Recuperación de lesiones introducción en nuestro deporte, el piragüismo



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RECUPERACIÓN DE LESIONES
INTRODUCCIÓN
En nuestro deporte, el piragüismo, como en cualquier otro, existen lesiones. Estas no suelen presentarse tanto como en otros deportes, como el fútbol, el rugby, las artes marciales, etc., deportes de contacto en el que la mayoría de lesiones son provocadas por traumatismos. En nuestro caso suelen ser provocadas por sobrecargas de entrenamiento y mala ejecución de los ejercicios.
La elección de este trabajo referente a la recuperación de lesiones, es para mí de gran importancia, ya que como deportista he sufrido y sufro lesiones y como entrenador tengo la gran responsabilidad de evitar que mis deportistas sufran cuanto menos de las mismas.
Es de gran importancia educar y concienciar a los jóvenes deportistas del correcto aprendizaje y realización de los ejercicios, ya que esa es la base fundamental para evitar lesiones. Más vale prevenir que curar.
Otro aspecto importante es la realización del calentamiento antes de la sesión de entrenamiento y los estiramientos a su finalización. Aspectos a los que no damos importancia e incluso olvidamos o pasamos por alto en la mayoría de las sesiones de entrenamiento, siendo estos de gran importancia a la hora de evitar lesiones.
Crear una dinámica de entrenamiento en este sentido, favorecerá en la disminución de lesiones y en la recuperación del aparato locomotor, que nos garantizara el máximo rendimiento durante la competición.
LESIONES Y SU PREVENCIÓN
Lesión es un término general de aplicación a todos los procesos que destruyen o alteran la integridad de un tejido o parte orgánica, ya sean agudos como ocurre con una contusión, desgarro o rotura, o crónicos como una inflamación o degeneración. En el deporte, una lesión existe cuando ese trastorno, del tipo que sea, está impidiendo la práctica normal de dicho deporte. Cuando la conducta seguida después de la lesión, los primeros auxilios y el tratamiento médico han sido los adecuados, la lesión puede ser curada restableciéndose la capacidad para practicar deporte. Si el tratamiento y la conducta ante la lesión deportiva no son los apropiados, o si la patología es muy grave provocara una limitación en la capacidad para practicar deporte, habrá secuelas y se manifestara bajo forma de alteraciones titulares u orgánicas permanentes o como procesos degenerativos como la artrosis.
Esta claro que aunque se pongan medidas para prevenir cualquier tipo de lesión deportiva, el riesgo siempre existe y una lesión puede aparecer por muy diversas causas y sin esperarla.
CLASIFICACIÓN DE LESIONES
Las lesiones se pueden clasificar según el mecanismo que las produce en:
1.- Lesiones traumáticas
Es aquella causada por una violencia externa, que puede afectar a diferentes partes del aparato locomotor.
La respuesta del organismo ante ese traumatismo es la inflamación. La inflamación se manifiesta por síntomas como calor, color, tumor (edema) y dolor. Todos estos síntomas van acompañados por una limitación del movimiento producida por el dolor y el edema.
En nuestro deporte y concretamente en la especialidad de piragüismo en aguas tranquilas, este tipo de lesiones no es el principal problema.
2.- Lesiones por sobrecarga
Son lesiones producidas no por una violencia externa sino por la repetición de pequeñas situaciones día tras día, que van dañando la estructura sin producir ninguna señal y que a la larga desencadenan la lesión importante.
Este tipo de lesiones están muy relacionadas con el material deportivo utilizado por el deportista. Es importante utilizar un material que se adapte a las necesidades individuales de cada palista. En nuestro caso es importante utilizar una pala adecuada.
3.- Degenerativas
La vida sedentaria hace que las cargas sobre los huesos, músculos y articulaciones tengan unos efectos que lleven al desgaste de nuestro cuerpo. La falta de actividad física, debilita la musculatura, reduce el metabolismo y favorece el sobrepeso, uno de los factores que más desgaste produce en las articulaciones.
El aparato locomotor no solo puede degenerarse con la falta de ejercicio, sino que también una mala higiene postural puede provocar desequilibrios que lleven a problemas graves de todo tipo. Por eso es importante educar a los más jóvenes en el correcto hábito de cómo deben sentarse, dormir, coger y cargar objetos, realizar los ejercicios físicos e incluso alimentarse, entre otras muchas pautas básicas para evitar este tipo de lesiones.
Uno de los casos es el de una cifosis pronunciada, debida a malas posturas al sentarse delante del ordenador o de la mesa de trabajo, o los niños en la escuela. También el hecho de llevar las mochilas cargadas de libros en la espalda, favorece la inclinación de la columna hacia delante. Evitar esas posturas seria lo ideal, pero como eso es casi imposible en su totalidad, otro método de prevención es la tonificación de la musculatura de la espalda mediante los movimientos en natación y el estiramiento de los músculos como el pectoral para favorecer a la recuperación de la postura correcta.
Otro problema puede ser una hiperlordosis en la zona lumbar de la columna, que podría deberse a una atrofia de los músculos abdominales, defectos al andar, compensaciones de la cifosis dorsal, malas costumbres o ejercicios mal realizados o inadecuados para la edad en niños. En adultos, la falta de ejercicio físico y desgaste de los tejidos son algunas de las causas. En estos casos la gimnasia abdominal es muy importante.
La escoliosis es otro defecto producido por malas posturas y atrofia de la musculatura del tronco unilateralmente. Puede producirse por muchos factores, pero una mala higiene postural es una de las causas.
Estas curvaturas anómalas de la columna debidas a malas posturas pueden desencadenar molestias e incluso dolores en la espalda. Una terapia de movimientos adecuada entre los que se incluyen los estiramientos, puede aliviar estos problemas y junto con una buena higiene postural se puede evitar agravar el defecto y corregirlo.
Cabe decir, que debido al envejecimiento también se produce un proceso de degeneración del aparato locomotor. En este punto es importante la práctica de actividad física y una calidad de vida sana.
LESIONES MÁS COMUNES
A continuación voy a exponer las lesiones que más se producen en el mundo deportivo y como debemos actuar ante ellas.
LESIONES TENDINOSAS
Tendinitis
Es la inflamación del tendón que puede aparecer a consecuencia de un esfuerzo brusco y único o también por pequeños esfuerzos menores pero repetidos que dan lugar a un agotamiento e inflamación del tendón.
Las causas más comunes suelen ser:
- Microtraumatismos. Producidos por la repetición de un movimiento que involucra a un mismo grupo muscular.

- Repetición de un movimiento erróneo.

- Material inadecuado.

- Alteraciones estáticas. Anomalías del pie, secuelas de esguinces o fracturas, malformación de las caderas, puede ocasionar que el tendón de un músculo no actué en condiciones adecuadas.

- Fatiga general de organismo. Sobreentrenamiento o falta de reposo.

- Musculatura mal dirigida y mal adaptada.


La localización más frecuente es:
En el hombro:
- Tendinitis del supraespinoso y del manguito de los rotadores (piragüistas).

- Tendinitis de la cabeza larga del bíceps braquial: microlesiones en la corredera bicipital (piragüistas).


En el codo:
- Tendinitis de los músculos epicondíleos (codo tenista).

- Tendinitis de los músculos epitrocleares (codo golfista).


En la rodilla:
- Tendinitis del cuadriceps, afecta al tendón rotuliano (corredores).
Síntomas:
- Molestia en la zona.

- Dolor con el movimiento y cesa en inactividad.

- Dolor permanente que se irradia y hace imposible el movimiento activo, el pasivo no duele.

- El dolor se localiza donde se ha producido la inflamación.

- Pequeño edema y dolor vivo a la presión, pero ningún otro síntoma de inflamación.

- Falta de fuerza y limitación funcional.


Roturas tendinosas
Es la rotura del tendón. Se dice que es una lesión crónica de apariencia aguda. El tendón se ha vuelto frágil a causa de antiguas lesiones y se rompe si hay un trauma un poco mayor. Puede haber:
- Rotura parcial: si solo se han roto parte de las fibras del tendón. Se confunde a veces con la tendinitis. Tiene sus mismos síntomas y tratamiento.

- Rotura total: si se rompe o desinserta todo el tendón.


Las causas:
- Traumatismos violentos.

- Tras repetidas lesiones en el tendón (tendinitis) que lo hagan más frágil y menos resistente, sobretodo en personas de edad.


Síntomas:
- Dolor repentino en forma de latigazo.

- Se siente un crujido.

- El dolor disminuye y sólo queda la incapacidad funcional o falta de movimiento.

- Desaparece el resalte del tendón.

Exploración al tacto:

- Rotura parcial: bulto pequeño en el interior del tendón.

- Rotura total: depresión.
El deportista puede haber tenido lo que se llama los antecedentes de la lesión, dolores anteriores rebeldes ante todo tratamiento.
LESIONES MUSCULARES
Contusiones
La contusión es una lesión producida por una violencia externa o traumatismo.
La piel permanece intacta, pero el tejido muscular subyacente ha sido lesionado. El traumatismo se ejerce sobre las fibras musculares que normalmente están contraídas, lo que agrava la lesión.
Las causas:
Traumatismos. Patadas, manotazos, caídas varias y contactos violentos.
Síntomas:
- Dolor intenso.

- Impotencia funcional relativa, dependiendo de la gravedad de la lesión.

- Los tejidos no están rotos, ni hay herida.

- La región contusa se hincha rápidamente (edema).


Recomendado hacer una radiografía para descartar posible fractura ósea.
Calambres
Es la contracción involuntaria, persistente y dolorosa de uno varios músculos. Se vuelven duros, dolorosos e incapaces de distenderse. Normalmente ocurre en la pantorrilla, dedos de las manos y pies, músculos isquiotibiales, dorsales y lumbares.
Las causas:
- Cuando el sistema neuromuscular está en perfecto estado, los calambres se deben a pérdidas electrolíticas después de esfuerzos físicos prolongados, muy intensos o debido al excesivo calor. Sobretodo la perdida de sal (sodio) a través de la transpiración es importante. Si se producen calambres de forma inexplicable, debe acudirse al medico especialista.
Otras causas pueden ser:
- Antes de una competición. Mala preparación.

- Mal calentamiento antes del entreno o competición.

- Después de una competición. Debido al agotamiento.

- Posición defectuosa o técnica errónea de grupos musculares.

- Error en la dieta. Dieta pobre en calcio o falta de sal.

- Radiculitis. Problemas con la columna vertebral. Pinzamientos de nervios.


Síntomas:
- Dolor muscular.

- Contractura.

- Endurecimiento.

- Incapacidad funcional.


Contracturas
Es la contracción de algunas fibras musculares, de forma prolongada e involuntaria sin lesión de la fibra muscular.
Las causas:
Las contracturas aparecen normalmente por fatiga, aunque también por lesiones en la columna vertebral que afecten a la raíz de un nervio, provocando la contractura.
Síntomas:
- Tensión en el músculo.

- Limitación moderada de la función del músculo.

- El músculo es sensible a la palpación y al movimiento.

- Se nota un nódulo en la zona de contractura.

- Si estiras el músculo, no desaparece la contractura.
Miogelosis:
Son contracturas de las fibras musculares localizadas en la espalda, a nivel de las escápulas principalmente, que se manifiestan con dolor y a la palpación se nota un abultamiento. También pueden aparecer en otros grupos musculares.
Causas:
- Suele aparecer por agotamiento muscular.
Síntomas:
- Dolor ardiente y punzante de tipo continuado y a la palpación se nota un abultamiento.

Las causas de todas estas lesiones son comunes:


- Movimiento violento, rápido, de gran intensidad. Las arrancadas o salidas.

- Movimiento imprevisto y por tanto incontrolado. Recuperación desequilibrio.

- Golpe al vacío.

- Agotamiento o trastorno debido al exceso de esfuerzo.

- Músculos mal calentados.

- Lesiones anteriores.

- Preparación física defectuosa.
El verdadero punto de partida de la rotura del músculo son las lesiones traumáticas anteriores aunque fueran microscópicas.
Distensión muscular
Es una distorsión de las fibras musculares pero sin lesión importante, que no ocasionan ruptura de vasos, por lo que no hay equimosis ni hematoma. Es como un deshilachado de las fibras.
Síntomas:
- Dolor en la zona, más que nada con los estiramientos y con el movimiento.

- Sensación de sobreestiramiento en el músculo.

- Hay capacidad funcional normal.

- El músculo está medianamente contraído.



Tirón muscular
Es la rotura de varias fibras musculares con hemorragia local más o menos importante.
Síntomas:
- Dolor violento, en forma de latigazo.

- Impotencia funcional inmediata pero relativa.

- Se encuentra un punto doloroso a la palpación, en el centro de la lesión.

- Dolor permanente, que incrementa con el movimiento y la palpación.

- Hay derrame sanguíneo por rotura de vasos: Equimosis y hematoma pequeño que aparece a los 2 días. El hematoma forma un pequeño nódulo a veces palpable.

Desgarro muscular
Es la rotura de un gran número de fibras musculares, con la producción de u gran hematoma. Se podría llevar hasta la rotura total del músculo, que es el grado máximo de gravedad, poco frecuente.
Síntomas:
- Dolor intenso.

- Impotencia funcional total.

- Gran hematoma.

- Deformidad muscular.

- A veces pueden darse síntomas de estado de shock.

Agujetas (DOMS)
Se denominan agujetas al dolor y a la rigidez muscular que aparecen después de un esfuerzo intenso y poco habitual.
Causas:
Es debido a un sobreesfuerzo mecánico. Es una lesión mecánica en la zona de la fibra muscular y el tejido conjuntivo muscular.
Síntomas:
- Dolor con el movimiento, a la palpación y especialmente con los estiramientos.

- Disminución de la fuerza entre 10 - 20%.

- Rigidez muscular.
Los síntomas aparecen a las 24 - 48 horas de producirse el esfuerzo no acostumbrado y desaparecen entre los 3 - 7 días de forma progresiva.

Después de entrenar sucesivas veces el mismo grupo muscular de la misma manera, las agujetas ya no aparecen.




LESIONES ARTICULARES
Esguince
Es la distorsión de una articulación que puede ir desde el estiramiento a la rotura parcial o total de los ligamentos que la mantienen estable, sin desplazamiento permanente de las superficies óseas que normalmente están en contacto.
Las causas pueden ser:
- Movimientos forzados.

- Traumatismos violentos.


Debido a estas causas, la articulación se abre más de lo que permiten sus límites fisiológicos. Las superficies óseas pierden el contacto momentáneamente, pero luego vuelven a su posición inicial. Lo que si que ha pasado es que los ligamentos de esa articulación se han estirado, desgarrado, roto o desinsertado.
Hay diferentes grados de esguince, según la intensidad de la causa:
- Esguince leve o de grado 1: Es la típica torcedura. Los ligamentos sólo se estiran.

- Esguince de grado 2: Los ligamentos se han roto pero sólo parcialmente, están desgarrados. Lo normal es que sólo ocurra en uno de los lados de la articulación.

- Esguince de grado 3: Los ligamentos se han roto o desinsertado, pero las superficies óseas han vuelto a su posición normal.
Síntomas:
Para todos los grados hay la misma sintomatología, pero será más intensa cuanto mayor sea el grado de lesión producido. Encontramos:
- Dolor.

- Edema o hinchazón.

- Incapacidad funcional.

- En los casos mas graves puede haber incluso, inflamación y equimosis o hematoma.



Luxaciones
Una articulación esta luxada o dislocada si las extremidades articulares, normalmente en contacto, es desplazada, una respecto de la otra, de manera permanente, como consecuencia de un traumatismo.
La luxación ocurre por romperse los ligamentos que sujetan la articulación. Si los ligamentos no se rompen pero se díscola la articulación estamos ante una subluxación.
Causas:
- Traumatismos.

- Demasiada laxitud en ligamentos articulación.


Síntomas:
- Dolor.

- Incapacidad funcional.

- Deformidad.

Lesiones Meniscales
Los meniscos son estructuras fibrocartilaginosas que se encuentran en las rodillas. Se localizan sobre la meseta de la tibia y su función es la de permitir el movimiento correcto de la rodilla.

En cada rodilla hay dos meniscos, el interno y el externo. Su grosor disminuye desde la periferia al centro, por tanto, su sección es triangular. Cada menisco posee dos extremos, los cuernos, uno anterior y otro posterior. A la zona central del menisco se le llama cuerpo.


Los desplazamientos que pueden tener los meniscos interno y externo son de 6 y 12 mm respectivamente.
Si los movimientos de los meniscos no siguen la sincronización que marca la articulación de la rodilla, es cuando se producen lesiones meniscales.
La lesión producida en el menisco es una rotura. Tipos:
- Las roturas longitudinales: existen dos tipos, la rotura en asa de cubo y la rotura en pico de loro. Pueden ser de más o menos longitud y se manifiesta con un bloqueo en flexión. Es muy frecuente en futbolistas, tienen molestias en cuclillas.

- Las roturas transversales: son menos frecuentes y siempre salen como consecuencia de las longitudinales.


Causas:
- Cargas intensas y continuas.

- Individuos, principalmente entre 30 - 35 años, que han sufrido movimientos asincrónicos de flexiones y rotaciones de rodilla, cargando todo el peso sobre ella. Los deportes de alto riesgo son el fútbol, tenis, rugby, esquí, etc.

- Accidentes violentos y choques.
Síntomas:
- Bloqueo de rodilla, que se puede flexionar pero no extender del todo. En la parte final de la extensión, hay una sensación de resorte. Se puede comprobar si el individuo se coloca de pie, contra la pared, o tumbado boca abajo, no puede estirar bien la rodilla. El bloqueo puede durar horas, minutos o días y puede desaparecer espontáneamente, o tras unas manipulaciones del fisioterapeuta. Los bloqueos son repetitivos.

- Dolor constante y con el movimiento. Se localiza en la parte interna o externa de la rodilla. Aumenta el dolor al final de la extensión.

- Sensación de que hay algo suelto en la rodilla y crujidos en el mismo punto.

- Fallos fugaces de rodilla.

- Derrame o hidrartrosis, por punción se obtiene un liquido no hemorrágico de características mecánicas. El líquido formado se analiza y según sus características fisicoquímicas se obtienen resultados.

Artrosis
Es un proceso degenerativo de desgaste o envejecimiento de una articulación que se caracteriza por:
- Destrucción del cartílago articular. Se producen fisuras.

- Producción de osteofitos. Son el resultado del proceso de regeneración propio del organismo.

- Inflamación o aumento de la sinovial, casos más graves.
Cuando el cartílago empieza a degenerar, a gastarse, el propio organismo responde creando tejido para recuperar ese cartílago perdido. Pero no se crea en la misma forma que tenia antes sino que se forman unas irregularidades llamadas osteofitos, que pueden entorpecer el movimiento.
Causas:
La causa por la cual el cartílago se desgasta es mecánica.
Podemos hablar de dos tipos de artrosis:
1.- La artrosis en edad avanzada, que entre los 40 - 45 años aparece en las articulaciones que soportan más peso como caderas, rodillas, columna y manos.
Síntomas:
- Dolor articular.

- Rigidez articular.

- Incapacidad de movimiento completo.

- Hay crujidos después del reposo.

- No hay síntomas aparentes de inflamación.
Las causas:
- Por el uso excesivo y con carga de esas articulaciones.

- Mala alimentación que produzca radicales libres (alcohol, tabaco, drogas, fritos, etc.), que eviten la buena regeneración del cartílago.

- Lesiones mal curadas y recidivas.
Es decir, algunas personas mayores padecen artrosis en las articulaciones que más utilizan y que están más sometidas a cargas y presiones. Es debido a que el cartílago se está deteriorando. Ante esto no podemos hacer nada puesto que no podemos dejar de hacer nuestras actividades cotidianas. Pero el hecho de que unas personas la padezcan y otras no es por otras causas añadidas. Cuando el cartílago se daña, nuestros sistemas de regeneración lo reparan, pero muchas veces estos sistemas de regeneración no están en buenas condiciones y por tanto no pueden reparar el tejido dañado. El hecho de tener una alimentación rica en fritos, el tabaco, las drogas y beber alcohol, producen en el organismo radicales libres que impedirán la buena regeneración del cartílago.
Otra causa de la no regeneración del cartílago es la de sufrir lesiones frecuentes que no están bien curadas. Si hay obesidad el problema se agrava. Además, en las personas mayores disminuye la capacidad de síntesis de colágeno.
2.- La artrosis del deportista entre los 18 - 20 años se da en las articulaciones que más se utilizan.
- Hombro en los piragüistas.

- Tobillos y rodillas en los corredores.

- Cadera en los saltadores.

- Muñeca en los boxeadores.

- Columna vertebral en los gimnastas.
Esto no quiere decir que por no hacer el deporte aparezca la artrosis, sino al contrario, el deporte la alivia. En los deportistas la artrosis aparece por:
- Lesiones anteriores y mal curadas.

- Mala alimentación.


Síntomas:
- Dolor articular.

- Rigidez articular.

- Incapacidad de movimiento completo.

- Hay crujidos después del reposo.

- No hay síntomas aparentes de inflamación.


LESIONES ÓSEAS
Fracturas
Es una lesión traumática por la cual se produce la rotura de un hueso, la cual puede ser parcial o total.
Causas:
- Por compresión.

- Por la acción de varias fuerzas a la vez sobre un mismo hueso.

- Por sobrecarga. Acción repetida de pequeñas fuerzas (microtraumatismos) que son capaces de forzar la elasticidad del hueso y llegar a agotar su resistencia.
Síntomas:
- Dolor violento, repentino y localizado.

- Dolor a la presión.

- Impotencia funcional.

- Deformidad.

- Hinchazón (edema).

- Crepitación. No tocar. Solo el médico.

- Si es fractura abierta, se visualizan los extremos óseos y hemorragia externa.

- Síntomas de shock, si es más grave.



Periostitis
Es la inflamación del periostio, membrana vascularizada que se encuentra rodeando la diálisis de un hueso largo. Esta lesión se localiza en la tibia.
Causas:
Se produce en deportes en los que dominan los saltos. Las vibraciones de los impactos contra el suelo se transmiten por el talón hasta la tibia. Así la calidad de los suelos y el calzado utilizado es primordial.
Síntomas:
- Dolor en la parte anterointerna de la tibia que aparece con la practica deportiva y que se calma con el reposo.

- Dolor a la palpación.

- Calor en la zona.

DESVIACIONES DE COLUMNA
La columna vista lateralmente tiene unas curvaturas fisiológicas. La parte cervical tiene la curvatura con la concavidad en la parte posterior, es una lordosis. La parte dorsal tiene la curvatura con la concavidad en la parte anterior, es una cifosis. La parte lumbar vuelve a tener una lordosis. Estas curvaturas son normales para mantener una postura erguida y equilibrada.
En ciertas circunstancias se pueden acentuar dichas curvaturas, en este caso ya son patológicas. Las más frecuentes son una cifosis acentuada en la zona dorsal y una hiperlordosis lumbar. Además se puede detectar una escoliosis, que es cuando la columna vista desde la parte posterior está desviada hacia un lado.
Estas curvaturas patológicas pueden aparecer por numerosas causas. Entre las más frecuentes están las malas posturas y sobrecargas de la columna. Estas desviaciones van acompañadas de dolor en la columna.
Cifosis pronunciada
Espalda dorsal inclinada hacia delante, omóplatos salientes, hombros caídos hacia delante y el tórax hundido.

Las causas son:


La cifosis puede darse:
- En ancianos, por la reducción del tamaño de los discos intervertebrales al perder agua.

- En niños por su mala postura al sentarse y falta de deporte.

- Cuando hay un desequilibrio entre los músculos de la espalda y los de la parte delantera del tórax, dominando una debilidad en los músculos extensores de la espalda.

- Por una malformación congénita.




Hiperlordosis lumbar
Zona lumbar más arqueada de lo normal, hay anteversión pélvica y el vientre bajo.
Causas:
- Hipotonificación de los músculos abdominales y glúteos.

- Hipertonificación del psoas ilíaco.

- Malas posturas.

- Ejecución incorrecta de ejercicios abdominales.

- Malformación congénita.

Escoliosis
Desviación lateral de la columna, que puede ir acompañado de rotaciones de las vértebras.

Causas:
- Defectos de los cuerpos vertebrales.

- Asimetrías de la cadera.

- Desequilibrio entre los músculos de la parte derecha e izquierda.

- Malas posturas.

- Deportes asimétricos. Entrenar el otro lado. Canoistas.



A continuación vamos a comentar las lesiones más frecuentes en el piragüismo de competición. Las cuales son:
Hernia discal
Estas suelen aparecer en la región lumbar. Son lesiones que se producen a causa de grandes esfuerzos o torsiones inadecuadas de la columna vertebral. Sus síntomas son muy molestos, e impiden el desarrollo de la vida normal y deportiva del palista. La cirugía es generalmente la medida terapéutica a adoptar, pero podemos prevenir estas lesiones fortaleciendo nuestros músculos y retornando a una buena posición.
El disco L5-S1 está implicado en un 45-50 % de los casos, L4-L5 en un 40-45 % y L3-L4 en un 5 %. La hernia discal a otros niveles lumbares es poco frecuente. Estas suelen aparecer en L4 y L5, sobre todo en canoistas.
Causas:
- Flexión de la columna vertebral hacia delante.

- Extensión de la columna vertebral.

- Movimientos de flexión y extensión. Canoista.

- Movimientos de rotación.

- Carga de peso importante.
Síntomas:
- Dolor localizado en la parte baja de la espalda, lumbar y sacra.

- Dolor que puede irradiarse hacia los miembros inferiores.



La cirugía fracasa en más del 60 % de los pacientes en los que no se demuestra claramente la afectación del nervio antes de operarles.
Los estudios científicos realizados demuestran que cuanto más rigurosamente se seleccionan los pacientes a los que se operan, mejores resultados obtiene la cirugía. Sólo es necesario operar aproximadamente el 5 % de los casos.
Los procedimientos quirúrgicos efectuados en estos casos se denominan:
- Disquectomía Percutánea con Láser.

- Disquectomía Clásica.


El tratamiento pretende principalmente aliviar el dolor y eliminar la contractura muscular. Los analgésicos, antiinflamatorios, corticoides y el calor, junto con la kinesioterapia y fisioterapia son aconsejables al comienzo de la enfermedad mientras no exista un grave compromiso de las raíces nerviosas. En caso de que suceda esto, el tratamiento de elección es la cirugía.
La inmovilización con fajas, yeso o corsé ortopédico disminuyen la movilidad de la zona y sostienen el abdomen, disminuyendo de esta manera la carga del cuerpo de la región, y posibilitando la reversibilidad del cuadro.
Sobrecarga muscular
La sobrecarga muscular se produce por la sobreexcitación de determinado grupo muscular; los más afectados en piragüismo pertenecen a las extremidades superiores, así como a los del cuello, hombros y parte posterior del tronco, los menos afectados son los músculos de las extremidades inferiores ya que sufren menos carga de entrenamiento.
Causas:
- Recuperación insuficiente durante las sesiones de entrenamiento.

- Mala planificación.

- Estrés emocional.

- Falta de calentamiento.

- Falta de estiramientos.
Síntomas:
- Desde pequeñas molestias hasta inmovilidad.

Causas:
- Técnica de paleo incorrecta.

- Esfuerzos musculares excesivos (pesas).

- Esfuerzos musculares de repetición durante mucho tiempo (largo entrenamiento).


Síntomas:
- Leve inflamación o incluso puede afectar a la mayor parte del manguito rotatorio.

- Imposibilidad de sostener el brazo en ciertas posiciones.

- Dolor o aumento de la sensibilidad en el hombro.

Bursitis
Consiste en la inflamación y tumefacción de la bolsa sinovial articular. En el piragüismo es más frecuente en la articulación del hombro.
Causas:
- Origen traumático (contusión).

- Microtraumatismos (sobreesfuerzos repetitivos por fricción).

- Infecciones (quemadura con hierba artificial).

- metabólico (gota).

Síntomas
- Inflamación.

- Tumefacción.

- Calor.

- Dolor leve.

- Impotencia funcional parcial.

- Protuberancia blanda al tacto.




Contracturas
La acción de contraerse uno o varios músculos, de forma prolongada e involuntaria, sin lesión de la fibra muscular.
Tipos:
1) Calambres musculares:
La contracción involuntaria, persistente de uno o varios músculos esqueléticos, que sobreviene durante el esfuerzo.
Es una forma de espasmo muscular.
Causas:
- Agotamiento en las reservas de sodio (sal).

- Fatiga (exceso de ejercicio).

- Ligas apretadas (mala circulación).

- Frío.


- Reacción refleja a trauma.
Síntomas:
- Dolor muscular.

- Contractura.

- Endurecimiento.

- Incapacidad funcional.

Causas:
- Esfuerzos excesivos.

- Mala postura.

- Frío.

- Exposición a corrientes de aire.



- Tensiones musculares debido a la ansiedad.
Síntomas:
- Dolor.

- Incapacidad funcional.



El síndrome compartimental

Es una lesión que se caracteriza por la compresión de los nervios y de los vasos en un compartimiento anatómico, lo que provoca una disminución del flujo sanguíneo y lesión de los nervios.


Causas:
Las capas espesas de tejido denominadas fascia separan los grupos de músculos en los brazos y en las piernas. El contenido de cada capa de fascia, el cual no incluye solamente músculo sino también nervios y vasos sanguíneos, se define como un compartimento.
La fascia no es flexible, de modo que, cualquier tipo de inflamación en un compartimento ocasionará un aumento de presión. Este aumento de presión comprime los músculos, los vasos sanguíneos y los nervios y si es demasiado alta, el flujo de sangre al compartimento se bloquea, lo que puede desembocar en una lesión permanente de los músculos y los nervios y si esta presión dura un tiempo considerable, es posible que la extremidad tenga que ser amputada.
La inflamación que ocasiona el síndrome compartimental está asociada con trauma de alta energía, como el que se presenta en caso de un accidente de tráfico, de una lesión por aplastamiento o cirugía.

Un yeso tampoco puede expandirse, entonces, si existe una hinchazón significativa debajo de un yeso, la presión se acumula y puede ocasionar el mismo síndrome. El síndrome compartimental crónico puede ser el resultado de actividades repetitivas como correr (síndrome compartimental de la pierna) o palear (síndrome compartimental del antebrazo), ya que esta actividad ocasiona un incremento en la presión en un compartimento únicamente mientras se realiza la actividad. Estas dos actividades repetitivas son típicas en el piragüismo, ante todo palear, por supuesto, lo que nos deja claro que en este deporte el síndrome compartimental con el que más nos encontramos es el del antebrazo.


El síndrome compartimental es más común en la parte inferior de la pierna y del antebrazo, aunque también puede presentarse en las manos, en los pies, en los muslos y en la parte superior del brazo.
Síntomas:
- Dolor intenso.

- En casos avanzados, disminución de la sensibilidad, debilidad y palidez de la piel.

Prevención:
La prevención del síndrome compartimental en nuestro caso, principalmente se basa en la utilización de una pala adaptada a las características personales de cada palista. También con un buen calzado deportivo, preferiblemente con mecanismos de amortiguación como las cámaras de aire para los entrenamientos de tierra.
Evitar la utilización de vendajes demasiado apretados en las piernas durante la práctica deportiva.
Mantener una disciplina en cuanto a los estiramientos musculares antes y después de la actividad física. Lo que permitirá un estiramiento del tejido fibroso e inelástico llamado fascia, dándole mayor espacio al músculo para desplazarse.
Evitar los choques, utilizando un equipo protector de alta calidad como las canilleras del balompié, en aquellas actividades propensas a ello.
En caso de lesiones agudas por accidentes o traumas directos, lo ideal si la persona no presenta sangrado o fractura es evitar cualquier tipo de vendaje compresivo y elevar la pierna. La utilización de vendas calientes o hielo es bastante controvertida, hasta el momento.
Tomando las precauciones necesarias las posibilidades de sufrir un síndrome compartimental serán mucho menores.
En resumidas cuentas, la utilización del equipo adecuado, la práctica de ejercicios de calentamiento y el estirar los diferentes grupos musculares, como también el no excederse en el esfuerzo, serán medidas suficientes para evitar el síndrome compartimental.
Esguinces

En la unión de todas las articulaciones del cuerpo nos encontramos con los llamados ligamentos, una especie de cordones fibrosos que unen los huesos entre si y dan estabilidad a las articulaciones. La lesión de estos ligamentos se denomina esguince. Un esguince se produce al estirar o forzar en exceso los ligamentos, lo cual puede ocurrir cuando la articulación sufre un golpe o una torsión forzada.


Las zonas más predispuestas a sufrir esguinces son tobillos, rodillas y muñecas, además de las articulaciones de los pulgares de manos y pies.

Las causas:


- Golpes.

- Torsiones.


Síntomas:
Dolor intenso en la articulación, que suele impedir casi por completo el movimiento de la misma. Inflamación de la zona afectada. Se diferencia claramente de una luxación o fractura, porque no aparece deformidad en la articulación. La articulación muestra su aspecto normal a excepción de una hinchazón. A veces aparece un hematoma si se ha roto algún vaso sanguíneo, pero es poco frecuente.

Luxación
Es una distensión de los ligamentos y de la cápsula articular con salida de un hueso o articulación de su asiento.
La propensión a las luxaciones en ciertas articulaciones, así como la frecuencia con que se producen, dependen mayoritariamente de su propia estructura y condiciones de estabilidad, y a la fuerza de los músculos y tendones que las rodean.
Cualquier articulación es susceptible de dislocarse. Cuando la separación de las superficies articulares de los huesos es total, se denomina luxación completa; cuando sólo se separa en parte se llama incompleta, parcial o subluxación.
Las causas:
Una mala caída puede resultar en luxación o fractura. En concreto, las luxaciones pueden producirse por movimientos bruscos y, en el piragüismo, debido a un debilitamiento de la articulación producido por lesiones mal curadas junto a una mala ejecución técnica o un exceso de entusiasmo por parte del deportista.
Las luxaciones más frecuentes se producen en el hombro, el codo, la rótula, los dedos y la muñeca.

Síntomas:


- Dolor fuerte.

- Hinchazón.



REINTEGRACIÓN DEL DEPORTISTA A LA ACTIVIDAD FÍSICA
La idea de que tratamiento y rehabilitación constituyen dos fases distintas en el cuidado de las lesiones deportivas está anticuada. Ambos de llevarse a cabo de manera simultánea.
La rehabilitación es un procedimiento que comprende ejercicio físico, terapia manual como masaje y manipulaciones, y modalidades terapéuticas tales como el ultrasonido y la estimulación eléctrica, para restablecer con prontitud a un deportista lesionado. Los deportistas que no rehabilitan sus lesiones, es probable que no recuperen la función del área lesionada, y, más probable todavía, que se vuelvan a lesionar. La alta tasa de lesiones en los deportes de ocio, así como los datos que sugieren la probabilidad de reincidencia, refuerza la idea de que si hay lesiones anteriores mal rehabilitadas, será muy probable que vuelva a producirse la lesión.
La recuperación del lesionado es importante para su vuelta a la actividad normal y no solamente para aliviar los síntomas. Además de estar entrenados para restaurar completamente las funciones físicas, los médicos rehabilitadores y los fisioterapeutas, también pueden advertir signos de desajustes psicológicos a causa de la lesión.
Los objetivos de los programas modernos de rehabilitación de las lesiones son:
- Disminuir los efectos indeseables de la inmovilización.

- Estimular la curación.

- Mantener el mejor condicionamiento físico posible que permitan las restricciones impuestas por la propia lesión.

- Restablecer las funciones específicas del deportista.
Minimizar los efectos indeseables de la inmovilización
La inmovilización es necesaria en los primeros momentos de una lesión, dentro de ese conjunto de reposo, hielo, compresión y elevación. Sin embargo, una inmovilización prolongada puede comprometer toda la recuperación.
Por cada semana de inmovilización, los músculos pueden llegar a perder alrededor de un 20 % de su fuerza; con seis semanas, la cápsula articular se vuelve más rígida, hasta el punto de que hace falta un esfuerzo diez veces mayor para realizar un movimiento; tras ocho semanas, la vitalidad de los cartílagos articulares del final de los huesos puede que nunca lleguen a recuperar su función previa, y los ligamentos pueden perder hasta el 40 % de su resistencia, cuya recuperación puede llevar hasta un año.
Por el contrario, la movilización precoz a demostrado que estimula la curación de los tejidos lesionados, evita la formación de adherencias en la cápsula articular y ayuda a mantener la coordinación y la habilidades relacionadas con el deporte. Este tipo de movilización es conocida como rehabilitación agresiva, y se utiliza especialmente para conseguir el retorno seguro a completa participación deportiva. En la actualidad, la mayor parte de los médicos del deporte preconizan la inmovilización limitada de los deportistas lesionados.
La movilización temprana es importante para mantener la movilidad articular normal y para estimular el movimiento del liquido sinovial dentro de la articulación, lo cual aporta la nutrición imprescindible al cartílago articular.

La movilización pasiva aumenta también la resistencia de los ligamentos y tendones circundantes. El fisioterapeuta ayudará al paciente a mover la articulación hasta unos niveles tolerables, esta práctica se mantendrá hasta que el paciente pueda mover la articulación sin ayuda, momento en que se inicien los ejercicios de movilización activa. El entrenamiento de fuerza debe comenzar tan pronto como sea posible. Se pueden iniciar casi inmediatamente ejercicios isométricos simples. Tan rápidamente como sea posible, el fisioterapeuta debe ayudar al deportista en su progreso a través del programa de rehabilitación para eliminar el dolor, la inflamación y la rigidez tanto como para restaurar completamente la fuerza, flexibilidad, resistencia cardiovascular y las habilidades específicas para su deporte y condición física.


En las lesiones menos importantes, la rehabilitación puede comenzar tan pronto como disminuya el dolor inicial y la inflamación, por lo general entre 24 y 72 horas. Son de esperar molestias durante los primeros estadios de un programa de rehabilitación agresiva, y cualquier incremento llamativo de dolor o inflamación inducirá la necesidad de retroceder en el programa.
Una curación adecuada
La movilización precoz no sólo minimiza los efectos indeseables de una inmovilización prolongada, sino que actualmente se sabe que promueve la curación estimulando el crecimiento y la cicatrización de los desgarros titulares. El ejercicio activo también aumenta el flujo de sangre hacia el área lesionada y el estiramiento mecánico ablanda la cicatriz fibrosa de los tejidos, favoreciendo la recuperación de la amplitud de movimiento, la fuerza y la resistencia. Además, el aumento de la actividad cardiovascular eleva la temperatura corporal y el flujo sanguíneo, lo cual facilita la eliminación de las células dañadas y la reparación de los tejidos.
El fisioterapeuta puede emplear una serie de técnicas para favorecer la curación, entre ellas está el frío, el calor y la electricidad.
La estimulación nerviosa eléctrica transcutánea es una técnica que se aplica sobre la piel para reducir el dolor y facilitar la realización de los ejercicios. Consiste en enviar impulsos eléctricos de bajo voltaje a las terminaciones nerviosas del área lesionada, las cuales, a su vez, los transmiten al cerebro bloqueando la sensación dolorosa. También induce la producción de endorfinas, que son analgésicos naturales del organismo. El ultrasonido se considera el modo más efectivo para conseguir calor profundo en los tejidos, lo que ayuda a eliminar el dolor y la inflamación, estimulando la curación, reduciendo la contractura muscular e incrementando la amplitud de movimiento. El ultrasonido se utiliza frecuentemente para tratar tendinitis, esguinces, distensiones y roturas musculares.
La tracción espinal es un método para separar las vértebras del cuello y la espalda, además de aumentar la elasticidad de los pequeños músculos, ligamentos y cápsulas articulares del cuello. Se utiliza en patologías vertebrales, como esguinces, artritis y problemas cervicales del disco intervertebral como pinzamientos nerviosos. A menudo se practica junto con ejercicios de movilidad. Los efectos de la tracción cervical son sólo temporales, las causas del problema han de resolverse con otros métodos a largo plazo, incluida la terapia física, modificación postural y aprendizaje de la mecánica corporal adecuada.
Aun cuando estas modalidades terapéuticas son muy útiles, el ejercicio es imprescindible. El frío, el calor y la electroterapia estimulan la curación y ayudan al paciente a ejercitarse sin sentir dolor, pero por si solos no conseguirán el regreso del deportista a su deporte rápidamente, con su fuerza, flexibilidad y resistencia restauradas. Solamente el ejercicio puede lograrlo.
Mantener una buena puesta en forma
Si el deportista no puede practicar su deporte, el fisioterapeuta debe diseñarle un programa de condicionamiento para mantener o mejorar la forma física que tenia antes de lesionarse, incluyendo la fuerza, flexibilidad y resistencia cardiovascular; con esto reducirá el tiempo de rehabilitación, facilitará su vuelta a la actividad deportiva y estará menos predispuesto a nuevas lesiones como resultado de la fatiga. Esta actividad física durante la convalecencia es lo que se denomina reposo relativo.

La prescripción de los ejercicios debe tener en cuenta las limitaciones impuestas por la lesión.


Los principios modernos de reposo relativo son especialmente útiles para los deportistas de competición o profesionales con lesiones por sobrecarga. Un atleta tiene que mantenerse apartado de aquellas actividades que le han generado la patología. Aunque durante el tiempo de disminución de la actividad puede continuar parcialmente con su entrenamiento regular tanto como sea posible.
Si el entreno regular parece no ser seguro, el fisioterapeuta debe diseñar un programa lo más parecido posible. Este programa debe ejercitar aquellos grupos musculares que se utilizan en la actividad deportiva regular, de tal forma que la imiten.
Durante la fase de recuperación, el deportista debe aprovechar para mejorar la fuerza y la flexibilidad de las demás áreas no lesionadas, debido a que, al no realizar su entrenamiento habitual, los músculos, tendones y ligamentos sanos con frecuencia se debilitan o pierden elasticidad, salvo que se establezca un programa para prevenirlo.
Restablecer las funciones específicas del deporte
El estadio final de la rehabilitación integra los aumentos de la fuerza, la flexibilidad y la resistencia cardiovascular para las actividades especificas del deporte y del entrenamiento. El fisioterapeuta es quien debe dar el visto bueno para el retorno a la actividad física, en función del nivel de recuperación de sus habilidades y requerimientos específicos. Recomendará actividades similares a las del deporte practicado.
El retorno a la actividad
El medico o fisioterapeuta debe dar el visto bueno al deportista para retornar a la participación de la competición solo cuando hayan sido completados todos los estadios del programa de rehabilitación y haya recuperado sin dolor la completa amplitud de movimiento, la fuerza normal y el tamaño muscular, la condición física completa, fuerza, flexibilidad y resistencia cardiovascular, y las habilidades especificas de su deporte.
La reincorporación a su actividad se basa en la regla del 95 %, esto es, cuando la función del área lesionada está recuperada al 95 %. el método RICE durante dos días

Para lesiones de mediana intensidad, los ejercicios de movilidad deben comenzar en el propio domicilio, al día siguiente de ocurrir la lesión, o cuando no hay dolor local en el área afectada. El tipo más común de ejercicios de elasticidad en un programa postlesional de movilización son los estáticos. La gran mayoría de los deportistas están familiarizados con las técnicas de estiramientos estáticas porque son las que usualmente realizan en las sesiones de calentamiento y estiramientos.


La fatiga muscular es una de las principales causas de reincidencia de lesión, por ello los deportistas lesionados deben considerar la recuperación de su resistencia muscular como una parte de su programa de rehabilitación en casa.

Los mismos ejercicios que desarrollan la resistencia cardiovascular y la fuerza muscular también puede favorecer la resistencia muscular. Comenzar con ejercicios de resistencia muscular cuando la fuerza de la parte lesionada sea del 70 al 80 % de la parte sana.


Otro modo efectivo para recuperar lesiones es mediante actividades de resistencia repetitivas, como la natación, el remo, el piragüismo, el esquí de fondo, el pedaleo con los brazos, y otras que requieren movimientos repetitivos de grandes grupos musculares.
La propiocepción, también queda comprometida en la lesión debido a la delicada interacción entre el sistema nervioso central y los músculos, tendones y ligamentos. Con la recuperación propioceptiva después de una lesión, el atleta será capaz de realizar su deporte o actividad física más eficientemente, con menos riesgo de lesionarse. Una mala propiocepción puede conducir a fallos mecánicos o pérdidas repentinas de coordinación que puede causar lesiones agudas o por sobrecarga.
La última fase antes de reintegrarse al ejercicio regular es la recuperación de las habilidades específicas al deporte. Es importante porque la disminución de estas habilidades causadas por una lesión y el tiempo de inactividad puede abocar el deportista a una nueva lesión. La técnica inadecuada puede poner al deportista en peligro. El momento apropiado de comenzar con las habilidades específicas del deporte depende de la lesión y del deporte o actividad en cuestión.
Si se hace adecuadamente, la rehabilitación conseguirá que el deportista se reintegre a su actividad en el menor tiempo, con el mínimo riesgo de volverse a lesionar y conservando, o incluso mejorando, su condición física general. La moderna tecnología de rehabilitación y los nuevos métodos la han convertido en el área más dinámica de los cuidados deportivos. No obstante, poca importa el grado de sofisticación que ha alcanzado la rehabilitación si esto no llega al atleta individual. Son demasiados los que no lo toman lo suficientemente en serio o prestan poca atención a las advertencias que se les hace sobre el trabajo excesivo. Para lograr el éxito, debe ser hecha adecuadamente y considerada como una parte integral del manejo de la lesión.





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