Resumen 2° parcial de Psicología Social


Socializaciones deficientes



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Socializaciones deficientes

Por socialización exitosa entendemos el establecimiento de un alto grado de simetría entre la realidad objetiva y la subjetiva. Inversamente, la socialización deficiente debe entenderse en razón de la asimetría existente entre la realidad objetiva y la subjetiva.

Las socializaciones deficientes pueden ocurrir:


  • Como resultado de accidentes biográficos, ya sean biológicos o sociales. Por pertenecer a categorías estigmatizadas. (En sociedades menos complejas)

  • Como resultado de la heterogeneidad en los elencos socializadores: Diferencias entre los otros significantes en sus tipos sociales (varón-mujer) y posiciones sociales.

  • Como resultado de la mediatización de mundos agudamente discrepantes realizada por otros significantes durante la socialización primaria.

  • Como resultado de discrepancias entre la socialización primaria y secundaria: La unidad de socialización primaria se mantiene, pero en la secundaria las realidades e identidades que se dan como alternativas aparecen como opciones subjetivas. Cuando la socialización secundaria ha llegado a diferenciarse hasta el punto en el que se hace posible la desidentificación subjetiva con el “lugar adecuado” que se ocupa dentro de la sociedad y en el que al mismo tiempo la estructura social no permite la realización de la identidad subjetivamente elegida, esta última se convierte en identidad fantástica, que el individuo objetiviza dentro de su conciencia como su “yo real”.

Si en la socialización primaria aparecen mundos discrepantes, el individuo puede optar por identificarse con uno de ellos en oposición a los otros, proceso que, por ocurrir en la socialización primaria, tendrá un alto grado de carga afectiva. La identificación, desidentificación y la alternación serán acompañadas de crisis afectivas, ya que dependerán invariablemente de la mediación de otros significantes. Por el contrario en la socialización secundaria como la internalización no tiene que ir acompañada de una identificación afectivamente cargada con otros significantes, los individuos pueden internalizar realidades diferentes sin identificarse con ellas. Por lo tanto, si un mundo aparece como alternativa en la socialización secundaria, el individuo puede optar por él de manera manipulativa. Es una realidad que ha de utilizar con propósitos específicos. Se habla de una alternación “fría”.

Identidad

La identidad se forma por procesos sociales. Una vez que cristaliza, es mantenida, modificada o a un reformada por las relaciones sociales. Los procesos sociales involucrados se determinan por la estructura social. Las estructuras sociales históricas específicas engendran tipos de identidad, reconocibles en casos individuales. Los tipos de identidad pueden observarse en la vida cotidiana y las aseveraciones pueden ser verificadas o refutadas por hombres corrientes dotados de sentido común. La identidad es un fenómeno que surge de la dialéctica del individuo con la sociedad.

La identidad permanece ininteligible a menos que se la ubique en un mundo. Cualquier teorización sobre la identidad debe por tanto producirse dentro del marco de referencia de las interpretaciones teóricas en que aquella y estos se ubican.

Texto: Berger y Luckmann, Introducción y cap. I (2928)

La construcción social de la realidad

Introducción

Dos tesis fundamentales:



  1. La realidad se construye socialmente.

  2. La sociología del conocimiento debe analizar los procesos por los cuales esto se produce.

Diferencia entre realidad y conocimiento:

  • Realidad: Cualidad propia de los fenómenos que reconocemos como independientes de nuestra propia volición. Siempre están y no podemos hacerlos desaparecer.

  • Conocimiento: La certidumbre de que los fenómenos son reales y de que poseen características específicas.

El hombre de la calle vive en un mundo que para él es “real” aunque en grados diferentes, y “sabe”, con diferentes grados de certeza, que este mundo posee tales o cuales características.

La necesidad de una Sociología del Conocimiento está dada por las diferencias observables entre sociedades, en razón de lo que en ellas se da por establecido como “conocimiento”. Una Sociología del Conocimiento deberá tratar no solo las variaciones empíricas del “conocimiento” en las sociedades humanas, sino también los procesos por los que cualquier cuerpo de conocimiento llega a quedar establecido como “realidad”. El lenguaje cumple un papel fundamental porque comunica, objetiva los conocimientos.



Cap. I: Fundamentos del conocimiento en la vida cotidiana

Carácter intrínseco: La vida cotidiana se presenta como una realidad interpretada por los hombres y que para ellos tiene el significado subjetivo de un mundo coherente.

Características de la realidad en la vida cotidiana:


  • Es la realidad por excelencia. Se impone sobre la conciencia de manera masiva, urgente e intensa en el más alto grado.

  • Está ordenada, objetivada antes de que yo apareciera en escena. Sus fenómenos se presentan dispuestos de antemano en pautas que parecen independientes de mi aprehensión de ellos mismos y que se les imponen. Se presenta objetivada, constituida por un orden de objetos que han sido designados como objetos antes de yo apareciera en escena. El lenguaje proporciona las objetivaciones indispensables y dispone el orden dentro del cual éstas adquieren sentido. El lenguaje marca las coordenadas de la vida en la sociedad y la llena de objetos significativos.

  • Se organiza alrededor del “aquí” de mi cuerpo y el “ahora” de mi presente. Se experimenta en grados diferentes de proximidad y alejamiento, tanto espacial como temporal. Lo más próximo a mí es la zona de vida cotidiana directamente accesible a mi manipulación corporal.

  • Está dominada por mi motivo pragmático. Mi atención está determinada por lo que hago, lo que ya he hecho o lo que pienso hacer en él.

  • Se presenta como un mundo intersubjetivo. Un mundo que comparto con otros. El mundo de la vida cotidiana es tan real para los otros como lo es para mí. No puedo existir en ella sin interactuar y comunicarme continuamente con otros. Sé que hay correspondencia continua ente mis significados y sus significados en este mundo.

  • La realidad se da por establecida como realidad. Como facticidad evidente de por sí e imperiosa. Obligación de suspender dudas.

  • Se divide en sectores, unos que se aprehenden por rutina y otros resultan problemáticos. En tanto las rutinas de la vida cotidiana prosigan sin interrupción, serán aprehendidas como no problemáticas. Cuando su continuidad es interrumpida por la aparición de un problema busca integrar el sector problemático dentro de lo que ya no es problemático.

  • Otras realidades aparecen como zonas limitadas de significado. Se caracterizan por desviar la atención de la realidad de la vida cotidiana. Traducciones. (No puedo traducir a otra persona lo que siento para que lo sienta como yo)

  • Se estructura tanto en el espacio como en el tiempo. La estructura temporal de la vida cotidiana me enfrenta a una facticidad con la que debo contar, es decir, con la que debo tratar de sincronizar mis propios proyectos. El tiempo de la vida cotidiana es continuo y limitado. Además es coercitiva, no puedo invertir a voluntad las secuencias que ella impone. Tiempos socialmente construidos.

Interacción social en la vida cotidiana

La interacción cara a cara es el prototipo de la interacción social del que se derivan todos los demás.



  • Flexibilidad: Sean cuales fueren las pautas impuestas, serán constantemente modificadas por la enorme variedad y sutileza del intercambio de significados subjetivos que se produce.

  • Pre-reflexibilidad: Información directa de la persona con la que interactuó sin hacer esfuerzo. Lo que el otro es se halla continuamente a mi alcance. En cambio lo que yo soy no está tan a mi alcance porque implica auto-reflexión.

  • Masividad: La subjetividad del otro me es accesible mediante un máximo de síntomas.

  • Reciprocidad: Un intercambio continúo entre mi expresividad y la suya. Cada una de mis expresiones están dirigidas a él y viceversa.

Esquemas tipificadores

La realidad de la vida cotidiana contiene esquemas tipificadores en cuyos términos los otros son aprehendidos y “tratados” en encuentros “cara a cara”.



  • Son recíprocos.

  • Entran en negociación continua

  • Implican experiencias directas e indirectas. En las situaciones cara a cara tengo evidencia directa de mis semejantes, de sus actos, de sus atributos, etc.

  • Anonimato incipiente: Continuum de tipificaciones que se vuelven progresivamente anónimas a medida que se alejan del aquí y ahora de la situación cara a cara.

La estructura social es la suma total de estas tipificaciones y de las pautas recurrentes de interacción establecidas por intermedio de ellas.

El lenguaje y el conocimiento en la vida cotidiana

La expresividad humana es capaz de objetivarse, o sea, se manifiesta en productos de la actividad humana, que están al alcance tanto de sus productores como de los otros hombres. Estas objetivaciones hacen posible la realidad de la vida cotidiana.

Signos: Caso especial de objetivación. Puede distinguirse por su intención explícita de servir como indicio de significados subjetivos. Se agrupan en una gran cantidad de sistemas, sistemas de signos gesticulatorios, de movimientos corporales pautados, etc. Son accesibles más allá de la expresión de intenciones subjetivas “aquí y ahora”.


  • El lenguaje es el sistema de signos más importante de la sociedad humana. La comprensión del lenguaje es esencial para cualquier compresión de la realidad de la vida cotidiana.

  • El lenguaje es capaz de transformarse en depósito objetivo de vastas acumulaciones de significado y experiencia, que puede preservar a través del tiempo y transmitir a las generaciones futuras. Además posibilita el acceso continuo, sincronizado y recíproco de nuestras dos subjetividades en la cercanía intersubjetiva de la situación cara a cara de manera tal que ningún otro sistema de signos puede repetir. El lenguaje hace “más real” mi subjetividad, no solo para mi interlocutor, sino también para mí mismo. Esta capacidad del lenguaje persiste cuando se separa de la situación cara a cara.

  • El lenguaje es objetivo, coercitivo. Permite tipificar experiencias. Categorías amplias en cuyos términos adquieren significados para mí y para mis semejantes.

  • El lenguaje trasciende zonas, tiempo y espacios. Tiende puentes e integra en un todo significativo.

  • Construye campos semánticos específicos. Acumulación selectiva de experiencias.

  • Acopio social de conocimiento: Son todos los conocimientos que tiene una sociedad. Permite:

      • La ubicación de los individuos en la sociedad y el manejo apropiado de ellos.

      • Conocimiento de receta: Se limita a la competencia pragmática en quehaceres rutinarios.

      • Esquemas tipificadores

      • Estructura de relevancias.

Texto: Ortiz y Toranzo (2900)

Teoría de la identidad social (TIS)

Para Tajfel la sociedad debería ser concebida como una colección heterogénea de categorías sociales que mantienen relaciones de poder y estatus entre ellas.



Identidad social: Esa parte del autoconcepto del individuo que se deriva del conocimiento de pertenencia a grupos sociales, junto con el valor significativo otorgado a esa pertenencia.

Proceso de categorización: Da un sentido al individuo al funcionar como un sistema de orientación que crea y define el lugar del individuo en la sociedad. Acentuaría por un lado, las diferencias entre estímulos que son percibidos como pertenecientes a categorías diferentes y, por otro, la similitud entre estímulos que son percibidos como pertenecientes a una misma categoría.

Grupo social: Los individuos que pertenecen a un grupo tendrían cierta conciencia colectiva de sí mismos como entidad social diferenciada, compartiendo criterios de identidad social. Es decir, comparten una identidad social común y se perciben a sí mismos como miembros de la misma categoría social.

Identidad personal: Rasgos de orden personal que son los atributos más específicos del individuo. Refiere a la diferenciación de otros.

Identidad social: Rasgos de orden social que señalarían su pertenencia a grupos o categorías. Refiere a la similitud con otros.

Conducta interpersonal  determinada por características individuales.

Conducta intergrupal  determinada por su pertenencia a grupos.

Comparación social: Proceso mediante el cual los individuos obtienen información acerca del status relativo de su grupo y de ellos mismos como miembros de éste. Las personas desean que el resultado de esa comparación sea positivo. Si el resultado es negativo, se implementarán estrategias de cambio que dependerán de cómo las personas se perciban en la situación intergrupal existente. Si se perciben alternativas a una situación que es inestable, ilegítima y con una identidad social insegura se utilizarán estrategias grupales (redefinición de atributos, creatividad y movilidad social). En cambio si no se perciben alternativas a la situación, por ser legítima, estable y con una identidad social segura, se optarán por estrategias individuales (movilidad y comparación social)

Teoría de la Auto-categorización del Yo (TAC)

Identidad social como mecanismo cognitivo que hace la conducta grupal posible.

Los autoconceptos adoptan la forma de categorizaciones del yo. Estas se organizan en un sistema jerárquico mediante un criterio de inclusividad, de modo que una categoría de menor nivel se incluye por completo en la siguiente categoría de mayor nivel de inclusividad.

Tres niveles de abstracción:



  1. Super-ordenado: Nivel más abstracto. El individuo se considera como ser humano.

  2. Intermedio o categorizaciones intergrupales: Establecen semejanzas y diferencias sociales entre seres humanos, que definen a una persona como perteneciente a un grupo y no a otros

  3. Subordinado o categorizaciones personales del yo: Se forman de la base de comparaciones interpersonales e intragrupales, a partir de las diferencias existentes entre uno mismo como individuo único y otros miembros del propio grupo.

Despersonalización: Proceso de estereotipación del yo, en el cual las personas se ven a sí mismas más como ejemplares intercambiables de una categoría social que como personalidades únicas definidas por sus diferencias individuales respecto a los otros. Se produce en situaciones intergrupales en las que se realza la saliencia de las categorías endogrupo-exogrupo.

Que se active cierta identidad depende de:



  • Accesibilidad a la identidad: Refiere a la facilidad con la que una determinada categoría puede ser utilizada por el individuo y depende de su experiencia pasada, sus expectativas en ese momento, y las tareas, metas y objetivos que tenga.

  • Ajuste: Grado de asociación entre la formación estimular y las especificaciones almacenadas en la categoría.

Modelo de Identidad de los Fenómenos de Desindividuación (SIDE)

La desindividuación es conceptuada como una pérdida o bloqueo del sí mismo. El sí mismo es visto como una entidad unitaria, una serie de características que nos hace distintos de los demás.

Se concibe al grupo como antecedente de la desindividuación. El grupo restringe la autonomía, el intelecto y el control del comportamiento, y las personas no pueden remediar lo que hacen en el grupo.

Identidad grupal saliente Adherencia a normas del grupo

Identidad personal saliente Adherencia a normas personales

Son rechazados los modelos tradicionales de la desindividuación, en los que se defiende que inevitablemente el anonimato dentro del grupo social lleva al comportamiento incontrolado y antinormativo.



Texto: Kassin, Fein y Markus (6589)

Teoría de la identidad social

Favoritismo endogrupal: Tendencia a discriminar a los exogrupos a favor de los endogrupos.

Según Tafjel y Turner nuestra autoestima consta de dos componentes: una identidad personal y varias identidades sociales que se basan en los grupos a los que pertenecemos. Los individuos, según esta teoría, pueden reforzar su autoestima a través de sus logros personales y la filiación a grupos exitosos.



Predicciones básicas:

-Las amenazas a nuestra autoestima incrementan la necesidad de poner en práctica el favoritismo endogrupal.

-Las expresiones de favoritismo endogrupal contribuyen a mejorar nuestra autoestima.

Diferencias situacionales e individuales

La lealtad endogrupal y el prejuicio exogrupal son más intensos en los grupos minoritarios que entre aquellos cuyos miembros forman parte de mayorías más numerosas e inclusivas.

El prejuicio exogrupal aumenta cuando el endogrupo es marginal y también cuando el integrante siente que su status es más bajo dentro del grupo.

Cultura e Identidad Social

Las personas colectivistas son más propensas que las individualistas a valorar su grado de conexión con sus semejantes y los grupos que lo rodean. Sin embargo, los estudios han demostrado que son menos propensas a mostrar sesgos favorecedores a su endogrupo como estrategia para aumentar su autoestima. Los colectivistas podrían, sin embargo hacer distinciones sutiles entre los miembros de sus endogrupos y exogrupos.



Texto: Morris-Mead (2937)

El espíritu y la persona son emergentes sociales, y que el lenguaje, en la forma de gesto vocal, proporciona el mecanismo para su emergencia.

Cuando se habla de lenguaje no se habla solo de leguaje verbal, sino de lo que Mead llama “conversación de gestos”, en donde unos utilizan las acciones de los otros como gestos, es decir como guías para completar el acto. Los gestos son símbolos, puesto que indican, significan y provocan acciones adecuadas a las etapas ulteriores del acto del cual son los primeros fragmentos. Tales significados no son subjetivos ni privados ni mentales, sino que están objetivamente presentes en la situación social.

Para que las personas sean conscientemente comunicantes los símbolos o gestos tienen que convertirse en símbolos o gestos significantes: el individuo tiene que saber qué está haciendo, él mismo debe ser capaz de interpretar la significación de su propio gesto. El hombre adapta entonces el rol del otro para la regulación de su propia conducta. Tomarse a sí mismo como objeto.

Identidad conformada por dos instancias:


  • Yo: Instancia actuante, expresiva, espontánea.

  • Mí: Incorporación de las actitudes de los otros hacia mí mismo.

La persona completa es concebida por Mead como al mismo tiempo un “Yo” y un “Mí”. El Yo es el principio de la acción y el impulso, y con su acción cambia la estructura social. El Mí constituye todas las actitudes de otros organizadas e incorporadas a la persona (Otro Generalizado).

Juego y deporte: El juego implica adoptar el rol del otro. En cambio, el deporte implica saber observar mi propio rol y a la vez el de los demás y poder anticiparlos. Implica tener internalizado la socialización.

Texto: Goffman (6595)

La sociedad establece los medios para categorizar a las personas y el complemento de atributos que se perciben como corrientes y naturales en los miembros de cada una de esas categorías. Cuando nos encontramos frente a un extraño las primeras apariencias nos permiten prever en qué categoría se halla y cuáles son sus atributos, es decir, su identidad social.



  • Identidad Social Virtual: Demandas que formulamos y esperamos encontrar.

  • Identidad Social Real: Aquella categoría y atributos que en realidad le pertenecen.

Estigma: Aquel atributo que vuelve al individuo diferente de los demás dentro de la categoría de personas a la que él pertenece y produce en los demás un descrédito amplio. Marca una discrepancia entre la identidad social virtual y la identidad social real. Reservado a aquellos atributos profundamente desacreditadores, pero que en realidad necesita un lenguaje de relaciones. Si bien los contactos impersonales entre extraños están sujetos a respuestas estereotípicas, a medida que las personas se relacionan en forma más íntima ese acercamiento categórico va retrocediendo, y gradualmente, la simpatía, la comprensión y la evaluación realista de las cualidades ocupan su lugar. El área de manejo de un estigma puede considerarse como algo que pertenece fundamentalmente a la vida pública, al contacto entre extraños o simples conocidos, al extremo de un continuo polo opuesto es la intimidad.

La Identidad Personal hace referencia a la identificación en el sentido criminológico, no psicológico. Marcas positivas o soportes de identidad. Combinación única de los ítems de la historia vital, adherida al individuo por medio de soportes de su identidad. El individuo puede diferenciarse de todos los demás y alrededor de este medio de diferenciación se adhieren y entrelazan los hechos sociales de una única historia continua.

Identidad del Yo: Sentido subjetivo de su propia situación, continuidad y carácter que un individuo alcanza como resultado de las diversas experiencias sociales por las que atraviesa. Concepciones y valoraciones que la persona tiene sobre sí misma. (Diferente de la Identidad Personal y la Identidad Social)

Texto: Anderson (2936)

Construccionismo social

  • Enfoque relacional: Identidad como construcción en relación.

  • Yo narrativo: Autonarraciones “Como yo soy lo que digo ser”

  • Significado de la praxis: Prácticas discursivas.

  • Engarzado de narrativas: Autonarrativa tiene que estar engarzada con otros.

  • Identidad como continuidad narrativa: La continuidad como cuestión artificial, inventada por el discurso.

Narrativa alude a una forma de discurso, la forma en que organizamos, explicamos, damos sentido y comprendemos las circunstancias y discursos de nuestra vida, los fragmentos de nuestras experiencias e identidades propias para y con nosotros y otros. Los límites de nuestro lenguaje restringen lo que es posible expresar: nuestras estructuras narrativas, nuestras historias y por lo tanto, nuestros futuros. Nuestras narrativas en tanto prácticas discursivas están sujetas a constante evolución y cambio. De modo que las historias no son hechos completos, sino entidades en proceso de construcción. Es a través de la narrativa como construimos el sentido de nuestra vida cotidiana, y pensamos y explicamos nuestro mundo como es y como debiera ser.

La narrativa es un esquema discursivo situado en contextos locales, individuales y en contextos más amplios, como las reglas y convenciones culturales. Las narrativas locales individuales y las culturales más amplias encajan unas en otras e interactúan unas con otras. En nuestra cultura occidental, organizamos nuestras historias en el tiempo, con comienzos, medios y finales. Cubren el pasado, presente y futuro y se conectan en forma secuencial y también se entrelazan en el tiempo.

El sí mismo es la forma en que nos relatamos, explicamos, hablamos sobre nuestras acciones. El sí mismo es la unidad de una narrativa continua.

Perspectiva modernista: individuo autónomo, autodeterminado, sí mismo encapsulado.

Perspectiva posmoderna: identidad dialógica y narrativa, relativa a una perspectiva, -muchos yo- el cambio y la continuidad coexisten. El sí mismo está siempre envuelto en un devenir conversado, en una construcción y deconstrucción que ocurre a través de continua interacción. La identidad consiste en el mantenimiento de la continuidad y la coherencia entre las historias que contamos de nosotros mismos, con tal de que podamos construir narrativas que expliquen nuestra falta de coherencia.

Texto: Gergen (6556)

Enfoque relacional: Intenta dar cuenta de la acción humana en términos de un proceso relacional. Moverse más allá del individuo singular para reconocer la realidad de la relación.

Autoconcepto: No como una estructura cognitiva privada y personal del individuo sino como un discurso acerca del yo: la representación de los lenguajes disponibles en la esfera pública.

Los relatos sirven como medios críticos a través de los cuales nos hacemos inteligibles en el seno del mundo social. Utilizamos la forma del relato para identificarnos con otros y a nosotros mismos. Las narraciones del yo no son posesiones del individuo sino de las relaciones: son productos del intercambio social.



Autonarración: Explicación que presenta un individuo de la relación entre acontecimientos autorrelevantes a través del tiempo. Nuestra identidad presente es un resultado sensible de un relato vital. Las autonarraciones como formas sociales de dar cuenta o como discurso público. Autonarración como instrumento lingüístico incrustado en las secuencias convencionales de acción y empleado en las relaciones de tal modo que sostenga, intensifique o impida diversas formas de acción. Son recursos culturales que cumplen con propósitos sociales: auto identificación, auto justificación, autocrítica, solidificación social.

Valor de verdad de las narraciones: división teórica

Narraciones como reflejo de la realidad  narración conducida por hechos

Narraciones como construcción de la realidad narración como organización y/o producción del hecho. (Construccionismo social)

Estructuración de las exposiciones narrativas

Desde el punto de vista construccionista, las propiedades de las narraciones bien formadas están situadas cultural e históricamente y son contingentes (cambian a través del tiempo)



Requisitos para contar un relato inteligible:



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