Aproximaciones al estudio de la narración: aportes principales



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a) Una sucesión de eventos de interés humano: el relato posee una organización temporal, en cuyo transcurso el narrador va generando la intriga hacia un punto de mayor tensión. El narrador ordena la secuencia temporal para darles un sentido a los eventos. Los eventos en el relato deben estar en una estructura-serial organizada temporalmente.

b) Unidad de acción: el relato debe poseer una coherencia temática en cuanto a la relación entre actores, acciones y transformaciones. El actor (individual o colectivo), puede ser sujeto de estado (paciente) u operador (agente de transformación).

c) La transformación de predicados: para cada instante, existe un predicado que caracteriza el estado del sujeto. Normalmente esta transformación corresponde al paso de bienestar a malestar y viceversa, a través de una serie de eventos encadenados.

d) Un proceso: donde existen tres momentos fundamentales, una situación inicial, una parte central y una final , del siguiente modo:


ANTES

PROCESO

DESPUÉS

Situación inicial

Transformación

Situación final

Inicio

Medio

Fin, desenlace

e) Causalidad narrativa y puesta en intriga: si bien el relato posee una estructura secuencial, más que causal, los eventos también pueden establecer una cadena causal, lo que contribuye a la generación de la intriga.

f) La evaluación final: No basta con relatar los hechos. Se debe provocar un cierre semántico a través de un acto evaluativo de los sucesos narrados. Los eventos se ensamblan de acuerdo a un fin que fundamenta el relato: la evaluación de los hechos o la moraleja.


Los estructuralistas Ducrot y Todorov (1997), basados en la teoría de la enunciación de Benveniste (1969), realizan una aproximación teórica a la narración que distingue tres elementos estructurales, ligados al contexto comunicativo:

a) El personaje relatado, de quien se habla.

b) El narrador, el que habla (un yo).

c) El lector o escucha (interlocutor).

Los autores proponen cinco ejes para el análisis de las narraciones:

1) El contexto de la enunciación, el acto de enunciación, con distintas posibilidades de presencia del interlocutor.

2) La identidad del narrador.

3) El grado de presencia del narrador en el universo referido (contiguo, no interviniente, es uno de los personajes, es testigo).

4) Distancia del narrador (afectiva, moral, intelectual en el sentido del grado de comprensión).

5) La ciencia del narrador: grado de conocimiento u omnisciencia:

a) visión i) interna (universo mental), ii) externa (el exterior)

b) grado de profundidad (penetración) o ángulo de visión,

c) reconocimiento: ignorancia, error, visón defectuosa.

6) Medios lingüísticos de expresión: diversidad de la función expresiva y persona gramatical de la narración.



1.3. Los modelos cognitivos de narración


Un antecedente del uso de esquemas para comprender y recordar las historias, se encuentra en Bartlett (1995) quien demostró experimentalmente cómo los sujetos usaban sus propios esquemas de memoria para organizar, recordar y transformar historias de culturas diferentes.

En los años setenta, la influencia de las teorías desarrolladas por Chomsky (1972, 1982, 1988, 1999) planteando que estructuras lógico proposicionales profundas están conectadas con la superficie de la actuación lingüística ideal, a través de una sintaxis lógica basada en reglas de transformación. Este enfoque, que tuvo un enorme impacto en la lingüística y la psicología, es utilizado en la gramática de las narraciones. La idea de la gramática de las oraciones bien formadas es propuesta como un modelo para la gramática de las historias (bien formadas). Esto es, las historias más fáciles de comprender y recordar, estarían conformadas por estructuras abstractas generadas a través de reglas de transformación y reescritura. Los “árboles generativos” son proyectados a la gramática de las historias. La sintaxis de las historias representaría la organización implícita al nivel de estructuras mentales, que explican las regularidades tanto producción, comprensión y recuerdo de historias (Fayol, 1994).

Otro aporte fundamental en la línea cognitiva, constituye la noción de marco (Minsky, 1974) que corresponde a estructuras de datos que conforman a una red de trabajo con nodos y relaciones en distintos niveles. Se trata de una red simbólica, aprendida y organizada en la memoria. Los niveles de organización de esta red le dan un carácter jerárquico. Los marcos en la parte alta de la jerarquía son fijos y procesan serialmente solo unos pocos rasgos discretos. Los marcos en el nivel bajo de la jerarquía poseen terminales (submarcos más pequeños), con marcadores que permiten identificar y clasificar estructuras de datos. Lo interesante del modelo es que estos terminales no necesitan que se les entregue toda la información, sino que la asignan por defecto. Colecciones de marcos más pequeños (bajos en la jerarquía), se conectan a marcos en sistemas de marcos. Estos marcos conectados constituyen una red de trabajo de recuperación de información que pueden asignar mucha información a los datos entrantes y al procesamiento.

Minsky (1974) propone cuatro clases de marco:



  1. Marcos sintácticos de superficie: estructuras de verbos y sustantivos, indicadores preposicionales y orden de las palabras.

  2. Marcos semánticos de superficie: significados de las palabras centrados en la acción, calificación de las relaciones concernientes a participantes, instrumentos, trayectorias, estrategias, metas consecuencias y efectos colaterales.

  3. Marcos temáticos: escenarios relacionados con tópicos, actividades, retratos, problemas y estrategias conectadas con el tópico.

  4. Marcos narrativos: esqueletos formantes para historias, explicaciones y argumentaciones

Rumelhart en su tesis doctoral en 1974 esboza la estructura básica para la noción de esquemas de las historias que incluyen nodos y conexiones entre estos nodos.

Kintsh y Van Dijk (1975), desarrollan una teoría estructural del relato que da cuenta de las estructuras específicas de las historias, con una lógica de acción y su decurso de la acción. En el modelo, se plantean ligamientos entre unidades semánticas globales o macroestructuras y las secuencias de proposiciones o microestructura, fundamentándose en la noción de esquema y marco. Se concentran en la estructura lógica de la historia, dando poca importancia a los aspectos pragmáticos. Las proposiciones son entendidas como eslabonamientos conceptuales: las microestructuras son proposiciones y las macroestructuras también lo son. Desarrollan la idea de reglas mediante las cuales el sistema cognitivo puede “empacar” información en una macroestructura. Caracterizan al discurso narrativo como una secuencia de acciones que implica un cambio de un estado inicial a otro final. La narración como discurso debe despertar el interés de la audiencia, reportando hechos destacables desde algún punto de vista, omitiendo hechos banales o sin consecuencias graves.


Narración

Historia Moraleja

Episodio 1 Episodio 2 Episodio 3

Situación inicial Evento

tiempo lugar complicación resolución …



Figura 1: Adaptación de esquema propuesto por Kintsh y van Dijk (1975).
La estructura del relato es la siguiente, una situación inicial, la caracterización de los agentes, sus propiedades, el lugar, el momento y las características físicas y socioculturales. A partir de esta situación inicial, se despliegan una serie de eventos que deben satisfacer la restricción pragmática de ser destacables. El episodio entero se constituye en complicación y resolución, pudiendo seguir la evaluación sobre el episodio y una moral. En la figura 1 se representa el esquema de aspectos del modelo de Kintsh y van Dijk (1975).

Kintsh y van Dijk (1978), a partir de su modelo de texto, desarrollan un modelo tanto de comprensión como de producción del discurso. Enfatizan las limitaciones de la memoria operativa, considerando que procesos cíclicos restringen y controlan la actividad del sistema. Se trata de un modelo proposicional jerárquico, en el cual las microproposiciones de la microestructura pueden ser eliminadas de la macroestructura, (no necesariamente de la memoria). Mediante macroreglas, se construye la macroposición (resumen) del texto, en el caso de la comprensión, integrando progresivamente las proposiciones en una macroestructura coherente. En el caso que nos interesa, que es la producción, la actividad de las reglas se invierte, cada nodo, empezando por el más alto en la jerarquía, en sus ciclos de activación, despliega a su vez los nodos de la jerarquía inferior. El narrador cuenta con un monitor de producción de proposiciones que especifican las conexiones y relaciones de coherencia. Se supone que el hablante utiliza las macroposiciones disponibles en cada nivel, como un plan de producción. En este proceso, el hablante utiliza su conocimiento conceptual de relaciones de diverso tipo (causales, temporales). Las proposiciones en la base corresponden a hechos entre los que se establecen relaciones de necesidad, posibilidad, probabilidad a través de conectores.

Las unidades semánticas de la base son:


  1. Estado, evento, acción (predicado)

  2. Participantes involucrados (argumentos)

    1. Agente(s)

    2. Paciente(s)

    3. Beneficiario(s)

    4. Objetos(s)

    5. Instrumentos

etc.

  1. Circunstancias

    1. Tiempo

    2. Espacio

    3. Dirección

    4. Origen

    5. Meta

etc.

  1. Propiedades de 1, 2 y 3

  2. Modos, humor/ganas “mood” y modalidades

Posteriormente, van Dijk (1983) caracteriza la superestructura de un texto narrativo con un esquema que se desarrolla con reglas de reescritura. En este modelo incluye los siguientes componentes:


SUCESO tiene lugar en una situación dada, un lugar (S) y un tiempo (T) = MARCO.

EPISODIO = MARCO + SUCESO

MARCO y SUCESO son recursivos

TRAMA = SUCESO 1 + SUCESO 2... SUCESO n

Siendo su configuración abstracta la expuesta en la figura 2.

NARRACIÓN

HISTORIA MORALEJA

TRAMA EVALUACIÓN

EPISODIO

MARCO SUCESO

COMPLICACIÓN RESOLUCIÓN


Figura 2: Esquema abstracto de la narración propuesto por van Dijk (1983).
Siendo las reglas de transformación del modelo:

NARRACIÓN > HISTORIA + MORALEJA

HISTORIA > TRAMA + EVALUACIÓN

TRAMA > EPISODIO(S)

EPISODIO > MARCO + SUCESO(S)

SUCESO > COMPLICACIÓN + RESOLUCIÓN

(MARCO, EVALUACIÓN Y MORALEJA PUEDEN QUEDAR IMPLÍCITAS)
En esta línea, Mandler y Johnson (1977), plantean una estructura arbórea en la forma de esquemas, con nodos y conexiones. El modelo propuesto es una gramática con reglas de reescritura que definen sus unidades y sus conexiones.

Reglas de reescritura de la gramática de historias propuestas por Mandler y Johnson (1977).



FÁBULA > HISTORIA Y MORAL

HISTORIA > MARCO Y ESTRUCTURA DE EVENTOS

MARCO > (ESTADO (Y EVENTO)/ EVENTO)

ESTADO > ESTADO((Y ESTADO)n)

EVENTO > EVENTO ((Y / ENTONCES / CAUSA) EVENTOn)) ((Y ESTADO)n)

ESTRUCTURA DE EVENTOS > EPISODIO ((ENTONCES EPISODIO)n)

EPISODIO > INICIO CAUSA DESARROLLO CAUSA FIN

INICIO > (EVENTO / EPISODIO)

DESARROLLO > REACCIÓN SIMPLE CAUSA ACCIÓN / REACCIÓN COMPLEJA CAUSA CAMINO DE META

REACCIÓN SIMPLE > EVENTO INTERNO (CAUSA EVENTO INTERNO)n)

ACCIÓN > EVENTO

REACCIÓN COMPLEJA > REACCIÓN SIMPLE CAUSA META

META > ESTADO INTERNO

CAMINO DE META > INTENTO CAUSA RESULTADO / CAMINO DE META (CAUSA CAMINO DE META)n

INTENTO > EVENTO

RESULTADO > EVENTO / EPISODIO

FINAL EVENTO Y (Y ÉNFASIS) / ÉNFASIS /EPISODIO

ÉNFASIS > ESTADO


Johnson y Mandler (1980), desarrollan más detalladamente esquemas para un episodio simple, que esta constituido por tres tipos de eventos: una situación inicial que motiva o causa > una reacción simple o compleja que causa o permite > un resultado o situación final. Existe la posibilidad de que existan reacciones complejas que implican el desarrollo de un plan, un intento y un resultado final. La figura 3 representa una adaptación del esquema propuesto.



Evento de inicio Reacción


Simple Compleja


Resultado (Plan) Tentativa Resultado


Meta Camino de meta Resultado



Figura 3: Adaptación del esquema de Mandler y Johnson (1980).
El modelo propuesto permite describir historias mono y multiepisódicas. El esquema sería una forma idealizada de representación interna de las partes de una historia típica y sus relaciones, que guía la comprensión y el recuerdo de las historias, que corresponden a expectativas que facilitan la codificación y la recuperación de la información. Las fuentes para formar estos esquemas provienen de las historias escuchadas y de la experiencia y el conocimiento de secuencias de acciones y relaciones de causalidad.

a) La noción de nodo. Los nodos de mayor jerarquía, muchas veces no son explícitos, sin embargo la expresión de los nodos terminales o de la superficie representan ya sea ESTADOS o EVENTOS. Un evento es una ocurrencia o suceso ya sea externo o interno. Los eventos externos implican acciones de los personajes, o cambios de estado en el mundo. Los eventos internos incluyen pensamientos, percepciones y planes.

b) Conexiones entre nodos: los nodos son conectados por tres tipos de relación Y, ENTONCES y CAUSA. Las relaciones Y, expresan simultaneidad, co-ocurrencia y traslape de dos eventos. Existen dos tipos de relaciones ENTONCES, la que implica sucesión temporal solamente, y otras que implican precondición. El tercer tipo conexión de causalidad implica que un nodo es condición suficiente y necesaria para que otro evento ocurra.

Además del esquema de una historia simple, historias con múltiples episodios, en las cuales ciertos episodios pueden estar incrustados en un terminal de un nodo actuando en su conjunto como un elemento terminal. Las posibilidades son las siguientes:

a) Episodios incrustados de resultado: el episodio en curso es interrumpido por otro episodio completo, antes que el final ocurra.

Caso 1: el protagonista desarrolla una submeta. El protagonista suspende temporalmente su meta para obtener una submeta que, una vez lograda lo conducirá a la meta original.

Caso 2: la acción de un nuevo protagonista, interrumpe el desarrollo de la meta. Dado que el episodio inicial se interrumpe, por la meta del nuevo protagonista, normalmente la meta del nuevo protagonista es adversativa a la original.
b) Episodios incrustados de final: en este tipo de episodio, no se interrumpe el desarrollo del episodio (a diferencia del anterior), presentando las siguientes posibilidades

Caso 1: un nuevo protagonista continúa con la misma meta.

Caso 2: el mismo protagonista busca otra meta, causalmente relacionada con la primera.
c) Episodios incrustados de inicio: en estos casos, el episodio de inicio actúa como un todo que se conecta al desarrollo de la matriz de eventos. Requiere que el oyente re-interprete este episodio inicial para relacionarlos con el episodio siguiente.
El elemento nuclear, en el texto narrativo, son las acciones de las personas. De este modo que las descripciones de las circunstancias, objetos u otros sucesos quedan subordinados. Este rasgo semántico, se relaciona con uno pragmático: el hablante solo explicitará sucesos o acciones que sean interesantes. Se refieren hechos que salen de la norma. Si el suceso es un evento no agentivizado por personas, se requiere que en el transcurso del texto, se vean implicados las personas y su reacción ante el suceso.





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