Apuntes sobre técnicas, procedimientos y normas de eia


PARTE 3ª PROCEDIMIENTOS DE EVALUACIÓN DE IMPACTO AMBIENTAL



Descargar 3.36 Mb.
Página17/23
Fecha de conversión10.12.2017
Tamaño3.36 Mb.
1   ...   13   14   15   16   17   18   19   20   ...   23

PARTE 3ª PROCEDIMIENTOS DE EVALUACIÓN DE IMPACTO AMBIENTAL

(promotor del proyecto como agente de evaluación de impacto ambiental)

En esta parte se detallan el conjunto de procedimientos que debe desarrollar el promotor cuando actúa como agente en un proceso de evaluación ambiental. Las técnicas más adecuadas para cada uno de estos pasos han sido detalladas en la parte 2ª del presente documento, y se hará referencia a ellas en la medida que lo precise el desarrollo del apartado.



3.1. Proyectos que deben someterse a EIA

La obligación de proyectos de someterse a evaluación de impacto ambiental depende de diversas circunstancias, especialmente de la normativa de aplicación en cada comunidad autónoma. No obstante, esta normativa es tan amplia que aconseja limitarse a los proyectos que están recogidos en la normativa básica estatal. La referencia que se utiliza es lo previsto en la Ley 6/2001 de modificación del Real Decreto Legislativo 1302/1986 de evaluación de impacto ambiental. En esta ley se establecen (referidas al origen de las mismas en la normativa europea de referencia: Directiva 85/337/CEE que modifica la Directiva 85/337/CEE) dos anexos. El anexo I fija los proyectos públicos o privados que deberán someterse a una evaluación de impacto ambiental. El anexo II señala los proyectos que deberán someterse a evaluación de impacto ambiental cuando así lo decida el órgano ambiental en cada caso.


Los proyectos de evaluación obligatoria se recogen en nueve grupos33:
Grupo 1. Agricultura, silvicultura, acuicultura y ganadería

Grupo 2. Industria extractiva

Grupo 3. Industria energética

Grupo 4. Industria siderúrgica y del mineral. Producción y elaboración de metales

Grupo 5. Industria química, petroquímica, textil y papelera

Grupo 6. Proyectos de infraestructuras

Grupo 7. Proyectos de ingeniería hidráulica y de gestión del agua

Grupo 8. Proyectos de tratamiento y gestión de recursos

Grupo 9. Otros proyectos
En el anexo II de la Ley 6/2001 se exponen los proyectos que pueden ser o no evaluados, según el criterio de los órganos ambientales. En esta ley se incorpora una modificación de interés respecto a la situación anterior, al introducir un procedimiento (reflejado en el anexo III) de la ley que permite determinar si un proyecto debe ser objeto de evaluación mediante estudio de caso por caso o mediante umbrales o criterios fijados por los órganos ambientales competentes. Este procedimiento tiene en cuenta: (1) las características de los proyectos; (2) ubicación de los proyectos (sensibilidad ambiental de las áreas geográficas); (3) características del potencial impacto.

3.2. Participación del evaluador ambiental en la redacción del proyecto de actividad o instalación

La evaluación de impacto ambiental como política ambiental de carácter fundamentalmente predictiva hace conveniente la participación del evaluador ambiental desde las fases más tempranas de generación del proyecto.


En algunos tipos de proyectos, como en los de autovías, en la fase de redacción del estudio informativo, que es una de las más tempranas en la organización de este tipo de obras públicas, ya se incorporan los criterios ambientales desde el principio en la definición de alternativas de trazado. No obstante, en la mayor parte de los proyectos públicos o privados aún no se incorpora de forma habitual esta participación del evaluador ambiental.
En cualquier caso, los beneficios de la incorporación de este criterio desde el inicio del proyecto siempre repercuten como beneficios de optimización del diseño del proyecto y, eventualmente, de mejora en los tiempos generales de tramitación de las autorizaciones correspondientes.


3.3. Contenidos del Estudio de Impacto Ambiental (EsIA)

Los contenidos del estudio de impacto ambiental responden a un orden lógico en orden al desarrollo del proceso de evaluación ambiental. Este proceso se plasma originalmente en la National Environmental Policy Act (NEPA), de 1969, así como en los procedimientos de evaluación de impacto elaborados por el PNUMA, la OCDE y la CEE a través de la Directiva 85/377/CEE. Desde esta Directiva de 1985 se vierten a la legislación básica española los contenidos básicos del procedimiento de evaluación de impacto ambiental.


Así, aparecen los contenidos básicos en el Real Decreto Legislativo 1302/1986, que modifica de forma aparentemente leve, pero de importancia, como se verá más adelante, con la Ley 6/2001 de modificación del RDL 1302/1986. Los contenidos más detallados de los apartados se exponen en el RD 1131/1988 por el que se aprueba el reglamento para la ejecución del RDL 1302/1986. El orden de los apartados básicos que se exponía en el RDL de 1986 era ligeramente diferente del orden general que sigue el reglamento de 1988, más ajustado al procedimiento originario. Este orden afectaba a las alternativas del proyecto y al resumen del estudio. Lamentablemente, esta discordancia ha desembocado en una cierta confusión metodológica34, especialmente al reducir el importante papel en el inicio del proceso del análisis de alternativas (que es uno de los elementos esenciales del proceso de evaluación) y al propiciar que en ocasiones el programa de vigilancia ambiental se entendiera como un documento anejo al proceso, cuando está integrado plenamente en el mismo.
En la Ley 6/2001 que modifica al RDL de 1986, se modifica y corrige la discordancia que hemos advertido, recuperando la estructura básica original y correcta de los contenidos. Se insiste en este punto porque esta cuestión pasa desapercibida ya que aparentemente se trata de dos retoques de orden. El primero, y más importante, consiste en que se introduce el apartado (b) sobre las alternativas del proyecto, que es una segregación levemente detallado de la segunda frase del párrafo que correspondía antes al epígrafe (c). El segundo cambio es la inversión del orden de los apartados penúltimo y último (d y e del RDL de 1986), que se convierten en los e y f de la Ley 6/2001, quedando como último punto el resumen del estudio y conclusiones del mismo.
Resuelta la discrepancia, queda fijada la estructura de la EIA en 6 apartados básicos: (a) descripción general del proyecto; (b) exposición de alternativas; (c) evaluación de efectos previsibles; (d) medidas protectoras y correctoras; (e) programa de vigilancia ambiental; (f) resumen del estudio. Estos apartados constituyen los pasos esenciales35 en orden y contenido necesarios para realizar una correcta evaluación de impacto ambiental. En los apartados siguientes se desarrollan los contenidos de cada uno de los seis pasos fundamentales citados; para ello se toma como referencia de procedimiento los contenidos del Reglamento para la ejecución del Real Decreto Legislativo 1302/1986, de evaluación de impacto ambiental, que se considera una de las referencias más válidas tanto desde el punto normativo como de procedimiento y contenidos técnicos.


3.3.1. Descripción del proyecto y sus acciones

Este apartado debe incluir la descripción general del proyecto; las exigencias previsibles en el tiempo, en relación con la utilización del suelo y de otros recursos naturales; y la estimación de los tipos y cantidades de residuos vertidos y emisiones de materia o energía resultantes.




3.3.1.1. Descripción general del proyecto

El proyecto es la definición geométrica, operativa y económica de una cierta actividad o instalación. De ahí que el primer paso sea la precisión concreta a efectos identificativos del proyecto (ej. de actividad: dragado marino para la obtención de arena con un volumen de 5.000.000 m3/año; ej. de instalación: instalación para la fabricación de cemento en hornos rotatorios con capacidad de producción de 750 toneladas diarias). Cuando el tipo de proyecto esté identificado los anexos I o II de la Ley 6/2001, se hará referencia al grupo y subgrupo a que pertenece.


Una vez identificado el proyecto, debe hacerse un resumen sintético de los elementos más importantes y definitorios del mismo. También debe fijarse, a todos los efectos posteriores, cuál es el tiempo de vida útil previsto para el proyecto.
Posteriormente se indicará con la mayor precisión la localización del proyecto, dejando constancia de las referencias necesarias para ubicarlo adecuadamente (lugar, municipio y provincia), así como las coordenadas UTM de la poligonal que limita todo el área de implantación del proyecto. La localización debe incluir datos geográficos, especialmente límites municipales, cursos fluviales, infraestructuras existentes así como otros elementos de interés según el ámbito geográfico y la tipología del proyecto, lo que puede estructurarse utilizando la técnica de elaboración de modelo conceptual del territorio (apdo. 2.2). Al definir el ámbito geográfico debe señalarse, en su caso, la proximidad o situación del proyecto en zonas de protección especial: espacios naturales, dominio público hidráulico o marítimo, etc. Esto es muy importante porque puede detectar la necesidad de obtener autorizaciones ambientales específicas (ocupación de dominio público, autorización de vertido, etc). Esta documentación debe acompañarse de un plano de situación (en escala 1:25.000 o de mayor detalle), y un plano de localización (a escala según el ámbito del proyecto) en que se representen la totalidad de las superficies afectables así como, en su caso, los nuevos viales que se pretendan construir.


3.3.1.2. Relación de acciones inherentes al proyecto

Descripción suficiente de todas las acciones inherentes a la actuación de que se trate, susceptibles de producir un impacto sobre el medio ambiente, mediante un examen detallado tanto de la fase de su realización como de su funcionamiento. Dado que la descripción del proyecto de actividad o instalación tiene por objeto final la definición de acciones y resultados en tres fases fundamentales: a) de obras o inicio de actividad; b) de desarrollo de actividad, explotación o producción; c) de abandono o extinción de la actividad. Así, no debe considerarse exclusivamente la parte material de construcción, sino también las operaciones que se desarrollen en esa nueva instalación. Esta descripción exige presentar una descripción pormenorizada de cada una de las instalaciones o estructuras que configuran el proyecto, indicando alturas, volúmenes, zonas de acopio de materiales o de zonas de residuos, de almacenamiento y áreas de trabajo.


En este apartado, y como complemento del anterior, conviene utilizar las técnicas de elaboración de modelos conceptuales del proyecto y del desarrollo de proceso de implantación y ciclo de vida del proyecto expuestas en los apartados 2.2 y 2.3 correspondientes de la parte 2ª de técnicas.
El conjunto de las acciones del proyecto debe exponerse de una forma completa, que permita la comprensión del proyecto pero además que permita la identificación de acciones que pueden tener potencial de impacto, a fin de incorporarse en el apartado correspondiente de identificación y valoración de impactos. No obstante, lo más conveniente es reproducir la identificación de los impactos en el apartado de identificación y valoración.


3.3.1.3. Utilización de materiales36, suelo y otros recursos naturales

En este apartado se describirán los materiales a utilizar, suelo a ocupar, y otros recursos naturales cuya eliminación o afectación se considere necesaria para la ejecución del proyecto. Este planteamiento se basa en la técnica de análisis del ciclo de materia y energía del proyecto (véase apartado 2.4 correspondiente en técnicas). Este elemento es muy importante; el balance debe tener en cuenta el tiempo de vida útil o duración del proyecto. Los resultados del balance de masas son muy útiles para comparar alternativas, ya que permiten comparar cantidades de elementos semejantes.


La descripción y cuantificación de los materiales a utilizar puede detallarse a partir de los datos que contiene la descripción de las unidades de obra previstas en el proyecto. Deben separarse los distintos grupos de materiales empleados (madera, hierro y acero, cemento, ladrillo, roca, etc). A estos deben sumarse, en su caso, los materiales o materias primas (en caso de que no tengan la consideración de recursos naturales, en cuyo caso se incorporará en ese apartado) que van a emplearse, en su caso, en el proceso productivo.
En cuanto al suelo, habrá que señalar la superficie de suelo que se ocupará (señalando si se trata de ocupación temporal o permanente) con el proyecto, así como la calidad ambiental del mismo y su calificación urbanística. En este apartado se advierte específicamente la necesidad de tener presente tanto el perímetro del proyecto como, en su caso, la necesidad de construir o acondicionar accesos a diversas partes de la obra. Esto se hace por completo necesario en infraestructuras lineales de transporte (carreteras, ferrocarriles) y, en general, en todos aquellos proyectos que se realizan en el medio natural (en algunos casos se ha advertido que los impactos derivados de los acceso –que no habían sido previstos en el proyecto- superan los derivados de la ejecución del proyecto). En este caso convendrá dedicar una parte a describir las diferentes instalaciones proyectadas, concretando si son de nueva construcción.
Por último, deberá tenerse en cuenta si hay uso o afectación, a otros recursos naturales (forestales, hidráulicos, atmosféricos, etc). Esta deberá valorarse tanto en el aspecto directo de ocupación como en el aspecto de uso, en su caso, durante el proceso productivo (ej. agua en la refrigeración de una planta industrial, o carbón en una central termoeléctrica). En estos casos, como se ha referido para el apartado de materiales, deberá incluirse en el balance de masas y energía del proyecto.


3.3.1.4. Residuos, vertidos y emisiones resultantes

En este apartado se hará una descripción detallada de los tipos, cantidades y composición de los residuos, vertidos, emisiones o cualquier otro elemento derivado de la actuación, tanto sea de tipo temporal durante la realización de la obra o permanentes cuando ya esté relacionada y en operación, en especial, ruidos, vibraciones, olores, emisiones luminosas, emisiones de partículas, etc.


Los residuos sólidos, vertidos líquidos y emisiones resultantes deben estar definidos con la precisión cualitativa y cuantitativa necesaria (identificación de residuos según legislación sectorial, identificación de vertidos según tipología y composición físico-química –y en su caso biológica- de referencia; e identificación en volumen y composición –o las dimensiones de referencia- de las emisiones).
Si bien el reglamento prevé la separación, a efectos formales y conceptuales de los materiales y recursos naturales a utilizar (por una parte), y de los residuos, vertidos y emisiones resultantes (por otra parte), lo cierto es que las últimas técnicas aconsejan la realización (aunque luego se separe puntualmente) del análisis global del balance de materia y energía (según se expone en el apartado 2.4 correspondiente). Este método integrado garantiza que se consideran todas las formas de materia y energía que intervienen, de una forma u otra, en el proyecto, y se evita así que algunos términos poco definidos queden fuera de control, especialmente en actividades industriales (ej. productos intermedios, subproductos, etc; que en otro caso podrían quedar sin considerarse bien en el apartado de materiales, o bien en el de residuos, ya que forman parte de los procesos intermedios).


3.3.2. Exposición de alternativas37

En este apartado debe recogerse una exposición de las principales alternativas estudiadas y una justificación de las principales razones de la solución adoptada, teniendo en cuenta los efectos ambientales.


El análisis de alternativas es uno de los fundamentos metodológicos más potentes del proceso de evaluación ambiental. Tiene su origen en la necesidad de que la solución del proyecto sea el resultado de un análisis de alternativas, con un proceso de optimización tecnológica y ambiental hasta concluir en la solución de proyecto final.
Por esta razón se insiste en la conveniencia, en la fase temprana del proyecto, de un análisis profundo y riguroso de las alternativas: de ubicación parcial o total del proyecto, de los procedimientos y tecnologías empleados, de los productos, procesos y residuos generados en los procesos. Para poder realizar el análisis de alternativas se precisa ante todo un conocimiento detallado y preciso del proyecto objetivo; posteriormente las alternativas generadas se contrastarán con las características del medio en que se desarrollará el proyecto.
En realidad el proceso de análisis de alternativas debe ser un proceso interactivo que permita mediante evaluación parcial de impactos, proceder a asignar las mejores condiciones de ejecución del proyecto. Durante la ejecución del estudio de impacto ambiental puede incorporarse el análisis de alternativas de dos formas: a) se analizan las alternativas de forma preliminar y se detalla la mejor alternativa, que es objeto posterior de la evaluación de impacto ambiental detallado; b) se evalúa el impacto ambiental de diversas alternativas seleccionadas (ej. caso de variantes del trazado de carreteras o ferrocarril). La elección de un tipo u otro del proyecto depende claramente de la tipología del mismo, incluso se pueden definir esquemas intermedios. Lo más común es que el proceso inicial de selección de alternativas permita asumir una serie de decisiones básicas sobre las cuestiones fundamentales del proyecto; posteriormente, del resultado de análisis detallado y evaluación ambiental puede ser necesario incorporar modificaciones, aunque estas raramente afectan a elementos sustanciales del proyecto. Para este apartado pueden seguirse las indicaciones expuestas en el apartado (2.10) de técnicas de generación de alternativas.
En muchas ocasiones, sin embargo, el análisis de alternativas no es sino una justificación posterior de una decisión previa sobre solución de proyecto. Esto se materializa en ocasiones con el sistema de considerar como alternativa la hipótesis de no realización del proyecto38. De esta manera la propia validez de la evaluación ambiental queda cuestionada.
Como se viene señalando, la calidad de los datos de descripción del proyecto y del medio, así como la definición de las repercusiones ambientales, es determinante para la calidad final en la elaboración y selección de alternativas. La cuantificación de los parámetros es la única manera de poder valorar con criterios técnicos y objetivos las posibles alternativas.


3.3.3. Evaluación de efectos previsibles

Este apartado incluye todos los procedimientos intermedios destinados a evaluar los efectos previsibles directos o indirectos del proyecto sobre la población, la fauna, la flora, el suelo, el aire, el agua, los factores climáticos, el paisaje y los bienes materiales, incluido el patrimonio histórico artístico y el arqueológico. Así, incluye dos grandes subfases: (1) Inventario ambiental y descripción de las interacciones ecológicas y ambientales clave; y (2) Identificación y valoración de impactos.


3.3.3.1. Inventario ambiental y descripción de interacciones ecológicas y ambientales

Si el apartado 3.1 se dedica al conocimiento profundo del proyecto, el presente subapartado se destina a la descripción detallada del medio ambiente (o territorio en el sentido amplio, de función de usos). A veces este apartado se desarrolla bajo la denominación genérica de inventario ambiental. No obstante esta denominación puede llevar –en caso de hacer una interpretación restrictiva de la misma- a una cierta desorientación sobre el objetivo de este apartado de la metodología de evaluación ambiental. No es fruto de la casualidad que esta restricción haya provocado el gran proceso de invasión del ámbito de estudio de las ciencias naturales en detrimento de los objetos de investigación de las ciencias sociales, lo que está reduciendo muy notablemente la potencialidad original39 buscada en las evaluaciones de impacto ambiental.


Este inventario y descripción comprende cinco elementos diferenciados, que tienen como objetivo definir un escenario de los valores ambientales y sus interrelaciones puesto, que como indica la pujante disciplina ecológica, el entorno es un conjunto de poblaciones y ecosistemas en flujo e interrelación permanente. Este punto debe cumplir los siguientes criterios: 1) limitarse al área de acción y de influencia del proyecto; 2) tener presente la dinámica propia de los factores ambientales; 3) ser concreto, contrastado y exhaustivo; 4) tener carácter cartográfico (georreferenciado) en la mayor medida; 5) incorporar interrelaciones o sinergias entre los factores del medio.
1. Estudio del estado del lugar y de sus condiciones ambientales antes de la realización de las obras, así como de los tipos existentes de ocupación del suelo y aprovechamiento de otros recursos naturales, teniendo en cuenta las actividades preexistentes. Para ello deben emplearse las técnicas descritas en la parte 2, singularmente los apartados: bases documentales para conocimiento del entorno territorial y humano (apdo. 2.1); y elaboración de modelos conceptuales del territorio (apdo. 2.2).
2. Identificación, censo, inventario, cuantificación40 y, en su caso, cartografía, de todos los aspectos ambientales definidos en el artículo 6 del RD 1131/1988, que puedan ser afectados por la actuación proyectada. Los aspectos ambientales referidos son, al menos: población humana, fauna, flora, vegetación, gea, suelo, agua, aire, clima, paisaje y estructura y función de los ecosistemas. Se insiste en la necesidad de contemplar detalladamente el aspecto de población humana, pudiendo entenderse como medio humano41 o socioeconómico (densidad y evolución de la población; nivel y evolución de la renta; grado de aceptación del proyecto; usos del suelo; inventario del patrimonio histórico; prospección arqueológica); el resto de los aspectos se integrarían en el grupo medio físico (o, preferiblemente, medio biofísico). El estudio de aspectos ambientales debe ser profundo y exhaustivo, pero solamente sobre la base de reflejar la información que aporte características específicas y concretas del área y objeto de estudio.
3. Descripción de las interacciones ecológicas claves y su justificación. Estas interacciones pueden exponerse a partir de las técnicas descritas de modelos conceptuales del territorio (apdo. 2.2) y de análisis de sensibilidad o vulnerabilidad del territorio (apdo. 2.5).
4. Delimitación y descripción cartografiada del territorio o cuenca espacial afectada por el proyecto para cada uno de los aspectos ambientales definidos. La cartografía de aspectos ambientales puede realizarse de forma individual (vegetación, fauna, geología, etc) o de forma integrada a través de unidades homogéneas predefinidas que combinan diversos elementos del medio físico. Es frecuente el empleo de Sistemas de Información Geográfica (SIGs) que permiten la interacción y combinación de capas superpuestas de cartografía, integrando también bases de datos georreferenciadas. Estas técnicas están permitiendo un notable avance en los aspectos de análisis del territorio, pudiendo también permitir la optimización de alternativas. La cartografía de los aspectos ambientales del medio socioeconómico suelen estar más descuidadas que las del medio físico, por lo que se insiste en la necesidad de trabajar este punto con más intensidad de la habitual. En el apartado 2.15, de técnicas de representación cartográfica y gráficas se aportan algunos elementos básicos para este punto.
5. Estudio comparativo de la situación ambiental actual y futura, con y sin la actuación derivada del proyecto objeto de la evaluación, para cada alternativa examinada.

3.3.3.2. Identificación y valoración de impactos

En este apartado se incluirá la identificación y valoración de los efectos notables previsibles de las actividades proyectadas sobre los aspectos ambientales (medio humano y medio biofísico), para cada alternativa examinada.


1. Identificación de impactos. La identificación de los impactos ambientales derivará del estudio de las interacciones entre las acciones derivadas del proyecto y las características específicas de los aspectos ambientales afectados en cada caso concreto. Se distinguirán los efectos positivos de los negativos, los temporales de los permanentes; los simples de los acumulativos y sinérgicos; los directos de los indirectos; los reversibles de los irreversibles; los recuperables de los irrecuperables; los periódicos de los de aparición irregular; los continuos de los discontinuos. Se indicarán los impactos ambientales compatibles, moderados, severos y críticos que se prevean como consecuencia de la ejecución del proyecto.
2. Valoración de impactos. La valoración de los efectos, cuantitativa, si fuese posible, o cualitativa, expresará los indicadores o parámetros, empleándose siempre que sea posible normas o estudios técnicos de general aceptación, que establezcan valores límite o guía, según los diferentes tipos de impacto. Cuando el impacto ambiental rebase el límite admisible, deberán preverse las medidas protectoras o correctoras que conduzcan a un nivel inferior a aquel umbral; caso de no ser posible la corrección y resultar afectados elementos ambientales valiosos, procederá la recomendación de la anulación o sustitución de la acción causante de tales efectos.

Se indicarán los procedimientos utilizados para conocer el grado de aceptación o repulsa de la actividad, así como las implicaciones económicas de sus efectos ambientales.

Se detallarán las metodologías y procesos de cálculo utilizados en la evaluación o valoración de los diferentes impactos ambientales, así como la fundamentación científica de esa evaluación.

Se jerarquizarán los impactos ambientales identificados y valorados, para conocer su importancia relativa. Asimismo, se efectuará una evaluación global que permita adquirir una visión integrada y sintética de la incidencia ambiental del proyecto.




3.3.4. Propuesta de medidas protectoras y correctoras

Las medidas ambientales han de ser establecidas tras: (1) valorar cuál es la situación del medio antes de la ejecución del proyecto; (2) prever la evolución de las alteraciones que la ejecución del proyecto puede generar.


En esta parte del documento, el redactor debe procurar valorar las medidas que es preciso establecer para minimizar la pérdida de calidad del medio tras la puesta en marcha de la actividad. La respuesta a esta modificación que representa la alteración del medio debe motivar el establecimiento de las medidas correctoras y protectoras. Las medidas correctoras deben permitir la reducción, eliminación o compensación de los efectos negativos generados por el proyecto o actividad, mientras que las medidas protectoras ayudarán a preservar los valores presentes en el medio.
Es preciso describir y justificar las medidas correctoras propuestas para las diferentes fases del proyecto, que deberán aplicarse como mínimo sobre: aguas superficiales y subterráneas, suelo, atmósfera (medidas correctoras contra polvo, olores y ruido), vegetación y fauna, morfología del paisaje y patrimonio cultural.
Además, y de forma específica en proyectos como los mineros, debe procederse a incluir la restauración de la zona, en donde se proceda a la: 1) definición y justificación ecológica, económica y social de los usos futuros del área explotada; 2) descripción y definición de las labores necesarias para la recuperación del espacio afectado; 3) justificación de la selección de especies vegetales, técnicas, materiales y equipos a emplear; 4) cronograma de los trabajos de ejecución; 5) presupuesto de las medidas correctoras y protectoras.
De forma complementaria, la administración evaluadora podrá exigir medidas complementarias o sustitutivas de las propuestas, todo ello con la finalidad última de asegurar el mantenimiento de la calidad del medio.


3.3.5. Programa de vigilancia ambiental

El programa de vigilancia y seguimiento ambiental tiene como objetivos: 1) comprobar y analizar si las medidas ambientales correctoras y protectoras son viables y suficientes; 2) valorar la incidencia del proyecto sobre cada una de las componentes del medio que puedan verse afectadas; 3) comprobar si la fase de explotación se realiza según lo previsto en el proyecto y en la declaración ambiental.


Por estas razones, esta parte del estudio debe incorporar, como mínimo, la información que se detalla a continuación:


  • Acciones a desarrollar en cada una de las fases del proyecto, indicando su periodicidad y estableciendo un calendario de actuaciones

  • Realización de controles analíticos, siendo preciso detallar y justificar aspectos claves como: parámetros a analizar, periodicidad, puntos de muestro, planos, etc

  • Desarrollar un programa de evaluación de vibraciones, niveles de emisión de contaminantes atmosféricos y vertidos

  • Reportaje fotográfico que permita evaluar el estado del medio y demostrar las acciones llevadas a cabo en cada momento

  • Las nuevas medidas correctoras que se consideren precisas en función de la evolución observada

  • Cronograma de las obras, indicando las fases críticas (aquellas que han de finalizar antes de comenzar la siguiente) y las actuaciones ambientales correctoras y protectoras previstas

  • Presupuesto del programa de vigilancia y seguimiento ambiental. Este presupuesto deberá estar suficientemente detallado, especificando precios unitarios descompuestos, cuadro de precios auxiliares, presupuestos parciales por capítulos, presupuesto general de ejecución material y presupuesto de ejecución por contrata.

La puesta en marcha del plan de vigilancia para cada fase se producirá desde el inicio de la misma y se prolongará durante el tiempo que en la evaluación de las diferentes acciones se haya considerado conveniente.




3.3.6. Documento de síntesis

Es obligatoria su elaboración para la tramitación de los estudios de impacto ambiental. Se redactará en términos comprensibles, no excederá las 25 páginas y de forma resumida reflejará los trabajos realizados, las conclusiones relativas a las alternativas propuestas, las medidas correctoras y el programa de vigilancia.


Se indicarán asimismo las dificultades informativas o técnicas encontradas en la realización del estudio con especificación del origen y causa de las dificultades encontradas.




Compartir con tus amigos:
1   ...   13   14   15   16   17   18   19   20   ...   23


La base de datos está protegida por derechos de autor ©psicolog.org 2019
enviar mensaje

    Página principal
Universidad nacional
Curriculum vitae
derechos humanos
ciencias sociales
salud mental
buenos aires
datos personales
Datos personales
psicoan lisis
distrito federal
Psicoan lisis
plata facultad
Proyecto educativo
psicol gicos
Corte interamericana
violencia familiar
psicol gicas
letras departamento
caracter sticas
consejo directivo
vitae datos
recursos humanos
general universitario
Programa nacional
diagn stico
educativo institucional
Datos generales
Escuela superior
trabajo social
Diagn stico
poblaciones vulnerables
datos generales
Pontificia universidad
nacional contra
Corte suprema
Universidad autonoma
salvador facultad
culum vitae
Caracter sticas
Amparo directo
Instituto superior
curriculum vitae
Reglamento interno
polit cnica
ciencias humanas
guayaquil facultad
desarrollo humano
desarrollo integral
redes sociales
personales nombre
aires facultad