Apunte 1  ambiental



Descargar 166.65 Kb.
Fecha de conversión03.12.2017
Tamaño166.65 Kb.
Vistas162
Descargas0

APUNTE 1

AMBIENTAL


En primer lugar, es necesario contextualizar a la Psicología Ambiental dentro de dos referentes disciplinares de carácter más general. En primera instancia, hay que situarla dentro de las diversas áreas que configuran las Ciencias Sociales y, en especial, la Psicología Social Aplicada, ya que una parte importante de sus referentes teóricos, epistemológicos y metodológicos provienen de la Psicología Social. En segundo lugar, hay que ubicar a la Psicología Ambiental dentro del conjunto de disciplinas que se ocupan del estudio del entorno, bien sea natural o construido, siendo éste un ámbito considerablemente extenso y complejo en cuanto a las materias que lo integran.
El objeto de estudio característico de la Psicología Ambiental es la interacción entre las personas y sus entornos. Esta interacción se inserta necesariamente dentro de un contexto social (o de interacción social) por lo que los “productos” de esta interacción entre persona y entorno (incluyendo a la propia persona y al entorno) han de ser considerados antes que nada como productos “psico-socio-ambientales”. Es en estos términos que la cuestión planteada permite reconsiderar la Psicología Ambiental como Psicología Social Ambiental (Canter, 1988; Bonnes y Secchiaroli, 1995; Corraliza y León, 1996).
Para entrar en materia, se parte de una idea preliminar que hacer referencia al medio ambiente parece tautológico, ya que medio y ambiente son sinónimos, por lo cual es necesario establecer esta consideración inicial.
Desde finales de los cincuenta, hasta mediados de los años ochenta, la mayoría de producción considerada psicología ambiental, estaba centrada en el entorno construido, la ciudad, los entornos laborales, institucionales, entre otros, y su interacción con el comportamiento humano y social. La orientación hacia la sostenibilidad constituye la redefinición de su objeto y objetivo que puede caracterizar los desarrollos de este ámbito en los noventa. Es por ello que en algunos textos hemos hablado de una transición de una 'psicología de la arquitectura' a una 'psicología ambiental verde' (Pol, 1993).
La Psicología Ambienta formula un axioma indiscutible: TODA CONDUCTA TIENE LUGAR SIEMPRE Y NECESARIAMENTE EN UN CONTEXTO AMBIENTAL.
El término ambiente en psicología implica aspectos tales como:


  • Psicológicos

  • Sociales

  • Interpersonales

  • Culturales

  • Organizacionales

CARÁCTERÍSTICAS DE LA AMBIENTAL




  • La participación interdisciplinar es considerada como uno de los rasgos definidores de esta disciplina.

  • Por su carácter eminentemente aplicado, se define por su marcado pragmatismo, estos es su capacidad para resolver aspectos concretos y abordar nuevas cuestiones ambientales.

  • Multiplicidad metodológica: ocupa diversos enfoques teóricos y metodológicos y de ámbitos de aplicación.

  • Como ámbito disciplinar su consolidación se produce en la década de los sesenta.

Los temas de estudio de la psicología Ambiental pueden conformarse en una estructura que se integra por algunos de los siguientes bloques, reseñados en los principales manuales de la materia:


I. Temas concernientes a la relación entre los aspectos del espacio físico y la conducta espacial. Aquí se incluyen estudios sobre las dimensiones físico-espaciales de la conducta, los conceptos de espacio personal, territorialidad, privacidad, hacinamiento (crowding) y el análisis de los procesos relacionados con el tema de la apropiación del espacio.

II. Aspectos relacionados con la adaptación de las personas a las variables ambientales, incluyendo teorías sobre estrés ambiental, sobrecarga y deprivación ambientales, efectos psicofisiológicos y conductuales producidos por el ruido, la iluminación, las vibraciones, la temperatura u otros factores climáticos y ambientales, las relaciones entre variables ambientales y rendimiento así como su incidencia en determinados entornos (hospitales, lugares de trabajo, etc.).

III. Aspectos relacionados con la forma en que las personas accedemos al conocimiento ambiental. Caben destacar los estudios y teorías sobre la percepción ambiental, la cognición ambiental y el estudio de mapas cognitivos, la representación de entornos socio-físicos así como el análisis del significado ambiental y de los aspectos aspectos emocionales y afectivos del entorno.

IV. Temas relacionados con la evaluación del ambiente. Incluyen estudios sobre personalidad y entorno, el tema de las actitudes ambientales y la conducta ecológica responsable, la evaluación de la calidad ambiental como ámbito de la calidad de vida y los estudios sobre preferencias

de paisajes.

V. Estudios centrados en grupos específicos de población considerando sus relaciones con el entorno sociofísico inmediato, fenomenos de reubicación o la adaptación funcional al espacio, destacando especialmente los ámbitos de infancia, vejez y discapacitación.

VI. La Psicología Ambiental también ha aplicado sus conocimientos al estudio de entornos específicos. Destacan en primer lugar los estudios y propuestas metodológicas en torno al concepto de “escenarios conductuales” (behavior settings) desde la perspectiva de la psicología ecológica. Además se incluyen

otros estudios centrados en entornos urbanos, residenciales, escolares, laborales así como entornos naturales.

VII. Otros tópicos de investigación en Psicología Ambiental. Aquí se incluyen otros ámbitos, algunos de ellos de reciente consolidación como estudios sobre la percepción del riesgo ambiental, Psicología Ambiental y problemas sociales, Psicología Ambiental y problemas medioambientales o la denominada Evaluación Post-Ocupacional (POE).
ALGUNAS DEFINICIONES DE AMBIENTAL








Aragonés y Amérigo (1998)

Disciplina que estudia las relaciones recíprocas entre las conductas de las personas y el ambiente sociofísico.

Pol. Valera y Vidal (1999)

Disciplina que tiene por objeto el estudio y comprensión de los procesos psicosociales de las relaciones, interacciones y transacciones de las personas, grupos sociales o comunidades, sus entornos sociofísicos y los recursos disponibles.

Canter y Kraik (1981)

El área de la psicología que conjunta y analiza las interacciones de las experiencias y acciones humanas con aspectos pertinentes del medio sociofísico.

Holahan (1982)

Área de la psicología cuyo foco de investigación es la interacción del ambiente físico con la conducta y la experiencia humanas.

Proshansky (1990)

Ciencia que estudia las interacciones y relaciones e la persona y su ambiente.

Veitch y Arkkelin (1995)

Ciencia de la conducta multidisciplinar, con orientación básica y aplicada, cuyo enfoque son las relaciones sistémicas entre el ambiente físico y social, así como la conducta y la experiencia humana individual.

Bell, Greene, Fisher y Baum, 2001)

Estudio de las relaciones molares entre la conducta y la experiencia y los ambientes construido y natural.

EVOLUCIÓN HISTÓRICA DE LA AMBIENTAL


Tradicionalmente se ha considerado a la Psicología Ambiental como una disciplina nueva, joven o reciente. Sin embargo, lo que no es nuevo ni reciente es el interés por estudiar las relaciones que existen entre las personas y sus entornos, hecho derivado de una constatación sumamente simple: siempre estamos ubicados, es decir, siempre estamos situados en algún entorno, y este hecho es intrínseco a nuestra existencia como seres vivos. Por lo tanto, a lo largo de la evolución de la humanidad y del pensamiento, la influencia del entorno o del ambiente sobre las personas ha sido un tema de referencia obligado. Como el resto de ciencias humanas y sociales, la propia evolución de la psicología está marcada por diversas concepciones de la relación e influencia entre persona (aspectos o variables internas) y ambiente (aspectos o variables externas) generando en su caso polémicas ya clásicas como la controversia entre herencia y ambiente o entre personologismo y situacionismo.
Así, mientras la primera psicología experimental de Wundt y Titchener relega los aspectos ambientales al centrarse en la experiencia inmediata y en el organismo, el conductismo adopta una postura radicalmente opuesta, pasando a centrar el interés en la predicción y control de la conducta determinada por las variables externas a la persona. El mediacionismo y, posteriormente, el cognitivismo (recuperando la tradición gestáltica) incorporan el papel del organismo y de los procesos mentales en el esquema E-R, aunque el énfasis en la experimentación en laboratorio como propuesta metodológica dominante tiende a considerar las variables ambientales bien como variables independientes asignadas (por tanto, sujetas a un estricto control experimental) bien como variables contaminantes de los fenómenos a analizar

(generando la necesidad de neutralizar o anular sus posibles efectos).


No será hasta los años 60 que, con el "boom" de las disciplinas aplicadas en psicología social, surgirá lo que primero se denominó Psicología de la Arquitectura ampliándose posteriormente a Psicología Ambiental. Pero ello nunca, como siempre, sucede porque sí y de manera inmediata. Siguiendo a Pol (1988) podemos distinguir dos nacimientos de la Psicología Ambiental.
El primer nacimiento

Las semillas de la moderna Psicología Ambiental deben buscarse en la Europa de principios de siglo, y no precisamente dentro del ámbito de la psicología. Son especialmente destacables la influencia de la ecología de Haeckel (1866) o la noción de «Umwelt» de Von Uexküll (1909, 1957), como reconocen, por ejemplo, Kruse y Graumann (1987) o Wapner (1990). Recogiendo esta tradición, además de la influencia en la época de la metereobiología, Hellpach publica en 1911 Geopsyche, donde analiza por primera vez de forma rigurosa la influencia de fenómenos físico-ambientales sobre la conducta. En 1924 se publica un Manual de Métodos Biológicos cuyo tercer volumen, compilado por el propio Hellpach, lleva el título de Psychologie der Umwelt, primera referencia clara a la Psicología Ambiental.


Pero forzosamente hemos de detenernos en dos autores cuya influencia sobre la moderna psicología ambiental es incuestionable. Nos referimos a Egon Brunswik y a Kurt Lewin. Estos personajes comparten características comunes de orden biográfico. En primer lugar, ambos se forman en el área de influencia germánica: Brunswik nace en Budapest y se forma en el denominado "Círculo de Viena" mientras que Lewin nace en Prusia y se forma en Alemania dentro de la tradición gestáltica. En segundo lugar, ambos emigran a los Estados Unidos durante los años 30, como muchos intelectuales que huyen de los acontecimientos preliminares a la II Guerra Mundial. En tercer lugar, en América son acogidos por Valera, S. (1996).
Tolman que trabajará sobre los esquemas mentales en ratas (estudios precursores de los mapas cognitivos). Por último, estos autores ejercerán una influencia destacada en el desarrollo de la psicología, la psicología social y, por supuesto, la psicología ambiental.
Brunswik (1903-1955) concentra su ámbito de investigación en el tema de la percepción, aunque sus ideas tengan una incidencia más amplia. Al reclamar una mayor atención en el análisis de la influencia del entorno sobre la conducta, probablemente fue uno de los primeros autores en utilizar de forma consistente el término psicología ambiental en 1934 (Gifford, 1987). Asimismo, su énfasis en la representatividad del diseño de investigación obligaba a una mayor formación de los psicólogos respecto a los estímulos ambientales. Finalmente, su teoría probabilística sobre la percepción ambiental y, más concretamente, su modelo de lente han influido de manera notable por lo que respecta al tema de la percepción ambiental.
Lewin (1890-1947), por su parte, a través de su teoría de campo, influyó de manera determinante en la consideración actual del entorno desde una perspectiva molar, mientras que su idea de investigaciónacción abría nuevos caminos en el estudio de ambientes naturales y su relevancia teórica. Por otra parte, la idea de "cáscara" o dimensión exterior (foreing hull) así como el concepto de espacio vital serán recogidas por Marta Muschow en un estudio sobre niños urbanos (Muschow, 1935) y orientará el estudio sobre la idea del espacio personal (Hall, 1966). Por último, su idea de una disciplina denominada Ecología Psicológica, será recogida por Barker y Wright bajo el término de Psicología Ecológica, cuyo foco de investigación serán los "behavior-settings". Así, estos autores fundan, el mismo año de la muerte del maestro (1947), la Estación Psicológica en Midwest, Kansas, para estudiar en qué forma las situaciones ambientales del mundo real afectan a la conducta de las personas y que, para Holahan (1982), constituye el germen de la Psicología Ambiental en los Estados Unidos.
Para completar esta panorámica histórica, cabe destacar otros hitos importantes de este primer

nacimiento. Así, hay que considerar también la importancia de la sociología del alemán Simmel, de la Gestalt o de movimientos culturales y artísticos como la Bauhaus con Mies Van der Roe. La antropología y la etnología francesa, los estudios de Marie Jahoda sobre factores ambientales del paro o, desde el urbanismo o los planteamientos de Le Corbusier completan este panorama de precursores de la Psicología Ambiental, sin olvidar la influencia ejercida desde el otro lado del Atlántico por la sociología urbana de la Escuela de Chicago con Burgess, Park y Wirth como máximos exponentes.


El segundo nacimiento
Sin embargo, no será hasta la década de los años 60 que esta tradición ambiental germinará en una disciplina con carácter propio. A ello contribuirán diversos factores contextuales tanto de orden social como académico.

En el primer orden, aparece una demanda social cada vez más explícita proveniente principalmente de la arquitectura y el urbanismo. La reconstrucción urbanística producida en la posguerra conlleva el planteamiento de nuevas cuestiones derivadas de la problemática urbana y habitacional que hará que arquitectos y planificadores giren su vista hacia la sociología y, posteriormente, la psicología en la búsqueda de soluciones. No en vano, la primera denominación de la nueva disciplina sería "Psicología de la Arquitectura" y el promotor de la primera conferencia fundacional de Dalanhui fue Canter desde la Escuela de Arquitectura de Stratchclyde, en Glasgow (Pol, 1988).


Esta demanda de optimización del diseño de viviendas, barrios o lugares de trabajo ha de enmarcarse en un período caracterizado por un contexto económico favorable, por la expansión de ideologías humanistas, por la atención orientada hacia los conceptos de bienestar y calidad de vida y por un replanteamiento de las formas de producción, de estilos de vida y de modelos de concentraciones humanas derivados de la denominada Revolución Tecnológica. De esta manera, la Psicología Ambiental amplía sus áreas de interés hacia aspectos más sociales relacionados con la satisfacción residencial y la calidad de vida.
Sin embargo, la evolución de estas formas de producción junto a la crisis económica y social originada en 1973 generará un nuevo reto en el que actualmente está sumida la sociedad: la problemática ambiental, de tal forma que, como comenta Enric Pol, desde una perspectiva de globalidad, se puede hablar del paso de una Psicología de la Arquitectura a una Psicología Ambiental "Verde" (Pol, 1993).
En el orden académico, el surgimiento de la Psicología Ambiental debe contextualizarse en la denominada crisis de la Psicología Social. El cuestionamiento de la relevancia de los resultados

obtenidos en situación experimental tendrá, entre otras consecuencias, el surgimiento de un conjunto de disciplinas orientadas hacia ámbitos específicos de aplicación que, a ritmos distintos, irán buscando su propia especificidad tanto en el plano teórico-conceptual como en líneas de investigación y metodologías específicas. Además, la crisis paradigmática del conductismo abrirá nuevas puertas para el desarrollo de la Psicología Ambiental: recuperación del tema de la percepción, irrupción del cognitivismo y de la tradición gestáltica, revisión de las corrientes fenomenológicas (Seamon, 1982) o la influencia de la psicología genética de Piaget, por destacar algunas de las más importantes.


Así encontramos en 1954 los primeros estudios de Terence Lee, desde la psicología social y con un talante neopositivista, sobre educación y suburbios, trabajos sobre la percepción de la arquitectura de Hesselgreen con clara influencia fenomenológica y, en 1956, trabajos socio-antropológicos del francés P.H. Chombart de Lauwe o la sociología urbana de corte marxista de Henri Lefebvre.
Entrada la década de los años 60, la investigación, especialmente en Estados Unidos, se centra en los llamados "case studies". Como destaca Gifford (1987) ya a finales de los 50 Sommer y Osmond empiezan a estudiar sistemáticamente como la alteración de elementos físicos en los edificios producen efectos sobre la conducta de sus ocupantes: redistribuyendo el mobiliario y rediseñando las salas de hospitales geriátricos y psiquiátricos observaron cómo se incrementaba la comunicación entre los pacientes (Osmond, 1957; Sommer y Ross, 1958). Al mismo tiempo, Sommer (1959) empieza sus estudios sobre el espacio personal. Posteriormente, Ittelson, Proshansky y Rivlin (1976) realizan estudios similares en un hospital para pacientes mentales. Pero es en la década de los 70 que la Psicología Ambiental experimenta su expansión más espectacular.
Siguiendo a Stokols (1995), este período se caracteriza por un esfuerzo de formular nuevas aproximaciones tanto en el plano teórico como metodológico para explicar la complejidad de las relaciones entre la gente y sus entornos.
A nivel teórico caben destacar la conceptualizacion de las disposiciones ambientales a partir de los rasgos de personalidad (Craik, 1976), el concepto espacio defendible (Newman, 1973) o del clima social (Moos, 1976), la teoría de los escenarios de conducta ("behavior settings") de Barker (1968) y elaboraciones posteriores (Wicker, McGrath y Armstrong, 1972), la teoría ecológica de Bronfenbrenner (1979), el concepto de place-identity (Proshansky, 1978; Proshansky, Fabian y Kaminoff, 1983) o el modelo de conducta espacial de Altman (1975) integrando los conceptos de privacidad, territorialidad, espacio personal y hacinamiento (crowding).
A nivel metodológico cabe considerar las aportaciones sobre cognición ambiental, dibujo de mapas, búsqueda de itinerarios o reconocimiento de fotografías usados para medir la "imaginabilidad" ambiental (Lynch, 1960; Milgram y Jodelet, 1976); la investigación sobre índices de calidad ambiental (Craik y Zube, 1976) y técnicas de simulación ambiental (Appleyard y Craik, 1978; McKechnie, 1977) aplicadas a las reacciones ante entornos reales o imaginarios; mapas conductuales y análisis de escenarios de conducta encaminados a la orientación de patrones conductuales en distintos entornos; así como investigación sobre estrés ambiental a través de métodos observacionales, reportes individuales y pruebas fisiológicas.
Durante los años 80 se produce un cierto cambio de orientación: por un lado, los modelos situacionales y interaccionistas que habían prevalecido en las dos décadas anteriores dejan paso a perspectivas de corte transaccional con conceptos como el de "place-identity" (Proshansky, Fabian y Kaminoff, 1983) o "place-dependence" (Stokols y Shumaker, 1981). A su vez, la investigación pasa de centrarse más sobre las experiencias individuales a un interés marcado por los fenómenos sociales-grupales en relación con el medio sociofísico.
Por lo que se refiere al desarrollo académico e institucional, la Psicología Ambiental ha seguido un proceso sostenido de consolidación aunque, como señala Stokols (1995), en la actualidad, este desarrollo no está tan centrado en los Estados Unidos como en el resto del mundo. La disciplina cuenta con diversas asociaciones profesionales y científicas como la EDRA (Environmental Design Research Association) en America, la IAPS (Association for the Study of People and Their Physical Surroundings) en Europa, la MERA (Man-Environment Relations Association) en Japón o la PAPER (People and Physical Environment Research Organization) en Australia y Nueva Zelanda. Divisiones o grupos de Psicología Ambiental dentro de la American Psychological Association (APA), la International Association of Applied Psychology o, en el Estado Español, en la delegación de Madrid del Colegio Oficial de Psicólogos como pionera, y posteriormente en el Colegio Oficial de Psicólogos de Catalunya y en algunas delegaciones del Colegio estatal.
Por lo que se refiere a programas de formación, los pioneros fueron, en Estados Unidos, el programa de la CUNY en Nueva York (1968) y, en Europa, el de Surrey -Gran Bretaña- (1973) promovidos respectivamente por Harold Proshansky y David Canter. Posteriormente han aparecido nuevos programas en otras localizaciones: Estrasburgo, París, Lund (Suecia) o México. En Barcelona se inicia en 1988 el "Máster en Intervención Ambiental: Contextos Psicológicos, Sociales y de Gestión" y, actualmente, la asignatura de Psicología Ambiental se imparte en la Universidad de Barcelona, Complutense y Autónoma de Madrid, La Laguna (Tenerife), la UNED, la Universidad de Oviedo y en la Universidad de Girona, siendo contemplada también en los planes de estudios de otras universidades del Estado Español.
Por su parte, la psicología ambiental cuenta con varias revistas de difusión científica entre las que merecen ser destacadas: Environment and Behavior (1969), Population and Environment (1978), Journal of Environmental Psychology (1981) o Journal of Architectural Planning and Research (1984). Además, existe una consolidada tradición de congresos, reuniones científicas o seminarios enrre los que se encuentran los congresos bianuales organizados por la IAPS y la EDRA así como la inclusión de actividades relacionadas con la materia en los principales congresos de Psicología Social y Psicología Aplicada. En el Estado Español merecen ser destacados la VII Conferencia de la IAPS celebrada en Barcelona en 1982, reuniones científicas de carácter monográfico (Entorno Escolar, Barcelona 1978, 1980, 1982, 1984; Conservación del Entorno, Sevilla, 1988; Psicología Ambiental y Etología, Oviedo, 1989; Psicología Ambiental, Girona, 1990, Tarragona, 1991; Comportamiento en el Medio Natural y Construído, Orellana, 1992; La Ciutat Viscuda, Barcelona, 1993) y las cinco Jornadas de Psicología Ambiental, de carácter estatal: Madrid (1987), Palma de Mallorca (1989), Sevilla (1991), Tenerife (1994) y Barcelona (1996), estas dos últimas formalizadas ya como Congresos de Psicología Ambiental.





Compartir con tus amigos:


La base de datos está protegida por derechos de autor ©psicolog.org 2019
enviar mensaje

enter | registro
    Página principal


subir archivos