68C2017 sala de lo penal de la corte suprema de justicia



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68C2017

SALA DE LO PENAL DE LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA: San Salvador, a las ocho horas y treinta minutos del día quince de noviembre de dos mil diecisiete.
La presente resolución es proveída por la Magistrada Doris Luz Rivas Galindo y por los Magistrados José Roberto Argueta Manzano y Leonardo Ramírez Murcia, en la que se pronuncian sobre el recurso de casación promovido por el licenciado Juan José Guevara Yake, en su calidad de defensor particular del imputado DARWIN ANTONIO R. E., a quien se le atribuye la comisión del delito de TRÁFICO ILÍCITO, previsto y sancionado en el art. 33 Incs. 1 y 2 de la LEY REGULADORA DE LAS ACTIVIDADES RELATIVAS A LAS DROGAS, en perjuicio de la SALUD PÚBLICA; contra resolución de la Cámara de Segunda Instancia de la Tercera Sección de Oriente, con sede en San Miguel, a las nueve horas con cincuenta minutos del veinticuatro de enero de dos mil diecisiete, mediante la cual confirmó la condena de primera instancia dictada a las quince horas del cuatro de noviembre de dos mil dieciséis.
También interviene la licenciada Elvia Lourdes Alvarenga de Gómez, en calidad de agente auxiliar del señor Fiscal General de la República.
I. ANTECEDENTES.
UNO. En sentencia definitiva de las quince horas del cuatro de noviembre de dos mil dieciséis, el juez del Tribunal de Sentencia de La Unión, José Cristóbal Reyes Sánchez, resolvió: “(...) DECLÁRASE CULPABLE COMO AUTOR DIRECTO al imputado DARWIN ANTONIO R. E. (...) por el delito que definitivamente se califica como TRÁFICO ILÍCITO (…) regulado y sancionado el Artículo 33 Inc. 1 y 2 de la Ley Reguladora de las Actividades Relativas a las Drogas, en perjuicio de la SALUD PÚBLICA (...) IMPÓNESELE la pena de QUINCE AÑOS DE PRISIÓN al imputado DARWIN ANTONIO R. E. (...)”. (Sic).
DOS. Mediante resolución de las nueve horas con cincuenta minutos del veinticuatro de enero de dos mil diecisiete, la Cámara de Segunda Instancia de la Tercera Sección de Oriente, resolvió: “(...) DECLÁRASE SIN LUGAR el motivo alegado en el recurso presentado por el licenciado JUAN JOSÉ GUEVARA YAKE en calidad de Defensor Particular, por no constituir infracciones a las reglas de la sana crítica en la fundamentación de la sentencia; (...) CONFÍRMASE en todas sus partes la sentencia definitiva condenatoria dictada por el tribunal de sentencia de La Unión, mediante la cual se encuentra penalmente responsable al señor DARWIN ANTONIO R. E., por el delito de TRÁFICO ILÍCITO INTERNACIONAL, previsto y sancionado en el artículo 33 inciso 1 y 2 de la Ley Reguladora de las Actividades Relativas a las Drogas, en perjuicio de la SALUD PÚBLICA (...) (Sic).
Los hechos que suscitaron este proceso, se dieron en el contexto de un viaje en autobús, desde Nicaragua hacia El Salvador, en el que venía a bordo el imputado, quien se quedó en la frontera El Amatillo, quien se bajó con su equipaje -una maleta color morado, marca Fila y una caja que contenía una máquina para hacer ejercicio, la cual iba en una bolsa blanca transparente-. Sin embargo, posteriormente el imputado ingresó a El Salvador, por lo que se montó un retén, a efecto de verificar los vehículos y autobuses procedentes de la frontera El Amatillo, siendo el caso que, el imputado venía en un autobús de la ruta 330, siendo intercepado por los agentes policiales quienes le preguntaron por qué se había bajado en la frontera El Amatillo, indicando el imputado que no quería pagar impuestos aduanales, y que una persona le iba a pasar su equipaje por un punto ciego y se lo entregaría en el parqueo del Burguer King de la ciudad de Santa Rosa de Lima. Al constituirse en ese lugar, se encontraba un pick up Nissan Frontier, en el que se hallaron las pertenencias del imputado (la maleta y una caja con una máquina de ejercicio), encontrándose en el interior de la maleta los paquetes que contenían polvo blanco, que dio positivo a cocaína con un peso de 2,002.4 gramos (2 kilos).
TRES. La defensa técnica del imputado interpone recurso de casación contra el fallo de apelación anteriormente reseñado. Verificándose que la Cámara, después de recibir el libelo, emplazó a la representación fiscal, para que contestara el recurso, conforme a lo establecido en el art. 483 Pr.Pn, lo que se hizo por medio de la licenciada Elvia Lourdes Alvarenga de Gómez, quien, en lo medular, expresó que el planteamiento del recurrente carece de sustento jurídico, por lo que debe declararse sin lugar.
II. JUICIO DE ADMISIBILIDAD.

UNO. De la lectura e interpretación del libelo recursivo, se vislumbra que, su crítica reside en el motivo del art. 478 Nº 3 Pr.Pn, que indica: “Si en la sentencia existe falta de fundamentación o por infracción a las reglas de la sana crítica con respecto a medios o elementos probatorios de carácter decisivo”.
Este motivo de casación alude a dos temáticas: 1) Falta de fundamentación e 2) Infracción a las reglas de la sana crítica con respecto a medios o elementos probatorios de carácter decisivo; de las cuales, el recurrente se refiere a la segunda parte, relativo a la infracción a las reglas de la sana crítica con respecto a medios o elementos probatorios de valor decisivo. En ese sentido, el casacionista enuncia los principios lógicos de no contradicción y razón suficiente y las máximas de la experiencia y la psicología, como reglas de la sana crítica inobservadas, bajo el siguiente concepto:
- En cuanto al principio lógico de razón suficiente, a su criterio, existen circunstancias que de haber sido tomadas en cuenta en la valoración de las pruebas, hubiesen generado duda razonable, para el caso: Los testigos J. I. R. C. y F. N. M. D., indicaron que no les constaba que la maleta que se le atribuye al imputado fuera la misma que se encontró en el pick up polarizado, ya que no participaron en el procedimiento policial realizado en el parqueo del Burguer King de Santa Rosa de Lima. Aunado a lo anterior, la maleta no fue mostrada ni reconocida durante la vista pública, ni se probó que llevara objetos personales del procesado; de ahí que no hay nada que vincule al imputado R. E. con la maleta, salvo su propia inculpación. No se consideró el resultado del ADN, ni el álbum fotográfico, medios probatorios que aportan elementos que robustecen la tesis de duda razonable alegada por el impetrante.
- Respecto al principio lógico de no contradicción, aduce que la versión del agente policial M. A. G. C. es contradictoria con la de los agentes S. E. V. G. y C. A. Á. G. y de los testigos J. I. R. C. y F. N. M. D.; en el sentido que, el primero indicó que el señor R., fue quien hizo la entrega de una caja y una bolsa al imputado Darwin Antonio R. E.; en cambio, el resto de testigos, indicó que fue el señor F. M. quien hizo entrega del equipaje al imputado R. E. No obstante lo anterior, de la argumentación del casacionista, se infiere que la queja se incardina al principio lógico de razón suficiente.

- En lo atinente a las máximas de la experiencia y reglas de la psicología, el hecho que el imputado Darwin Antonio R. E., haya llevado a los agentes narcóticos al lugar donde se descubriría un delito que le sería atribuido, es algo que va contra el sentido común; pues, eso solo sucede en los casos de criteriados o enajenados.


Respecto de la solución jurídica propuesta, de la lectura del libelo, se denota que alude a la aplicación del art. 179 Pr.Pn.
DOS. Con las anteriores salvedades y aplicando un criterio de flexibilidad, se puede entender cuáles son los motivos de agravio, así como la solución propuesta, por lo que se ADMITE el recurso, y se procede a dictar sentencia sobre el siguiente motivo:
- Inobservancia a las reglas de la sana critica, específicamente al principio lógico de razón suficiente, así como las máximas de la experiencia y reglas de la psicología, lo que conllevó a la confirmación de la sentencia condenatoria de primera instancia; que, en caso de haberse aplicado, se habría arribado a una duda razonable.
III. FUNDAMENTOS DE DERECHO.
La impugnación fue admitida por la segunda parte del motivo casacional del art. 478 Nº 3 Pr.Pn, atinente a la infracción de las reglas de la sana crítica con respecto a medios o elementos probatorios de valor decisivo, por distintos fundamentos -infracción a los principios lógicos de no contradicción y razón suficiente, y las máximas de la experiencia y reglas de la psicología-. En ese sentido, se considera:
UNO. Sin mayores disquisiciones de carácter doctrinario, la sana crítica, como sistema de valoración de la prueba, consistente en aplicar a dicha actividad intelectiva el razonamiento común, cimentando las decisiones en razones lógicas, científicas, técnicas y de experiencia. Al hablar de lógica, se alude a las leyes del pensamiento, que se presentan a nuestro raciocinio como leyes a priori que son necesarias, evidentes e indiscutibles, es decir, el razonamiento que el juzgador debe emplear constituido por leyes fundamentales de la coherencia y derivación, aunado a los principios lógicos de identidad, contradicción, tercero excluido y razón suficiente.
En virtud de la regla de derivación, cada uno de los elementos del pensamiento que se encuentran relacionados entre sí, proviene el uno del otro. De esa regla deviene el principio lógico de razón suficiente, en virtud del cual, todo juicio, razonamiento o conclusión deben estar cimentados en una razón o motivo que la justifique.
Por su parte, las máximas de la experiencia corresponden a dos planos: el saber científico o artístico especializado, y la aplicación de inferencias inductivas o abductivas, a las que se ha arribado a partir de la observación de la casuística y que permiten construir una regla presumiblemente aplicable a otros casos de la misma especie. Couture alude a su naturaleza como inferencias al definirlas como normas de valor general, independientes del caso específico, pero que extraídas de cuanto ocurre generalmente en múltiples casos, pueden aplicarse en todos los otros casos de la misma especie” (COUTURE, Eduardo J., Fundamentos del derecho procesal civil, 3ª edición, editorial Depalma, Buenos Aires, 1993, Pág. 229-230).
En cuanto a la psicología, se ocupa del estudio de la conducta humana. Se utiliza en particular la denominada Psicología Forense, que a decir de Miguel Clemente Díaz: “(...) es la concepción de Psicología Jurídica que ha tenido mayor difusión. En esta visión, se prima el factor individual frente al colectivo y se colabora con el Derecho en la explicación de fenómenos tales como la personalidad del delincuente, los factores que influyen en el testimonio o las características psicológicas de los juristas.” [CLEMENTE DÍAZ, Miguel, Psicología aplicada a la labor judicial, 1ª edición, Consejo Nacional de la Judicatura, Escuela de Capacitación Judicial, San Salvador. 2008, pág. 27]. No se espera del juez que utilice los parámetros propios de esta disciplina al mismo nivel que un profesional de la materia -aunque puede hacerlo si los domina- sino que se auxilie del profesional y para evaluar el trabajo de éste, aplique la lógica natural o del “buen sentido común” que explica las reacciones comúnmente esperadas de las personas.
DOS. De ahí que, para estimar si existió violación a las reglas de la sana crítica aludidas, es necesario revisar el contenido de la decisión de segunda instancia, de la que se obtienen los siguientes datos:

A criterio de la Cámara, el Juez de Sentencia analizó correctamente los elementos probatorios incorporados al debate, indicando la importancia para acreditar los hechos, indicando las razones por las que el imputado fue declarado culpable por el delito de Tráfico Ilícito.


También indicó que, con base en la copia del pasaporte número [...] a nombre del imputado Darwin Antonio R. E., así como a sus movimientos migratorios, extendidos por la Dirección General de Migración y Extranjería, en el que consta que dicho sujeto desde el mes de agosto de dos mil catorce viaja desde El Salvador hacia Nicaragua y Costa Rica. Y siendo el caso que, una de las formas para registrarse en Migración de El Salvador a su regreso, es hacerlo a pie, tal como sucedió el quince de julio de dos mil quince, circunstancia por la que a criterio del juez a quo, el imputado se dedicaba al tráfico ilícito de droga.
Respecto de la prueba material, consistente en una maleta de material sintético de color morado, marca Fila, que contiene ropa: la que, si bien es cierto, no fue mostrada en la vista pública, fue porque la defensa técnica no hizo lo pertinente. Aunado a ello, acotó que, durante la vista pública, el imputado dijo que cometió el error de pasar la máquina y pagar por ello, porque no traía suficiente dinero; sin embargo, ello no tiene nada que ver con la maleta, él traía su mochila donde andaba prendas personales, que al momento de registrarlo le encontraron eso.
En cuanto al resultado negativo de la prueba de ADN de fluido extraído del imputado con cabellos encontrados en la ropa que el imputado llevaba en la maleta donde fue descubierto el alijo de cocaína, según los especialistas en genética forense, se debió a que unos eran muestra de pelo de animal y los otros, debido a la ausencia de bulbo o raíz; en razón a ello, no se descartó la posibilidad de que la ropa fuera del imputado, pues, los testigos J. I. R. C. y F. N. M. D., sobrecargo y motorista de la empresa Transportes “El Sol” donde viajó el imputado, describieron la maleta que cargaba, coincidiendo con la encontrada por los agentes policiales S. E. V. G., C. A. Á. G. y M. A. G. C., la que también fue reconocida por el propio imputado.
Existe prueba testimonial que demuestra que la maleta donde fue encontrada la cocaína, es propiedad del imputado, porque los testigos J. I. R. C. y F. N. M. D., sobrecargo y motorista de la empresa Transportes “El Sol”, describieron la maleta que traía el imputado desde el momento que abordó el autobús en la ciudad de Managua, Nicaragua, hasta que fue entregada en la frontera El Amatillo del sector de Honduras, la que también fue descrita por los testigos-agentes S. E. V. G., C. A. Á. G. y M. A. G. C., quienes realizaron el operativo que concluyó con la captura del imputado.
TRES. Con base a la información obtenida de la decisión de segunda instancia, se debe verificar si los cuestionamientos formulados por el casacionista tienen asidero, así:
- En cuanto al principio lógico de razón suficiente, se formulan diversos cuestionamientos a la valoración probatoria, las que a criterio del impugnante generan una duda razonable, vicio que la Cámara continuó, para el caso:
a) La versión del agente policial M. A. G. C. es contradictoria con la de los agentes S. E. V. G. y C. A. Á. G. y de los testigos J. I. R. C. y F. N. M. D., en el sentido que, el primero indicó que el señor R. fue quien hizo la entrega de una caja y una bolsa al imputado Darwin Antonio R. E.; en cambio, el resto de testigos, indicó que fue el señor F. M. quien hizo entrega del equipaje al imputado R. E.
Respecto de tal particular, sin necesidad de una abundante argumentación, al revisar la declaración del testigo M. A. G. C. indicó que el imputado “(...) se bajó con una maleta y una caja” (Sic), no especificando si la misma le fue entregada por el sobrecargo o por el motorista de la unidad de transporte; al margen de ello, en el supuesto que dicha contradicción se hubiese suscitado entre los testigos, resultaría insustancial, porque no pone en duda la versión de los mismos; pues, partiendo de la premisa que, tanto J. I. R. C., como F. N. M. D., eran sobrecargo y motorista del bus en el que se transportaba el imputado, no resulta ilógico concluir que cualquiera de los dos pudo haberle entregado su equipaje, y en todo caso, tal circunstancia no es suficiente para descalificar la versión del testigo G. C., ni genera duda respecto de la persona que entregó al imputado su equipaje, ya que J. I. R. C. y F. N. M. D. eran los testigos idóneos para establecer dicha circunstancia, por ser el sobrecargo y el motorista de la unidad de transporte.
b) Los testigos J. I. R. C. y F. N. M. D., indicaron que no les constaba que la maleta encontrada al imputado fuera la misma que se encontró en el pick up polarizado, ya que no participaron en el procedimiento realizado en el parqueo del Burguer King de Santa Rosa de Lima.
Sobre tal aspecto, cabe decir que no debe perderse de vista que los referidos testigos eran sobrecargo y motorista, respectivamente, del bus en el que el imputado venía desde Costa Rica, por lo que los mismos son testigos temáticos, no de historia completa, por lo que solo estaban en la posibilidad de narrar lo relativo a las incidencias ocurridas durante el viaje, no así a los eventos posteriores al mismo, los cuales no les constaban de vistas y oídas, ni en los supuestos permitidos de prueba de referencia.
c) Aunado a lo anterior, se sostiene que no existe prueba que vincule al imputado con la maleta, salvo su propia inculpación, en el sentido que la misma no fue mostrada ni reconocida durante la vista pública; no considerándose el resultado del ADN, ni el álbum fotográfico.
En lo atinente a esta crítica, es importante acotar que, en efecto, no se produjo en la vista pública un reconocimiento de la maleta por parte de los testigos, lo que se debió a que las partes estipularon probatoriamente la incorporación de la prueba de carácter material y pericial, no suscitándose la autenticación del art. 243 Pr.Pn -tal y como consta en el acta de vista pública-.
Aunado a lo anterior, el casacionista indicó que no se tomó en cuenta el resultado negativo de la prueba de ADN; sin embargo, tanto la Cámara, como el Juez de Sentencia, indicaron que, el referido resultado se debió a que algunos cabellos eran de animal y otros, debido a la ausencia de bulbo o raíz; no obstante ello, esa circunstancia no desvinculaba al imputado del maletín en el que se encontró la droga, pues, los testigos J. I. R. C. y F. N. M. D., sobrecargo y motorista de la empresa Transportes “El Sol” donde viajó el imputado, describieron la maleta que éste cargaba, coincidiendo las características proporcionadas por dichos testigos con las características de la maleta encontrada por los agentes policiales S. E. V. G., C. A. Á. G. y M. A. G. C.
En relación a las máximas de la experiencia y reglas de la psicología, el casacionista sostiene que, el hecho que el imputado Darwin Antonio R. E., haya llevado a los agentes narcóticos al lugar donde se descubriría un delito que le sería atribuido, es algo que va contra el sentido común; pues, eso solo sucede en los casos de criteriados o enajenados.
Sobre tal cuestionamiento, el recurrente no aporta información de carácter científico, ni inferencias inductivas o abductivas –obtenidas de la casuística-, que permitan construir la regla de experiencia propuesta; aunado a ello, tampoco ha especificado alguna regla de carácter psicológico que sostenga la tesis propuesta. En ese sentido, lo afirmado por el impugnante, constituye una especulación sin fundamento alguno.
En razón de las anteriores acotaciones, se declarará sin lugar el motivo de casación alegado por el casacionista.
IV. FALLO.
POR TANTO: Con base en las consideraciones antes expuestas, disposiciones legales citadas y los arts. 50 Inc. 2º literal “a”), 144, 452, 453. 479 y 484 todos del Código Procesal Penal, en nombre de la República de El Salvador, esta Sala RESUELVE:
A) NO HA LUGAR A CASAR la sentencia de mérito por la inobservancia a la reglas de la sana crítica alegada por el licenciado Juan José Guevara Yake.
B) QUEDA FIRME la sentencia dictada por la Cámara de Segunda Instancia de la Tercera Sección de Oriente.
C) REMÍTASE el expediente al tribunal de origen, para los efectos legales consiguientes.
NOTIFÍQUESE.

D. L. R. GALINDO.--------------J. R. ARGUETA.-----------------L. R. MURCIA.---------------------PRONUNCIADO POR LA MAGISTRADA Y LOS MAGISTRADOS QUE LO SUSCRIBEN.-------------ILEGIBLE.---------------SRIO.--------------RUBRICADAS.
Catálogo: DocumentosBoveda -> DOC
DOC -> 75-p-137 CÁmara de la cuarta sección del centro
DOC -> Vistos en apelación de la sentencia definitiva condenatoria
DOC -> ConmutacióN de la pena de siete años de prisión, impuesta a mdl
DOC -> Cámara segunda de lo penal de la primera sección del centro; San Salvador
DOC -> Se ha tramitado en contra de la imputada roxana marisol m. D. V
DOC -> Ts-204-2016. Tribunal de sentencia, san francisco gotera, departamento de morazan
DOC -> Ac tribunal segundo de sentencia de san salvador
DOC -> Tribunal segundo de sentencia: San Salvador, a las catorce horas del día cuatro de marzo de dos mil dieciséis
DOC -> Hurto agravado continuado tipificado y sancionado en el Articulo 07, 208 N° en relación con el 42 y 72 del Código Penal, en perjuicio patrimonial de la Universidad Modular Abierta –uma, represtada legalmente por el Licenciado M. A. C. M
DOC -> Agresión Sexual en Menor e Incapaz Continuada


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