qué es ser adolescente mujer en pasto (2002)



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(punto 3) QUÉ ES SER ADOLESCENTE MUJER EN PASTO (2002)
Entre la población entrevistada el ser mujer es considerada una forma de vida complicada y difícil, más aún si se es adolescente.
En general la mayoría de las adolescentes ven el ser mujer como una desventaja en relación con los hombres. Es así que muchas de ellas afirmaron que quisieran ser hombres para poder acceder a todos los “privilegios” que tienen estos.
La adolescencia es la época en la que es para ellas más evidente este hecho, dado que es en esa época de su vida en la que localizan la aparición de aspectos del ser mujer que les disgustan o les “complican” la vida. En lo fisiológico, la aparición de la menstruación; y desde las disposiciones culturales, el tener que hacerse cargo de mayores responsabilidades relacionadas con el hogar - esto en mayor medida en las adolescentes que deben hacerse cargo de la casa mientras la madre trabaja.
En este sentido las adolescentes sienten que a los hombres no se les hacen estas exigencias dado que ellos tienen mayores libertades. En especial las adolescentes destacan en este aspecto el mayor cuidado y vigilancia que ejercen los padres sobre ellas, como mujeres que sobre sus hermanos varones. Por lo tanto ellas empiezan a ser más vinculadas con el hogar que con el exterior.
Lo anterior es resentido como el mayor inconveniente por las adolescentes puesto que va en contra de intereses propios de su edad. Es así como la negativa de los padres a dejarlas salir, afecta su relación con el exterior; pues amigos, novios, fiestas, diversión y sus mayores intereses se encuentran allí.
En dos casos la apreciación de la feminidad como algo negativo se ve corroborado por las madres de las adolescentes, quienes deseaban tener un hijo varón para cuando nacieron ellas. Sin embargo existe una diferencia relevante en los dos casos; mientras una madre quería tener un hijo varón porque ya tenía una hija, en el otro caso, la madre no deseaba tener hijas debido a que vincula el ser mujer con el sufrimiento y el dolor, en este último caso entonces la connotación negativa de la feminidad es mayor.

“Ella dice que cuando nosotras crecemos, nosotras nos dejamos llevar más por los amigos, o sea que empezamos a sufrir por hombres; no le gusta, no le gusta verme sufrir a mi, por eso hubiera preferido que yo fuera hombre”, “...cuando alguien no nos para bolas, nosotros la única forma de desfogar es llorando, entonces mi mamá dice que no le gusta llorar por nadie porque nadie se lo merece”. (Anyela).


No obstante lo anterior, las adolescentes resaltan en cuanto al ser mujer actitudes morales tradicionales que han sido enseñadas por sus padres y que ellas han interiorizado. Algunos de estos valores hacen referencia a un control de lo sexual, como “hacerse respetar”, “no hacerse tocar”, “no andar con los muchachos”, “ser una niña de casa”, etc.
Algunas adolescentes se sienten orgullosas de acatar tales valores, los han interiorizado y creen en ellos. Entonces les gusta estar más en la casa que en la calle y tienen pocos amigos, generalmente los del colegio; antes que salir con amigos prefieren quedarse en casa arreglándola y escuchando música. De estas, algunas (15 y 16 años) aún no tienen novio pues piensan que “todavía no están en edad de tenerlo”. En estos casos la virginidad tiene un alto valor, que según les han dicho sus padres y según piensan ellas se debe guardar hasta que se casen. Así mismo para estas adolescentes el ser mujer está relacionado con el respeto, y la fidelidad a la pareja cuando establezcan una relación.
Por otra parte, en estos casos se piensa que la mujer debe aprender desde niña lo referente a los oficios de la casa para que cuando sea adulta “no sufra”, dado que al casar, va a tener problemas en su hogar.
Estas adolescentes también afirman que sus padres les resaltan el estudio como forma de conseguir mejor vida, pero realmente en estos casos no se observó una visión real del estudio como importante; más bien era una obligación, con excepción de un caso.
Existe en estos casos una visión positiva de los padres y de sus normas, aunque manifiestan que el padre no es muy afectuoso, en ocasiones habla con ellas y les refiere sus expectativas o su deseo de bienestar para ellas con respecto al futuro. La madre es más cercana a las adolescentes y les hace recomendaciones respecto a su comportamiento. En estos casos el control que hacen los padres de sus hijas es más estricto que en los otros casos y en especial en lo referente a amigos o amigas, pues los padres dejan ir a las adolescentes a casas de sus amigas siempre y cuando sea para hacer tareas. En estos casos la relación padres-hija no es conflictiva, pues las adolescentes aceptan y acatan las normas que sus padres les imponen. Por otro lado esto se debe, como ya se dijo a que estas adolescentes se sienten más cómodas en su casa que en el exterior.
Existen otras adolescentes que aunque han recibido de sus padres la enseñanza de los mismos valores que las anteriores, no ven estos como importantes, sobre todo respecto al comportamiento sexual. Para ellas la virginidad es un valor importante pero no creen, como sus padres, que se deba guardar hasta el matrimonio, sino hasta que se encuentren con el hombre a quien realmente amen. En estos casos, sin embargo, se vive la sexualidad con culpa y con angustia pues aunque el discurso actual favorece la “libertad sexual” y ellas hablen en función de este discurso, los valores inculcados por sus padres aún tienen influencia sobre ellas. Al ir en contra de los valores inculcados por los padres sienten que los están defraudando. En estos casos además se teme al juicio social pues ellas saben que su entorno social piensa de forma diferente lo sexual a como lo plantea el discurso “moderno”. Es así que en los casos en los cuales las adolescentes ya tienen experiencia sexual, la ocultan para no tener que enfrentarse a padres, amigos e incluso a sus propios novios.
En este sentido, y en gran medida, los valores morales que les han sido enseñados a las adolescentes están en función de la imagen que otros puedan tener de la adolescente; en función de consideraciones sociales. En este sentido el juicio social es tanto valorado como temido.
“Que uno debe hacerse respetar, pues eso es más , y autoestimarse porque a veces hay en ese barrio, es más viven gamines, y hay muchachas que es con uno y con otro. y pues mi papá dice que no debo ser, no debo crear una mala imagen , por ser amable con un amigo o así siempre va a haber chisme. o así, y le da una mala imagen. Entonces uno debe limitarse en el trato”. (Jeny).
Todo lo anterior son valores tradicionales, que pretenden limitar su comportamiento sexual; algunas los han interiorizado y los resaltan como aspectos positivos de si mismas y en sí de la condición femenina. En otros casos, aunque dicen no compartir dichos valores, principalmente respecto a la virginidad, se juzgan a sí mismas o adoptan conductas en función de tales valores.
Otras actitudes inculcadas a las adolescentes como propias de la mujer son la delicadeza del trato, es decir ser “femeninas”, no bruscas, ni groseras. Formas de comportarse que no siempre asumen, aunque consideran que así debería ser.
Desde lo biológico, en general las adolescentes valoran del ser mujer la posibilidad de la maternidad, y desde lo cultural el ser “respetadas” en el trato por los hombres;es decir el no ser tratadas “brusco” como se tratan ellos; y en este mismo sentido, el sentir que los padres y familiares son más afectivos con una mujer que con un hombre.
La maternidad a su vez es valorada no sólo como capacidad biológica de la mujer sino porque es una tarea difícil, tanto por el acto de parir como por su exigencia en la crianza y cuidado de los hijos; lo cual requiere dedicación y compromiso. Consideran las adolescentes que a diferencia de los hombres, la mujer es más “entregada a los hijos” y al hogar, está más pendiente de lo que les sucede a sus hijos, de lo que necesitan, etc.
En general se puede decir que las adolescentes viven su feminidad con contradicciones pues existe por una parte la enseñanza de los padres, las consideraciones del medio y por otra un discurso “moderno” que ellas han intentado integrar a su forma de vida, hecho que es bastante complicado y que les ocasiona confusiones pues este discurso dista mucho de lo planteado por los padres y el medio en el que viven.
En este sentido, pareciera en ocasiones, que las adolescentes que tienen como objetivo ser profesionales, pretenden combinar en su forma de vida lo tradicional con lo moderno sin haber logrado ver un punto de equilibrio entre estas dos modelos. Por una parte buscan cumplir con la función materna de acuerdo a lo tradicional, es decir dedicándose a sus hijos la mayor parte del tiempo y así encargarse personalmente de su crianza pues “solo una madre sabe lo que les conviene a sus hijos”. Por otra parte, anhelan su realización personal, es decir desarrollarse en un campo profesional; lo cual implica mucho tiempo fuera de casa y ello no permitiría a este tipo de mujer ser una madre tradicional.

Modelos de mujer.




  1. En muchos casos, las adolescentes viven su identidad femenina con contradicciones. El discurso que manejan difiere en muchos aspectos de su forma de comportamiento y de pensamiento real. Mientras en su discurso hablan con ideas “liberales” respecto al comportamiento sobre todo sexual de la mujer en general, ante los demás intentan mostrarse como mujeres que en su comportamiento acatan las disposiciones culturales; sin embargo esto no es así en su comportamiento real. Lo anterior tampoco es vivido para ellas mismas con “libertad” y tranquilidad pues por una parte sienten fuertes sentimientos de culpa por “ir en contra de los padres” - al transgredir los valores que estos les han inculcado - por otra parte, viven temerosas del juicio social si se llegara a conocer cómo se comportan realmente.




  1. Algunas adolescentes intentan construir un modelo en el que se acoplen lo tradicional y lo moderno. Mientras los valores tradicionales tienen referentes reales en su medio y en su familia, las propuestas modernas sólo han llegado a las adolescentes a través del discurso, y en su medio no hay referentes establecidos de mujeres de este tipo. Las únicas mujeres con intereses individualistas que conocen por lo general son jóvenes muy poco mayores que ellas, quienes apenas inician una carrera o un curso, y/o trabajan, pero que aún no tienen una vida independiente u organizada que ayude a las adolescentes a contemplar lo que esta forma de vida exige o implica. Además el contacto con estas mujeres no es cercano y en el único caso en que sí lo es, la hermana de la adolescente estudió pero no ejerce porque al casarse su marido “le da todo”. Otros referentes, en este sentido y ya de mujeres adultas, son sus profesoras pero estas solo son observadas en el colegio y en el desempeño de su profesión. Las adolescentes no han tenido oportunidad de acercarse realmente a esta forma de vida.



  1. Las adolescentes rescatan cualidades que admiran en una mujer, tales como el ser independiente, “autorrealizada” es decir que ha logrado metas personales a nivel profesional y en general una mujer que se ha marcado distintas metas. Sin embargo, muchas de las adolescentes consideran las épocas en las que sus madres trabajaban o siguen haciéndolo, como marcadas por el abandono y la poca atención hacía ellas. Entonces en sus hogares ellas prefieren a una madre sujeta solo a labores del hogar y pendiente de ellas. Así mismo, generalmente proponen para si mismas modelos en los cuales la maternidad tiene un gran valor. Pretenden cumplir con la maternidad al estilo tradicional y al tiempo desarrollarse como mujeres “modernas”.




  1. En algunos casos las adolescentes tienen como modelos a mujeres dependientes y con un rol exclusivamente centrado en la maternidad y la labor al interior del hogar. En estos casos las adolescentes ven este modelo como poco satisfactorio pues han presenciado el estrés que manejan sus madres ante una situación de pareja difícil, maltrato físico y verbal por parte de su compañero, rutina y todo lo que les ha implicado las tareas del hogar en general sin que ellas llegaran a contemplar una solución ligada a acciones que pudieran realizar. No obstante lo anterior las adolescentes se han encontrado estableciendo relaciones de noviazgo dependientes y sometiéndose a las disposiciones de su novio.




  1. La maternidad es la característica más valorada del ser mujer por las adolescentes. Lo anterior debido a que consideran que el papel más importante en la crianza y cuidado de los hijos lo cumple la mujer. Además destacan la dificultad de tal tarea.



  1. La maternidad es un aspecto relevante en la vida de una mujer. Para la mayoría de las adolescentes, cuando una mujer tiene hijos, la búsqueda de intereses “individualistas” de tipo moderno gira alrededor de los hijos. Entonces la “superación” de la mujer tendrá como objetivo, brindar una vida satisfactoria a sus hijos.




  1. El aspecto menos apreciado por la mayoría de las adolescentes en sus madres es el “malgenio”, producto de una vida “estresante y angustiante”, por las deudas, el bajo salario, el cansancio, problemas con el esposo y los hijos, etc. No obstante lo anterior, las adolescentes reaccionan ante el “estrés” en la misma forma que sus madres; mientras las madres se “desquitan con ellas”, las adolescentes se “desquitan” con los hermanos que tienen a su cuidado o con los amigos. Esto ocurre en los casos en los que las adolescentes se deben hacer cargo de la casa y del cuidado de sus hermanos menores mientras la madre trabaja.



  1. en la relación de pareja los papeles de hombre y mujer son concebidos más o menos de forma tradicional, la única variación será el que la mujer ya tendrá un campo de acción que va más allá de la casa. Espera que el hombre cumpla sobre todo con la función de proveedor económico, obviamente ya no exclusivo. Aunque las adolescentes mencionan otras cualidades esperadas por ellas en un hombre, tales como la fidelidad, el que sea afectivo, tierno, “respetuoso”; esto es a nivel ideal, puesto que consideran que los hombres generalmente no se comportan de esa forma.



  1. Aunque mencionan el estudio como importante para su “autorrealización” en la mayoría de las adolescentes no existe compromiso en este sentido. Ellas hablan del estudio y sus beneficios según el discurso “oficial” lo hace. En la mayoría de los casos se aprecian los resultados o el producto del estudiar, el reconocimiento que se obtiene, los beneficios económicos, pero en el presente no existen acciones tendientes a lograr tal objetivo; generalmente porque el estudio “interfiere” con otras actividades más agradables para ellas como estar con los amigos, el novio y la diversión.



Relaciones con los hombres.



  1. La relación afectiva con un hombre es también importante. A nivel ideal esperan conseguir un hombre que las escuche, las entienda que en muchos casos las ayude a enfrentar las carencias que han tenido con su familia a nivel afectivo. No obstante, en algunos casos llegan a establecer relaciones de dependencia y maltrato en las que repiten el modelo de sus madres y en las cuales el hombre carece de las cualidades deseadas por ellas.




  1. En los casos anteriores las relaciones de dependencia y sometimiento se explican para las adolescentes por la necesidad de encontrar cariño, y un “refugio” que permita tener lo que no han tenido en sus casas.




  1. En la mayoría de los casos, las adolescentes esperan encontrar un hombre que a nivel económico aporte al hogar, pues los hombres están más vinculados con el aporte económico como función paterna y las mujeres con las funciones del hogar. No obstante sí se mencionan como características ideales en un hombre la afectividad para con su esposa y sus hijos, la fidelidad y el buen trato, entre las más importantes, pero dado que estas conductas no son asumidas por los hombres que conocen, realmente no piensan que pueda ser posible encontrarlas en un hombre.




  1. En el aspecto económico, la mayoría de adolescentes desean una relación en la que tanto ellas como sus parejas aporten económicamente. La división de roles solo en este sentido se ve modificada del modelo tradicional, pues ellas esperan hacerse cargo de esta responsabilidad, además de lo que tradicionalmente se le ha adjudicado a la mujer.




  1. La definición de roles según lo tradicional sólo es considerado por una adolescente del grupo. La adolescente piensa que si el compañero trabaja no es necesario que ella también lo haga, en este caso para la adolescente sería más pertinente que ella se dedicara al cuidado de los hijos y el hogar. Sin embargo en este caso la adolescente espera manejar cierta “libertad” en cuanto a decisiones respecto a su vida, como el poder escoger tener amistades y visitarlas, etc.




  1. En otro caso, la adolescente tiene en cuenta el aspecto económico en la relación de pareja con un fin “utilitarista” puesto que generalmente establece relaciones de pareja con hombres con una forma de vida establecida, que cuenten con cierto capital para que puedan darle “gusto” en el presente en cuanto a regalos, salidas, etc. Pero también que puedan “ayudarle” a ella a conseguir un buen futuro, financiándole su carrera profesional.




  1. Por otra parte las adolescentes cuya madres han “fracasado” en sus relaciones de pareja, no tienen una concepción positiva de los hombres; Dado que las relaciones de pareja que han establecido sus madres son siempre con hombres que las golpean, les son infieles, etc. Por lo anterior las adolescentes temen al “amor” y específicamente a los hombres y/o, han llegado a establecer relaciones más o menos similares a las que ha establecido la madre. En estos casos las adolescentes no se ubican como determinantes en el tipo de relación que desean establecer.




  1. Aunque las adolescentes mencionan que ellas esperan un hombre con características como la ternura, comprensión, afectuoso, etc., se han sentido o se sienten más ligadas a los hombres que no son así, que las tratan como un “objeto de su propiedad” y que incluso han llegado a maltratarlas o ha “obligarlas” a hacer cosas que no quieren. O en otro caso, aunque la adolescente pide ser complacida y atendida por sus novios y estos generalmente cumplen sus deseos, ella nunca se ha sentido complacida con estos hombres y espera que algún día aparezca un hombre “fuerte” que no se deje dominar por ella.




  1. Generalmente cuando las adolescentes han tenido su primera relación sexual se comprometen en una relación de dependencia pues sienten que le pertenecen a su pareja, viven con miedo a ser “abandonadas” y por lo mismo se someten, en muchos casos, a las disposiciones o “caprichos” de su novio. Este último les impone, entonces “límites” a su comportamiento en general, en cuanto a amistades a salidas, etc. Esto tiene relación con el hecho de que si bien las adolescentes no consideran el matrimonio como requisito para tener relaciones sexuales, sí piensan que no está bien que una mujer tenga relaciones sexuales con varios hombres a lo largo de su vida. Su aspiración es tener relaciones solo con el hombre que realmente quieren y con quien piensen formalizar una relación.


  1. Para algunas adolescentes les ha sido difícil terminar con una relación de pareja en la que ya se han tenido relaciones sexuales, por las razones antes mencionadas. En un caso la relación aún es vigente aunque la adolescente no se encuentra satisfecha con esta. Ella deja al tiempo la resolución de su situación como tal.



Problemas que enfrentan.



  1. Viven su feminidad con angustia pues en ocasiones sienten que no depende de ellas el conseguir una vida satisfactoria. La mujer tiene pocas oportunidades y aunque saben que existen mujeres que tienen otra forma de vida, les es difícil guiarse por estos modelos pues no los comprenden o no logran ver exactamente qué hace la diferencia con los modelos cercanos a ellas. Entonces, o temen sobre todo establecer una relación con un hombre por miedo a que con este se reproduzca la misma forma de relación que la que han visto en casa, o por otro lado terminan estableciendo una relación en los mismos términos que la madre. Las únicas mujeres con un estilo de vida “moderno” que conocen son jóvenes y de estas no logran aprender formas de vida ya constituidas, por ello tienen visiones o pretensiones contradictorias.



  1. Desde lo ideal tienen un modelo de “mujer moderna” sin embargo no tienen un referente cercano del cual aprender. De ahí que ellas no hayan logrado establecer, frente al ser mujer, un punto de equilibrio entre los referentes tradicionales y los planteamientos modernos que han llegado a ellas a través del discurso.




  1. Enfrentan la irritabilidad de los padres, la incomprensión y el “desamor” de estos; buscan entonces, en el exterior, eso que no tienen en casa, comprensión y afecto, generalmente en amigos y novios. Esto es algo que enfrentan todas las adolescentes que participaron a la etapa de intervención. En esta medida la casa no es un lugar en el que las adolescentes quieran estar, la familia las “estresa”. En muy pocos casos sienten que la familia las apoya y las protege.




  1. Los adultos no son personas de fácil acceso para las adolescentes. Las personas en quienes confían y a quienes las adolescentes se dirigen en caso de tener problemas son sus iguales, quienes no cuentan con la “experiencia” para brindarles un punto de vista que les permita encontrar una “solución” satisfactoria a sus problemas. Los únicos adultos con quienes las adolescentes parecen tener una mejor relación son sus profesores, aunque más bien son los profesores los que las buscan para aconsejarlas; pues ellas generalmente no buscan a los adultos para pedir orientación.




  1. En el caso de las adolescentes que tienen como metas el convertirse en profesionales y el ser madre, es posible que desarrollen fuertes sentimientos de culpa al no poder realiza su tarea como madres de la forma que lo conciben. Lo anterior teniendo en cuenta que para ellas “sólo una madre sabe lo que le conviene a su hijo” y por ello la madre debe encargarse personalmente de la crianza de sus hijos.




  1. Las adolescentes viven su sexualidad con culpa y con miedo. Por una parte el temor de defraudar a los padres, y el temor al juicio social


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