Ape-2014 CÁmara especializada de lo penal



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214-215-216-APE-2014

CÁMARA ESPECIALIZADA DE LO PENAL; San Salvador a las nueve horas con cuarenta y ocho minutos del día dieciséis de junio de dos mil quince.
Ref. 214-215-216-APE-2014(6). Proceso Penal instruido en contra de los imputados 1) DOUGLAS EDGARDO A., (a) [...], 2) ROBERTO MARLON G. R., (a)“[...]”, 3) ROBERTO CARLOS A. H., (a) “[...]” y 4) JONNY V. H., (a) “[...]”, a quienes se les atribuye el delito calificado provisionalmente de HOMICIDIO AGRAVADO, en perjuicio de la vida del señor MARIO ALBERTO E. P.. A fin de resolver los Recursos de Apelación ordinarios interpuestos por los licenciados: KATYA LISSETTE GUDIEL ESTRADA, quien actúa en su calidad de defensora particular de los imputados DOUGLAS EDGARDO A. y Roberto Marlon G. R.; Licenciado MAXIMILIANO EDGARDO MARTINEZ, actuando en su calidad de defensor particular del imputado Roberto Carlos A. H.; y por el profesional WALTER ALEXANDER MURCIA MORALES, quien actúa en calidad de defensor particular del procesado Jonny V. H., contra la Sentencia Definitiva Condenatoria dictada el día siete de abril de dos mil catorce, en contra de los imputados mencionados.

DATOS DE LOS IMPUTADOS

ROBERTO MARLON G. R., (a) “[...]”, conocido socialmente como “MARLON”, nacido el doce de febrero de mil novecientos ochenta y ocho, de veintisiete años de edad aproximadamente, agricultor, soltero, estudiante, hijo de R. L. y C. H. G., residente en Colonia […], calle […], Cantón […], Santa Ana, actualmente recluido en el Centro Penal de Ciudad Barrios, celda número siete, sector tres.



DOUGLAS EDGARDO A., (a) “[...]”, socialmente conocido como “DOUGLAS”, nacido el veintiséis de agosto de mil novecientos noventa y ocho, de veintisiete años de edad aproximadamente, casado con X. M. F. de A., estudiante, hijo de P. C. A. M. y padre desconocido; con residencia en en Barrio […], Calle […], casa número […], Santa Ana, actualmente recluido en el Centro Penal de Ciudad Barrios, celda número cinco, sector cuatro

ROBERTO CARLOS A. H., (a) “[...]”, conocido socialmente como “ROBERTO”, nacido el veinticinco de septiembre de mil novecientos ochenta y nueve, de veintiséis años de edad aproximadamente, jornalero, deportado de los Estado Unidos de Norte América el diecisiete de enero de dos mil catorce, hijo de C. B. H. y F. A. A., con residencia en cantón […], Caserío […], Municipio de […], San Vicente, quien pidió ser recluido en el Centro Penal de Calatenango.

JONNY V. H., (a) “[...]”, conocido socialmente como “JONNY”, nacido el veintiséis de enero de mil novecientos noventa y cinco, de treinta años de edad aproximadamente, acompañado con B. L. C., hijo de J. M. V. H. y O. V. H. (fallecida), con residencia en Barrio […],[…], Chalatenango, recluido actualmente en el Centro Penal de Sonsonate.

En primera instancia han intervenido en el proceso como Agentes Auxiliares del Señor Fiscal General de la República, Licenciadas Marta Cecilia Colindres Melgar y Sthepanie Rebeca Posada Melgar; como defensora particular de los indiciados DOUGLAS EDGARDO A. y Roberto Marlon G., la Licenciada Katya Lissete Gudiel Estrada; como Defensor Particular del procesado Roberto Carlos A. H., Licenciado Maximiliano Edgardo Martínez; todos mayores de edad, abogados, del domicilio de la ciudad y departamento de Santa Ana, de igual manera intervino el Licenciado Walter Alexander Murcia Morales, en su calidad de defensor particular del imputado Jonny V. H..


ANALISIS DE ADMISIBILIDAD

Habiéndose cumplido con las formalidades legales para la interposición de los recursos de apelación, de conformidad a lo dispuesto en los arts.144, 400 No.5, 453, 468, 469, 470, 473 y 475 Pr. Pn., encontrándose en tiempo y en forma, ADMITANSE LOS RECURSOS DE APELACIÓN interpuestos por los Licenciados KATYA LISSETTE GUDIEL ESTRADA, MAXIMILIANO EDGARDO MARTINEZ y WALTER ALEXANDER MURCIA MORALES, en su carácter de Defensores Particulares, respecto de la sentencia definitiva condenatoria pronunciada en contra de los indiciados antes relacionados.



VISTOS LOS AUTOS; Y,

CONSIDERANDO:
I. FALLO DE LA SENTENCIA CONDENATORIA

Cumplidos que fueron los demás trámites del proceso se pronunció la sentencia definitiva condenatoria que ahora se impugna, mediante la cual, el Juez del Tribunal de Sentencia resolvió:POR TANTO...el Suscrito, a nombre de la República de El Salvador, FALLA: a) MODIFÍCASE la calificación jurídica del delito de HOMICIDIO SIMPLE, previsto y sancionado en el Art. 128 del Código Penal; al delito de HOMICIDIO AGRAVADO, previsto y sancionado en los Arts. 128 y 129 Núm. 3°; d) CONDÉNASELE a los imputados 1) ROBERTO MARLON G. R., 2) DOUGLAS EDGARDO A.…7) ROBERTO CARLOS A. H. Y 8) JONNY V. H.; en calidad de COAUTORES, en el delito de HOMICIDIO AGRAVADO, previsto y sancionado en los Arts. 128 y 129 Núm. 3° en relación al art. 33 del Código Penal, cometido en perjuicio de la vida del señor MARIO ALBERTO E. P. a cumplir la pena de VEINTE AÑOS DE PRISIÓN CADA UNO...ABSUÉLVASE a los condenados 1) ROBERTO MARLON G. R., 2) DOUGLAS EDGARDO A.…7) ROBERTO CARLOS A. H. Y 8) JONNY V. H., de la Responsabilidad Civil y de las costas procesales, por los motivos que constan en el fundamento jurídico respectivo...” (Sic.)



II. INTERPOSICIÓN DE LOS RECURSOS:

Recurso de Apelación interpuesto por la Licenciada Katya Lissete Gudiel Estrada, en su calidad de defensora particular de los procesados: DOUGLAS EDGARDO A. y Roberto Marlon G., en la que expone los siguientes motivos: “...VICIOS DE LA SENTENCIA POR NO OBSERVAR LAS REGLAS DE LA SANA CRITICA EN CUANTO AL ELEMENTO PROBATORIO, EN LA PRUEBA DE CARGO TESTIMONIAL.- Disposiciones infringidas: Artículo 7, 144 y 400 numeral quinto del Pr, Pn.-...PETITORIO...se declare nula la Sentencia Definitiva condenatoria...” (Sic.)

Asimismo, El Licenciado Maximiliano Edgardo Martínez, expuso como motivos de apelación los siguientes: “...PRIMER MOTIVO: “SENTENCIA EMITIDA INOBSERVANDO LAS REGLAS DE LA SANA CRITICA, CON RESPECTO A MEDIOS O ELEMENTOS PROBATORIOS DE VALOR DECISIVO”. SEGUNDO MOTIVO: “SENTENCIA EMITIDA INOBSEVANDO EL ARTÍCULO 385 PR. PN. POR NO HABERSE ADVERTIDO A LAS PARTES, LA POSIBLE MODIFICACION ESENCIAL DE LA CALIFICACION JURIDICA, LO QUE GENERA UN ERROR DE PROCEDIMIENTO EN VISTA PÚLICA QUE ANULA EL JUICIO EN CUMPLIMIENTO AL ARTICULO 346 NUMERAL 7 PR.PN.”... PEDIMOS...Declaréis nula o revoquéis la Sentencia recurrida, por las razones expuestas y de acuerdo a las disposiciones legales citadas...” (Sic.)

En cuanto al recurso de apelación interpuesto por el Licenciado WALTER ALEXANDER MURCIA, en su calidad de defensor particular del incoado Jonny V. H., expuso como motivos de apelación: “...errónea aplicación de preceptos legales, específicamente los artículos 144 y 1 76 del Código Procesal Penal que genera el vicio regulado en el artículo 400 número 5 del referido cuerpo de ley, específicamente por la INOBSERVANCIA DE LAS REGLAS ESCENCIALES DE LA SANA CRITICA con respecto a las pruebas incorporadas en la Vista Pública...quebrantando así las reglas de la lógica, específicamente la de razón suficiente, en virtud de que los hechos que se consideraron como probados no fueron capaces de construir la culpabilidad para que se declarara la ruptura de la presunción de inocencia...SOLICITO...REVOCAR EL FALLO DE CONDENA en lo que respecta a la RESPONSABILIDAD PENAL y se PRONUNCIE LA SENTENCIA ABSOLUTORIA que a derecho corresponde, por no haber elemento probatorio alguno ofertado y desfilado que permita una nueva valoración de prueba...” (Sic.)



III.- Se ha verificado en el contenido del proceso, que ante los recursos interpuestos, se emplazó tanto a la representación fiscal como al resto de los abogados defensores, quienes no hicieron uso del referido traslado de conformidad al Art.471 Pr.Pn.; razón por la cual se remitieron los autos a este Tribunal de Alzada, a fin de que se les de trámite a los recursos presentados.
IV. Habiendo efectuado el estudio correspondiente al proceso penal remitido, es procedente señalar:
PRUEBA ADMITIDA Y VALORADA EN EL JUICIO ORAL

PRUEBA TESTIMONIAL.

El testigo bajo régimen de protección con clave “DOMINGO I”, manifestó: “que se encuentra aquí por un homicidio que sucedió el diecisiete de mayo de dos mil doce; que fue en la calle polvosa del Turicentro Las Flores, en Metapán; que él venía de pescar de la Lagunita de Metapán; que eran entre las cinco de la tarde; que él había llegado a pie a pescar; que cuando llegó escuchó unos disparos; que fueron varios, que cuando escuchó se tiró al suelo; que pensó que a él le estaban tirando; que se asomó a ver a la calle y pudo ver a los sujetos; que vio una mototaxi; que era roja, que en la moto taxi vio a un sujeto a la par de ella; que era alto, fornido; que lo conocía como NARCO; que miraba a ambos lados de la calle; que a cinco metros estaban siete sujetos; que uno lo conocía como [...]; que los otros como PURO, MARLON, [...], JOSE y dos sujetos más; que también estaba Tayni; que uno de ellos estaba con un corvo y le pegaban al mototaxista; que por la vestimenta sabía que era mototaxista; que le pegaba con el corvo el PURO; que los demás estaban alrededor; que uno de ellos le dijo “demen el corvo le voy a dar”; que sólo de vista lo conoce; que vio a un sujeto que le llamaban [...] con un revólver en la mano; que por la forma, que era pequeña el arma; que vio al Tayni que tenía una escopeta; que ha visto la de los vigilantes y así se le miraba, que vio al [...] que le pegaba con una piedra sobre el rostro; que vio a otro sujeto que le dijo a JOSE “llévate el taxi y lo dejas donde ya te dije”; que lo conocía sólo de vista que vivía ahí por la zona; que JOSE se llevó el taxi por la carretera; que el NARCO estaba a la par de la moto taxi y miraba a todos lados, que él se escondió por temor; que decían matemos a este hijo de puta; que lo mataron porque decían que no pagaba la renta; que él se fue rumbo a HOLCIM; que cuando llegó a la carretera salió por temor pensando que lo involucraran en los hechos; que a los sujetos antes de los hechos los había visto en la Américas Dos en Metapán; que después del hecho no los volvió a ver; que esa información le comentó lo sucedido a un amigo y este le dijo a alguien más y así lo contactaron a él; que lo contactó un oficial; que él le dijo que tenía temor de hacerlo; que el oficial le dijo que no había problema; que todo iba a salir bien; que hizo dos diligencias; que uno de los sujetos que no conocía lo vio en el parque y el otro sobre el puente de Las Américas; que venía con el señor agente a cincuenta metros; que le dijo que ese era el sujeto que estaba dando las órdenes ese día; que los agentes le pidieron los documentos; que ya los había visto anteriormente; que ha hecho como cuatro diligencias, que realizó reconocimientos, que uno fue en Chalatenango y el otro en el 911; que estaban todos los sujetos; que reconoció a todos los que mencionó” (Sic.). A preguntas realizadas por el Defensor Público Licenciado Mario Antonio Marroquín López, manifestó:que el diecisiete de mayo de dos mil doce venía de pescar; que vio a un grupo de sujetos; que estaban cerca de una mototaxi; que la persona que conducía la mototaxi no la conocía; que andaba pantalón azul y camisa ocre; que no sabe si es el color de uniforme que usan; que a las personas que ha mencionado pasan en una esquina; que no sabe si pertenecen a pandillas; que él no es amigo de ellos; que vio cuando un sujeto le dejo caer una piedra dos veces a la víctima; que la piedra era de regular tamaño; que le cabía en la palma de la mano; que vio a la mototaxi a cinco metros abajo; que era roja; que no podría decir que color eran los asientos; que el número de la mototaxi no lo sabe, que él estaba a unos diez metros; que eran las cinco de la tarde, que el color del capote de la mototaxi no lo recuerda; que él vio cuando se llevaron la mototaxi; que la conducía JOSE; que cuando lo contactó el oficial no le mostraron fotografías; que el rumbo por el cual se llevaron la mototaxi fue sobre la carretera” (Sic.). A preguntas realizadas por la defensora particular licenciada Katya Lisseth Gudiel Estrada, manifestó: que fue en la carretera del Bypass; que no sabe quién disparó a la víctima; que él sólo escuchó las detonaciones; que no lo vio; que el lugar donde se encontraba la víctima era una cuneta a la orilla de la calle polvosa” (Sic.). A preguntas realizadas por el defensor particular licenciado Milton Antonio Ortega, manifestó: “que él venía de la Lagunita; que él llegó a la Lagunita a la una a anzueliar; que no lo acompañaba nadie; que siempre va solo a pescar; que por donde venía no es camino vecinal; que hay camino; que ese camino se nota desde la calle; que había un mototaxista; que por la ropa que andaba y que ya lo había visto anteriormente; que no lo conoció por la ropa; que la persona que le tiró la piedra en dos ocasiones recogió la piedra; que la recogió con una sola mano; que escuchó los disparos y se tiró al suelo; que estaba a punto de salir a la calle, que estaba a seis o siete metros; que había mucho monte porque era invierno; que había maleza con espinas; que se puso sobre unos árboles; que se fue agachado; que se tiró al suelo cuando se escuchó las detonaciones; que levantó el rostro y siguió caminando que nunca se puso de pie, que llegó hasta los palos; que se fue arrestando hasta los árboles; que no se fue agachado; que no se espinó cuando se fue arrastrando; que él no dijo que eran seis metros; que no se puso sobre la carretera; que se quedó en la horqueta; que se fue hasta unos árboles; que ahí se tiró al suelo que se va arrastrando al suelo; que no está a distancia de seis metros; que iba vestido con pantalón de lona, zapatos, camisa manga larga de botones; que cuando va “anzueliar” (sic) se va en pantalón de lona; que se desvistió para entrar al agua; que entró sin ropa; que no venía mojado ese día; que estaba a la orilla del suelo que no se trabó en los alambres, que es sólo a la orilla del cerco; que los palos donde se escondió eran de jocote que eran dos; que son grandes; que desde ahí pudo observar todo; que observó la mototaxi y al sujeto que estaba a la par de ella; que estaba estacionado; que si tiene número no sabe qué número es; que la persona que estaba a la par no estaba de espalda estaba viendo para abajo y arriba, de la cuesta; que él estaba de frente de esa persona; que no podía verlo porque había maleza; que era un bejuco; que estaba detrás de los árboles; que esos bejucos impedían que lo vieran; que los árboles le cubrían todo el cuerpo y lo bejucos el rostro; que él podía ver para la calle; que tenía un matorral de bejucos; que no eran tupidos que eran ralos; que la persona que estaba parada vestía camisa negra sport; que no recuerda el color del pantalón; que el mototaxista vestía camisa ocre pantalón azul; que el mototaxista estaba tirado en el suelo; que no era difícil ver al mototaxista que no recuerda el color del pantalón de la persona que estaba parada; que los demás estaban cinco metros arriba del mototaxi; que estaba en la orilla de la calle; que el motoxista con respecto al taxi estaba a unos cinco metros; que estaba a diez metros del mototaxista; que le contó el suceso a un amigo; que este se lo contó a un agente; que se lo contó por temor y era su mejor amigo; que pensó que lo podía proteger; que el amigo no hizo ninguna acción para protegerlo; que la policía no le pidió que declarara contra los acusados; que él individualizó a los sujetos; que sabía que residían en el lugar, que los veía seguido en una esquina; que unas dos veces por semana; que pasa por ahí; que los conocía por los apodos; que no conocía otros apodos de ellos” (Sic.).

El testigo H. M. G. Z., al ser interrogado manifestó: “…que su papel fue en dos pesquisas; que identificó a dos sujetos que habían participado en un homicidio, que sucedió el diecisiete de mayo de dos mil doce...que la otra pesquisa llegó el testigo y dijo que había visto al sujeto en el parque; que se dirigieron al parque y ahí estaba el sujeto; que clave DOMINGO 1 dijo que era el que quería darle con el corvo; que lo señaló; que lo identificaron como Jhony V. H.; que la información se documentó y se dio a la Fiscalía; que fue el veinte de agosto de ese mismo año” (Sic.)

PRUEBA PERICIAL.

Consta a fs.11, Transcripción de Levantamiento de Cadáver, de las veintiún horas con treinta minutos del día diecisiete de mayo del año dos mil doce, en Cantón Tecomapa, Municipio de Metapán, Departamento de Santa Ana, elaborada por el Doctor J. G. C., Médico Forense adscrito al Instituto de Medicina Legal “Dr. Roberto Masferrer”, el cual hace constar lo siguiente: “...he realizado LEVANTAMIOENTO DE CADAVER en MARIO ALBERTO E. P., de treinta años de edad, sexo masculino; quien fue localizado en calle al balneario Las Flores, Cantón Tecomapa...Siendo la descripción de la escena: abierta, calle polvosa, mala iluminación, solo la de los vehículos. El cual vestía de la siguiente manera: zapatos negros de amarrar, calcetines blancos, pantalón de lona negro, cincho negro, camiseta ocre...Tanatocronodiagnóstico: de cuatro a seis horas de fallecido...Evidencia externa de trauma: a) múltiples lesiones producidas por arma cortocontundente a nivel de hemicara y hemicuello derecho profunda que compromete tejidos blandos y huesos, además paquete vascular de cuello...” (Sic.)

A fs. 12, Autopsia Médico Forense, de las ocho horas del día dieciocho de mato de dos mil once, elaborada por el Dr. A. A. C. D., en la que consta lo siguiente: “...ha realizado autopsia médico legal completa...en el cadáver de MARIO ALBERTO E. P., quien era de 36 años, sexo masculino...Tanatocronodiagnóstico: 12 a 18 horas...Evidencia externa de trauma reciente: lesiones producidas por proyectil disparado por arma de fuego...E1, localizada sobre la coronilla...Lesión E2: localizada a 21 cm bajo la coronilla...Lesión E3, localizado sobre hombro izquierdo...Además hay lesiones producidas por arma blanca (cortocontundente)...Además equimosis de ojo izquierdo...Causa de la muerte: traumatismo craneoencefálico severo producido por proyectil disparado por arma de fuego y arma blanca...” (Sic.)

Fs. 92, Resultado de Análisis Balístico, de fecha veinticinco de septiembre de dos mil doce, realizado por el Perito Balístico Forense, Licenciado D. O. R. G., en evidencia relacionada al hecho ocurrido en calle al balneario Las Flores, Cantón Tecomapa, Metapán, Santa Ana, con relación del delito de HOMICIDIO en perjuicio de la vida de Mario Alberto E. P., en la cual en síntesis se determinó lo siguiente: “...Conclusiones: 1) – El fragmento de proyectil analizado, identificado como 1/1, de acuerdo al diámetro en la base, es del calibre .22 o su equivalente nominal 5.56 mm.//...” (Sic.)

PRUEBA DOCUMENTAL.

De fs. 22 a fs. 31. Álbum Fotográfico, de fecha diecisiete de mayo de dos mil doce, en calle a Balneario Las Flores, Cantón Tecomapa, Metapán, Santa Ana, realizado por la técnico fotógrafa M. V. C., el cual consta de 16 fotografías, en las cuales se observa el cuerpo tendido de una persona con múltiples heridas, y rodeado de piedras.

De fs. 55 a fs. 72, consta reconocimiento por medio de fotografías, de las diez horas del día veintinueve de agosto de dos mil doce, en el que el testigo bajo régimen de protección con clave “DOMINGO I” reconoció a los imputaos 1) JONNY V. H., 2) ROBERTO CARLOS A. H., 3) DOUGLAS EDGARDO A., y 4) ROBERTO MARLON G. R..

A fs. 74, corre agregada, acta de pesquisa, de las quince horas con cinco minutos del día lunes veinte de agosto del año dos mil doce, en Metapán, Santa Ana, en la que en síntesis consta lo siguiente: “...al llegar cerca de la iglesia como a una distancia de unos diez metros el testigo manifestó ese es el sujeto que le pidió el corvo a otro de los sujetos seguir macheteando al sujeto que tenían en el suelo el día de los hechos por lo que en ese momento nos bajamos del vehículo y se procede al registro de dicho sujeto a el cual al preguntarle el nombre manifestó llamarse Jonny V. H., al cual se le preguntó cómo le decían de apodo y manifestó que le decían [...]...” (Sic.)

A fs. 130, 131 y 351. Reconocimiento en Fila de Personas, en el que consta que a fs. 130, de fecha dieciséis de octubre de dos mil doce, el testigo con clave “DOMINGO I” reconoció positivamente a los imputados: 1) JONNY V. H. y 2) DOUGLAS EDGARDO A.; a fs. 131 consta que el imputado ROBERTO MARLON G. R. fue reconocido por el testigo clave “DOMINGO I, asimismo se encuentra a fs. 351 el reconocimiento positivo que el testigo con clave “DOMINGO I”, en fecha veintiuno de octubre de dos mil catorce, realizó en el imputado ROBERTO CARLOS A. H..

ARGUMENTOS DE LOS RECURRENTES:

Del contenido de la resolución impugnada, esta Cámara detecta que los recurrentes coinciden en alegar en los tres recursos de apelación interpuestos, como Vicios de la Sentencia, lo estipulado en el art.400 numeral 5 del Código Procesal Penal y como disposiciones erróneamente aplicadas los arts.174, 175, 176, 177, 179 y 385 Pr. Pn. De igual manera es de mencionar, que al desarrollar los motivos que causan agravio a cada uno de los defensores, abordaremos en conjunto aquellos que sean coincidentes.

Es así que los recurrentes en su calidad de Defensores Particulares, en su recurso pronuncian como motivos que causan agravio a la condición jurídica de sus representados los siguientes: 1) que el Señor Juez, no advirtió a las partes la modificación del delito de HOMICIDIO SIMPLE a HOMICIDIO AGRAVADO, incumpliendo con ello lo establecido en el art.385 Pr.Pn. 2) Que el señor Juez valoró en forma parcial la declaración del testigo con régimen de protección con clave DOMINGO I, indicando que las respuestas dadas por éste en Vista Pública fueron interpretadas erróneamente por el Juzgador, lo que conllevó a una Sentencia Condenatoria en contra de sus patrocinados. 3) que el testigo Domingo I, dice que el indiciado Roberto Carlos A. H., (a) El [...], le pegaba a la víctima en el rostro con una piedra de regular tamaño, pero el informe de la autopsia concluye que éste murió a causa de proyectiles disparados con arma de fuego. 4) que el señor Juez no tomó en cuenta los hechos acreditados por la prueba para romper la presunción de inocencia de los indiciados Roberto Carlos A. H. y Jhonny V. H. (a) [...]. 5) que es una estrategia de Fiscalía mostrar en fotografía a los indiciados para posteriormente obtener reconocimientos positivos contra estos. 6) el recurrente expresa que el Señor Juez ha realizado una aplicación objetiva en contra del indiciado Jhonny V. H., puesto que, en ningún momento se ha demostrado la existencia de las armas, ni el daño causado a la víctima por las supuestas piedras, no se encontraron cartuchos del arma que disparó, así como que no se encontró huella alguna en la mototaxi de la persona que la condujo hasta el lugar donde la encontraron, realizándose con ello, a juicio de la defensa, una valoración errónea de las pruebas ofertadas 7) que no consta en el acta de Levantamiento de Cadáver ni en el Álbum Fotográfico que hayan encontrado piedra alguna que tuviera residuos de sangre u otro fluido de la víctima. 8) Que el testigo DOMINGO I, se contradice en su dicho, al decir que al momento de los hechos se tiró al suelo, luego que se cayó al escuchar los disparos, que salió corriendo a esconderse detrás de unos árboles, que estaba a diez metros y luego dijo que a seis de la mototaxi. 9) qué es ilógico que al momento de los hechos, el testigo no haya logrado ver el color del capo de la mototaxi.

CONSIDERANDOS DE ESTA CÁMARA.

Al iniciar el análisis de los recursos interpuestos, tenemos que respecto al motivo número uno, el recurrente argumenta que el Señor Juez, no advirtió a las partes la modificación del delito de HOMICIDIO SIMPLE a HOMICIDIO AGRAVADO, incumpliendo con ello, lo establecido en el art.385 Pr.Pn.; sin embargo, consta que en el acta de Vista Pública a fs.374 vto.; que luego que Fiscalía planteara en la etapa de incidentes la necesidad de modificar la calificación jurídica, el Señor Juez A quo, concedió la palabra al Defensor Público, a fin de que se pronunciara al respecto, manifestando este al Señor Juez A Quo, literalmente lo siguiente: “que se debe resolver posteriormente después de la probanza para ver si estamos en el delito de HOMICIDIO AGRAVADO o SIMPLE, solicitando a su vez junto al defensor particular del resto de imputados que se difiera el incidente planteado hasta al final de la Vista Pública y que se mantenga la calificación jurídica de HOMICIDIO SIMPLE.”(Sic).

De lo anterior, esta Cámara, no quiere pensar que los defensores particulares recurrentes quieran sorprender la buena fe de este Tribunal de Alzada, puesto que tal como lo hemos mencionado consta en dicho folio que tanto la Defensa Pública como Particular, expresaron su opinión sobre la modificación solicitada por el Ministerio Público Fiscal, entendiéndose de ello, que no fue una advertencia del Señor Juez, sino una petición de Fiscalía, en consecuencia es claro que no existe vulneración de lo preceptuado en el Art. 385 Pr.Pn., el cual indica que “El juez que preside advertirá a las partes sobre la posible modificación esencial de la calificación jurídica; en este caso se podrá solicitar la suspensión de la audiencia” (Sic.), tal y como lo aduce la Defensa, por lo que queda claro para esta Cámara que las partes procesales si tuvieron oportunidad de pronunciarse al respecto y que por lo tanto la inconformidad alegada por la defensa en cuanto a la modificación del delito no tiene fundamento alguno como para que lleve a considerar a esta Cámara la posible validez de la inconformidad planteada por el Licenciado Walter Alexander Murcia Morales.

Respecto al motivo número dos, el recurrente menciona que el señor Juez valoró en forma parcial la declaración del testigo con régimen de protección con clave DOMINGO I, indicando que las respuestas dadas por éste en Vista Pública fueron interpretadas erróneamente por el Juzgador, lo que conllevó a una Sentencia Condenatoria en contra de sus patrocinados.

Hay que recordar que en la Audiencia de Vista Pública, las partes técnicas tienen la oportunidad de presenciar el desfile probatorio de todos los elementos ofrecidos por Fiscalía y defensa admitidos en Audiencia Preliminar a fin de que los mismos sean inmediados y valorados por el Señor Juez de Sentencia, y en consecuencia éste emita un fallo, ya sea condenatorio o absolutorio derivada de la apreciación y valoración de las mismas, que se constituye a través de un silogismo jurídico que no es más que el análisis de las consecuencias devenidas de la apreciación del acervo probatorio; en ese sentido, sabemos que nuestra legislación no establece una tasa de valor para cada medio o elemento de prueba vertido en juicio, sino que se cuenta con un sistema de Sana Crítica, lo cual de acuerdo a la Sala de lo Penal, en resolución de las quince horas con cincuenta y tres minutos de 15/VII/2011, correspondiente al incidente 165-2011-2, el juzgador debe basar su valoración probatoria en las reglas del pensamiento humano constituido por la lógica, la experiencia común y la psicología.

De ahí que esta Cámara advierte de la lectura realizada a la sentencia, que si bien la deposición del testigo clave “DOMINGO I” es de suma importancia para determinar participación de los procesados, en el caso que nos ocupa, no significa que sea éste el único elemento probatorio con el que se cuenta en el proceso, sino que el juzgador para arribar a la conclusión materializada en su sentencia aplicó el principio de comunidad de la prueba para realizar una concatenación de la misma y de ella elaborar el análisis respectivo.



En ese sentido, de acuerdo a lo que consta en fs.392, el juzgador fue claro en expresar que los hechos acusados fueron comprobados con el dicho del testigo con clave “DOMINGO I”, así como con la prueba pericial y documental valorada en el juicio; por lo que este Tribunal, al examinar en la sentencia de alzada el desfile probatorio y los elementos obtenidos de éste se tiene lo declarado por clave “DOMINGO I” coincidiendo claramente con cada medio de prueba. Obteniéndose de ello, la acreditación de la existencia del delito con el Protocolo de Autopsia realizado al cadáver de la víctima, señor MARIO ALBERTO E. P., en el cual se concluye que la causa de la muerte consistió en: “Traumatismo Craneoencefálico Severo producido por proyectil disparado por arma de fuego y arma blanca” “Sic.)-; el Análisis Balístico que en síntesis expresa que “...El fragmento de proyectil analizado, identificado como 1/1, de acuerdo al diámetro en la base, es del calibre .22 o su equivalente nominal 5.56 mm.//...” (Sic.), el Levantamiento de Cadáver, en el que consta lo siguiente: “...múltiples lesiones producidas por arma cortocontundente a nivel de hemicara y hemicuello derecho profunda que compromete tejidos blandos y huesos, además paquete vascular de cuello...” (Sic.); en cuanto a la participación de los encartados, se cuenta con el dicho del testigo protegido con clave DOMINGO I, el testimonio del agente policial H. M. G. Z., acta de pesquisa agregada a fs.74 y Reconocimientos por Medio de Fotografías y en Fila de Personas, en los que se reconoce positivamente a los procesados 1) JONNY V. H., 2) ROBERTO CARLOS A. H., 3) DOUGLAS EDGARDO A., y 4) ROBERTO MARLON G. R., en los cuales el testigo protegido menciona que efectivamente los sujetos mencionados fueron los partícipes en el homicidio que nos ocupa, indicando a su vez en cada uno de los reconocimientos la acción realizada por cada uno de los imputados al momento de cometer dicho delito, siendo el imputado Roberto Carlos A. H. quien le pegaba a la víctima con una piedra, el imputado Roberto Marlon G. R. era quien tenía una arma de fuego tipo escopeta en la mano, el procesado Douglas Ernesto E. M. tenía en sus manos una arma corta color, y el imputado Jhonny V. H., fue quien le pidió el corbo a otro sujeto para machetear a la víctima; por lo que no se puede alegar que el Señor Juez haya realizado una valoración parcial de los elementos probatorios desfilados en la Vista Pública, puesto que tal como lo hemos mencionado consta en la sentencia el ordenamiento lógico y apegado a lo establecido en el art.395 del CPP, que se realizó.

En relación al motivo número tres, el Licenciado Maximiliano Martínez, adujó que el testigo DOMINGO I, en su declaración indica que indiciado Roberto Carlos A. H., (a) El [...], le pegaba a la víctima en el rostro con una piedra de regular tamaño, pero que este dicho no es concordante con el informe de la autopsia que concluye que éste murió a causa de proyectiles disparados con arma de fuego y no por las supuestas heridas producidas por una piedra.

De lo anterior es de mencionar que debido al codominio funcional del hecho, que el informe de Autopsia no establezca que la muerte causada a la víctima fue a causa de heridas producidas por objeto contundente (entiéndase una piedra) no significa que el imputado no haya tenido participación en el mismo, ya que de acuerdo al codominio funcional del hecho, uno sólo de los implicados pudo haber realizado el verbo rector “matar”, sin embargo era indispensable que todos realizaran acciones significativas para la perpetración del delito, y que como bien lo indica el juzgador en la sentencia de alzada, se cuenta con una distribución de funciones y un plan en común devenido del concierto previo para el cometimiento del ilícito, que consistió en privarle de la vida al señor Mario Alberto E. P., el cual concluyó de manera exitosa, reflejándose el elemento dolo en cada uno de los encartados, el cual pudo ser materializado con la acción realizada por los mismos, en donde participó el imputado ROBERTO CARLOS A. H. quien se encontraba presente en la etapa de ejecución del hecho acusado, y de quien además el testigo le señale que era quien con una piedra le daba en el rostro, lo que lo vuelve coautor del delito que se le acusa, ya de acuerdo al Art. 129 numeral tercero, uno de los requisitos del Homicidio Agravado es el abuso de superioridad, el cual se ve configurado desde el momento en que ocho sujetos interceptan a una sola persona para privarlo de su derecho a la vida, aunado a ello la utilización de armas para la ejecución de dicho delito y que la víctima no contaba con ningún medio de autodefensa con el cual lograra evitar tal agresión, en ese sentido no es óbice para determinar el grado de participación, el hecho de no contar con una piedra como evidencia o al menos haberla mencionado en el dictamen de autopsia, ya que de acuerdo al Art. 33 del Código Procesal Penal, “Son autores directo los que por sí o conjuntamente con otro u otros cometen el delito” (Sic.), por lo que la presencia del imputado Roberto Carlos A. en el lugar de los hechos al momento exacto de perpetrarse el delito que nos ocupa, demuestra que tenía conocimiento y aceptación del mismo, ya que no se ha acreditado en el proceso que él se encontrara en ese lugar bajo medios coercitivos, o que al menos así se haya alegado por su parte, lo que lleva a este Tribunal de Alzada a concluir que dicho encartado actuó de manera voluntaria en la ejecución del delito de homicidio en contra de la víctima antes relacionada.

En cuanto al motivo número cuatro, los recurrentes aducen que el señor Juez no tomó en cuenta los hechos acreditados por la prueba para romper la presunción de inocencia de los indiciados Roberto Carlos A. H. y Jhonny V. H. (a) [...].

De lo anterior es de mencionar que se cuenta con la declaración del testigo DOMINGO I, la cual es coherente en su dicho cuando dice que escuchó unos disparos, que en ese lugar se encontraban siete sujetos que conocía como [...]; PURO, MARLON, [...], JOSE y dos sujetos más; que también estaba Tayni; que uno de ellos estaba con un corvo y le pegaban al mototaxista…que le pegaba con el corvo el PURO; que los demás estaban alrededor; que uno de ellos le dijo “demen el corvo le voy a dar”; que sólo de vista lo conoce; que vio a un sujeto que le llamaban [...] con un revólver en la mano; que por la forma, que era pequeña el arma; que vio al Tayni que tenía una escopeta; que ha visto la de los vigilantes y así se le miraba, que vio al [...] que le pegaba con una piedra sobre el rostro…que decían matemos a este hijo de puta; que lo mataron porque decían que no pagaba la renta” (Sic)” obteniéndose que efectivamente se encontraban presentes en ese hecho, señalándosele a cada uno la función que cada uno realizaba. Aunado a lo anterior, consta la declaración del agente policial H. M. G. Z., indicando que realizó dos pesquisas y que en una de ella se había identificado a Jhonny V. H., como la persona que el día de los hechos le pidió el corvo a otro de los sujetos para seguir macheteando a la víctima, circunstancias que además se constatan en el acta de pesquisa realizada a las quince horas con cinco minutos del día lunes veinte de agosto del año dos mil doce, además de ello se cuenta como y lo mencionamos anteriormente, con los reconocimientos que realizó el testigo DOMINGO I, en el que se obtuvo un resultado positivo para los procesados que nos ocupan.

De igual manera, un aspecto relevante para esta Cámara y que es concordante con los elementos probatorios que constan en el proceso y con lo declarado por Dominos I, en contra de los encartados Roberto Carlos A. H. y Jhonny V. H., es que, según la autopsia de la víctima que nos ocupa, a folios 12, el cuerpo de la víctima contaba con heridas producidas por disparo de arma de fuego y por arma blanca, lo cual coincide con lo declarado por el testigo en Vista Pública, y en este sentido, no podemos dar lugar a la posición de los apelantes al manifestar que no era posible romper el Principio de Presunción de Inocencia de dichos encartados, ya que como se ha constatado, el Señor Juez ha dado por acreditada la participación de los incoados con base en las probanzas que fueron sometidas a análisis en la etapa de juicio. Por tal razón, este argumento no tiene aceptación.

Respecto al motivo número cinco, el Licenciado Walter Alexander Murcia Morales, alega que es una estrategia de Fiscalía mostrar en fotografía a los indiciados para posteriormente obtener reconocimientos positivos contra estos.

Con relación a dicho motivo, esta Cámara advierte que de acuerdo los Arts. 253, 257 y 279 Pr.Pn., el Ministerio Público Fiscal, tiene la facultad, a fin de llegar a la verdad real de los hechos, realizar este reconocimiento, que conlleve a individualizar sin lugar a dudas a las personas relacionadas en un caso en particular, lo que efectivamente ha sucedido en el caso sub judice, puesto que si bien el juzgador los ha tomado en cuenta, no significa que este haya sido el elemento probatorio fundamental que lo condujo a arribar a una conclusión de culpabilidad para los encartados, sino que únicamente ha servido de eslabón al momento de concatenar la prueba e identificar a las personas que de acuerdo al testigo DOMINGO I, fueron los autores del delito del cual se les acusa.

En ese sentido, es errado pretender impugnar dichos reconocimientos, ya que como hemos manifestado, los mismos han sido realizados y valorados conforme a Derecho corresponde, y por dicha razón esta Cámara no encuentra agravio alguno provocado por con la realización de los mismos.

En cuanto al motivo número seis, el recurrente expresa que el Señor Juez ha realizado una aplicación objetiva en contra del indiciado Jhonny V. H., puesto que, en ningún momento se ha demostrado la existencia de las armas, ni el daño causado a la víctima por las supuestas piedras, no se encontraron cartuchos del arma que disparó, así como que no se encontró huella alguna en la mototaxi de la persona que la condujo hasta el lugar donde la encontraron, realizándose con ello, a juicio de la defensa, una valoración errónea de las pruebas ofertadas.

Si bien es cierto, en el presente proceso no se cuenta con las armas utilizadas al momento de quitarle la vida a la víctima que nos ocupa, no por ello, se debe creer que no hay cadáver y menos que haya un Dictamen de Autopsia Médico Forense, que indique sin lugar a dudas que la causa de la muerte fue “traumatismo craneoencefálico severo producido por proyectil disparado por arma de fuego y arma blanca...” (Sic.), lo cual es concordante con lo declarado por DOMINGO I cuando el mismo expresó que escuchó disparos de arma de fuego cuando pasaba cerca del lugar de los hechos, y en consecuencia, el hecho de no contar con dichas armas no es motivo para desvirtuar lo vertido por DOMINGO I, ya que si bien hubiese sido material útil, su inexistencia no torna falsa la información vertida por el testigo protegido, pues como ha quedado demostrado, los disparos producidos por arma de fuego han sido corroborados con el Dictamen de Autopsia Médico Forense y el Análisis Balístico que ya fueron relacionados.

Respecto de los daños ocasionados por la piedra que mencionó el testigo DOMINGO I, esta Cámara hace ver que la inexistencia de ese dato no modifica el resultado de los hechos vertidos y acusados en el caso que nos acusa, puesto que el testigo presencial del hecho ilícito que se les atribuye ha acreditado la presencia de todos los imputados que nos ocupan al momento de la ejecución del delito de Homicidio que como Tribunal de Alzada nos encontramos conociendo.

En el presente motivo, el último recurrente adujo también que no se ha comprobado la existencia de huellas dactilares en la mototaxi de la persona que la condujo hasta el lugar en donde la encontraron, sin embargo, de acuerdo al acta de inspección de cadáver, la cual consta a fs. 9 del presente proceso, la mototaxi fue entregada a un primo de la víctima al momento de la inspección ocular, y en ese sentido es de entender que ésta no fue objeto de análisis por parte de la Policía ni de la Fiscalía, además, de acuerdo a lo manifestado por clave DOMINGO I, se infiere que hasta ese momento el testigo aún no había dicho nada a la policía, y que en tanto, ni éstos ni la fiscalía sabían quién fue la persona que llevó la mototaxi hasta ese lugar, mucho menos que se trataba de uno de los incoados, lo que no volvía trascendental la realización de dicha dactiloscopía. Sin embargo, la obtención de ese dato es posible gracias a la deposición del testigo protegido, el cual para este Tribunal es total merecedor de credibilidad en su dicho.

En cuanto a la responsabilidad objetiva alegada por el recurrente, este tribunal advierte que la defensa cita mal el art.4 Pr. Pn., el cual establece que: “La pena...no se impondrá si la acción u omisión no ha sido realizada con dolo o culpa...”, lo que implica examinar el comportamiento de la persona sobre la cual se está dilucidando su situación jurídica, y en el caso que nos ocupa en apartados anteriores se ha podido constatar la presencia del elemento dolo en las acciones realizadas por los encartados, ya que el hecho de quitarle la vida a una persona utilizando medios violentos no es algo accidental, sino que tiene que devenir de la voluntad de quien lo ejecuta; además, la presencia de los ahora encartados en el momento justo de perpetrarse el homicidio tampoco fue algo fortuito, pues se ha demostrado que todos tuvieron a cargo una actividad encaminada a la consecución de dicho fin, el cual fue alcanzado con éxito por los procesados.

En cuanto a los motivos 7, 8 y 9, es de aclarar que esta Cámara los abordará en un solo argumento, advirtiéndose que los mismos son motivos de agravio que se refieren a aspectos generales, considerados por este Tribunal de Alzada como “irrelevantes”, puesto que en nada afectan los hechos, en los que se les señala participación a los procesados que nos ocupan, decimos ello, debido a que el recurrente expresa dentro de sus inconformidades que como no consta en acta de Levantamiento de Cadáver, ni en el álbum fotográfico evidencia alguna sobre algún tipo de piedra en el cual se haya detectado residuos de sangre humana, por ello no se le puede atribuir participación a su representado Roberto Carlos A. H., lo cual para este Tribunal es contradictorio en vista que el testigo DOMINOS I, es claro en ubicar en lugar, tiempo y espacio al indiciado antes mencionado, por lo que si este es situado al momento de la perpetración del delito es considerado partícipe del mismo, puesto que con ello se deja evidenciado que se contaba con el asentimiento de éste para realizar el ilícito que se le acusa; en el mismo sentido, si el testigo no vió o no recuerda el color del capó de la mototaxi, si se escondió, se cayó o se tiró al suelo, o si la distancia a la cual se encontraba de la escena del crimen era de seis o diez metros, no son circunstancias relevantes o trascendentales legalmente que lleven a modificar, el resultado del ilícito cometido como es la muerte de la víctima y la participación delincuencial de los imputados en la misma, puesto que no se está juzgando el dicho del testigo sobre los hechos que dice observó, los cuales a su vez son concordantes y complementarios con el resto de prueba desfilada en Vista Pública, por lo que habiéndose analizado cada uno de los motivos alegados como agravio por los recurrentes, esta Cámara confirmará la Sentencia Definitiva condenatoria en contra de los procesados que nos ocupan, lo que se hará constar en el fallo respetivo.



RESPECTO A LA RESPONSABILIDAD CIVIL Y LA PENA IMPUESTA POR EL SEÑOR JUEZ

Ahora bien, habiendo abordado cada uno de los agravios expuestos por los apelantes; esta Cámara realizará una serie de señalamientos en cuanto a la pena principal que el señor Juez A quo ha impuesto a los imputados, ya que dicha pena es de VEINTE años de prisión, y hay que recordar que cuando existan circunstancias genéricas atenuantes del delito la pena que se deberá imponer será la mínima, y cuando concurran circunstancia genéricas agravantes del tipo penal se deberá imponer la pena máxima establecida en el precepto legal sustantivo y al no existir ninguna de las dos circunstancias apuntadas, se deberá imponer la pena media, lo que debió haber sucedido en el caso que nos ocupa, y en ese sentido la pena a imponer debió haber sido de VEINTICINCO años de prisión, no de veinte como lo hizo el Juez sentenciador, sin embargo, obedeciendo al principio de “no reformatio in pejus” esta Cámara no modificará la pena principal por haber sido recurrida la sentencia de mérito solamente por los defensores particulares que han recurrido en apelación.

Otro aspecto que denota esta Cámara, es que el señor Juez de Sentencia, al momento de dictar el fallo respectivo condenó penalmente a los procesados pero los absolvió de la responsabilidad civil, lo cual resulta contradictorio, ya que de acuerdo a los Arts. 114 y 116 C. Pn., la responsabilidad penal lleva aparejada la responsabilidad civil, por lo que no es acertado condenar en responsabilidad penal y absolver en responsabilidad civil en el presente caso, ya que eso quebranta el mandato de ley establecido en los artículos ya mencionados. No obstante, esta Cámara no modificará el fallo del A quo en obediencia del principio que ha sido citado con anterioridad, lo que no nos priva de hacer la presente aclaración al Señor Juez de Sentencia, a fin de que en futuras sentencias se corrija tal apreciación.

JUSTIFICACION DEL PLAZO

Este Tribunal considera necesario señalar que no se ha cumplido con el plazo estipulado en elartículo 473 CPP, para resolver el presente recurso, pero ello no significa que fue por pura negligencia, sino que se utilizó tiempo para poder analizar la complejidad de los procesos ingresados previamente, así como del presente proceso que ha sido puesto a conocimiento de esta Cámara.



POR TANTO: Con fundamento en las consideraciones realizadas, disposiciones legales citadas y Arts. 11 y 12 de la Cn., Arts. 473, 475 y 476 Pr.Pn., y Arts. 1, 19 y 20 de la Ley Contra el Crimen Organizado y Delitos de Realización Compleja, ESTA CÁMARA EN NOMBRE DE LA REPUBLICA DE EL SALVADOR, FALLA: A) CONFIRMASE la Sentencia Definitiva Condenatoria, dictada por el señor Juez de Sentencia Especializado con sede en la ciudad de Santa Ana, a las trece horas con cuarenta minutos del día siete de abril de dos mil catorce, en la cual condenó a VEINTE años de prisión y a las penas accesorias de ley a los imputados 1) DOUGLAS EDGARDO A., alias “[...]”, 2) ROBERTO MARLON G. R., alias “[...]”, 3) ROBERTO CARLOS A. H., alias “[...]” y 4) JONNY V. H., alias “[...]”, por el delito de HOMICIDIO AGRAVADO, tipificado y sancionado en los Arts. 128 y 129 numeral 3 del Código Penal, en perjuicio de la vida de MARIO ALBERTO E. P.. B) Con certificación de ley, vuelva al Tribunal de origen, el expediente principal, para los efectos legales consiguientes REMITASE certificación de la presente al Juzgado de origen; y E) LIBRESE el oficio correspondiente. NOTIFIQUESE.-

PRONUNCIADA POR LOS SEÑORES MAGISTRADOS QUE LA SUSCRIBEN.
Catálogo: DocumentosBoveda -> DOC
DOC -> 75-p-137 CÁmara de la cuarta sección del centro
DOC -> Vistos en apelación de la sentencia definitiva condenatoria
DOC -> ConmutacióN de la pena de siete años de prisión, impuesta a mdl
DOC -> Cámara segunda de lo penal de la primera sección del centro; San Salvador
DOC -> Se ha tramitado en contra de la imputada roxana marisol m. D. V
DOC -> Ts-204-2016. Tribunal de sentencia, san francisco gotera, departamento de morazan
DOC -> Ac tribunal segundo de sentencia de san salvador
DOC -> Tribunal segundo de sentencia: San Salvador, a las catorce horas del día cuatro de marzo de dos mil dieciséis
DOC -> Hurto agravado continuado tipificado y sancionado en el Articulo 07, 208 N° en relación con el 42 y 72 del Código Penal, en perjuicio patrimonial de la Universidad Modular Abierta –uma, represtada legalmente por el Licenciado M. A. C. M
DOC -> Agresión Sexual en Menor e Incapaz Continuada


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