Victor pradera 2 Teléfono: 941296484/486/487



Descargar 0.5 Mb.
Página1/8
Fecha de conversión11.12.2018
Tamaño0.5 Mb.
Vistas85
Descargas0
  1   2   3   4   5   6   7   8




SENTENCIA:
VICTOR PRADERA 2

Teléfono: 941296484/486/487


N85850

N.I.G.:


Delito/falta:

Denunciante/querellante:

Procurador/a: D/Dª

Abogado/a: D/Dª

Contra:

Procurador/a: D/Dª

Abogado/a: D/Dª



==========================================================__ILMOS/AS_SR./SRAS__Presidente/a'>SENTENCIA Nº 17/2016
==========================================================

ILMOS/AS SR./SRAS

Presidente/a:

D. ALFONSO SANTISTEBAN RUIZ
Magistrados/as

Dª CARMEN ARAUJO GARCÍA

D. FERNANDO SOLSONA ABAD

==========================================================

En LOGROÑO, a doce de Febrero de dos mil dieciséis.


VISTA en juicio oral y público, ante esta Audiencia Provincial, la causa instruida con el número 7/14 procedente de PROCEDIMIENTO ORDINARIO ( SUMARIO) nº 001/14, del Juzgado de Instrucción nº 2 de Logroño y seguida por el trámite de PROCEDIMIENTO ORDINARIO por el delito de robo con violencia en casa habitada y asesinato contra A. V. Ácon DNI ., nacido el 26 de junio de 1987 y condenado en Sentencia de 4 de diciembre de 2008 por un delito de lesiones y en sentencia de 30 de mayo de 2009 por un delito de Robo a la pena de 3 meses y 10 días de prisión, sustituida por multa, que dejo extinguidas el 4 de febrero de 2010, privado de libertad por esta causa desde fecha 17 de febrero de 2014 (detenido policialmente en fecha 17 de febrero de 2014 y sujeto a medida cautelar de prisión provisional por Auto del Juzgado de Instrucción nº 3 de Logroño de fecha 20 de febrero de 2014, ratificado luego por Auto del Juzgado de Instrucción nº 2 de Logroño de 27 de febrero de 2014 que resultó competente para la instrucción), representado por el Procurador Sra. Dodero de Solano y defendido por el Letrado D. Jon Zabala Bezares, y contra F. J. L.M., DNI x,  nacido el  26 de marzo de 1987 y condenado en Sentencia de 31 de diciembre de 2008 por un delito de lesiones, en Sentencia 23 de marzo de 2009 por un delito Contra la Salud Publica y un delito de atentado, en  sentencia de 30 de mayo de 2009 por un delito de Robo, en Sentencia de 10 de septiembre de 2009 por un delito de atentado y en Sentencia de 26 de noviembre de 2009 por un delito de lesiones  que dejo extinguidas el 29 de marzo de 2013, en Sentencia de 4 de octubre de 2010 por un de Robo a la pena de 1 año de prisión que fue sustituida por multa y dejo extinguida el 14 de febrero de 2014 y Sentencia de 18 de diciembre de de 2012 por un delito de lesiones, privado de libertad por esta causa desde fecha 17 de febrero de 2014 (detenido policialmente en fecha 17 de febrero de 2014 y sujeto a medida cautelar de prisión provisional por Auto del Juzgado de Instrucción nº 3 de Logroño de fecha 20 de febrero de 2014 , ratificado luego por Auto del Juzgado de Instrucción nº 2 de Logroño de 27 de febrero de 2014 que resultó competente para la instrucción) representado por el Procurador Sr. Toledo Sobrón y defendido por el Letrado D. Isidro Caro Rodríguez. Siendo parte acusadora la Fundación Tutelar de La Rioja representada por la Procuradora Sra. Norte y asistida por el letrado Don Sergio Ruiz Perrilla y el Ministerio Fiscal; y como ponente el Magistrado de esta Audiencia Provincial Ilmo Sr. D. Fernando Solsona Abad.

ANTECEDENTES DE HECHO
PRIMERO.- La presente causa, incoada por el Juzgado de Instrucción nº 2 de Logroño fue finalmente elevada a esta Audiencia Provincial tras el cumplimiento de los trámites correspondientes, fue remitida a este Tribunal para la celebración del correspondiente juicio oral. Se siguió su tramitación de conformidad con las Leyes procesales, señalándose fecha para la celebración del Juicio Oral los días 1, 2 y 3 de febrero de 2016 citándose a los acusados y demás partes.
SEGUNDO.- En esta fecha prevista se celebró juicio oral y público con la presencia de las partes indicadas en el encabezamiento de esta resolución con el resultado que consta en la grabación audiovisual en la que se registró la vista. Se planteó por la defensa de A. V. Á cuestión previa acerca de la nulidad de cierta documental obrante, lo cual fue resuelto en sentido de estimarse por la Sala que no se tendría en cuenta la referida prueba documental. A continuación se practicaron las pruebas propuestas y admitidas, con el resultado que figura en el acta y grabación que al efecto se extendió y que constan unidas a las actuaciones. Por el Ministerio Fiscal y los letrados de los procesados se solicitó que se tuviera la documental por reproducida. Por el Ministerio Fiscal se solicitó además que por el Tribunal se examinase la pieza de convicción consistente en estatuilla de escayola, a lo que se accedió, procediéndose a dicho examen.

TERCERO.- El Ministerio Fiscal, en sus conclusiones definitivas (en las que introdujo ciertas matizaciones sobre su alegación primera en los términos que constan en la grabación), vino a calificar los hechos de la siguiente forma: los hechos relatados son constitutivos de: A)    Un delito de Robo con violencia en  casa habitada en grado de tentativa de los Art. 242.1º y 2º CP en relación con Art. 16 y 62 CP. con la concurrencia en el caso de F. J. L.M.,  de la agravante de reincidencia del Art. 22.8 CP. B)  Un delito de Asesinato del Art. 139.1º CP  Solicitó para los acusados las siguientes penas a imponer a cada uno de los acusados: a) Por el delito de Robo la pena de 3 años y 6 meses menos 1 día de prisión con accesoria de inhabilitación para el sufragio pasivo y costas. b) Por el delito de Asesinato la pena de 18 años de prisión con accesoria de inhabilitación absoluta y costas. En concepto de la responsabilidad civil derivad de la infracción penal solicitó que los acusados indemnizaran D.I en 120.000 euros  y a L.C.  C.n en 10.000 euros, mas intereses legales del art 576 LEC.

Por la acusación particular Fundación Tutelar de La Rioja, elevando a definitiva su calificación provisional, se vino a calificar los hechos de la siguiente forma: los hechos relatados son constitutivos de A)    Un delito de Robo con violencia en  casa habitada en grado de tentativa de los Art. 242.1º y 2º CP en relación con Art. 16 y 62 Código Penal; B)  Un delito de Asesinato del Art. 139.1º.3º y 140 Código Penal; entendió que concurrían las circunstancias agravantes de abuso de superioridad ( artículo 22.2.del Código Penal) y en A. V. Á., la agravante de abuso de confianza del artículo 22.6 del Código Penal; en F. J. L.M., y en relación al delito de robo entendió que concurría la agravante de reincidencia del artículo 22.8 del Código Penal.   Solicitó por todo ello para los acusados las siguientes penas a imponer a cada uno de los acusados: a) Por el delito de Robo la pena de 3 años y 6 meses de prisión con accesoria de inhabilitación para el sufragio pasivo y costas incluidas las de la acusación particular. b) Por el delito de Asesinato la pena de 25 años de prisión con accesoria de inhabilitación absoluta y costas incluidas las de la acusación particular. En concepto de la responsabilidad civil derivada de la infracción penal solicitó que los acusados indemnizaran a   D. I. en 300.000 euros  y a L. C.  C. en 15.000 euros, mas intereses legales del art 576 LEC.



CUARTO.- Por la defensa de A. V. Á., se modificó sus conclusiones provisionales entendiendo que procedía que A. V. Á., fuera condenado como autor de delito de robo en casa habitada en grado de tentativa y en todo caso con la atenuante de grave adicción a sustancias estupefacientes. En lo demás nada más modificó en conclusiones definitivas (por lo que se tuvieron por elevadas sus conclusiones provisionales a definitivas).

Por la defensa F. J. L.M., se modificó sus conclusiones provisionales entendiendo que procedía que F. J. L.M., fuera condenado como autor de delito de robo en casa habitada en grado de tentativa y en todo caso con la atenuante de grave adicción a sustancias estupefacientes, a la pena de 18 meses de prisión. En lo demás nada más modificó en conclusiones definitivas (por lo que se tuvieron por elevadas sus conclusiones provisionales a definitivas).



QUINTO.-. Tras ello el Ministerio Fiscal, la letrado de la acusación particular y el letrado del acusado emitieron informe de la forma que consta en la grabación. Después se dio la palabra a A. V. Á., y a F. J. L.M.,  los cuales ejercitaron su derecho a la última palabra de la forma que consta en la grabación del juicio. Tras ello el procedimiento quedó concluso para sentencia.
SEXTO.- En la tramitación de la presente causa se han observado las prescripciones legales siendo ponente el magistrado de esta Audiencia Provincial Don Fernando Solsona Abad.

HECHOS PROBADOS
Apreciando en conciencia la prueba practicada, expresa y terminantemente se declaran probados los hechos siguientes:

PRIMERO.- En fecha 17 de febrero de 2014, Doña M. C. C. I., nacida en fecha 9 de octubre de 1960 (53 años en el momento de los hechos) residía en el piso 2ºA del edificio de la calle Vara de Rey nº 67 de Logroño.

Doña M. C. C. I., vivía sola en su casa.

A esa fecha sus parientes más próximos eran su madre Doña D.I y su hermano L.C.C; ambos habían sido incapacitados judicialmente, habiendo sido designado tutor de ambos por sentencia firme la Fundación Tutelar de La Rioja.

Doña M. C. C. I., no tenía relación estrecha con ninguno de sus vecinos, y cuando se los encontraba en la escalera o en el ascensor en sus idas y venidas a su domicilio, les solía hacer comentarios alusivos a que tenía mucho dinero, o acerca de los negocios que decía tener (les decía que iba o venía a la gestoría, etc). El modo de vida y aspecto de Doña M. C. C. I., eran un tanto extravagantes, y entre el vecindario de su edificio se comentaba que podía padecer algún trastorno (algunos la llamaban “la loca”), si bien a diferencia de su hermano y de su madre, que habían sido declarados judicialmente incapaces a instancias del Ministerio Fiscal, la referida Doña M. C. C. I., no había sido declarada judicialmente incapaz: ella vivía en su casa, no consta que causase ningún problema ni para sí ni para terceros, y gestionaba con total independencia su persona y patrimonio.



SEGUNDO.- En fecha 17 de febrero de 2014, el acusado A. V. Á.,, cuyas circunstancias constan reseñadas en el encabezamiento de esta resolución, residía desde mediados de 2012 en el mismo edificio que Doña María del Carmen Calderón Ibáñez. En concreto, A. V. Á., residía en el domicilio de su novia Jessica Caleño Catagua, sito en C/ Vara del Rey nº 67, piso 5º A. V. Á., no realizaba actividad laboral alguna y carecía de medio lícito de vida, de forma que Adrián y su novia vivían esencialmente del dinero que les proporcionaba la hermana de ésta última, Doña C. K. M. C., la cual sí trabajaba, y llegó a convivir en ese piso con Adrián y su novia durante los dos primeros meses, marchándose luego a otro domicilio.

Ni A. V. Á.,, ni su novia Jessica, ni C. K. M. C, mantenían contacto alguno con los vecinos del edificio, salvo con Doña M. C. C. I.,, con la cual sí tenían una somera relación vecinal, saludándose con un “hola” o un “adiós” cuando se encontraban por la escalera. No obstante el acusado A. V. Á.,, que usualmente subía y bajaba por el edificio y merodeaba por las escaleras, y que de esa forma conocía la rutina de Doña M. C. C. I.,, empezó a mantener con ésta un trato algo mayor que el simple saludo, aunque en absoluto intenso, estrecho o fluido, ni susceptible de ser calificado como de amistad. Dicho trato derivó del hecho de que la Sra. M. C. C. I., le encargó algún favor, de forma que Adrián incluso había estado en una ocasión en el domicilio de Doña M. C. C. I., para examinar el telefonillo por haberse estropeado el suyo.



TERCERO.- En virtud de esa relación, A. V. Á., se convenció de que su vecina del 2ºA, Doña M. C. C. I., áñez tenía mucho dinero, otorgando de esa forma plena credibilidad a los comentarios que M. C. C. I., hacía en ocasiones acerca de sus negocios y de su dinero. Así, por ejemplo, un día A. V. Á., dijo a C. K. M. C gua que “la loca está forrada porque la he visto con un mercedes”.

Este convencimiento excitó el afán depredatorio de A. V. Á.,, de forma que con ánimo de enriquecerse ilícitamente, decidió apoderarse de lo que pudiera haber en el domicilio de Doña M. C. C. I., y de lo que ésta pudiera tener, y decidió hacerlo cuando ella estuviera dentro del mismo.

A tal fin, el día 17 de febrero de 2014 decidió buscar un compañero para la perpetración del plan que había ideado, de forma que contactó con un conocido suyo. Ambos quedaron en verse en el Parque Gallarza de Logroño y una vez allí, le dijo si quería participar en “algo serio”, en “algo fuerte”, sin que conste que especificase nada más. x le manifestó que no quería intervenir, y A. V. Á., le indicó que en todo caso no se lo dijera a nadie.

A continuación A. V. Á., se puso en contacto con otro conocido suyo, el acusado F. J. L.M., , cuyas demás circunstancias constan en el encabezamiento de esta resolución y que en la fecha de los hechos fecha tenía antecedentes penales por robo no cancelados, del cual sabía que hacía artes marciales (en concreto el arte marcial conocido como “muay thai”). A. V. Á., le dijo a F. J. L.M.,  que tenía una vecina con mucho dinero y éste aceptó el plan trazado por Adrián.

El plan ideado por A. V. Á., y aceptado por F. J. L.M.,  consistía en llamar a cara descubierta a la puerta del domicilio de M. C. C. I., cuando ella estuviera dentro –siendo A. V. Á., conocedor de que regresaba todos los días a su vivienda sobre las 15 horas-, con el pretexto de que comprobar el telefonillo de M. C. C. I., porque el de su casa se había estropeado; y cuando M. C. C. I.,, que conocía a Adrián, les abriera la puerta voluntariamente, F. J. L.M.,  la reduciría e inmovilizaría, y procederían a registrar la casa llevándose lo que de valor pudiera haber y además, valiéndose para ello de toda la violencia que fuera necesaria, le sacarían a M. C. C. I., la información bancaria y el número "pin" de las libretas bancarias y de las tarjetas de crédito. Tras ello tenían previsto marcharse, asegurándose en todo caso del modo que fuere que nadie les pudiera luego identificar. A tal fin, el tener que matar a Doña M. C. C. I., era contemplado de esta forma por los acusados como algo que seguramente sería necesario para facilitar su ulterior impunidad, y todo caso, estaban dispuestos a llevarlo a cabo.

CUARTO.- De acuerdo con el plan prediseñado, aproximadamente sobre las 15,45 horas del día 17 de febrero de 2014, después de comprar una caja de guantes de látex en un supermercado cercano A. V. Á., y F. J. L.M.,  se dirigieron a casa de Doña M. C. C. I.,. Llevaban también consigo con el fin de consumar sus propósitos, otros elementos: unas bridas atadas en forma de pulsera o esposas con el fin de inmovilizar en caso necesario a la Sra. M. C. C. I.,, un calcetín con el cual eventualmente silenciar sus posibles gritos de auxilio, y cinta aislante.

Una vez allí, llevando ya puestos cada uno de ellos en ambas manos varios guantes de látex (uno encima de otro) con el de no dejar al marcharse ninguna huella que permitiera su ulterior identificación, y actuando ambos a cara descubierta, llamaron a la puerta del domicilio de Doña M. C. C. I.,

Cuando la M. C. C. I., abrió, A. V. Á., le dijo a ésta que tenía que examinar el telefonillo, situado en la cocina, dependencia ubicada junto a la entrada de la casa.

M. C. C. I.,, que conocía a A. V. Á., por la razón de vecindad y el trato antes descrito, no dudó en franquearles la entrada de su casa a ambos acusados, procediendo éstos a ir a la cocina (situada junto a la puerta de la casa) donde estaba el telefonillo, quedando la M. C. C. I., junto a la puerta. En ese momento los acusados continuaron con su plan; y situándose F. J. L.M.,  detrás de la M. C. C. I.,, de súbito e inesperadamente la agarró fuertemente bien por el cuello, bien por los hombros, inmovilizando completamente sus movimientos, e inmediatamente ambos acusados la llevaron arrastras por la fuerza por el pasillo hasta el dormitorio, perdiendo en el trayecto Doña M. C. C. I., zapatillas que calzaba y las gafas que llevaba puestas, las cuales se rompieron. Una vez en el dormitorio los acusados arrojaron con fuerza a la Sra. M. C. C. I., contra el suelo, quedando ésta boca arriba.

Estando de esa guisa Doña M. C. C. I.,, en el suelo y sin ninguna posibilidad de evitar la agresión ni de huir, los acusados, bien porque la Sra. M. C. C. I., hizo algún movimiento defensivo o de petición de auxilio, bien porque no les facilitaba la información que pensaban obtener acerca de la ubicación de las joyas y el dinero que pensaban encontrar en la casa o el número "pin" de las tarjetas y libretas bancarias, bien porque concluyeron que era muy probable que M. C. C. I., les iba a identificar y a denunciar después, empezaron a desplegar actos dirigidos a acabar con la vida de Doña M. C. C. I.,, asumiendo cada uno de los acusados los actos que el otro ejecutaba. Así, la golpearon en la cara una vez con mucha fuerza con una pesada figura de escayola de unos treinta centímetros de longitud que allí había, al tiempo que simultáneamente, o de forma inmediata, con la intención de asfixiarla, le cubrieron la cara con la alfombra sobre la que yacía y además le comprimieron con gran fuerza tanto  el  cuello como también la zona toraco-abdominal, hasta producirle la muerte por  asfixia, asfixia que fue  de origen mixta y triple: por sofocación , estrangulación y compresión toraco-bdominal, siendo cualquiera de estos mecanismos de forma independiente apto para causar por sí solo la muerte por asfixia.

La figura o estatuilla de escayola utilizada por los acusados Doña M. C. C. I., golpear a Doña M. C. C. I., lleva un soporte de material metálico en su interior con el fin notorio de dotar a esa figura de peso y estabilidad. La figura de escayola quedó manchada de sangre de la víctima junto al cadáver de ésta, donde luego fue hallada por la Policía .El cadáver de Doña M. C. C. I., presentaba restos de escayola en el lado derecho de la cabeza.



QUINTO.- Los acusados, al ejecutar los hechos, se mancharon de sangre de la Sra. M. C. C. I., en la parte exterior de los guantes que llevaban puestos en sus dos manos. F. J. L.M.,  también se manchó en los puños de la chaqueta que llevaba puesta y A. V. Á., en los puños de la cazadora que vestía.

SEXTO.- Una vez que los acusados dieron por muerta a M. C. C. I., (como efectivamente así era), permanecieron juntos en el piso de la Sra M. C. C. I.,. Con el fin de apoderarse de cuanto hubiera allí de valor y pudieran encontrar, iniciaron un prolongado y minucioso registro de todas las dependencias de la vivienda, abriendo todos los armarios y cajones de las distintas habitaciones (incluida la cocina), sacando las tarjetas de crédito de los bolsos, mirando saldos de libretas de ahorro, y apoderándose de los objetos que en ese registro les iban interesando. En concreto cogieron un pasador de corbata dorado con el símbolo de la Guardia Civil, unos pendientes dorados de pinza con una piedra engarzada de color azul, una pitillera plateada en su parte exterior y dorada en su interior, una cadena dorada de eslabones, unas monedas doradas que había en un estuche, y la tarjeta sanitaria de Doña M. C. C. I.,

Así estaban, cuando en un momento dado, al registrar el armario del hall principal, encontraron la tapa metálica de una caja enclaustrada en la pared. Los acusados creyeron que se trataba de una caja fuerte, motivo por el cual trataron de forzarla, si bien al no conseguirlo continuaron con el registro. Sin embargo, la indicada caja resulto no ser la caja fuerte que A. V. Á., y F. J. L.M.,  habían creído que era, sino la centralita del sistema de seguridad de la que se había dotado Doña M. C. C. I.,, de forma que al manipularla los acusados, emitió avisos a la central de alarmas que, a su vez, dio el oportuno aviso a la  Policía.



SÉPTIMO.- La Policía (en concreto los agentes de Policía nº 106140 y 115634 y desde la calle como apoyo los agentes de Policía nº 106618 y nº 109043) se personó en el lugar sobre las 17 horas.

Los agentes nº 106140 y 115634, al ver luz a través de la mirilla y escuchar ruidos en el interior, llamaron insistentemente pidiendo que les abrieran, haciendo caso omiso los acusados.

Los acusados, al percatarse de la llegada de la policía trataron de huir juntos del lugar, saliendo ambos al balcón del salón, y desde allí, a través del alfeizar (donde perdieron dos de las monedas doradas que habían cogido), pasaron los dos al balcón o terraza del piso vecino (2º B).

Una vez en ese balcón, se quitaron los pares guantes que hasta entonces habían llevado puestos en ambas manos y los ocultaron burda y apresuradamente en diversos sitios, principalmente en una jardinera que había en ese balcón. Como los dos acusados llevaban puestos varios pares de guantes puestos unos encima de otros, cuando se los quitaron, alguno de los guantes quedó embutido dentro de otros, siendo encontrados luego de esa forma por la Policía.

Los acusados también trataron de ocultar de forma burda en esa misma jardinera del balcón del 2ºB, las bridas y demás elementos que todavía llevaban, así como los diversos objetos, antes descritos, que habían cogido de casa de Doña M. C. C. I.,, excepción hecha de uno de los pendientes dorados de pinza con una piedra engarzada de color azul y de la tarjeta sanitaria de la Sra. M. C. C. I.,, objetos ambos que siguieron en poder de A. V. Á.,

Los agentes de Policía nº 106140 y 115634 exigieron a los acusados que pasaran desde la terraza del piso 2ºB donde se encontraban, hasta el salón donde se hallaban los policías, y una vez que estuvieron allí, procedieron a su detención y a su inmovilización.

Estando inmovilizados por la Policía en el suelo del piso 2º B, los acusados, con el fin de eludir su eventual responsabilidad, dijeron a los Agentes de Policía que había otras dos personas (dos rumanos) dentro del piso 2ºA y que no sabían lo que podría haber pasado, diciendo en concreto A. V. Á., al agente de Policía- instructor del atestado- nº 83361 (al que conocía de otras veces anteriores en que lo habían detenido) que “se la habían jugado” (en referencia a esos supuestos rumanos). Por tal motivo, los agentes de la Policía que entraron en primer lugar en el piso de M. C. C. I., lo hicieron adoptando las precauciones necesarias por si fuera cierto que allí había más personas, pero no encontraron a nadie más que a la fallecida.

OCTAVO.- Los Agentes de la Policía científica realizaron una primera inspección ocular de la vivienda de Doña M. C. C. I.,, y además de apreciar que todas las habitaciones estaban revueltas y con signos de haber sido ampliamente registradas, encontraron un estuche de una colección de monedas en la que todavía había una de esas monedas, que era dorada y similar a las que habían sustraído los acusados. En el balcón del piso de Doña M. C. C. I., (2ºA) la Policía encontró dos monedas doradas en el alféizar. En la terraza o balcón del piso vecino ( 2ºB) donde fueron detenidos los acusados, la Policía Científica encontró los guantes y los demás elementos antes descritos (cinta aislante, bridas, etc) que los acusados habían dejado u ocultado allí, así como lo el resto de los objetos que los acusados habían cogido de casa de la Sra. M. C. C. I., n, y que antes se han descrito, excepción hecha de la tarjeta sanitaria de la Sra. M. C. C. I., y de uno de los dos pendientes (objetos que más tarde fueron encontrados en poder de A. V. Á., cuando fue cacheado en dependencias policiales).

Posteriormente, en una segunda inspección ocular llevada a cabo al día siguiente, en casa de M. C. C. I., se encontró una raqueta de tenis rota cuya relación con los hechos no se ha determinado.

  NOVENO.- Los guantes de látex, una vez recogidos por Policía Científica, se mantuvieron separados entre sí para evitar contaminaciones o transferencias de vestigios. Fueron identificados o numerados por la Policía Científica como muestras nº 11, 17 y 22. Tras ello, fueron debidamente remitidos a la Unidad Central de Análisis Científicos de la Comisaría General de Policía Científica a los efectos de la práctica de análisis, en particular de ADN.

La Policía también intervino la cazadora que vestía A. V. Á., en el momento de su detención y la chaqueta que llevaba puesta F. J. L.M.,  en el momento de su detención. Ambas prendas fueron asimismo remitidas para su análisis a la Unidad Central de Análisis Científicos de la Comisaría General de Policía Científica.

Está probado que había patentes manchas de sangre de Doña María del Carmen Calderón Ibáñez tanto en la chaqueta de F. J. L.M.,  como en la cazadora de A. V. Á.,

Fue hallada también sangre de Doña María del Carmen Calderón Ibáñez en los guantes que cada uno de ellos llevaba en las dos manos.

Se halló el perfil de ADN de A. V. Á., en el interior de los guantes que llevó puestos y que estuvieron en algún momento en contacto con su piel. Se halló el perfil de ADN de F. J. L.M.,  en el interior de los guantes que llevó puestos y que estuvieron en algún momento en contacto con su piel.

Fueron asimismo tomadas muestras de las uñas de ambas manos de Doña M. C. C. I., y se remitieron al Instituto Nacional de Toxicología para que procediera al análisis de ADN. El análisis de las uñas realizado por el Instituto Nacional de Toxicología halló restos de sangre humana en las uñas de ambas manos. Practicados los análisis de ADN, en cuanto a marcadores STRs específicos de Cromosoma “Y” no hubo resultados concluyentes a partir del lavado de las uñas de la mano derecha, pero a partir del lavado de las uñas de la mano izquierda, se obtuvo un haplotipo de varón que debidamente analizado correspondió a F. J. L.M.,  y además se obtuvo, con menor intensidad, otros picos que podrían ser indicativos de otra contribución muy minoritaria de varón.




FUNDAMENTOS DE DERECHO

Primero.- cuestiones previas.-
Iii.- ejecución de los hechos.-
F. j. l.m., 
Quinto.- delito de asesinato (y ii): coautoría.-
Sexto.- circunstancias modificativas de la responsabilidad criminal (ii): abuso de confianza, no se aplica.-
Noveno.-individualización de las penas.-



Compartir con tus amigos:
  1   2   3   4   5   6   7   8


La base de datos está protegida por derechos de autor ©psicolog.org 2017
enviar mensaje

enter | registro
    Página principal


subir archivos