A tu lado, he aprendido muchas cosas: he desarrollado la paciencia, he conocido conceptos básicos del crecimiento espiritual d



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EL ARTE DE NO AMARGARSE LA VIDA

(Rafael Santandreu)

Han aumentado la prescripción de fármacos psicoactivos, con dudosos beneficios.

Su enfoque terapéutico es heredero de Albert Ellis, el padre de la Terapia Racional Emotiva Conductual. Exploración de los pensamientos, convencionalismos y creencias irracionales que hemos adquirido a lo largo de nuestras vidas, que son causa de sufrimiento y frustración y pueden desembocar en malestar emocional y en trastornos psíquicos como ansiedad y depresión.

Sin profundizar en el pasado, transformarnos, aceptar a los demás, ser mejores personas y obtener una sensación de felicidad. La vida no es fácil y está llena de retos.



Transformarse es posible: el principal enemigo es el neuroticismo, el arte de amargarse la vida mediante la tortura mental. La depresión, ansiedad y obsesión, son los principales oponentes y los que te hacen perder la facultad de vivir plenamente. La vida es para disfrutarla, amar, aprender y descubrir, y solo se puede hacer cuando superamos la neurosis (o el miedo, su principal síntoma).

Ejemplo: Chico, 20 años, atemorizado, por si le daba ataque de ansiedad, encerrado por temor, miedo a informativos, no veía tele.



Se puede aprender: la gente es escéptica a poder transformarse en personas emocionalmente estables. El objetivo es transformarse en una persona emocionalmente estable. La terapia cognitiva es una ciencia en constante evolución. Sus máximos exponentes Aaron Beck y Albert Ellis.

Res: El cambio es posible con esfuerzo continuado. Transformarse en alguien positivo es esencial para disfrutar la vida. La fuerza emocional es fundamental.

Piensa bien y te sentirás mejor. Tener fuerza emocional no es no sentir emociones negativas, sino no sentir emociones negativas exageradas, a través del control mental, pese a sentir dolor, pena o irritación. Se adquiere confianza en sí mismo para disfrutar la vida. Aprendemos a ser más fuertes y equilibrados a nivel emocional y para eso hay que transformar la forma de pensar. No nos afecta lo que nos sucede, sino lo que nos decimos sobre lo que nos sucede.

El origen de las emociones: los que nos sucede producen emociones de rabia, satisfacción, alegría, tristeza, … Entre los hechos externos (abandono, despido, insulto, …) y los efectos emocionales (depresión, ansiedad, ira, …), está el pensamiento negativo y son mis interpretaciones de abandono,… mi diálogo interno los que te pueden deprimir, no el hecho por ejemplo de que tu pareja se marche. Hay personas que ante la misma situación de abandono, celebran una fiesta. No es la otra persona quien nos pone de los nervios, soy yo (me estoy diciendo que es intolerable y no lo puedo soportar). Es el diálogo interior el verdadero productor.

Ej. Chico, intento suicidio, el problema era haber suspendido 3 asignaturas y se imaginaba lo peor, su infelicidad la causaba su cabeza con pensamientos catastrofistas, influenciado por la filosofía tremendista de su madre, con gran presión sobre el, que le decía tienes que estudiar mucho o acabarás como ese mendigo. Imaginaba que podía suspender curso y podía suspender otro más y lo echarían del colegio elitista, que no podría sacarse carrera y entonces no se podría echar novia al ser un fracasado y no soportaría tanta vergüenza.



El hombre, qué animal tan irracional. Las creencias irracionales, son falsas por exageradas, son inútiles (no ayudan a resolver problemas) y producen malestar emocional. La vida es más sencilla, y podemos cambiar nuestros pensamientos para hacerlos más positivos y constructivos. Podemos reeducarnos para la calma y la felicidad.

Resumen: Las emociones son posibles a partir de ciertos pensamientos. La clave para el cambio es pensar de una forma eficaz. Lo peor es tomarse las cosas a la tremenda y anticipar desgracias. Las creencias irracionales son falsas, inútiles y nos hacen sufrir.

Basta de dramatizar:

Chica 25 años, guapa, maestra, pero traumatizada por ser baja 1,5 m, decía que necesitaba que le subieran la autoestima. No dejaba que nadie la viese sin tacones. No iba a la playa diciendo que era alérgica al sol. Se traumatizaba en el colegio a ver niños más grandes. Pese a ser baja podía ser feliz. Los enanos pueden ser felices. Un día tiró todos los tacones, y se puso chándal y zapatillas y su novio ni se dio cuenta.

Los seres humanos somos máquinas de evaluar. La Línea de Evaluación de las Cosas: Genial, Muy bueno, Bueno, Normal, Malo, Muy Malo y Terrible. Cuando lo identificas como terrible, quiere decir que no puedo ser feliz, no debería haber sucedido y no lo puedo soportar. Las personas más vulnerables lo evalúan todo como terrible: terribilitis, y es la madre de los trastornos emocionales.

No lo puedo soportar: chicas jóvenes que quieren pechos más grandes, se sienten inferiores: terribilitis. Puede ser un poco malo pero nunca terrible. Si evaluamos de forma más exacta, positiva, nuestras emociones serán más serenas. Aunque los tengas pequeños puedes disfrutar de la vida. Las personas mentalmente fuertes, no dramatizan. La terapia cognitiva enseña a evaluar con criterios objetivos, con sana comparación, abiertos al mundo, constructivamente y con una mínima conciencia filosófica.

Objetividad emocional: Los seres humanos necesitamos muy poco para estar bien: agua, comida, pero no pechos grandes. No tiene comparación con sufrir una enfermedad grave. La ciencia se basa en la comparación. Si queremos saber, hay que comparar. Si los africanos son felices porque tienen cubiertas la alimentación, los seres humanos pueden ser felices con solo eso. Se puede ser feliz sin tener un piso en propiedad o sin tener vacaciones en la playa. La banda de evaluación constructiva es valorar entre Bueno, Normal y Malo y no utilizar los extremos. Evaluar en justa medida.

Ej: Francisco Feria, viudo de 50 años, sordociego, no oye ni puede hablar y es feliz porque acepta que su vida es así, nunca está triste y disfruta de las cosas. Hay 6000 personas en España así. El se niega a valorar su situación como terrible.



Res: Exageramos las adversidades, y produce emociones nocivas. Aprende a evaluar con realismo y objetividad para ser más fuerte y tranquilos. Para saber si algo es malo, pregúntate ¿en qué medida eso me impide hacer cosas valiosas en mi vida?

Preferencias en vez de exigencias: las amenazas sólo existen en nuestra cabeza, la vida es más sencilla, segura y alegre. Las ideas catastrofistas son invenciones y la fantasía no tiene límites. Las creencias irracionales son: debo hacerlo todo muy bien, la gente me debería tratar bien, las cosas me deben ser favorables.

Las creencias racionales deberían ser: me gustaría hacerlo todo bien, pero no lo necesito. Estaría bien que todos me tratasen bien, pero puedo pasar sin ello. Las cosas no siempre me serán favorables, lo acepto y puedo ser feliz. La persona madura es quien no exige, sino prefiere. No necesita nada de eso para ser feliz. Somos vulnerables si estamos llenos de exigencias. Necesititis: si no se cumple nos enfadamos, nos deprimimos, nos da ansiedad, echamos la culpa. Las exigencias te hacen vulnerable emocionalmente: neuroticismo.

El neurótico imagina que la realidad debería ser de una forma determinada y se enfurece si no es así. Son exigencias no necesarias para ser feliz. La enfermedad que origina ansiedad y depresión es la terribilitis o necesititis. Creer que necesito para ser feliz. La persona madura sabe que no necesita casi nada para ser feliz.

Si te dejan, no puedes decir estoy mal porque me han dejado, solo triste pero no deprimido, pues si no, te estás diciendo que necesitas que ella esté contigo y es terrible estar solo y no lo puedo soportar. Tu pareja te ha dejado, es la realidad, te gustaría estar con ella pero no la necesitas para ser feliz.



Delgada línea entre deseo y necesidad: los confundimos, el deseo es lo que me gustaría pero no lo necesito. Una necesidad realmente es algo sin lo cual no puedo funcionar. Las necesidades son la bebida, comida y la protección de las inclemencias del tiempo. Es bueno y natural tener deseos siempre y cuando no lo transformemos en necesidades. Los deseos causan placer y las necesidades producen inseguridad, insatisfacción, ansiedad y depresión.

Si creas necesidades: si no lo consigues eres un desgraciado y si lo consigues lo puedes perder y metes el miedo y la inseguridad en la mente. Tenemos la tendencia en convertir los deseos en necesidades. Si los deseos no se cumplen, no pasa nada, no lo necesitamos para estar plenos. No necesitamos ni amor, ni compañía, ni diversión, ni cultura, ni sexo…

La persona madura sabe que la única forma de disfrutar de los bienes es estar dispuesto a perderlos. Solo podemos disfrutar de lo que podemos prescindir.

Cuando creas necesidades tienes mucha expectación, crees que cuando la poseas serás más feliz y te decepcionas cuando se cumple el deseo y no produce esa satisfacción.

Felicidad es disfrutar de los deseos sin apegarse a ellos, es un divertimento pero no una necesidad real.

Res: Muchas creencias irracionales, yo debo, .. Las creencias irracionales surgen de exigencias fantasiosas. Necesitamos muy poco para estar bien. Cada necesidad inventada es una fuente de debilidad.

El top ten de las creencias irracionales. Las creencias irracionales se pueden agrupar: debo hacer las cosas bien, la gente me debe tratar bien, las cosas me deben ser favorables. Cuando no se cumplen, la mente lo evalúa como “terrible” y como “no puedo soportar que la gente no me trate bien” y “la vida es un asco”. La posibilidad de que suceda algo malo ya nos llena de ansiedad. Hay 10 ideas que generan malestar: Necesito tener a mi lado a alguien que me ame. Tengo que ser alguien en la vida. No puedo tolerar que la gente me menosprecie. Debo tener un piso en propiedad. Tener buena salud es fundamental para ser feliz. Lo más deseable es vivir mucho tiempo. Tengo que ayudar a mis familiares. Si mi pareja me pone los cuernos, no puedo continuar con esa relación. Tengo que tener una vida emocionante. Más siempre es mejor, tener más cosas, más oportunidades, más inteligencia, … La soledad es muy mala.

Nadie necesita nada de la lista, ni pareja, ni seguridad laboral, ni salud en realidad. No son condiciones indispensables para la felicidad. La creencias irracionales populares por ejemplo, en los 60-70 fumaba el 90 % de los hombres, ahora 30 %.



Res: Existen creencias irracionales muy extendidas que se transmiten por influencia social. Estas ideas son responsables del aumento de problemas emocionales.

Obstáculos que dificultan la terapia Hay personas que tienen miedo a dejar de preocuparse, lo ven como pasotismo, no preocuparse, cuando su vida ya es desastrosa con tanta preocupación. En nuestra infancia desarrollamos la idea de que es bueno preocuparse, pues así nos ocupamos de nuestras responsabilidades. Ese amor por la preocupación es absurdo y nocivo. Hay que ocuparse y no preocuparse. La mejor forma de solucionar cualquier asunto es manteniendo la calma para poder disfrutar del proceso. Muchas personas no progresan con la terapia cognitiva por el miedo a volverse pasotas.

El secreto. También es falso, pensar que si deseo algo mucho, lo conseguiré. El Secreto, produce obsesiones, es irracional. Para conseguir los objetivos, hay que adquirir habilidades para lograrlos, trabajar y tener un poco de suerte, y aun así a veces no lo conseguiremos. El Secreto te dice que hay un atajo que nos libra de aprender y trabajar. El Secreto es un timo, y produce una respuesta obsesiva de la mente. Así por ejemplo, las anoréxicas y las bulímicas, desean tanto adelgazar que no disfrutan los placeres de la vida. Y por necisititis, si consiguen adelgazar, tienen miedo porque pueden perder la delgadez. Las personas son supersticiosas. La vida en realidad es sencilla. No se debe exagerar lo que sientes. Tener pechos pequeños puede ser un poco malo, pero nunca terrible. Las personas se acomplejan por mala filosofía de vida. Y aunque aumentara el tamaño de los pechos, seguirá acomplejada por otro motivo. Puedes tener los pechos pequeños y ser feliz, no es una necesidad básica, puedes hacer cosas maravillosas por uno mismo y por los demás, si eso lo consideras terrible, entonces un cáncer… Hay que comparar con lo que te puede pasar. Nadie se debería de operar por un complejo, está bien por que te apetezca, pero no por temor al rechazo. Los miedos irracionales se originan en la mente. No es necesario ser atractivo para ser feliz. El temor a no agradar es un miedo global. Tener la mente sana, implica no tener creencias irracionales.

La superstición. Pensar que si vas al médico te encuentran cosas, es irracional. Mantener un pensamiento lógico y estructurado.

Res: Dos obstáculos iniciales: el mito de la bondad de la preocupación y el de todo vale en el terreno de los sentimientos. Hay que ocuparse sin preocuparse. Los sentimientos exagerados son incorrectos. No es cierto que como yo lo siento es correcto.

La rutina del debate. El objetivo de la terapia cognitiva es convertirnos en personas más sanas y fuertes, que disfruten de la vida, pase lo que pase. Se trata de aprender y practicar y al final es algo natural. Hay que transformar nuestra forma de pensar, nuestro diálogo personal, la forma de evaluar lo que sucede, dejar de quejarse y disfrutar lo que está a nuestro alcance, de forma automática. Convertirlo en un hábito, detectamos las creencias irracionales y las reemplazamos por creencias racionales. El primer paso es detectar lo que pensamos mal. El segundo paso: es combatir para demostrar su falsedad. Buscamos argumentos y generamos una nueva creencia más funcional y equilibrada. Para ello hay varias estrategias. ¿Hay personas que son felices en la misma situación?, eso es una evidencia de que no es tan grave. Hay por ejemplo muchas personas que no tienen pareja y son felices. Ese no es el fin del mundo. Si los demás viven bien sin pareja, nosotros también. Nos podemos comparar con personas con impedimentos mayores y son felices, ciegos, minusválidos (Stephen Hawking, 40 años parálisis y es uno de los mejores físicos y se declara ser muy feliz).

Aun con esta adversidad, ¿podría llevar a cabo objetivos interesantes por mí y los demás? Tenemos multitud de posibilidades para disfrutar de la vida, si no perdemos el tiempo quejándonos. Siempre hay espacio para desarrollarse, disfrutar y crecer. Hay 8 áreas vitales: trabajo, amistad, aprender, arte, ayuda a los demás, amor sentimental o familiar, la espiritualidad y el ocio. En un universo infinito de planetas, ¿existe algo realmente dramático?. Esto te ayuda a distanciarte de nosotros mismos. ¿qué será de mi problema en 100 años?

El tercer paso es establecer la creencia racional que sustituye a la irracional. Una frase constructiva da sosiego. Ejemplo: Me gustaría tener novia, pero si finalmente no la tengo, aún podré llevar a cabo muchas cosas valiosas por mí y por los demás, y aun así podré ser feliz.



Todos los días: detectar las creencias irracionales que producen malestar emocional, combatir esas ideas con argumentación y comparación y formular creencias racionales. Hay que convencerse de las creencias racionales, no basta con repetirlas como un loro. La terapia cognitiva es una terapia de argumentos, no un ejercicio de pensamiento positivo. Al añadir argumentos lógicos, nuestras emociones cambiarán y se transformarán en alegría, sosiego y energía.

La clave es perseverar: hay que hacerlo todos los días, en 6 meses. Revisar creencias irracionales y reemplazarlas por racionales y cada día tendremos menos perturbaciones emocionales.

Un ejemplo: personas que se separan de alguien y sufren, pues tienen el pensamiento de que necesitan a alguien a quien amar, pensamiento terribilizador, y creencia irracional de que “necesito pareja para ser feliz”.



Res: revisar cada día como pensamos, detectar creencias irracionales, combatirlas con argumentos y desarrollar nuevas creencias racionales. Se apoya en argumentos, no en pensamiento positivo. La clave es perseverar.

Visualizaciones racionales. La necesititis es una de las principales fuentes de neurosis. Somos débiles emocionalmente por el hecho de necesitar en exceso. Es importante reducir las necesidades. Ejercicio mental, comprender, convencerse de que los deseos está bien, pero si se convierten en necesidades, se convierte en un problema. El problema no es ser pobre o rico, sino necesitar. Es bueno visualizar, por ejemplo siendo despedido y estando bien, estando solo y bien. Despojarse de la necesidad de que nos traten bien, tener empleo y estar acompañado. Visualízate sin trabajo ni hogar y aun así podríamos cubrir las necesidades básicas. Podríamos estar alegres, llenos de energía, haciendo cosas por los demás, sin estrés y con libertad. Se trata de visualizarse siendo felices.

Hay que combatir: que es necesario poseer muchas cosas para ser feliz, si no estoy ocupado no estoy bien, necesito una imagen personal de eficiencia para que me quieran.

Me gustaría tener seguridad económica, pero no la necesito para gozar, si no tengo nada que hacer puedo estar sereno. Si no tengo la imagen personal demandada por la sociedad, podré hacer muchas cosas valiosas.

Incluso siendo indigentes podríamos: ayudar a los demás, hacer amigos, meditar, escribir, hacer deporte, cuidar la mente, estudiar en la biblioteca, pasear, nadar, ocio, conseguir amar. Hay que verse feliz con poco y así nos liberamos de la necesititis. La persona sana y fuerte, no necesita cosas materiales, ni inmateriales, ni pareja, ni aprobación.

En la Polinesia, eran saludables, alegres, pacíficos, no conocían la propiedad privada, se abrían a los extranjeros, respetaban la naturaleza, y no tenían la obsesión de acumular. Los seres blancos, son seres enfermos de codicia, carecemos de Espíritu. Los occidentales estamos enfermos de necesititis, creemos que necesitamos cada vez más cosas, confundimos los deseos con las necesidades, y cada necesidad nos hace más infelices e insatisfechos. Se hace la guerra para obtener más cosas. Cuando nos vayamos de aquí, no nos llevaremos nada. La necesititis produce malestar emocional, pues si no poseemos las cosas que creemos que necesitamos, somos desgraciados, y si las tenemos, tenemos miedo de perderlas y nos desilusionan, pues tenemos expectativas exageradas. Por ejemplo si te regalan un Ferrari, debes estr tranquilo, pues si te lo roban, no lo necesitas para ser feliz.

Amar no es necesitar. Si creemos que necesitamos pareja y no la tenemos, somos desgraciados, y también lo somos cuando la tenemos, pues no soportamos la posibilidad de perderla. Así no se disfruta el amor, pues es para usarlo cada día y no para tenerlo en una caja fuerte. Ama a tu pareja, pero no lo hagas en exclusiva. La vida ofrece más cosas que el amor sentimental. Te curarás cuando puedas decir “te quiero mucho, pero no te necesito”. El amor sentimental, no da la felicidad. Tanto las cosas materiales como inmateriales, producen malestar emocional. Son peores las necesititis de bienes inmateriales. Es malo desear el éxito, el amor, la aceptación, pues fantaseamos con ellas.

Las necesidades inmateriales inventadas son: amor sentimental, éxito, tener hijos, ser inteligente, ser respetado, no tener problemas, tener compañía, estar ocupado, que la vida tenga sentido, tener seguridad, tener salud. Estas son nocivas para la salud emocional, sólo pueden ser aspiraciones, meros deseos, preferencias, pero si las elevamos a exigencias, nuestra mente generará ansiedad y depresión. En realidad no son necesidades básicas. Son bienes impermanentes y no se puede exigir su presencia constante ni depositar demasiadas expectativas.

Las necesidades básicas son: comida, bebida, cobijo. Aunque hay muchas fuentes de bienestar, ninguna de ellas son absolutamente necesarias y no se le puede dar demasiado valor haciéndola imprescindible, pues es debilitarse, y pensaríamos que si no lo poseemos, seríamos desgraciados. Es una forma estúpida de ganarse la infelicidad. La clave es no obsesionarse con nada. La necesititis es irreal, solo mental.

Comodidad: en la actualidad está sobrevalorada, y pensamos irracionalmente que la comodidad es la principal fuente de felicidad, por lo que exigimos estar siempre cómodos. Si le damos mucha importancia, vamos a ser infelices. La comodidad no es tan importante, no da la felicidad, la comodidad viene y va, es así de inevitable. Un exceso de comodidad es incompatible con el disfrute activo de la vida. La comodidad es como el chocolate, es un placer, pero no da la felicidad, el chocolate no lo es todo. Si desaparece el chocolate de la Tierra, nadie se deprimiría. La comodidad tampoco es necesaria, hay otras fuentes de gratificación. Demasiada comodidad, causa empacho. Un poco de comodidad es buena, pero no demasiada, en su justa medida, como el chocolate. Demasiada comodidad es aburrida y no te permite disfrutar de la vida. Para tener una vida emocionalmente equilibrada, hay que renunciar a parte de la comodidad, pues seremos más libres y tendremos menos manías. Por ejemplo ir en bici, no es cómodo pero es gratificante, aporta salud física, menos polución, ruido y gasto energético.

Es una idea irracional, el exigir estar cómodo para estar feliz, le damos propiedades mágicas que no tiene. La comodidad no da la felicidad, eso es lo que intenta emitir la publicidad. Por ejemplo el aire acondicionado, no ha aumentado el índice de bienestar emocional (está bajando). La comodidad no da la felicidad.



Res: la fuente de la terribilitis, son las necesidades inventadas. Necesitamos muy poco para estar bien. No debemos transformar los deseos en necesidades. La comodidad no es tan importante. Hay que visualizarse sin necesidades.

Reflexión existencial. Al terribilizar, das una importancia terrible a cosas que no la tienen. Hay que enfrentarse a la realidad de la impermanencia, aceptar este hecho natural, inevitable y bueno, es sano y nos permite quitarle gravedad a todo.

La muerte lo relativiza todo y ayuda a madurar y tranquilizarse y ganar fuerza emocional. Antes la muerte era algo más natural y cercano, se velaba a los muertos en casa y todo el mundo mataba a los animales, pero ahora están todos empaquetados, y se ha convertido en un tabú. Antes era normal, ver como ahogaban a los gatitos o los estrellaban o los ahorcaban. Al quitar la muerte os vuelve más preocupados y neuróticos. La muerte hace que no haya nada demasiado importante y permite vivir con ligereza. Es bueno meditar sobre la propia muerte y visualizarte en el ataúd. Morir es positivo. El budismo es una gran escuela de meditación sobre la impermanencia y la muerte, se anima a pasear por los cementerios, para hacerse consciente de la muerte y vivir con más plenitud. Los capuchinos conservaban los cráneos de sus hermanos muertos. En la psicología cognitiva, se anima a pensar en la muerte, para eliminar la fantasía de la inmortalidad. De algo hay que morirse, hay que tenerlo en cuenta. La muerte nos puede llegar en cualquier momento. Brindemos por la vida y por la muerte. Lo importante es disfrutar la existencia, no cuánto va a durar.



Res: Si nos estresamos, debemos de pensar en nuestra propia muerte.

Modelaje. Hay que fijarse en personas que se caracterizan por su fuerza y buena salud mental, para aprender de ellos. Es una forma inconsciente de aprender de otros. Se aprende mejor observando. Las neuronas del lóbulo prefrontal (frente) están especializadas en aprender por modelaje, y nos ayuda a cambiar el chip mental.

Stephen Hawking nos enseña que es posible sentirse bien en cualquier situación. La mente es flexible y esa es la clave del bienestar emocional. Nos enseña a no terribilizar. Nació en Inglaterra en 1942. Estudió matemáticas y cuando estaba estudiando le diagnosticaron Esclerosis Lateral Amiotrófica, que degenera la musculatura y conduce a la muerte en 2-3 años. Decía: “quejarse es inútil y una pérdida de tiempo. Aun cuando me falte la movilidad tendré muchas cosas maravillosas que hacer”. Y empezó a estudiar Cosmología. Hizo la teoría matemática del inicio del Universo, el Big Bang. Se casó ya con la enfermedad y tuvo 2 hijos. Reconoce que ahora es más feliz que antes de tener la enfermedad.

Otro ejemplo es Cristopher Reeve que encarnó a Supermán, con 43 años tuvo un accidente que lo dejó paralítico y decidió aprovechar su vida, creó una fundación de lesiones medulares. Sobrevivió 9 años, y había recuperado el 80 % de la sensibilidad epidérmica. Decía que era fundamental no dejarse vencer nunca por la salud física. Tenemos poder sobre nuestra mente, tenemos que usarlo. Cuando nos centramos en lo que poseemos no en las carencias, se abre un mundo de posibilidades. Ambos descubrieron la base del bienestar emocional. Ya poseemos todo lo necesario para tener una vida muy buena. Aunque nos falte algo, no es suficiente para quitarnos la alegría y la capacidad de hacer cosas hermosas. Nos lamentamos de tonterías innecesarias para la felicidad.



Res: Incluso estando paralizado podríamos tener una vida emocionante. Se trata de no quejarse y fijarse en lo que sí podemos hacer.



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