Vida y obra



Descargar 71.65 Kb.
Fecha de conversión12.05.2019
Tamaño71.65 Kb.

El siguiente trabajo tiene como finalidad el dar a conocer de manera sintética los detalles más relevantes acerca de la vida de Robert Michels así como los puntos fundamentales de sus argumentos y su obra más importante “Los Partidos Políticos: un estudio sociológico de las tendencias oligárquicas en las democracias modernas”.

Vida y obra.

Para comenzar, Robert Michels es un sociólogo alemán que nace el 9 de enero de 1876 en Colonia (KÖLN) Alemania ubicada al Oeste del mismo país y muere el 3 de mayo de 1936 en Roma. Michels nace en un familia de comerciantes católicos, a partir de lo cual sus primeros argumentos están dirigidos hacia la crítica de ésta clase que es la burguesía prusiana en ascendencia y se identifica con el proletario alemán. En consecuencia a dicha identificación se da su acercamiento con los ideales socialistas de Marx es la razón por la cual en sus primeros años de pensamiento se le conoce como un Michels marxista, moralista y revolucionario.

Posteriormente, Robert Michels se afilia a distintos sindicatos, al Partido Social-Demócrata Alemán(PSD) mismo que debido a su afiliación política en tiempos de guerra le impedirá desarrollarse en la vida académica en Alemania aún siendo amigo y alumno de pensadores como Max Weber y Werner Sombart por lo que vive el rechazo de sus compatriotas y del PSD pues al entrar Alemania en la Primera Guerra Mundial, el partido rechaza sus ideales socialistas y sus intereses en favor del proletario para votar a favor de la guerra.

Es en 1911 cuando se publica su obra más importante “Los Partidos Políticos: un estudio sociológico de las tendencias oligárquicas en las democracias modernas”; y su máxima la “ley de hierro de la oligarquía” en donde el proletario es la clase social que como dice el autor es “la clase social que encarna todas las contradicciones de la sociedad burguesa” igualmente tras la derechización del PSD y su conservadurismo nacionalista su crítica se basa en los partidos de Izquierda tanto el laborista como el socialista como la imposibilidad de la democracia .

Por lo tanto, para 1914 sale de Alemania, viaja a Suiza ante la imposibilidad de ejercer la docencia ahí desarrolla estudios de maestría así como de profesor en la Universidad de Basilea y finalmente se establece en Italia; se nacionaliza italiano y trabaja en la Universidad de Turín y Perugia en 1928 ésta última llega a ser rector puesto dado por el propio Benito Mussolini para 1922 ya se encuentra un Michels moralista, conservador y nacionalista (fascismo).

Para 1959, se encuentra un Michels en total desconcierto y decepción tanto con los Partidos en pro de los intereses del proletario tanto con el proletario como clase revolucionaria. Con lo anterior Michels se posiciona en favor del nacionalismo italiano conocido como el fascismo como vía alterna que fusiona la búsqueda de la moralidad (Religión) con la causa de la cultura latina, encontrando a su líder carismático en Benito Mussolini (1883-1945). 1

Por lo cual concluimos que tiene influencias de Weber y Pareto, contrapone a la burguesía sobre los obreros. Teniendo como objeto de estudio la emergencia del liderazgo, la psicología del poder y las tendencias oligárquicas de la organización. Por otro lado sus obras recuperan a los partidos, sindicatos y en última estancia el nacionalismo. Michels es considerado parte de los sociólogos de extrañamiento como sus contemporáneos Sombart y Tönnies pues su pensamiento a lo largo de su vida es cambiante y evoluciona según sus experiencias.

Obra. “Los Partidos Políticos: un estudio sociológico de las tendencias oligárquicas en las democracias modernas”. Tomo I.

Introducción.

Bien recordemos que a partir del desarrollo de la escuela alemana al inicio del siglo XIX en búsqueda de un espíritu alemán es el primer impulso a los teóricos y pensadores de la época. En sus inicios pretenden despojarse del todo resto ilustrativo francés por lo que lo primero que desarrollaran son teorías en primer instancia sobre los orígenes del Estado y posterior sobre los Estados Nacionales hago hincapié en Estados pues es un punto importante para entender los argumentos no sólo de Michels sino también de teóricos como Hegel, Kelsen, Dilthey, Hermann Heller, Max Weber, Jellinek; entre otros.

En vista de lo anterior, hagamos memoria que las teorías sobre la naturaleza del Estado de los sociólogos, filósofos y juristas alemanes en resumidas cuentas tratan acerca de dos elementos el primero una macro-estructura u organización que dirige las fuerzas que lo componen, así mismo cuentan con un orden jerárquico y otras se remiten a dominación de los fuertes sobre los débiles.2

Teniendo en cuanto lo anterior, tanto Weber y Michels recuperándolo del primero se plantean que ya no se debe hacer un análisis en cuanto al Estado y su naturaleza u origen; al contrario si se dice que es una organización, una macro estructura entonces debemos poner énfasis en lo que responde al origen de la organización, elementos líderes (fuertes) y las mayorías (débiles). Del mismo modo, la democracia verdaderas que parten de un sufragio efectivo y verdadero que está siendo aplastado por la denominadas por Michels “democracias modernas de competencia”.

Volviendo al tema que nos ocupa, dice Michels que la “organización nace de la necesidad de generar estructura u orden, dicha organización bajo un margen que proporcione armonía pacífica, estable y constante. Por lo cual surgen individuos que se ponen al frente de los diferentes grupos sociales”3. Entonces recoge de Weber la idea de que la sociedad contemporánea es la sociedad de las organizaciones.

Conforme a lo mencionado éstos individuos se especializan y se tornan indispensables para la organización entonces se hace una dominación oligárquica.

Dichos líderes se remite a la toma de decisiones en cuanto a los problemas ya sea sociales, políticos o económicos que le acuñen a la organización, del mismo modo sucede en los partidos de Izquierda al líder subir a liderar se aleja de las masas y los intereses de la que lo eligió y ve por los intereses de la organización y posteriormente los personalistas acerca de la manutención y conservación del liderazgo y el poder.


  • “Liderazgo en las organizaciones democráticas”



  1. Causas técnicas y administrativas del liderazgo.

Las causas técnicas y administrativas se dividen en tres la primera es acerca de la necesidad de organización, es decir la estructura que le concede al líder una institución que lo legitima y aumenta su capacidad para la organización. El segundo punto, hace mención a la imposibilidad mecánica y técnica de un gobierno directo por parte de las masas a causa de una mayoría apática, que no participa y tampoco puede vivir para la política remontándome a Weber, el que dirige la organización es decir el líder se especializa a través de su experiencia y además la organización se burocratiza.

Como último elemento se encuentra que el partido democrático moderno como partido de lucha (PSD) está dominado por ideas y métodos militaristas; esto debido a que se vive en las democracias modernas competitivas un ambiente constante de guerras y posguerras. Además Michels toma como ejemplo muchas de la revoluciones de la época del siglo XIX y XX como la francesa y la unificación italiana.

Es por eso que antes que nada los burgueses son los líderes de elites y partidos por lo tanto las revoluciones a lo largo de la historia están hechas por la burguesía simultáneamente una revolución o cambio de estructura no se logra sin las armas y estrategias militares y una vez conseguido la victoria el dirigente y la élite se posiciona al frente de las fuerzas armadas.


  1. Causas psicológicas del liderazgo.

El siguiente inciso se desglosa en seis puntos que son: “El establecimiento de un derecho consuetudinario para el cargo de delegado, la necesidad de liderazgo que experimenta la masa, la gratitud política de las masas, el culto de la veneración entre las masas, cualidades secundarias requeridas por el liderazgo y las peculiaridades secundarias de las masas”.4

Los primeros dos puntos aluden en cuanto al papel en los sindicatos o partidos del dirigente por costumbre y por lo tanto los puestos se vuelven inmóviles o vitalicios; y la imposibilidad de liderar por parte de las masas para resolver problemas y sumándole que no cuenta con la experiencia ya se en el ámbito de los cúmulos de poder ni la especialización entonces se reduce la participación por parte de la masa al voto únicamente.

En cuanto a los puntos tres y cuatro son muy importantes pues describen la psicología de las masas para elegir a su representante y de que forma el líder se aprovecha de las condiciones para fortalecer su figura. La gratitud política lo podemos ver que siempre en cualquier partidos tanto en el siglo XIX y XX como en el siglo XXI se realizan una serie de objetivos encaminados al compromisos con las mayorías que finalmente se transforman en políticas populistas sin concretarse aunque la masa muchas veces no lo logra percibir y si lo hace tarda en organizarse.

Posteriormente se crea un culto de veneración gracias a la “mediana convicción” por cumplir con los intereses de la masas así pues el líder a través de las cualidades de dicho líder como la oratoria, el vínculo con la prensa, la sed del poder, su amplio conocimiento y autosuficiencia someten a otras voluntades débiles o menos poderosas.

Como consecuencia se controla a las mayorías y éstas con sus peculiaridades constantes como su carácter fluctuante e indiferente traen como consecuencia una estabilidad y constancia en la posición del líder y su toma de decisiones se queda dentro de la propia élite y escapa del escrutinio de la opinión pública en favor claro de su beneficio. De manera que podemos decir que entre más se dividen y subdividen las funciones de las masas se polariza igualmente las clases sociales.

LAS TENDENCIAS DE LA AUTOCRACIA

En este escrito, Michels externa su perspectiva para con los líderes de las organizaciones democráticas modernas y para con las masas que los siguen vehemente. Las ideas plasmadas en blanco y negro por Robert Michels en “Las Tendencias de la Autocracia” se pueden resumir en 7 puntos a considerar.



  • La estabilidad en el liderazgo.

  • El poder financiero de los líderes y del partido.

  • Los líderes y la prensa.

  • La situación de los líderes en relación con las masas, en la práctica.

  • Lucha entre los líderes y las masas

  • Lucha entre líderes

  • La burocracia: tendencias de centralización y descentralización

La Estabilidad en el Liderazgo

Según Michels, la estabilidad de los líderes se puede mantener gracias a tres elementos; la evolución lenta, la división del trabajo y el tiempo para adaptarse a las funciones. El primer punto nos explica que las corrientes de evolución son lentas, así los líderes se permiten a través de programas y costumbres la construcción de una fuerza de tradición dentro de las organizaciones.

La división del trabajo es otro elemento según nuestro autor, y es que la división implica especialización, que a su vez implica especialistas. En las organizaciones los especialistas son indispensables, permitiendo esto que mantengan una estabilidad y por tiempo prolongado, sus puestos.

El último punto es el hecho de que los funcionarios necesitan tiempo para familiarizarse con sus entornos, y aunque pareciese que esta premisa es parecida a la anterior, no es así. Robert Michels piensa que a pesar de que los cambios constantes fomentan una organización democrática, éste es un aspecto poco práctico —técnica y psicológicamente—.

El poder financiero de los líderes y del partido.

El poder financiero es importante siempre y cuando logremos comprender que representa estabilidad para los líderes, y además, oportunidad de ascender dentro de su esfera organizacional. Existen dentro de las organizaciones como partidos políticos muchos fenómenos que giran en torno a las finanzas. En Europa por ejemplo, los partidos socialistas sufren por las renuncias de sus más grandes pensadores e intelectuales que deciden apartarse del partido y pisar otros terrenos.

Según el autor las finanzas provocan fenómenos como el ya mencionado, y es que el dinero es un pilar importante dentro de una organización. Cuando existen personas con capacidades económicas mayores que la de la mayoría dentro de los grupos, pueden estos aumentar sus influencias y permitirse ascender dentro de los mismos. Por lo anterior el partido deberá contar con una tesorería bien provista y dotar de sueldo a sus miembros, siendo esta la manera en que se integre como un organismo con fuerzas leales que dependen económicamente del partido.

Los líderes y la prensa.

La prensa funge un papel más como de herramienta, o instrumento para los líderes de las organizaciones democráticas modernas, mediante estos pueden popularizar sus nombres, persuadir y consolidar el poder.

La prensa sirve a los líderes para retener o conquistar la simpatía de las masas; conservar la orientación de los movimientos dados e influye en la opinión pública mediante el culto de una sensación. Sin embargo es más recurrente que se use para lanzar acusaciones contra otros líderes dentro del mundo político o financiero.

Todos los medios son buenos para los líderes cazadores de popularidad. Éste los elige y los adapta según las circunstancias y según su conveniencia en determinado momento.

La situación de los líderes en relación con las masas, en la práctica.

Los líderes se convierten en una oligarquía, mientras la masa se limita únicamente a consentir estas decisiones. Los líderes consideran que lo anterior es justificable bajo el propósito democrático de salvaguardar los intereses de la mayoría —sean gremios, partidos políticos o Estado—.

La acumulación de poder por parte de un grupo reducido tiende siempre hacia los abusos. Cuando los partidos u organizaciones luchan en contra de la usurpación de la autoridad constituida, se somete a sus propias usurpaciones y a sus propias autoridades constituidas, representando estas pequeñas oligarquías a su vez.

Las masas están más sujetas a sus líderes que a sus gobiernos, incluso soportaran abusos de éstos, pero jamás del gobierno.

Lucha entre los líderes y las masas

En teoría las masas tienen a su disposición medios para poder poner un alto a los actos que violen sus derechos —fiscalizar y destituir a sus líderes—, sin embargo en la práctica del ejercicio del derecho teórico se aprecia una serie de tendencias conservadoras que no lo permiten, tendencias ya mencionadas en puntos anteriores.

El poder de la oligarquía en la vida partidaria no está expuesto a desaparecer, y la masa cada vez es más impotente proporcionando fuerzas novedosas que puedan controlar la oposición que llega a existir entre las masas.

Lucha entre líderes

En la democracias las masas no pueden gobernar, sin embargo existen individuos entre la masa que en la medida de sus condiciones y posibilidades se pueden permitir escalar y alcanzar el grado de líder y hasta gobernante. Esto representa un peligro para los líderes viejos según Michels, así entonces el líder viejo deberá tomar medidas para mantener en su posesión el poder. Es entonces donde la masa juega un papel importante, ya que a través de estas, los líderes nuevos pueden o no derrocar a los tiranos.

El doctrinario de las elites plantea que cuando hay revoluciones populares no son las masas las que llegan a devorar a sus líderes, sino más bien es una lucha entre líderes apoyada en las masas. Por lo anterior es importante llamar la atención de las masas y encenderlas, a través de provocaciones dirigidas al líder contrario y que estén al alcance de la inteligencia de las masas.

As luchas pueden obedecer a razones personales desde un principio, es decir, puede ser un factor personal el que detone un conflicto entre un líder viejo y uno nuevo, sin embargo al final los conflictos siempre se tornan personales.

La burocracia: tendencias de centralización y descentralización

El Estado necesita burocracia numerosa y complicada, no solo porque sobre ella se asegura el dominio de las clases políticas dominantes, son porque es también un método de autodefensa del Estado.

En tanto a la burocracia descentralizada, es importante entenderla como una oligarquía en donde se subordina a otros líderes a un poder ejecutivo central, y según el enfoque de nuestro autor es una organización oligárquica de igual forma.

La descentralización sin embargo, no es el fruto de tendencias democráticas, o de madurez para su independencia. La descentralización es la obra de las minorías de líderes quienes al estar obligados a la subordinación del ejecutivo central, prefieren retirarse a sus propias esferas de acción.Las tendencias hacia la descentralización aunque previenen la formación de una gran oligarquía, determinan la creación de muchas oligarquías pequeñas.



Metamorfosis de los líderes.

Para que podamos hablar de la existencia de un líder, antes que nada debemos entender la existencia de una masa, ya que esta será el sustento del líder, una masa que al principio se organiza, administra, y crea una estrategia para alcanzar algún fin, pero al mismo tiempo dentro de la masa hay una actitud apática por conseguir los fines establecidos y una fuerte necesidad de un guía dentro de la masa, por lo que al final el líder terminara corrompiéndose, ya que experimentara ciertos cambios mentales dentro de si, que serán explicados posteriormente.

Los líderes de los Partidos Laboristas, no son mejores, moralmente, que los líderes de otros partidos, esta explicación esta principalmente fundamentada en el hecho de que terminaran desprendiéndose de la masa por la oportunidad que el poder les representa, con esta conformación podemos empezar a vislumbrar la conformación elitistas.

En un principio el líder se desprenderá de la masa, como una molécula se desprende de un elemento, sin tener en cuenta que lo esta haciendo, será impulsado por tener una visión más clara que el resto, un deseo arduo del bien general, una completa entrega a la causa que el cree es la correcta, así durante su camino al liderato estos valores estarán bien constituidos en el individuo y no pretenderá despojarse de ellos.

Cuando el individuo se establezca en el poder, será cuando vengan las complicaciones, ya que es bien mencionado por Michels, que una vez habiéndose desprendido de la masa, ningún individuo jamás querrá regresar a esa situación obscura a la que alguna vez perteneció, el poder que se engendra en el individuo estará acompañado de un sentimiento que es de suma gravedad para el mismo, la vanidad.

Todo hombre tiene el deseo de dominar, para bien o para mal, pero aquellos que logran asumir ese liderato, acompañado de vanidad, sufrirán grandes cambio mentales que muchas veces son irreversibles, aunado esto a que la masa legitima su poder que tienen, y que hay una completa delegación del poder hacia un individuo, es cuando el poder lo comenzara a cegar y a transformar, olvidando por completo las convicciones que los levaron al liderato.

Así es como el autor describe de manera fantástica, la metamorfosis que sufre un individuo que ha obtenido el poder, y como describe de manera muy puntual los cambios en la naturaleza del individuo que se acerca a la política para la obtención de este poder, y como una vez obtenido el mismo, solo se preocupara por hacer más grande su poder y tenerlo bien fortalecido, dejando de lado el interés de las masas.

Es también de suma importancia mencionar el individualismo, y tener en cuenta que en cada persona las transformaciones van a variar, porque cada una esta determinado por un contexto diferente lo que hará que el poder influya en el de manera diferente, a continuación expondremos dos situaciones generales en las que se pueden encontrar estas transformaciones, repitiendo que no son las únicas.

En primera instancia analizaremos a sujeto que pertenece a la clase del proletariado y que se desprenderá, de cierta manera, para llegar al poder, este individuo siempre ha estado familiarizado con el ambiente socialista, su educación y toda su vida en general están sumamente relacionados por lo que la llegada al partido laborista y aun posible liderato del mismo, se debe auténticamente al factor económico.

Dejan el trabajo manual por el trabajo en la política, esto hará que pronto deje de ser tan brillante como lo era en su trabajo anterior, la transformación mas importante, es sin duda alguna, la económica, mucho tiempo estuvo acostumbrado a una vida de pocas posibilidades y ahora el partido le ha brindado la oportunidad de cubrir todas esas necesidades económicas tan carentes en su vida, esta razón también es fundamental para entender el alejamiento, una vez líder, con las masas, no querrá volver a tener condiciones paupérrimas en su vida.

Podríamos comparar a la Iglesia católica con el partido laborista, los dos hacen tiene funciones industriales, si se analiza así; la Iglesia católica brindara oportunidades a los campesinos de abandonar su calidad de vida, por medio de la inserción en el clericó siendo sacerdotes, así mismo el partido laborista le permite al obrero, olvidar sus condiciones de vida entrando al mismo, lo que puede convertir al partido en una industria mas para los obreros.

En el caso burgués, las cosas serán distintas desde su contexto, ya que toda su vida el ha estado acostumbrado a tener una calidad de vida diferente, llena de lujos y tranquilidad, es por ello que el desprendimiento del burgués hacia el proletariado es un golpe duro a su misma clase, sobre todo si el individuo se desprende de una cúpula capitalista de mucho poder económico.

Podemos mencionar dos casos importantes de la clase burguesa que llegaran al partido liberal, uno de ellos es el hombre de ciencia, que será el que mediante la razón llegue al partido laborista, ya que encuentra en las acciones realizadas por la burguesía una carente moral y considera que las condiciones del proletariado son injustas, pero cuando las batallas se van perdiendo, poco a poco empieza a perder la fe en la teoría que algún día defendió incansablemente, lo que transforma a este individuo en una herramienta mas del aparato político.

El otro individuo es aquel, que en la burguesía no aspiraba mas que a un puesto medio, entonces dentro de el se generara un odio con su misma clase social, al convertirlo automáticamente en inferior, por lo que partirá al partido laborista con el fin de obtener un puesto alto, para así contraponerse a su vieja clase social.

Algunos jóvenes burgueses pretenden acercarse al movimiento socialista, por la inquietud de la misma edad, son individuos que si corazón arde, por el movimiento laborista, pero que al pasar de los años, serán convencidos de que las posibilidades son pocas perteneciendo a la masa, entonces buscaran el liderato de las mismas, y la transformación ya explicada es muy posible que suceda.

La lucha de las clases sociales.

Antes de convertirse en un moviendo socialista, solo existían algunos levantamientos de el proletariado por instinto, es decir, las condiciones de trabajo tan lamentables en las que laboraban los inducían a estar en contra de la clase opresora, no tenían ningún fin sus luchas, no se sustentaban en algo teórico, por ello es que muchas veces carecían de fuerza.

Pero no fue hasta que irónicamente hijos de burgueses, desarrollaron una teoría clara acerca de la lucha socialista, como el caso de Marx, es así que el movimiento proletariado sin un fin en si, se convierte en el movimiento socialista con una teoría científica que lo respalda.

Para que la clase oprimida pueda sublevarse eficazmente en contra de la clase dominante, la clase dominante deberá carecer de una base moral, así no podrá defenderse con convicción, será debilitada en sus propios principios y esto la llevara inminentemente a la derrota.

Si las ideas humanitarias invaden a la clase dominante y la llevan a dudar de su propio derecho moral a existir, esto desmoralizara a sus miembros y los vuelve incapaces de defenderse, por lo que la lucha de clases, se debe ganar primero en el campo intelectual para que la toma de armas se consecuencia de una lucha ya ganada.

La Revolución Francesa no hubiese sido posible sin la desmoralización realizada de la nobleza por autores como, Voltaire, Rousseau, que demostraron y de una manera muy concreta la inmoralidad de los privilegios económicos de la clase dominante, por lo que la lucha que se dio por parte de la clase burguesa, fue fácil entonces dadas ya las condiciones, de ganarse.

El problema del socialismo es que no logrado encontrar y expresar científicamente una razón moral tan poderosa, para que grupos, no solo individuos, de burgueses abdiquen a favor de los problemas que vive el proletariado y apara que dejen de asumir la razón en ellos.



INTENTOS POR RESISTIR LA INFLUENCIA DE LOS LÍDERES

Referéndum

La historia del referéndum, como recurso democrático, utilizado por los partidos socialistas puede ser resumida diciendo; su aplicación es muy y sus resultados son reprobables. Esto gracias a la confusa manera de plantear las cuestiones y de la participación inadecuada de las masas.

El referéndum está expuesto a las mismas críticas y por las mismas razones que las de una forma de gobierno popular directo. Las objeciones principales son la incompetencia de las masas, y la falta de tiempo. Además por su carácter absoluto y su rechazo a todas las críticas favorece al dominio de los aventureros astutos. Su existencia está justificada bajo el hecho de que si no es realizado, es un atentado contra la libertad.

La institución del referéndum exige una burocracia muy escrupulosa solo de esta manera sirve, pues la historia ha demostrado que es demasiado fácil falsificar los resultados. Nunca puede tener el valor verdaderamente demostrativo.



El postulado del renunciamiento

La proletarización de la burguesía. Es una contraparte del aburguesamiento del proletariado, la idea es hacer que el burgués se integre en el medio de convivencia del proletariado.

La vida en común suscita simpatías, atenúa los sentimientos de oposición de clases y puede terminar en la desaparición total. Esto crea una cierta confusión pues al vivir en el mimo medio no hay una distinción entre conductores y conducidos. La comunión entre las personas puede generar una comunicación intima entre los campesinos y los amos.

Michells cita a Bakunin quien menciona que los estudiantes o jóvenes intelectuales deben ser parteros del nacimiento de ideas de la vida popular: elevar la aspiración del proletariado desde el estado de condición al de esclarecimiento.

Sin un hombre crecido y nacido burgués desea sinceramente ser amigo del proletariado debe renunciar al mundo burgués, su pasado, el sacrificio de las formas de vida burguesa, si no está dispuesto a realizar tal sacrificio, no debe de engañarse a él mismo y no debe engañar al proletariado que jamás será su amigo.

Todos los miembros del partido deben de vivir más o menos en las mismas condiciones. Esto es una válvula de seguridad contra el desarrollo de formas oligárquicas dentro de los partidos de la clase trabajadora, es decir, debe de haber una hegemoneiad de vida.

Sin embrago es obvio que estos intentos estériles e inútiles, no crean sino fanatismo en las filas partidarias. No pueden establecer una identidad ideológica ni de acción entre los líderes y las masas proletarias.

El sindicalismo como profilaxis

La doctrina sindicalista menciona que se debe transferir el centro de gravedad revolucionario del proletariado, del partido al gremio. Los sindicalistas comprendieron que la actividad sindical aislada sería desastrosa si estuviera desprovista de una teoría general y viviera simplemente al día.

A ellos les corresponde el merito de haber defendido de manera consistente la unión insoluble de la clase trabajadora, organizada en sus miembros, con la idea socialista de spiritus rector y como meta última.

Los sindicalistas quieren difundir entre los obreros organizados la convicción de que el gremio no puede cumplir sus propósitos sino mediante la eliminación del orden económico establecido, es decir, del capitalismo. También quieren que estos gremios no sean solo un refugio de ideas, sino que promuevan la actividad socialista, la prosecución no solo de simple política gremialista, sino de una política socialista. El socialismo procura poner fin al dualismo del movimiento laborista mediante la sustitución del partido, cuyas únicas funciones son políticas y electorales, y las del gremio, cuyas funciones son económicas, por las de un organismo más completo que presente la síntesis de las funciones económicas y políticas.

De ahí que no sea propósito del sindicalismo suprimir la organización como base del movimiento laborista. Reconoce expresamente su necesidad e importancia.

El problema más bien es descubrir un medio adecuado que reduzca al mínimo el principal defecto que pace generalmente toda organización, es decir, el gobierno ejercido por una minoría sobre la mayoría. Surge así una antinomia pues este organismo por su propia estructura natural tiende a desarrollarse en una demagogia del mismo, convirtiéndose nuevamente en una oligarquía.

Como solución, el sindicalismo debe tener siempre en cuenta, de forma clara y sagaz, los motivos por el cual reconoció los peligros de la democracia burguesa.

La dirección de un gremio, a veces es un cargo de transición sumamente favorable para una carrera política. Para ello se utiliza la llamada acción directa o huelga que resulta ser la panacea para cualquiera de los males que aquejan al movimiento laborista.

Muchas veces la huelga en lugar de ser el campo de acción de las masas uniformes y compactas, tiende más bien a facilitar el proceso de diferenciación y de favorecer la formación de una élite de líderes. Ninguna forma de huelga que, por muy inspirada que parezca, por autonomía de las masas será capaz de matar al dragón de la demagogia, ni siquiera evitar la formación de una clase de líderes independientes.

Todo impulso hacia la acción parte de las masas y los líderes sindicales no son más que un exponente del impulso. Pero los sindicalistas se lamentan que en las cuestiones decisivas, las masas esperan que los que estás por encima tomen la iniciativa, y si falta esta iniciativa los camaradas se quedan de brazos cruzados.

Las organizaciones gremiales, tomadas en su conjunto no incluyen entre sus miembros sino una pequeña parte de los obreros susceptibles a la organización.

Los líderes sindicalistas en su lucha contra toda autoridad y coerción, en la cual han sacrificado gran parte de sus vidas, no acallaron en ellos el amor natural por el poder.



El anarquismo como profilaxis

Los anarquistas rechazan toda autoridad por considerarla fuente del servilismo y de la esclavitud, cuando no fuente de todos los males. Han evitado construir un partido (por lo menos en el sentido más estricto de la palabra). Sus adherentes no están organizados de forma estable alguna. No están unidos por ninguna disciplina.

Los medios utilizados por los líderes anarquistas pertenecen a una época que los partidos políticos ya han superado. Los medios tales como; el poder encendido del pensamiento, la grandeza del auto sacrificio, etc., no ejercen su dominio sobre la organización, sino sobre la mente.

Mientras que los anarquista repudian la forma de partidos políticos, no rechazan en cambio la organización en el campos económico. Algunos anarquistas reconocen la necesidad de una organización o una orientación técnica de las masas. Mientras que otros anarquistas mencionan que la función de los lideres solo se deba limitar a las funciones administrativas. Pero no consideran que la superioridad técnica y administrativa baste para establecer la supremacía entre las masas.

Bakunin propuso no excluir los principios de una organización y disciplina sino que deseaba que fueran voluntarios y no automáticos

A pesar de todo el anarquismo sucumbe a la ley del autoritarismo tan pronto abandona el terreno de las ideas puras y tan pronto sus afiliados se unen para crear una asociación que persiga algún tipo de actividad política

El anarquismo nos presenta la forma más abstracta y más idealista del futuro, ha prometido al mundo un orden en donde estará excluida toda concentración del poder, pero no ha sabido cómo integrar en su teoría los elementos lógicos de ese orden.

Las tendencias oligárquicas de la organización

Bases conservadoras de la organización

Dentro de ciertos límites muy estrechos el partido democrático, aun cuando está sujeto al control oligárquico, indudablemente puede actuar sobre el Estado en un sentido democrático. La importancia atribuida a las masas aumenta, aún cuando los líderes son demagogos.

La organización política conduce al poder, pero el poder siempre es conservador. De ese principio parte el hecho de que en todos los casos la influencia ejercida sobre la maquina gubernamental por un partido opositor es necesariamente lenta, sujeta a interrupciones frecuentes y siempre restringida por naturaleza de la oligarquía.

El análisis muestra que la política interna de las organizaciones partidaria son absolutamente conservadoras y que si no es así, están en vías de serlo.

A medida que la organización aumenta de tamaño, la lucha por los grandes principios se hace imposible. Así que ahora la preocupación principal del partido es ahora incorporar el mayor número de miembros, usa los campos principales conseguir nuevos miembros, estos son la agitación electoral y la agitación de las masas directa.

Entonces, ¿qué es, en realidad, el partido político?, Michells menciona que es la organización metódica de las masas electorales. Así el partido de los trabajadores, ha terminado por adquirir una vigorosa centralización. Basada sobre los mismo principios cardinales de autoridad y disciplina, que caracteriza a la organización del Estado. Así se transforma en un partido gubernamental, es decir, en un partido que esta organizado como un gobierno, en un pequeño Estado, y que espera despojar al Estado y tomar la riendas a gran escala. Pero este jamás logrará ser otra cosa que una copia en miniatura e ineficaz de la organización estatal.

Cuando el partido ha alcanzado la madurez, se convierte cada vez más en conservador, ya que el partido tras haber pasado tanto tiempo en su conformación, el esfuerzo invertido ha sido demasiado y a además para ese entonces una ramificación compleja de intereses financieros y morales que se expande por todo el país generará el miedo de perder lo ya conseguido, por eso es conservador. Una táctica audaz que en un principio fue herramienta constante en el principio del partido, pondrá en peligro a la obra creada por muchos años, es decir, al partido, la idea de táctica es rechazada cada más.

Es así que el partido pasa de ser un medio se convierte en un fin, de allí en adelante, todo lo que interesa es evitar cualquier cosa que pueda trabar al partido y a medida que crese la necesidad de tranquilidad por parte del partido, se atrofia su garra revolucionaria. El partido revolucionario se ha convertido en un partido que compite contra otras oligarquías de burgueses por la conquista del poder, además lo sigue haciendo bajo la terminología de revolucionario pues el efecto sobrevive a la causa.

Por ello abre las puertas a todos aquellos que pueda ayudarlo a alcanzar su nuevo objetivo o que pueda engrosar simplemente sus batallones para la lucha en que está empeñado.

La democracia y la ley de hierro de la oligarquía.

Quienes no creen en la democracia afirman que es solo una creación fruto de una facultad infantil mítica y afirma que todas las frases que representa la idea de gobierno de las masas describen simplemente un principio legal, y no responden a los hechos reales. Mencionan que la lucha constante entre la aristocracia y la democracia fue solo una lucha entre una minoría que defendía su predominio real contra otra minoría ambiciosa y dirigida a conquistar el poder. Es una lucha entre minorías sucesivamente dominante.

Ni siquiera en el más libre de los sistemas electorales puede haber una participación real de las masas, esto es solo una ilusión. El autor menciona que quien habla de poder habla de dominio, y todos los dominios presuponen a una masa dominada. La democracia llega a ser considerada por el peor de todos los regímenes burgueses.

Hoy día se cree que la dictadura es la antítesis de la democracia, pero realmente hay poca diferencia entre la dictadura individual y la dictadura de un grupo de oligarcas a lo que resultados prácticos se refiere. Entonces la democracia de convierte en una máscara, ese es el verdadero peligro de la democracia, no tanto el que los hombres llegados al poder se enriquezcan, sino que una oligarquía demagógica y clandestina actué abiertamente y persiga sus metas bajo un disfraz de igualdad.

El partido no fue creado como un medio para lograr un fin, sin embargo, al haberse convertido en un fin en sí, con metas e intereses propios experimenta un distanciamiento de la clase que representa.

Michells señala que existen fenómenos sociológicos que parecen demostrar que la sociedad no puede existir sin una clase dominante o política. La historia –dice Michells- es un registro de una serie continua de luchas de clases, y que la lucha de clases culmina invariablemente en la creación de nuevas oligarquías que llegan a difundirse con las anteriores.

De esta manera la revolución social no produciría cambio real alguno en la estructura interna de las masas. Puede triunfar el socialista pero no el socialismo que perecerá en el momento en que sus adherentes triunfen.

La vida partidaria en tiempos de guerra

No es más fuerte el poder del Estado, y nunca son menos eficaces las fuerzas de los partidos políticos de la oposición, ante la declaración de una guerra. La guerra acentúa aún más el carácter oligárquico de liderazgo partidario. En ningún país (excepto en Italia) fue la masa partidaria factor activo en la adopción de una política que interesaba a todos y cada uno de sus miembros. En todas partes la decisión estuvo en las manos de los líderes. La cuestión de la guerra o paz fue planteada a todos los miembros, pero los líderes dieron su decisión, y la mayoría solo aceptó un hecho ya consumado.

Referencias.

Rafael Caparrós Valderrama “Robert Michels y las teorías elitistas-competitivas de la democracia”. Recuperado de Entelequia. Revista Interdisiplinar, n° 6, primavera 2008. Pp. 207-242 08/05/13.



Michels, R. “Los Partidos Políticos: un estudio sociológico de las tendencias oligárquicas en las democracias modernas”. Amorrortu, Buenos Aires, 1976. VOL. I.

Jellinek, George. “Teoría General del Estado”. Ed. FCE. México. Pp.203-207.


1 Rafael Caparrós Valderrama “Robert Michels y las teorías elitistas-competitivas de la democracia”. Recuperado de Entelequia. Revista Interdisiplinar, n° 6, primavera 2008. Pp. 207-242 08/05/13.

2 Jellinek, George. “Teoría General del Estado”. Ed. FCE. México. pp.203-207.


3 Michels, R. “Los Partidos Políticos: un estudio sociológico de las tendencias oligárquicas en las democracias modernas”. Amorrortu, Buenos Aires, 1976. VOL. I. Pp. 18-68.

4Michels, R. “Los Partidos Políticos: un estudio sociológico de las tendencias oligárquicas en las democracias modernas”. Amorrortu, Buenos Aires, 1976. VOL. I. Pp. 68-120.




Compartir con tus amigos:


La base de datos está protegida por derechos de autor ©psicolog.org 2019
enviar mensaje

    Página principal
Universidad nacional
Curriculum vitae
derechos humanos
ciencias sociales
salud mental
buenos aires
datos personales
Datos personales
psicoan lisis
distrito federal
Psicoan lisis
plata facultad
Proyecto educativo
psicol gicos
Corte interamericana
violencia familiar
psicol gicas
letras departamento
caracter sticas
consejo directivo
vitae datos
recursos humanos
general universitario
Programa nacional
diagn stico
educativo institucional
Datos generales
Escuela superior
trabajo social
Diagn stico
poblaciones vulnerables
datos generales
Pontificia universidad
nacional contra
Corte suprema
Universidad autonoma
salvador facultad
culum vitae
Caracter sticas
Amparo directo
Instituto superior
curriculum vitae
Reglamento interno
polit cnica
ciencias humanas
guayaquil facultad
desarrollo humano
desarrollo integral
redes sociales
personales nombre
aires facultad