Straimel – Rudy a mi derecha y Daniel Paz a mi izquiercla



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Charlas de TEA 1990

Auditorio ATE, Capital Federal

Archivo TEA y DeporTEA

Ubicación: M-001

Coordinador: Néstor Straimel.

Invitados: Rudy y Daniel Paz, humoristas del diario Página/12.



Straimel – Rudy a mi derecha y Daniel Paz a mi izquierda. Ellos se puede decir que son… no se … humoristas, periodistas, di­bujantes. Pero son un poco más que todo eso, porque son quienes seis veces por semana a muchos argentinos nos despiertan con un chiste, que a veces nos hace reir, otras nos hace reflexionar.

La tarea que van a tener que hacer ustedes sobre esta charla, es muy sencilla. Van a tener que hacer una his­torieta, dibujada por cada uno de ustedes, como puedan... el que hace monigotes los hace. En esa historieta que se cuente la noticia o una de las noticias de lo que se charle aquí. La historieta puede tener los cuadros que ustedes quieran, de uno al infinito. Pero lo que yo les pido es que sean creativos, es decir, metan un poco del ingenio que les queda a esta altura del año y si... anímense a dibujar, que se yo.


(murmullos de los alumnos) Ah, como les explicaba yo el otro día a ellos, la culpa de que ellos estén hoy aquí la tienen ustedes, que cuando votamos a princio del año, los votaron a ellos para que vivineran aquí a estas charlas. Así que ustedes ahora son los responsables de lo que pase de aquí en adelante. Vamos a comenzar directamente con las preguntas, hoy veo la sala muy concurrida, tenemos mucha audiencia, así que empezamos ya, dale.
Alumno - ¿Les prohibieron alguna vez un chiste? ¿Hay temas sobre los que no hagan chistes?

- Bueno... Antes que todo, gracias por los grabadores. Después elegimos.

Yo no recuerdo prohibición concreta, sí que no les haya gustado algún chiste y hayan preferido otro. Esto ha ocurrido. Y en cuanto a temas, hay días en los que no hacemos chistes sobre determinado tema por decisión nuestra. Por ahí algún tema nos angustia demasiado en ese momento y hacemos un chiste sobre ese tema otro día. No sé si te contesto.
Alumno – Decís que a ellos no les gustan algunos chistes. ¿Por qué? ¿Carecen de gracia?

- Porque no les gusta. ¿A quién? Claro... sería a la dirección del diario. Sí, puede ser el director o si él no está…


Alumno - ¿Cómo hacen para hacer chistes de a dos?

- No sé si la regla es que los chistes los hagan de a uno y la excepción es que los hagan dos, pero en todo ca­so lo que hacemos nosotros es tomar los posibles temas y sentarnos a pensar juntos posibles ideas y posibles situacione. Un ping-pong donde a alguno se le van ocurriendo ideas. Recuerdo chistes muy buenos en los que cualquiera de los dos tiró como una frase medio al azar, como diciendo “pero mirá esta boludez que se me ocurrió”, y el otro pesca que ahí está el chiste que puede salir al día siguiente. Hay varias cosas: el peloteo entre les dos, el que uno pesque lo que se le ocurrió al otro, el ir pensando entre los dos una situación.

- Cuando ya tenemos el tema empezamos a decir tonterías y el otro se da cuenta que lo que dijo uno sirve para un chiste. En general, estadísticamente, suele suceder así. Y se produce como un acostumbranieüto por que cuando uno se sienta a hacer chistes solo, nota la falta del otro y no le dice estupideces. Ahí es cuando se ha­ce más dificil hacer chistes.
Alumno - ¿Cómo viven el traspaso del medio gráfico a la televisión?

- Como algo nuevo en principio. Lo que pasa es que lo que nosotros colaboramos con Tato Bo­res se parece en parte con los chistes que hacemos. Fijate que nosotros hacemos chistes en donde por lo general hay diálogos, es muy raro que hagamos chistes mudos. Y en nuestra colaboración con Tato Bores, lo que más hacíamos era tirar ideas en el squecht del telefono en el que Tato Bores hablaba con Menem. Hicimos varios chistes en los que Menem hablaba por telefono con Gorbachov, con Bush, con distintos políticos. Acá hay algún parentesco pero es distinto, porque Menem no le contesta a Tato, o sea hay que imaginarse. Los chistes gráficos tienen contestación, pero pensamos un diálogo telefónico entre Tato y Menem y de ahí salió.

- Hay un montón de chistes que uno cree que en el humor gráfico funcionarían bien y que

en la tele no sirven para nada. Trabajar para Tato fue un aprendizaje en ese sentido. Por ahí hay chistes que en la tele funcionan y en un medio gráfico nadie se ríe. También fue un aprendizaje importante porque al principio hacíamos canciones y algunas salieron en los pro­gramar. Aparte tenía un condicionamiento impor­tante trabajar en el programa de Tato porque el personaje tiene ya 30 años. Es un personaje bien definido que tiene una presencia importántisima en la historia de la tele y uno tenía que escribir pensando si eso encajaba dentro de Tato o no. Hubo chistes que tuvimos que dejar afuera o que no pudimos adaptar a la personalidad de Tato.


Alumno - ¿Cómo llegaron a Página/12? ¿Cuáles son sus antecedentes?

- Cuando estaban proyectando el diario, el director nos llama diciendo que se le había ocurrido poner un chiste en la tapa. Nosotros habíamos trabajado juntos y por separado en revistas de diseño de La Urraca y alguna que otra más.


Alumno - ¿Cómo será el próximo programa de televisión? (lo que luego sería Canal K)

- No tiene nada que ver con Tato. Será un programa protagonizado marionetas y lo que vamos a escribir son cosas para las marionetas. De todas maneras es un poco prematuro. Es muy nuevo para nosotros también. Falta casi un mes supuestamente y hay cosas todavía para definir.


Alumno – En general se nota que hablan en tercera persona ¿No les jode a nivel personal, haber perdido un poco la iden­tidad propia (risas)

Straimel – El psicooanalista pasa el micróofono…

Paz - ¿Y a vos que te parece? (carcajadas). Es un tema en el que a veces pienso sin llegar a conclusio­nes inteligentes. A veces me pregunto por qué estamos trabajando juntos y he llegado a la conclusión de que – al menos lo siento así, posiblemente a Rudy le pase lo mismo – que somos personas muy incompletas. Como que vinimos al mundo con impor­tantes carencias. El asunto es que entre justamente él y yo, como que nos complementamos. Yo no tengo lo que él tiene y él tiene lo que yo no tengo, y viceversa. Por ejemplo, él tiene una me­moria alucinante y soy incapaz de menorizar cosas obvias. Esa es la complementariedad que va mas allá de lo estricta­mente profesional de hacer chistes. Uno quie­re hacer un chiste pasable, pero el otro pone siempre una mirada crí­tica sobre ese chiste y lo puede mejorar. Entonces el chiste puede salir mejor que si se le hubiera ocurrido a uno solo. O capaz que salen dos chistes en uno... Apar­te laburando en un diario, si uno un día está bajoneado y el otro no lo está se puede zafar, y así mantener un nivel aceptable de chistes todos los días... Hay gente que viene al mundo como más preparada para enfrentar diferentes situaciones y resolver diferentes problemas. Y hay gente que no. Que necesita juntarse con otras. Esto tiene un lado malo, que es el que por ahí uno tiene ganas de hacer algo solo y resulta que cuando te convocan lo hacen siempre de a dos, pero también está siempre la posibilidad y la libertad dentro de esta asociación, de un día decir “mirá este laburo quiero hacerlo yo solo... de hecho pasado.Lo que pasa es que en genera es más conocido lo que hacemos los dos.

Rudy – Coincido en general con Daniel. No somos el primer caso. En la primera época de Satiricón había grupos de periodistas pensando y las mejores notas las fimaban (Carlos) Trillo y (Alejandro) Dolina, (Jorge) Guinzburg y (Carlos) Abrevaya, Tonicetty y Caloi y unos cuantos más que laburaban juntos. Es muy difícil escribir una nota entre más de dos personas. Entre dos personas no sé como se hace. Pero por ejemplo se los conocía como Guinsburg-Abrevaya hasta que hace 2 o 3 años dejaron de trabajar juntos y cada uno empezó su carrera por separado. Trabajamos juntos porque por los aportes que cada uno hace a este laburo en común hacen que sea mejor que lo que cada uno puede hacer por separado, por estas cosas que dice Daniel que uno tiene y que la otra persona no. Pero yo no siento que le quiten infividualidad... Llegado el caso, por ejemplo, en este trabajo de marionetas nosotros somos 2 personas de un grupo de 6 y nadie nos obliga a hacer todo el laburo juntos y no hacer el laburo con cualquiera de las otras personas que forman ese grupo. Noso­tros hacemos un trabajo juntos por el que más se nos conoce, lo que no quiere decir que cada uno por su lado no pueda hacer laburos propios y no se sienta parte de una suerte de sociedad en donde no tiene por qué perder su individualidad.


Alumno - ¿Qué hacen cuando no tienen qué poner en el cuadrito de la primera página?

Rudy – El problema no es que al Presidente le agarre una afonía o que se muera María Julia para no tener con que escribir. El problema es cuando no pasa nada. Por ejemplo, la afo­nía del presidente sería un excelente tema para hacer chistes. Ahí habría que ver a quien ponen en su lugar.

Straimel – Difícil imaginar que no pase nada…

Rudy – Hay veces que no pasa nada. Sí, semanas enteras que no pasa nada.

Straimel – Bueno, pero está el salariazo siempre de repuesto (risas).
Alumna - ¿Cual sería para ustedes el mejor chiste del año?

Straimel – Están pensando.

Rudy – Yo no creo que haya un mejor chiste del año. Hay chistes de los que uno se acuerda porque salieron justo en eldía que tenía que salir y que si uno los lee 6 meses después perdieron la gracia. Pero en ese momento provocaron un efecto increíble en la gente. No sé si son mejores que otros. Recuerdo 3 ó 4 chistes con los que pasó una cosa así.

Uno es del 87, un chiste en el que estaban en la universidad. Había una mesa de la UPAU y un flaco de la UPAU que decía “Vení flaco, por que no venís a conocer la propuesta de la UPAU para la Univer­sidad para el pais”. Y otro flaco, de barba y un libro de Gramsci debajo del brazo le decía “no mirá, yo acá vengo a es­tudiar”(carcajadas). Ese chiste cayó en el momento en que la UPAU estaba arrasando.

Este año, por el 4 o 5 de enero, dos o tres días después del plan Bonex, y en medio de la hiperinflación, no había medicamentos por ningún lado e hicimos un chiste en el que un jubilado va a una farmacia y dice “Buenas señor farmaceútico, yo necesito un supositorio” y el farmaceutico le dice “no mire, abuelo, supositorios no tengo, no hay nada, lo único que tengo son Bonex”. Entonces el jubilado le dice “¿Bonex? Y eso como se usa” y el farmaceutico le dice “Igual que los supositorios” (carcjadas).

Ese chiste tuvo mucho, mucho efecto ese día. Una porque no había medicamentos, otra porque era el primer día en que habría el Mercado después del plan Bonex, con lo cual los Bonex se podrían usar solamente como los supositorios. Si tres meses después los Bonex recuperaban el valor perdido y si se podía conseguir supositorios en cualquier farmacia, ese chiste perdía gracia. O sea que había que ubicarlo en el día ­que salió. Por eso me resulta difícil pensar en el chiste del año.


Alumno – En muchos de sus chistes, Menem aparece hablando y lo hacen quedar como un idiota, está hablando de cualquier cosa y sale hablando de Ramón Díaz. ¿Realmente piensan que Menem es un idiota? (carcajadas de los alumnos).

Daniel Paz – No, no. Yo creo que lo que pasó muchas veces con el presidente es algo de locos. De todos los presidentes de los que tengo memoria, es bastante deshinibido. Hasta se pvdría decir que es una persona muy creativa. Y en ese aspecto tiene una tendencia natural al humor. Ustedes lo ven en reuniones o en conferencias de prensa y el tipo se zarpa con un chiste... y tiene reflejos para sacar chistes que no los tiene a­notados.

Lo que pasa muchas veces con el Presi­dente es que nosotros hacemos un chiste y él lo hace reali­dad a los pocos días (carcajadas). Es decir que nosotros hacemos un chiste donde él aparece en tal situación y eso se da. Y a veces pasa, como nos paso cuando se estaba hablando si era correcto o no enviar tropas al golfo, en consultar al Parlamento, etc. Que se decía que eran tropas de paz y todo eso, entonces pensámos un chiste que al final no lo hicimos. Y que era algo así como “Claro... son tropas de paz. Si se arman kilombo y empiezan los tiros, van a llamar al Parlamento, van a hacer que éste se reúna y ahí sí, en medio de la balacera van a esperar qué dice el Parlamento”. Y a los dos días el Presidente dice eso, que si se arma la gorda van a consultar al Parlamento estando las tropas allá. Decí que por suerte no lo mandamos a ningún lado, porque a veces tenemos que entregar un miércoles un chiste para que salga publicado el domingo siguiente, y si el presidente en esos días se manda el chiste quedás en orsai totalmente.

También pasó que hicimos un chiste por el día del cine, que había una reunión entre personalidades de la industria del cine, directores de cine y el Presidente, donde éste iba a anunciar una serie de beneficios para la industria del cine... Entonces inventamos que habían logrado ayuda del Estado para hacer más películas pero con una condidión: que todos los papeles de muchacho bueno eran para Menem. Pero habíamos pensado otro final posible, que no lo hicimos, y era que se filmaba Facundo Quiroga y que el personaje iba a ser el Presidente. Resulta que a los dos días en el Cronista sale que Sar­quis posiblemente filme Facundo y el personaje sería el Presidente(carcajadas). Y vos lo contás y nadie te lo cree. Pero es así.

Rudy – En respuesta a tu pregunta todos sabemos que los grandes males de este país se deben a que Ramon Díaz no jugó en la se­lección, o sea que no sé por qué pensás no sé qué cosa del Presidente. Lo que por ahí mostramos en nuestros chistes, y creo que creo que hay parte de la realidad, no se trata para nada ni de tontería, ni de insultos, sino con salir con algo inesperado o estar en otra cosa. Con un tipo de respuesta que nadie se espera. Obviamente lo que nosotros le hacemos decir no es lo que él dice. Muchas veces, como dijo Daniel, sí. Pero otras veces, son exageraciones, sino no sería gracioso.
Alumno - ¿Reciben comentarios del presidente sobre los chistes?

Rudy – Del presidente no recibimos ningún comentario, que yo sepa. Sí recibimos comentarios de ministros y funcionarios, pero en general el comentario es que te llaman para pedir un o­riginal (risas de los alumnos). Pasó ultimamente con el ministro Bauzá el día que cambió su lugar con Kohan y pasó a ser secretario del presidente. Hicimos un chiste donde en la Secretaría Presidencial todo el mundo usaba guardapolvo (carcajadas) y estaba Bauzá probándole un guardapolvo a Menem. Y Menem le dice “pero estás seguro? ¿Te parece que me quedará bien? Y Bauzá 1e dice “no te preocupes, que si este no te queda bien tengo un montón” (carcajadas). Y al día siguiente nos enterámos por un compañero del diario que trabaja más cerca, que cubre toda esa zona del ministerio, que Bauzá quería ese original. Nos pasó también hace un año cuando Menem estaba en Brasil. Hicimos un chiste con un diálogo entre Menem y Sarney, en el que el enanito decía “Buenos Aires no tein car­ozo / mais ten intendente Grosso” (risas). Y Grosso llamó para pedir el original. Nos pasó también con un radical, con Sourrouille.

El enanito es la mirada crítica sobre el chiste, una reflxion que podenos hacer nosotros una vez hecho el chiste. Es algo más que se nos ocurre. Salió por azar, un día que le queríamos agregar algo al chiste y no sabíamos donde ponerlo. Alguno habrá dicho “porque no ponemos un enanito que diga esto, que esté con una pata adentro y con una pata afuera del chiste.
Alumno – Los chistes que ustedes hacen tienen mucho que ver con la inestabilidad. ¿Qué pasaría si no hubiera inestabilidad?

Daniel Paz – No conozco ese sitio (sonriendo). Es un poco difícil calcular porque habría mucha gente que no sé de qué viviría si hubiera estabilidad. Pero supongo por leer material humorístico de otros países, como España o Francia por ejemplo, donde supuestamente la cosa es más esta­ble hay muy buen humor y muy buen humor político. Hay un caso, por ejemplo, del vicepresidente de Felipe González, que se llama Alfonso Guerra, que tiene un hermano que se llama Juan Guerra y que tiene fama de meterse en todos los chanchuyos. Y una revista española que se salió con un chiste en la tapa en donde estaban Felipe y Alfonso puteando a Juan con un coso que decía “Guerra en el Golfo”, y este les respondía “Lo juro que ahí no estuve, con eso no tengo nada que ver” (risas). En países más estables hay muy buen humor político porque siempre aparece el funcionario que dice aquello que no tenía que decir, y en otros países como Suiza o Suecia haríamos humor sobre ecología... No sé,

supongo que alguna cosa aparecería.

Alumno – Tendría más suerte...

Daniel Paz – No sé. Lo que quiero decir es que yo siento que más que humor político lo que hacemos es humor de actualidad y que algo en la actualidad siempre hay. Si no es política, sería economía, sera ecología, algo aparecería.

Rudy – Yo creo que al menos lo que uno está acostumbrado a hacer, lo que uno está entrenado a hacer, es chistes sobre la actualidad, que es como decía vos, la actualidad es la inestabilidad, la ilegalidad, todo ese tipo de cosas que vienen desde ha­ce mucho y que son, digamos, casi el ser nacional. Yo creo que si eso desapareciera habría que hacer un proceso de adaptación muy grande. Tampoco desaparecería de golpe y porrazo. Supongo que me dedicaría a otra cosa, no sé... me haría estrella de rock...


Alumno – ¿Tubieron algún problemas con las Fuerzas Armadas por la tapa de los argentinos en la Guerra del Golfo?

Daniel Paz – Nos contaron una anécdota. En Página/12 hay un periodista que se encarga de cubrir todas las noticias sobre el ámbito castrense.Y parte de su trabajo es ir a buscar información al edificio Liber­tador y, digamos, las sedes donde se cocina la cosa militar y al día siguiente de que salió ese chiste en tapa no lo dejaron entrar. Se hizo una reunión entre un capo militar y el periodismo, una reunión de rutina. Y a este no lo deja­ron entrar (se ríe). Terrible. A otro que había ido a cubrir la partida de nuestros soldados al Golfo, también le hicieron el comentario “linda tapa la de ayer”.

Rudy – Cuando fue lo de Monte Caseros en 1988, nosotros hicimos “Dignidator 2” en Sátira/12. Cuando encontraron a Aldo Rico, el periodista que había ido a cubrir el asunto nos contó que los carapintadas se cagaban de risa con lo de Dignidator. Yo no entiendo de qué, pero se cagaban de risa. Yo no creo que esté en el borde, pero por ahí lo está de los que voy a decir: nosotros optamos por hacer chistes que no se burlan de una persona por una condición de esa persona, sino por algo que hizo o dijo.Y esto nos trae como cierto límite y hace que por lo menos hasta ahora haya sido excepcional. Quiero decir que de golpe pasa como este chiste que bueno caracterís­ticas un poco particulares, que además de salir como simpre salió abarcando toda la tapa. Salió con un título que no me acuerdo en este momento, pero también sumaba a lo agresivo ¿Como era? La armada Brancaleone si no era por ahí. Era toda una tapa que no sugería un mensaje de “vayan muchachos y rompan todo” sino otra cosa, distinta de eso. Eh...esto fue un poco excepcional.
Alumno – Más allá de lo que vos decís, es político.

Rudy – No digo que no son políticos los chistes que hacemos, lo que digo es que van mas allá de lo político. La actualidad incluye lo político, pero no es sólo lo político. Lo político, más lo económico, más lo que me pasa a mí en mi casa, más que un día viene el señor jefe del Instituto Nacional del Cine y dice que para que la gente vaya más al cine hay que dejar

de dar películas por la tele, más la privatización del zoológico que en otro país no sería una cosa política, sería una cosa social o ecológica… La actualidad incluye todas esas cosas. E incluye el tema militar, pero no es sólo político.
Alumno – ¿Alguna vez recibieron algún tipo de ofertas?

Rudy – ¿Cómo cual? Te escuchamos (risas) No, digamos. No sé si a esta altura Página/12 es un medio chico. Es más chico que Clarín, naturalmente pero...no. En Gente lo que hicimos fue publicar una serie de notas y chistes. En la revista en la que estamos semanalmente es Noticias. Mucho no les gustó en Noticias que publicáramos en Gente.


Alumna - ¿Hacen chistes por encargo?

Rudy – Alguna vez, pero tiene que ser muy muy amplio el tema. Digamos de hecho cuando nosotros hacemos el chiste diario, no lo hacemos sobre cualquier cosa sino pensando en algo que va tener actualidad ese día. Esto es un límite. Si se nos ocurre un excelentisimo chiste sobre el psicoanálisis sabemos que no va a salir en la tapa de Página 12. En ese sentido, si hay una sección que nos pide si podemos hacer un chiste, eventualmente lo hacemos.

Daniel Paz – Creo que hay de todo. A mí me cuesta en la vida práctica diferenciar cuando es por encargo y cuando es por creatividad. Vas al diario y en el contrato inicial figura que tenés que hacer un chiste todos los días .Y yo te pago.Y que tenés que hacer un chiste para la tapa Y que tenga que ver con el tema principal de tapa. Esa es la idea. Y ahí ya es medio como que la creatividad tiene un límite. Ya no es que ese día yo tenía ganas de hacer un chiste sobre no sé… cualquier cosa y no puedo. Una vez pasó que vino una señora encantadora, que el marido cumplía años. Era una señora de muy buena posición y quería un chiste para regalarle al marido. Y eso es por encargo. Pero se puede hacer un buen chiste, digamos.

Straimel – Preguntan si era Zulema…

Daniel Paz – No, no.
Alumno – (No se entiende).

Rudy – A mí me resulta muy difícil hacer humor dibujado porque no dibujo nada. Es distinto. Las dos cosas me resultan divertidas. Pensar a partir de una imagen o escribir una nota es otra historia pero no sé decirte que es mas fácil o qué es más difícil. Depende de cómo salga. Hay notas que disfruto mucho y otras que no y lo mismo con los chistes ¿Por qué las hago solo? Es como las ilustraciones que hace Daniel para otras partes del diario. No tenemos la cosa de que todos los trabajos los hacemes juntos.


Alumno – ¿No se aburren de hacer chistes?

Rudy – A veces, como que hay momentos en los que uno se siente saturado y tiene ganas de que lleguen las vacaciones. Esto suele ocurrir desde abril hasta febrero y otros momentos como ser a principios de mayo, cuando uno vuelve de las vacaciones que no tiene ganas de trabajar.

Daniel Paz – Yo hoy estaba aburrido, no tenía ganas de hacer chistes. Y a veces pasa cuando la realidad no ayuda, y como el trabajo es trabajar con la realidad cotidiana, cuando no ayuda, es más aburrido. Hay veces que pasan cosas que te reentusiasman. La última vez que pasó algo así fue hace poco. Aparecen cosas como estas de escribir para la tele, que es algo que uno no hace todos los días y en forma relativa es como que te entusiasma más. Entonces suponete que terminás de escribir algo que te gustó mucho para la tele, que pensás que lo vas a ver por la tele y vas a una reunión donde mostrás eso y a la gente le gusta. Y después tenés que ir al diario a hacer chistes y es como que buah... Hay momentos en los que uno se aburre y otros en los que vuelve a sentirse con entusiasmo.
Alumno – ¿En qué se inspiran para crear personajes?

Daniel Paz – Eso no sé bien. Nunca me puse a pensar mucho en eso .Pero me da la misma sensación que a muchos dibujantes, que se dibujan a sí mismos, con algunas variaciones. Por ejemplo las mujeres.Yo hago pocas mujeres y tengo la noción de que las que hago tienen cierto parecido a mi hermana (risas). O alguna mujer que uno alguna vez se va a troperzar en su vida y todavía no llego. Tengo 30, capaz que todavía falta. Por ejemplo, tiene que vez mucho con cómo me veo yo. Me pasaba que en una época yo estaba pensando en crear un personaje, no sabía como hacerlo y empecé a probar un tipo de personaje y no me salía bien. Lo te­nía que hacer en diferentes posiciones y no me salía, entonces me dibujé yo y me salió. Pero resulta que el cuerpo lo hice diferente a como era mi cuerpo, lo hice más delgado. El asunto es que lo dibujé, lo dibujé, lo dibujé y empecé a bajar de peso (risas). Y sí... bajé como 10 kilos haciendo ese dibujito. A veces comparo los dibujitos de antes con los de ahora y antes eran más gordos... Tienen que ver conmigo esas figuritas.


Alumno - ¿A qué se debe que está tan presente el psicoanáli­sis en los dibujos?

Rudy - ¿A qué se debe que está tan presente el psicoanálisis en los chistes? No creo que esté tan presente.

Alumno – ¿No?

Rudy – En principio, algo tiene que ver. Yo soy un psicoana­lista retirado. Así, tal cual, porque trabajé como psicoanalis­ta y no trabajo más. Pero esto no creo que tenga que ver.

Vos la presencia del psicoanálisis la tomás como tema o como qué? No entiendo.

Alumno – Cómo modo de psicoanálisis.

Rudy – Bueno... esto puede tener que ver con esto mismo por haber estado ahí. Me gusta mucho t se me quedan pega­dos algunos clichés de los psicoanalistas y además, una cosa que me divierte mucho es hacer humor sobre el psicoanálisis. Pero no sé. En los chistes que hacemos habitualmemte, salvo algunos que hacemos para la sección de Psicología que eso ocurre 4 ó 5 veces al año, no creo que esté tan presente.

Lo que si, yo a vece s comparo el trabajo nuestro al tra­bajo que hace un analista. Yo dije antes que parte de nuestra metodología de trabajo es que alguno perciba el chiste en lo que dijo otro, que es un poco lo que hacen los a­nalistas, perciben cierta cosa en lo que dicen sus pacientes. Y la marcan y el paciente después que lo dijo pesca cosas nuevas de su propio discurso. O a veces el darnos cuenta de que en una noticia que sale detrás, digamos debajo en la noticia, en la misma noticia está incluido el chis­te. Lo que hay que hacer es sacarle cosas, que es un po­co lo que hace también la forma de trabajar parecida a lo del psicoanalista. Pero yo creo que esa es la mayor presencía que puede tener el psicoanálisis.


Alumno – Algnnos dicen que los chistes son el editorial de Pagina/12. ¿Ustedes que opinan de eso?

Daniel Paz – Eso habla mal de los editorialis­tas. La intención no es hacer editoriales. La intención principal, como alguna vez lo dijimos, fue hacer reir con el chiste. Puede ser que tenga algún parentes­co con los editoriales, porque los editoriales tienen un tipo que escribe, que da opiniones suyas sobre algo que sucedió o que intenta reflexionar sobre algún hecho determinado. Ahí creo que algo de eso hay. Uno tiene ante de­terminada noticia su opinión y aunque no lo quiera se ve reflejado en el chiste. Lo que sí es seguro, es que si hay alguna opinión en alguno de los chistes no va a ser contraria a lo que noso­tros pensamos.


Straimel - ¿Por qué no cuentan un poco como trabajan habitual­mente? A que hora llegan al diario, cómo se informan para estar al tanto de todo lo que pasa, si leen los cables, si los informan otros compañeros del diario, cómo llegan a tener un conocimiento periodístico de lo que está pasando en el día…

Rudy – El horario en que nos reunimos es 5 o 6 de la tarde y la manera de informarnos es primero averiguar en el diario cual va a ser la noticia de tapa del día siguiente y mas o menos cuales son los temas centrales. Después le pega­mos una leidita así, sobre todo a los títulos, a la información de los diarios en general. Pienso que trabajamos más que con una notlcla en sí. Por eso es que yo, cuando hablaban por ahí de periodistas, no me considero

un periodista. No creo además que le informe de nada a nadie, ni tampoco darle una opinión. Puede estar metida en el chiste la opinión pero lo escencial es que ha­ga reir, no que haya un a opinión. Entonces, más que trabajar con una noticia, trabajamos con lo que la gente conoce de una noticia y no con la profundidad de la noticia en sí. Entonces, tomando el tema de la tapa del diario, los principales temas, más o menos pispeamos en el resto de los diarios y por ahí hay temas que nos venían preocupando a nosotros, hacemos una mezcolanza de todo eso y nos sentamos a tirar ideas, a hacer ese ping-pong del que les hablamos antes.
Alumno – ¿Hay gente que antes ya haya hecho lo mismo?

Rudy – No sé.

Daniel Paz – Sé que Caloi, no sé si todos los días pero, pero hay veces que el tipo va a la noche, hace el chiste ahí, el Cle­mente ahí y después se va. Hay veces que deja anotado.
Alumna – ¿Cuánto tardan en hacer un chiste?

Rudy – De 10 minutos a 45 horas. Quiero decir, más de 4 horas en general no. Pero depende mucho de cómo venga ese día.


Alumno – Ustedes empiezan a trabajar a las 6 de la tarde... ¿Que hacen todo el día? ¿Esperan que lleguen las de la tarde? (risas) ¿Cuándo hacen Sátira/l2? ¿Viven dentro de Página/12 o es un trabajo?

Daniel Paz – ¿Vos querés saber qué hago durante el día?(risas) Bueno... Página/12 es sólo una pantalla.(risas). En las mañanas trato de hacer cosas para este programa de la tele o para algún lugar donde laburo solo. Parte de las mañanas las dedico a hacer la parte de color del dibujo del chiste de Noticias...

Rudy – A mí también ne pasa algo semejante a lo de Daniel.

La primera parte de la tarde hay días que escribo Sátira y otros que escribo notas, cuentos o leo cosas. A veces a la mañana leo el diario, libros o revistas en general. Dos veces por semana a la mañana voy a análisis.

Con respecto a cómo hacemos Sátira, es muy simple. Nos somos muchos y nos reunimos todos los lunes con Carlos Guarneri, con Patti y vemos sobre qué tema vamos a trabajar. En general, la mayoría de los chistes los pensamos allí y juntos. Empezamos a tirar ideas y seleccionamos cuales nos gustan. Después nos comunicamos con Mosqueto, hablamos del tema y él hace su nota. Lo mismo con Tuli y vemos cual de esas ideas finalmente la va a dibujar él. Lo que es raro, si bien para mí es habitual, es que trabajo más tiempo en equipo que solo.
Alumno – ¿Son graciosos en sus casas? ¿Cómo están compuestan sus familias?

Rudy – En mi caso no soy gracioso. Mi familia está compuesta por mi mujer, mi nene y yo. A veces tengo salidas graciosas, alguna conclusión espontánea. Digamos, en todo caso, que no me considero y no conozco ningún humorista que sea una persona alegre. Todos los que conozco son más bien retraídos y tirando a melancólicos. No son de animar tu fiestita para nada (risas). Hará dos o tres meses, en programa sobre el humor en el programa de Fernando Bravo, éramos siete humoristas y un psicoanilsta. El psicoanalista se atrevió a decir que el humor tenía algo que ver con la alegría y los siete reaccionamos en contra. El humor con la alegría no tiene nada que ver. Nosotros no somos personas alegres, lo cual no quiere decir que no tengamos salidas humorísticas y que de vez en cuando no digamos algo que la gente se ría. Pero no soy especialmente alegre en mi casa.

Daniel Paz – Esteee… yo no sé. Lo que sí, es que me da la sensación de que soy una persona que se toma las cosas muy a la tremenda, cuando no son para tanto, lo que hace bastante difícil el humor. La vida familiar está repleta de cosas así, que no son tan importantes y que me las tomo a la tremenda. Lo que tendría que hacer es aprender a tomármelas más en joda. Tal vez por eso soy humorista. Tal vez por que como soy un tipo tan cargado, de ver a veces las cosas tan densas, que por ahí fue una forma de zafar de eso. A veces uno recurre a la salida humorística para escapar de determina­das situaciones. En general, cualquier situación humorísti­ca se da sólo si hay una situaci6n dramática, algo medio trágico. Entonces, capaz que yo tengo la tendencia a tomar distancia de eso por medio de la situación humorística o el chiste. A veces te ayuda y otras la embarrás, porque capaz que en ese momento lo que tenés que hacer es meterte en ese drama y no salir. Pero uno hace lo que puede y diría que no soy una persona muy graciosa. Mi mujer no se ríe de mis chistes (risas generales) y a mi hija le gusta más Rep (más risas). Y… no es fácil.
Alumno – ¿Conocen la propuesta de Izquierda Unida?

Daniel Paz – Evidentemente sí, en el sentido que nos ha permitido hacer chistes alrededor de ella.


Alumno – ¿Estudiaste dibujo? ¿Hacés otro tipo de dibujo aparte del humorístico?

Daniel Paz – Estudié en la escuela primaria, con una profesora del barrio que no me acuerdo como se llamaba y de la que aprendí mucho. Y después, más grande, estudié dibujo humorístico con Cilencio. Después estudié con Sabat, dibujo con modelo vivo y toda la historia. Aprendí mucho y… después me olvidé. Por motivos de cierre, el chiste de Página/12 no te permite dibujar mucho, y el espacio que tiene, con el recuadrito tan chiquito, no te deja tampoco hacer gran alarde de dibujo. Además del dibujo humorístico hago ilustraciones, trato de hacer dibujos un poquito más sueltos, pero no expongo ni tengo un taller.


Alumno – ¿Qué tipo de humor y a qué humoristas admiran? ¿Ustedes se admiran?

Daniel Paz – Yo admiro muchísimo el humor de Fontanarrosa. Es para mí un maestro. También reconozco como maestros a Limura, Quino y Woody Allen, entre muchos otros. Yo no te admiro – le dice a Rudy – y yo me admiro que nos salga un chiste (risas).

Rudy – Hay maestros que lo son sin saberlo. Hemos estudiado con ellos sin que lo sepan. De los argentinos podria nombrar básicamente a Quino y Fontanarrosa, pero también podría nombrar a todos los que hicieron los primeros números de Satiricón: había 20 o 30 tipos de los que había qué aprender. Les Luthiers, que es el humor argentino. Después Fontanarrosa como cuentista y novelista. Dentro de los humoristas extranjeros, básicamente Woody Allem, Mel Brooks como cineasta, Kurt Boneboot que es más escritor pero tiene de golpe una suerte de salidas humorísticas bárbaras, el brasileño Luis Verísimo, Mark Twain… Me estoy olvidando de algunos…
Alumno – ¿Por qué cambiaste el dibujo de Carlos Menem?

Daniel Paz – Cambié la forma de dibujarlo. Mirando dibujos viejos, me doy cuenta que cambió. Lo último que cambié fueron las orejas. Lo cambié porque ese Menem no me terminaba de convencer y un día vi en Clarín un dibujo de Méndez (sic, risas) de Hermenegildo Sabat y me dije “este sí es Menem”. Agarré y lo copié. Empecé con el pelo, sobre todo eran distintas las entradas. Lo ví dibujado y dije “sí, es este”.


Alumno – ¿Era más facil hacer humor con Alfonsín?

Daniel Paz – Me parece que el haber hecho humor con Alfonsín debe haber sido igual, pero, por ahí estoy equivocado. No obstante me da la sensación de que este año hay más hechos para hacer chistes.

Alumno – Me refería más a la persona de Alfonsín.

Daniel Paz – Si te referís a la persona en sí, creo que da más el actual presidente.

Rudy – Si vos hablás persona a persona, sí, Menem ha producido más hechos que Alfonsín. Aquella era una época en la que había chistes del ministro de economía Sourrouille, Terragno, varios ministros… Ahora el sparring es uno solo. Inclusive, recién esta semana Duahlde le empezó a sacar un poco de cartel, pero casi nada. Lo que ha cambiado es que Menem es más protagonista que Alfonsín y a la vez quita actores de reparto. Antes Sourrouille era un coequiper que iba en todas las giras y no faltaba nunca.
Alumno – ¿Qué piensan del humor negro?

Rudy – Creo que depende del chiste. A veces, justo el chiste que se te ocurre en un momento determinado, resulta que es un chiste de humor negro. Pero no me interesa personalmente dedicarme explícitamente al humor negro.

Daniel Paz – Adhiero.
Alumno – Vos que decías que sos un psicoanalista retirado, ¿crees que en el humor hay que retirarse a determinada edad?

Rudy – No te podría decir en qué momento. De chico, lo que me gustaban eran las revistas, las películas y los programas de televisión que tenían que ver con el humor. Yo era receptor de ese humor. En algún momento de la adolescencia me abré propuesto hacer esto que me gusta tanto. Pasó bastante tiempo desde que escribía alguna cosa y la metía en el cajón o la tiraba o rompía, hasta que hice cosas que me atreví a mostrar y a llevarlas a una revista y que finalmente fueran publicadas. Habrán pasado unos siete u ocho años.


Alumno - ¿Cómo tratabas a tus pacientes?

Rudy – Se divertían conmigo, lo mismo que los lectores se angustian (risas).


Alumno – ¿Por qué creen que desaparecen los graffitis?

Rudy – Tal vez estén desapareciendo porque los que se dedicaban a eso ahora se dedican a hacer un show. A veces me llegan noticias de shows humorísticos underground. Capaz que gente que hace unos años hubiera hecho graffittis ahora se sientan en un pub, un café, un pequeño teatro y hacen un show.


Alumno – ¿Cómo evolucionó el humor gráfico en los últimos años?

Rudy – No sé si hay una evolución en el sentido de pescar un movimiento. Diría que hay humoristas que han crecido, otros han aparecido, otros que medio se han opacado… Pero no advierto dentro del humor gráfico una tendencia marcada a algo.

Daniel Paz – En los últimos siete años noto un momento de transición muy brusco, de cambio que tienen que ver con la terminación de la dictadura y la llegada de Alfonsín. Hay una cosa que me parece desde el punto de vista personal y es que era más sencillo hacer humor gráfico durante la dictadura que ahora. Se tuvo que dar un proceso de adaptación y de cambio en la mentalidad en el pasaje de la dictadura a la democracia, que hizo que hubiera que adaptarse a hacer chistes de otra forma. No solo en el humor sino en cualquier expresión más o menos creativa. Desde 1983 se produjo la extinción de personas y personajes políticos que no supieron adaptarse a los nuevos tiempos. Desde el lado del humor gráfico, veo chistes mios durante la dictadura y está el tiempo que pasó: por ahí eso ya no te causa gracia, porque en aquellos tiempos se utilizaban mecanismos muy sencillos o demasiado rudimentarios. Era una época en la que vos podías decir cualquier cosa mala, digamos floja, sin demasiado trabajo o creativo, y quedaba bien porque era contra los militares. Y vos por ahí podías llenar un estadio con canciones truchas, pero claro, como decían revolución y pueblo se re-llenaba. Llendo a esa cancha, la gente expresaba otras cosas. Después, cuando llegó la democracia, resulta que si seguías cantando eso ya no te iba a ver nadie. Y con los chistes pasa lo mismo. Habia que adaptarse a hacer chistes de otra manera. Me acuerdo de los primeros días de Alfonsín. Esos tres primeros meses fueron de gran incertidumbre, terribles.

Rudy – Además, durante la dictadura vos hacías cualquier chiste y la gente empezaba a buscar cual era el doble sentido. Esto en parte facilitaba las cosas, pero es bastante trucho porque en este momento la exigencia para el humorista es mayor, tanto del lector como del que crea. Esto último es bueno. Hay quien puede decir que es bueno que haya censura, porque entonces uno busca la manera de burlar esa censura, pero personalmente creo que no. Había toda una manera de hacer chistes durante la dictadura donde vos dibujabas a un tipo de la pesada y bueno… ya estaba. Lo que dijera parecía gracioso, por estar dibujado, por el alivio que tal vez encontraba la gente. Ahora parece que el chiste es otra cosa, que tiene que valer por sí misma por lo que uno le hace decir al dibujo y no por ese alivio.


Straimel – ¿Prueban los chistes? ¿Se los muestran a alguien para ver que reacción tiene? ¿A veces les pasó que no causó gracia?

Rudy – Solemos mostrarlos a compañeros de la redacción y a veces nos pasa que no se entiende alguna cosa o era algo muy loco que tenía que ver con nosotros pero no con el resto de nuestros compañeros. Entonces por ahí lo repasamos, le damos una vuelta para que abarque a más gente.


Alumno – ¿Qué sucedería si los llamaran de diarios como Crónica, Ambito Financiero o La Prensa?

Rudy – Lo que pasa es que no nos llamaron de Crónica, ni La Prensa… Los medios saben a quien llaman o a quien no. O a veces no saben, pero bueno… Pero no sé que pasaría, de hecho esto no se ha dado.

Daniel Paz – Hay un tema interesante con respecto al lugar donde uno publica. Por un lado está la posición que tiene el autor respecto a su trabajo, en nuestro caso, el chiste. Uno hace un chiste sobre un tema y tiene una posición determinada sobre ese tema, que en general se puede llegar a interpretar al ver el chiste. Por otro lado está la postura que tiene sobre ese tema el medio que lo publica. Se da el caso de que en Ambito Financiero hay una persona que suele hacer chistes similares a los nuestros pero algunos días después: cuatro o cinco veces apareció el mismo chiste. En Página/12 hay muchos chistes que pueden ser publicados en cualquier lugar y sin embargo, el lector de cada medio lo interpreta de una manera distinta que el lector de Página/12. Es como que el chiste sufre modificaciones que son independientes de la voluntad del autor. El lector y el medio que lo publica ya lo están transformando. Está confirmado por la experiencia que tuvimos de que diferentes personas entendieron diferentes cosas de un mismo chiste.
Alumno – ¿Cómo se sentirían trabajando en un diario como La Prensa?

Daniel Paz – Creo que no trabajaría con tranquilidad. Y supongo que tampoco cómodo. A veces son cosas que entran dentro de la suposicion pero estoy casi seguro de que no laburaría con el mismo clima. Considero que en Página/12 tengo un grado de libertad que en La Prensa no tendría. Tal vez me equivoco, pero eso, por ahí, me llevaría a rechazar la oferta.

Rudy – Habría que ver si diarios como, por ejemplo, Crónica o La Prensa, se bancarían el permitirnos trabajar con libertad. No quiero decir sin límites. En todo caso, el límite en Página/12 nos permite trabajar con bastante libertad. Creo que hay medios donde esa libertad se hace mucho más chiquita y en ese caso sería un impedimento para trabajar.

Daniel Paz – Aparte uno piensa en la gente que lo leería y el caso que vos dijiste, La Prensa, me da la sensación de que no tengo nada que ver con sus lectores, no sólo por cuestiones de cómo ver las cosas sino por una cuestión generacional.


Alumno – ¿Tienen una posición política específica?

Daniel Paz – Yo no sé, la verdad que yo no sé sobre mi posición política. No me atrevería a definirla porque no sé cómo se llama. En las otras elecciones voté de una manera que por ahí no volvería a hacer, pero por ejemplo, para presidente votaría en blanco y para diputados votaría a Izquierda Unida. No porque me guste sino porque si llegan a sacar diputados, eso es como que los obliga a hacer política (risas). Capaz es muy cruel de mi parte… (risas).

Rudy – Yo sí tengo posición política pero no la puedo definir como equivalente a la de un partido político. Tengo mi opinión sobre distintas cosas que pasan, pero no es definible: ni radical, ni peronista.

Straimel – De todas maneras, hay temas que solo salen en Página/12. El caso Patti, por ejemplo, a nivel humorístico no se vio en otros medios.

Rudy – ¿Pero vos podés decir que Página/12 tiene una posición política?

Straimel – No estoy hablando de posición política del trabajo. Página/12 tiene una ideología y esta se refleja en los chistes, en las notas y en general. Página/12 tomó una posición con respecto a Patti. Empezó a informar sobre lo que pasaba y tomó una posición. Lo trataba de una manera que los otros medios no lo trataban, y ustedes podían hacer humor respecto a Patti, cosa que otros medios ni hicieron.

Rudy – Eso tiene que ver con la libertad de la que hablábamos antes.
Alumno – ¿Qué diferencias ideológicas encuentran entre el Página/12 del momento de su fundación y el actual?

Rudy – Lo que tiene en común la ideología en ese momento con la de este es cierta pluralidad. Además, en primera instancia se ha ampliado, ha llegado más gente, se ha ido otra y en otros aspectos también hubo modificaciones. Cuando hablamos de la ideología del diario, yo creo que no todos en el diario pensamos lo mismo. Estoy convencido de esto. Al principio apareció como un diario más duro, pero no sé si hay cosas distintas, en todo caso, las dice de otra manera.

Daniel Paz – Me da la sensación de que no es la misma posición de los primeros números, pero creo que eso pasó con todo el mundo. ¿Cuándo salió Página/12? En 1987. La posición de los diferentes sectores de la sociedad, digamos orgánicamente, no es la misma. La UCD no es la misma de 1987, que ahora dice que hay que emitir moneda o que está pensando cómo sale de este kilombo en que se metió, por querer privatizar. Parece que con todas las expresiones políticas pasa lo mismo, con la izquierda, con Cafiero, con los radicales… Ya nada es igual.

Rudy – Cuando salió Página/12, salió coincidiendo con la obediencia debida, en un momento de mucha efervescencia, o que desde los titulares sería de mucha efervescencia. Dos años y medio después fue lo del indulto, y la respuesta de Página/12 frente al indulto fue el silencio, pero un silencio muy particular: sacó toda la tapa en blanco, no sé si lo recuerdan. También es una manera de opinar. No sé si es menos elocuente a veces un grito que una tapa en blando. En todo caso es distinto.

Straimel – De todas maneras, podemos pensar que en toda empresa que crece, los intereses son diferentes que al comienzo. Y eso, por ahí, se puede llegar a reflejar.

Rudy – Puede ser.


Alumno – Dejando de lado lo político, ¿están conformes con lo que ganan ahí?

Rudy – Si.

Straimel – Che… ¿en la televisión se gana mucha guita?

Rudy – No en la parte que hacemos nosotros, pero debe haber quien gana mucha guita.


Alumno – ¿Por qué los humoristas son humoristas?

Daniel Paz – No tengo una respuesta muy precisa, pero te puedo tirar pistas. Una es que me parece que tiene que ver con la historia de personal de cada uno. Como lo que yo hablaba antes de mi caso personal, del humor como forma de zafar, del alivio ante una tendencia a dramatizar todo demasiado y ahogarse en un vaso de agua. Hay otras pistas. El otro día en forma casual, descubrimos la cantidad de humoristas que conocíamos a los que se le había muerto el padre o que tenían en su vida una imagen paterna muy débil. Que por ahí tiene que ver con la cuestión de los límites y de la autoridad en general, pero no creo que sea cuestión de humoristas nada más. Me da la sensación de que hay una relación – no sé cual todavía – entre los límites que uno se impone o que le imponen y la creatividad. Relación que es un poco inversa.

Rudy – Es una pregunta habitual esta de en qué consiste esta historia. Hay algo básico y es que el tipo que se mete a humorista en serio, necesariamente es porque le gusta. La gente que se va metiendo en esto, en general es porque tiene experiencia como lector, espectador o vio muchas películas, algo que le produjo un efecto que lo introdujo en el humor que han hecho otros. Creo que la única escuela de humor que existe es la de estar muy enterado, muy conectado, ver muchas cosas de humor que se han hecho hasta acá y a partir de eso empezar a producir, escribiendo, dibujando o filmando. Cada uno en la vía que encuentre.
Alumno – ¿Cómo hacen para hacer chistes todos los días?

Daniel Paz – No sé. Lo que si sé es que al principio era muy angustiante. Decíamos “hoy no nos va a salir el chiste”, y estábamos cinco horas y no salía nada. Con el paso del tiempo fuimos teniendo más tranquilidad, no sé si es seguridad, pero pase lo que pase, vengamos como vengamos, va a salir. Eso te da una tranquilidad que te ayuda a pensar el chiste.


Straimel – ¿Alguna vez alguien les mejoró un chieste o un remate? ¿Alguna vez un compañero del diario les dijo “si ponen esto es mucho mejor”? ¿Los deprimió o no pasó nada?

Rudy – No, no pasó nunca.

Daniel Paz – Sí, pará, pará… No cambiar el chiste pero, por ejemplo, algún compañero dice algo y resulta que es un buen remate, entonces se lo podemos hacer decir al enaninto.
Alumno – ¿Les parece que es humor lo que hace Leo Masliah?

Daniel Paz – No conozco mucho de Leo Masliah. Escuché muy poco. Me gustó algo que habla de María Julia, pero creo que no pagaría una entrada para ir a verlo.


Alumno – ¿Dónde y cómo se conocieron?

Daniel Paz – Mmmmmmmm…. (risas). Fue una noche (más risas). Yo estaba cursando medicina y hacíamos una revista con un grupo de estudiantes. Nos reuníamos en la casa de una piba (sic) que se llamaba Irene que era amiga de él. El le había prestado un cassette y esa noche fue a reclamárselo y sí, fue así, a primera vista (carcajadas generales). Nos pusimos a charlar, me dijo que estaba trabajando con otros humoristas y el asunto fue que empezamos a laburar.


Alumno – ¿Se pelearon por un chiste alguna vez?

Daniel Paz – Sí. En general, pasa que hay terrenos en los que no nos ponemos de acuerdo, entonces la estrategia es salir de ese terreno y pasar a hacer un chiste sobre otra cosa. Hay un terreno donde nos superponemos, ahí laburamos. Lo que está afuera de eso… es más difícil. Cómo que yo soy este conjunto y él es este otro conjunto… (carcajadas). En la parte esa… ¿cómo se dice?

Alumnos – Intersección.

Daniel Paz – En la “intersección” laburamos bien. Cuando ya nos metemos en otras esferas, ahí no…

Alumno – ¿A qué llaman “otras esferas”?

Daniel Paz – Qué se yo… por ejemplo, con respecto a la mujer. No podemos ponernos de acuerdo fácilmente. Habría otros temas, pero se me ocurre ese.


Straimel – Aquellos que quieran, pueden hacer una fotocopia del trabajo que hagan para los talleres y se los envían a Página/12 por medio de los profesores de TEA que trabajan en el diario, como Carlos Ulanovsky o Juan José Panno. Será como un regalo para ellos, y por ahí, quien les dice, les publican algo en Sátira/12. Eso nunca se sabe. Y en nombre de TEA, les agradezco a Rudy y a Daniel Paz su presencia aquí en el día de hoy. (Aplausos).

Desgrabación a cargo de la alumna Elcira Viviani, segundo año 1990.



Editado por Archivo Tea y DeporTEA en octubre de 2003.


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