Psicología del Desarrollo 1er Cuatrimestre


EVOLUCIÓN HISTÓRICA EN EL ESTUDIO DEL AUTISMO



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EVOLUCIÓN HISTÓRICA EN EL ESTUDIO DEL AUTISMO

En 1943, Kanner describe por primera vez el autismo como un síndrome con características propias. Presenta el caso de un grupo de niños menores de once años, que compartían una serie de características esenciales que configuraban un síndrome no descrito hasta el momento. Estas características eran:




  • La extremada soledad autista. Eran niños incapaces de relacionarse de forma normal con las personas y situaciones.




  • Las alteraciones del lenguaje y de la comunicación. Kanner describe un conjunto muy amplio de deficiencias y alteraciones en la comunicación y el lenguaje:




  • Niños que no adquieren el lenguaje, o habiéndolo adquirido no lo utilizan para comunicarse.

  • Ecolalia: reproducción inmediata o diferida del sonido emitido por otro.

  • La inversión pronominal: sustitución del pronombre personal de primera persona por el de segunda persona.

  • Tendencia a comprender lo que escuchan literalmente sin entender la metáfora o la ironía




  • La inflexibilidad del comportamiento. La conducta de esos niños está guiada por un deseo ansiosamente obsesivo por mantener la igualdad, la invarianza del ambiente que los rodea, que nadie excepto el propio niño puede romper. Las actividades espontáneas son muy limitadas, y su comportamiento se caracteriza por ser monótonamente repetitivo.

Además de las alteraciones esenciales, Kanner describe otras características comunes:




  • Excelente memoria mecánica. Capacidad para recordar fechas, páginas enteras de libros, etc., pero sin valor funcional o significativo.




  • Falta de imaginación. Carencia de actividades imaginativas caracterizadas por la pobreza en contenidos simbólicos y en el carácter repetitivo de sus juegos.




  • Fisonomías «sorprendentemente inteligentes».




  • Dotados de buenas potencialidades cognitivas. Esta primera apreciación de Kanner, errónea, ha contribuido a una cierta concepción mítica del autismo.

No siempre se ha caracterizado el autismo de la misma forma, de hecho se pueden diferenciar tres etapas:




  • Durante la primera etapa (1943-1963) se consideraba el autismo como un trastorno emocional severo producido en niños potencialmente normales, como consecuencia de factores emocionales o afectivos inadecuados en la relación del niño con sus figuras de crianza.




  • En la segunda etapa (1963-1983) se comenzó a considerar que eran las alteraciones cognitivas y no las afectivas las que tenían una importancia decisiva e incluso primaria en el mecanismo etiopatogénico del síndrome. Desde estos modelos, se presupone que algún tipo de disfunción biológica, aún no determinada, subyace a las alteraciones que presentan los niños con autismo.




  • En la tercera etapa (situación actual) se busca un déficit psicológico específico que pueda explicar las graves alteraciones que manifiestan los niños con autismo, la llamada triada autista: alteración de la comunicación, de las relaciones sociales y de la imaginación.


    1. LAS TEORÍAS ACTUALES




      1. DÉFICIT ESPECIFICO EN TEORIA DE LA MENTE

Una de las teorías psicológicas que más interés ha suscitado en los últimos años ha sido la propuesta por Baron-Cohen, Leslie y Frith (1985). Estos autores sostienen que en los niños con autismo existe un déficit especifico en la Teoría de la Mente (TM) que permite explicar tanto las alteraciones como las habilidades que presentan. La Teoría de la Mente se refiere a la capacidad que nos permite atribuir, a los demás y a nosotros mismos, estados mentales inobservables, tales como, creencias, deseos, pensamientos, etc.


Esta teoría predice que los sujetos, al carecer de esta capacidad de TM, de pensar sobre los pensamientos o de mentalizar, presentarán problemas en todas las áreas que requieran de esa capacidad (comunicación, relaciones sociales, etc.), pero no tienen por qué presentarlos en aquellas otras que no exijan dicha capacidad (habilidades viso-espaciales, desarrollo estructural del lenguaje, etc.). El déficit en TM se produce como consecuencia de una alteración específica en los mecanismos cognitivos necesarios para la representación de los estados mentales.
Existen diversos aspectos del autismo que no encajan en esta teoría tales como la presencia de otras alteraciones en el comportamiento, como son las actividades o intereses restringidos, repetitivos y estereotipados y el deseo de invarianza del ambiente. Estas alteraciones no se incluyen en la triada autista.


      1. DÉFICIT EN LA COHERENCIA CENTRAL

Uta Frith (1989) propone la «teoría de la coherencia central» como complemento a la Teoría de la Mente. Frith sostiene que tanto las capacidades como las deficiencias y alteraciones que se observan en el autismo se deben a una única causa cognitiva: la falta o debilidad de coherencia central en el procesamiento de la información. En el caso del autismo está alterada una característica universal del procesamiento normal de la información que consiste en integrar o conectar las diversas informaciones para elaborar significados de más alto nivel.


      1. TEORÍAS ALTERNATIVAS

En los últimos años se han propuesto distintas teorías alternativas a la TM, que se pueden agrupar de la siguiente manera:




  1. Teorías que no aceptan el déficit mentalista como explicación del autismo.




  1. Teorías que aceptan el déficit mentalista en las personas con autismo, pero que rechazan que éste sea el trastorno primario o nuclear.




  1. Klim y otros (1992) señalan que la diversidad que encontramos en las manifestaciones de los síntomas autistas puede deberse a que bajo la etiqueta del autismo se incluyan distintos subgrupos con procesos etiopatogénicos diferentes.


    1. DESCRIPCIÓN DE LOS TRASTORNOS GENERALIZADOS DEL DESARROLLO

Una de las clasificaciones diagnósticas más utilizadas, la DSM-IV de la Asociación Americana de Psiquiatría (1994) incluye al «Trastorno Autista» en la categoría diagnóstica de los Trastornos Generalizados del Desarrollo (TGD), junto con el «Trastorno de Asperger», el «Trastorno de Rett», el «Trastorno Desintegrativo de la niñez» y los «Trastornos generalizados del desarrollo no especificados».




      1. EL TRASTORNO AUTISTA



LA INCIDENCIA DEL AUTISMO


  • Prevalencia en la población según diferentes autores: 4,5/10.000 - 11,6/10.000 - 13/10.000




  • Incidencia por sexos: 4 varones por cada niña




  • Incidencia y edad: se ha llegado a la conclusión que el autismo se manifiesta con claridad en torno a los 18 meses, y su incidencia desciende notablemente a partir de dos años.


CRITERIOS DIAGNÓSTICOS DEL TRASTORNO AUTISTA (DSM-IV)


  1. Un total de 6 (o más) items de los enumerados como (1), (2) y (3), con por lo menos dos de (1), y uno de (2) y otro de (3).




  1. Alteración cualitativa de la interacción social manifestada al menos por dos de las siguientes características:




  1. Importante alteración del uso de múltiples comportamientos no verbales, como son contacto ocular, expresión facial, posturas corporales y gestos reguladores de la interacción social.




  1. Incapacidad para desarrollar relaciones con compañeros adecuados al nivel de desarrollo.




  1. Ausencia de la tendencia espontánea para compartir con otras personas, disfrutes, intereses y objetivos.




  1. Falta de reciprocidad social o emocional.

  1. Alteración cualitativa de la comunicación, manifestada al menos por dos de las siguientes características:




  1. Retraso o ausencia total del desarrollo del lenguaje oral.




  1. En sujetos con un habla adecuada, alteración importante de la capacidad para iniciar o mantener una conversación.




  1. Utilización estereotipada y repetitiva del lenguaje o lenguaje idiosincrático.




  1. Ausencia de juego de ficción espontáneo, variado, o de juego imitativo social propio del nivel de desarrollo.




  1. Patrones de comportamiento, intereses y actividades restringidos, repetitivos y estereotipados, manifestados por lo menos mediante una de las siguientes características:




  1. Preocupación absorbente por uno o más patrones estereotipados y restrictivos de interés que resulta anormal, sea en su intensidad, sea en su objetivo.




  1. Adhesión aparentemente inflexible a rutinas o rituales específicos no funcionales.




  1. Estereotipos motoras.




  1. Preocupación persistente por partes de objetos.




  1. Retraso o funcionamiento anormal en por lo menos una de las siguientes áreas, que aparece antes de los tres años de edad:




  1. Interacción social




  1. Lenguaje utilizado e la comunicación social




  1. Juego simbólico o imaginativo.




  1. El trastorno no se explica mejor por la presencia de un trastorno desintegrativo infantil.


      1. EL TRASTORNO DE ASPERGER.

La alteración esencial, al igual que en el caso del autismo, es la incapacidad para mantener una relación normal con los otros y con el entorno, pero existen notorias discrepancias entre ambos síndromes relacionadas con el dominio del lenguaje y el desarrollo motor.


La aceptación de este nuevo síndrome permitió ampliar los límites de las manifestaciones autistas a niveles de expresión menos graves y menos alterados. Para Uta Frith «el término síndrome de Asperger tiende a reservarse a los pocos autistas casi normales, que poseen buenas capacidades intelectuales y buen desarrollo del lenguaje» (1989).
CRITERIOS DIAGNÓSTICOS DEL DSM-IV PARA EL TRASTORNO DE ASPERGER.


  1. Alteración cualitativa de la interacción social, manifestada al menos por dos de las siguientes características:




  1. Importante alteración del uso de múltiples comportamientos no verbales, como son contacto ocular, expresión facial, posturas corporales y gestos reguladores del a interacción social.




  1. Incapacidad para desarrollar relaciones con compañeros adecuadas al nivel de desarrollo.




  1. Ausencia de la tendencia espontánea para compartir con otras personas disfrutes, intereses y objetivos.




  1. Falta de reciprocidad social o emocional.




  1. Patrones de comportamiento, intereses y actividades restringidos, repetitivos y estereotipados, manifestados por lo menos mediante una de las siguientes características:




  1. Preocupación absorbente por uno o más patrones estereotipados y restrictivos de interés que resulta anormal, sea en su intensidad, sea en su objetivo.




  1. Adhesión aparentemente inflexible a rutinas o rituales específicos no funcionales.




  1. Estereotipos motoras.




  1. Preocupación persistente por partes de objetos.




  1. El trastorno causa un deterioro clínicamente significativo de la actividad social, laboral y otras áreas importantes de la actividad del individuo.




  1. No hay retraso general del lenguaje clínicamente significativo.




  1. No hay retraso clínicamente significativo del desarrollo cognoscitivo ni del desarrollo de habilidades de autoayuda propias de la edad, comportamiento adaptativo y curiosidad acerca del ambiente durante la infancia.




  1. No cumple los criterios de otro trastorno generalizado del desarrollo ni de esquizofrenia.


      1. EL TRASTORNO DE RETT.

La característica fundamental del trastorno de Rett es la de aparición múltiples déficits específicos después de un breve período de desarrollo normal. Ese trastorno está asociado siempre a una deficiencia mental grave o profunda y se manifiesta por una ausencia o pérdida de la actividad intencional de las manos y por el desarrollo de unos movimientos estereotipados característicos de «lavado de manos».


Actualmente, aunque no se sabe la causa, se hipotetiza que el trastorno de Rett puede estar causado por una alteración o mutación genética en el cromosoma X porque: sólo se ha diagnosticado en niñas; hay concordancia entre las gemelas monocigóticas pero en el caso de las dicigóticas la concordancia es mucho menor; y en un 1% de los casos hay más de un miembro de la misma familia afectado. Hay diferentes etapas en el desarrollo del síndrome de Rett en función de la edad de las niñas:


  • Estadio 1. De los 6 a los 18 meses. El desarrollo motor se lentifica, se observa pérdida de la atención, falta de interés por el juego y comienzan a aparecer las estereotipias manuales.




  • Estadio 2. Entre 1 y 3 años de edad. Se produce un deterioro general del desarrollo con pérdida de las habilidades adquiridas y aparecen los problemas motores de falta de coordinación en la marcha y de hiperventilación, también pueden aparecer convulsiones.




  • Estadio 3. Desde la edad preescolar hasta los 11 años. Se caracteriza por una estabilización del desarrollo y una mejora en el contacto emocional con los otros. Continúan las alteraciones de la motricidad y la hiperventilación.




  • Estadio 4. Lo más sobresaliente es la mejoría del contacto emocional. Los problemas motores se agravan impidiendo en algunos casos la marcha.


      1. TRASTORNO DESINTEGRATIVO INFANTIL.

También denominado síndrome de Héller, se caracteriza por una pérdida de funciones que el niño ha adquirido previamente.


CRITERIOS DIAGNÓSTICOS DSM-IV PARA EL TRASTORNO DESINTEGRATIVO INFANTIL.


  1. Desarrollo aparentemente normal durante por lo menos los dos primeros años posteriores al nacimiento, manifestado por la presencia de comunicación verbal y no verbal, relaciones sociales, juego y comportamiento adaptativo apropiado a la edad del sujeto.




  1. Pérdida clínicamente significativa de habilidades previamente adquiridas en por lo menos dos de las siguientes áreas:




  1. Lenguaje expresivo o receptivo.




  1. Habilidades sociales o comportamiento adaptativo.




  1. Control intestinal o vesical.




  1. Juego.




  1. Habilidades motoras.




  1. Anormalidades en por lo menos dos de las siguientes áreas:




  1. Alteración cualitativa de la interacción social.




  1. Alteraciones cualitativas de la comunicación.




  1. Patrones de comportamiento, intereses y actividades restrictivas, repetitivas y estereotipadas motoras.




  1. El trastorno no se explica mejor por la presencia de otro trastorno generalizado del desarrollo o de esquizofrenia.


      1. TRASTORNO DEL DESARROLLO NO ESPECIFICADO (AUTISMO ATÍPICO).

Este último trastorno que el DSM-IV incluye dentro de los trastornos generalizados del desarrollo, constituye una especie de categoría abierta (cajón de sastre) donde puede incluirse cualquier tipo de trastorno que implique una alteración grave y generalizada del desarrollo y que no cumpla los criterios diagnósticos especificados para los otros trastornos.






    1. Educación permanente



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