Wampia, entre el proceso educativo propio y el mundo escolar



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Organización Territorial

Para el pueblo Misak el territorio es su elemento más sensible, en él se articulan todos los procesos culturales, ambientales, económicos y espirituales; es el elemento integrador de la cultura


El territorio guambiano es un territorio que está organizado teniendo como ejes los flujos del agua y también con la visión de un territorio sexuado. Hay una parte femenina del territorio a la izquierda del río Piendamó y una parte masculina a su derecha. La invasión de los terratenientes se apropió de lo fundamental de la parte femenina. Todo el proceso de lucha, entonces, se orientó a recuperar esa parte de su territorio, para volver a reconstituir el par”3.


  • División del trabajo 

En algunos aspectos hay una división sexual del trabajo muy marcada: la mujer está a cargo de lo relacionado con la preparación de alimentos, el cuidado de los niños, el tejido de prendas, las actividades del hogar; pero en lo concerniente al trabajo de la tierra - cosechar, cultivar, paliar, arar - mujeres y hombres trabajan igual. Se puede apreciar que la mujer tiene responsabilidades y trabajos que sólo ella debe cumplir, pero además tiene a cargo las labores de la tierra que el hombre también realiza.


Imagen 2. Jóvenes Misak removiendo la tierra


Las funciones de autoridad y organización de la vida del resguardo han estado desde mucho tiempo atrás en manos de los hombres; el Cabildo, institución colonial que luego fue aceptada por la República como autoridad propia, según lo describió Pachón4, siempre ha estado reservado a los hombres. No obstante, Bárbara Muelas -primera bachiller y primera profesional Misak- ocupó el cargo de vicegobernadora del cabildo; posteriormente fue coordinadora académica del colegio Agropecuario Guambiano. Es decir que lentamente empieza a darse un cambio que posibilita a algunas mujeres tener oficios distintos al de ama de casa y campesina; no obstante, al interior del hogar sus responsabilidades no cambian, por lo que el hombre puede dedicar sus energías a diversas funciones -políticas, de liderazgo, negocios, trabajos de oficina -, sin que hasta ahora él asuma al menos parte de las tareas domésticas. No obstante, algunas jóvenes que hicieron su socialización en la escuela y la secundaria ya no siguen las pautas ni cumplen las prácticas de la madre Misak tradicional; en primer lugar porque no crecieron al lado de sus madres y no se modelaron como mujeres a su lado; y en segundo lugar porque han conocido otros modelos de cómo ser mujer a través de la TV, las películas, las revistas, las canciones y empiezan a modificar los roles.
Así mismo, la forma de ganarse la vida ha ido cambiando, los Misak ya no son solo agricultores. En los últimos años han creado microempresas piscícolas, donde hombres y mujeres trabajan por igual; así mismo, tanto hombres y mujeres se van a las ciudades a trabajar o a estudiar; algunos son docentes, y otros aspiran a cargos administrativos en el cabildo.
Una forma de trabajo muy representativa de este pueblo es la minga, la cual se realiza para ejecutar ciertos trabajos comunitarios y alrededor de la cual se surge, se revitaliza y se reproduce la comunidad. Pachón escribe sobre la minga:
Las mingas continúan siendo una práctica muy generalizada entre los guámbianos, aunque con mucha menor frecuencia y dimensión de lo que se hacía anteriormente. Su función económica es muy discutible y su realización está más relacionada con la adquisición y consolidación de un prestigio comunitario, con el refuerzo de los lazos familiares y veredales, y sobre todo con la revitalización de un sentimiento comunitario y étnico”5.
Las mingas, las asambleas, las fiestas tradicionales y las ofrendas son las expresiones culturales más representativas de la comunidad. Pero la minga está siendo modificada por la introducción de productos y prácticas occidentales:
Las remesas traídas por entidades humanitarias, como Pan para el Mundo y Misión Mundial, creyeron que así motivaban más a la gente hacia el trabajo comunitario. Pero estos regalos generaron dos fenómenos contrarios: a) dependencia a esos productos, que luego empezaron a comprarse en el mercado; b) cuando se acabaron dichos programas ya la minga no era la misma institución tradicional y auto-dependiente, sino que la gente decía que iban a la minga únicamente si daban comida y remesas de esas”6.
De ahí que en la actualidad el cabildo, por medio de la emisora Guambia Estéreo, realice continuos llamados para que los Misak asistan a las mingas. Anteriormente, pese a la inexistencia de una emisora, concurrían muchas más personas, pues la minga se concebía como una responsabilidad y un compromiso con la comunidad. Los Misak adultos y mayores recuerdan cómo las mingas de antaño eran parte de la vida de la comunidad: para hacer una casa, para colaborar cuando alguien había muerto, para construir una carretera o escuela, había compromiso y cooperación; si bien ahora, las mingas se programan y se anuncian reiteradamente, cada vez más se va perdiendo el sentido, observando en ello, más que una responsabilidad con la comunidad, una obligación/opción.


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