10 Política y Economía



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60f podemos deducir lo siguiente:
Poder adquisitivo = synolon /  t
Así entendido el poder, será fácil observar entonces con mayor claridad que las tarjetas de crédito y las cuentas corrientes son un engaño. Solamente predisponen al individuo a hacer sus potenciales ocultos internos; es decir, de sobrellevar su predisposición a conseguir synolon —no es lo mismo ir a pedir aumento a nuestro jefe porque se nos ocurre solamente a porque tenemos un hijo enfermo y necesitamos más dinero para atenderlo. Aun las tarjetas suelen sobrevaluarse en la compra de las mercaderías. El crédito no lo debe pedir quien quiere sino quien puede; y todavía una de las leyes de Murphy le atribuye a esto sabia comicidad: «Si usted va a pedir un crédito, debe mostrar primero que no lo necesita». Así, los bancos, financieras, etc., son «usuras» legalizadas, consensuadas; y los que trabajan en ellos inconscientes, o bien usureros.

Sigamos ahora con nuestro análisis económico. El sistema descripto presenta una ecuación de estado tal que determina las siguientes matrices (para este caso simplificado son escalares):


x´ = A . x + B . r

y = C . x + D . r


donde si adoptamos como variable de estado a «x = $r = $m» y salida a «y = $a» resultan:
A = - (1 + K ) / 

  K / 



C = - 1

D = 1
y si ahora llamamos a la transferencia parcial encontrada ganancia del sistema


G = $a/$g


y si a su vez denominamos eficiencia o rendimiento del sistema a
 = $a/($n+$o)

resulta que
 = - 1 / ( 1 + H ) = - G
$g/($n+$o) =  . 1/G = - 1
de donde se desprenden los siguientes conceptos generales:
1º) Se gana lo que se extrae de la Naturaleza y del operario:
$g = - ($n+$o)
2º) Se evidencia la transformación de la materia prima:
$g = - $n
2º) Se evidencia la transformación de la energía humana (plusvalía):
$g = - $o
Podríamos también interpretar al rendimiento «» como un proceso realimentado de entropía donde la negativa es, justamente, la biológica ordenatriz de Schrödinger85 —que tanto se utiliza en la bioquímica. Veamos el diagrama siguiente.


ñ Reinterpretación de Marx
ñ Análisis de la Economía Política
Puede plantearse el «modo de producción» como las «relaciones de producción» de una sociedad capitalista dado como estados (o fases) del mismo. Este concepto se dibuja a continuación como sistema donde se observa una relación de producción inicial y otra final. El «desarrollo de las fuerzas productivas» actúa como agente retroalimentador que producirá en la sociedad un transitorio que puede demarcar oscilaciones en el estado de las «relaciones productivas» y lo estacionará en un régimen permanente.

Llamamos aquí entonces:


$n $naturaleza (materia prima)

$a $ahorrado (inmuebles, muebles, capital, etc.)

xi estado de las «relaciones productivas» iniciales

xf estado de las «relaciones productivas» finales

xfp estado de las «fuerzas productivas» realimentadoras

T1 período transitorio

T2 período permanente



H conformador

Así comprendidas las «relaciones de producción» determinarán la denominada «estructura» social marxista, y su razón económica será la modeladora de la estructura superior ideológica o «superestructura». En otros términos, la «estructura» estará dada por el vector de estado final que, momento a momento, se acomoda a un régimen permanente:
xf = [ x1 x2 ... ]T
y como se halla relacionado con el synolon (se supondrá una relación lineal)
xf = k. $f
y éste a su vez con lo informático (dominio del concepto, dato o idea)
$f = k. If
resulta que esta información final «If», dada entonces también como vector, es la «superestructura» con sus elementos ideológicos «I1, I2 , etc.»:
If = [ I1 I2 ... ]T

ñ Análisis de la plusvalía
El sistema que representamos seguidamente muestra una posible interpretación del excedente o plusvalía. En él se han denominado:
$i $inicial (empleador: maquinarias, informaciones, cultura, etc.)

$f $final (empleador)

$o $obrero (fracción del empleado remunerado)

$o $plusvalía (fracción del empleado no remunerado)



$r $reciclaje (aprovechamiento de la propia producción)
donde
$f = $i + $o
$f/$i]$o=0 = 1 / { 1 - [ k / (1 + s) ] } = k0. [ (1 + s) / (1 + sk0) ]

k0 = 1 / (1 - k )




resultando finalmente como fruto de esta retroalimentación positiva un crecimiento del synolon final dado por la ecuación
$f = $i. k0. [ (1 + s) / (1 + sk0) ] + $o  
que, como se entenderá, crecerá indefinidamente al «capitalismo desmesurado» y, finalmente, se llegará a la crisis que nos habló Kant y Marx, y que ha sido fruto de todas las civilizaciones liberales capitalistas de la historia. Entonces, si se realimentara a «k0.$f» pero no como suma, sino como diferencia, esto es, «distribuyendo» la ganancia final en una armonía con la sociedad, podremos estabilizar el sistema logrando con ello un «capitalismo moderado» (que aun incluirá plusvalía):
k < 0
k0 < 1
$f = $i. k0. [ (1 + s) / (1 + sk0) ] + $o$i. k0 + $o

ñ Conclusiones
Desde las organizaciones biológicas inferiores biomoleculares hasta las superiores como lo son las sociedades humanas, no hay distinción entre lo micro y macro económico. Todo se sustenta en un fondo común que es al cual debemos apelar como seres racionales. No debiéramos distanciarnos con nuestras razones de las racionalidades-irracionalidades de todo ecosistema y biotipo, sino que debiéramos aplicarla aquí adentro.

El comportamiento de todo ser vivo es evidente: busca un «apropio desmesurado»; pero la Naturaleza siempre lo encaminará al «apropio moderado» y, nosotros, a través del equivalente «dinero», debiéramos seguir su ejemplo. Concretamente, nuestro liberalismo es natural, pero como tal, no debiera desembocar en un «capitalismo desmesurado» sino en un «capitalismo moderado» como punto intermedio (medio aristotélico) entre lo capitalista-comunista. Todo extremo es perjudicial en cualquier orden y categoría de lo biológico.

«[No] tiene más el hombre que la bestia; porque todo es vanidad» nos declara el sabio Salomón31. Entonces, si realmente lo aceptamos, si tuviéramos en ello una profunda convicción antropológica fundamentada en los serios autores y disciplinas que lo sostienen... entonces, ¿porqué no resultará lo natural en nosotros como puede ocurrir en las hormigas?, ¿en las abejas?, ¿o en cualquier otra especie del reino animal?

Como dijera Descartes: «sólo los tontos piensan que el dinero les traerá felicidad». Así, el hombre, indigno de sí mismo por Naturaleza debido a sus principios de razón que se le oponen, juzga equivocado el camino comunitario, político y de social que le toca organizar y vivir. Cree que su paradigma es el «poder», la «razón», los «medios de producción», el «poder-saber», las «prácticas discursivas», u otra cualquier cosa, ignorando que no es sino el «amor», en su cabal sentido y no en la estúpida enseñanza de escuelas. No en vano dice el sabio Salomón08d:


"Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; porque de él mana la vida."
Debe el hombre, una vez más, sentarse a pensar cómo organizarse... y, para ello, en nuestro juicio, no hay mejor enseñanza que la propia Naturaleza y los «verdaderos» axiomas cristianos.

Los hombres, como los árboles, son biológicos y, como tales, están sujetos a las mismas leyes de vida. Si queremos que den «buenos y dignos frutos» deben aplicárseles tanto a uno como a otros la legislación biológica por igual. Cristo dijo08e:


"Suponed un árbol bueno, y su fruto será bueno; suponed un árbol malo, y su fruto será malo; porque por el fruto se conoce el árbol."
Habrá quien objete a esto que en una sociedad tal como la que postulamos, anárquica y social-comunista ideal, absoluta, siempre habrá en ella haraganes que se tomarán lo que no les corresponde. Bien, a esto respondemos que, si bien la objeción en cuanto a lo ideal platónico de nuestra observación es cierta, no deja de ser por ello correcta en cuanto a un posible acercamiento bastante pronunciado al respecto. Es decir, que si bien no podremos hacer el «triángulo perfecto platónico», bien nos podríamos conformar con algún triángulo parecido.

Esto por un lado; y también por otro, queremos objetar esta cuestión porque los hombres que no se abrigan al trabajo en esta sociedad "ideal" prácticamente no se darán —aunque se nos tilde de ingenuos y utópicos, aunque lejos totalmente de Fourier. Esto es debido a que toda holgazanería es siempre debida a una falta de trabajo digna, confortable y correctamente remunerable; es decir, a un trabajo limpio, adecuado y gustoso, aun sin posibilidad de corrupción, etc. Entonces, si la sociedad, que tiene necesidades y gustos para todos en sus quehaceres —cuestión que es intencional en la Naturaleza para implementar, precisamente, este paradigma social— sabe repartir las oportunidades con equidad, no habrá holgazán que corrompa tal sistema —obsérvese que no negamos sus existencias sino sólo que no se darán. No señores, no se entiende así. El hombre y la mujer, en sus sanos juicios, jamás pueden tener este factor, sino en un desdoblamiento enajenado que se produce por inadecuaciones laborales, o bien por demencia.



ñ Política
ñ Introducción
Debe haber necesariamente gente buena, sino ya nos hubiéramos matado entre nosotros hace rato. Si hay cinco buenos, todo va bien; si uno de ellos no lo es, los buenos sobrellevarán esto; y así siguiendo, si hay dos, tres malos, etc. Sólo si son todos malos la cosa no puede perpetuar; así que, la premisa anterior es válida por el sólo hecho de que todavía existimos.

Cuando vemos un gran edificio o palacio, sobre todo antiguo o medieval, no podemos dejar de pensar —sin dejar de reconocer su obra estética y artística— a cuánta gente sus dueños habrán sacrificado para construirlo. No creemos que valga el trabajo humano invertido. No debería, por tanto, ser digno de admiración sino, en el mejor de los casos, de ejemplo para no volverlo a hacer.

Esto es caótico. Ha habido y hay guerras, vejámenes a los derechos naturales, inmensos egoísmos y desconsideraciones. Deberíamos pensar en otra cosa que querer "humanizar" la Tierra. ¿No es ya hora de reconocer esto? ¿Hasta cuándo, oh hombres, quieren sojuzgar de esta manera a los demás y a su Naturaleza? ¿Es que somos tan inconscientes que no nos damos cuenta que esto termina para todos dentro de unos pocos años de vida que tenemos —si la tenemos? ¿Es que no nos damos cuenta de una buena vez lo lindo y hermoso que es vivir en armonía con el prójimo y su Naturaleza en un ambiente de paz y respetuo mutuo?

¿Somos tan idiotas? Schopenhauer dice que sí; Lamarck dice que es algo premeditado por la demográfica natural. Kant, por su parte se asusta50a:


"[...] uno no sabe qué concepto formarse de nuestra especie".
Si los dirigentes políticos, los grandes capitalistas, etc., supieran lo que tendrían que gastar para conseguir un sólo amigo auténtico, dejarían de serlo. No sería esto más un negocio. Muchos de ellos (para no decir todos) deberán gastar todo lo que tienen y ser pobres así se fijan en ellos desinteresadamente. En realidad habría que ayudarlos y decírselos como se trata en estas páginas, así toman conciencia. ¿Para conseguir un amigo/a auténtico en las buenas y en las malas, no es conveniente presentarse pobre y enfermo?; pues quien así te acepta, siempre lo hará.

Aquí, en la política, nos proponemos en más de relacionarnos con los semejantes de la mejor manera posible dentro del contexto natural.

Sé que se nos tildará de «utópico», pero sepan que habrá en ella una fuente «ideológica» tal cual la defendiera la sociología del conocimiento de Mannheim. Así entonces, sabemos que toda ideología fue, alguna vez, una utopía —ideario colectivo con proyección al futuro. Por eso, pensamos que, tal vez en el mejor de los casos, la justa crítica a nuestras teorías no son de tilde utópico sino «ucrónico».
ñ El significado del término «política»
ñ




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