10 Política y Economía



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La Historia
Hubo y habrá siempre naciones ordenadas porque hay otras desordenadas; es decir, que se cumple en ello también una ley entrópica termodinámica71.

Está muy bien la interpretación de que el pensamiento filosófico de cada autor en la historia es un reflejo del momento social que le toca vivir. Esto vemos que es lo que se enseña en las universidades de occidente, pero debieran considerarse las excepciones y no se hace. Es peligroso meter todo en una misma bolsa.

¿Solemos preguntarnos cómo debería ser la consideración de la historia de la ciencia: «diacrónica» o «anacrónica»? Nosotros decimos que debería ser un mixto de ambas. Cada una de ellas aporta conocimientos importantes y distintos de la historia, como también pueden verse situaciones en que hay una correspondencia correlacional entre ambas. Por ello escindirlas es no sólo desvincular los reales contenidos históricos sino, lo más grave, implica distorsionarlos. Los datos que aporta el presente significan, de alguna manera, lo pasado; y todo está en todo.

La historia así entendida será un holismo. Será una estructura dada en partes no parciales sino entrelazadas. Es decir, un orgánico de conjunto y funcional.

Trabajar sobre una muestra «anacrónica» involucra en su esencia otra del tipo «recurrencial» —interpretación moderna de Bachelard51. Y el trabajar sobre un presente olvidado «diacrónicamente» no sólo devendrá en la explicación del suceso muestral, sino que determinará un «historicismo» que culminará, sin duda, en el presente actual. En otras palabras, se quiere decir que hacer «anacronismo» determinará necesariamente un «diacronismo», puesto que todo historiador y marco social son, desde la psicología, inaprensibles sin historia personal.

Agreguemos a todo esto una necesaria "salubridad" intelectual del historiador. Deberá éste ser consciente y expresar con fortunio su inclinación ideológica, su preferencia o no mítica, como asimismo delimitar bien el concepto de «ciencia» que tenga. Todos estos temas, ya dados como trascendentales kantianos, predisponen un marco de comprensión, descripción, explicación, correlación y posible predicción, de los acontecimientos de la historia ya sea esta entendida en su aspecto clásico o metahistórico —filosófico.

Si de la historia podemos hacer ciencia, responderemos, por un lado, lo que ya dijo Schopenhauer81b:
"[...] lo que hay de general en [la historia] consiste en el estudio de períodos principales, de los que no pueden deducirse los hechos particulares. Éstos no están subordinados más que en lo tocante a su sucesión, pero en cuanto a su contenido están coordenados; de ahí resulta que, rigurosamente hablando, la historia no es una ciencia, sino un saber."
por otro, recalcamos la característica de atemporalidad y acausalidad observada por Foucault33:
"Herkunft: es la fuente, la procedencia; es la vieja pertenencia a un grupo [...]. Pero no nos equivoquemos; esta herencia no es en absoluto una adquisición, un saber que se acumula y se solidifica; es más bien un conjunto de despliegues, de fisuras, de capas heterogéneas que lo hacen inestable y, desde el interior o por debajo, amenazan al frágil heredero [...]. Uno de los rasgos de [esta] historia es existir sin elección: considera que debe conocer todo, [...]."

"Entstehung designa más bien la emergencia, el punto de surgimiento. Es el principio y la ley singular de una aparición. [...] La emergencia se produce siempre en un determinado estado de fuerzas. El análisis de la Entstehung debe mostrar el juego, la manera como luchan unas contra otras, [...]. La emergencia es pues, la entrada en escena de las fuerzas; es su irrupción, el movimiento de golpe [... Su] lugar es en la Europa del siglo XIX: patria de mezcolanzas y de bastardías, época del hombre-mixtura. [...]"

"[...] La historia «efectiva» se distingue de la de los historiadores en que no se apoya sobre ninguna constancia: nada en el hombre —ni tampoco su cuerpo— es lo suficientemente fijo para comprender a los otros hombres y reconocerse en ellos. [...] La historia será «efectiva» en la medida que introduzca lo discontinuo en nuestro mismo ser. [...] La historia «efectiva» hace resurgir el suceso en lo que puede tener de único, de cortante. [...] Las fuerzas presentes en la historia no obedecen ni a un destino ni a una mecánica, sino el azar de la lucha. [... Y] no hay que comprender este azar como una simple jugada de suerte, sino como el riesgo siempre relanzado de la voluntad de poder [...]. En fin. último rasgo de esta historia efectiva. No teme ser un saber en perspectiva. [...]"

"[...] La historia, genealógicamente dirigida, no tiene como finalidad reconstruir las raíces de nuestra identidad, sino por el contrario encarnizarse en disiparlas; no busca reconstruir el centro único del que provenimos. [...]"


y en boca de Poster05b:
"El trabajo histórico de Foucault inaugura una temática de la discontinuidad. Esto es bien sabido. [..]"
En suma, nosotros entendemos que la historia tiene ambas cosas: un origen o comienzo en algunas cosas y otras no. En otras palabras, que así como hay sucesos nuevos, también existen repeticiones, incluso a modo hegeliano. Ello se debe a que, como es dada por sistemas biológicos, y la interpretación de los mismos ha sido dada en esta obra como conductista-vitalista, es decir, como causalista y también espontánea, el factor trascendental del sentir interno de las especies cobra esa espontaneidad y diversidad a la que se refiere Foucault.

Así, por ejemplo, la observación de Chartier no es apropiada19:


"[La «filosofía» («filosofía de la historia») vs. la «historia» («historia propiamente dicha»), son] dos universos de conocimiento, desconocidos el uno del otro. [...]"
O sea que sí podemos hacer ciencia de la historia como un saber explicable. Sería justo en esto hablar en ello también de la motricidad trascendental del sentir interno que configurará lo racional como lo distinguiera en sus leyes de la historia estéticas y científicas Joaquín V. González.

Entendemos entonces que hay distintas maneras de interpretar la historia. Una, desde su «origen» como sustentada en «paradigmas de interpretación» y que podemos distinguir:


- paradigma de la razón (según Kant y Hegel, sería el despliegue de la razón como iluminismo que desarrolla lo universal en lo particular)

- paradigma de la producción (despliegue de modelos productivos en la izquierda hegeliana, Marx y los neo-marxistas de Francfort)

- paradigma de la abstinencia de paradigma (Foucault)

- etc.
y a la cual adherimos nosotros


- paradigma de la manutención de las especies (Schopenhauer y Darwin)
También podemos verla desde su «esencia»:
- descriptivamente

- como efecto de causas

- a través de sus indicadores sociales

- a través de su arte

- etc.
Con respecto a la del arte, ya nos ocupamos de ella en el Capítulo de Estética y Arte. Quisiéramos decir algo con respecto a su interpretación a través de los «indicadores sociales», y en ello nos acercamos a Foucault. La denominada «episteme» («arqueología del saber» o «archivo») de este autor expresa lo que se quiere decir: es el saber de una época. Machado nos dice05a:
"[...] «En una cultura y en un momento dados nunca habrá más que una sola episteme, que define las condiciones de posibilidad de todo saber». [...]"
o bien el concepto de «dispositivo» expresado en Deleuze05c:
"[...] Un dispositivo comprende verdades de enunciación, verdades de luz y de visibilidad, verdades de fuerza, verdades de subjetivación. La verdad es la realización de las líneas que constituyen el dispositivo. [...]"
Por ejemplo, bien Foucault encuentra los motivos de la falta de conducta ética y la ignorancia de nuestros gobernadores en la tragedia de Sófocles: Edipo Rey. Nos dice concluyendo su análisis31:
"[...] el hombre del poder será el hombre de la ignorancia. [...] Occidente será dominado por el gran mito de que la verdad nunca pertenece al poder político, [...] allí donde está el saber y la ciencia en su pura verdad jamás puede haber poder político."
Aprovechando el momento al hablar de Foucault, se quiere decir que si bien no se comparte con él su filosofía (si se nos permitiese llamarla así de alguna manera), empero sí se quiere destacar su esfuerzo por «racionalizar la irracionalidad» —como le apuntara Habermas.

Ahora mostraremos la utilidad de analizar estos «indicadores sociales». Tomemos, por ejemplo, algunos casos actuales de nuestra sociedad:


El bajo costo de las herramientas. Esto es así porque lo predetermina la sociedad capitalista con el fin de que los subyugados proletarios les sigan trabajando; es decir, es un feed-back donde el error es la plusvalía. En cambio, para hacer un trámite papelero cualquiera (v.g.: un cambio de patente vehicular) hay que dejar fortuna, puesto que la "tarea" del capitalista "vale". Él está cómodo en su sillón sin pasar frío ni calor y sólo "dirige". Así, una vez más observamos que todo lo que se produce en esta sociedad no vale nada, y lo que no produce es caro.

Los accidentes vehiculares. Cuanto menos se gana, más se aprieta el cinturón económico familiar y nos ajustamos entonces al de seguridad al conducir nuestros automóviles, puesto que más nos cuidamos de no cometer infracciones de tránsito ni siniestros. Podemos ver a través de estos últimos cómo anda la situación primera, es decir la financiera.

La delincuencia. Creo que no es necesario aclarar su relación con la pobreza. Sabemos que ésta no es necesariamente sinónimo de delincuencia, pero que sí estará proporcionada con ella, puesto que siempre habrá, lógicamente, gente que se dedique ante la necesidad.

Excesivo mantenimiento y burocracia municipal. Esto también es debido a la desocupación laboral, puesto que se brindan cargos y quehaceres que hay que justificar. Así, vemos semáforos donde no tienen porqué estar, papelerías inagotables en los trámites, etc.

La cantidad de divorcios y mujeres embarazadas. Si bien esto puede tener muchos motivos, destacaremos aquél que vio Locke y que muestra que nuestra especie humana puede prescindir de su hábito conyugal (o crecimiento demográfico) cuando hay buenas razones económicas55b.

Implementación de bicisendas. En Latinoamérica, estos caminos para los transeúntes en bicicletas muestran cómo se sigue manteniendo la sumisión del pobre, de aquél que no puede comprarse un vehículo de cuatro ruedas. Ingenuamente, piensan que el gobernante los ha considerado... ¡grave error!

Grandes trabajos de construcción pública. Son ejemplos los casos de pavimentación, de magros arreglos en la vía pública para luego volverlos a arreglar redundantemente, etc. Todos ellos lo único que hacen es contener al "piquetero", es decir al desocupado para que no se subleve y con éste el pueblo marginado; y de paso, les hace creer a la ciudadanía que el gobernante está, efectivamente, haciendo algo. ¿Después de jornadas de diez horas de trabajo forzoso, usted cree que le quedan ganas al trabajador de agremiarse?

— Ya vio Feuerbach que la religión es dada como una capacidad de «fantasíadeseos ideales». Así entonces, por ejemplo, con las expectativas de los partidos deportivos nacionales se «sale del subdesarrollo» ganando a los equipos del primer mundo.


Sería interminable la lista.

Estos «indicadores» pueden ser entendidos en los «modos de información» en Foucault tal cual Mark Poster los analizara en Foucault, el presente y la historia05b. Así, se quiere expresar una dicotomía. Esto es, que el análisis de Foucault es un análisis de la información, y que a su vez, su complemento: Marx, ha ofrecido el análisis de la historia desde el punto de vista de la materia. Ambos, Foucault y Marx han aportado el estudio del synolon como «paradigma explicativo» de la historia social.

Desde las cuatro causas aristotélicas de los entes artificiales y su breviario synolon74 en los entes naturales (en Eggers Lan28):
"[...] Aristóteles distingue cuatro causas en la generación de las cosas: la materia, que es aquello de lo cual es hecha la cosa; el agente (o causa eficiente), que es el que produce la cosa; la forma, que es la disposición de la materia de tal modo que hace que llamemos con el mismo nombre a todas las cosas que tienen tal disposición, y el fin, que es aquello en vista de lo cual se hace la cosa. Por ejemplo, en una mesa la materia puede ser la madera, el agente, el carpintero, el fin el servir para colocar objetos encima, y la forma la disposición de la madera que hace que la llamemos «mesa» [...]. Esto en cuanto a los objetos artificiales, hechos por el hombre. En cuanto a los seres naturales, Aristóteles piensa que de hecho las causas se reducen a dos: materia y forma, porque ésta absorbe a las dos restantes. [...]"
Observamos con ello que la dicotomía materia-forma se viene dando a lo largo del pensamiento filosófico de la historia. Tales son las correspondencias de sus representantes más destacados de las tres épocas: en la antigua con Aristóteles-Platón, la medieval con Tomás-Agustín y la moderna con Marx-Hegel.

No debiera asombrarnos que el pensamiento contemporáneo —por llamarlo así de alguna manera y diferenciarlo cronológicamente de la «modernidad propiamente dicha»— contenga en sí mismo una dicotomía de este tipo.

Se destaca ya en la modernidad el aporte que ha hecho Marx con su materialismo histórico. Sabemos que el mismo se sustenta en una base, y que como lo expresa su propio nombre, consiste en el bien material. Es decir, que se aplica a una de las dos partes del synolon. Esta interpretación, como se explicara anteriormente, se sostiene en los anales políticos que ya Locke asentara en el derecho de propiedad, puesto que la información y la energía se transfieren del sujeto al objeto55c,55e.

En resumen, lo que se quiere decir es que el synolon dado como la unión entre la materia (o masa fisicalista) y la forma son entidades «transferibles»; la primera, como una cuestión de energía, trabajo o bien de producción; y la segunda, como información. En el siguiente cuadro se resumen nuevamente estas dos unidades del synolon:


- materia: masa, energía, trabajo, bien material

- forma: información


Seguidamente, y volviendo a nuestras consideraciones primeras, siendo ya explicados estos autores que han interpretado los vínculos humanos bajo las consideraciones materiales, nos preguntamos: ¿quién sería su contrapartida? Sólo después de un siglo se ha dado respuesta a ello. Pensamos entonces en Foucault al "analizar" los discursos. Y decimos "analizar", porque en verdad, su estudio ha sido precario y sin rigor científico.

Serán por ello los discursos sociales dados en cada momento de la historia los que contengan un sustrato potencial, tal cual todo arte en la historia manifiesta a la misma; es decir, una fundamentación trascendental dados como «condición de posibilidad» ordenatriz —«episteme» de Foucault. Ellos contendrían toda la información de los archivos genealógicos de la sociedad. Es su carácter formal el que ofrece la respuesta a esta visón del momento que le toca vivir a cada individuo en su sociedad.

En el escrito de Poster05b se comprende exactamente las apreciaciones que se quieren explicar. Observamos lo que nos dice:
"El trabajo histórico de Foucault inaugura una temática de la discontinuidad. Esto es bien sabido. [..]"
Bien, esta idea, exacta por cierto, no expresa otra cosa que la información de los discursos o enunciados se desarrollan en un tiempo no-real sino virtual; esto es, en un dominio o campo de las posibilidades.

Escuchemos ahora a Deleuze23b:


"[...] El nuevo archivista anuncia que ya sólo considerará enunciados. No se preocupará de lo que de mil maneras preocupaba a los archivistas precedentes: las proposiciones y las frases. [...]" (cap. 27)

"[...] una frase niega otras, impide otras, contradice o reprime otras frases, de suerte que cada frase se ve todavía engrosada con todo lo que no dice, con un contenido virtual o latente que multiplica su sentido y que se presta a la interpretación, formando un «discurso oculto», [...]." (cap. 28)


Asimismo entonces, esta discontinuidad también expresa lo fraccionario e independiente que tiene cada suceso; en otros términos, que cada momento histórico acontece independiente del otro y no hay necesidad en ello de interpretar la historia como causal, o sea como un criterio escalonado y seriado de causas a efectos. En suma, las consideraciones de los principios de la ley causa-efecto transcurren en un tiempo y espacio reales; y todo acontecer que no transcurra en este dominio, como lo es la información de los discursos, lo hace en un dominio virtual.

Seguidamente, Poster se identifica05b:


"Mi interés por Foucault se debe a que el marxismo ya no suministra, a mi juicio, las bases de una teoría crítica de la sociedad. [Así,] la mayor parte de las críticas del marxismo son deficientes porque: 1) no logran especificar de manera suficientemente compleja un campo histórico (generalmente el de lo político) del que no logra dar cuenta la teoría del modo de producción; 2) dichas críticas son incapaces de elaborar una posición epistemológica que dé su lugar a los análisis marxistas dentro de los límites de un ámbito regional. [...]"
Esto explica que la teoría marxista, encerrada en su materialismo, no deja desarrollar los vínculos de trama entrelazadas del poder que hacen el saber discursivo, es decir, el saber de la información. Veamos la opinión sobre esto que tiene Deleuze23c:
"¿Qué es un diagrama? Es la exposición de las relaciones de fuerzas que constituyen el poder, [es «el] dispositivo panóptico [que] no es simplemente una articulación, un intercambiador entre un mecanismo de poder y una función; [...]. El diagrama o la máquina abstracta es el mapa de las relaciones de fuerzas, [...]." (p. 63)

"¿A qué llama Foucault una máquina, abstracta o concreta (Foucault hablará de la «máquina prisión», pero también de la máquina escuela, de la máquina hospital...)? [...] En resumen, las máquinas son sociales antes de ser técnicas. O más bien, existe una tecnología humana antes de que exista una tecnología material. [...]" (p. 66)


Los mismos postulados de poder expresados en la crítica de Foucault a Marx muestran que lo que se trata son de datos informantes sociales. En palabras de Deleuze23d:
"Postulado de la subordinación, el poder encarnado en el aparato de Estado estaría subordinado a un modo de producción como infraestructura. [... Dice Foucault, que] resulta difícil ver en ello una determinación económica [...]. «Las relaciones de poder [...] no están en posición de superestructura... están presentes allí donde desempeñan un papel directamente productor.» El microanálisis funcional sustituye lo que aún queda de piramidal en la imagen marxista [...]."73 (pp. 52-53)

"Postulado de la modalidad, el poder actuaría a través de la violencia o de la ideología, [...]. Una vez más, esta alternativa no parece pertinente (se ve con toda claridad en un simple congreso de un partido político: puede suceder que la violencia esté en la sala o incluso en la calle; pero la ideología siempre está en la tribuna: y los problemas de la organización de poder, se deciden al lado, en la sala contigua). [...]"73 (p. 54)

"Postulado de la legalidad, el poder de Estado se expresaría en la ley, [... Pero, para Foucault, la] ley es una gestión de ilegalismos, unos que permite, hace posible o inventa como privilegio de la clase dominante, otros que tolera como compensación de las clases dominadas, [etc.]."73 (pp. 55-56)
El gran aporte de Poster consiste en haber detectado esta dicotomía. Él explica05b:
"El gran libro de Vigilar y castigar consiste en haber teorizado y analizado históricamente una estructura de dominación en la sociedad contemporánea, análisis que va más allá del campo de investigación abierto por el tradicional concepto marxista de modo de producción. [...]"
y también
"[...] elaboré el concepto de «modo de información». [...] Así conceptualizado, el modo de información totalizaría el campo al reintroducir el problema que ha sido la falla del concepto marxista de modo de producción. De manera que yo empleo el concepto de información para designar el campo de la experiencia lingüística, campo cuyas relaciones estructurales básicas cambian en cada período, exactamente como las relaciones del modo de producción. [...]"
Destaca también Poster por otro lado que el mismo Habermas se asocia al concepto05b:
"[...] Habermas define la racionalidad como la capacidad de habla en cierto contexto sociolingüístico. [...]"
y que
"[...] Habermas, el dialéctico, sitúa el concepto de racionalidad comunicativa en un contexto de evolución global de la humanidad. En suma, su posición es de orden teleológico. Foucault, el genealogista, ancla su posición en una confrontación destotalizada con el presente. [...]"
Observamos seguidamente cómo vincula Poster la información a los modos foucaultistas pseudo-marxistas05b:
"[...] Hoy, la televisión reemplaza a la confesión y a los grupos de terapia de períodos anteriores. En el acto de mirar televisión hay «discursos» que obran en la «constitución del sí-mismo» del espectador. [...]"

"Marx hace del campo histórico ante todo el campo de la acción, particularmente el de la práctica del trabajo. En cambio, Foucault da la prioridad al discurso que es una forma de lenguaje, sin disociar discurso y práctica. [...]"

"[...] Lo que necesita una teoría del modo de información son categorías que preparen el análisis de las variaciones históricas."
Poster ve, imperiosamente, una necesidad de cambio de variable. Una determinación del estudio histórico en un dominio o campo no real —en el sentido físico del término. Nos dice05b:
"[...] En sus últimos años, Foucault trabajaba sobre la cuestión de la constitución del sujeto; hay que incluir el modo de información en su proyecto."
asimismo:
"Merece también estudio la relación que hay entre la computadora y quienes la utilizan. Uno no escribe en la computadora como en una hoja de papel en blanco. [...] Son signos «inmateriales», no rasgos que obedezcan al principio de inercia. [... Así,] la «realidad» se constituye en la dimensión «irreal» de los medios de comunicación. [...]"
y por ello, justamente, esta «irrealidad» pretendida consiste en la virtualidad.

De esta manera, las fuentes informáticas, es decir lo formal es aquello del synolon que se distribuye como «engranajes» en los medios sociales y establecerá, cada vez más, a medida que aumente la razón intelectiva del ser humano, un conocimiento o saber que se relacionará con el poder. Remata Poster05b:


"[...] Los centros de poder se convierten en destinatarios panópticos cuya «memoria» es una nueva estructura de dominación. [...] Los medios electrónicos fomentan la dispersión de la comunidad, pero facilitan al mismo tiempo su vigilancia."
Por otra parte, si las características en juego del synolon social son mensurables, éstas deben tener alguna relación con la dialéctica social de Hegel, puesto que como toda dialéctica, es una cibernética y por tanto posible de ser aplicada a los estudios de la Teoría de Control de Sistemas.

Se ha pensado por ello en una interpretación de la misma. Así, a continuación exponemos esta idea como dialéctica de Hegel-Marx en cuanto a que su mira de la evolución histórica está dada según el enfoque cibernético. Aquí el Espíritu del pueblo es la transferencia de avance G —contiene las pasiones (alma) y la Idea (intelecto)— y su salida, que se realimenta como Idea —dato virtual— a través de la Naturaleza, es la transferencia inversa H. El Espíritu Universal o Absoluto es la holística de la transferencia de lazo cerrado G/(1+GH) total. El factor de inestabilidad del sistema será la entrada de pasiones como fuente de «equivocación informática». Ya sea la realimentación como negativa, positiva, etc., según se utilice el paradigma de Hegel o el de Marx. Recordemos que para el primera la síntesis debe considerarse como «positiva» y en el segundo caso como «negativa».



ñ


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