Produccion de un programa artistico-histórico latinoamericano en el concierto global



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PRODUCCION DE UN PROGRAMA ARTISTICO-HISTÓRICO LATINOAMERICANO EN EL CONCIERTO GLOBAL. PROYECTO de GUIÓN AUDIOVISUAL elevado al NationalEndowmentfortheHumanities (NEH). y a la Latin American StudiesAssociation (LASA), con imágenes y sonido. November, 2014
INDICE
1.- Autores, y colaboradores

2.- Introducción

2-a Objetivo de la Investigación

3.- La idea motora y la trama del relato audiovisual

4.- Modernidades amerindias, guerras civilizatorias, desastres ecológicos y telúricos, y articulaciones etno-geográficas

5.- Impacto de la monarquía universal y de las guerras religiosas y dinásticas europeasy articulación de absolutismo, barroco y mercantilismo

5-a.- Descubrimiento (1492), partición papal (1493), conquista (1519-1580), y primera guerra civil (1537)

5-b.- Primera globalización, Unión de las dos Coronas, presencia portuguesa en ciudades y puertos, capitalismo comercial de guerra y movimientos migratorios forzados (1580-1640)

5-c.- Expulsión de portugueses, apogeo jesuítico, partición de los dominios ibéricos y balcanización del mosaico caribeño (1640-1715)

5-d.- Sistema mercantilista de Utrecht, penetración esclavista inglesa y fracaso español en el monopolio comercial con Indias (1715-1756)

5-e.- Expulsión Jesuítica de los dominios ibéricos (1759-1767), particiones ilustradas y recolonización borbónica en América (1782)

6.- Revoluciones desde arriba y abajo, guerras napoleónicas, particiones independentistas y amalgama de republicanismo secularizador, romanticismo y librecambio (1808-1820)

6-a Impacto de la Santa Alianza (Metternich) y los huevos de serpiente (1815-1820)

7.- Segunda globalización, modernidad liberal, y centralización de estados-naciones (1854-1889)

7-a Impacto de la Guerra de Crimea, lucha de liberales contra conservadores revoluciones desde arriba (1854-1869)

7-b Impacto de la Guerra Franco-Prusiana y programas secularizadores(1870-1889)

8.- Crisis complementaria del estado-nación moderno y contradicciones con el discurso modernizador (1889-1918)

9.- Simbiosis de bonapartismo, proteccionismo y modernismo, revoluciones desde arriba, guerras mundiales y activismo intelectual indígena(1930-1960)

9-a Prototipos de cesarismos providenciales y modernidades tardías efímeras

10.- Tercera globalización, caída del Muro, extinción del socialismo real, terrorismo global, y nueva partición del espacio latinoamericano (1989)

11.- Epílogo, crímenes de estado, extractivismo y sometimiento intelectual al Banco Mundial

12.- Adherentes


1.- Autores, y colaboradores
Autor

Apellido Nombre Disciplina Institución País

Saguier Eduardo R. historiador M. Roca-CONICET Ar


Coautores

Apellido Nombre Disciplina Institución País

Delgado-P. Guillermo antropólogo UCSC Campus USA

Díaz-Caballero Jesús critico literario CSU East Bay Pe

MajfudAlbernaz Jorge arquitecto Jacksonville University USA

Meabe Joaquin E. helenista UNNE-Corrientes Ar

Osorio Bohórquez Leonardo Favio historiador Universidad del Zulia Vz


Platt Tristan antropólogo U of St. Andrews UK
Colaboradores

Apellido Nombre Disciplina Institución País

Abente Brun Diego politólogo N Endowment for Democracy USA

Aguilar Rivera Jose Antonio politólogo CIDE Mx

Aguiluz Ibargüen Maya socióloga CEIICH-UNAM Mx

Arraes Marcos Alexandre historia UFSC Br

Barrientos-Tecun Dante crítico literario Aix-Marseille U Fr

Beezley William H. historiador U of Arizona USA

Bertely Busquets María antropóloga CIESAS Mx

Chamorro Graciela historiadora UFGD Br

Chesney Lawrence Luis dramaturgo Univ Central de Venezuela Ve

Colom González Francisco historiador CSIC Es

Compagnon Olivier historiador UnivSorbonne, Paris Fr

Cripa Ival de Assis historiador Pont U Católica de São Paulo Br Cruz Vergara Maribel de la historiadora U de Cartagena Co 

Dalla-Corte Caballero Gabriela historiadora U de Barcelona Es

Díaz-Polanco Héctor antropólogo CIESAS-DF Mx

Edwards  Erika Denise historiadora U of North Carolina-Charlott USA

Feres Júnior João politólogo U do Estado do Rio de Janeiro Br

Foster David William crítico cultural Arizona State Usity of Georgia, Buenos Aires aislacionismo, corporativismofricana en tiempos de la descolonizaci USA Galindo Cardona   Yamid historiador-cine U Agustiniana de Bogotá Co

Gallegos Eder historiador El Colegio de México Mx

García Barthe Enrique pre-historiador intelectual indep. BsAs Ar

Garrido Castellano Carlos historiador Comparative Studies Center Pt

Gledhill John antropólogo U of Manchester UK

Gonzalez Miranda Sergio Alberto sociólogo Universidad Arturo Prat Cl

González Ponciano Jorge Ramón sociólogo UNAM-Stanford University Gt

González Ramírez Alfonso historiador U Autónoma de Coahuila Mx

Hampe Martínez Teodoro historiador IPGH Pe

Hernández González Manuel historiador Universidad de La
Laguna Es

HünefeldtFrode Christine historiadora UCSD, California USA

Inomata Takeshi antropólogo University of Arizona USA

Ioris Rafael R. historiador University of Denver USA

Korstanje Maximiliano antropólogo U de Palermo, Bs As Ar

Langer Protasio Paulo historiador UF da Grande Dourados, MS Br

Lara-Martínez Rafael antropólogo New MexicoTech Sv

Lixinski Lucas jurista UNSW Au

Mannheim Bruce antropólogo U of Michigan USA

Manzano-Munguía María Cristina antropóloga indigenista, BUAP, Puebla, Mx

Marsilli Maria N. historiadora John Carroll U USA

Marroquín Arredondo Jaime literatura George Washington U Mx

Maya Restrepo Luz Adriana historiadora U de los Andes Co

Méndez Avellaneda Juan historiador intelectual indep. Ar

Moragas Segura Natalia arqueóloga U de Barcelona Es

Moret Zulema crítica literaria Grand Valley StateUniv USA

Numhauser Bar MagenPaulina historiadora Universidad de Alcalá Es

Pérez Miguel documentalista Buenos Aires Ar

Pérez Herrero Pedro historiador U de Alcalá Es

Piorsky Aires Max Maranhao antropólogo UECE, Ceará, Br



Puigmal Patrick historiador U de Los Lagos, Osorno Cl

Recio Dávila Carlos Jesús historiador U Autónoma de Coahuila Mx

Reina Rodri­guez Carlos Arturo historiador U Fco J de Caldas Co

Reza Germán A. de la economista UAM-Xochimilco Pe-Mx

Romero Meza Eddy Walter historiador Pe

Rosenmüller Christoph historiador Middle Tennessee State U USA

Salas Almela Luis historiador U de Córdoba Es

Schlenker Alex cineasta U Andina Simón Bolívar Ec

Shumway Nicolas letras Rice University USA
Solodkow David Mauricio crítico literario, U-Andes, Bogotá Co

Straka Tomas historiador U Catolica Andrés Bello Ve

Tardieu Jean-Pierre historiador U de la Reunión Fr

Venegas Delgado Hernán M. historiador U Autónoma de Coahuila Mx

Vilas Carlos M. politólogo U Nacional de Lanús Ar

Waisman Carlos H. sociólogo político UCSD, California USA



Yrigoyen Fajardo Raquel Z. jurista IIDS-Lima Pe

2.- Introducción
Nos hemos propuesto sugerir la elaboración de una serie audiovisual histórica de alcance continental, a encarar por una organización con acceso a archivos gráficos y sonoros, que abarque la historia de América Latina desde las etapas anteriores a la conquista europea hasta la misma actualidad, y que apunte a contribuir a su futura integración política y a superar el estancamiento actual en los estudios latinoamericanistas.
Dicho estancamiento se extiende a sus sedes latinoamericanas, cautivas en gran parte de mandarinatos académicos problemáticos, que han infundido el miedo a discrepar, y donde escasean los recursos culturales y los archivos gráficos y sonoros, prolifera la corrupción y la endogamia, y se cultiva una dependencia al Banco Mundial/BID. También se extiende el estancamiento a las sedes del llamado Primer Mundo, donde a pesar de ser USA una sociedad transida por el racismo y un estado complicado en crímenes de guerra (reconocidos por su propio Senado), paradójicamente cuenta en sus universidades con mayores grados de excelencia y libertad académica que en el resto del mundo. Paralelamente, uno de los órganos más claves para la investigación histórica y cultural, como es el National Endowment for the Humanities (NEH) se encuentra a merced de las mayorías circunstanciales del Senado norteamericano.
Sin embargo, estas universidades norteamericanas reproducen en gran medida, en el área de los estudios latinoamericanos, la división regional tradicional en estados-naciones, y la producción intelectual limitada a compartimentos estancos, lo cual determina que el conocimiento de su historia y su cultura se vuelva cada vez más incomprensible, y se sabotee el trabajo colectivo. Esta producción historiográfica revela también una crisis cada vez más acentuada de los saberes humanísticos y científicos por la resistencia a la utilización de formatos digitales en red y de lenguajes audiovisuales. Esa misma resistencia, que había observado el astrónomo Galileo con respecto al uso del telescopio, se repite hoy al extremo de quedar los humanistas y científicos aislados en una insularidad asépticamente sellada de “nichos claustrofóbicos”, propia de aquellos que al padecer deformaciones profesionales son cultores del statu quo curricular y de sospechosos mandarinatos académicos (inflación de poder en el vínculo pedagógico), y reacios a las perspectivas holísticas, a la conectividad colaborativa, y a la ampliación innovadora --más allá de los dominios propios-- de las fronteras del conocimiento (Ortoleva, 1999).
En el caso latinoamericano, amén de recurrir a inapelables imágenes, colores, ritmos, sonidos y metáforas, de inexcusable referencia alegórica y programática, tenemos necesidad de indagar el origen de todos aquellos traumas colectivos o complejos de inferioridad (étnica, territorial, económica, cultural, lingüística, política o militar), y pautas de culpabilidad (miedo, depresión, apatía, vergüenza y humillación) crónicamente transferibles a diferentes chivos expiatorios. Pese a su heterogeneidad, el origen de estos traumas (conquistas, guerras, dictaduras, magnicidios, particiones, ostracismos, irredentismos, cesaro-papismos, sumas de poder público, anexionismos o estados-libres asociados), y sus diversas y numerosas supervivencias, fueron comunes a todas nuestras naciones, en especial el impacto de las globalizaciones y guerras europeas (guerras de religión, guerras dinásticas, guerras napoleónicas, guerra de crimea, guerra franco-prusiana y guerras mundiales) y las particiones y transferencias geográfico-territoriales derivadas de ellas.
Pero también debemos plantear todos aquellos temas silenciados por la historiografía tradicional americanista (mandarinatos, teocracias, talasocracias, estados-tapones, blanqueamientos raciales, señoríos cocaleros, pogroms, etc.); replantear aspectos fundamentales que hasta hoy han sido ignorados (traumas derivados de las particiones territoriales); tener en cuenta que existen distintas narrativas escritas desde diferentes orígenes nacionales, étnicos, lingüísticos, y de clase, y desde diferentes aproximaciones de orden artístico y/o científico; y transmitir un argumento o pensamiento central que reconozca la existencia en el pasado histórico de acontecimientos que fueron traumáticos (globalizaciones y particiones y transferencias territoriales), y no obstante ello existe la voluntad política de subsanar las secuelas o supervivencias de los mismos, a la luz de paradigmas más realistas y abarcadores, y sin que ello suponga tomar un partido sectario en materia ideológica, epistémica o metodológica.
El análisis historiográfico no debe partir de interpretaciones lineales, gradualistas o etapistas del proceso histórico propias de un pensamiento funcionalista (Halperín Donghi, Cortés Conde) ni de las secuelas corporativas y centralistas como lo fueron las interpretaciones dependentistas (Wiarda-Véliz), sino de aquella que pone el eje en agentes motores del proceso histórico como lo fueron las guerras y las particiones y transferencias político-territoriales, verdaderas causantes de traumas colectivos, y no meros agentes pasivos. Tampoco el replanteo historiográfico debe ser estático ni victimizante, tomando como chivo expiatorio de la crisis exclusivamente a las metrópolis imperiales. Este análisis debe distinguir claramente las nociones de colonialismo y de colonia (Osterhammel, Stuchtey), así como diferenciar la condición de colonialidad (la que se mantiene en el tiempo) de la noción histórica de colonialismo aplicable exclusivamente al período de dominación ibérica, con sus diferentes períodos, como es instrumentado en el Proyecto Modernidad/Colonialismo, acuñado por Aníbal Quijano.
Tampoco este replanteo debe contar con contenidos re-creacionistas o restauracionistas, típicos del pensamiento reaccionario que trata al pasado histórico como si fuera un objeto inerte y pasivo, susceptible de ser recuperado políticamente (Kracauer-Zermeño), tal como está siendo experimentado en el Levante/Oriente Medio por el Estado Islámico de Irak y Siria (ISIS), pero enmascarado tras la tradición cesaro-papista y el mito salvífico del Califato Islámico. El Califato desapareció después de haber sido eliminado el sultanato, pero no por obra de la Paz de Versalles sino por la revolución secularizadora de Kemal Ataturk (1922). Este último mito tiene un distante aire de familia con el mito mesiánico andino de “buscar un Inca” que restituya una edad de oro perdida, indagado entre otros por Flores Galindo.
Por el contrario, en nuestro emprendimiento intelectual destinado a superar el creciente proceso de periferización y crisis de identidad provocado por la tercera globalización y el agotamiento institucional de los estados-naciones (incapaces de afrontar los desafíos de la necro y la narco-política, de acabar con la corrupción y la miseria y de alcanzar una auténtica autonomía científico-técnica), pretendemos gestar un proyecto político-cultural común, ajeno a toda sospecha de hegemonía euro-céntrica u occidentalizadora, o de nostalgia restauradora de una perdida “edad de oro”, o de tragedia vaticinadora de eventos apocalípticos (catastróficos o conspirativos), o de patriarcalismo, bajo una única óptica masculina y en desmedro de una visión femenina.
Pero sobre todo, pretendemos promover la idea motora de acelerar la unidad latinoamericana tomando América Latina como si fuera un continente, pero con un proyecto común que debe ser impulsado desde abajo por los partidos políticos y los movimientos sociales de todos los países y por sus representantes parlamentarios, que tienda conformar coaliciones inter-estados destinadas a ampliar las libertades públicas, eliminar la pobreza, y avanzar las fronteras del conocimiento artístico y científico del mundo.
A semejanza de la noción de Unidad Europea (UE), la latinoamericana debe arrancar de la experiencia plural e interdisciplinaria de siglos de historia muy anteriores a la conquista ibérica. También debe evitar --a diferencia de la Unidad del África sub-sahariana, o la del Maghreb, o la del Medio Oriente-- copiar la ceguera del sectarismo economicista, prevaleciente en tiempos de la descolonización africana (Nkrumah) y, por el contrario, seguir los parámetros propuestos por instituciones pioneras tales como la Asociación Internacional Arte Sin Fronteras (Sao Paulo, Brasil).
2-a Objetivo de la Investigación
Este emprendimiento está dirigido en principio a los grupos dirigentes, en especial a la intelectualidad, y a los estudios latinoamericanistas de todo el mundo, a los dirigentes de los partidos políticos, y a las comunidades judiciales, diplomáticas y universitarias, para que unidos encaren la elaboración de una agenda y un protocolo para poner en marcha un proyecto común de combate contra la tercera globalización y el conjunto de traumas culturales y políticos que los tiene desde antaño postergados (TPC). Este conjunto de traumas se reducen al cesarismo bonapartista y patriarcal (hombres providenciales e infalibles), al sectarismo economicista, al aislacionismo (diplomático y cultural), al pretorianismo militar, al corporativismo patrimonialista (clerical, sindical), al clientelismo electoralista, al analfabetismo funcional (digital), a la endogamia institucional (docente, empresaria), al irredentismo espacial (territorial), al restauracionismo o reconstruccionismo nostálgico-político, al negacionismo de los crímenes de lesa humanidad (desaparecidos y muerte violenta de líderes populares), y al hegemonismo académico-mandarín canonizado por los poderes políticos y mediáticos.
Esta propuesta debe estar fundada en una selección significativa de innumerables links y videos, cuyos argumentos se tomarán de libros y artículos de diversos autores, y debería estar reflejada en escenas secuenciadas, no necesariamente lineales, y estimuladas por un repertorio de unidades narrativas, correspondientes a diferentes períodos de la historia latino-americana (antigüedad, modernidad, contemporaneidad); a diversas formas de gobierno (teocracia, monarquía, imperio, talasocracia, república, cesaro-papismo, aristocracia, democracia, estado fallido, narco-estado); a diferentes ficciones orientadoras (comunidades imaginadas, indigenismos históricos: incaísmo, aztequismo), a distintas unidades políticas (civilizaciones, culturas, virreinatos, estados-naciones, provincias, departamentos); a diversos procesos violentos (conquistas, guerras, particiones, rebeliones, ostracismos, providencialismos, conspiraciones, magnicidios, suicidios, necro-políticas, impunidades, etc.); a una variedad de mecanismos apaciguadores (abdicaciones, renunciamientos, armisticios, tratados, etc.), y a distintas regiones y naciones del espacio latinoamericano, en su compleja diversidad económica (minera, agrícola, ganadera, industrial, forestal, etc.), socio-étnica (indígena, africana, mestiza, mulata, europea, etc.), comunicacional (impresa, radial, televisiva) y geográfica (siringales en la amazonía, pampa gaucha y llanera, litoral rioplatense, archipiélago caribeño o antillano, costa peruana, mundo andino, mediterraneidad o insularidad paraguaya, meseta centroamericana, etc.).
Su selección debe ser intensamente discutida y el borrador resultante debe ser permanentemente editado, como lo hemos venido haciendo hasta el presente, con gran ayuda de Internet, del Google, de Wikipedia y de Academia.edu (y eventualmente una red digital colectiva o sitio web al estilo de wikipedia), que nos ha permitido asociar en esta empresa a multitud de colegas de distintas partes del mundo y de diversas disciplinas científicas, a quienes se les pidió opinar sobre sus temas preferidos, incorporando incluso las opiniones de aquellos que no habiendo aceptado adherirse contribuyeron con sus críticas al mejoramiento del Proyecto.
Por último, la compilación de textos deberá ser interpretada, y reformulada con entrevistas, reportajes, ilustraciones (antropología visual), canciones (Canto General de Pablo Neruda por Theodorakis y Farantouri, Canción con todos, Misa criolla), melodías, coreografías, una serie de videos semejante a la que con fines celebratorios se tituló AmericaS (1990-1992), basada en el libro de Peter Winn del mismo título: AmericaS: TheChangingFace of LatinAmerica and theCaribbean, así como escenografías estéticamente diseñadas para la peculiaridad de cada episodio histórico, y dobladas a todas las lenguas amerindias posibles.
3.- La idea motora y la trama del relato audiovisual
La idea motora que anima este proyecto común de unidad latinoamericana es el combate a esos viejos “huevos de la serpiente” (globalizaciones, motines militares, golpes de estado, aventurerismos, auto-golpes, sumas de poder público) y a sus secuelas y supervivencias constituidas por el conjunto de traumas políticos y culturales largamente incubados (TPC). El huevo de la serpiente es una metáfora literaria, de origen shakesperiano, retomada por las teorías del trauma colectivo (Kühner-Romero Villa), y también por el cineasta Bergman, alrededor de un reptil que simboliza la potencialidad del mal con su eterna metamorfosis o camuflaje de piel, y cuyos huevos incubados es preciso eliminarlos antes que eclosionen. 
Por otro lado, el combate a que hacemos referencia está centrado alrededor de una secuencia histórica de acontecimientos concretos previa y correctamente fechados, y dialécticamente contrastados con una secuencia discursivo-racional interna “…que se ha venido desarrollando desde la disolución de las formas amerindias de vida hasta la identificación con un concepto abstracto, fundamentalmente externo, muchas veces trascendente de independencia y modernización” (Cripa).
Esta periodización, en su compleja escenificación, comprende un friso múltiple, con cuatro (4) actos sucesivos (en un espacio de tiempo de larga duración), y sus respectivas transiciones, etapas o cortes cronológicos, gobernados por sus respectivas lógicas, muy distintas unas de otras. Estas transiciones corresponden a la periodización histórica de la antigüedad anterior a la conquista europea y a las distintas variantes de un concepto de modernidad mucho más abarcador, que incluye la modernidad amerindia, la renacentista, la barroca, la ilustrada, la liberal, la romántica, la positivista, la bonapartista y la neoliberal, sugeridas por NathanWachtel, Enzo Traverso, Jesús Díaz-Caballero, Joaquín E. Meabe, Tristan Platt y Eric Voegelin, con sus sucesivos huevos de serpiente y sus respectivos teorizadores (Burke, De Bonald, de Maistre, Schmitt, Gentile, Kissinger), y a las recientes propuestas teóricas formuladas por Osterhammel (colonialismo), por Tomás Pérez Vejo (estado-nación) y por María Victoria Crespo (dictadura). Estos cuatro actos sucesivos se desplegarán en:
a) un planteo inicial de la trama, que comprenda la época antigua, considerando este momento como el de las sociedades indígenas y sus consecuentes desarrollos que se remontan al momento del poblamiento del continente cuyos orígenes cronológicos en el Pleistoceno están en discusión (de 10 a 60 milenios) y la conformación de las sociedades originarias continentales, incluyendo fenómenos de modernidad autóctona. Para ello se considerará no tan solo las denominadas zonas nucleares (Mesoamérica y mundo andino) sino incorporar al estudio una visión holística del pasado indígena prehispánico dando visibilidad a aquellas sociedades que tradicionalmente se han visto como secundarias en la historiografía más tradicional (Moragas Segura). Específicamente, grupos indígenas de las “tierras bajas de Sudamérica” entre ellos los tupí y los guaraníes, para quienes existen sobradas evidencias del intercambio con los Incas (Perusset).
b) un nudo crítico y traumático, que alteró profundamente el mundo amerindio, que corresponde al período colonial y a la lógica cultural del colonialismo y la modernidad renacentista, que comprende la monarquía universal, la amalgama del absolutismo, el barroco, y el mercantilismo, y que abarca la primera globalización, expresada enel descubrimiento, y la partición de América entre los dos imperios pre-westfalianos (Partición Papal y Tratado de Tordesillas, 1494). Este descubrimiento estuvo seguido por la conquista, la colonización y la llamada evangelización, la unión de las dos coronas castellana y lusitana (1580-1640); proseguida por la expulsión de los portugueses de las ciudades hispano-americanas (a raíz de la Rebelión de Portugal), y la partición de los dominios ibéricos (1640); culminada en la Paz de Westfalia y el Tratado de Münster (1648), el apogeo jesuítico, el sistema mercantilista de Utrecht, la emergencia de imperios comerciales y marítimos, la pérdida española del monopolio comercial con Indias, y la penetración esclavista inglesa (1715-1740); y finalmente coronado con la expulsión de los jesuitas (1759-1767), la hegemonía jansenista, y la nociva secuela de una más intensa partición político-administrativa del espacio colonial, consumada con la Real Ordenanza de Intendentes (1782).
c) un nudo secundario o de transformación, que enmarcado en la época liberal ilustrada y en la simbiosis del republicanismo, el romanticismo y el librecambio --correspondiente a la segunda guerra civil europea, a las derivaciones de la Paz de Viena y a la diplomacia de Metternich (1815)-- impulsó un independentismo que acentuó la partición política del continente. Estas particiones generaron los correspondientes providencialismos regionales, los estados-tapones, el capitalismo comercial de librecambio, los procesos asimiladores forzados y las luchas fratricidas de liberales contra conservadores, que no acabaron con la colonialidad cultural; receptaron los impactos de las guerras europeas (Guerras napoleónicas, Guerra de Crimea, Guerra Franco-Prusiana y Guerras Mundiales), y provocaron una segunda globalización, que en el mundo andino agudizó el colonialismo interno y la opresión del indígena al someter a los originarios como siervos de haciendas; y en la pampa, la sabana y los litorales latinoamericanos incitaron a emprender nuevas conquistas de territorios y recursos indígenas (Yrigoyen Fajardo). Esta misma opresión que se da en los Andes se da también en las tierras bajas, al menos entre los grupos guaraníes, quienes comienzan a ver afectada su forma de vida en comunidad por la intercesión de distintas ordenanzas regladas por los “nuevos” estados nacionales (Perusset).
y d) un desenlace final, dramático y criminal, donde prevalecen las políticas extractivistas y de partición geo-política, de articulación del bonapartismo, el modernismo y el proteccionismo, y de sometimiento intelectual, que abarca la época correspondiente a la tercera guerra civil europea con sus dos Guerras Mundiales; las derivaciones de la Paz de Versalles (1918) y de los Acuerdos de Yalta (1945); la extinción de la Guerra Fría con la Caída del Muro de Berlín (1989), y sus efectos en el Consenso de Washington (1994); la tercera globalización, el derrumbe del Muro del Caribe y el eventual levantamiento del Bloqueo a Cuba (2014); y con la emergencia de un terrorismo global que contamina las instituciones republicanas y degrada los niveles de vida democrática.

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