 Módulo General aprendizaje y desarrollo de la personalidad (sap001)



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Referencias Bibliográficas:

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Anexo 1

Libro: EL DESCONCERT DE L’EDUCACIÓ

Autor: Salvador Cardús

Editorial: La campana

Any: 2000

Creo que muchos de los problemas que pensamos que tenemos son falsos problemas que otros han impuesto maliciosamente. Nadie diría que por el hecho de que los humanos no dispongan de alas, tenemos el problema de no poder volar. Otros son falsos problemas en el sentido que tal como se plantean sugieren falsas soluciones (p.17). Pienso que es una irresponsabilidad profesional que sociólogos, pedagogos o antropólogos, por el hecho de vivir de analizar problemas, tengan la tentación de hacerlos grandes, como si al hacerlos grandes también creciese nuestra importancia profesional (p.18).

La educación tiene una dimensión paradójicamente conservadora y revolucionaria a la vez. Por una parte, educar es reproducir en el niño/a los condicionamientos y las desigualdades de partida, y transmitir los modelos sociales de origen que son los que dan continuidad al grupo y a una sociedad determinada. Por otra parte, educar también puede consistir en transmitir herramientas de emancipación en contra estos condicionantes i desigualdades (“alliberar a l’estudiant de la tirania del present” com dia Ciceró) (p.19).

Hay tres causas fundamentales que explican no sólo la mala prensa de la escuela sino también la cruda realidad de la escuela: una, los prejuicios con los cuales es observada; dos, la confusión general que hay sobre que se ha de esperar y tres, las sólidas rutinas que la atenazan y que impiden que de una respuesta adecuada a los nuevos tiempos.



  • Cuando hablamos de prejuicios quiero decir que los juicios que hacemos de la escuela pesan y mucho, las creencias y las expectativas que tenemos sobre la sociedad presente y, sobre todo la del futuro. Si pongamos por caso no han hecho creer que vivimos en una profunda crisis de valores, o que nos han convencido que los estilos de vida actuales llevan a la infelicidad, o que la vida urbana es más áspera y agresiva que la vida rural de antes (por señalar tres típicas supersticiones de moda) nuestra mirada sobre la escuela partirá de estas supersticiones y la hará responsable (p.25-26)

  • En segundo lugar la actual imagen de la escuela tiene que ver con el hecho de que no sólo esperamos cosas contradictorias sino que no se sabe bien para qué la queremos (p.26) y que tipo de alumno debe formar. Ha de formar buenos especialistas o tiene que dar una buena base científica y humanista de carácter generalista. Ha de enseñar a vivir en un mundo competitivo como es la sociedad actual o debe fomentar la cooperación y las relaciones con los demás que tanta falta hace en este mundo, etc. Una investigación interesante sería estudiar si los maestros, incluso los de un mismo claustro, (dejando a un lado los padres) tienen una idea parecida de lo que significa ser un buen alumno. La segunda parte de la investigación sería todavía más inquietante y consistiría en estudiar si el ideal de buen alumno que retratarían los profesores sería la del alumno que es premiado por el sistema educativo con el éxito escolar. Seguramente en muchos casos no (p. 94).

  • La tercera causa de mala prensa de la escuela es la poca capacidad de adaptación práctica a los problemas cotidianos y a los cambios en los estilos de vida. La escuela que debería ser la vanguardia de los cambios sociales, a menudo ha terminado siendo la guardiana del pasado. Podemos decir que actualmente la escuela más que una sólida base para emprender nuevos proyectos es un lastre que impide hacer cambios radicales necesarios para su adaptación al mundo actual. A menudo tengo la impresión que en la escuela se hacen reformas permanentes de aquello que es relativamente secundario porque nadie se atreve a tocar lo que es fundamental (p.29).

La escuela actual ha perdido el monopolio de la transmisión de los conocimientos útiles para el progreso individual y social y que tiene dificultades para saber que le queda de específico (p.37). Por otra parte, nunca la escolarización había sido tan extensa en tiempo y nunca habían pedido tantas cosas a la escuela (p.39).

Desde hace unas décadas se ha instalado en la escuela, sobre todo en la pública, un progresismo que Cardús denomina ingenuo, que se ha fundamentado en una mirada rousseauniana sobre el mundo de la infancia, que hace de los niños unos seres inocentes que la escuela tiene que proteger de la perversión de una sociedad culpable e infeliz. Piensan que si potenciamos la espontaneidad, la sinceridad, la creatividad, la autenticidad, etc., haremos al niño más resistente frente al mundo (p.45).. Esto significa un progresismo terriblemente conservador según Cardús. Todos estos valores tan estimados en las últimas décadas han disimulado la condición vacía del mundo escolar y enmascaran el fracaso rotundo de la educación.


Algunas líneas de actuación:

  • En primer lugar habría que despolitizar los debates escolares especialmente cuando estos tratan de enmascarar intereses corporativos, limitaciones presupuestarias o intereses económicos privados. Uno de muchos ejemplos de estos enmascaramientos ideológicos lo encontramos en el debate sobre la enseñanza de la religión (p.61).

  • Ganar credibilidad social. Para ello no es necesario hacer campañas de márqueting como acostumbran a hacer algunos colegios privados, sino estar más presente en los medios de comunicación, foros, debates, tertulias, etc. al lado de políticos, científicos, escritores, etc.

  • En tercer lugar la escuela necesita más apoyo real de los deferentes sectores de la sociedad. Puede ser que una escuela vinculada a la Administración municipal seria un buen camino para aproximarla al ciudadano y al entorno.

  • Finalmente para Cardús la escuela no se repondrá de su desconcierto si no se aborda una redefinición de los límites razonables de su acción educativa. Mientras la escuela tenga que hacer de todo y tenga que compartir o competir con otros agentes educativos: padres, medios de comunicación, cultura popular de masa, ONG, etc. su imagen será confusa. La escuela debería precisar aquello que le es propio, las zonas de colaboración con el exterior, y sobre todo aquello que le es externo (p.64).

CAMBIOS QUE HA EXPERIMENTADO LA ESCUELA



  1. Se ha terminado la llegada a la escuela cuando los niños/as tenían 5 ó 6 años y la socialización primaria estaba prácticamente concluida. Era la escuela donde se hacia patente el orden y la jerarquía: formar filas, el ponerse de pie, etc. Hoy en día los niños llegan a una edad tan temprana (escuelas maternales, jardines de infancia) que les resulta difícil diferenciar claramente el espacio escolar del familiar (p.77).

  2. Otro hecho que ha cambiado radicalmente en los últimos 20-30 años es la relación familia-escuela. Podríamos afirmar que se ha producido un traspaso de competencias de la familia a la escuela pero no con la suficiente claridad, siendo los ámbitos de actuación de cada institución bastante confusa. Las cosas se han desarrollado de forma similar a la política (Estado de las Autonomías). A veces se ha traspasado la gestión pero no la competencia, otras veces la competencia pero no el presupuesto: ¿quién enseña a hablar, a comer, a atarse los zapatos, quién enseña como se debe tratar a las personas mayores, quién inicia a los niños/as a las prácticas y devociones religiosas, quién transmite los valores cívicos y patrióticos, o quién los educa en la sexualidad (p.80).

  3. Otro gran cambio es que se denomina el pluralismo ideológico y cultural. Esto para la escuela representa una gran dificultad. No es lo mismo tener una clase con alumnos muy homogéneos en cuanto a su cultura, nivel social, modelos familiares, etc., que tener una clase multicultural o multiétnica como sucede en los EEUU. Si bien es cierto que la diversidad de culturas, la disparidad de valores, la confrontación de intereses, etc., enriquecen sin duda la experiencia escolar, también lo es que ello genera más dificultad en el desarrollo del proceso educativo y genera desconfianzas. En estos casos las desconfianzas que se pueden generar entre pares y la escuela no se refieren a si la escuela enseña mejor o peor las matemáticas sino a desacuerdos entre las formas de relación que se deriven de esas diversidad cultural (p. 80-81).

  4. Otro elemento nuevo que se ha incorporado en el nuevo paisaje escolar ha sido la generalización de la enseñanza básica obligatoria hasta los 16 años. Este noble objetivo defendido por cualquier sociedad democrática a comportado la perdida del valor del certificado de estudios que antes era considerado como un reconocimiento social importante (p.82).

  5. Otra novedad es la entrada en escena de nuevos agentes sociales en abierta competencia con la escuela y la familia. La originalidad y la fuerza de estos nuevos actores es que no se encuentran fuera del sistema sino que se han instalado dentro. La televisión , la publicidad, etc., son agentes que educan al margen de los criterios y modelos establecidos por la escuela y la familia y que representan de manera seductora modelos de vida alternativos. Existen series televisivas europeas y norteamericanas dirigidas a los adolescentes (p.84).

  6. Finalmente me gustaría señalar un nuevo fenómeno que influye directamente en este nuevo decorado escolar: la autonomía creciente del mundo infantil y juvenil frente al mundo de los adultos. Son mundos extraordinariamente autónomos y amplios segregados del mundo de los adultos, con un lenguaje propio, con gustos específicos y con experiencias diferenciadas. La cuestión que nos interesa es que tipo de relación se establece entre estos diferentes grupos de edad y el mundo escolar. ¿Está bien visto en su mundo o grupo de amigos sacar buenas notas? (p.85).

Anexo 2

Libro: LOS FINES DE LA EDUCACIÓN

Autor: Juan Delval

Editorial: Siglo XXI

Año: 1996 (3 ª edición)


LA EDUCACIÓN ACTUAL

Ha sido la Revolución Francesa (1789), y posteriormente el fenómeno de la Revolución Industrial lo que ha alterado de forma sustancial la forma de vida en los dos últimos siglos. Por una parte, la Revolución Francesa difundió los ideales de libertad, igualdad y fraternidad. Sin embargo todavía hoy estos ideales están lejos de plasmarse en la realidad ya que siguen existiendo grandes desigualdades sociales y nuestras democracias son bastante imperfectas. Por otra parte, la Revolución Industrial provocó el cambio de la actividad agrícola por la industrial, la población abandonó las zonas rurales y empezaron a formarse las grandes ciudades. Había que hacer algo con los niños de las ciudades que ya no eran necesarios en el trabajo industrial.

Estos dos grandes acontecimientos contribuyeron en gran medida a que hacia la segunda mitad del siglo XIX se empieza a generalizar en los países la tendencia a proporcionar educación a todos los individuos, por lo menos en la educación elemental : enseñar a leer, escribir, y las primeras nociones de matemáticas junto a la instrucción religiosa, enseñanzas de tipo moral, así como historia que tenia como principal objetivo inculcar el amor hacia la patria (p.26).
Dos tendencias principales dominan durante muchos años en la orientación de la educación secundaria (p.26):


  1. la que se inclina por una formación clásica, humanista, en la que ocupan un papel importante el latín, el griego y el estudio de la cultura clásica.

  2. La educación científico técnica que da más peso a las ciencias de la naturaleza

El movimiento de renovación pedagógica de las escuelas nuevas se extendió por Europa a principios del siglo XX y dio origen a experiencias de enorme interés que son bien conocidas, recordemos autores como Dewey, Decroly, Montesori, etc. A pesar de sus importantes aportaciones, muchas de sus innovaciones no han llegado a las escuelas ordinarias, lo que demuestra una falta de interés por la auténtica transformación de la escuela.

Las grandes crisis que han convulsionado las sociedades occidentales durante este siglo, incluyendo las dos guerras mundiales, han tenido repercusiones importantes sobre la escuela, que le han llevado por derroteros cambiantes (p. 27). En las épocas de mayor crisis la escuela se ha preocupado sobre todo por conseguir el ajuste social de los individuos, mientras que en época de relativa calma ha tendido más a ocuparse de los conocimientos (p. 28). Durante el periodo entre las dos guerras mundiales la atención se centró en el bienestar del niño y en los problemas afectivos, el auge de la teoría psicoanalítica probablemente contribuyó a ello. En 1957 el lanzamiento por los soviéticos del Sputnik, el primer satélite artificial de la tierra, se dice que causó una profunda conmoción en los EEUU, que sintieron una gran preocupación por la baja calidad de su educación científica (p.28).

En las últimas décadas la cantidad de conocimientos que se enseñan a los escolares han ido aumentando poderosamente, hasta el punto que la Conferencia Internacional de Instrucción Pública aprobó ya en 1958 y 1960 varias recomendaciones acerca del peligro que supone el aumento de los contenidos escolares. A los estudiantes se les enseñan muchas cosas pero la mayoría de ellas ni las entienden, ni las recuerdan al cabo de poco tiempo, cosa que todo el mundo sabe pero que no parece preocupar en exceso a las autoridades educativas, ni a profesores, ni a padres. De este modo el conocimiento no llega a ser nunca un instrumento para comprender y transformar la realidad (p.28).

El conocimiento escolar sirve para la escuela y no se percibe su utilidad fuera de ella, ya que no llega a conectar con las representaciones que tiene el niño del mundo que le rodea, ni con sus propias ideas. De modo que se establecen, en el niño/a dos sistemas diferentes de conocimiento: el escolar que se limita a este ámbito, y el de la vida práctica que se forma y se aplica fuera de la escuela (p.29). ¿Es la escuela una fábrica en la que sólo se producen cosas inútiles?. Lo que se está enseñando o trasmitiendo de manera implícita es que la actividad escolar consiste en aprender lo que otro sabe, de la misma manera que lo sabe, y sin necesidad de pensar sobre ello, y además que el trabajo escolar es algo tedioso que tenemos que hacer en contra de nuestra voluntad sometido a una disciplina (p.31). Así pues, podemos afirmar que el tipo de enseñanza que se produce en la mayoría de las escuelas de los países desarrollados tiene como objetivo la producción de individuos sumisos que pueden contribuir poco al cambio social preservando así el orden social preestablecido por la clase dominante (p. 32). Estamos todavía lejos de que los ideales proclamados por la Revolución Francesa se apliquen de forma plena. Las democracias que tenemos no son reales sino formales y la clase dominante (poderes políticos, económicos, religiosos, u otros) no parece que tengan mucho interés en que esto cambie.

Cuanto menos autónomos sean los individuos que formemos y menos capacidad crítica tengan serán más sumisos y más fácilmente manipulables. Las fuerzas que se oponen a una transformación de la escuela son extraordinariamente poderosas y ello es lo que explica la dificultad con que se introducen los cambios o la superficialidad de los mismos.
QUÉ FINES EDUCATIVOS PRETENDEMOS

Toda educación tiene unos fines pues pretende formar un tipo de hombre determinado, pero frecuentemente esos fines u objetivos no son explícitos y los agentes formadores no son conscientes de la tarea que están realizando. Esto hace que sea difícil oponerse a los fines implícitos de la educación. Para cambiar la enseñanza, para mejorarla y para alcanzar otros fines es conveniente hacerlos explícitos, de esta manera se puede estar de acuerdo o cambiarlos. Si están ocultos se dan por sentado y no hay manera de oponerse (p. 87-88).

Si hoy nos planteamos qué fines debe cumplir la educación, porque estamos insatisfechos de cómo funciona, de los resultados que se obtienen, es necesario plantearse ¿qué tipo de sociedad queremos? ¿qué tipo de hombre deseamos? (p. 89)

Hemos estado defendiendo que los resultados actuales de la escuela son los que implícitamente pretende. Lo que sucede es que explícitamente se dicen otras cosas y por eso parece que hay un desajuste. Si queremos que la escuela forme individuos con capacidad de pensar por sí mismos, de encontrar un sentido al mundo en que viven y a su propia vida, individuos que se desarrollen al máximo en sus capacidades, que cooperen con los otros, tenemos que adecuar la escuela a esos fines, para lo que necesita un cambio radical (p.88). Para cambiar la escuela es necesario promover una discusión sobre todo esto.

La moderna biología y etología comparada nos han proporcionado elementos para que veamos lo que tenemos en común con otras especies animales y lo que nos separa de ellas. Y lo que nos une es mucho. Nuestras necesidades básicas son muy próximas a las de otros animales: conservar al individuo y mantener la especie, y tenemos mecanismos innatos que nos llevan a satisfacer esas necesidades. Lo que sucede es que la cultura permite satisfacer esas necesidades de forma muy distinta, mucho más variadas que las de los animales (p.89).

Según Delval (1996; pp. 88-89) pueden considerarse tres fuentes de actividades para alcanzar los objetivos de la educación: lo que el sujeto quiere aprender y hacer, lo que puede, lo que debe. Las dos primeras están más orientadas hacia el individuo, mientras que la última lo está hacia la sociedad.



  1. Lo que al sujeto le interesa aprender y hacer. En cada edad y en cada momento vital el sujeto se interesa primordialmente por determinadas cosas. Aunque muchas temas son sugeridos por el ambiente, hay constantes en el desarrollo. Los niños de determinadas edades juegan universalmente a unas cosas, o se relacionan universalmente con los otros de determinadas maneras.

  2. Lo que puede aprender y hacer. Su desarrollo actual hace que pueda aprender ciertas cosas y otras no. Generalmente lo que le interesa está muy relacionado con lo que puede. Lo que no tiene sentido es obligarle a hacer cosas o a aprender lo que no está a su alcance en ese momento. Esto es lo que genera las “ideas inertes” de que habla Whitehead.

  3. Lo que debe aprender y hacer. Para insertarle en la sociedad y llegar a ser un adulto autónomo y responsable. El niño tiene que adquirir una serie de conocimientos, habilidades y estrategias que le van a resultar imprescindibles. Estos conocimientos están determinados por la cultura y las demandas sociales.

Los objetivos a alcanzar en la escuela pertenecen a diversos ámbitos: el ámbito motor, el ámbito social, el intelectual, el ámbito afectivo (actitudes y valores). Todos ellos deben tener una jerarquía y una organización aunque las actividades concretas puedan incidir simultáneamente en diversos tipos.

Para Delval la escuela debe contribuir al desarrollo psicológico y social del individuo para facilitarle que se convierta en un adulto integrado en la sociedad y capaz de aportar su contribución a la actividad colectiva. Debe también adquirir los elementos esenciales de la cultura humana, con lo cual supone familiarizarse con la ciencia natural y social y con la historia de la especie humana. Pero todo esto hay que plantearlo desde un punto de vista constructivo y creativo para el niño, para que se convierta en un elemento social activo y no en un puro consumidor y un ser dependiente siempre sometido a las decisiones de los otros, como actualmente se promueve en la escuela (p.91).

En definitiva, podemos decir que no es nada fácil enunciar cuáles deberían ser los objetivos de la educación, y hacerlo convenientemente debería ser el resultado de un amplio debate en el que participaran numerosos agentes sociales.
Tema 5. La enseñanza y el aprendizaje en la situación educativa.

Objetivos

Comprender cómo aprenden los alumnos y cómo se puede favorecer su aprendizaje.

Conocer las características principales del escenario donde se desarrolla la instrucción.
Contenidos

1. ¿Qué entendemos por aprendizaje?

1.1. El aprendizaje desde el conductismo: el condicionamiento clásico y operante

1.2. El aprendizaje desde el cognitivismo: el procesamiento de la información

2. La concepción constructivista de la enseñanza y del aprendizaje escolar.

2.1. Aportaciones de Piaget

2.2. Aportaciones de Ausubel

2.3. Aportaciones de Vygotsky

3. Aprendizaje de calidad e intervención instruccional del profesor

4. La situación educativa como escenario del proceso de enseñanza/aprendizaje

4.1. Aproximación sistémica a la situación educativa formal

4.2. La interacción instruccional en la situación educativa formal

4.3. Importancia de la comunicación en la interacción profesor-alumno

Transparencias

Actividades presenciales y no presenciales

Referencias bibliográficas


ACTIVIDADES PRESENCIALES
Actividad-1: Lectura diapositivas
Tras hacer una lectura individual de las diapositivas, el grupo se reúne para responder a las siguientes preguntas (el secretario tomará nota):

a) ¿De que tratan? Haz un breve resumen del contenido

b) ¿Qué ideas o aspectos destacarías?

c) Dudas y preguntas surgidas

Finalmente siguiendo la técnica de la “bola de nieve” las respuestas se completaran con las aportaciones de todos los grupos.
Metodología piramidal




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