Aves de rapiñA



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> Roberto M. Filippa <



AVES DE RAPIÑA



ROBERTO M. FILIPPA

Es mi propósito consignar... También quiénes y cuántos y cuándo, absorbidos por el error y llevados hasta el extremo sus novelerías, se proclaman públicamente a sí mismos introductores a una mal llamada ciencia y esquilmaron sin piedad, como lobos crueles, el rebaño de Cristo”



(Eusebio)

Cayó, cayó, Babilonia la grande, ahora quedó transformada en guarida de demonios, en asilo de toda clase de espíritus inmundos, en refugio de aves impuras y asquerosas”



(Apoc.18:2 /La Biblia Latinoamericana)

CAPITULO I



- La guerra de las aves de rapiña y la persecución de las palomas- La unión de fes y la paz entre las sectas no engañan a Cristo- La esposa del pastor menonita no me saluda- Las sectas constructivas- Las creencias también matan- Dar de comer a los hijos del Diablo no es amar a Cristo- ¿Se redime una secta destructiva con muchos actos caritativos?- Lo importante no es lo que creamos sino con el grado de fanatismo con que lo practicamos- Por más caridad que hagan las iglesias solo son las cuevas donde se esconden las aves de rapiña- Lo malo de Francisco de Asís: dejarse sobornar por una orden monástica- No soy emparchador de apostasías incurables- Proverbios.
LAS AVES DE RAPIÑA Y LAS PALOMAS
La guerra de las aves rapaces- ¿cuándo tuvo lugar? Hace siglos. Hace milenios. Pero fue tan terrible que todavía hoy se habla de ella.

Combatían aves de rapiña –águilas, buitres, gavilanes por causa de un pequeño venado. Y se dividieron en bandos contrarios, en guerra franca. Durante meses el azul cielo se convirtió en escenario de lucha. Tan pronto duelos singulares; tan pronto ataques de un bando contra otro; tan pronto un grupo que agredía a un enemigo solitario.

¡Y adiós paz azul! De tanto en tanto, un cuerpo caía, despedazado a picotazos o uñadas: O bajaban en espiral las plumas, o llovían desde lo alto gotas de sangre.

Las aves pacíficas de la tierra, asustados con aquellos horrores, decidieron intervenir. Escogieron como mensajera a la paloma.

-Vete tú, que eres símbolo de paz, y reduce a la razón a aquellos locos furiosos.

La palomita fue a conferenciar con los jefes, y habló con tanta elocuencia que escucharon y firmaron un tratado, comprometiéndose a no volverse a devorarse jamás unos a otros.

Pero lo que sucedió después degeneró en calamidad para los apaciguadores. Armonizados entre sí, los rapaces se respetaron unos a otros, pero comenzaron a emplear toda la fuerza de sus picos y todo el filo de sus garras contra las pobres palomas. Y fue una matanza sin tregua que dura hasta hoy y durará eternamente.

Y las palomitas comenzaron a murmurar, en un triste lamento:

-¡Qué locura la nuestra, esa de restablecer la armonía entre los rapaces! La buena política mandaba hacer justamente lo contrario –dividirlos todavía más.

(Las Viejas fábulas /M. Lobato)
No soy quién para juzgar qué individuo es realmente sincero en su fe, quién ama a Cristo y al prójimo, (eso solo Dios lo sabe) no obstante, una cosa sí sé, es que, cuando todas las sectas e iglesias se empiezan a tolerar y a unir, es con un solo propósito: perseguir a los verdaderos seguidores de Cristo. (Como se aliaron fariseos, saduceos y romanos, para asesinar a Cristo)

Es por eso que, para no ser engañado, Cristo compuso la parábola de las ovejas y las cabras.

¿La repasamos? Mateo 25:31-47

Cuando el hijo del hombre venga en su gloria, y todos los santos ángeles con él, entonces se sentará en su trono de gloria y serán reunidos delante de él todas las naciones; y apartará unos de los otros, como separa el pastor las ovejas de los cabritos.

Y pondrá a las ovejas a su derecha y a los cabritos a su izquierda. Entonces, el rey dirá a los de su derecha: venid, benditos de mi padre heredad el reino preparado para ustedes desde la fundación del mundo. Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fui forastero, y me recogisteis; estuve desnudo, y me cubristeis; enfermo, y me visitasteis; en la cárcel, y vinisteis a mí. Entonces los justos le responderán diciendo: ¿cuándo te vimos hambriento, y te sustentamos, o sediento y te dimos de beber? ¿Y cuándo te tuvimos forastero y te recogimos, o desnudo, y te cubrimos? ¿O cuándo te vimos enfermo, o en la cárcel y vinimos a ti? Y respondiendo el rey les dirá: de cierto os digo que cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí me lo hicisteis.

Entonces dirá también a los de la izquierda: apartáos de mí malditos, al fuego eterno preparado para el demonio y sus ángeles.

Porque tuve hambre, y no me disteis de comer; tuve sed, y no me disteis de beber; fui forastero, y no me recogisteis; estuve desnudo, y no me cubristeis; enfermo y en la cárcel, y no me visitasteis.

Entonces ellos también le responderán: Señor, ¿Cuándo te vimos hambriento, sediento, enfermo, forastero, o en la cárcel y no te servimos?

Entonces les responderá diciendo: de cierto os digo que lo que no hicisteis a uno de estos más pequeños, tampoco a mí lo hicisteis.

E irán estos al castigo eterno, y los justos a la vida eterna.

¿Captan?, ningún hijo de Satanás ayuda a un ungido de Dios de ninguna manera.

Aquí los más religiosos: viejas de Caritas, Pentecostales y Testigos de Jehová, me odian a muerte. Já ¡Así es como Dios las desenmascara!

La esposa del pastor Menonita, que cuando creía que podía atraparnos en su secta, hasta nos daba ropa, ahora que leyó mis libros y mis Volantes-Plaga ¡nunca me saluda siquiera1

¡No saludar en una aldea de 12.000 almas donde todos se conocen!

Provengo de una ciudad de 100.000 habitantes, casi una familia italiana, donde todos se saludan.

Allá hay solo tres cosas que descalifican a una persona:


  1. Que sea ladrón

  2. Que sea haragán

  3. O que no salude!

Bueno, ¡vean! hoy leí esto:




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