiasta” encuentra eco en el alma Latinoamericana. Ella es emotiva por naturaleza y busca “trascenderse”. Para El cuenta la vivencia sentimental religiosa mas que las frías celebraciones. Quizás en el fondo del alma latían lo que se anhela es hacer una celebración, una verdadera anunciación del ministerio cristiano.

Pues bien, en el movimiento pentecostal se pretende que la palabra sea proclamada como una verdadera anunciación y con el entusiasmo del hombre que busca trascender su existencia, muchas veces dolorosa y marginada.

El halieto que coge peces, y su enemiga, el águila pelada
Otra gran ave de rapiña, que vive en ambos continentes, es el halieto o halcón pescador, como se le llama en la América del Norte. Es un ave muy hermosa que se alimenta de peces, que caza con gran destreza, dejándose caer como una centella en el mar, los lagos, o los ríos caudalosos, en cuyas proximidades habita. Donde encuentra protección, no solo procrea mucho, sino que se vuelve manso hasta el extremo de construir su nido en plataformas montadas sobre estacas. Como jamás desbarata este nido, y antes, por el contrario, lo agranda y repara cada año, llega aveces a alcanzar el tamaño de una carreta cargada. Fabrícalo con ramas, y muchas veces, entre su rústica estructura exterior, suelen anidar los mirlos, reyesuelos y otros pájaros, quienes ponen sus huevos e incuban sus pequeñuelos sin que el halieto les cause daño alguno, considerándolos sin duda como terratenientes que establecen su humilde morada alrededor del señor feudal.

En Escocia el halieto tiene un feroz encarnizado enemigo en el águila marina, que a veces le roba los peces que caza. En la América del Norte, el ave que más teme el halieto, es la gran águila de cabeza blanca, a la que se da en el país el nombre de águila de cabeza calva, a causa de su corona blanca. Es este un animal que devora cuanto halla; y siente predilección especial por los peces, y, como no le gusta el trabajo de pescarlos, le arrebata por el camino al halieto los que lleva en las garras para sus pequeñuelos.

Parece difícil mirar con simpatía a los buitres, y, no obstante, son provechosos muchas veces, ya que hacen el oficio de basureros. Sin querer nos recuerda su presencia los campos de batalla donde yacen multitud de agonizantes y muertos, y no podemos tampoco sustraernos a la idea de que cuando el infeliz caminante, rendido de fatiga yace ya moribundo en el desierto, lo que ha de temer más es la presencia del buitre.

¡Pobre humanidad! Los pobres, los marginados, los desahuciados de la sociedad, son atrapados y devorados por los basureros pentecostales ¡las más engañosas aves de rapiña!.





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