Psicología Esotérica II



Descargar 1.74 Mb.
Página36/48
Fecha de conversión10.12.2017
Tamaño1.74 Mb.
1   ...   32   33   34   35   36   37   38   39   ...   48

Entre estas etapas de vida síquica de grado inferior y la percepción espiritual del iniciado existen todos los tipos posibles de percepción consciente, que pueden dividirse en tres catego­rías principales:


  1. El desarrollo y el empleo de los poderes síquicos superiores e inferiores. La etapa del Siquismo.




  1. La evolución de la visión mística. La etapa del Misticismo.




  1. La revelación de la luz y del poder. La etapa del Ocultismo.

Estas manifestaciones del conocimiento divino están vinculadas con, y dependen del desarrollo de los centros. En los seres hu­manos de grado inferior los centros solo son discos de tenue luz que palpitan y giran lentamente. En los días lemurianos el cen­tro sacro era el más activo y brillante. En los días atlantes el centro plexo solar era muy significativo. En la actualidad, como bien saben, las analogías superiores están entrando en actividad funcionante y la humanidad comienza a recoger los beneficios derivados de la experiencia obtenida en tres razas -la Lemuriana, la Atlante y la Ariana.


En la mayoría de los casos el centro laríngeo es hoy el más activo y significativo. Sin embargo, llegará el momento en que la humanidad actuará en amplia escala y en forma masiva por medio del centro ajna; esto sucederá en la próxima raza; en el próximo gran ciclo de desarrollo racial no existirán personas con conciencia lemuriana, y la “atracción” o la actividad del centro sacro disminuirá grandemente y habrá sido controlada. Esto ya puede observarse entre los intelectuales de la raza. El estado de conciencia atlante (que principalmente funciona por medio del plexo solar) también habrá disminuido grandemente, a medida que se va despertando el centro cardíaco. Entonces la humanidad luchará con las dificultades y las dolencias patológicas y sico­lógicas basadas en las influencias y condiciones grupales y no tanto en el desarrollo individual del hombre. El comienzo de esto puede ya observarse en su fase más inferior en el surgimiento actual de lo que se llama ‘‘sicología de la masa" -algo que prácticamente no se conocía (excepto en los centros urbanos) unos siglos atrás. Por su radio de influencia es ahora casi pla­netaria. La opinión pública con su influencia condicionante y determinante, es otro aspecto de este mismo factor que está sur­giendo.
El estado de conciencia ariana, su capacidad de coordinar y su énfasis mental, controlarán la masa de los pueblos, porque en la raza venidera el estado de conciencia emocional atlante será para la humanidad lo que el tipo de grado inferior o lemuriano es para el ariano en la actualidad. Entonces las masas estarán en la categoría de los intelectuales, mientras que los intelectuales de hoy serán los intuitivos del mañana. En lenguaje místico las masas estarán en el sendero de probación y la elite de la raza se hallará en el sendero del discipulado También serán muy nume­rosos los iniciados y adeptos, que están actualmente en encarnación, a fin de llevar a cabo el trabajo exteriorizado de la Je­rarquía. Prevalecerán en el mundo individuos que serán personalidades totalmente integradas, poseyendo todas las virtudes (y por consiguiente todos los vicios), ambiciones y problemas inci­dentales a esa etapa de percepción.
Por esta razón la Jerarquía trabaja actualmente para llevar a cabo la fecundación de la raza por medio del principio cósmico del amor, a fin de que el amor y el intelecto puedan ir a la par y equilibrarse mutuamente, y es también por esta razón que la realidad de la existencia de la Jerarquía espiritual debe ser lle­vada a la atención de las masas. Esto debe hacerse con el fin de acrecentar el poder magnético del aspecto amor del esfuerzo jerár­quico y no de despertar el temor o pavor, pues pertenece al antiguo orden y debe desaparecer,
Podría referirse aquí a la actividad paralela que desarrollan las fuerzas que trabajan para evitar la exteriorización de la Jerarquía de la Luz, pues un acontecimiento de esta natura­leza significaría acrecentado poder -que ya ha sido compro­bado, Como bien saben, en los planos mental y astral existen “centros oscuros”, así denominados, debido a que el énfasis de su actividad se ha puesto sobre el aspecto material de la mani­festación y en la actividad de la sustancia material, y toda la energía está subordinada a los propósitos estrictamente egoístas. Como ya he dicho, las Fuerzas de la Luz trabajan con el alma que está oculta en todas las formas. Se ocupan de los propósitos grupales y de fundar el reino de Dios en la tierra. Las fuerzas oscuras trabajan con el aspecto forma de la manifestación y tratan de fundar un centro controlador que será exclusivamente de ellas y subyugarán a las formas vivientes de todos los reinos para sus peculiares mandatos Ésta es la antigua historia fami­liar, en fraseología bíblica, de los reinos del mundo y del reino del Cristo, del poder del antiCristo y el poder del Cristo. Esto produjo una gran encrucijada en los días atlantes y, aunque triunfó la Jerarquía de la Luz, fue sólo por un pequeño margen. La batalla se libró en el plano astral, aunque tuvo su analogía en el plano físico en un gran conflicto mundial, según narra una antigua leyenda y culminó en la catástrofe del diluvio. Las simientes del odio y de la separatividad fueron fomentadas desde entonces, y los tres métodos con los cuales las fuerzas de la oscuridad tratan de dominar a la humanidad son el odio, la agresión y la separatividad. Las tres grandes contrapartes espirituales son amor, participación altruista y síntesis.
Sin embargo, el aferramiento de las fuerzas que trabajan contra el principio viviente del amor (personificado en la Je­rarquía) no gana terreno en la actualidad, porque la respuesta de la humanidad a lo que es bueno y sintético, es mucho más rápida y general de lo que fue hace unos cuantos cientos de años. Hay muchas razones para esperar que el control indeseable vaya disminuyendo constantemente. Las fuerzas oscuras están regidas en el plano físico por un grupo de seis guías orientales y seis occidentales. Los orientales son más poderosos porque racialmente son los más antiguos y tienen, por lo tanto, mucha expe­riencia. Trabajan intensificando el espejismo y estimulando los poderes síquicos inferiores. Su particular punto de ataque es, en la actualidad, el grupo de discípulos e iniciados del mundo, pues los iniciados son los responsables de fomentar el amor en el mundo y de unir a los hombres en un espíritu de unidad. Sí las fuerza malignas no tienen éxito en esa tarea, entonces será posible la exteriorización de la Jerarquía y disminuirá grandemente el control que ejercen las seudo fuerzas malignas.
Si ellas no pueden hacer que sucumban a cierta forma de espejismo, los discípulos de todas partes, individual o grupal­mente, entonces tratarán de utilizar el espejismo grupal para contrarrestar sus esfuerzos y obligar, a aquellos con quienes tra­bajan los discípulos, a pensar mal, a impugnar sus móviles y a narrarles una historia tan convincente que el esforzado discípulo casi tendrá que luchar sólo. Si no pueden lograrlo entonces ata­carán los cuerpos físicos de los trabajadores y agentes de la Je­rarquía y procurarán, por la angustia del cuerpo físico, contro­lar lo que el discípulo produce. Esto no siempre tiene éxito y el Maestro frecuentemente puede proteger y protege a Su discípulo. Las fuerzas oscuras trabajan también intensificando o estimulando el mecanismo síquico, a fin de que los poderes síquicos inferiores se desarrollen prematura y anormalmente, hasta asu­mir proporciones casi incontrolables. Esto sucedió en amplia es­cala en la época atlante y condujo a que fuera revelado todo el plano astral, pero no fue comprendido. Sus potencias indeseables fueron liberadas sobre el plano físico, lo cual condujo a la guerra entre dos grandes escuelas de los misterios -la de la Luz y la de la Oscuridad que culminó con la destrucción del mundo en­tonces conocido.
En la actualidad estas potencias, la de la luz y la de la oscuridad, nuevamente luchan por la manifestación y la supre­macía en el plano físico, pero esta vez el resultado es vastamente distinto. El esfuerzo por establecer contacto con el alma u obstaculizarlo se manifiesta en forma de enfermedades ner­viosas y condiciones patológicas que afectan poderosamente la actividad grupal del hombre. El esfuerzo realizado por las fuer­zas oscuras para estimular los poderes síquicos inferiores parece que no puede penetrar en la materia y la forma más allá de los vehículos etéricos, pero sí desde allí condicionar fisiológica­mente al cuerpo físico por medio de enfermedades, lesiones, des­órdenes nerviosos y trastornos cerebrales y las diversas y nume­rosas formas de incapacitar e inutilizar al ser humano para enfrentar la vida diaria y las condiciones mundiales modernas. Pero la naturaleza mental ha llegado a la etapa en que puede servir de protección, pues algunas de las grandes barreras pro­tectoras que hoy se erigen alrededor de la humanidad son el es­cepticismo y la negación de la existencia y el valor de los poderes síquicos. Esto es algo que debe recordarse.
Repetidas veces he empleado la frase “el despertar prema­turo” de los poderes síquicos. Con ello quiero significar el desa­rrollo anormal de la clarividencia y de la clariaudiencia, a tal extremo que los niveles inferiores del plano astral quedan reve­lados, aunque el que los posea no pueda controlar ese sutil fenó­meno del oído y la vista ni interpretar correctamente lo que ve y oye. En las primitivas etapas del animal o del salvaje, estas facultades son frecuentemente normales y no hay reacción men­tal de ningún tipo, por lo tanto tampoco indebida tensión sobre el sistema nervioso y el cerebro. Tenemos aquí lo que podría de­nominarse una llana pasividad sin emociones, en esa condición que se produce por falta total del sentido interpretativo y de la actitud dramática y autoconsciente del hombre que comienza a emplear la mente. En cuanto la “conciencia del Yo” predomina, entonces la posesión de estos poderes síquicos inferiores se convierte en un obstáculo y una complicación. Momentáneamente deben ser relegados a segundo término, a fin de que el principio pueda afirmar su control y la vida del alma afluir y ex­presarse en forma sensata y reflexiva en el plano físico. Relegar los poderes síquicos a un lugar debajo del umbral de la conciencia es el propósito del desarrollo proyectado para la raza ariana.
Quisiera que observaran que empleo la palabra “ariana” en contradicción con la mayoría de las razas que viven en Asia. Generalizando, podrían hoy clasificarse en tres grupos:


  1. Los innumerables restos de la Atlántida o pueblo de la cuarta raza raíz, más unos pocos individuos diseminados de los pue­blos lemurianos -tan pocos que pasan desapercibidos.




  1. La raza ariana misma que incluye la civilización de la In­dia y las razas latina, teutona, nórdica y anglosajona, y sus diversas ramas.




  1. Un grupo de enlace entre las razas orientales y la raza aria­na, denominado semita. Dicha raza no es oriental pura y tampoco ariana.

Los judíos forman un grupo donde el principio de separatividad es muy pronunciado. Durante épocas han obedecido terminante­mente los mandatos del Antiguo Testamento y han insistido en considerarse un pueblo privilegiado. En el transcurso de los siglos se han mantenido apartados de los demás pueblos del mundo. Ahora, como resultado de ello, evocan, de las razas entre las cua­les están diseminados, el correspondiente deseo de obligarlas a mantenerse apartadas. De acuerdo a la ley, extraemos de los demás lo que está presente en nosotros, y dicha ley no exceptúa a ninguna raza o nación. Mediante la interrelación de los judíos y los gentiles, de los semitas y los arios y la solución del problema judío, desaparecerá la gran herejía de la separatividad.


La raza ariana no está destinada a ser una raza síquica. Su meta consiste en que predomine la naturaleza mental. Esto no podría tener lugar si la “derivación” de las fuerzas que afluyen al mecanismo humano, fuera en dirección al plexo solar -el centro principal que rige el desarrollo síquico inferior. Así como hoy se llevan a cabo ciertas trasferencias de los centros que están debajo del diafragma a los que están arriba del mismo, análoga­mente el plexo solar (semejante al cerebro que controla al animal y al hombre físico emocional) dejará de controlar las actividades del ser humano y en su reemplazo el cerebro deberá convertirse en el asiento del agente rector. Nuevamente generalizando, exis­ten tres factores principales controladores de la vida del ser humano:


  1. El plexo solar, que corresponde a la etapa en que la acti­vidad de las fuerzas es física, etérica y astral.

La etapa del desarrollo síquico.


  1. El centro ajna, entre las cejas, corresponde al período de integración y control de la personalidad, donde ciertas zo­nas del cerebro se sensibilizan y utilizan.

La etapa del desarrollo mental.


  1. El centro coronario que abarca toda la zona del cerebro al­rededor de la glándula pineal, donde el hombre espiritual asume el control.

La etapa en que el alma controla.
En esta última etapa entran en actividad las facultades síquicas superiores y pueden utilizarse nuevamente los poderes inferiores, si se considera deseable. El iniciado ejerce pleno control sobre sus facultades y poderes y sabe cómo y cuándo debe emplearlos con provecho y con el menor gasto de energías. Sin embargo, se debe observar que el médium o síquico moderno común, no entra en esta categoría, porque los iniciados y Maestros emplean Sus poderes silenciosamente y detrás de la escena y no hacen demos­traciones públicas. La mayoría de los síquicos de hoy trabajan con el plexo solar, aunque unos pocos, muy pocos, comienzan a transferir sus fuerzas al centro ajna y a desarrollar las faculta­des mentales. Esto tiene un efecto integrador y temporiamente se destaca por la total y necesaria cesación de los poderes infe­riores. En este sentido “la mente es el matador de lo real”, pero sólo de lo relativamente real. Aquello que parecía real e impor­tante, o interesante y emocionante para el síquico común, opor­tunamente será forzado a ser relegado bajo el umbral de la con­ciencia por medio del desarrollo de la mente. Este necesario período de transición en la mayoría de los síquicos modernos reside en la raíz de numerosas e indiscutibles dificultades. Están enfrentados con cuestiones que no pueden resolver ni compren­den, pues no han tenido experiencia ni comprensión de las prác­ticas ocultistas. Han llegado a un punto en que abandonan las antiguas modalidades, aunque nada significan para ellos las nue­vas técnicas y prácticas de vivir. Tampoco les atrae el futuro que deben enfrentar sin los fenómenos que hicieron el pasado tan emocionante, interesante y a menudo remunerativo. Sin embargo, en realidad, se enfrentan con la transición del estado de conciencia atlante al superior estado ariano de percepción. Se les permite avanzar un paso adelante y es necesario que recuer­den que todo paso adelante en la evolución y, por lo tanto, hacia la meta espiritual, tiene su precio y significa abandonar todo lo que hasta ahora ha sido amado.
Las dificultades síquicas, que oportunamente se acrecenta­rán, se agrupan en tres categorías generales:


  1. Las que surgen del despertar prematuro de los centros. En estos casos el síquico no ejerce control alguno sobre sus po­deres. Simplemente sabe que ve y oye lo que no puede ver y oír el hombre común. Su problema reside en que debe vivir consciente y simultáneamente en los planos físico y astral. No puede evitar el ver y oír, su vida se complica y es muy compleja. Donde acontece este prematuro despertar, como en el caso del hombre intelectual, frecuentemente produce grandes dificultades, tensión nerviosa, trastornos cerebrales y siempre la consabida incomprensión de quienes lo circun­dan. Muchas veces hay una definida tendencia a la insania. En el caso de la persona común e ignorante, generalmente cambia el énfasis de la vida pasando al plano astral, aleján­dose del físico, donde el hombre está destinado a expresar todo lo que hay en él. Entonces el síquico vive totalmente en el mundo del espejismo y de los fenómenos síquicos infe­riores, y lo que ve y describe es sincera y honestamente lo que ha observado, pero carece de capacidad interpretativa. Raras veces es de orden elevado, porque el síquico no posee influencia o mentalidad de este orden.




  1. Las que surgen debido a una conexión floja entre el cuerpo físico y el etérico. Esto produce las diversas etapas de la mediumnidad, trae el control ejercido por entidades de di­versos tipos o el trance, y muchos otros tipos de obsesión temporaria o permanente.

En esta clasificación no incluyo a los médium de materializaciones, pues su trabajo es totalmente distinto y, aun­que no ofrece peligro para la personalidad del médium, es quizás aún más indeseable. El médium se separa en tal for­ma (como individuo astral, mental y egoico) de su cuerpo físico, que éste predomina en su propio campo (el material) y puede absorber -mediante los innumerables orificios eté­ricos- la sustancia con que están constituidas ciertas for­mas inferiores y puede también atraer sustancia primitiva de grado tan inferior que se le puede dar forma (y frecuentemente se hace) mediante el pensamiento, sea por uno de los asistentes o un grupo de ellos, en una denominada “sesión de materializaciones”. El médium se armoniza subconscientemente con éstas. En este caso no existe la armonía telepática sino la armonía del plexo solar, o armonía síquica. El tema es demasiado abstruso para elaborarlo aquí, y este tipo de mediumnidad debe abandonarse inevitablemente a medida que prosigue la evolución de la raza.




  1. Aquellas que indican una excesiva sensibilidad a las impre­siones, condiciones y atmósfera que circunda al síquico. Esta sensibilidad es de naturaleza más o menos incipiente y muy difícil de definir, pero tiene cierta analogía con el sentido del Tacto. No existe parte de la estructura humana que no reaccione en cierta forma cuando se la toca. Así el sensitivo registra la percepción síquica de naturaleza más general que la de los poderes definidos. Tenemos por lo tanto:


Física Síquica. Analogía Superiores
Oído Clariaudiencia Conduce oportunamente a la telepatía mental y finalmente al conocimiento espiritual.
Vista Clarividencia Conduce eventualmente a la visión espiritual y finalmente a la identifi­cación espiritual.
Tacto Sensibilidad Conduce con el tiempo a la aspiración espiritual y finalmente a la impre­sionabilidad espiritual.
Se podría indicar ahora que la aspiración y el desarrollo místico son el camino para evadir los aspectos superiores de la conciencia atlante. En sí es de naturaleza astral. La ciencia y el ocultismo son el camino para evadir la expresión superior de la mente concreta y de la conciencia ariana de naturaleza mental. La sensi­tividad o sentido síquico del tacto, es de naturaleza etérica; se expresa generalmente en todos los sujetos y con el tiempo debe ceder su lugar a esa impresionabilidad espiritual que permite al hombre, como al Cristo, simplemente “saber” lo que existe en sus semejantes, percibir la situación en que se encuentran y la condición de la vida que existe en todas las formas. Éste es el primer paso para alcanzar la llave espiritual y universal de la cual la sicometría es la expresión inferior.
En el párrafo anterior y en las distintas diferenciaciones he dado mucho para reflexionar y he indicado las secuencias del des­arrollo individual, racial y universal.
Si ampliamos estas ideas hasta sus significados planetarios (que para ustedes podría ser interesantes, pero de ningún valor), agregaría que:
El tacto Es la nota clave de la evolución que continúa hoy en Venus. Es la sensibilidad a la impresión espi­ritual.

El oído Es la nota clave de la evolución que continúa hoy en Marte. Es la telepatía y el conocimiento espi­rituales.

La vista Es la nota, clave de la evolución que continúa hoy en la Tierra. Es la visión espiritual que conduce a la identificación.
Consideraré ahora cómo puede ser detenido temporariamen­te el abuso de los poderes síquicos inferiores hasta que llegue el momento en que el iniciado trate de utilizarlos con pleno control y conciencia.
La dificultad primordial del síquico natural y del hombre que ha nacido médium es su incapacidad de controlar inteligen­temente los fenómenos que se ponen en evidencia. La falta de control sobre los poderes síquicos se considera muy indeseable. La falta de control síquico también debe considerarse en la misma categoría. El médium puede estar en trance, o expresar sus poderes síquicos por medio del estímulo por el contacto establecido con el grupo de asistentes de una sesión o de un nume­roso auditorio. En otros casos vive continuamente en la zona limítrofe de la conciencia que existe entre los planos físico, síquico y astral. Esto puede modificarse siempre que el médium lo desee, lo que es muy raro en verdad, y realizarse únicamente de tres modos:


  1. No interesándose en la demostración de dichos poderes y negándose a emplearlos, a fin de obligarlos a que desaparez­can gradualmente. Esto conduce a cerrar el centro plexo solar (la puerta abierta de los niveles inferiores del plano as­tral) y a atrofiar esa parte del mecanismo interno que ha puesto a su disposición dichos poderes.




  1. Transfiriendo la atención a la vida mística y expresando una intensa aspiración para alcanzar las realidades espirituales. Esto proporciona un nuevo interés que, en su oportunidad, expulsa dinámicamente los antiguos intereses y tiende a cam­biar el énfasis puesto sobre la vida desde los niveles infe­riores del plano astral a los niveles superiores, lo cual tam­bién supone que hay una tendencia en el síquico a la orienta­ción espiritual.




  1. Mediante un curso de entrenamiento intelectual y de des­arrollo mental, que si persiste durante un tiempo suficientemente extenso, automáticamente imposibilitaría utilizar los poderes inferiores, porque se produciría el cambio de la afluencia de energía a los centros que están arriba del dia­fragma. Es bien conocido en los círculos síquicos que el en­trenamiento mental termina con el ciclo síquico.

Existen tres antiguas reglas que -en el último período del ciclo atlante- fueron dadas por los Adeptos de esa época a Sus discípulos. Debe tenerse en cuenta que el problema que encaraba la Jerarquía entonces, consistía en poner temporariamente el én­fasis síquico, que en aquel tiempo era normal, e iniciar la afluen­cia de fuerzas a la parte superior del cuerpo. Estas tres reglas pueden vincularse mentalmente con los tres métodos mencionados anteriormente


I. Huye, oh chela, de las tentaciones del infierno. Que tus pies presurosos se aparten del camino inferior y busquen las cimas superiores del plano del espejismo. Asciende. Elige, como buenos compañeros, a quienes llevan una vida de ar­duo trabajo en las llanuras de la tierra. Parte. Desciende y vive una vida normal en la Tierra. Parte.
II. Alza tus ojos, oh chela, limpia tu corazón y ve la visión de tu alma. Mira hacia arriba y no hacia abajo, adentro, no afuera. Vive libre y apresúrate a alcanzar la meta supe­rior. Parte y busca el lejano lugar secreto donde mora tu alma.
III. La energía sigue al pensamiento, así lo proclama la antigua regla. Piensa, chela, piensa y abandona los reinos donde no rige el pensamiento, ni se puede ver una luz reveladora, sino únicamente la luz autoengendrada y, por lo tanto, ilusoria. Por consiguiente piensa.



Compartir con tus amigos:
1   ...   32   33   34   35   36   37   38   39   ...   48


La base de datos está protegida por derechos de autor ©psicolog.org 2019
enviar mensaje

    Página principal
Universidad nacional
Curriculum vitae
derechos humanos
ciencias sociales
salud mental
buenos aires
datos personales
Datos personales
psicoan lisis
distrito federal
Psicoan lisis
plata facultad
Proyecto educativo
psicol gicos
Corte interamericana
violencia familiar
psicol gicas
letras departamento
caracter sticas
consejo directivo
vitae datos
recursos humanos
general universitario
Programa nacional
diagn stico
educativo institucional
Datos generales
Escuela superior
trabajo social
Diagn stico
poblaciones vulnerables
datos generales
Pontificia universidad
nacional contra
Corte suprema
Universidad autonoma
salvador facultad
culum vitae
Caracter sticas
Amparo directo
Instituto superior
curriculum vitae
Reglamento interno
polit cnica
ciencias humanas
guayaquil facultad
desarrollo humano
desarrollo integral
redes sociales
personales nombre
aires facultad