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ESTT - OEP 2014

Parte 1: Movilidad Segura

Elaborado en 2014

TEMA 27

HERRAMIENTAS DE INTERVENCIÓN III. LA FORMACIÓN VIAL. FORMACION PARA LA OBTENCIÓN DEL PERMISO O LICENCIA DE CONDUCCIÓN. FORMACIÓN Y EDUCACIÓN A LO LARGO DE LA VIDA


I.- LA FORMACION VIAL.
1. Enfoque general

2. La formación vial en países de nuestro entorno

II.- FORMACION PARA LA OBTENCIÓN DEL PERMISO O LICENCIA DE CONDUCCIÓN


  1. Pruebas de aptitud psicofísica

  2. Pruebas de control de conocimientos

  3. Prueba de control de aptitudes y comportamientos en circuito cerrado

  4. Prueba de circulación en vías abiertas al tráfico general

  5. Pruebas para obtener o prorrogar la autorización especial que habilita

para conducir vehículos que transporten mercancías peligrosas
III.- FORMACIÓN Y EDUCACIÓN A LO LARGO DE LA VIDA


  1. Formación a lo largo de la vida




    1. Introducción

    2. El sistema del permiso por puntos

    3. Formación vial del director y del profesor de autoescuela

    4. Formación vial del formador y psicólogo-formador de centros de

sensibilización

    1. El certificado de aptitud profesional




  1. Educación vial a lo largo de la vida




    1. Educación vial infantil

    2. Educación vial para jóvenes

    3. Educación vial para adultos

    4. Educación vial para personas mayores

    5. Educación vial en relación con las personas con discapacidad

I. LA FORMACION VIAL.



1. Enfoque general

De los tres factores que inciden en los accidentes de tráfico hombre-vía-vehículo, es indudable la importancia del factor humano, que está presente entre el 70 y 90 % de los accidentes. Por ello, de entre todas las herramientas de intervención en el ámbito de la seguridad vial, la formación vial es probablemente la que tiene mayor incidencia en la prevención o reducción de accidentes de tráfico y minimización de riesgos. Es el propio conductor el que tiene en su mano la clave para evitar la mayor parte de los accidentes.


La aptitud para conducir es resultado de un aprendizaje que abarca un periodo de tiempo relativamente largo. Antes de que una persona vaya a la autoescuela para prepararse para la obtención de una autorización administrativa para conducir, ya ha tenido contacto desde muy temprana edad con la circulación y cuenta con numerosas experiencias, ya sea como peatón o viajero.
El aprendizaje inicial que realizan los futuros conductores para la obtención del permiso es un proceso de trascendental importancia. Gracias al mismo, los aspirantes a la conducción interiorizan por un lado las normas de obligado cumplimiento para garantizar la seguridad vial y por otro practican las habilidades necesarias para manejar los mandos del vehículo con la debida precisión.
Inicialmente el número de vehículos era escaso y las normas que regulaban la circulación eran muy sencillas. La enseñanza de los conductores se centraba simplemente en el manejo del automóvil. Pasado el tiempo las carreteras y el número de conductores aumentaron y los vehículos y las normas que regulaban la circulación se fueron haciendo más complejos.

A partir de los años cincuenta los investigadores comenzaron a resaltar la importancia de una buena formación del conductor como elemento esencial para evitar los accidentes y en consecuencia mejorar la seguridad vial. De este modo, poco a poco se va introduciendo en las legislaciones europeas el examen teórico para la obtención del permiso de conducción. En la mayoría de los casos el examen se enfocaba fundamentalmente en aspectos relacionados con la reglamentación y normativa, pero progresivamente se va viendo la necesidad de que los aspirantes al permiso adquieran conocimientos sobre la conducta apropiada en la conducción. En la actualidad, nuestro Reglamento General de Conductores exige que se compruebe en los aspirantes a la obtención de la correspondiente autorización administrativa para conducir que reúnen los conocimientos, aptitudes y comportamientos necesarios para conducir vehículos a motor y ciclomotores.

Existen controversias en diferentes países sobre cuál debe ser la formación para el conductor novel como medida preventiva de los accidentes de tráfico, pues estadísticamente está demostrado que hay una tasa relativamente alta de accidentes de conductores durante sus primeros años de conducción sobre todo entre los dieciocho y veinte años de edad, lo que puede ser atribuido en parte a la inexperiencia e inmadurez y también a la tendencia de los jóvenes a asumir mayores riesgos. Pero por otro lado también se explica por la percepción de los conductores noveles sobre los peligros en el tráfico. La capacidad de percibir el peligro y responder de forma apropiada ante él depende tanto de la edad como del tipo de formación recibida y de la experiencia en la conducción. Está reconocido que la percepción de peligro es una habilidad que necesita y puede ser entrenada, por ello los aspirantes al permiso de conducción deben ser entrenados para detectar el peligro, evaluarlo correctamente y evitar una percepción sobrestimada de sus habilidades para controlar el vehículo, de ahí la trascendental importancia de la formación para la obtención de la autorización administrativa para conducir.
El objetivo de los profesores de formación vial en las escuelas particulares de conductores debe ser doble pues no sólo deben lograr que los aspirantes obtengan un nivel mínimo en sus conocimientos, aptitudes y comportamientos que le permitan conducir con unas cotas básicas de seguridad sino también que los conductores tengan capacidad de autodesarrollo potenciando el aprendizaje en el futuro después de obtener la autorización administrativa para conducir.
Un programa de formación de conductores debe destacar junto a la normativa y los riesgos que conlleva su incumplimiento, los modelos de comportamiento que tengan en cuenta los factores motivacionales que lo determinan, prestando especial atención a la conducción como situación especialmente marcada por la interacción social.

2. La Formación Vial en países de nuestro entorno

En el contexto supranacional en el que se mueve España, la Unión Europea, la normativa europea tiende a unificar los permisos, si bien lo requisitos exigidos para su obtención pueden variar.


Desde 2013, todos los nuevos permisos de conducción expedidos en la UE deben tener el formato “tarjeta de plástico” que es un formato estándar establecido en la 3ª Directiva de la Unión Europea sobre el permiso de conducción, y cuyos objetivos se cifran en reforzar la libre circulación, luchar contra el fraude en los permisos y mejorar la seguridad en el conjunto de la UE.
En la mayor parte de los países se requiere una formación teórica y una formación práctica, aunque solo en algunos se debe asistir obligatoriamente a una formación en una escuela de conducción oficialmente reconocida (Alemania, Suiza y Austria). Habitualmente hay que superar primero un examen teórico que consiste en un test con respuestas alternativas, que se suele realizar por ordenador y a veces se añade otro de detección de riesgos (como es el caso de Reino Unido, mediante visionado de imágenes de situaciones reales en carretera); estas pruebas teóricas se complementan normalmente con un algún tipo de prueba de aptitud psicofísica, por ejemplo en el caso inglés se deben cumplir unos requisitos de visión aunque sea con ayuda de gafas o lentillas. En Italia se pide un certificado médico de idoneidad, especificando la idoneidad física y psíquica. Por último, existen pruebas de carácter práctico, al menos de conducir en ciudad. Hay países que permiten el aprendizaje con un acompañante no profesional, cumpliendo unos requisitos, casos inglés o italiano, y otros que exigen formación en centro oficialmente reconocido, como es el caso de Alemania, o incluso un número mínimo de clases, caso de Portugal.

II. FORMACION PARA LA OBTENCIÓN DEL PERMISO O LICENCIA DE CONDUCCIÓN

La actividad de conducción (de vehículos a motor y ciclomotores) en España está sujeta a la previa obtención de autorización administrativa. Dicha autorización está condicionada a la verificación de que los conductores reúnen los requisitos de aptitud psicofísica y los conocimientos, habilidades, aptitudes y comportamientos que reglamentariamente se determinen.


Esta autorización administrativa se traduce en la expedición de un permiso o licencia de conducir, que es de otorgamiento y contenido reglados, único para cada persona (“ninguna persona podrá ser titular de más de un permiso o de una licencia de conducción expedido …”, art. 1.4 Reglamento de Conductores), y que podrán tener una vigencia limitada en el tiempo, pudiendo ser revisados en los plazos y condiciones establecidos. Estos permisos y licencias podrán ser sustituidos provisionalmente por autorizaciones temporales cuando sea necesario, con los mismos efectos que el documento al que sustituyan.
CLASES DE AUTORIZACIONES


  • Permisos de conducción: AM, A1, A2, A, B, B+E, C1, C1+E, C, C+E, D1, D1+E, D, D+E, BTP.




  • Licencias de conducción: Vehículos agrícolas (LVA) y personas con movilidad reducida (LCM)




  • Otras autorizaciones: ADR- Autorización para transporte de mercancías peligrosas.



Enseñanza de la conducción
El Reglamento de Conductores, aprobado por Real Decreto 818/2009, de 8 de mayo (BOE núm. 138, de 08/06/2009), en su título II dispone que el aprendizaje de la conducción debe realizarse en escuelas de conductores autorizadas, sin que pueda ser admitidos a las pruebas de circulación en vías abiertas quienes no hayan realizado su formación a través de escuela salvo que hayan sido titulares de un permiso equivalente o superior.
El personal examinador encargado de calificar las pruebas de aptitud que da exceptuado, de acuerdo con lo dispuesto en el Anexo VIII del Reglamento.
También prevé que se pueda realizar el aprendizaje en la conducción mediante la obtención de una licencia de aprendizaje (este sistema deberá ser desarrollado mediante Orden del Ministro del Interior). La licencia se otorgaría por una sola vez, designando el solicitante la persona que le acompañaría y que estaría, en su caso, a cargo del doble mando del vehículo.
Pruebas a realizar


  • Pruebas de aptitud psicofísica (informe centro médico)

  • Pruebas de control de conocimientos (prueba teórica): común / específicos.

  • Pruebas de control de aptitudes y comportamientos (pruebas prácticas): en circuito cerrado (destreza, en pistas de examen) / en vías abiertas al tráfico general (circulación).



1. Pruebas de aptitud psicofísica
Personas obligadas a someterse a ellas
Todas las personas que pretendan obtener o prorrogar cualquier permiso o licencia de conducción y las que, en relación con las tareas de conducción o su enseñanza, estén obligadas a ello.
Serán practicadas por los Centros de Reconocimiento de Conductores autorizados, los cuales emitirán un informe de aptitud psicofísica. Este informe podrá ser complementado por los servicios sanitarios competentes cuando la Jefatura de Tráfico lo acuerde en supuestos en que se adviertan indicios racionales de deficiencias psicofísicas en el aspirante al permiso.
Estas aptitudes psicofísicas requeridas para obtener o prorrogar el permiso se verificarán con arreglo al Anexo IV del Reglamento de Conductores, donde se recoge el elenco de enfermedades y deficiencias que serán causa de denegación o de adaptaciones, restricciones de circulación y otras limitaciones en la obtención o prórroga del permiso o la licencia de conducción.
Además si el centro que realiza un reconocimiento detectase que un solicitante no reúne condiciones para la conducción (expedición de un permiso o licencia o su prórroga) , deberá comunicarlo a la Jefatura Provincial de Tráfico, indicando las causas, para que resuelva lo que proceda previo informe de los servicios sanitarios correspondientes.


Grupos de conductores.
A efectos de la comprobación de las aptitudes psicofísicas del anexo IV, se establecen dos grupos de conductores:
GRUPO 1.-Titulares o aspirantes a la obtención o prórroga de la licencia o del permiso de conducción de las clases AM, A1, A2, A, B, B+E.
GRUPO 2.-Titulares o aspirantes a la obtención o prórroga de la licencia o del permiso de conducción de las clases BTP, C1, C1+ E, C, C+E, D1, D1+E, D, D+E.
Los profesionales de la enseñanza de la conducción se equiparan al grupo 2.

2. Pruebas de control de conocimientos

De acuerdo con los artículos 43, 47 y Anexo V.A) del Reglamento, las pruebas de control de conocimientos podrán ser de dos tipos:




  • de control de conocimientos común

  • de control de conocimientos específicos

La prueba de conocimientos común se exige para los permisos A1, A2 y B; y la de conocimientos específicos para todos, excepto para las clases A y B.


Las pruebas se realizarán en la provincia a la que se haya dirigido la solicitud y el en el centro de exámenes que determina la Jefatura Provincial de Tráfico, de modo que se garantice que el aspirante posee los conocimientos adecuados. Con carácter general se realizarán por procedimientos informáticos, mediante examen por ordenador con pantalla táctil (que ha sustituido al sistema de cuestionarios en papel) y, excepcionalmente, mediante cuestionarios impresos.
Los cuestionarios constan de 20 – 30 preguntas con respuestas alternativas, el número máximo de errores permitidos será de 2 – 3 (el 10 % de preguntas formuladas, como máximo), respectivamente.
La duración de la prueba será de un minuto por pregunta, pudiéndose ampliar el tiempo en casos especiales, debidamente justificados.
La prueba será calificada de APTO o NO APTO.
La declaración de aptitud tendrá un período de vigencia de dos años. Si en ese plazo el aspirante supera la prueba siguiente, el plazo de vigencia comenzará a contarse de nuevo.
Tendrá carácter eliminatorio, de manera que quienes no la superen no podrán realizar la de control de aptitudes y comportamientos que corresponda.
Exenciones


  • Estarán exentos de la prueba común:




    • Quienes sean titulares de un permiso de conducción en vigor para cuya obtención haya sido preciso superar dicha prueba

    • Quienes la hayan superado para la obtención de cualquier otra clase de permiso siempre que esté dentro del periodo de vigencia de dos años.




  • Estarán exentos de la prueba específica correspondiente, los titulares de un permiso en vigor, o que hayan superado esta prueba para su obtención, de acuerdo con lo siguiente:




    • a) Los que soliciten permiso A2 y sean titulares de A1.

    • b) Los que soliciten permiso C y sean titulares de C1.

    • c) Los que soliciten permiso D y sean titulares de D1.

    • d) Los que soliciten C+E y sean titulares de C1+E o D1+E.

    • e) Los que soliciten D1+E o D+E y sean titulares de C1+E.



3. Prueba de control de aptitudes y comportamientos en circuito cerrado

Se realiza con el objeto de comprobar la destreza y habilidad de los aspirantes en el dominio y manejo del vehículo y sus mandos.


Los aspirantes a la obtención de permiso o licencia deberán realizar las maniobras indicadas en el anexo V.B).3 para cada clase.
Lugar de realización. Se realizará en un terreno o pista especial cerrado a la circulación y debidamente adaptado para ello. Cuando se trate de aspirantes al permiso de clase B, la prueba podrá realizarse durante el desarrollo de la de circulación en vías abiertas al tráfico general.
En el Anexo V. B). 3 figuran las maniobras a realizar para cada clase de permiso.
La duración de la prueba estará en función de las características y dificultades de cada maniobra y del vehículo que se utilice para su realización. En todo caso el tiempo máximo para la realización de las maniobras de zig-zag entre conos, sortear un obstáculo y sortear un obstáculo (maniobras C), D) y F) del Anexo VI. C) 4 del Reglamento de Conductores), en su conjunto, no será superior a 25 segundos.
Calificación de la prueba.-Las faltas tendrán la condición de eliminatorias, deficientes y leves.
Eliminatoria es la que, por insuficiente dominio del vehículo, impide la ejecución de la maniobra de que se trate en las condiciones establecidas o revela una manifiesta impericia en el manejo del vehículo o sus mandos.
Deficiente es la que revela insuficiente destreza en el manejo del vehículo que, sin suponer incapacidad para la ejecución de las maniobras, de manera notable denota una utilización inadecuada de los mandos del vehículo.
Falta leve es la que afecta al manejo de los mandos o ejecución de la maniobra de que se trate que, por su menor importancia, no llega a constituir falta deficiente.
Será declarado no apto todo aspirante que cometa una falta eliminatoria, o bien dos faltas deficientes, o bien una falta deficiente y dos faltas leves, o bien cuatro faltas leves.

4. Prueba de circulación en vías abiertas al tráfico general

Los aspirantes al permiso de conducción, excepto clase AM, deberán demostrar que son capaces de prepararse para una conducción segura.


Deberán efectuar obligatoriamente con toda seguridad y precauciones necesarias las operaciones


  • Comprobaciones previas. Elementos de seguridad y elementos técnicos del vehículo y documentación

  • Posición del conductor, regulación del asiento, retrovisores y uso de cinturón

  • Puesta en marcha del motor, arranque y desbloqueo de la dirección

  • Progresión normal: posición en la calzada y uso de carril, conducción en curva, distancia de seguridad, velocidad y relación de marchas, observación situaciones de tráfico, túneles y pasos inferiores, conducción económica y eficiente

  • Maniobras: observación, señalización y ejecución; incorporaciones, desplazamientos laterales, adelantamientos, intersecciones, cambios de sentido, paradas y estacionamientos.

  • Cambios de dirección (giro a la izquierda y a la derecha) y cambios de carril

  • Entrar y salir de una autopista: uso de carriles de aceleración y deceleración

  • Circulación en glorietas, pasos a nivel, paradas de tranvía o autobús, pasos de peatones, conducción cuesta arriba y cuesta abajo

  • Obediencia de señales, utilización de sistemas de alumbrado y de señalización óptica, manejo del vehículo y sus mandos, arrancar desde un estacionamiento o desde una parada del tráfico, precauciones necesarias al abandonar el vehículo.

Los aspirantes a la autorización que habilita para conducir con el permiso de la clase B conjuntos de vehículos cuya masa máxima autorizada exceda de 3.500 kg sin rebasar los 4.250 (código B-96), deberán realizar los siguientes ejercicios: aceleración, deceleración, marcha atrás, frenado, distancia de frenado, cambio de carril, frenar/esquivar, oscilación del remolque, acoplamiento y desacoplamiento del remolque y estacionamiento.


Los aspirantes al permiso de la clase A1 y A2, además de las operaciones anteriores deberán efectuar obligatoriamente:


  • Antes de iniciar la prueba: colocarse y ajustarse correctamente el casco y verificar los demás equipos de protección de la motocicleta, quitar el soporte del vehículo

  • Una vez finalizada la prueba: dejar la motocicleta correctamente estacionada, con el motor parado y apoyada en su soporte

Los aspirantes al permiso de la clase B+E, C1, C1+ E, C, C+E, D1, D1+E, D, D+E, además de las operaciones generales deberán efectuar las siguientes:




  • Verificar la asistencia del frenado y de la dirección

  • Utilizar los diversos sistemas de frenado

  • Utilizar los sistemas de reducción de velocidad distintos del freno de servicio

  • Adaptar la trayectoria del vehículo en las curvas, teniendo en cuenta su longitud y voladizos

  • Utilizar el tacógrafo, en su caso

  • Arrancar, cambiar, detenerse y parar con suavidad y seguridad

  • Comprobar el estado de las ruedas, tornillos de fijación, guardabarros, parabrisas, ventanillas y limpiaparabrisas, líquidos (aceite para motores, líquido refrigerador, líquido de limpieza, etc.)

  • Conducir de forma que se garantice la seguridad y se reduzcan el consumo de combustible y las emisiones durante la aceleración, desaceleración, conducción cuesta arriba y cuesta abajo

Los aspirantes a la clase D, además deberán ser capaces de adoptar las disposiciones particulares relativas a la seguridad del vehículo y las personas transportadas.


Los aspirantes al permiso BTP sin experiencia de un año en el permiso B: realizar con habilidad, soltura y seguridad que proporciona la experiencia, las relacionadas con la utilización de los diversos sistemas de frenado y reducción de velocidad, detenciones, paradas, estacionamientos, adelantamientos, comportamiento en intersecciones y curvas, y la adopción de las disposiciones particulares relativas a la seguridad del vehículo, de los demás usuarios y, en su caso, de las personas transportadas.
Otros requisitos para la realización de la prueba de control de aptitudes y comportamientos en las vías abiertas al tráfico general:
Al doble mando del vehículo, excepto cuando se trate de motocicletas, irá un profesor o los coordinadores especialistas de formación de los aspirantes a ser personal examinador, para las pruebas establecidas para estos. En los vehículos solamente podrán ir los aspirantes, los examinadores y los profesores o acompañantes autorizados.
Durante la prueba, las instrucciones precisas serán dadas exclusivamente por el examinador encargado de calificarla. El profesor o acompañante será el responsable de la seguridad de la circulación, siendo el considerado como conductor a efectos de la Ley de Tráfico y Seguridad Vial y disposiciones complementarias (Anexo I de la Ley). No deberá intervenir en la prueba, ya sea dando instrucciones con signos, palabras o de cualquier otra forma, o ejerciendo acción directa sobre los mandos del vehículo.
Cuando se trate de solicitantes del permiso A1 y A2, el aspirante, una vez superada la prueba en circuito cerrado, podrá iniciar su formación práctica en vías abiertas al tráfico general, previa autorización administrativa de la Jefatura Provincial de Tráfico que le faculte para realizar el aprendizaje en vías abiertas. Esta formación se realizará conduciendo sin acompañante una motocicleta de las características de la que se utiliza en las pruebas bajo la supervisión y control inmediatos de un profesor de formación vial con la correspondiente autorización de ejercicio y permiso en vigor de la clase A con más de 1 año de antigüedad.
Durante la formación, el profesor que imparte las enseñanzas prácticas de conducción y circulación dirigirá el aprendizaje desde una motocicleta o un turismo conducido por él mismo que circulará próximo a la motocicleta desde el que dará al alumnotas instrucciones precisas por medio de un intercomunicador bidireccional constituido por un micrófono y un altavoz manos libres que permitan la comunicación. El aspirante deberá llevar un chaleco reflectante homologado en el que figure estampada o impresa la señal V-14 prevista en el anexo XI del Reglamento General de Vehículos, que deberá ser visible por los usuarios que circulen detrás.
Lugar de realización de la prueba. Tendrá lugar, si fuera posible, en vías situadas fuera de poblado, en autopistas o autovías, así como en todo tipo de vías urbanas (zonas residenciales, zonas con limitaciones de 30 y 50 km/h) que deberán presentar los diferentes tipos de dificultades que puede encontrar un conductor.

Siempre que sea posible la prueba se desarrollará en diferentes condiciones de intensidad de tráfico. El tiempo de duración de la prueba deberá utilizarse de forma óptima con el fin de comprobar el comportamiento del aspirante en los diferentes tipos de tráfico que se pueden encontrar, prestando especial atención a la transición de uno a otro.


La duración de la prueba de circulación en vías abiertas y la distancia a recorrer en su realización deberán ser suficientes para la evaluación de las materias a que se refieren el artículo 49 del Reglamento y concordantes.
El tiempo mínimo de conducción y circulación destinado a la prueba no será inferior a 25 minutos para los permisos de las clases A1, A2, B, BTP y B + E y a 45 minutos para los permisos de las clases restantes. En este tiempo no se incluye la recepción del aspirante, la preparación del vehículo, su comprobación técnica, las maniobras especiales, en su caso, y la comunicación de los resultados de la prueba.
Para el acceso progresivo al permiso de la clase A2, la duración de la prueba y la distancia a recorrer deberán ser suficientes para la evaluación de las aptitudes y comportamientos previstos en el anexo V.: Progresión normal. Posición en la calzada y utilización del carril adecuado. Conducción en curva. Distancias de seguridad o separación. Velocidad adaptada al tráfico/vía y relación de marchas conveniente. Observación ante las distintas situaciones del tráfico. Cruce de túneles y pasos inferiores. Conducción económica y no perjudicial para el medio ambiente. Maniobras: observación del tráfico, señalización y ejecución de las maniobras; incorporaciones; desplazamientos laterales; adelantamientos; comportamiento en intersecciones; cambios de sentido; paradas y estacionamientos.
Para la habilitación que autoriza a conducir con el permiso de la clase B conjuntos de vehículos cuya MMA exceda de 3.500 kg sin rebasar los 4.250 y remolques de MMA superior a 750 kg, la duración de la prueba deberá ser la suficiente para la realización de los ejercicios a que se hace referencia en el anexo V: aceleración, deceleración, marcha atrás, frenado, distancia de frenado, cambio de carril, frenar/esquivar, oscilación del remolque, acoplamiento y desacoplamiento del remolque y estacionamiento.
Calificación de la prueba.-Las faltas tendrán la condición de eliminatorias, deficientes y leves.
Falta eliminatoria es todo comportamiento o Incumplimiento de normas que suponga un peligro para la integridad o seguridad propia o de los demás usuarios de la vía, así como el incumplimiento de las señales reguladoras de la circulación que esté tipificado como infracción grave o muy grave, conforme a lo dispuesto en el texto articulado de la Ley de Tráfico y Seguridad Vial.
Falta deficiente es todo comportamiento o incumplimiento de las normas que obstaculice, impidiendo o dificultando notablemente la circulación de otros usuarios, la que afecte ostensiblemente a las distancias de seguridad, así como el incumplimiento de señales reguladoras de la circulación que no constituya falta eliminatoria.
Falta leve es todo comportamiento o incumplimiento de normas reglamentarias cuando no constituya falta eliminatoria o deficiente, así como el manejo incorrecto de los mandos del vehículo, sin perjuicio de que este hecho pueda ser valorado como falta de mayor gravedad, en función de las consecuencias concurrentes en cada caso.
Exenciones
Estarán exentos de realizar la prueba en vías abiertas al tráfico general los que sean titulares de un permiso de conducción en vigor de la clase B con más de un año de antigüedad y soliciten el permiso de la clase BTP.
Vehículos a utilizar en la realización de las pruebas de control de aptitudes y comportamientos
Deberán cumplir las prescripciones contenidas en la realización de las pruebas de control de aptitudes y comportamientos deberán cumplir las prescripciones contenidas en la reglamentación de vehículos y en el anexo VII. A) y B).
Además los vehículos y, en su caso, los sistemas de comunicación, deberán encontrarse en buen estado de limpieza e higiene, conservación, mantenimiento, eficacia y seguridad, al corriente de las inspecciones técnicas periódicas, provistos de toda la documentación reglamentaria y estar señalizados en la parte delantera y trasera con una placa de las dimensiones y características establecidas en la normativa reguladora de las escuelas particulares de conductores así como en la reglamentación de vehículos.
5. Pruebas para obtener o prorrogar la autorización especial que habilita para conducir vehículos que transporten mercancías peligrosas

5.1 Pruebas de control de conocimientos sobre formación teórica
Todo conductor que solicite la autorización para conducir vehículos que transporten mercancías peligrosas o su ampliación, deberá demostrar que posee los conocimientos razonados, la comprensión y las aptitudes necesarias para conducir los mismos. Para ello realizará una prueba teórica común y una prueba teórica específica de control de conocimientos
La prueba teórica común a todas las autorizaciones comprenderá los conocimientos generales, aplicables al transporte de mercancías peligrosas (prueba teórica del curso básico común).
Además realizarán una prueba teórica específica:


  • Los que soliciten ampliación de la autorización para conducir vehículos cisterna, vehículos batería o unidades transporte que transporten mercancías peligrosas en cisternas o contenedores cisterna




  • Los que soliciten ampliación de la autorización para conducir vehículos que transporten materias y objetos explosivos (clase 1)




  • Los que soliciten ampliación de la autorización para conducir vehículos que transporten materias radiactivas (clase 7)

Para poder realizar las pruebas teóricas específicas será necesario haber superado la prueba teórica común.


5.2 Pruebas de control sobre formación práctica
Además de superar las pruebas teóricas hace falta demostrar que se posee una formación práctica, mediante la realización de unos ejercicios prácticos individuales sobre, al menos, las materias siguientes:

-operaciones de carga y descarga, manipulación y estiba de paquetes de materias peligrosas

-medidas a adoptar en caso de accidente o incidente

-primeros auxilios a las víctimas

-extinción de incendios: utilización de los medios disponibles (manejo de extintores y otros medios), atención especial empleo del agua.
Los conductores que soliciten ampliación de la autorización para conducir vehículos cisterna, vehículos batería o unidades que transporten mercancías peligrosas en cisterna deberán poseer una formación práctica y realizar unos ejercicios prácticos específicos sobre obturación de grietas, averías en ruta de escapes, derrames, con manejo de equipos “tapafugas”, así como operaciones de carga y descarga de cisternas, baterías de recipientes y contenedores cisterna.
Los conductores que soliciten ampliación de la autorización para conducir vehículos que transporte materias de las clases 1 ó 7, deberán poseer una formación práctica y realizar unos ejercicios prácticos sobre las cuestiones especialmente aplicables a las materias de las mencionadas clases.

Centros en los que se realizan las pruebas y los ejercicios prácticos
Las pruebas teóricas de control de conocimientos:


  • En el centro de exámenes que determine la Jefatura Provincial de Tráfico, en las pruebas para obtener o ampliar la autorización.

  • En los locales del centro de formación que haya impartido el curso aprobado por la Jefatura de Tráfico, en las pruebas para prorrogar la vigencia de la autorización.

Los ejercicios prácticos individuales sobre extinción de incendios y los de carga y descarga, en el lugar y en las instalaciones fijados por la Jefatura Provincial de Tráfico al aprobar el curso.

Los demás ejercicios prácticos individuales (primeros auxilios, distintivos preseñalización de peligro) se realizarán en conexión con la formación teórica, en el aula donde esta se imparta.

Calificación y vigencia de las pruebas de aptitud.
Las pruebas teóricas de control de conocimientos, tanto la común como las específicas, y los ejercicios prácticos individuales se califican de APTO / NO APTO. Para ser declarado apto los errores no serán superiores al 10 por 100 de la puntuación total de la prueba. En los ejercicios prácticos será declarado no apto el aspirante que no demuestre manejar con dominio y soltura los diferentes medio, o no realice los ejercicios prácticos con la seguridad y precisión requeridas.

La declaración de aptitud en las pruebas o en los ejercicios prácticos individuales para obtener o ampliar la autorización especial tendrá un período de vigencia de seis meses.


La declaración de aptitud en las pruebas o en los ejercicios prácticos individuales para prorrogar la vigencia de la autorización caducará en la misma fecha que la autorización que se pretende prorrogar.
5.3 Pruebas a realizar para prorrogar la vigencia de la autorización
Las normas establecidas sobre las pruebas teóricas, los ejercicios prácticos, así como la duración de las mismas, son igualmente aplicables a los conductores que, siendo titulares de una autorización en vigor, soliciten la prórroga de su vigencia por un nuevo período de cinco años.


III. FORMACIÓN Y EDUCACIÓN A LO LARGO DE LA VIDA



1. FORMACIÓN A LO LARGO DE LA VIDA

1.1. Introducción
El objetivo primordial de la educación vial es la adquisición de conocimientos y actitudes básicas para enfrentarse al fenómeno de la circulación y el de la formación vial es el aprendizaje del manejo de un vehículo y de las normas de circulación y seguridad en la conducción y el reforzamiento de las actitudes supuestamente ya adquiridas previamente.
La formación vial no acaba con la obtención del permiso o licencia de conducción pues el conductor habiendo obtenido unos conocimientos, aptitudes y habilidades mínimas para conducir adquirirá una parte importante de sus patrones de comportamiento en el contacto con la experiencia real.
La responsabilidad de la formación de los conductores trasciende el ámbito de la escuela particular de conductores lo cual supone la necesidad de coherencia entre los distintos estamentos implicados por lo que los objetivos de aprendizaje establecidos por los profesores de formación vial de las autoescuelas deben estar en concordancia con los límites del propio contexto social y con las exigencias de la Administración.
Los conocimientos viales y los hábitos de un buen comportamiento vial son importantes y deseables pero también lo es la disposición y actitud de los usuarios en el uso adecuado de los espacios y en sus relaciones con el resto de los usuarios de la vía. Deben mostrar una actitud de prudencia, de respeto a las normas y señales y a los demás usuarios, de respeto a la ley y a la autoridad que realiza una labor de vigilancia y control del cumplimiento de las normas, de anticipación, de colaboración, de previsión del peligro, de solidaridad y ayuda en carretera, de tolerancia, etc… De este modo, podrán dar una respuesta acertada a todas y cada una de las situaciones con las que se pueden encontrar en el tráfico. Estas actitudes habrán de iniciarse y reforzarse en el periodo escolar, fijándose niveles de continuidad e interrelación entre la familia, la escuela, la autoescuela y la propia sociedad.
Es difícil establecer un proceso permanente de aprendizaje para los distintos actores del tráfico: conductores, peatones y pasajeros; pero puesto que con frecuencia se producen cambios en la normativa y sanciones y en las tecnologías aplicadas a la seguridad activa y pasiva de los vehículos, debe existir un proceso de información a los ciudadanos que les permita conocer los cambios en el sistema de tráfico para que puedan adaptarse a ellos. De ahí la importancia de las campañas publicitarias dirigidas fundamentalmente a informar pero sobre todo a cambiar actitudes y conductas inadecuadas de los conductores y de las medidas de control y supervisión policial con el fin de cambiar la conducta de los sujetos del tráfico.
Es importante establecer algún sistema de reciclaje de los profesores de formación vial y de los conductores, pues según diversos estudios europeos los conductores con más de diez años de antigüedad en su autorización administrativa para conducir han olvidado un alto porcentaje de las normas y señales de tráfico sin olvidar las novedades legislativas que se vayan incorporando.
El nuevo Plan Estratégico de Seguridad Vial 2011-2020, pretende seguir mejorando la política de Seguridad Vial, integrando todas las actuaciones de la Administración General del Estado que tienen impacto en la mejora de la Seguridad Vial desde una perspectiva multidisciplinar, promoviendo las actuaciones del resto de agentes públicos con competencias en la materia, como son la Administración Autonómica y Local, determinando prioridades, objetivos, indicadores de seguimiento y áreas de actuación y acordando medidas especiales para la Educación Vial destacando entre ellas la mejora de la Educación y Formación: herramientas que permiten modificar, a medio y largo plazo el comportamiento de los usuarios de la vía para que, voluntariamente, desarrollen comportamientos seguros. Los colectivos sobre los que se actuará principalmente son los niños, los jóvenes, los conductores noveles, los ciclistas y los motoristas.
A pesar de la importancia del reciclaje de los conductores, en la normativa actual no está regulada una formación continua a lo largo de la vida, pero si se prevé para algunos conductores como los profesionales (titulares del permiso de conducción de las clases C1, C1+E, C, C+E, D1, D1+E, D o D+E) a los que se exige el Certificado de Aptitud Profesional y los conductores infractores que pierdan puntos que pueden realizar cursos de sensibilización y reeducación vial para una recuperación parcial de puntos y los conductores infractores a los que se les ha declarado la pérdida de vigencia de su autorización administrativa para conducir que entre otros requisitos para recuperar la autorización administrativa deben realizar un curso de recuperación total de puntos. Además también requieren una formación extra quienes deseen obtener el Certificado de Aptitud de Profesor de Formación Vial y el Certificado de Aptitud de Director de Escuelas de Conductores así como el Formador y el Formador-Psicólogo de Centros de Sensibilización.


1.2. El sistema del permiso por puntos

Una vez obtenido el permiso de conducción es importante que exista un reciclaje de los conductores pues tal y como se ha señalado, con el tiempo se van olvidando no solo las normas y señales sino también las actitudes y comportamientos adecuados. El sistema de permiso por puntos contribuye eficazmente en la formación de los conductores a través de los cursos de sensibilizacion y reeducación vial, de tal modo que desde su entrada en vigor se han notado los efectos en el cambio de comportamiento de los conductores provocando una reducción significativa de las muertes en las carreteras.


Desde la implantación del permiso por puntos el 1 de julio de 2006, se ha ido consolidando la nueva filosofía de comportamiento social de que el permiso de conducción no es un derecho absoluto sino un crédito de confianza que otorga la sociedad para compartir la vía pública con los otros usuarios de la vía y que se va agotando con la comisión de infracciones relacionadas con la seguridad vial.

Los cursos de sensibilización y reeducación vial son el eje medular de nuestro sistema de permiso por puntos y son el único modo de recuperar la autorización administrativa. Tienen un carácter eminentemente reeducador, al configurar como cauce adecuado para modificar los comportamientos infractores, la realización de cursos de sensibilización y reeducación vial de los conductores reincidentes. La superación de los cursos permite o bien aumentar el crédito total de puntos (recuperación parcial de puntos) o bien junto al cumplimiento de otros requisitos y pruebas la recuperación det la autorización administrativa para conducir (recuperación total de puntos).


La formación que se imparte en estos cursos tiene como objetivo:


  1. sensibilizar a sus participantes sobre las graves consecuencias humanas, económicas y sociales que para la seguridad vial tienen los comportamientos reincidentes en la inobservancia de las normas de tráfico, poniendo en constante riesgo nuestro derecho a la vida y a la integridad física y moral.




  1. reeducar los comportamientos y actitudes de los participantes hacia la cultura de la seguridad vial y hacia unos valores de convivencia y respeto en el entorno del tráfico.

Por otro lado, el permiso por puntos también incide en el efecto punitivo que tiene sobre los comportamientos de los conductores al disminuir su crédito de puntos, crédito que es reflejo del nivel de confianza que la sociedad le da y cuya disminución es consecuencia de la comisión de infracciones.

La disminución del crédito de puntos se produce por la comisión de determinadas infracciones graves y muy graves. La consecuencia del reproche jurídico y social de la pérdida total de puntos es la pérdida de la autorización administrativa para conducir y el reproche es tan severo debido a la actitud reiterada de vulneración de las normas por parte del conductor. Tender a la reeducación, al convencimiento, a la asunción de actitudes de respeto hacia la seguridad vial y en consecuencia a la vida son los principios que inspiran el sistema de permiso por puntos.
El crédito total que se asigna al conductor es de doce puntos con dos excepciones:


  • El conductor novel a quien se le asigna ocho puntos.

  • Titular de un permiso o licencia de conducción que tras perder su asignación total de puntos, ha obtenido nuevamente el permiso o licencia de conducción que también obtendrá ocho puntos.

En ambos casos, transcurrido el plazo de dos años sin haber sido sancionado en firme por infracciones que impliquen la pérdida de puntos pasarán a disponer de un total de doce puntos.


La ley regula dos clases de cursos:


  • Cursos de recuperación parcial son los que realizan los titulares de permisos y licencias de conducción para la recuperación parcial de puntos (se pueden recuperar hasta seis puntos, nunca más de los que se hubieran perdido).

  • Cursos de recuperación total son los que deben realizar quienes hayan perdido todos los puntos asignados y pretendan obtener de nuevo la autorización administrativa para conducir.

Pero además, como consecuencia de la importancia de la formación de los conductores infractores se implantó también la obligatoriedad de realizar estos cursos de sensibilización y reeducación vial, a los titulares de un permiso o licencia de conducción que sean condenados por sentencia firme por la comisión de un delito castigado con la privación del derecho a conducir, como requisito para poder volver a conducir. Si el tiempo de privación del permiso o licencia impuesto por sentencia es superior a dos años comportará la pérdida de vigencia del permiso o licencia en cuyo caso para obtener una nueva autorización deberá superar el curso de recuperación total y la correspondiente prueba en Jefatura.


Los cursos de recuperación parcial tienen una duración de doce horas y los cursos de recuperación total de veinticuatro horas. En ambos casos la formación se distribuye en dos partes: una común destinada a la formación general sobre materias relacionadas con la seguridad vial y reflexión y debate en grupo; y una parte específica individualizada para cada conductor en la que se incide sobre las áreas temáticas en las que el conductor presenta las mayores carencias y necesidades.

Para que los cursos de recuperación de puntos cumplan la labor reeducativa y formativa, los contenidos a impartir deben abordar temas imprescindibles para la seguridad vial tales como: los accidentes de tráfico y la magnitud del problema; dinámica de un accidente y las consecuencias para las víctimas; la conducción como tarea de toma de decisiones; aptitudes y capacidades básicas para una conducción segura; los grupos de riesgo; la velocidad, el alcohol y las drogas de abuso como factor de riesgo; las enfermedades y los fármacos como factores de riesgo; la somnolencia, la fatiga y el estrés como factor de riesgo; la seguridad activa y pasiva; la conducción preventiva; la actuación en caso de accidente de tráfico y la importancia del cumplimiento de las normas de tráfico.


Los cursos son impartidos en los centros por formadores y psicólogos-formadores y en ocasiones cuentan con la colaboración de las asociaciones nacionales de víctimas y de familiares de víctimas de accidentes de tráfico.

El perfil de conductores que han perdido puntos
Por grupos de edad, el grupo de conductores entre 25 y 34 años acumula el 31% de las sanciones que llevan aparejada la pérdida de puntos, seguido del grupo de entre 35 y 44 años que con el 25% y del grupo de entre 45 y 54 años con el 18 %. Por sexo el 79% de las sanciones corresponden a hombres y el 21% a mujeres. Tan solo el 3% del total de sanciones se han impuesto a conductores noveles. El 91% de los cursos han sido realizados por hombres.

Bonificación de puntos
La ley premia a los conductores que no cometan infracciones que lleven aparejada la pérdida de puntos. Por ello, quienes mantengan la totalidad de los puntos al no haber sido sancionados en firme en vía administrativa por la comisión de infracciones, recibirán como bonificación dos puntos durante los tres primeros años y, un punto, por los tres siguientes, pudiendo llegar a acumular hasta un máximo de quince puntos en lugar de los doce iniciales. El 80% del censo de los conductores ha rebicibido la bonificación especial por buena conducta.

Conclusión
El sistema de permiso por puntos es una clara apuesta por la formación pues los cursos de sensibilización y reeducación vial costituyen el eje medular de nuestro sistema y único modo de recuperar la autorización perdida y que ha demostrado una alta eficacia para la asunción de comportamientos más seguros al volante. Aquellos infractores que realizaron un curso sea de recuperación parcial o total modifican su perfil infractor, reduciendo tras el curso, el número de infracciones cometidas lo que permite la reduccion del número de los accidentes de tráfico. Estos cursos son muy positivamente valorados por los conductores que asisten a ellos que hasta llegan a recomendar su aplicación a la población conductora en general.

1.3. Formación vial del director y profesor de autoescuela

Las personas que deseen ejercer de Director o Profesor de Escuelas Particulares de Conductores deben acreditar una formación vial más exhaustiva mediante la superación de diferentes pruebas y fases de selección a distancia y presenciales.




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