Aproximaciones al estudio de la narración: aportes principales


Proyecciones supra cima (PSA)



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7.4.6. Proyecciones supra cima (PSA)


La observación de los datos arrojó un fenómeno interesante que denominaremos proyecciones supra cima (PSA). La definición de esta clase de unidad corresponde a proyecciones textuales anafóricas o catafóricas que van desde una narración a otra, dentro de las unidades de la entrevista.

Un caso, corresponde a una UC con función de resumen, en este caso el narrador anuncia que relatará tres historias iguales con distintos personajes y efectivamente relata dos historias con estructuras de eventos y roles similares. Efectivamente narra dos ya que el entrevistador, finalizada la segunda le pide otra correspondiente a otra época de la vida.



Es que las tres son iguales

Con distintas personas

Voy a principiar por una de un de un tuerto
Este caso es bastante interesante pues existe una UC con información genérica tipo marco que refiere un suceso en el pasado de la historia (TRAS) constituyéndose analepsis. Esta OC analepsis establece una conexión causal con una información genérica TRAS, que está cumpliendo un papel de marco. El resumen de este evento se proyecta catafóricamente sobre la narración que le sigue inmediatamente.

T
UC
RAS: Y yo con la visitadora lo los podíamos ver


OC: Porque tuvimos una una discusión muy muy seria los dos (analepsis)

(
Resumen NR siguiente
catáfora)
Después, si acaso quiere, le cuento (ríe)

Después, si acaso quiere, le cuento

F, también realiza una referencia utilizando la base de una narración ya expuesta.


Y también se le ocurre lo mismo que el otro (Analepsis anafórica)
La última evidencia corresponde a una referencia a un episodio que luego relata en una NR posterior
Claro Y después me tocó la talla con otro fulano

Vecino mío también (Prolepsis catafórica)
En teoría podrían darse las siguientes posibilidades de combinación entre los recursos de cohesión textual catáfora y anáfora (fuera del segmento del relato) y la dimensión temporal anterior y posterior a lapso de tiempo de la historia (analepsis y prolepsis), estas posibilidades se exponen en la tabla 49.
Tabla 49: Relaciones posibles entre recursos textuales y futuro y pasado de la historia.

combinaciones

Prolepsis

Analepsis

Catáfora

Refiere una historia posterior en la línea de tiempo de la biografía del hablante y que luego narrará.

Anuncia un episodio anterior en la biografía del hablante, que luego relatará

Anáfora

Va atrás, hacia una historia ya narrada, posterior en la línea de tiempo de la biografía del hablante.

Refiere un episodio ya relatado en una narración anterior en la secuencia de NR


El caso de la analepsis catafórica, implica que un evento (OC) de la historia en curso, generó la activación de una conexión con otro episodio de la biografía del hablante que actúa como un nodo con conexión causal. Sin embargo, el hablante hace explícita esta relación e interpersonalmente y textualmente la anuncia y pospone la narración del episodio relatado hasta que concluya la historia en curso, siendo capaz de mantener en la memoria el relatar el episodio.

En el caso del resumen múltiple, es decir el anuncio de más de una historia con estructura de eventos similares, implica la activación paralela de dos o más historias y la comparación de su estructura episódica y roles actanciales. En el caso de ejemplo de F, demuestra la capacidad del hablante de distinguir entre la estructura de eventos y roles, de los participantes o la superficie, ya que las historias son iguales pero con personajes distintos.

El caso de la prolepsis catafórica, implica que el evento reportado, de la historia en curso, activa un evento análogo posterior en la biografía del hablante, que luego efectivamente relata.

De lo anterior, es necesario concluir la existencia de conexiones entre historias, en que cada historia actúa como conjunto como una unidad de rango mayor (cognitivamente un nodo), conectado a una ocurrencia o a un episodio de otra historia o con toda una historia como conjunto (nodo). Estos hechos requieren decisiones de edición complejas para el hablante que van más allá de la historia en curso y deben considerar las demandas pragmáticas e informativas de la situación de enunciación.

8. Conclusiones

La presente investigación debió resolver distintas complicaciones, entre las cuales estuvo sistematizar un modelo lingüístico funcional para el análisis, que se basó principalmente en los aportes de la lingüística sistémico funcional (LSF), por ser una teoría que permite analizar diversas metafunciones del lenguaje en uso (discurso), aún cuando se consideraron aportes de perspectivas cognitivas y estructuralistas. El modelo lingüístico para el análisis dio cuenta de manera satisfactoria de todas las variables lingüísticas pertinentes.

El otro componente que debió ser resuelto fue generar un método estandarizado para la generación de datos cualitativos, denominado entrevista de narraciones de episodios autobiográficos, que permitió la generación del corpus de análisis.

El objeto de estudio estuvo conformado, no solo por las narraciones, sino que por toda la entrevista narrativa tomando también las relaciones de intercambio comunicativo entre sujeto y entrevistador, donde también son relevantes las opciones que realizaba este último, como por ejemplo requerir más información, insistir en obtener un episodio, invitar a enunciar una evaluación final etc. La cantidad de enunciados y unidades no narrativas y no episódicas también es una información relevante de analizar desde el punto de vista del deterioro neuropsicológico asociado. En este sentido se describieron otras variables como la cantidad de palabras emitidas, los tipos de palabras, la cantidad de elementos asistemáticos, las unidades dialógicas, las palabras por unidad dialógica etc. Siendo su descripción relevante por cuanto estas medidas se asociaron directamente (o inversamente) con el deterioro neuropsicológico.

En cuanto a la relación entre preguntas, objetivos y resultados de la investigación, efectivamente se pudo constatar que el nivel neuropsicológico de los sujetos resultó en una afectación sistemática de las estructuras narrativas y diversos aspectos lingüísticos analizados.

En una análisis general, el sujeto con mejor nivel de funcionamiento neuropsicológico (el mayor de todos y con menor escolaridad), no solo cumplió con todas las características descritas en la literatura para el discurso narrativo, sino que además el hecho de que estas narraciones fueran obtenidas mediante la entrevista desarrollada y que se diera en conjunto con otras narraciones, permitió descubrir variables de la narraciones personales que no habían sido considerados ni descritos hasta el momento (al menos en la bibliografía consultada). Estos hallazgos permiten inferir que las demandas cognitivas y comunicacionales para la narración en un discurso situado exceden a las descritas en la literatura. Si bien mediante la memoria episódica permite: “…consciously recollect experienced events as embedded in a matrix of other happenings in subjective time” (Schacter y Tulving, 1994: 28), observamos que en condiciones neuropsicológicas normales, ocurren co-activaciones de historias relacionadas en sus macroestura: en la secuencia de funciones y de clases de roles asociados (como demostró el caso F). No solo ocurre, que el narrador debe seleccionar o priorizar qué narración comenzará a “editar” y cual(es) debe postergar, sino que además durante el despliegue narrativo, se activan otras experiencias correspondientes a otros episodios en esta matriz, que son los que plantean mayores exigencias cognitivas (de memoria), textuales e interpersonales (de edición y comunicación a la audiencia).

Siguiendo con este análisis general, y aparte de este aspecto observado solo en el sujeto F, la diferencias del efecto del deterioro neuropsicológico en los niveles de afectación leve es cuantitativo o de medida, en cambio en los niveles de demencia moderada, el impacto es cualitativo y estructural, es decir desaparecen ciertas variables y aparecen fenómenos y configuraciones anómalas o atípicas (de acuerdo a la bibliografía o las narraciones con menor afectación). Por ejemplo en los niveles de demencia moderada, bajo la cláusula, desaparecen funciones de comunicación y mensajes, como también ocurre (sobre la cláusula) la cuasi desaparición unidades episódicas (UE). En este nivel de rango no existen diálogos, el número de narraciones no alcanza a satisfacer las demandas de la entrevista (una por cada época de vida) y las narraciones encontradas poseen , en los casos de demencia, alteraciones respecto de las estructuras y funciones descritas por la literatura, no siendo capaz de sobrepasar un episodio simple.

Debido a las limitaciones para obtener más casos, los grupos 1 y 2 quedaron con cierta brecha en el nivel de afectación neuropsicológica, es decir de sujetos con afectación cognitiva “leve” a sujetos con demencia moderada (es decir, no contamos con un grupo con demencia leve). Probablemente el caso C, es quién se acerca más a la intersección ya que en cuanto a su evaluación neuropsicológica y en sus narraciones era el sujeto más bajo cuantitativa y cualitativamente. De esta forma podríamos “intrapolar” que desde las fases leves de la demencia, hasta los niveles moderados con conservación de autovalencia básica ocurren estos cambios estructurales que conservan solo vestigios de narración. Si nos moviésemos un poco más en el nivel de deterioro más allá de la demencia moderada, probablemente no subsista ningún elemento con características propiamente narrativas tal como las hemos definido. Es curioso que, teóricamente, la desaparición del discurso narrativo para relatos episódicos coincida con la pérdida de la funcionalidad de autovalencia básica (alimentación, vestirse e higiene), salvo que el deterioro de la narración se detuviera (para lo cual no existe ninguna evidencia ni plausibilidad teórica).

Desde otro punto de vista, es interesante observar como los aspectos evaluados van poseyendo una afectación diferencial, como por ejemplo las distintas clases de funciones o las distintas clases de unidades de información (UI), o los distintos niveles de rango de las unidades superiores. Esto quiere decir que las distinciones del modelo de análisis lingüístico son válidas desde el punto de vista neuropsicológico al demostrar la existencia de una clase de fraccionamiento evidenciado en el análisis del corpus mediante el modelo.

En el caso de las funciones descritas (mentales, conductuales, comunicaciones etc.) La observación del comportamiento diferencial de estas clases de funciones permite sostener que desde el punto de vista neuropsicológico estas clasificaciones son relevantes. Teóricamente, los verbos que implican significar serían los más sensibles al deterioro, sin embargo esto no fue así sistemáticamente ya que efectivamente los verbos con función de comunicar son los más afectables ya que implican no solo la proyección del contenido del mensaje, sino que exigen también un participante humano como destino. Los verbos de conducta social obtuvieron un comportamiento muy similar y la explicación posible es el número de roles que exigen (también tres) a diferencia de los verbos de conducta mental y mentales que exigen solo dos roles (o argumentos). Esto podría implicar el requerimiento de mayor distribución de la activación conceptual en el caso de los verbos que implican más roles (o argumentos) con el consecuente aumento en las demandas de MO.

También desde una perspectiva general, se observó que muchos aspectos lingüísticos, se conservan incluso en el nivel de la demencia, como por ejemplo conservación de la gramaticalidad de las emisiones, capacidad para hacer coherencia interclausular entre unidades de información incluso con marcadores de cohesión (UC cohesivas causales). A nivel pragmático en general los sujetos con demencia son capaces de responder de manera satisfactoria a las demandas del entrevistador. Las alteraciones gramaticales y semánticas observadas, están normalmente asociadas a las dificultades de evocación episódica y la estructuración conceptual que debe hacerse de manera paralela a la edición lingüística por parte del sujeto

En síntesis, la afectación o deterioro de las estructuras narrativas resultó sistemática (al interior del análisis del discurso narrativo) y sistemática en relación con el comportamiento de la variable deterioro neuropsicológico. Es decir se puede predecir cómo será el comportamiento de las variables narrativas en distintos grados de funcionamiento neuropsicológico, además de poder predecirse cuales son la estructuras que más se afectan con el deterioro. Dada la relación sistemática entre estas dos dimensiones generales, sería posible realizar una estimación del nivel neuropsicológico en función de las características del discurso narrativo obtenida con la entrevista que se propone en el estudio (controlando obviamente otras variables).

Para demostrar y objetivar estos planteamiento o proyecciones deberían realizarse investigaciones posteriores con muestras más grandes para poder establecer efectivamente parámetros confiables.

Es importante explicitar que esta investigación no desarrolló todos los aspectos del modelo presentado, solo desarrolló aquellos que mostraron un comportamiento claro y diferencial según los datos observados y también por un criterio de factibilidad y focalización del estudio en un número limitado de variables.

A pesar de lo anterior, las variables descritas son suficientes para haber podido establecer una relación comprensiva de los aspectos estudiados. La narración es un acto altamente complejo e integrado. Posee demandas y restricciones cognitivas, de lenguaje (a nivel local y global), de texto y de comunicación (consideración de la audiencia). Desde el punto de vista cognitivo cobran especial relevancia las posibilidades de activación de recuerdos autobiográficos episódicos, los cuales dependen de la actividad de MO, MCP y las características de potencia adicional de la memoria episódica para fijar y evocar este tipo de información (que justamente es la más sensible al deterioro). Sin embargo la MO también es responsable de las clases de complejidad sintáctica a nivel clausular (local) y también es responsable de la estructura de eventos (niveles progresivos de rango o unidades más globales). Así como la memoria episódica depende de estructuras semánticas, es posible sostener que la articulación lingüística de los relatos a partir del recuerdo, dependa fuertemente de la conservación de estructuras semánticas que ligan conceptos, recuerdos y palabras (o rótulos léxicos), y que dependiendo de los trazados conceptuales ligados a la representación de escenas o eventos, se estructuren los patrones léxico-gramaticales de las cláusulas ligadas a estados o eventos y su secuencia. Además al narrador debe estar atento a claves provenientes del ambiente y también debe procesar significativamente su propio discurso y el del entrevistador para poder monitorear el plan de producción en curso. De este modo la memoria anterógrada (la encargada de fijar información nueva) también juega un papel en combinación de demandas de comprensión del lenguaje y las intenciones pragmáticas del interlocutor (entrevistador).



La narración de episodios autobiográficos resultó ser una habilidad o capacidad bastante más frágil, o menos robusta de lo que el investigador consideró en un inicio debido a la supuesta mayor robustez de la memoria retrógrada remota. Sin embargo hemos podido estudiar como narrar es claramente un proceso más complejo que recordar. El acto de narrar no solo depende de la capacidad de evocación de episodio, sino que además múltiples sistemas de memoria, conceptualización y activación de estructuras lingüísticas correlativas, que además de complejidad cognitiva implican una actividad cerebral paralela y distribuida, y con altas demandas de MO y procesos de monitoreo y control. En este escenario, el deterioro neuropsicológico restringe y limita progresivamente esta clase de funcionamiento descrito, afectando progresivamente la narración en los aspectos observados.

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Manubens, J. y Martinez Lage, P. (2002). Evolución de la enfermedad de Alzheimer evaluada a través de casos clínicos (protocolos CERAD y GERMICIDE), en J. Martinez Lage y M. Berthier (Eds.), La enfermedad de Alzhiemer 2002: teoría y práctica (pp. 149-180). Grupo Grünenthal Gmbh. (Disponible online: http://www.medicinainformacion.com/alzheimer_libros6.htm).


Mitchel. D. y Schmitt, F. (2003) Multiple memory systems: contrasts in aging and Alzheimer`s disease. Journal of clinical & experimental neuropsychology. (Disponible online: http://www.luc.edu/depts/luccas/Mitchell&Schmitt7-03.pdf).


Peña-casanova, J. (1999). Enfermedad de Alzheimer. Del diagnóstico a la terapia: conceptos y hechos. Barcelona: Fundación la Caixa. (Disponible online: http://www1.lacaixa.es:8090/webflc/wpr0pres.nsf/wurl/alzheimerp_esp?OpenDocument).






1 Este trabajo fue posible gracias a la colaboración del Dr. Barroso en el Doctorado en Neuropsicología de la Facultad de Psicología de la Universidad de la Laguna.



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