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VIII JORNADAS CRAI. APLICACIÓN EN EL MUNDO LABORAL DE LAS CI2

UNIVERSIDAD DE ALICANTE

LAS COMPETENCIAS PARA EL EMPLEO: ¿CÓMO HACERLAS VISIBLES?

Luis Alberto García García

Catedrático Psicología de la Educación. Universidad de La Laguna. Tenerife

Las competencias en la Educación Superior

Tal y como señalan Delgado, Borge, García, Oliver y Salomón (2005), la Universidad integrada en el marco del EEES debe formar al estudiante para adaptarse a los continuos cambios sociales y económicos que se suceden en la actualidad, de tal forma que sean capaces de dar respuestas rápidas y especializadas a las demandas del mercado de trabajo, en el cual muchos contenidos se vuelven obsoletos de forma vertiginosa, por lo que los titulados no sólo deberán utilizar los conocimientos adquiridos durante su formación, sino ser capaces de aplicar estrategias que le permitan estar continuamente actualizados y no perder competitividad en el ámbito laboral.

Por tanto, de una Educación Superior focalizada en la adquisición de contenidos se pasa a una Universidad en la cual resulta fundamental el desarrollo de competencias que permitan a los graduados desenvolverse satisfactoriamente en un entorno social y económico cambiante (Comisión de las Comunidades Europeas, 2005), no sólo actuando de forma reactiva a las nuevas necesidades, sino también innovando en sus respectivos ámbitos de trabajo. De esta forma, el papel del profesorado es el de proporcionar al estudiantado los criterios necesarios para saber buscar, seleccionar y utilizar la información que necesita para convertirla en conocimiento, realizando también funciones de motivación, dinamización y estimulación de la participación del alumnado, además de mantener su rol de evaluador del proceso de aprendizaje (Delgado, Borge, García, Oliver y Salomón, 2005).

Por otra parte, el alumnado pasa de ser un receptor de contenidos a construir de forma autónoma su propio conocimiento basándose en la información proporcionada por el profesorado u obtenida por cuenta propia durante el proceso de aprendizaje. De esta forma, no sólo importa qué se aprende (el producto final) sino el cómo se aprende (el proceso).

Este cambio de modelo en la Educación Superior en Europa implica que el alumnado adquiera no sólo conocimientos especializados, sino también competencias transversales (Comisión de las Comunidades Europeas, 2005), de tal forma que el universitario pasa de ser un estudiante que ha asimilado los conocimientos de determinada titulación a ser aquel estudiante que acredita la adquisición de ciertas competencias que potencialmente podrá poner en práctica en el mundo laboral o en actividades de investigación relacionadas con su perfil profesional. Esta vinculación de las competencias con la realización de alguna actividad implica que éstas puedan ser adquiridas mediante procesos de enseñanza - aprendizaje a través del uso de metodologías y recursos adecuados en contextos que simulen el contexto real (Delgado, Borge, García, Oliver y Salomón, 2005).

El papel que juegan las competencias profesionales, lejos de ser un hecho exclusivo de la Educación Superior, constituye el eje vertebrador del Marco Europeo de Cualificaciones Profesionales (Comisión de las Comunidades Europeas, 2004) y del Sistema Nacional de Cualificaciones y Formación Profesional. El término competencia profesional se define, según la Ley Orgánica 5/2002, de 19 de junio, de las Cualificaciones y la Formación Profesional (B.O.E. de 20 de junio) como el conjunto de conocimientos y capacidades que permitan el ejercicio de la actividad profesional conforme a las exigencias de la producción y el empleo. No obstante, ésta no es la única definición del concepto y, de hecho, se han generado no pocos debates en torno a la naturaleza del mismo. Debido a que una discusión extensa sobre esta cuestión excede los objetivos del presente texto, se muestran a continuación sólo algunas de las definiciones aportadas, tanto desde el ámbito de la investigación psicológica como desde el ámbito institucional:



  • Comisión de las Comunidades Europeas (2005). El término competencia incluye a) competencia cognitiva (conocimientos), implicando el uso de teorías y conceptos, así como el conocimiento tácito informal obtenido mediante la experiencia, b) competencia funcional (habilidades), aquellos aspectos que una persona debe ser capaz de hacer cuando desarrolla actividades en un área determinada de trabajo, aprendizaje o actividad social; competencia personal, implicando conocer cómo conducirse a sí mismo/a en situaciones específicas, y c) competencia ética (actitudes y valores), implicando la posesión de ciertos valores personales y profesionales.

  • González y Wagenaar (2003). La competencia es una combinación dinámica de atributos en relación a conocimientos, habilidades, actitudes y responsabilidades, que describen los resultados del aprendizaje.

  • Greenspan y Driscoll (1997). La competencia personal está compuesta por las habilidades necesarias para lograr objetivos y resolver problemas en la práctica.

  • Lévy-Leboyer (Levý-Leboyer, 2001). Las competencias son repertorios de comportamientos que algunas personas dominan mejor que otras, lo que las hace eficaces en una situación determinada.

  • McClelland (1973). La competencia es una capacidad referida a una conducta observable que se realiza en la práctica profesional.

  • OCDE (2005). Una competencia es más que un conjunto de conocimientos y habilidades. Implica la capacidad de satisfacer demandas complejas, movilizando recursos psico-sociales (que incluyen habilidades y actitudes) en un contexto particular.

  • Spencer y Spencer (1993). La competencia es una característica subyacente en un individuo que está relacionada con un criterio estándar de efectividad y/o con un desempeño superior en un trabajo o situación.

Al margen de las diversas connotaciones dadas al término por parte de éstos y otros autores, existen una serie de rasgos característicos de las competencias comúnmente aceptados. Éstos son, según Leplat (1980, citado en Alberici y Serreri, 2005), los siguientes:

  • Las competencias están finalizadas; es decir, son conocimientos operativos o funcionales. En otras palabras, constituyen recursos personales que se movilizan con el fin de alcanzar un objetivo.

  • Las competencias son aprendidas, esto es, han sido adquiridas mediante formación, experiencia profesional o aprendizaje informal.

  • Están organizadas siguiendo una jerarquía determinada.

  • Representan una noción abstracta que no puede ser observada directamente, sino a través de conductas manifiestas que desarrollan las personas, evaluando dicha actuación conforme a un criterio.

Comúnmente se ha identificado el término competencia con otros como capacidades o habilidades; sin embargo, éstos no son términos equiparables. Cuando se evalúan las habilidades de una persona en un puesto de trabajo se está considerando la realización eficaz de las tareas que tiene asignadas, mientras que cuando se habla de competencias se hace referencia a un conjunto de características personales que van más allá de los conocimientos y habilidades, implicando la capacidad de satisfacer demandas complejas en contextos diversos.

Según Pereda y Berrocal (1999), para que se pueda hablar de competencias es necesaria la presencia de los siguientes componentes (véase Gráfico 1):



  1. Saber: Se refiere al conjunto de conocimientos que permiten a la persona realizar los comportamientos incluidos en la competencia.

  2. Saber hacer: Este componente corresponde a la aplicación de los conocimientos en la resolución de los problemas que surgen en el entorno laboral, esto es, a las habilidades y destrezas de la persona en dicho ámbito.

  3. Saber estar: Se refiere a las actitudes que facilitan un comportamiento acorde con los valores y cultura de la organización en general y del grupo de trabajo en particular.

  4. Querer hacer: Aspectos motivacionales que llevan a querer realizar los comportamientos que componen la competencia.

  5. Poder hacer: Para el desempeño de una competencia la persona debe contar con los medios y recursos necesarios para ello.

Componentes de las competencias (adaptado de Pereda y Berrocal, 1999)

Tal y como señalan Michavila y Martínez (2002), los planes de estudio que se han venido implementando hasta fechas recientes en España han adolecido de una fragmentación de los conocimientos debido, principalmente, a la separación en compartimentos estancos de los programas propuestos por los departamentos universitarios para las distintas asignaturas. Aunque la mencionada organización del cuerpo docente no debería suponer un impedimento para la implementación de proyectos educativos que abordaran las competencias de los titulados de forma holística, en la práctica ha propiciado que cada departamento haya focalizado su docencia en los aspectos concretos del área de conocimiento correspondiente, por lo que no se ha considerado suficientemente una perspectiva global de la formación del estudiantado. De acuerdo con los autores, frente a esta perspectiva es necesario aportar una visión integral de la Educación Superior, con el objetivo de formar a ciudadanos maduros y no sólo el de conseguir especialistas formados en materias específicas, lo que requiere el abordaje de tanto las competencias específicas como de las transversales, las cuales hasta fechas recientes han sido obviadas de los planes de estudio.



Estructura de las competencias

Se han desarrollado numerosos modelos de la estructura de las competencias; sin embargo, una discusión exhaustiva de los mismos excede los objetivos de la presente ponencia, por lo que se presentan a continuación las líneas básicas de tres modelos utilizados



Competencias_de_la_OCDE'>Modelo de Competencias de la OCDE

El Proyecto DeSeCo (Definición y Selección de Competencias) de la OCDE clasifica las diferentes competencias en tres categorías fundamentales (OCDE, 2005):



    • Uso del lenguaje, símbolos y textos de forma interactiva

    • Uso del conocimiento y la información de forma interactiva

    • Uso de la tecnología de forma interactiva

  • Interactuar en grupos heterogéneos

  • Relacionarse bien con los otros

  • Cooperar, trabajar en equipo

  • Manejar y resolver conflictos

  • Actuar de forma autónoma

  • Actuar en diversos contextos

  • Generar e implementar planes de vida y proyectos personales

  • Defender y ejercer derechos, intereses, límites y necesidades

El Modelo de Competencias del Consejo de Europa

Por su parte, el Parlamento y el Consejo de Europa realizaron en 2005 una propuesta de competencias clave a desarrollar en el EEES, y que incluyen los siguientes aspectos (Comisión de las Comunidades Europeas, 2005b):



  • Comunicación en lengua materna

  • Comunicación en lenguas extranjeras

  • Competencias básicas en matemáticas, ciencia y tecnología

  • Competencia digital1

  • Aprendizaje autónomo, formación permanente a lo largo de toda la vida

  • Competencias interpersonales, interculturales, sociales y cívicas

  • Iniciativa, carácter emprendedor

  • Expresión cultural

Según este modelo, cada competencia de las anteriormente mencionadas implica una serie de conocimientos, habilidades y actitudes.

El Modelo de Competencias del Proyecto Tuning

El Proyecto Tuning puede considerarse el proyecto de mayor impacto desarrollado por las universidades europeas en lo referente a la configuración de las competencias necesarias para el desempeño profesional de los universitarios. Tuning es un proyecto coordinado por la Universidad de Deusto y la Universidad de Groningen, y en el cual han participado más de cien expertos de diversos campos de conocimiento. Las líneas de trabajo que abarca este proyecto se refieren a: a) la definición de las competencias genéricas vinculadas a la Educación Superior, b) la definición de las competencias específicas de cada área temática, c) la utilización del Sistema Europeo de Transferencia y Acumulación de Créditos (ECTS) como sistema de transferencia y acumulación, y d) la generación de procedimientos y herramientas que fomenten la calidad universitaria, especialmente en lo referente a los enfoques de enseñanza-aprendizaje, la evaluación de dicho proceso y la determinación del rendimiento del alumnado.



Tras la realización de un ambicioso estudio con la colaboración de 101 departamentos universitarios europeos, los participantes del Proyecto Tuning elaboraron un modelo de competencias genéricas que incluye tres grandes grupos: las competencias instrumentales, las interpersonales y las sistémicas, los cuales se describen brevemente a continuación (véase Tabla ):

  1. Competencias instrumentales:

    1. Habilidades cognoscitivas, esto es, la capacidad de comprender y manipular ideas y pensamientos.

    2. Capacidades metodológicas para organizar el propio aprendizaje, la toma de decisiones, la resolución de problemas o la gestión del tiempo.

    3. Destrezas tecnológicas relacionadas con el uso de medios técnicos.

    4. Destrezas lingüísticas tales como la comunicación oral y escrita o el conocimiento de otras lenguas.

  2. Competencias interpersonales: Estas competencias tienen una vertiente más individual, referida a la capacidad de expresar los propios sentimientos o las habilidades críticas y autocríticas, y otra vertiente eminentemente social, vinculada al trabajo en equipo o la expresión de compromisos sociales y éticos.

  3. Competencias sistémicas o integradoras: Las competencias sistémicas son destrezas y habilidades referidas a los sistemas como un todo. En este sentido, suponen un elemento estratégico, combinando no sólo habilidades operativas, sino también capacidad de planificación y de gestión del cambio. El desarrollo de estas habilidades tiene como prerrequisito la correcta adquisición de las competencias instrumentales e interpersonales.

Estructura de las competencias estudiadas en el Proyecto Tuning

Competencias instrumentales

Competencias interpersonales

Competencias sistémicas

Capacidad para el análisis y la síntesis

Capacidad de crítica y auto-crítica

Capacidad para aplicar el conocimiento en la práctica

Capacidad de organización y planificación

Trabajo en equipo

Habilidades de investigación

Conocimientos generales de tipo básico

Habilidades interpersonales

Capacidad para aprender

Conocimientos de la profesión

Capacidad para trabajar en equipos multidisciplinares

Capacidad para adaptarse a nuevas situaciones

Comunicación oral y escrita en la propia lengua

Capacidad para comunicarse con expertos en otras áreas

Capacidad para generar nuevas ideas

Conocimiento de una segunda lengua

Apreciación de la diversidad y multiculturalidad

Liderazgo

Habilidades elementales de manejo del ordenador

Habilidad para trabajar en un contexto internacional

Comprensión de culturas y costumbres de otros países

Habilidades de gestión de la información

Compromiso ético

Capacidad para trabajar de forma autónoma

Resolución de problemas




Diseño y dirección de proyectos

Toma de decisiones




Iniciativa y espíritu emprendedor







Interés por la calidad







Motivación de logro

Definición de las competencias

Competencia

Definición

Adaptación al cambio, flexibilidad

Modificación de la propia conducta para enfrentarse exitosamente a las variaciones existentes en el ambiente

Búsqueda y gestión de la información

Habilidades de trabajo conducentes a agilizar y facilitar los procesos de documentación con el objeto de transformar la información en conocimiento interrelacionado y eficaz

Capacidad de aprendizaje continuo

Adquisición, actualización o reciclaje de conocimientos y habilidades que permiten a la persona estar permanentemente actualizada en lo que se refiere a las demandas de diverso tipo presentes en su entorno

Capacidad para el trabajo autónomo


Movilización de distintas habilidades, conocimientos y actitudes para el desarrollo independiente de proyectos de trabajo, no restringiéndose a la ejecución de tareas prefijadas, sino generando nuevas ideas y desarrollando proyectos propios

Capacidad para redactar documentos e informes

Expresión escrita eficiente de información correspondiente al ámbito de conocimiento de la persona, adaptando el contenido, estructura y formato a las características de los receptores del mismo

Capacidad para rendir bajo presión

Capacidad para responder ante las exigencias temporales del trabajo sin que ello suponga una merma de la adecuación de los procesos y productos involucrados

Comunicación oral

Expresión verbal eficiente de información, adaptando el contenido y el formato a las características de los receptores del mensaje

Conocimientos prácticos

Transferencia de los conocimientos o habilidades adquiridas a las tareas necesarias para el desempeño del puesto de trabajo

Conocimientos teóricos

Conocimientos teóricos de una disciplina que constituyen la base para que una persona pueda analizar situaciones y tomar decisiones acordes con los principios básicos de la misma

Creatividad e innovación

Capacidad de proponer formas innovadoras y eficaces de realizar tareas, utilizando diversas fuentes para generar nuevas ideas e introduciendo las modificaciones oportunas en los procesos de trabajo

Cultura básica empresarial

Adquisición y manejo de conocimientos referidos al contexto, estructura y dinámica del entorno empresarial

Cultura de calidad

Tendencia observable a que el conjunto de propiedades y características de un producto, proceso o servicio satisfagan necesidades establecidas o implícitas

Habilidades interpersonales

Conductas o destrezas sociales específicas aprendidas que se requieren para ejecutar de forma competente tareas de carácter interpersonal

Idiomas

Habilidades de compresión y comunicación tanto oral como escrita en lenguas extranjeras

Iniciativa, espíritu emprendedor

Capacidad para actuar de forma proactiva y coherente con los cambios en el entorno, respondiendo a los mismos y aprovechándolos como una oportunidad

Liderazgo y coordinación de equipos

Capacidad para orientar la acción de grupos humanos en una dirección determinada, fijando objetivos, haciendo el seguimiento de los mismos y proporcionando feedback a los integrantes incorporando las opiniones de éstos

Mediación y solución de conflictos

Capacidad para orientar las relaciones de tal forma que las partes de un conflicto puedan expresar y articular sus necesidades y sus intereses en un marco de reconocimiento mutuo y de búsqueda de soluciones en un horizonte de reconciliación

Motivación, entusiasmo, ganas de aprender

Tendencia a mantener niveles de ejecución tan altos como sea posible, optimizando los procesos implicados y maximizando la adecuación de los productos resultantes, así como el deseo observable de mejorar continuamente los conocimientos y habilidades propias

Ofimática

Conocimiento y manejo de hojas de cálculo, gestores de bases de datos, procesadores de textos, navegadores web y gestores de correo electrónico

Organización y planificación, gestión del tiempo

Capacidad de determinar las metas y prioridades de un trabajo, estipulando con precisión la acción a desarrollar, los plazos de ejecución y los recursos requeridos para la misma

Pensamiento analítico, crítico y autocrítico

Generación autorregulada de juicios objetivos a partir de la interpretación y análisis exhaustivo de los elementos implicados

Toma de decisiones y resolución de problemas

Capacidad de idear y ejecutar la solución que dará lugar a una clara satisfacción de un problema dado o anticipado atendiendo a las necesidades, los objetivos y los criterios de viabilidad establecidos

Trabajo en equipo

Capacidad para colaborar coordinadamente con otros miembros de un equipo de personas para la consecución de objetivos comunes de los cuales son responsables

Crear la “Cultura de las Competencias” en la Universidad supone un análisis más amplio de aspectos tales como metodologías usadas, tiempo de dedicación a esas metodologías, modelos profesionales de referencia, etc.; incluso la evaluación por competencias debería realizarse por evidencias y no solo por valoraciones o percepciones de los implicados.

En esta ponencia plantearé de qué forma pueden ser agrupadas las competencias, tanto en lo que se refiere a la importancia como a los déficits percibidos en las mismas. Para ello se ha utilizado un método estadístico denominado análisis de componentes principales, el cual ha permitido extraer cinco conjuntos de competencias en cuanto a la importancia percibida:



  1. Gestión del trabajo, situaciones y recursos humanos

  2. Autonomía, respuesta a las exigencias y gestión del conocimiento

  3. Cultura empresarial, de calidad y capacidad de innovación

  4. Competencias instrumentales

  5. Conocimientos teórico-prácticos

Hemos realizado un estudio con la siguiente muestra:

Tal y como se puede apreciar en el siguiente esquema, los conjuntos de competencias obtenidos aportan luz respecto a las discrepancias entre el ámbito académico y laboral a la hora de valorar la importancia de las competencias y los déficits percibidos.

En este sentido se observa cómo, en comparación con el ámbito académico, en el ámbito laboral se valoran más las competencias que permiten desenvolverse con eficacia en las relaciones humanas que se generan dentro de una organización (lo que en otros estudios y modelos se viene a denominar competencias sistémicas), aquellas competencias que facilitan la autonomía y la adaptación a las nuevas demandas que se generan en el entorno laboral por medio de las estrategias necesarias para enriquecer y gestionar la información, así como las competencias relacionadas con la cultura empresarial.

En cambio, desde el contexto académico se considera que las competencias más importantes para la empleabilidad son las instrumentales (que aglutinan el dominio de idiomas y ofimática) y la adquisición de conocimientos teórico-prácticos.



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