Premio de la academia de ciencias 2014



Descargar 136.29 Kb.
Página1/5
Fecha de conversión05.06.2018
Tamaño136.29 Kb.
Vistas108
Descargas0
  1   2   3   4   5


PREMIO DE LA ACADEMIA DE CIENCIAS 2014








INSTITUTO NACIONAL DE SALUD DE LOS TRABAJADORES




MINISTERIO DE SALUD PÚBLICA

ESTRÉS PSICOSOCIAL LABORAL COMO FACTOR DE RIESGO PARA EL BAJO PESO AL NACER Y LAS COMPLICACIONES GESTACIONALES



Título: Estrés psicosocial laboral como factor de riesgo para el bajo peso al nacer y las complicaciones gestacionales

Unidad Ejecutora Principal del Resultado: Instituto Nacional de Salud de los Trabajadores



Autores

Lic. María de Lourdes Marrero Santos, Dr.C. Instituto Nacional de Salud de los Trabajadores, La Habana.

Lic. Jorge Juan Román Hernández, Dr.C. Instituto Nacional de Salud de los Trabajadores, La Habana.



Colaboradores

Dr. Nelli Salomón Avich, MSc. Hogar Materno “Indira Ghandhi”, municipio “10 de Octubre”, La Habana

Dra. Stalina Rosa Santisteban Alba, Dr.C Hospital Ginecobstétrico “Ramón González Coro”, La Habana

Dr. Jorge Bacallao Ballester. Dr.Cs. Centro de Investigaciones de Ateroesclerosis de La Habana


Resumen

Para determinar si el estrés psicosocial laboral constituye un factor de riesgo para las complicaciones gestacionales y el bajo peso al nacer, que aporte elementos para diseñar estrategias médicas y laborales, en un momento importante en la salud reproductiva de la mujer trabajadora con el objetivo de tomar decisiones y establecer prioridades en este grupo laboral que constituye el 66% de la población laboral cubana se realizó un estudio de cohorte prospectivo en 950 gestantes. Al ser el Programa Nacional Materno Infantil un objetivo priorizado en el sistema de salud cubano y a pesar de los esfuerzos materiales y humanos el índice de bajo peso al nacer se ha mantenido en cifras similares en los 5 últimos años, cuando otros indicadores han disminuido y los trastornos debidos a la gestación el parto y el puerperio han aumentado en cuanto a cantidad de certificados médicos emitidos a trabajadoras gestantes de 190142 en el 2012 a 179706 en el 2013 Esta investigación complementa la atención a la gestante al considerar otras condicionantes que constituyen problemas de salud y causan pérdidas de días laborales durante el periodo gestacional que en el año 2013 fueron de 3 682991 días y representan un rubro significativo en gasto por concepto de seguridad social en las actividades laborales donde el papel de la mujer es muy importante de lo cual se deriva su impacto económico. Su novedad viene dada porque en el campo de la salud de los trabajadores en Cuba, el estudio de la salud reproductiva ha sido abordado en relación con los riesgos del ambiente laboral y no en el aspecto psicosocial. Sus resultados han sido publicados en revistas nacionales e internacionales, obtuvo mención en el Premio Anual de Salud Pública 2012 y constituyó la base para la defensa de una tesis de Doctor en Ciencias de la Salud en el presente año. Es un resultado para la toma de decisiones del MINSAP y el MTSS y responde a los Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución no. 137, 142 y 159. La percepción del trabajo como altamente demandante, el sobrecompromiso laboral y la obligación de realizar un trabajo más demandante del que las gestantes desean realizar, constituyeron factores de riesgo para el bajo peso al nacer. Las condiciones psicosociales laborales más adecuadas para tener menos complicaciones durante la gestación y un hijo normopeso es una labor de bajas exigencias, altas posibilidades de empleo de habilidades y autoridad de decisión y desear el trabajo con esas características.



Aporte científico personal de cada autor

Autores principales:

María de Lourdes Marrero Santos. Elaboración, coordinación y ejecución de la investigación. 50 % de participación.

Jorge Juan Román Hernández. Elaboración y asesoría. 20% de participación.


Colaboradores
Nelli Salomón Avich. Coordinación en área de salud.10 % de participación.

Stalina Rosa Santisteban Alba. Asesoría en temas relacionados con la Obstetricia.10 % de participación.

Jorge Bacallao Gallestey. Asesoría en análisis y procesamientos estadísticos. 10 % de participación.

Autor para la correspondencia
María de Lourdes Marrero Santos

Dirección postal: Yara no. 21 entre Villoldo y Coliseo. Víbora Park. Arroyo Naranjo, La Habana. CP 10900

correo electrónico : edmundo@infomed.sld.cu

Resultado

Al constituir la atención a la madre y al niño un objetivo central de los programas de salud de Cuba. y analizar que, en el campo de la Psicología de la Salud de los Trabajadores el estudio de la salud materna ha sido enfocado solamente a partir de los riesgos del ambiente físico y el estudio de los factores de riesgo psicosociales presentes en la salud reproductiva no ha sido abordado ha motivado al acercamiento a esta población tomando en cuenta otras variables psicosociales para estudiar un problema de salud desde otra perspectiva, con la actual tendencia de no circunscribir los problemas de salud laboral exclusivamente a las enfermedades profesionales.

Cuba, en comparación con otros países subdesarrollados, muestra un índice de bajo peso al nacer bastante bajo; sin embargo se trabaja por disminuirlo cada vez más. El municipio “10 de Octubre”, el de más densidad poblacional de La Habana ha tenido índices de bajo peso al nacer que han ido en aumento en los últimos 5 años a pesar de los esfuerzos por su progresiva disminución o mantenimiento en índices bajos.

El impacto más señalado de la investigación que se propone es de carácter social: por un lado se contribuiría a complementar la atención de la mujer gestante, al considerar las condiciones de trabajo durante una parte de su periodo gestacional debido a que, las medidas preventivas que se aplican a las gestantes trabajadoras no difieren sustancialmente de las dictadas para la población femenina en este periodo, salvo las regulaciones legales correspondientes a su protección como el descanso después de las 34 semanas de gestación y por otra parte, sería un complemento a la atención de la salud de la mujer trabajadora al tratarse, además, de una línea de trabajo de notable actualidad y novedad en la investigación científica a nivel internacional. La misma pretende realizar un aporte al acercamiento de la Salud Laboral a los problemas comunes o generales de la salud de la población femenina trabajadora gestante y debido a la existencia del Sistema Nacional de Salud, del Grupo Materno Infantil, y del Ministerio del Trabajo y Seguridad Social se podrán introducir los resultados de la investigación en la práctica de la atención y la prevención tanto en los servicios generales de salud como a nivel de regulación laboral.

El proyecto de investigación incursiona en una temática que tiene un alto grado de prioridad en un organismo cuya función constituye uno de los intereses fundamentales del estado cubano. Los resultados son relevantes ya que se basan en el estudio de indicadores en los cuáles nuestro país ha alcanzado cifras cualitativamente superiores. La protección que se brinda en la legislación cubana a la trabajadora gestante y que se hace extensiva durante los primeros años de su descendencia, marca una pequeña diferencia en relación con la embarazada y madre no incorporada a la actividad laboral, por cuanto la atención médica que reciben no tiene diferencia alguna.

Desde el punto de vista económico se considera factible estudiar e intervenir sobre los trastornos gestacionales en la población trabajadora, dada la alta prevalencia de enfermedades relacionadas con dicho proceso o coincidentes con el mismo. Estas, además de las afecciones en las diferentes actividades laborales en las que cada día el papel de la mujer es más importante, representan un rubro significativo en el gasto por concepto de seguridad social, debido a que los trastornos gestacionales han aumentado en cuanto a cantidad de certificados médicos emitidos a trabajadoras gestantes de 179 706 en el año 2013 y causan pérdidas de días laborales durante el periodo gestacional que en el año 2013 fueron de de 179 706 , además, el bajo peso al nacer sobrecarga los presupuestos de los servicios de cuidados intensivos y neonatales, el costo de la atención médica de los lactantes y los neonatos de bajo peso al nacer pues los mismos presentan enfermedades mucho más frecuentes en la etapa de párvulos.


La investigación ha propiciado un acercamiento entre especialistas del primer y tercer nivel de atención en salud con la importancia de la introducción directa de los resultados en el área de salud pues los especialistas del primer nivel participaron de forma activa en la colaboración e implementación de la investigación ya en la actualidad a través de una intervención en personal de salud y gestantes sobre los resultados de la investigación.
En Cuba, se han realizado múltiples investigaciones sobre los factores causales que pudieran estar determinando el bajo peso al nacer, tanto desde el punto de vista clínico, como de factores sociodemográficos y condiciones de vida, sin embargo, la influencia que pudiera ejercer el estrés psicosocial laboral en este proceso multifactorial no ha sido abordado. El presente estudio es novedoso pues en en el campo de la Salud de los Trabajadores en nuestro país, el estudio de la salud materna ha sido enfocado a partir de los riesgos del ambiente laboral (químicos, físicos y ergonómicos) y no se han realizado estudios sobre la influencia del estrés psicosocial laboral en la salud reproductiva, a diferencia de las investigaciones científicas internacionales donde si tienen amplia divulgación las investigaciones sobre la relación entre el estrés laboral y los trastornos del embarazo y el bajo peso al nacer del modelo Demanda –Control de R. Karasek, con respecto al modelo Desbalance Esfuerzo-Recompensa propuesto por J. Siegrist, no se han reportado investigaciones sobre la aplicación del mismo en trabajadoras gestantes a nivel internacional, lo cual constituye otra novedad.
Esta investigación dio comienzo a esa línea que pudiera, a su vez constituir una fuente de explicación de problemas posteriores del desarrollo psicomotor e intelectual del niño en investigaciones futuras. Además, las investigaciones sobre la salud de la población trabajadora femenina pueden ser introducidos en la práctica de la atención y la prevención en los servicios generales de salud, y enriquecer su integridad y la calidad de su trabajo así como para las autoridades de salud y los especialistas directamente involucrados en el programa nacional correspondiente de atención a la mujer gestante y al niño.

Los factores psicosociales laborales en el trabajo a través de las respuestas emocionales que desencadenan y los estados que provoca en las estructuras del sistema nervioso, en virtud de las numerosas y complejas conexiones de éste con otros órganos y sistemas del cuerpo, pueden desencadenar trastornos en el funcionamiento de estos últimos y enfermedades que inicialmente, no se han considerado en su relación con las condiciones en que se organiza el trabajo que las personas realizan. Lo expuesto hace considerar algunas ideas respecto a la influencia que ejercen el trabajo y el estrés psicosocial laboral en el bajo peso al nacer y las complicaciones de la gestación debido a la necesidad de determinar el rol de algunas variables psicológicas y psicosociales en la etiología de algunas enfermedades de naturaleza multicausal. Ambos procesos, el bajo peso al nacer y las complicaciones de la gestación, tienen una causa biológica ampliamente estudiada y comprobada, sin embargo, no se puede soslayar el papel que ejercen en los mismos los factores psicosociales y el trabajo debido a que, existen diferentes factores de riesgo para ambos, cuya contribución aún no es clara producto de la incidencia de múltiples factores relacionados entre sí.

Por ello se realizó una investigación de cohorte prospectivo en 950 mujeres gestantes, 521 trabajadoras y 429 amas de casa en las ocho áreas de salud del municipio “10 de Octubre” de La Habana entre los años 2005 y 2010, con el objetivo de determinar el efecto del estrés psicosocial laboral sobre la frecuencia de complicaciones gestacionales y la probabilidad de bajo peso al nacer. El estrés psicosocial laboral se evaluó mediante los modelos Demanda-Control de la Tensión Laboral, Desbalance Esfuerzo-Recompensa y Dinamismo de la Personalidad.

Tomando como referencia la diferencia entre ser trabajadora o ser solo ama de casa resulta significativo que el trabajo constituyó un riesgo para el bajo peso al nacer ya que algunos de sus determinantes están ligados a la situación laboral y la ocupación materna durante la gestación. Sin embargo, no constituyó riesgo esta diferencia para la aparición de un mayor o menor número de complicaciones durante la gestación, aunque es conveniente destacar que las mismas no fueron estudiadas como entidades separadas donde tal vez la influencia del trabajo sea más especifica, según el tipo de patología analizada.

Al constatar que el trabajo constituye un riesgo para la gestante trabajadora, también podría considerarse cuánto de este riesgo se deba a la influencia que pudiera ejercer el estrés psicosocial laboral al que las trabajadoras están expuestas debido a las exigencias originadas en el trabajo y que superen sus capacidades de respuesta y de adaptación.

Al evaluar el estrés psicosocial laboral según el modelo Demanda-Control de Robert Karasek se constató que aquellos puestos laborales donde las altas exigencias que conlleva a carga psicológica y donde existe, por tanto, más estrés, constituyeron un factor de riesgo para el menor peso del neonato, el bajo peso al nacer y para tener un mayor número de complicaciones durante la gestación y cuando el trabajo brinda la posibilidad de empleo de habilidades y de decidir el modo de organizarlo (alto control), las gestantes que percibieron su labor con estas características tuvieron hijos con más peso al nacer y menos vivencia de tensión laboral, pero el ejercicio del control sobre el trabajo, se encontró modulado por el nivel alto de exigencias percibidas. O sea, cuando el trabajo fue valorado como altamente demandante, resultó de mayor importancia para la vivencia de estrés en estas gestantes que la posibilidad de ejercer control en el puesto laboral.

Al evaluar el estrés psicosocial laboral según el modelo Desbalance Esfuerzo-Recompensa de Johannes Siegrist se constató que cuando estas demandas laborales, no solo fueron generadas por las características de la tarea sino, por el sobrecompromiso o sobreesfuerzo individual con su quehacer y es tal que la gestante no puede desvincularse del mismo, aumentó la vivencia de tensión y aumentó la probabilidad de que el peso del neonato fuera menor de 2500g.

Pero no solo resulta importante que las características del trabajo vayan en la misma dirección de cómo prefiere la gestante que este sea pues, la posibilidad o no de satisfacer sus necesidades con respecto a las posibilidades que el trabajo le brinda pudiera constituir un factor moderador o de riesgo de tensión según determinadas circunstancias. Es por ello, que con el objetivo de determinar si la falta de correspondencia entre la percepción que se tiene del trabajo que se realiza y el deseo de cómo se quisiera que este fuera influye en el peso al nacer del neonato y en las complicaciones de la gestación, o sea, identificar si la existencia de conflicto entre las condiciones percibidas y deseadas del trabajo constituye un factor de riesgo para la aparición de complicaciones durante la gestación y el bajo peso al nacer fue aplicado el modelo Dinamismo de la Personalidad de Jorge Román, complemento del modelo Demanda-Control que privilegia los aspectos de preferencia con respecto al trabajo.

El realizar y estar conforme con un trabajo poco demandante resultó un factor protector del bajo peso al nacer cuando las necesidades de las gestantes y las características del trabajo que ejerce concuerdan en este aspecto, sin embargo, la obligación de realizar un trabajo más demandante que el que las gestantes desean realizar y percibir y conformarse con un trabajo altamente demandante constituyeron factores de riesgo para el bajo peso al nacer del neonato. El realizar y estar conforme con un trabajo poco exigente resultó un factor protector para la no aparición de tres complicaciones o más durante la gestación; pero percibir y conformarse con un trabajo altamente demandante, constituyó un factor de riesgo para la aparición de tres complicaciones o más durante la gestación.

La actitud pasiva de percibir y conformarse con que el trabajo permita una limitada expresión de empleo de habilidades y de poca participación en la toma de decisión sobre la organización de su trabajo (bajo control) y las expectativas frustradas de desear un trabajo con más posibilidades de control que el que las gestantes consideran realizar, resultaron factores de riesgo para la aparición una o dos complicaciones durante la gestación. Por tanto se constata que el perfil de las condiciones psicosociales laborales más adecuadas para tener menos complicaciones durante la gestación y un hijo normopeso es una labor de bajas exigencias, altas posibilidades de empleo de habilidades y autoridad de decisión y desearlo con esas características.



Descripción científico-técnica detallada del resultado

Introducción

El trabajo es una actividad social en la cual se relacionan las personas y estos vínculos están dados por los modos de organización laboral y por la comunicación que se establece entre los trabajadores. Todo el conjunto de interacciones entre las personas debido a las funciones que realizan unos y otros de acuerdo a las normas laborales que se pautan, constituyen las condiciones sociales de trabajo también llamados factores psicosociales laborales que han sido conceptualizados como: “el conjunto interactuante de influencias de las condiciones macrosociales, del ambiente físico de trabajo, microsociales laborales y de la individualidad del trabajador que influyen sobre la personalidad y el comportamiento de éste y, consiguientemente, sobre su salud” (Kalimo y Mejman, 1998,p.25).


Los factores psicosociales laborales tienen impactos en la salud de los trabajadores al causar bienestar o efectos negativos. Estos efectos negativos se manifiestan de múltiples formas, una de ellas es el estrés psicosoclal laboral que “es debido a una valoración desequilibrada entre lo que se demanda y los recursos para responder a lo demandado, el producto de una evaluación subjetiva, validada por la experiencia de situaciones comparables a las que el trabajador se ha enfrentado y a la que se está enfrentando en el curso del trabajo que realiza” (Román, 2009, p.43).
La presencia del estrés psicosocial laboral se puede traducir en alteraciones de la salud física, por ello ha sido abordado como un mecanismo o medio de relación entre la vida subjetiva, el comportamiento y el estado físico de salud y se ha considerado en la indagación etiopatogénica de diversas afecciones: endocrinas (Melamed, Shirom, Toser y Aspira, 2006), cardiovasculares (Wang, 2007), musculoesqueléticos (Bjorksten y Talback, 2001).También ha sido asociado con algunas complicaciones gestacionales: hipertensión gestacional (Sibai,2007), preeclampsia (Leis, García y Baptista, 2010), rotura prematura de membranas (Neilson y Alfirevic, 2010), aborto espontáneo (Katz, 2007) y la salud del recién nacido donde se incluye el bajo peso al nacer (WHO, 2006) y la baja talla (Ceñal,2009).
A pesar que los enfoques clínicos de estos problemas de salud han mostrado una notable eficacia, es un criterio aceptado el enfoque socioepidemiológico que incorpora factores sociales y psicológicos para contribuir a explicar la probabilidad de enfermar de determinados sectores de la población, en particular el laboral (López y Ayensa, 2008).
Probablemente, la existencia de un consenso de que el trabajo es generador de estrés y por sus consecuencias, ha conducido a que, pese a las dificultades metodológicas para la clasificación de su origen derivado de su naturaleza multicausal, varios países han incluido el estrés laboral en la lista de las enfermedades profesionales y tienen legislaciones que las incluyen y que se relacionan con la salud reproductiva (Perú Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo, 2008) y (Colombia Ministerio de Protección Social, 2011).
Este hecho es un indicador del reconocimiento a la significación que tiene el estrés como entidad en la salud de los trabajadores y la importancia del estudio de los factores de riesgo psicosociales asociados a su incidencia al considerarlo uno de los trastornos más prevalentes en la población trabajadora (OIT,2010) y que ha conducido a la necesidad de elaborar modelos teóricos que den cuenta de los elementos suficientes y necesarios de la actividad laboral que pueden ocasionar una respuesta de estrés y propiciar la aparición de trastornos de salud asociados.

Los dos modelos teóricos más estudiados sobre el tema son: el Demanda-Control de la Tensión Laboral de Robert Karasek (1998) y el Desbalance Esfuerzo-Recompensa de Johannes Siegrist (1996). Karasek, considerando los juicios apreciativos de las personas sobre su trabajo, se basa en las relaciones entre los niveles que le atribuye a las demandas o exigencias físicas e intelectuales que las tareas laborales le imponen al trabajador y el control que tiene sobre su actividad laboral, entendiendo este como el grado de autonomía, iniciativa y decisión personal que el trabajo permite ejercer al organizarlo y ejecutarlo. La tensión laboral surge cuando el trabajador aprecia que ha de responder a altas demandas y que dispone de un bajo control personal sobre su proceso y ambiente de trabajo.

Para Siegrist, el estrés laboral se genera cuando el trabajador percibe una falta de correspondencia entre el nivel de exigencias que el trabajo le impone y las recompensas que le proporciona, además apunta, que el compromiso excesivo con el trabajo, que conduce a una desmesurada intensificación de su desempeño, puede generar estrés. De este modo, no una particularidad personal sino, una relación entre el hombre y el trabajo serían los responsables de la probabilidad de enfermar cuando los trabajadores vivencian estrés laboral.
Investigaciones sobre la relación entre el estrés laboral, los trastornos gestacionales y el bajo peso al nacer, tomando como referencia el modelo Demanda–Control han evidenciado que una elevada tensión en el trabajo, que resulta de tener altas exigencias que cumplir, unida a limitadas posibilidades de decidir el modo de organizarlo, han sido condicionantes de trastornos durante la gestación: la preeclampsia (Klonoff-Cohen, Cross y Pieper, 1996) los abortos espontáneos, el parto pretérmino y al bajo peso al nacer (Mutambudzi , Meyer, Warren, Reisine, 2011) mientras que del modelo propuesto por J. Siegrist no se han reportado investigaciones sobre su aplicación en gestantes.

En la interrelación hombre-trabajo la tensión laboral o estrés que se experimenta no solo se deriva de la percepción de las características de las tareas que se realizan sino también de cómo el trabajo se relaciona con sus necesidades que están en la base de los intereses, emociones, preferencias y que se manifiestan en su comportamiento, lo que constituye el fundamento del concepto del Dinamismo de la Personalidad (Román, 2003).



De acuerdo con este último modelo, vivenciar o no estrés laboral viene dado, entre otros factores, por la posibilidad que brinda el trabajo de que sus características, vayan en la misma dirección de cómo desea el trabajador que sea su labor pues, la posibilidad o no de satisfacer las necesidades con respecto a las características del trabajo, pudiera constituir un factor moderador o de riesgo de tensión (Román, Ramírez y Romero, 2003). Si no se tienen en cuenta las necesidades de los trabajadores en relación con las características que se estudien sobre el trabajo, como de cualquier otra actividad humana, se estará omitiendo un elemento esencial de la subjetividad y ello conlleva una limitación teórica y metodológica de los resultados y conclusiones a los que se arribe.
Sería importante delinear investigaciones sobre la influencia que ejercen los factores sociales y psicológicos durante la gestación debido a que es una etapa especial para la mujer y un periodo de muchos cambios en su cuerpo, en sus emociones y en la vida familiar, con el agravante que potencialmente pudiera generar dificultades no solo en la madre, sino también al neonato.
La influencia de los factores psicosociales en el feliz término de la gestación ha sido descrita en Cuba por Rigol (2004) que consideró dentro de los criterios para la clasificación del riesgo obstétrico: el estado socioeconómico-cultural, tener dos o más hijos sin ayuda familiar, el hábito de fumar, subir diariamente escaleras de tres pisos o más, realizar grandes trayectos diarios a pie y dentro del área laboral, el trabajo de pie y el causante de fatiga.
Se ha investigado sobre la influencia de los factores psicosociales y cuánto aportan a la salud reproductiva de la mujer relacionando los trastornos de la gestación, el bajo peso al nacer y las condiciones sociales con aspectos tales como: el lugar que ocupa la madre en la sociedad (Habel,Goldestein y Barret, 2008), el nivel socioeconómico de la familia (Smith, Budd, Field y Draper, 2011), el papel de la ocupación del padre (Hiroshige, Furuta, Mattsuda, y Kahijo, 1994), los altos niveles de ansiedad y depresión maternas (Loomans y cols.,2013), las relaciones entre el trabajo, los riesgos laborales, los trastornos gestacionales y el bajo peso al nacer (Wisborg ,Barklin , Hidergaad y Henriksen, 2008).
En Cuba, los estudios relacionados con el trabajo y la salud reproductiva se han encaminado a asociar la gestación y el medio ambiente físico de trabajo: ocupación y malformaciones congénitas (Rodríguez, Granda, Caraballoso, Carrasco y Garriga,1993; Infante,1996), influencia de los campos magnéticos y las radiofrecuencias (Suárez, Palermo, Múgica y Barros,1993), influencia del ambiente en el aborto espontáneo (Belisario,1987) y en puestos de trabajo específicos como la Industria Químico–Farmacéutica (Arrechaederra, Galíndez, Cabrera y Macías, 1995) sin embargo, el efecto del estrés psicosocial laboral en la salud reproductiva no ha sido estudiado.
Múltiples investigaciones han reconocido al estrés laboral como condición riesgosa para la trabajadora gestante en aquellos puestos donde existen algunas condicionantes vinculadas a la actividad laboral: el número de horas trabajadas y la carga física y mental que conlleva (Bonzini, Coggon y Palmer, 2007), laborar en condiciones estresantes durante el primer trimestre de la gestación (Vrijkotte,Van der Wal, Van Eijsden y Bonsel, 2009) y han constatado la existencia de más complicaciones durante la gestación y menos peso al nacer del neonato en mujeres trabajadoras, en comparación con amas de casa (Cacciani y cols.,2011).
El bajo peso al nacer es el factor aislado más importante vinculado la mortalidad neonatal debido a que estos niños tienen un elevado riesgo de padecer serios problemas de salud como trastornos respiratorios, parálisis cerebral y retraso mental (Neggreers y Crowe, 2013). Existen diferentes factores de riesgo asociados al bajo peso del recién nacido. Se citan factores maternos como enfermedades crónicas, antecedentes de prematuridad, malformaciones uterinas, el estado nutricional (Keeling y Oswald, 2009),fetales como gemelaridad, cromosomopatías, infecciones y determinadas malformaciones congénitas (Borchers,Naguwa, Keen y Gershwin, 2010), sociales y ambientales como el consumo de tabaco, alcohol y algunos hábitos alimenticios (Nayak y Murthy, 2008) y los antecedentes obstétricos como haber tenido previamente un hijo de bajo peso, el aborto inducido anterior y la nuliparidad (Rodríguez, Hernández y García, 2012).
La evidencia empírica ha puesto de manifiesto que ocupaciones que implican exposiciones físicas, químicas o psicosociales, incrementan el riesgo de alteraciones en la gestación (Figá-Talamanca, 2006). Otras investigaciones sugieren que existen diferencias entre las amas de casa con respecto a las mujeres que tienen un trabajo remunerado (Borges y Acevedo, 1995) y entre diferentes tipos de ocupaciones como las de cuello blanco o cuello azul (Schreuder, Roelen, Koopmans y Groothoff, 2008).
Es referido también que existen factores de riesgo psicosociales laborales donde se incluye el estrés, que tienen influencia en algunas complicaciones gestacionales tales como: epilepsia (Li, Vestergaard, Obel, Precht y Chistersen, 2008), hipertensión gestacional (Bolaños, Hernández, González y Bernardo, 2010), preeclampsia (Than, Erz, Wildman y Tarca, 2008) y el parto pretérmino (Honein, 2008).
Según los resultados de estos estudios anteriores se plantea realizar una investigación con el propósito de determinar si el estrés psicosocial laboral constituye un factor de riesgo en las complicaciones gestacionales y para el bajo peso al nacer, que aporte elementos para diseñar estrategias médicas y laborales en un momento importante en la salud reproductiva de la mujer trabajadora; pues brindaría información válida para la toma de decisiones y establecimiento de prioridades en este grupo laboral.

Sería posible lo anterior si en el curso de esta investigación fueran respondidas las siguientes interrogantes:¿Constituye la condición de ser trabajadora o ser solo ama de casa la mayor probabilidad de tener un hijo bajo peso y de tener más o menos complicaciones durante la gestación?, ¿Condiciona el estrés psicosocial laboral según los modelos Demanda-Control y Desbalance Esfuerzo Recompensa la mayor probabilidad de ocurrencia de complicaciones durante la gestación y de tener un hijo bajo peso al nacer?, ¿Influye en el peso al nacer del neonato y en las complicaciones de la gestación la falta de correspondencia entre la percepción que se tiene del trabajo que se realiza y el deseo de cómo se quisiera que este fuera?.

Para ello la investigación ha sido diseñada como un estudio de cohorte prospectivo con gestantes del municipio “10 de Octubre” de La Habana entre los años 2005 y 2010 y se proponen los siguientes objetivos:



Objetivo general
Conclusiones
Anexo 4 dp-k.



Compartir con tus amigos:
  1   2   3   4   5


La base de datos está protegida por derechos de autor ©psicolog.org 2017
enviar mensaje

enter | registro
    Página principal


subir archivos