Psicología educativa definición



Descargar 103.03 Kb.
Fecha de conversión20.04.2019
Tamaño103.03 Kb.


PSICOLOGÍA EDUCATIVA

Definición

El Psicólogo de la Educación es el profesional de la psicología cuyo objetivo de trabajo es la reflexión e intervención sobre el comportamiento humano, en situaciones educativas, mediante el desarrollo de las capacidades de las personas, grupos e instituciones. Se entiende el término educativo en el sentido más amplio de formación y desarrollo personal y colectivo.

El Psicólogo de la Educación desarrolla su actividad profesional principalmente en el marco de los sistemas sociales dedicados a la educación en todos sus diversos niveles y modalidades; tanto en los sistemas reglados, no reglados, formales e informales, y durante todo el ciclo vital de la persona.

Así mismo interviene en todos los procesos psicológicos que afectan al aprendizaje, o que de este se derivan, independientemente de su origen personal, grupal, social, de salud etc., responsabilizándose de las implicaciones educativas de su intervención profesional y coordinándose, si procede, con otros profesionales.

DESARROLLO HISTÓRICO:

Entre finales del siglo XIX y principios del siglo XX coincidieron una serie de aportaciones que contribuyeron a la definición de la psicología de la educación: el estudio de las diferencias individuales, la psicometría, la psicología evolutiva, el interés por el aprendizaje y la alfabetización y,por lo tanto, el estudio de los procesos de lectura, las dificultades de aprendizaje, la educación especial, etc.

Dichas aportaciones fueron solo intuiciones, propuestas y líneas de investigación que han ido configurando los centros de interés en esta ciencia.

W. James: aportó la definición de autoconcepto, que adquirió nuevo valor durante la segunda mitad del siglo XX con la psicología humanista.

E. L. Thorndike: aportó su experiencia en el aprendizaje e intentó unir psicología y educación, Ley del efecto (comportamiento seguido de premio o de éxito, tendrá a repetirse).

J. Dewey: defendió el carácter práctico de la psicología y definió la psicología de la educación como una disciplina puente que une las ciencias del comportamiento y la práctica docente. Su concepto aprender haciendo fue principio inspirador de la nueva escuela y de la educación progresiva, representa la corriente del instrumentalismo.

E. Claparede: tal vez fue quién aportó la culminación de todo el proceso que define la psicología de la educación. Fundó la revista Archives de psychologie y puso en marcha en 1906 un Seminario de Psychologie Pedagogique.

Así, definida claramente en los primeros años del siglo XX la psicología de la educación aparece centrada en el estudio del aprendizaje, los instrumentos de medida, los tests, la psicología infantil y los problemas escolares. Este concepto en Europa, adquiere definición hasta la mitad del siglo XX, lo cual establece matices entre la psicología de la educación estadounidense y la psicopedagogía europea.

En esta breve introducción al desarrollo histórico de la Psicología educativa, podemos delimitar varias fases de acuerdo con la aparición de las funciones más significativas que la psicología educativa ha ido asumiendo. Así la primera época (1880-1920) se caracteriza por la preocupación por el estudio de las diferencias individuales y la administración de tests útiles para el diagnóstico y tratamiento de los niños problemáticos, de modo que en sus orígenes la psicología educativa aparece fuertemente ligada a la educación especial. En un segundo momento (1920-1955) el impacto del movimiento de salud mental promueve la proliferación de servicios psicológicos para tratar los problemas psicológicos infantiles dentro y fuera de la escuela y divulga la idea de una psicología "escolar" no limitada al diagnóstico y tratamiento de los problemas de aprendizaje escolar, sino ocupada también en la atención a los aspectos emocionales, afectivos y sociales del alumno. En la tercera fase (1955-1970) empieza a considerarse la necesidad de formar a los profesores en los avances del conocimiento psicológico y en su integración en la metodología didáctica y se piensa en el psicólogo como el profesional que actúe de puente entre tal conocimiento psicológico y la práctica escolar. A partir de 1970, comienza la búsqueda de modelos alternativos basados en las teorías cognitivas, sistémicas, organizacionales, ecológicas y en la psicología comunitaria intentando dar un giro al esquema tradicional de atención individualizada a los casos problemáticos subrayando la importancia del contexto, tanto instruccional como sociocomunitario. A comienzo de los años ochenta marca el paso de una psicología educativa muy relacionada con modelos clínicos y de psicología "escolar" tradicional a una progresiva especialización y concreción en el objeto de trabajo. En esos años se produce, tardíamente, el descubrimiento de Vygotski y de la psicología cognitiva en relación con el contexto educativo. Desde entonces el constructivismo se ha hecho dominante, esencialmente en el medio universitario relacionado con la Psicología de la Educación desde el que se ha extendido a la práctica profesional.

Si bien es cierto que la introducción del psicólogo en los centros fue acompañada inicialmente de una acentuación de los aspectos relacionados con la psicología clínica tradicional, actualmente se observa una tendencia a la desaparición de la actuación exclusivamente psicotécnica y psicométrica, además de haberse consolidado la presencia de empresas que ofrecen servicios estadísticos y técnicos así como material psicológico que cubren esta faceta. Por otra parte, se ha producido una proliferación de la oferta de gabinetes y centros de reeducación y apoyo escolar, con actuaciones de tratamiento muy diversas: logopedia, psicomotricidad, formación de padres, entrenamiento en habilidades básicas, etc, tanto para la población normal como para el educando con necesidad educativa especial.



Dimensiones de la Psicología de la Educación:

Teórica o explicativa. Su propuesta es un marco teórico de conocimientos que permita comprender y explicar mejor los procesos educativos, incluye por consiguiente, un conjunto de conocimientos organizados científicamente.

Tecnológica. Propone elaborar procedimientos, estrategias y modelos de intervención que posibiliten mejorar la educación. Se enfoca principalmente en el diseño de los procesos de enseñanza/ aprendizaje.

Práctica. Se propone facilitar la implantación de prácticas educativas más eficaces, más satisfactorias y más enriquecedoras para quienes participen en ellas. Se incluye tanto la función docente como el aprendizaje del alumno y la intervención psicopedagógica.

En resumen, la psicología de la educación tiene como uno de sus objetivos fundamentales explicar los cambios de comportamiento que se producen en los procesos de enseñanza aprendizaje, elaborar procedimientos, diseño de estrategias de intervención y llevarlas a la práctica con la finalidad de mejorar el sistema educativo.



Competencias de un Psicólogo de la Educación

El trabajo realizado en grupos pequeños nos ha llevado a concluir que las competencias más importantes son las siguientes:

1.- Escuchar activamente,

2.- Cooperar

3.- Integrarse en un grupo,

4.- Negociar y

5.- Manejo de conflictos.

Es curioso como las cinco versan sobre lo mismo: el trabajo en equipo.

Líneas de actuación

En este breve y muy incompleto recorrido queda patente que en la consolidación del rol del psicólogo educativo han confluido tres grandes líneas de actuación:

• Una proveniente de un enfoque sociolaboral, que pretendía la inserción eficaz y madura del alumno en la vida activa (funciones de orientación profesional, asesoramiento vocacional).

• Otra línea de actuación es de tipo psicológico y pedagógico y pretende la mejora de la vida escolar, en una línea de apoyo a la comunidad educativa (funciones de asesoramiento, de formación de apoyo didáctico...).

• Una tercera línea puede ser caracterizada como de orientación terapéutica (reeducadora, compensadora...).

Es la confluencia de estas líneas la que da al psicólogo educativo fuerza y riqueza conceptual.

Las formas de actuación del psicólogo educativo pueden ser directas, si la intervención actúa directamente sobre el sujeto (individuo, grupo, institución, comunidad) o indirectas, en que la intervención se efectúa a través de agentes educativos (educadores, familias, organización, comunidad...), mediante procedimientos de formación, asesoramiento, etc. La mayoría de las intervenciones pueden realizarse directa o indirectamente y aún, más frecuentemente, como una combinación de ambas formas.

Ámbitos de Actuación

El profesional de la psicología educativa interviene en los ámbitos personal, familiar, organizacional, institucional, socio-comunitario y educativo en general; con Educandos, receptores del proceso educativo, y Agentes Educativos, intervinientes directa o indirectamente en el proceso educativo.

Rol, dificultades y perspectivas

El psicólogo de la educación tiene como objeto la intervención en el comportamiento humano en situaciones educativas. El objetivo de este trabajo es el desarrollo de las capacidades educativas en las personas, grupos, instituciones y comunidades sociales, entendiéndose educación en el sentido más amplio de formación y desarrollo personal, colectivo y social.

Los psicólogos de la educación trabajan en los distintos sectores y etapas de la educación: Educación infantil, educación primaria, necesidades educativas especiales, enseñanzas secundarias, enseñanzas técnicos profesionales, educación superior, educación de adultos, y sistemas educativos no formales e informales.

Las principales dificultades han venido por una doble vía, por un lado las relativas al estatus administrativo-laboral, en algunos casos por las formas de reclutamiento, en otros por problemas de reconocimiento profesional (afortunadamente cada vez en menor medida) y en bastantes, sobre todo en los que la intervención profesional es más reciente, por puros problemas laborales y socioeconómicos.

Otra fuente de dificultades, que además se hace más importante conforme se resuelven en mayor o menor grado los problemas de estatus, es la referida a la definición del rol, perfil y funciones; la progresiva superación de prácticas tradicionales y el surgimiento de la demanda social de intervención en distintos ámbitos produce la necesidad de un debate constante sobre las cuestiones referidas al rol del psicólogo educativo, a todo ello se unen unos desarrollos científicos y técnicos que obligan a un permanente esfuerzo de actualización y de definición de líneas nuevas de actuación psicoeducativa (como ocurre en general en todos los modelos y servicios educativos) que sin abandonar, como a veces se pretende, las grandes líneas de confluencia citadas en el apartado anterior, incorporen aspectos tales como los nuevos conceptos dinámicos del aprendizaje y de las formas de aprender, una evaluación formativa, analítica y basada en criterios, la respuesta a las necesidades derivadas de la integración de las diferencias tanto personales, como sociales y culturales, una orientación educativa y profesional de tipo educativo, el análisis del contexto educativo, etc.

Finalmente se observa un tercer grupo de dificultades que van a ser clave para nuestro desarrollo profesional, se trata de los aspectos deontológicos y éticos; así los problemas de estatus y rol, la delicada frontera entre interdisciplinaridad e intrusismo, la dinámica entre funciones profesionales y funciones asignadas, la presencia de un rol mediador y una posición administrativa concreta, y finalmente los dilemas éticos y deontológicos del psicólogo en contextos educativos: las dificultades derivadas de los procesos de etiquetaje y consiguiente estigmatización, los temas de confidencialidad y secreto profesional, los requerimientos emanados del consentimiento para la intervención y en última instancia, y como tema clave, la necesaria posición crítica del psicólogo ante el reforzamiento de un perfil institucionalmente deseable del alumno.

Por su trascendencia nos detendremos brevemente en este último punto. Se da un área de conflicto cuando el psicólogo educativo intenta crear, o apoya la creación, en los alumnos, de determinados hábitos de pensamiento, sentimiento o conducta. Se trata de un punto en que la deontología profesional linda con la filosofía educativa. El análisis de sus distintas implicaciones trasciende el objetivo que nos proponemos en este texto. Sin embargo es necesario tener en cuenta que el psicólogo puede dejarse utilizar por el "sistema institucional educativo" para inducir aquellos comportamientos o conductas que terminan beneficiando a los directores o educadores y no a los alumnos. Utilizar técnicas que promuevan la obediencia ciega, la sumisión, la competitividad y el individualismo supone una opción pedagógica y ética muy diferente a la de promover la autonomía y competencia personal, la creatividad, la cooperación, el respeto a los demás y la autodisciplina. El psicólogo educativo debe saber esto y tener en cuenta su propia posición en relación con los objetivos conductuales y actitudinales que se están intentando inculcar en los alumnos.

Somos psicólogos, somos los profesionales de la psicología cuyo objetivo de trabajo es el comportamiento humano en situaciones educativas y sólo mejorando nuestro desempeño, definiendo y perfilando nuestro rol, participando en las organizaciones e iniciativas profesionales, reflexionando y compartiendo nuestras reflexiones a través de las plataformas de expresión educativas y profesionales , avanzando en nuestra formación e investigando hipótesis de mejora, será como consigamos continuar nuestro desarrollo profesional y prestar un mejor servicio a la comunidad educativa y social en que nos desenvolvemos.

Funciones

Según MORENO (1989), las funciones del psicólogo educativo se canalizan a través de cuatro direcciones básicamente. En primer lugar, a la institución educativa -técnicas organizacionales, departamento de orientación, disciplina, entorno ambiental y desarrollo... En segundo lugar, a los profesores -técnicas preventivas, delimitación de proceso de aprendizaje, conocimientos en Psicología del desarrollo... En tercer lugar a los padres -relaciones padres-centro, comprensión y conocimiento de sus hijos, adquisición de habilidades, formación como coterapeutas... Por último, al alumno -promover la salud mental, servicios de consistorio, dirección y evaluación de paquetes de intervención, facilitar las relaciones sociales y el funcionamiento de los grupos ... ».

Más específicamente se puede decir que cumple las siguientes funciones:

1. Intervención ante las Necesidades Educativas de los Alumnos

El profesional de la psicología participa en la atención educativa al desarrollo desde las primeras etapas de la vida, para detectar y prevenir a efectos socio-educativos las discapacidades e inadaptaciones funcionales, psíquicas y sociales.

Realiza la evaluación psico-educativa referida a la valoración de las capacidades personales, grupales e institucionales en relación a los objetivos de la educación y también al análisis del funcionamiento de las situaciones educativas. Para ello trata de determinar la más adecuada relación entre las necesidades individuales, grupales o colectivas y los recursos del entorno inmediato, institucional o socio-comunitario requeridos para satisfacer dichas necesidades.

También, y ligado al proceso de evaluación, el psicólogo puede proponer y/o realizar intervenciones que se refieran a la mejora de las competencias educativas de los alumnos, de las condiciones educativas y al desarrollo de soluciones a las posibles dificultades detectadas en la evaluación.

2. Orientación, Asesoramiento Profesional y Vocacional

El psicólogo promueve y participa en la organización, planificación, desarrollo y evaluación de los procesos de orientación y asesoramiento profesional y vocacional, tanto en lo que tienen de información, asesoramiento y orientación a los alumnos ante las opciones que deban tomar frente a las distintas posibilidades educativas o profesionales, como en la elaboración de métodos de ayuda para la elección y de métodos de aprendizaje de toma de decisión vocacional. El objetivo general de estos procesos es colaborar en el desarrollo de las competencias de las personas en la clarificación de sus proyectos personales, vocacionales y profesionales de modo que puedan dirigir su propia formación y su toma de decisiones.

3. Preventivas

El psicólogo interviene proponiendo la introducción de modificaciones del entorno educativo y social que eviten la aparición o atenúen las alteraciones en el desarrollo madurativo, educativo y social.

La prevención se orienta a proponer las condiciones para un mejor desarrollo de las capacidades educativas y también a prevenir las consecuencias que pueden generar la diferencia entre las necesidades educativas de la población y las respuestas que dan los sistemas sociales y educativos; incluye tanto acciones específicas para la prevención de problemas educativos concretos (como son la adaptación inicial a la escuela, la detección precoz de alumnos con necesidades educativas especiales, etc.), como los aspectos de intervención desde las primeras etapas mediante técnicas de estimulación y, ya en las etapas escolares, los procesos dirigidos a permitir a los alumnos afrontar con progresiva autonomía y competencias eficaces las exigencias de la actividad educativa.

Desde el enfoque preventivo se contemplan intervenciones tanto en asesoramiento a agentes educativos (educadores, padres, etc.) como en el desarrollo de programas específicos: educación para la salud, educación afectivo-sexual, prevención de las drogodependencias, y de los proyectos ligados en general a la transversalidad (educación de valores, educación no sexista, etc.).

4. Intervención en la Mejora del Acto Educativo

Las funciones ligadas a esta intervención pretenden la adecuación de las situaciones educativas a las características individuales y/o grupales (evolutivas, cognitivas, sociales, etc.) de los alumnos y viceversa. Estas funciones se realizan a través de asesoramiento didáctico, de la organización y planificación educativa, de programación, de asesoramiento y actualización del educador; y en general se refieren a la intervención sobre las funciones formativas y educativas que se realizan con el alumno.

El psicólogo presta apoyo y asesoramiento técnico al educador tanto en:

• Su actividad general: adaptación de la programación a las características evolutivas psicosociales y de aprendizaje de los alumnos, organización del escenario educativo, métodos de enseñanza-aprendizaje, niveles de concreción curricular, aplicación de programas psico-educativos concretos, etc.

• Como en su actuación educativa con alumnos con necesidades y/o en situaciones educativas especiales, adecuaciones curriculares y programas individuales, actuaciones compensatorias, diversificaciones, y en general procedimientos de atención a la diversidad.

Igualmente colabora en la formación permanente y apoyo didáctico al educador, aportando su preparación específica sobre las áreas evolutivas, cognitivas, afectivas, comportamentales, psicosociales e institucionales.

También son objeto de la intervención del psicólogo los fenómenos institucionales que configuran los centros educativos: la relación entre los objetivos y las formas organizativas con el funcionamiento real, la mejora eficaz de las relaciones entre los componentes de la institución educativa, etc.; así presta su colaboración y apoyo técnico en la elaboración y desarrollo de proyectos educativos de centro, de proyectos de innovación curricular, integración y atención a la diversidad, nuevas tecnologías, compensación y apoyo educativo, etc; así como en los cambios organizativos y metodológicos requeridos por estos proyectos, en la línea de hacer competentes a las propias instituciones en la realización de los fines que se proponen.

5. Formación y Asesoramiento Familiar

El psicólogo actúa promoviendo y organizando la información y formación a madres y padres en una línea de apoyo al desarrollo integral del hijo/a. Realiza la intervención para la mejora de las relaciones sociales y familiares, así como la colaboración efectiva entre familias y educadores, promoviendo la participación familiar en la comunidad educativa, así como en los programas, proyectos y actuaciones que el profesional de la psicología educativa desarrolle.

6. Intervención Socioeducativa

El psicólogo participa en el análisis de la realidad educativa, y de los factores sociales y culturales que influyen en el proceso educativo de la comunidad concreta, interviene en la prevención socioeducativa, impulsa la cooperación y coordinación de los servicios, instituciones y organizaciones sociales del entorno. En resumen, interviene en las relaciones entre las actividades educativas y la comunidad donde tienen lugar, así como en los factores sociales y culturales que condicionan las capacidades educativas.

También puede participar en el diseño de planes de intervención comunitaria en el ámbito territorial, promoviendo criterios metodológicos, procesos de implantación, sistemas de evaluación, etc.

El psicólogo puede asesorar técnicamente a los responsables de la toma de decisiones de planificación y actuación a partir de su pronunciamiento especializado y de su aplicación al análisis y estudio del sistema educativo en una línea de mejora de la atención educativa.

7. Investigación y Docencia

La investigación incluye las actividades para el análisis y reflexión sobre el propio trabajo; la mejora y actualización de su competencia técnica, la profundización y extensión de la teoría y los procedimientos propios de la psicología de la educación.

La docencia que realizan los profesionales de la psicología educativa está orientada a difundir su conocimiento entre los demás profesionales de la educación, los grupos sociales implicados en esta, los propios psicólogos y estudiantes de psicología y otros colectivos profesionales.

8. Investigación y Docencia

Se incluye rehabilitación de procesos cognitivos (atención, memoria, pensamiento) y tratamiento de los diferentes síndromes neuropsicológicos, secuela de daño cerebral (afasias, agnosias, amnesias).

Esta rehabilitación se concibe con un carácter personalizado, teniendo en cuenta los déficits registrados en la evaluación neuropsicológica inicial y que permite estimular los aspectos positivos y conservados para suplir los procesos dañados por la lesión o la enfermedad. 

Procedimientos, Técnicas e Instrumentos

La Psicología Educativa, como área aplicada de la psicología, utiliza los métodos generales de la misma. El procedimiento general de intervención engloba los siguientes pasos: evaluación inicial y diagnóstico, intervención, seguimiento y evaluación final, y valoración, con la toma de decisiones que se deriva de la misma.

Las tareas propias de la Psicología Educativa pueden dividirse en dos grandes bloques:

1. Las relacionadas con la Evaluación.

2. Las que se refieren a la Intervención.

1. Las relacionadas con la Evaluación

La evaluación se efectúa sobre las distintas áreas en función de la demanda, la problemática y las necesidades, priorizando su funcionalidad y operatividad, y se analizan detalladamente las variables psicológicas que influyen en el comportamiento humano dentro del contexto educativo, llegando, cuando proceda, a la determinación de un diagnóstico en la situación educativa.

Ello incluye la descripción e identificación de dicha situación, la formulación de hipótesis explicativas y la emisión de hipótesis de mejora.

Las técnicas más utilizadas para la evaluación son la entrevista psicológica, la observación en sus diferentes modalidades (no estructurada, sistemática, auto-observación), los autoinformes y los tests psicológicos, seleccionando las mas adecuadas al objeto (individuos, grupos, instituciones) y al tipo de evaluación (normativa, criterial, curricular).

2. Las que se refieren a la Intervención

La intervención se efectúa en los diferentes ámbitos sobre las diferentes variables psicológicas que intervienen en el acto educativo. Las técnicas de intervención en Psicología Educativa son las derivadas de las Áreas Básicas y Aplicadas de la Psicología.

Las Psicólogas y los Psicólogos de la educación deben prestar atención a los aspectos deontológicos en todas las fases de su actuación, tanto en la selección de pruebas y técnicas para la evaluación y la intervención (rigor, validez) como en la toma de decisiones que se derivan de su trabajo y en la transmisión de la información (informes orales y/o escritos) al propio sujeto y a terceras personas, considerando que en muchas ocasiones el destinatario del informe no es el propio sujeto evaluado y que este no acude por propia iniciativa.

Los psicólogos de la educación utilizan técnicas y procedimientos propios de la intervención psicoeducativa, pero también comparen sistemas y modelos con los otros sectores de la Psicología como, por ejemplo, análisis organizacional con Psicología de las organizaciones, algunas técnicas de evaluación, modelos y programas concretos de Psicología de la Salud, la prevención socieducativa con Psicología de la Intervención social, etc.

Como indica BARDON (1976) al respecto de la Psicología Educativa:

«... es tal vez la única especialidad en Psicología que toma seriamente en consideración de forma simultánea casi todas las prácticas actuales en Psicología, en educación y en otros campos relacionados. Por ejemplo, está implicada en la elaboración de orientaciones de competencias y criteriales para el entrenamiento y la práctica. Está implica en las técnicas de evaluación y de intervención prestadas de la Psicología Clínica (psicodiagnóstico tradicional, psicoterapia y modificación de conducta); de la orientación psicológica (orientación no directiva, orientación vocacional); de la Psicología de las organizaciones (análisis de sistemas y evaluación de sistemas); junto con técnicas y métodos que desafían una fácil categorización (intervención en crisis, terapia realista, educación afectiva en todas sus variedades, evaluación y tratamiento de dificultades de aprendizaje, desarrollo y modificación del curriculum, formación del profesorado, etc.). ¡Si hay algo que probar, los psicólogos educativos lo probarán!»

Fases de la intervención educativa:

Independientemente de la forma eje intervención en cualquiera de los sectores y etapas citados o en los que pudieran desarrollarse, parece consensuado que el psicólogo educativo interviene con un procedimiento que al menos salvaguarda las siguientes fases:

1. Análisis de la demanda/necesidades.

2. Valoración de la situación.

3. Intervención.

4. Evaluación del proceso.



NIVELES DE PREVENCION.

La palabra prevención, del verbo prevenir, es definida como " preparación, disposición que se toma para evitar algún peligro. Preparar con anticipación una cosa"( Larousse, 1950, Pág. 755 ).

Queda claro entonces que este término se refiere a una acción de carácter anticipatorio. Las acciones profesionales del psicólogo, en la prevención persigue "la identificación de aquellos factores que permitan promover la salud mental. En atención a la búsqueda de la salud mental se puede hablar de los siguientes niveles de prevención así:


  • prevención primaria se dirige a la reducción del riesgo de cualquier desequilibrio emocional, dificultad de aprendizaje o adquisición de conductas antisociales.

  • La prevención secundaria que tiene como objetivo la reducción, diagnóstico precoz y tratamiento efectivo de la duración de cualquier trastorno educativo o conducta antisocial.

  • la prevención terciaria volcada a evitar la aparición de secuelas, complicaciones o rehabilitación del educando para su reinserción educativa y social.

Otra manera de clasificar los niveles de prevención es:

  • prevención presuntiva aquella que trata de modificar la condición asociada o previa a la problemática educativa.

  • prevención relativa la que una vez instalado el problema educativo se trata para evitar mayores consecuencias.

  • prevención absoluta dirigida hacia la anulación de las causas del problema.

La falta de actuación sobre los diferentes niveles de prevención en el área educativa acarrea:

  • Una pérdida en el rendimiento e inserción de los niños y niñas en el sistema educacional.

  • Falta de incorporación de la comunidad educativa con su entorno.

  • Dejar de responder a una conceptualización de la prevención educativa que considera las condiciones bio-psico-sociales de educando

Salud Mental:

El Prof. Dr. García Badaracco, la define como “la capacidad para poder ser, para poder realizarnos como seres humanos, para poder enfrentarnos con los problemas, los conflictos, las dificultades, los avatares de la vida”. Es decir que Salud Mental sería la capacidad potencial de realizarnos, en nuestra propia vida. No nos es dada de una vez por todas, sino que debemos conquistarla permanentemente, y que sufre vicisitudes.

Para el Prof. Dr. Miguel Angel Materazzi, la Salud Mental es semejable a una tríada que está formada por:

1) Plasticidad Psicológica.

2) Aporte Creativo, y

3) Participación.

1) Plasticidad Psicológica: es la capacidad que posee el ser humano para poder adaptarse activamente al medio ambiente cambiante (a diferencia de la forma estereotipada que la lleva a alteración o trastorno psíquico severo: la adaptación pasiva).

2) Aporte Creativo: le permite al individuo ser original, es la posibilidad por la cual puede trascender el aquí y ahora. Darle forma a lo que todavía no la tiene o no es.

3) Participación: que la persona perciba y participa activamente de sus crisis y de las crisis del contexto. Se siente moviente y no movida.

En 1950 Marie Jehoda aplicaba cinco criterios para arrimar a la definición de Salud Mental:

1. ausencia de síntomas y signos de enfermedad mental.

2. normalidad de la conducta.

3. adaptación al medio ambiente.

4. unidad interna de la personalidad.

5. percepción correcta de la realidad.

Características de un Modelo de Intervención

La interacción entre las formas de intervención, los sectores en que se implanta y el procedimiento han a originado diversos modelos de intervención que han ido evolucionando debido a numerosos factores (la demanda social, el desarrollo de la educación, el avance científico de la Psicología, la progresiva presencia institucional de los psicólogos en el campo educativo, etc.). Evidentemente no es posible definir un único modelo de intervención que recoja todas las situaciones existentes y las que muy probablemente se desarrollarán, pero si señalar unas características mínimas que cualquier modelo debe garantizar.

1. Que en la medida de lo posible se intervenga en todos los ámbitos de actuación (sujeto, grupo, institución ...).

2. Que contemple la priorización de actuaciones de tipo preventivo.

3. Que permita la coordinación entre servicios pertinentes.

4. Que se mueva en una perspectiva sociocomunitaria

5. Que potencie la normalización.

6. Que permita su evaluación y confirmación.

7. Que, entre otros países, se muestre el más eficiente.
Modelos de Intervención Psicoeducativa

Modelo de Counseling

Modelo de intervención directa y de actuación reactiva (una vez que ha aparecido el problema). Su uso es puntual (terapéutico) y tiene una finalidad resolutiva en la que el profesional es un agente activo del proceso. La intervención puede ser tanto interna como externa.



Limitaciones: 1.- Reduccionista (relación directa como la única estrategia de intervención), 2.- Sesgado (solo carácter terapéutico, no preventivo), 3.- Descontextualizado, 4.- Idiográfico (se aleja de la intencionalidad de la intervención psicoeducativa).

Fases: 1.- Inicial (solicitud de ayuda), 2.- Exploratoria/valorativa (diagnóstico, recogida de información en forma de entrevista etc.), 3.- Intervención, 4.- Final (evaluación de logros y del plan de acción).

Modelo de Consulta

Modelo de intervención indirecta. Actuación grupal/individual. Su finalidad es la de facilitar el intercambio de información entre el consultor y otros agentes que intervendrán en la acción (por ejemplo, los padres). La acción puede ser tanto proactiva como preventiva o reactiva. Se mantiene una relación de cierta temporalidad.



Limitaciones: 1.- Demasiado teórico, no hay contextualización, 2.- Necesaria transformación de la organización para lograr colaboración y cooperación, 3.- Necesario un cambio de actitudes (consultor ha de ser visto como un colaborador).

Fases: 1.- Ayuda (demandante-consultante), 2.- Ayuda (i) (consultante-consultor), 3,- Intercambio de información, 4.- Intervención (el consultante lo lleva a la práctica).

Modelo de programas

Modelo de carácter sistémico y ecológico de actuación contextualizada. Relación directa y grupal aunque cabe la posibilidad de que sea indirecta. Surge de la necesidad de extender la intervención a todas las personas y a lo largo de toda la vida. La intervención psicoeducativa se entiende como la acción destinada al cambio.



Limitaciones: 1.- Poca concienciación para colaborar y trabajar en equipo, 2.- La estructura organizativa de los centros no es suficientemente flexible en ocasiones, 3.- No se cuenta con los suficientes recursos humanos y materiales.

Fases: 1.- Evaluación del contexto y necesidades, 2.- Diseño del programa, 3.- Aplicación del programa, 4.- Evaluación del programa.

La Psicopedagogía surge alrededor de los años 1950 cuando en el ámbito del sistema educativo y dentro de la psicología un sector más progresista comienza a interrogarse acerca de porqué algunos alumnos no aprenden en la escuela y reflexionan en relación a la posibilidad de recuperar a estos alumnos. Así, se piensa que debería haber una disciplina que fuese capaz de resolver los problemas surgidos en el aula con el aprendizaje escolar.
Es aquí, como del interior de la carrera de Psicología se plantea la creación de la carrera de Psicopedagogía, que en los comienzos no posee carácter universitario, sino terciario.

Desde el comienzo, la Psicopedagogía es concebida a partir de lo educativo y más precisamente, del campo de la educación sistemática.


Aparentemente, surge por cuestiones problemáticas gestadas en el interior de la tarea áulica y que no podían resolverse con los conocimientos de que se disponía en Psicología, ni en Pedagogía.

Va adquiriendo significado mediante definiciones y aportes de especialistas que definen un marco contextual teórico desde el cual se posicionan para intervenir en las distintas situaciones planteadas


La Psicopedagogía nació como un quehacer empírico, a partir de la necesidad de atender niños con problemas de aprendizaje escolar. Hasta ese momento, las causas eran estudiadas por la Medicina y la Psicología.

Hoy, definiremos Psicopedagogía como una disciplina dedicada al diagnóstico, tratamiento y prevención de las dificultades de aprendizaje escolar y de aprendizaje en sentido más amplio.



Hay diferentes modelos teóricos que en el campo de la Psicopedagogía nos llevan a considerar la realidad de la dificultad de aprendizaje escolar.
Las líneas más tradicionales, enfocan el diagnóstico y tratamiento, poniendo énfasis en la recuperación de aquellos temas que están vinculados directamente con el aprendizaje escolar. Por ejemplo, enseñar a leer, a escribir o abordar las disgrafías y disortografías, o las dificultades para razonar o para resolver sumas, restas, u otras operaciones matemáticas. Así es como organizan una tarea de recuperación y enseñanza de estos aspectos no aprendidos o mal aprendidos. El énfasis aquí está puesto en la enseñanza y el aprendizaje con la planificación de un programa tendiente a lograr ese objetivo. El programa consistirá en graduar ejercicios variados referidos a la dificultad concreta en la escuela, por ejemplo, si no es posible sumar se podrá comenzar con la idea de número para obtener la conservación de la cantidad y luego llegar a la suma.
Las líneas más modernas intentan vincular los problemas antes mencionados con la conducta en su totalidad, incluyendo, la historia de vida del sujeto, su familia, su escuela, su entorno, su estructura psíquica.
La influencia del positivismo -empirismo- se observa en esta orientación psicopedagógica tendiente a la recuperación de habilidades, funciones, o conductas, susceptibles de ser trabajadas con un plan de actividades preestablecido, a efectos de conseguir un resultado esperable y observable.
Transcurridos varios años de la fundación de la carrera y después de sostener una práctica profesional orientada a la reeducación de funciones para abordar el problema de aprendizaje escolar, se empieza a hablar del trastorno de aprendizaje escolar como síntoma.

CONCEPTOS AFINES A LA PSICOLOGÍA DE LA EDUCACIÓN.

Psicología escolar. Surge como disciplina aplicada a la psicología de la educación; se encarga de diagnosticar, tratar casos con problemas y dar orientación profesional. Durante la práctica se dirige hacia alumnos con dificultades de aprendizaje, retrasos en su desarrollo y trastornos de comportamiento. Por su enfoque, la psicología escolar ha estado ligada a la psicología clínica infantil y a la educación especial.

Psicología de la instrucción. Su objeto de estudio es la adquisición del conocimiento y las habilidades cognitivas. Se interesa por conocer como aprende el individuo y de como hay que diseñar la instrucción que optimice el aprendizaje.

Educación psicológica. Surge en Estados Unidos en la década de 1970 con el objetivo de educar para la vida formando a las personas en conocimientos psicológicos prácticos. De este movimiento salen derivaciones que aportaron propuestas de intervención como habilidades de vida, habilidades sociales, entrenamiento asertivo, solución de problemas, todas centradas en la dimensión emotiva, no en la cognitiva, tal vez por ello, no fueron plenamente recogidas por la psicología de la educación.

Psicopedagogía. Incluye las tres dimensiones de la psicología de la educación: teórica, tecnológica y práctica, pero con una vertiente académica y otra profesional.

Counseling y orientación. Es un proceso de ayuda al individuo para potenciar el desarrollo de su personalidad integral. Surgió como orientación profesional y ha ido ampliando el campo de intervención con el counseling, se apoya en la psicología escolar y la psicología de la educación. Se enfoque central es el desarrollo de la carrera profesional, cuyo aspecto esencial es la formación continua.

Didáctica. Es la teoría de la docencia. Su objeto central de estudio son los procesos de enseñanza/aprendizaje. Se trata de una teoría de la práctica docente, lo específico de la didáctica se halla en la metodología de la instrucción y la tecnología de la enseñanza.

Educación especial. Se ocupa de la educación de las personas en situaciones extraordinarias como discapacidades físicas y sensoriales, minusvalías psíquicas, superdotados. Tomando en cuenta que la psicología de la educación centra su interés principal en los procesos de enseñanza/ aprendizaje de todas las personas, puede darse un solapamiento entre ambas disciplinas. Son muchos los manuales de psicología de la educación que incluyen contenidos referidos a la educación especial y son muchos los psicólogos escolares que realizan tareas dentro de éste ámbito educativo específico.

Psicología Clínica:

es la disciplina o el campo de especialización de la Psicología que aplica los principios, las técnicas y los conocimientos científicos desarrollados por ésta para evaluar, diagnosticar, explicar, tratar, modificar y prevenir las anomalías o los trastornos mentales o cualquier otro comportamiento relevante para los procesos de la salud y enfermedad, en los distintos y variados contextos en que éstos puedan tener lugar.

Respecto a los fenómenos a los que se aplica o que constituyen el centro de atención de la Psicología Clínica y de la Salud, éstos son, en primer lugar, las denominadas anomalías o trastornos mentales o del comportamiento, entendidos éstos en un sentido amplio del término y no sólo en el estrictamente psicopatológico y más restringido habitualmente concedido en los manuales estandarizados de clasificación de trastornos psicopatológicos del tipo de la CIE-10 (OMS, 1.992) o del DSM-IV (APA, 1.994). Además de los comportamientos anómalos o alterados, la Psicología Clínica y de la Salud estudia y toma en consideración, igualmente, cualquier otro tipo de comportamiento que sea relevante para los procesos de salud y enfermedad, sea éste normal o patológico y referido tanto a un individuo como a un grupo.

En este mismo sentido, conviene llamar la atención sobre el hecho de que la Psicología Clínica y de la Salud no sólo se aplica o toma en consideración los fenómenos o procesos anormales o patológicos, sino que estudia y se aplica igualmente y cada vez con más dedicación, a los procesos y estados de salud y bienestar, tanto de los individuos como de los grupos humanos, tratando de asegurar los mismos o de reinstaurarlos en caso de que éstos se hubieran perdido, de acuerdo con las importantes funciones complementarias de prevención y de educación para la salud desarrolladas igualmente por la Psicología Clínica y de la Salud.

Entre las múltiples funciones que incluye o desempeña la Psicología y los Psicólogos Clínicos y de la Salud, destacan, como se recoge en la definición, las siguientes: evaluar, diagnosticar, explicar, tratar, modificar y prevenir. Estas funciones incluyen, en general, la práctica totalidad de la actividad normalmente desempeñada por el psicólogo que trabaja en este ámbito, con la excepción, quizás, de la deseable actividad investigadora que los psicólogos clínicos y de la salud también deberían realizar en sus respectivos ámbitos aplicados. Estas funciones serán descritas posteriormente con una mayor amplitud en este documento.

es una especialidad de la Psicología que se ocupa del comportamiento y los fenómenos psicológicos y relacionales implicados en los procesos de salud-enfermedad de los seres humanos. Su objetivo es el desarrollo y la aplicación de principios teóricos, métodos, procedimientos e instrumentos para observar, comprender, predecir, explicar, prevenir y tratar trastornos mentales, alteraciones y trastornos cognitivos, emocionales y comportamentales, malestar y enfermedades en todos los aspectos de la vida humana, así como la promoción de la salud y el bienestar personales y de la sociedad. Para ello se vale de la observación clínica y la investigación científica propias de la Psicología. Desarrolla sus actividades en todas las etapas o fases del ciclo vital, con:

Individuos, parejas, familias, grupos.

Instituciones, organizaciones y comunidad.

En el entorno público y en el privado.

Teniendo en consideración que la atención psicológica es una prestación especializada más del Sistema Nacional de Salud, el psicólogo clínico ha de asumir y desempeñar, las siguientes funciones:



I. Promoción, prevención, evaluación, diagnóstico y tratamiento:

a) Identificar los factores psicosociales de riesgo para la salud mental y la salud en general.

b) Identificar los trastornos mentales y otros problemas que inciden en la salud mental.

c) Realizar el diagnóstico de los trastornos mentales, según las clasificaciones internacionales, y establecer diagnósticos diferenciales, recurriendo para todo ello a los procedimientos de evaluación y diagnóstico psicológicos pertinentes.

d) Establecer previsiones sobre la evolución de los problemas identificados y de los factores relacionados, así como de sus posibilidades de modificación.

e) Elaborar una programación y evaluación adecuadas de las intervenciones asistenciales, de prevención y promoción necesarias.

f) Desarrollar diferentes formas de intervención y tratamiento, mediante las técnicas y procedimientos psicoterapéuticos disponibles y suficientemente contrastados.

g) Realizar actividades de asesoramiento, interconsulta y enlace con otros profesionales y servicios.

h) Manejar situaciones de urgencias.

i) Diseñar y aplicar las intervenciones psicológicas necesarias en los procesos asistenciales de las enfermedades médicas.

j) Identificar e intervenir en situaciones de crisis individuales, familiares y comunitarias.

II. Dirección, administración y gestión:

a) Desarrollar tareas de dirección, planificación, gestión y/o coordinación de servicios, equipos y programas.

b) Organizar el trabajo teniendo en cuenta su inclusión en una planificación global. Elaborar o contribuir a dicha planificación, con el concurso en su caso de otros profesionales.

c) Elaborar procedimientos y sistemas de evaluación de intervenciones, programas y servicios, contribuyendo con ello a la implementación, desarrollo y mejora de la calidad asistencial.

d) Recoger, analizar y transmitir información colaborando en la complementación de los protocolos y sistemas de información establecidos.

e) Participar en todas las actividades de coordinación necesarias para el desarrollo de las actividades y los programas del equipo.



III. Docencia e investigación:

a) Participar en, y en su caso organizar, acciones formativas para los equipos y programas: sesiones clínicas, bibliográficas, de supervisión y actividades de formación continuada.

b) Supervisar y tutorizar las actividades de los psicólogos en formación, y colaborar en la formación de otros profesionales.

c) Programar y desarrollar, en el nivel que corresponda en cada caso, estudios de investigación dentro del equipo y colaborar en los que realicen otros equipos, dispositivos e instituciones.

El Psicólogo Clínico centra su atención en la prevención primaria, secundaria y terciaria de la salud mental, siendo entonces su objetivo prevenir, curar o paliar o rehabilitar, respectivamente. El campo de aplicación del psicólogo clínico es en consultorio privado, en atención de pacientes de obras sociales o prepagas, en hospitales públicos generales, de niños, psiquiátricos y neuropsiquiátricos, centros de salud públicos y privados,, y en el seno de cualquier comunidad, como por ejemplo una Asamblea Vecinal o una ONG, entre otros.

Una de las habilidades que debe desarrollar el psicólogo en el ámbito clínico es la flexibilidad, cualidad indispensable para lograr algún cambio terapéuticamente inducido interactuando con la intuición, la creatividad, la capacidad de comunicación inter e intrapersonal y otras habilidades específicas inherentes al desempeño del rol profesional del psicólogo. Por cambio terapéutico se entiende una reestructuración inducida por la intervención de un terapeuta, y que pueda manifestarse a nivel observable como modificación de aquellas conductas juzgadas como patológicas, reemplazándolas por otras juzgadas sanas. El cambio terapéutico se produce cuando el problema traído a consulta ha sido resuelto satisfactoriamente a criterio del terapeuta y del consultante. Además, la flexibilidad consiste básicamente en una capacidad de adaptación a la problemática del paciente, lo que implica evitar que la teoría desnaturalice el objeto de estudio






Compartir con tus amigos:


La base de datos está protegida por derechos de autor ©psicolog.org 2019
enviar mensaje

    Página principal
Universidad nacional
Curriculum vitae
derechos humanos
ciencias sociales
salud mental
buenos aires
datos personales
Datos personales
psicoan lisis
distrito federal
Psicoan lisis
plata facultad
Proyecto educativo
psicol gicos
Corte interamericana
violencia familiar
psicol gicas
letras departamento
caracter sticas
consejo directivo
vitae datos
recursos humanos
general universitario
Programa nacional
diagn stico
educativo institucional
Datos generales
Escuela superior
trabajo social
Diagn stico
poblaciones vulnerables
datos generales
Pontificia universidad
nacional contra
Corte suprema
Universidad autonoma
salvador facultad
culum vitae
Caracter sticas
Amparo directo
Instituto superior
curriculum vitae
Reglamento interno
polit cnica
ciencias humanas
guayaquil facultad
desarrollo humano
desarrollo integral
redes sociales
personales nombre
aires facultad