Si bien se tiene en cuenta dos elementos básicos para la evolución del ser humano, mientras que el conductismo se posiciona diciendo que el sujeto es depositado en el medio y en ese momento se inician una serie de mecanismos que ya están y que son los



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Psicología

Profesor: Joan Fortuny.


Bibliografía recomendada:

El desarrollo humano, de Juan del Val.

Introducción al psicoanálisis para educadores, de Sigmund Freud.

La psicología infantil, de Aux Terrier.

Psicología evolutiva I volúmen (infancia y preadolescencia), y II volumen (adolescencia, edad adulta y vejez), escrito de varios autores.

Escritos para educadores y la psicología infantil, ambos de Piaget.


Veremos a continuación una série de corrientes sicológicas que además de para la propia sicología, han tenido especial incidencia en otros campos y disciplinas, como en el Trabajo social. No es de extrañar, debido a la relativa juventtud de la ciencia, que sus teorías entren frecuentemente en contradicción a la hora de explicar como funciona el siquismo humano. A pesar de ello, todas aportan y dan cierta vigencia a la sicología.

En sicología evolutiva, la literatura existente nos remitirá constantemente a la infancia. A partir de ahí se plantean ciertas preguntas, como si es cierto que un niño es un adulto con tallas reducidass, o que si lo único que le separa del adulto es que no ha tenido el mismo tiempo para aprender las mismas cosas o si la edad adulta y la ifantil son distintas y cada una tiene importancia por separado y además poder explicar que sucede en el gran momento evolutivo para poder llegar a la "no cierta" estabilidad adulta que se atribuye a los mayores.

Según la teoría que veamos, se hará un énfasis mayor en la fase emocional del menor o en la congnitiva. Que existan las dos no quiere decir que el sujeto viva de forma dicotómica.

A pesar de las diferencias que existen entre un ser de tres años y uno de cincuenta, muchas de las explicaciones que se dan para el comportamiento del menor, sirve a la sicología para explicar el de los mayores.

No existe en la actualidad, nadie que pueda decir con exactitud, qué es eso de la edad adulta y existen, sobre todo en el ámbito metodológico, dificultades para explicar qué y en qué manera se producen cambios, por ejemplo, desde los treinta años de un sujeto hasta sus sesenta. En este aspecto, las aproximaciones más claras se producen cuando hay alguna perturbación en el individuo, pero hablar de ellas, no es hablar de toda la sicología, sino que se hace tan solo cuando alguna cosa no funciona.

Las escuelas sicológicas intentan dar respuestas a la complejidad de la persona.

Abordan, entre otros aspectos como la educación, el comportamiento, la evolución, etc., los problemas de la persona. En sicología hablaremos, en lugar de problemas, de conflictos, ya que los conflictos forman parte exclusiva de la persona y los problemas, por lo general, están relacionados con elementos esternos de ésta.

La realidad, para el sujeto, se plantea como un conflicto, ya que no es entendida instantáneamente por éste y, en el acto de querer entender aquella parte de ésta que se le presenta, la desconoce, y se le plantea como problema.

Planteemos un problema, en principio sencillo, mediante la siguiente suma: 2+2=?.

Si el problema que se le plantea al sujeto es porque todavía no entiende como funciona la realidad de la situación,es un problema de orden matemático.

Si llega a la conclusión de que nunca podrá entender como se resuelve una suma, el problema que se le plantea es de orden personal, de un conflicto de él mismo y hablaremos de conflicto síquico.

La sicología también tiene ámbitos dedicados al aprendizaje. Resulta imprescindible, para entender bien cualquier cosa, el hecho de recibir la información adecuada sobre ello.Si bien paraaprender es necesaria la información,ésta, por sí sola, no provee al sujeto de conocimientos. Algo ha de hacer el sujeto con la información o, de lo contrario, si tan solo la almacena, al poco

Tiempo, la pierde.

Podemos asegurar que realidad y sujeto siempre están presente en cualquier acto síquico. Lo que no está demasiado definido es como y de qué manera se sitúan. Y es en el como se sitúan, cuando encontramos las distintas escuelas sicológicas que tratan de explicarlo.

La realidad es quién es y no es nada más. Es al sujeto al que le toca cogerla y hacer que diga más cosas, y qué es lo que tenemos que hacerle decir, más que transformarla.

A pesar que usamos las palabras conducta y comportamiento como sinónimas,estableceremos la siguiente diferencia:

Conducta es la manera de hacer del sujeto ante una situación determinada y comportamiento serían las maneras generales que tiene el individuo, sea cual sea la situación.

En el momento de nacer, el niño no sabe hacer nada. Al poco, empieza a sonreir. Un hecho tan simple como éste, no es ni más ni menos que una conducta que el bebé ha adquirido. Para aprenderla, y aquí volvemos a lo dicho antes, de alguien del exterior ha tenido que recibir la información, a alguien se lo ha visto hacer.

Más adelante, al año y poco, actos tan en apariencia motoros, como el de empezar a caminar, en el que parece que es una simple coordimación de movimientos para accionar las piernas en conjunción con el cuerpo y poder mantener el equilibio, resulta que es más complejo, algo síquico hay también. No es sólo hacer algo con el cuerpo, sino que se configura internamente éste, de tal forma que se pueda aguantar de una determinada manera.

Las adquisiciones más corporales, también veremos que están relacionadas con el siquismo. Vemos, pues,

Que el propio organismo no tiene un funcionamiento independiente de la mente humana.

Pensar que hay un órgano que está absolutamente vinculado con los progresos síquicos (el cerebro), no quiere decir que éste sea la psique del sujeto.

Veremos también como se organiza el niño para hacer ver que juega a bomberos cuando no hay fuego ni bomberos ni nada que se le parezca. A este paso, el de poder transformar una realidad que no está presente para adecuarla a sus necesidades, que se produce a los tres años de edad, más o menos, se le conoce como organización simbólica.

El tiempo cronológico y el evolutivo, a pesar de darse paralelamente, que no simultáneamente, no son lo mismo y uno noposibilita al otro. En sicología, el tiempo cronológico se toma como referencia, y no explicación, del tiempo síquico.

A los siete u ocho años, el niño comienza a discriminar entre la apariencia y la realidad de los problemas que se le plantean.

CONDUCTISMO

A principios de siglo se estableció el paradigma en el terreno de las ciencias (sobre todo lo hizo la física), acerca de la necesidad del empirismo para que una disciplina sea considerada como tal.

En la sicología fue el conductismo quien trató de hacer que todo lo dicho sobre el sujeto, fuera demostrable y contrastable con la realidad. Tenemos, pues, que el conductismo pretendía y pretende ser la ciencia objetiva de la sicología.

La estructuración de un sujeto siempre empieza en el momento en que simultáneamente se inicia una relación entre un sujeto y el medio en el que se halla. Dependiendo de cómo establezcamos esta relación entre ambos, estaremos situándonos en una escuela sicológica u otra.

Si por un lado hay conducta y sujeto (y esta relación se puede entender también de varias maneras), y por otro lado hay sujeto y medio y una relación entre ellos, depende de cómo entendamos la conducta nos llevará a entender esta conducta desde una teoría u otra.

El conductismo, en el afán empírico que hemos descrito antes, dice que la conducta la entenderemos sólo cuando esta conducta sea la expresión externa del individuo, cuando la podamos observar. Lo que sucede en el interior del icdividuo no es, según los conductistas, terreno de la sicología.

Si la conducta no está en el individuo, y éste simplemente la manifiesta, quiere decir que la conducta, inicialmente, no tiene nada que ver con el sujeto, será a posterioriposteriori cuando tendrá que ver con el sujeto que la ejecuta. Dicho de otra manera, el medio será siempre el responsable de la conducta del individuo. Se deduce de éste posicionamiento, que medios iguales ofrecerán como resultado, sujetos con conductas iguales. Para el conductismo, el ser humano al nacer, no tiene instauradas ni una de las conductas que después la definirán como persona, ya que éstas están en el medio, y es éste quien le suministra los elementos necesarios para que el sujeto adquiera la conducta. En estos parámetros, la evolución es el resultado de un aprendizaje. El sujeto está sometido a constantes aprendizajes y el resultado de ellos es la instauración de la conducta. Elj aprendizaje se inicia en el momento de nacer. Es fácil llegar a pensar que si lo anterior fuera tomado al pie de la letra, dos gemelos al nacer tendrían que ser conductualmente iguales. Ello es sabido que no es así. Su versión de los hechos es que resulta prácticamente imposible que el medio aplique las mismas experiencias en los dos sujetos por igual, y que la más mínima variación en éstas es lo que produce distintas conductas.

Si se someten a un conjunto de individuos a la misma conducta de aprendizaje (una suma), por ejemplo), y alguno no la realiza acaba de aprender, los conductistas dan dos motivos: uno es por no haber recibido la experiencia concreta necesaria para generar la conducta deseada y otra es que es que haya alguna perturbación, una patología por ejemplo, por parte del individuo y entonces la explicación habrá que buscarla de otra manera. En conductismo se habla de patología, cuando sujetos sometidos a las mismas experiencias el sujeto no la recibe correctamente. Como esta anomalía se halla en el interior del individuo, tendremos que abordarla en términos biológicos o neurológicos y, por tanto la respuesta volverá a estar fuera de él.

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Hablar de aprendizaje, en conductismo, es hablar de tiempo de aprendizaje, ya que si diésemos una buena respuesta el primer momento en el que somos sometidos a la primera experiencia, no hablaríamos de aprendizaje, sino de conducta adquirida. Ello es así porque decimos que aprendemos cuando inicialmente no hacemos algo bien y a posteriori lo hacemos bien. El tiempo que transcurre entre una cosa y otra es cuando decimos que hemos aprendido algo.



¿Qué pasa durante ese tiempo?, ¿Porqué y de qué manera (desde la explicación de la conducta estricta), podemos explicar que el sujeto ha aprendido algo?

El bebé al nacer no sabe hacer nada. Lo que sabe hacer, todos los movimientos que desplega, no son propios de una conductas, sino de las posibilidades biológicas que le brinda su cuerpo. Comenzará a ser conducta cuando aquello que realice tenga que ver con algo del medio.

Imaginemos una pizarra. Nacemos en blanco y todo consiste en que desde el medio se nos suministra lo que hemos de hacer y, cuando el sujeto lo ha aprendido a hacer, es cuando la conducta se instaura, y todo va a nuestra pizarra interior. Lo que sí que admiten los conductistas es que no todas las pizarras tienen el mismo tamaño. Desde esta apreciación, vemos que nacemos con esta pizarra virtual en blanco y todo lo que se inscribe en ella viene proporcionado por el medio, y es éste quiennos dice qué y cómo tenemoshacer lascosas. Desde este punto de vista, no hay nadie que sepa hacer más de lo que sabe el medio.

El medio es responsable, tanto de proporcionarte todos los elementos necesarios para la instauración de la conducta, como de decir cual es la correcta.

Pero podemos llegar a pensar que si todo lo proporciona el medio no existirían los descubrimientos, pues no podríamos saber si la respuesta que obtenemos es correcta o no, pues nadie nos dirá si lo es o no. Los conductistas aportan la versión: el tanteo por azar y error, y por lo tanto la primera respuesta correcta acerca de una pregunta todavía por contestar, se corresponde al azar. Los errores no son instaurados como conducta y los aciertos casuísticos, sí.

Si bien se tiene en cuenta dos elementos básicos para la evolución del ser humano, mientras que el conductismo se posiciona diciendo que el sujeto es depositado en el medio y en ese momento se inician una serie de mecanismos que ya están y que son los que le dicen a este qué es lo que ha de hacer, la sicología evolutiva creeabsolutamente indispensable a los dos, pero con el matiz de que es el sujeto el que evoluciona y es a éste al que tendremos que estudiar para ver como se lo organiza en términos evolutivos. Si pensamos que el sujeto puede cambiar el medio o que es absolutamente necesario que lo haga para desarrollarse, estaremos hablando de sicología evolutiva o dinámica. Los mecanismos funcionales permiten al indivicuo acabar siendo quien es. Ello no nos impide describir unas etapas o estadios, pero sin entenderlas como algo que irrumpe en el sujeto para, al cabo del tiempo desaparecer y dar paso a otra, sino que las fronteras que separan un estadio del otro, aún están ciertamente desdibujadas. La entrada en un nuevo estadio es realizada mediante lentas adquisiciones en las que siempre nos perdurarán las anteriores, en términos de siquismo.

Lo que denota la evolución, no es tanto el conocimiento estricto de algo, sino la formación de estructuras síquicas en sistemas de pensamiento que, una vez adquiridas, no se borran, porque de forma directa o indirecta los necesitamos hacer servir continuamente.

Explicaremos a continuación tres mecanismos funcionales y de qué manera el sujeto establece un intercambio con el objeto.

Al nacer un bebé comienza a moverse. Ello ya es una acción y siempre que se realiza alguna va a parar a alguien, entendiendo como alguien a una persona o medio. Si el medio no recogiera estasacciones,la evolución no existiría. En la relación con el medio, siempre hay un elemento activo y otro pasivo. El primero siempre acaba asimilando al segundo. Así vemos que por más que comamos acelgas, no nos volvemos una acelga, y por más abono que le demos a la acelga, ésta no se vuelve abono. Por tanto vemos que la asimilación siempre tiene una clara dirección, y es desde el objeto activo hacia el pasivo. Si bien esta expicación se realiza en términos de biología, en dicología también existe la asimilación. Del ejemplo de las verduras expuesto anteriormente podemos extrapolar al terreno sicológico que la acción de asimilar siempre parte del elemento activo hacia el pasivo.

El sujeto conoce las características o propiedades de un objeto sólo a partir de realizar alguna acción sobre él. Esta acción que tiene como finalidad provocar una puesta en funcionamiento del objeto, es lo que se conoce como función asimiladora. A diferencia de la asimilación biológica, que acaba con el objeto, pues lo incorpora, en la asimilación síquica el objeto no desaparece, sino que lo que asimilamos de él son sus propiedades o características.

La respuesta que obtenemos por parte del objeto tras la acción que realizamos sobre él, se la conoce como acumulación. En sicología no se acumula y la evolución no se explica a través de este término. Si podemos explicar los procesos sicológicos en términos de mecanismos funcionales, es explicando como se establece este intercambio entre sujeto y objeto, y la acumulación no permite intercambio. La primera acción que realiza el sujeto sobre el medio es asimilada por el primero y la respuesta es acumulada internamente para, en caso de necesitar ralizar otra acción sobre el medio, actuar igual o modificarla. Las acumulaciones que resulten fallidas, no son nunca desechadas, puesto que en evolución no se entiende que el sujeto se desenvuelva en términos de acierto por azar, o sea que prueva resultados hasta encontrar el correcto y, una vez conseguido éste, elimina los fallidos. Vemos, por tanto, que el sujeto, para evolucionar, necesita aplicar modificaciones contínuas sobre el binomio asimilación-acumulación que hemos descrito antes, y el resultado de esta modificación es siempre otra asimilación.

Cuando el resultado de una asimilación-acumulación es el esperado, o sea, que mantienen los dos un cierto equilibrio, se produce la adaptación. En sicología, la adaptación, se da cuando la propuesta del sujeto es adecuada al objeto o situación.

La evolución consiste en la construcción de conductas adaptadas al medio. En el fondo, la inteligencia no es más que un acto de asimilación que comporta necesariamente modificaciones internas.

La relación que hemos venido destacando que se produce entre los actos de asimilación y acumulación se la llama elaboración interna.

El sujeto al nacer sólo actúa por actos reflejos. La mayoría desaparecen, pero otros nos acompañan a lo largo de la vida, eso sí, teniendo el sujeto que modificarlos para convertir esas conductas reflejas en conductas adaptadas, o sea, inteligentes. Algunos de los reflejos que nos acompañan siempre, no tienen mayor valor para la sicología, por ejemplo, la dilatación de la pupila ante un destello luminoso, puesto que no admiten modificación. Sin embargo, Dos de ellos son de importancia capital: la succión y la prensión.

Los dos, al principio de nacer, son actos reflejos involuntarios. El bebé los acciona con el simple roce de un objeto con los labios, en el caso de la succión, y en la mano con la prensión. Por ejemplo, el niño presionará su manita con sólo rozar su palma con nuestro dedo y tratará de asirlo. Lo mismo pasa con la succión. Si colocamos un objeto en contacto con los labios del bebé, él tratará de succionarlo. No es lo mismo succionar que chupar. Chupar es la primera conducta inteligente que realiza el neonato. Y ello sucede en los primeros días de vida. Si el sujeto no realiza esta modificación sobre las acumulaciones internas anteriores para adaptarse al objeto, en este caso el pecho de la madre, no podría mamar y ello supondría un grave problema para su supervivencia. De ahí que digamos que la conducta inteligente no es más que una conducta adaptada a las circunstancias. El sujeto ha de responder a las necesidades del objeto, o sea, que quien modifica internamente es el sujeto. El objeto sólo le pone cuestiones, necesidades, zancadillas.

Vemos que las primeras sensaciones que el sujeto recibe son de orden sensorial. Pero no basta con tener estas capacidades sensoriales para el desarrollo. Al sujeto no le basta con ver para conocer lo que se le plantea delante, sino que ha de explorarlo y no es suficiente con oír para acumular la información que te está llegando por esta vía. Se ha de poder reconocer de donde proviene y poner atención en lo que se escucha para poder conocer. Aquí intervienen factores de orden neurológico que ponen en funcionamiento nuestra sensorialidad, pero es la manera en la que el sujeto asimila y acumula las informaciones recibidas cuando se empiezan a producir conductas adaptadas, inteligentes.

Ya con una edad algo más avanzada, el sujeto comienza a descubrir las posibilidades de los objetos. En un principio, el bebé, si chupa no escucha, si escucha no agarra, si agarra no mama. Las posibilidades de los objetos, si bien es cierto que dependen de él mismo, sólo tienen características de conocimiento cuando y a partir del momento en que el sujeto puede darse cuenta, las puede interiorizar y las puede asimilar.



La fuente de conocimientos que obtenemos de la realidad, está en relación directa con cómo nosotros podemos desarrollar nuestros sistemas exploratorios, o sea, de cómo lossistemas de asimilación se hacen cada vez más complejos y relacionados unos con otros, de tal manera que podamos alcanzar cada vez realidades más amplias y complejas. Destacaremos, cosa que no habíamos hecho hasta ahora, que asimilación y acumulación se dan en paralelo y no existen uno sin el otro.

Depende de la dificultad que nos plantee el objeto, la realidad, tardaremos más o menos tiempo en asimilarla. Por ejemplo, a chupar aprendemos a los pocos días de nacer y, en cambio, aunque oímos ya a las pocas horas de haberlo hecho, a reproducir ciertos sonidos (el habla), no lo asimilamos hasta los dos años aproximadamente.

Por medio entendemos todo aquello que está fuera de la dermis del sujeto. Hasta ahora hemos visto la relación que éste mantenía con el medio en su proceso de asimilación de los objetos físicos. Pero además de éstos, en el medio se hallan otro tipo de objetos (en sicología se le aplica este adjetivo), y éstos son otros seres humanos.

La diferencia más clara en la relación de el sujeto con ambos, es que mientras el objeto físico es siempre pasivo y sólo se manifiesta cuando recibe la acción del individuo, los objetos humanos son también activos y cuando reciben la acción, la asimilan y la devuelvben para que el primero reorganice sus sistemas de asimilación acumulación internos. Es mediante esa interrelación cuando se produce el conocimiento que tenemos de nuestros semejantes. En función de cómo nosotros conocemos al otro sujeto, así lo asimilamos y, en función de cómo se comporta, así nos comportamos con respecto a él.

En este aspecto, los intercambios son imprescindibles para el desarrollo de los sujetos, bien sean con objetos físicos o con personales. Cuando el niño llora y la madre acude a consolarlo, se está produciendo una interrelación. Al igual sucede con la ingesta de alimentos, sólo que en este caso los incorpora físicamente a su organismo y con la madre la incorporación es síquica y recíproca.

Ciñéndonos a las interrelaciones personales podemos llegar a la fácil conclusión de que un niño que recibe una mayor cantidad de intercambios de su entorno humano, tendrá una mayor evolución que otro niño que tenga carencias en éste sentido. No es cierto. La evolución no se mide en términos de cantidad, sino de calidad en la asimilación y adaptación de dichos estímulos.

La evolución consiste en ir obteniendo conocimientos. Éstos son un patrimonio único y exclusivo de nosotros. Si vemos dar una patada a un balón, nosotros no sabremos dársela sin accionar sobre el balón. Lo que sí que sabremos es que quien da la patada sabe hacerlo.

Los procesos de aprendizaje no se ponen en marcha cada vez que hacemos algo. Hay un proceso del propio aprendizaje que nos permite aplicar situaciones ya conocidas a situaciones nuevas. Porejemplo, en lamedida en quesabemos coger, estirar, soltar y distinguir arriba de abajo, nosotros podemos aprender a vestirnos sin que nadie nos lo tenga que enseñar necesariamente. Si ello lo podemos hacer es porque no se nos priva de la posibilidad de intercambiar actos motoros con los objetos. Si se hace privativo, sí que condenamos al sujeto a no evolucionar. Y puede ser algo privativo, bien porque el medio nos lo priva o porque existe alguna patología, que pueden ser compensadas de alguna otra manera. Prácticamente todos los déficits de orden sensorial pueden ser compensados. El que no puede serlo es el déficit intelectual.

¿Cómo se produce la asimilación?

Es cierto que cuando ponemos al alcance del niño objetos sobre los que tiene la posibilidad de cogerlos, él los coge. Pero también es cierto que no los coge todos de igual manera.

Siguiendo con el ejemplo de coger objetos, no podemos decir que el bebé ha aprendido a coger algo porque coja una o dos cosas. Sólo lo diremos cuando al sujeto se le presenten multitud de objetos y se adecúe para cogerlos todos. Cada uno de ellos los cogerá de forma distinta, pero siempre hará algo similar en todos. El niño asimila como coger algo, lo acomoda internamente y lo reorganiza y, de ésta forma, construye los llamados esquemas de acción, que una vez constituidos, nos permitirá aplicarlos en distintas situaciones.

Si podemos establecer diferencias entre los objetos es porque enriquecemos los esquemas cada vez que encontramos uno que nos pide ser cogido de forma ligeramente diferente a como lo hemos hecho con los demás. Así vemos, que hay una parte de la acción de coger, que se constituye como esquema personal del sujeto y otra parte que es característica de cada objeto y que me la pide cada objeto para poder ser asido.

Cuando nos posicionamos ante un objeto y no es por primera vez, lo que hacemos para conocerlo es aplicarle un esquema y, acto seguido, lo que hacemos es modificar el esquema para que se acople al objeto, da igual si es para cogerlo, para jugar o para comérnoslo.




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