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UNIVERSIDAD PRIVADA

ANTENOR ORREGO


FACULTAD DE MEDICINA HUMANA

ESCUELA PROFESIONAL DE MEDICINA HUMANA
TITULO

VIOLENCIA FAMILIAR COMO FACTOR DE RIESGO DE DEPRESION POSTPARTO EN PUERPERAS DEL HOSPITAL DISTRITAL SANTA ISABEL DE EL PORVENIR.
TESIS PARA OPTAR EL TÍTULO DE MÉDICO CIRUJANO
AUTOR:

FRANK ANTONIO PISCONTE LEON



ASESOR:

DR. ALEJANDRO EDUARDO CORREA ARANGOITIA


TRUJILLO – PERÚ

2015

MIEMBROS DEL JURADO:

PRESIDENTE

DR. DANTE CABOS YEPEZ

SECRETARIO

DRA. MARIELA ALVA MIRANDA

VOCAL

DR. NOE ANTICONA CARRANZA

ASESOR:

DR. ALEJANDRO EDUARDO CORREA ARANGOITIA

DEDICATORIA

Quiero dedicar este trabajo a mi familia,

por acompañarme siempre

en cada una de las cosas que he realizado

y por ser siempre mi inspiración.

A mis padres, por todo lo que me han dado en esta vida,

especialmente por sus sabios consejos

y por estar a mi lado en los momentos difíciles



AGRADECIMIENTOS

Quiero expresar mi más profundo agradecimiento

a Dios por darme las fuerzas necesarias para seguir adelante.

A mis padres, por el apoyo que siempre

me brindaron, sin su esfuerzo no habría logrado

ninguna de mis metas.

.

Y por último a los docentes de la Universidad



Por sus enseñanzas y aportes a mi formación

como profesional médico, muchas gracias



INDICE

Página

PÁGINAS PRELIMINARES 02

RESUMEN 06

ABSTRACT 07

INTRODUCCION 08

PLAN DE INVESTIGACION 17
MATERIAL Y MÉTODOS 18

RESULTADOS 25

DISCUSIÓN 27

CONCLUSIONES 30

RECOMENDACIONES 31
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS 32

ANEXOS 36

RESUMEN

OBJETIVO: Determinar si la violencia familiar es factor de riesgo para depresión postparto en el Hospital Distrital Santa Isabel de El Porvenir en el 2014.

MATERIAL Y MÉTODO: Se realizó un estudio observacional, analítico, de caso y controles, que evaluó 132 puérperas distribuidas en dos grupos, 33 mujeres con depresión postparto y 99 mujeres sin depresión postparto.

RESULTADOS: la frecuencia de violencia familiar en la puérperas con depresión postparto fue 48.5% y en las puérperas sin depresión postparto fue 18.2%, con diferencias estadísticamente significativas entre ambas frecuencias (p<0.05). Se halló asociación de violencia familiar con depresión postparto, con un OR=3.7y un IC 95% de 1.7 a 7.9, interpretándose que la violencia familiar incrementa en tres veces la probabilidad de depresión postparto en las puérperas, en comparación con las puérperas que no sufrieron violencia familiar.

CONCLUSIONES: La frecuencia de violencia familiar entre las pacientes que tuvieron depresión postparto fue mayor que en las que no tuvieron depresión postparto. La violencia familiar es un factor de riesgo asociado con depresión postparto

PALABRAS CLAVES: depresión postparto, violencia familiar

ABSTRACT

OBJECTIVES: Determine whether family violence is a risk factor for postpartum depression in the District Santa Isabel Hospital of El Porvenir in 2014.

MATERIAL AND METHOD: We conducted an observational, analytical, case-control study, which evaluated 132 postpartum women, which were distributed in two groups of study, 33 women with postpartum depression and 99 women without postpartum depression.

RESULTS: The frequency of family violence in postpartum women with postpartum depression was 48.5% and without postpartum postpartum depression was 18.2%, with statistically significant differences between the two frequencies (p <0.05). Family violence association was found with postpartum depression, with an OR = 3.7 95% CI 1.7 to 7.9, interpreted that family violence increases three times the probability of postpartum depression postpartum, compared with postpartum women who did not suffer family violence.

CONCLUSIONS: The frequency of family violence among patients who had postpartum depression was higher than those without had postpartum depression. Family violence is a risk factor associated with postpartum depression.

KEYWORDS: postpartum depression, family violence.

1. - INTRODUCCIÓN

La depresión post-parto (DPP), es definida como un episodio depresivo mayor, dentro de las 4 semanas seguidas al parto. De todas formas, es ampliamente aceptado que el inicio del cuadro ocurra incluso entre el segundo al cuarto mes. A pesar de su frecuencia y relevancia, esta patología ha sido pobremente caracterizada, a la vez que sub diagnosticada, siendo su etiopatogenia aún poco clara. Entre los factores de riesgo más importantes para DPP son: historia de depresión, conflictos maritales, eventos vitales estresantes, percepción de falta de redes de apoyo durante el embarazo, falta de soporte emocional y económico de la pareja durante el embarazo, madre soltera, bajo nivel socioeconómico. (1)


La Prevalencia real de DPP, difieren en los diversos estudios realizados dependiendo de la metodología empleada y a las poblaciones analizadas. En estados Unidos el reporte de DPP muestra importantes fluctuaciones, con valores que oscilan entre 20 y 57%, encontrándose en promedio en puérperas un 37% de síntomas de DPP entre las 4 y 6 semanas (2).
Epidemiológicamente en Europa se halló que la tasa de depresión en las puérperas adultas fue 9,3% y en las adolescentes, 25,9% (3). Mientras que en países de Sudamérica fue entre 10 a 15%, incluso estudios multicéntricos en Latinoamérica reportan un rango entre 3 a 20 casos por cada 100 nacimientos y con una estimación de una tasa de recurrencia entre 10 y 35%. La depresión puede ocurrir en cualquier momento después del parto, frecuentemente luego que la mujer ha regresado a su hogar desde el hospital. Los síntomas pueden durar desde unas pocas semanas hasta varios meses: cerca del 4 % de los casos persisten por un año (4).
En el Perú, se halló en el Hospital Cayetano Heredia, en Lima, una incidencia de DPP del 38,3%. En el Instituto materno perinatal de Lima, fue cerca del 50%(5). Y en el Hospital Nacional Edgardo Rebagliati Martins de Essalud se reportó una incidencia de DPP del 17,8%(6).
En cuanto a los factores de riesgo psicológicos evaluados se evidenció el antecedente de depresión, el diagnóstico médico de melancolía, la violencia intrafamiliar, el no haber contado con el apoyo de su pareja. Tuvieron un riesgo altamente significativo para la presencia de DPP (p<0,001). El tener un nivel educativo primario o inferior aumentaba 7 veces el riesgo de presentar DPP (p<0,001) (7)
Se ha observado que las pacientes con depresión presentan una reactividad sostenidamente elevada de la amígdala ante el procesamiento emocional y una disminución de la actividad de la corteza pre-frontal dorsolateral ante tareas de control ejecutivo (8). Estos centros conforman circuitos neurales involucrados en funciones como la cognición social, conducta y regulación emocional, memoria, aprendizaje, respuesta al estrés, conductas motivacionales, ritmo circadiano, ánimo basal y nivel de energía, búsqueda de placer, entre otras. A nivel neuroquímico, existe una disminución de la transmisión monoaminérgica (serotonina, noradrenalina, dopamina), disbalance en el eje hipotálamo-hipófisis-adrenal (aumento de CRF y Cortisol). (9).
A nivel etiopatogénico en la neurobiología de la depresión postparto, como en la mayoría de los trastornos psiquiátricos, existiría una interacción de factores desde susceptibilidad genética, alteraciones neuroendocrinas y eventos vitales estresantes mayores. En relación al sustrato neurobiológico propio de la DPP, existen en la actualidad estudios que abordan este punto.(10)
En el estudio por resonancia nuclear magnética funcional en mujeres con DPP se observó disminución en la actividad de la corteza orbitofrontal (asociado a regulación emocional y toma de decisiones influidas por la emoción); mayor re-actividad de la amígdala en mujeres sanas (centro asociado a activación de respuesta emocional a diferencia de la evidencia en mujeres con depresión); mayor actividad bilateral de la ínsula, mayor a la derecha, asociado a experiencia emocional negativa o positiva y no neutras (centro heteromodal de integración y relevo de información sensorial, visceral, autonómico y límbico, tendría implicancia en experiencia subjetiva emocional);menor actividad del estriado (centro involucrado en la motivación y conductas de recompensa).(11)
Las mujeres postparto que presentaron sintomatología típica de episodio depresivo: mayor estrés percibido, somnolencia, fatiga, ansiedad, rabia y eventos vitales negativos, presentaron niveles bajos de prolactina, cortisol, interferón gama, y de la relación th1/th2, que pudiese traducirse en una menor actividad de la inmunidad celular. A su vez, un tercio de estas madres daba de lactar a su bebé, lo que concuerda con su condición hormonal. Por otro lado se ha investigado la relación de DPP y otros factores hormonales como: estrógenos, progesterona, hormonas tiroideas, colesterol. A pesar de esto, al simular en mujeres controles los cambios hormonales del embarazo, se vio que éstas no presentaban sintomatología depresiva, por lo cual aún no se ha demostrado que los cambios hormonales expliquen por sí mismos consistentemente la aparición del cuadro afectivo (12).
Se destaca que los centros involucrados y alterados en los trastornos afectivos, estructuras corticales y límbicas, están involucrados en la generación y regulación de conductas sociales y emocionales, como la empatía, la auto-regulación, el razonamiento social, la representación e interpretación de las acciones y las respuestas somáticas de las emociones. De manera tal que su afectación se correlacionaría con una disminución de las habilidades de la madre para conectarse y sintonizarse comunicativamente con el bebé, lo cual redundará en su capacidad para contener y regular los estados emocionales del bebé. Existe una relación entre la condición afectiva materna y sus capacidades, estilos, y habilidades de interacción con el bebé, observándose una correlación significativa en mujeres con disforia postparto y alteración del vínculo (materno), medido por la escala de apego maternal postparto auto administrada. Existe una relación significativa entre estilo de apego inseguro materno y la depresión post-parto, existiendo una relación significativa entre la sintomatología depresiva materna, incluso sin alcanzar criterios de DPP, y alteraciones en el vínculo madre-hijo.(12)
Entre los riesgos de no tratar la depresión posparto se halló que las jóvenes adolescentes con depresión posparto, tenían un riesgo relativo de 1,44 de presentar un segundo embarazo entre los 12 y 24 meses posparto. Se reportó una asociación entre síntomas depresivos y peor interacción de las madres con sus hijos(as) al momento de alimentarlo, concluyeron que hijos(as) de madres deprimidas, mostraban menor talla, menor circunferencia craneana y mayor morbilidad entre los 3 y 6 meses de edad. Se halló efectos negativos a nivel del vínculo madre-hijo(a) y el desarrollo infantil, tanto en términos emocionales, conductuales como cognitivos. Los niños cuyas madres presentaron una depresión a los tres meses del parto, tuvieron coeficientes intelectuales significativamente más bajos que los niños cuyas madres no se deprimieron en ese período. En otro estudio, se describe una asociación entre DPP materna y violencia en los hijos(as) durante la pre adolescencia, Además, la depresión puerperal no sólo puede afectar el modo como la madre se relaciona con su hijo, también como lo percibe. Las madres deprimidas perciben más negativamente a sus hijos considerándolos más difíciles de criar (13).
Uno de los factores relacionados con la depresión es la violencia familiar. El concepto de violencia es definido como la aplicación de la fuerza física y psíquica, como expresión de la agresividad o como medio legítimo o ilegítimo de establecimiento y/o mantenimiento de determinadas relaciones de poder y de dominación. (14)
El Ministerio de Salud del Perú, desde el 2007 viene utilizando el test de depresión S.R.Q.18, el cual fue validado para su aplicación para el tamizaje de enfermedades psiquiátricas en el primer nivel y el segundo nivel de atención, la que es realizada por el personal de los establecimientos de salud. El Self Report Question (SRQ) es un test que permite identificar grupos de signos y síntomas presentes y que sumado un puntaje, indica la presencia de patologías como la depresión. Las primeras 18 preguntas se refieren a trastornos de depresión leve o de moderada intensidad, nueve o más respuestas positivas en éste grupo determinan que el entrevistado tiene una alta probabilidad de sufrir depresión, y por lo tanto se le considera un “caso”. Dicho instrumento puede ser aplicado a los adolescentes como a mayores de 18 años. La sensibilidad y especificidad del instrumento es 81% y 58% respectivamente.(15)
La violencia contra la mujer constituye una violación de los derechos humanos y las libertades fundamentales así mismo limita total o parcialmente a la mujer el reconocimiento, goce y ejercicio de tales derechos y libertades, debe entenderse por violencia contra la mujer cualquier acción o conducta, basada en su género, que cause muerte, daño o sufrimiento físico, sexual o psicológico a la mujer, tanto en el ámbito público como en el privado, Cuando ésta violencia tiene lugar dentro del núcleo familiar, se denomina violencia familiar (16).
Para llegar al concepto de violencia contra la mujer o de género, es una expresión extrema de la dominación masculina, existiendo situaciones de servidumbre, dependencia y temor por parte de las mujeres, incluso en ausencia de violencia física, que pueden afectar la autonomía, la capacidad para tomar decisiones y los cuidados a la salud. Esta violencia de género se expresa de muy variadas formas pero difiere en el contexto en el ocurre y las consecuencias diversas que origina. También es posible advertir diferencias culturales en cuanto a la valoración de cada hecho y lo que la sociedad define como violento (17).
El maltrato físico es todo acto de agresión intencional en el que se utilice alguna parte del cuerpo, algún objeto, arma o sustancia para sujetar, inmovilizar o causar daño a la integridad física del otro, encaminado hacia su sometimiento y control.. Mientras que el maltrato emocional: es el patrón de conducta consistente en actos u omisiones repetitivas, cuyas formas de expresión pueden ser: prohibiciones, coacciones, condicionamientos, intimidaciones, amenazas, actitudes devaluatorias y abandono, provocando en quien las recibe, deterioro, disminución o afectación a su estructura de personalidad. También incluye: agresiones verbales reiteradas u /o ocasionales, que tengan como objetivo el control y sometimiento de la víctima y que provoquen la aceptación o sumisión a la voluntad del otro (18).
Hay una distinción entre violencia psicológica y violencia emocional. La primera se da en un contexto de violencia física, por lo tanto las amenazas, intimidaciones, gritos etc., adquieren un valor de daño potenciado ya que generan miedos abuso físico y a su repetición. La segunda, se da como única forma de abuso, sin antecedentes de abuso físico. Esta distinción es importante en el análisis de la simultaneidad de la violencia (más de una forma de violencia simultánea) y de la severidad (intensidad). (19)
En todos los actos de violencia en la pareja se observan aspectos comunes: en primer lugar, la violencia empieza de manera leve y gradualmente aumenta en intensidad; el segundo elemento, es la combinación de las diferentes tipos de violencia anteriormente señalados, que pueden ser una clasificación útil para el análisis, pero no necesariamente como formas excluyentes, dado que en muchas ocasiones confluyen uno o más tipos de violencia (20).
Son muchas las teorías que intentar explicar el fenómeno de la violencia contra la mujer pero el conocimiento de sus causas precisas y profundas sigue siendo escaso. Existe la Teoría psicológica que atribuyen el problema a “traumas” y problemas de salud mental (21). La Teoría del aprendizaje que atribuye la violencia a las experiencias vividas desde la infancia en la familia y en la sociedad. Las Teorías de género que atribuyen el problema al desequilibrio de poder entre el hombre y la mujer en la pareja. La Teoría sociológica atribuye el problema al nivel educativo, estrato socioeconómico, estatus ocupacional etc. La Teoría antropológica que atribuyen el problema a la “tolerancia” cultural que se tiene (22).
Existen modelos complejos para el estudio de la violencia de género. Los factores de riesgo de la violencia familiar y de género se insertan en tres tipos de modelos explicativos. Los Modelos Individuales (teorías psicológicas y de aprendizaje): estos modelos destacan aspectos personales de los sujetos implicados en una relación de violencia que también pueden conjugarse el consumo de drogas, alcohol, desempleo, incompatibilidad, frustración, psicopatologías, deficiente autocontrol. Se habla entonces de una combinación de psicopatologías individuales, así como de comportamientos aprendidos en la infancia. (23). Los Modelos Familiares (teorías de género): estos modelos sostienen que además de las características individuales hay que analizar las relaciones que se producen en el núcleo de convivencia. Al observar la dinámica de la familia es posible identificar los puntos de conflicto, mejorar la comunicación y evitar los estallidos violentos.(24)
Existen muchos instrumentos de medición de la violencia familiar. En el Perú, el Ministerio de Salud, viene utilizando el Test VIF, instrumento usado para el tamizaje de presencia de violencia intrafamiliar, el cual ha sido validado por el mismo Ministerio. Este documento es utilizado para detección de ser víctima de violencia tanto en adolescentes como adultos (Anexo 3).(25)
Saravia J, en México en el 2013, determinó la prevalencia y los factores asociados de violencia contra la mujer durante el embarazo. En un estudio trasversal, analizaron 12587 mujeres que alguna vez estuvieron embarazadas. EI 49.05% reportaron haber sido agredidas por el marido, 29.44% por la ex pareja. 8 % de las participantes reportaron haber sido agredidas por algún familiar menos los padres y un 6 % de los mujeres manifestaron haber sido agredidas por el padre o madre (26).

El estudio realizado por Póo A, et al en Chile en el 2008, evaluaron los factores de riesgo asociados a la depresión posparto en puérperas de un Centro de Atención Primaria. Encuestaron a 73 puérperas encontrando a nivel de factores familiares una asociación con la depresión postparto: Antecedentes de violencia intrafamiliar (p=0,02); Calidad de la relación con el padre del último hijo, durante el embarazo (p=0,03) y calidad de la relación con los padres en el puerperio (p =0,03); El 35% señaló tener antecedentes de violencia intrafamiliar, frente a 5% que no tuvo antecedente de violencia familiar.(27)


En México, Trejo H. et al, desarrollaron en el 2009 un estudio en gestantes, donde se halló que el 64.6% tenían depresión y de ellas el 18.1% refirieron haber sido agredidas por su pareja. La violencia psicológica fue la más frecuente con el 11%, y el 2% de las gestantes recibieron tres tipos de violencia, física, sexual y psicológica, es decir el 31.2% de puérperas con depresión sufrieron algún tipo de violencia hallándose que las embarazadas que eran víctimas de violencia fueron más susceptibles de padecer depresión, que entre los que no refirieron violencia.(28)
El estudio realizado en el Perú por Aramburú P, et al, encontraron que la prevalencia de depresión posparto diagnosticada fue de 33%. Además se encontró que el 60.9% presentaron factores estresantes, el 8.4% tenían baja autoestima, 23.8% no percibían apoyo social y 50% tuvieron disforia posparto.(29).
Otro estudio realizado en el Perú por Escobar J, et al, evaluaron la depresión posparto y la violencia basada en género, se encontró, que la tasa de depresión posparto fue 17%, además el 51% de ellas fue víctima de violencia basada en género, siendo la más frecuente la forma psicológica. Se halló diferencias estadísticas entre depresión posparto y violencia basada en género (p=0,001), así como, diferencias estadísticas entre depresión posparto y violencia durante la gestación, encontrando un OR de 5,5 (IC: < 5,5; 16,7>) (30).
En otro estudio nacional realizado por Lam N, et al, aplicaron un estudio con el fin de determinar las correlaciones y asociaciones de riesgo entre sintomatología depresiva y casos probables de depresión mayor según factores psicosociales en tres hospitales de Lima. Con una muestra de 593 gestantes y utilizando la Escala de Depresión de Edimburgo se halló una prevalencia de casos probables de depresión mayor de 34.1%. Hallándose como factores asociados independientes para probable depresión mayor: el antecedente de violencia (OR:3.96 ; IC95%: 2.68-5.85; p<0.01).(31)
El Instituto Nacional de Estadística e Informática a través de su reporte en la región La Libertad en el 2011), que la violencia familiar en mujeres unidas fue 14.1% que son humilladas por sus cónyuges, el 8% fue amenazada verbalmente y el 12% no recibió ayuda económica al quitarles a los hijos. Mientras que el 23% ha sufrido alguna forma de violencia física siendo los empujones o sacudidas las más frecuentes con 18.3%, las bofetadas y tirones de brazo 14.6% y puñetes y patadas 10.7% y 6.5% respectivamente. El 1.3% fueron agredidas con algún tipo de arma. En cuanto a la violencia sexual ésta alcanzó el 4.1%. (32).

II.- PLAN DE INVESTIGACIÓN

FORMULACIÓN DEL PROBLEMA

¿La violencia familiar es factor de riesgo de depresión postparto en puérperas atendidas en el Hospital Distrital Santa Isabel de El Porvenir en el 2014?


OBJETIVOS

Objetivo General

Determinar si la violencia familiar es factor de riesgo para depresión postparto en el Hospital Distrital Santa Isabel de El Porvenir en el 2014.


Objetivos específicos

1. Comparar la frecuencia de violencia familiar entre las pacientes que tuvieron depresión postparto y las que no tuvieron depresión postparto

2. Determinar la asociación de violencia familiar con depresión postparto.
HIPÓTESIS

Hi.- La violencia familiar es factor de riesgo para depresión postparto en el Hospital Distrital Santa Isabel del Porvenir en el 2014.


Ho.-La violencia familiar no es factor de riesgo para depresión postparto en un hospital distrital Santa Isabel del Porvenir en el 2014

III.- MATERIAL Y MÉTODOS
Población diana o universo

La población estuvo integrada por 1165 mujeres puérperas, que se atendieron en el Hospital Distrital Santa Isabel de El Porvenir en el años 2014


Población de estudio

Estuvo constituida por las puérperas que cumplieron con los criterios de selección


CRITERIOS DE SELECCIÓN:

Criterios de inclusión:

Casos

  • Puérpera que presentó depresión postparto

  • Puérpera cuyo neonato estuvo vivo y gozó de buena salud hasta su ultimo control puerperal


Controles

  • Puérpera que no presente depresión postparto

  • Puérpera cuyo neonato estuvo vivo y gozó de buena salud hasta su ultimo control puerperal


Criterios de exclusión:

  • Puérpera que tuvo tratamiento para la depresión durante el embarazo

  • Puérpera que haya sufrido la pérdida de un familiar directo o cercano durante el embarazo y/o puerperio.


5.1.3. Muestra

Tipo de muestreo

Fue de tipo aleatorio simple, tanto para los casos como los controles


Unidad muestral:

La historia clínica de la puérpera atendida en el Hospital Distrital Santa Isabel del Porvenir en el 2014


Unidad de análisis:

Cada puérpera que se atendió en el 2014 y que cumplió con los criterios de selección.


Tamaño Muestral

Se aplicó la fórmula correspondiente al estudio de casos y controles (34)


(Z* √ (c +1) p (1 – p) + Zβ*√c p1 (1 – p1) + p2 (1 – p2) ) 2

n = —–––––—–––––––––––––––––––––––––––

c (p2 – p1)2

Zα= = 1.96

Zβ= = 0.84

P1= 0.510 según Escobar J, et al28

P2= = 0.159

Obtenido aplicando Epidat 3.1 al reporte de Escobar J, et al28quien considera un Odds Ratio de 5.5

Q1= 1 - P1 = 0.490

Q2= 1 - P2 = 0,841

n= 33 controles

c= 3 controles por cada caso

La muestra obtenida fue de 33 mujeres con depresión postparto y 99 mujeres sin depresión postparto, totalizando una muestra de 132 puérperas.


6. DISEÑO DEL ESTUDIO

6.1. Tipo de estudio

Fue un estudio observacional, retrospectivo y analítico



6.2 Diseño especifico

El presente diseño fue de casos y controles (33)









Variables

VARIABLE

TIPO

ESCALA

INDICADORES

INDICE

DEPENDIENTE

Depresión post parto

Cualitativa

Nominal

Depresión post-parto puntaje de 9 a más en el SRQ

SI

NO


INDEPENDIENTE

Violencia familiar

Cualitativa

Nominal

Presencia de violencia familiar según el test VIF

SI

NO


Definiciones operacionales

Depresión postparto.- un episodio depresivo mayor, que ocurre dentro de las 4 semanas seguidas al parto, que se mide con la ficha de S.R.Q que lo aplica el Ministerio de Salud en el Hospital Santa Isabel de El Porvenir e incluida en la Historia clínica. (Anexo 2)
Violencia familiar.- Se estableció su presencia de acuerdo a la evaluación sobre violencia con la ficha VIF (Violencia Intra Familiar), aplicada por el área de psicología del Hospital Santa Isabel de El Porvenir e incluido en la historia clínica. (Anexo 3)
PROCEDIMIENTOS DE OBTENCIÓN DE DATOS
Se solicitó el permiso correspondiente a la Directora del Hospital Santa Isabel de El Porvenir, con el fin de revisar el archivo de historias clínicas del referido nosocomio. La técnica aplicada fue la recolección de datos a partir de la historia clínica.
Mediante el sistema His Mis, se ubicaron los casos de depresión puerperal registrados en el sistema informático. Luego se elaboró el listado y se procedió al muestreo aleatorio de los 33 casos de depresión puerperal. Los 99 controles se obtuvieron del registro de partos, considerando los siguientes criterios: puérpera cuyo parto fue el mismo día o + 2 días que el ocurrido en la paciente considerada “caso”, el segundo criterios es que si el “caso” es adolescentes el “control” también será adolescentes, si el “caso” es adulta la misma característica tendrá el “control”.
Una vez seleccionado los casos y controles, se trasladaron los datos de la historia clínica a la ficha de recolección de datos. Este proceso continuó hasta que se completó la muestra requerida.


8. RECOLECCIÓN Y ANÁLISIS DE LA INFORMACIÓN

El procesamiento de la información se hizo usando una computadora que contuvo el paquete estadístico SPSS versión 21.0.


8.1 Estadística descriptiva

Se tomó en cuenta las frecuencias absolutas y relativas (porcentajes), plasmados en tablas tetracóricas de acuerdo a los objetivos específicos propuestos en el presente estudio


8,2. Estadística inferencial

Para el análisis se aplicó la prueba estadística del Chi cuadrado para determinar la relación mediante la asociación o independencia de la violencia familiar y la depresión postparto. Considerándose p<0,05 como significativo y p<0.01 altamente significativo. Así mismo se aplicó la prueba de asociación con el Odds ratio, con intervalo de confianza al 95%. (34)




8.3. Estadígrafos propios del estudio

Dado que el estudio corresponde a un diseño de casos y controles, se obtendrá el OR para la correspondiente condición en cuanto a su asociación violencia familiar . Se calculara el intervalo de confianza al 95% del estadígrafo correspondiente.







DEPRESION POST PARTO

SI

NO

VIOLENCIA FAMILIAR

Si

a

b

No

c

d


ODSS RATIO: a x d / c x b

Valor de OR = 1, no es factor protector, ni de riesgo



< 1 es factor protector

>1 es factor de riesgo


9. Consideraciones Éticas

Para la realización del proyecto se siguió las recomendaciones internacionales dispuestas en la Declaración de Helsinki II, que tiene como principio básico que la investigación que involucre seres humanos debe ser conducida sólo por personas científicamente calificadas y bajo la supervisión de un médico, teniendo en cuenta la publicación, el médico está obligado a preservar su veracidad, manteniendo en todo momento en el anonimato de las pacientes investigadas.
Se tendrá en cuenta el artículo 10 que señala que los médicos deben considerar las normas y estándares éticos, legales y jurídicos para la investigación en seres humanos en sus propios países. No se debe permitir que un requisito ético, legal o jurídico nacional o internacional disminuya o elimine cualquiera medida de protección para las personas que participan en la investigación. También el artículo 11 que señala que, es deber del médico proteger la vida, la salud, la dignidad, la integridad, el derecho a la autodeterminación, la intimidad y la confidencialidad de la información personal de las personas que participan en investigación. Además debido a la naturaleza del presente estudio no se pondrá en peligro la integridad física de las pacientes, ni tampoco su salud mental. (35).

III.- RESULTADOS

Tabla 1.- Comparación de las frecuencias de violencia familiar entre las pacientes que tuvieron depresión postparto y las que no tuvieron depresión postparto Hospital Distrital Santa Isabel del Porvenir en el 2014


 

VIOLENCIA FAMILIAR



DEPRESIÓN POSTPARTO

PRUEBA ESTADISTICA

SI

NO

CHÍ CUADRADO

N

%

n

%




SI

16

48.5%

18

18.2%

X2=11.88

NO

17

51,5%

81

81.8%

p=0.01

TOTAL

33

100.0%

99

100.0%

 

Fuente: Historia clínica Hospital Santa Isabel de El Porvenir

Tabla 2.- Asociación de violencia familiar con depresión postparto. Hospital Distrital Santa Isabel del Porvenir en el 2014


 

VIOLENCIA FAMILIAR



DEPRESIÓN POSTPARTO

PRUEBA ESTADISTICA




SI

NO TOTAL

ODDS

RATIO





SI

16



18

34

OR=3.7

NO

25




81

98

IC95%

1.7 - 7.9



TOTAL

33




99

132

 

Fuente: Historia clínica Hospital Santa Isabel de El Porvenir


IV.- DISCUSIÓN


La depresión post parto es una patología que ocasiona trastornos conductuales en etapa puerperal, que puede traducirse en el deterioro del autocuidado que requiere el puerperio. La prevalencia real de la depresión post parto, difieren en los diversos estudios realizados dependiendo de la metodología empleada y a las poblaciones analizadas. En la siguiente investigación, la población estudiada como corresponde a un estudio de casos y controles fue dividida en 2 grupos según el desenlace patológico es decir: 33 pacientes con depresión puerperal y 99 sin esta condición;
En la Tabla 1 se compara las frecuencias de violencia familiar entre las pacientes que tuvieron depresión postparto y las que no tuvieron depresión postparto, hallándose que la frecuencia de violencia familiar en la puérperas con depresión postparto fue 48.5% mientras que la frecuencia de violencia familiar en las puérperas sin depresión postparto fue 18.2%, estableciéndose diferencias estadísticamente significativas entre ambas frecuencias al aplicar el Chí cuadrado (p=0.01).
Al comparar con estudios previos se halló diferencias porcentuales, tal es el caso de Póo A, et al, realizado en Chile, quienes hallaron que el 35% de puérperas con depresión postparto señaló haber presentado antecedentes de violencia intrafamiliar, en comparación con el 5% de mujeres sin depresión postparto que también tuvieron el antecedente de violencia familiar (27). En México Trejo H. et al, reportaron que el 31.2% de puérperas con depresión postparto sufrieron algún tipo de violencia familiar (28). Otro estudio, ésta vez realizado en el Perú por Escobar J, et al, quienes evaluaron la depresión posparto y la violencia basada en género, encontraron que el 51% de puérperas con depresión postparto fueron víctima de violencia basada en género, siendo la más frecuente la forma psicológica.
Como puede apreciarse la frecuencia de violencia familiar en las puérperas con depresión atendidas en el Hospital Distrital de Santa Isabel fue 48.5%, porcentaje ligeramente menor que en otros estudios nacionales donde fue 51%, sin embargo el porcentaje es mayor en comparación con otros estudios realizados en México y Chile.
La explicación de estas diferencias se puede atribuir a la violencia, a las experiencias vividas desde la infancia en la familia y en la sociedad. El entorno social pareciese que estaría involucrado en el incremento de la violencia, debido a que el Distrito de El Porvenir tiene altas tasas de actos delictivos, bajo estrato socioeconómico y problemas socioculturales como violencia, alcoholismo y drogadicción (19,22)
En la tabla 2 se analiza la asociación de violencia familiar con depresión postparto, encontrándose un OR=3.7 con un intervalo de confianza al 95% de 1.7 a 7.9, interpretándose que la violencia familiar incrementa en cerca de tres veces la probabilidad de depresión postparto en las puérperas, en comparación con las puérperas que no sufrieron violencia familiar.
Al comparar con otros estudios previos, se hallaron coincidencias, al señalar que la violencia familiar constituye un factor de riesgo de depresión postparto. La investigación realizada por Lam N, et al, en el Perú reportó un OR=3.96 con un IC95%: 2.68-5.85; y un nivel de significancia de p<0.01 (31). Otro estudio realizado en el Perú por Escobar J, et al, también hallaron la misma tendencia al encontrar un OR=5,5 (30). El estudio de Trejo H. et al, realizado en México, se informó que las embarazadas que fueron víctimas de violencia familiar, tuvieron mayor probabilidad de padecer depresión postparto, en comparación con las mujeres que no refirieron violencia familiar.(28).
La explicación del porque la violencia familiar contribuye a la depresión postparto, es debido a que la violencia contra las mujeres embarazadas en los países en desarrollo tiene un mayor impacto en la salud, debido a las precarias condiciones de las madres (desnutrición, exceso de carga de trabajo y falta de acceso a servicios de salud).

La mujer violentada desarrolla un cuadro de estrés asociado con depresión y sentimientos de aislamiento. El riesgo de violencia doméstica aumenta con el embarazo, siendo una etapa de estrés para el cónyuge, que agobiado por la responsabilidad futura, o la presencia de resentimiento con la mujer debido a que le presta menos atención. Independientemente de las causas, los profesionales que atienden a estas pacientes deben saber que las puérperas corren mayor riesgo de ser maltratadas y que su vida y la de su hijo o hija pueden estar en peligro (19,22).






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