Personalidad y comunicacion



Descargar 54.24 Kb.
Fecha de conversión22.09.2018
Tamaño54.24 Kb.
Vistas65
Descargas0

Año del Centenario de Machu Picchu Para el Mundo”

FACULTAD DE CIENCIAS DE LA SALUD

ESCUELA ACADÉMICA PROFESIONAL DE PSICOLOGÍA HUMANA


PERSONALIDAD

Y COMUNICACION



CÁTEDRA : PSICOBIOLOGIA Y ETOLOGIA

CATEDRÁTICO (A) : Mg. SUSANA CARRILLO

ALUMNOS : DURAN AYALA DANIEL

CHOQUE RIOFANO KENY

PANCORBO RODRIGUEZ GIANINA

CICLO DE ESTUDIOS : IV.

HUANCAYO – PERÚ



PERSONALIDAD


  1. CONCEPTO DE PERSONALIDAD.

El concepto de personalidad es importante, porque tiñe cada uno de los temas que abordamos en Grafología(técnica proyectiva y descriptiva que pretende analizar la escritura con el fin de identificar o describir la personalidad).

Por ello veamos primero una definición sencilla sobre la misma. Este apunte no pretende ser una disertación sobre el tema sino poner claridad a algunos conceptos relacionados



PERSONALIDAD: Muchas son las definiciones que se han dado de la personalidad y a pesar de todos los estudios, no se ha logrado precisar con exactitud.

Generalmente las definiciones dadas se clasifican dentro de tres tendencias:


1.    Considerar la personalidad como efecto exterior que una persona causa en los demás.
2.    Definirla por su esencia y estructura.
3.    Considerarla como algo operacional: por las operaciones que produce.
No existen definiciones correctas o incorrectas, sino más o menos adecuadas para los objetivos que se pretenden.

En nuestro caso vamos a adoptar la definición de W. Allport, que sigue la tendencia esencialista:

"Personalidad es la organización dinámica, en el interior del individuo, de los sistemas psicofísicos que determinan su conducta y su pensamiento característicos."

Esta definición indica:



  • Que la personalidad es de naturaleza cambiante: organización dinámica.

  • Que es algo interno, no de apariencia externa.

  • Que no es exclusivamente mental, ni exclusivamente neurológica sino que su organización exige el funcionamiento de mente y cuerpo como unidad.

  • Que los sistemas psicológicos son tendencias determinantes que dirigen y motivan la acción.

  • Que la conducta y el pensamiento son característicos de cada individuo, y que en ellos se refleja su adaptación al ambiente, a la vez que son formas de acción sobre él.

Aunque Allport en su definición no señala ningún sistema concreto, como aclaración que puede ayudar a comprenderla mejor, señalaremos algunos sistemas a los que él se refiere: costumbres, sentimientos, rasgos, creencias, expectativas, estilos de conducta, constitución física, sistema glandular y nervioso.

En la génesis de toda personalidad se encuentran elementos de origen hereditario y elementos de origen ambiental. La herencia proporciona una constitución física y una dotación genética, mediante las cuales se va a captar el mundo y a responder ante él.

El ambiente proporciona elementos de interpretación, pautas para dar significado a los estímulos, y determinar formas de respuesta. La influencia simultánea de lo hereditario y lo ambiental a través del tiempo y del espacio, van dando origen y determinando la personalidad.

El individuo no nace con una personalidad determinada, sino con cierta dotación que condicionará, en parte, el desarrollo posterior. La personalidad se conquista, se hace, se construye. Las condiciones heredadas se complementan y transforman a través de la experiencia, el aprendizaje, la educación, el trabajo, la fuerza de voluntad, la convivencia y el cultivo de la persona.



  1. DEFINICIÓN DE LA PERSONALIDAD:



  • Es la suma de total de todas las disposiciones biológicas, impulsos, instintos hereditarios mas las disposiciones adquiridas.

  • La Personalidad como organización dinámica cambia con la edad, la profesión u ocupación

  • Del sujeto su situación vital, cambios en su medio ambiente etc.

  • La personalidad es nuestro ser global lo que somos y lo que podemos ser, el carácter es una expresión externa de esa individualidad o configuración particular que es cada personalidad.



  1. CUATRO ASPECTOS FUNDAMENTALES DE LA PERSONALIDAD

Al tratar de explicar qué es la personalidad, indicábamos que contiene elementos de origen hereditario y ambiental. Estos elementos o factores constitutivos de la personalidad son:

  • La constitución física

  • El temperamento

  • La inteligencia

  • El carácter moral

Todo ser humano al nacer posee una personalidad "potencial", en cuanto a que tiene los elementos básicos de la misma. Esta potencialidad comenzará a ser realidad cuando se inicie el desarrollo de ciertas características y capacidades, como trabajo intelectual, creatividad, conducta intencional y valores éticos, entre otras, que indican que los diversos elementos de la personalidad están funcionando con cierto nivel de organización.

Y se puede hablar de personalidad estructurada cuando el individuo logra dinamizar de forma integrada y con autonomía estos aspectos básicos, lo que le llevará a tener una conducta y un pensamiento característicos.

Una personalidad estructurada dará origen a una identidad firme y sólida.  O en otros términos el logro de una identidad personal requiere haber conformado una personalidad estructurada adecuadamente en sus aspectos esenciales.

HABLA, LENGUAJE Y EL IDIOMA


  1. ¿QUÉ SON EL HABLA, EL LENGUAJE Y EL IDIOMA?

  • El habla y el lenguaje son las herramientas que los seres humanos usan para comunicar o intercambiar pensamientos, ideas y emociones.

  • El idioma o lengua es el conjunto de reglas, compartido por los individuos que se están comunicando, que les permite intercambiar esos pensamientos, ideas o emociones.

  • El habla es la conversación, una de las formas de expresar el idioma (la fonación).

  • El idioma también puede expresarse mediante la escritura, el lenguaje a señas o los gestos en el caso de las personas que tienen trastornos neurológicos y que dependen de guiños de los ojos o de los movimientos de la boca para comunicarse.



  1. EL CONCEPTO DE LENGUAJE

Las condiciones básicas de la vida social son comprender y expresar. Comprender es apropiarse de la realidad, clasificándola ordenadamente según las palabras comunicadas. Expresar es hacer eficaz nuestra voluntad, actuando sobre los demás para dejar constancia de nuestra presencia. En este proceso, el lenguaje actúa como cauce y medio.

No existe tribu ni pueblo, por primitivo que sea, que no disponga de un lenguaje como medio de comunicación.

Pero como con tantas otras palabras, también el lenguaje es un vocablo que se emplea en varios sentidos. En un sentido amplio y hasta metafórico se habla del lenguaje de las flores, del de las señales de tránsito, etc., pero, principalmente, entendemos por lenguaje, el lenguaje humano como el conjunto de signos articulados por medio de los cuales se comunican las personas; o sea, un conjunto sistemático de signos que permiten un cierto tipo de comunicación.

La palabra lenguaje se aplica a la manera de comunicarse y expresarse los animales; pero sus procedimientos comunicativos, aunque sean de gran sutileza, como sucede con las abejas o las hormigas, no es lenguaje en sentido estricto o, al menos, no se poseen estudios ni conocimientos muy seguros de este tipo de lenguaje.



El lenguaje es una actividad humana que nace con el hombre, que sólo a él pertenece y que le permite comunicarse y relacionarse al poder comprender y expresar mensajes.

El lenguaje se ha formado en el seno de la sociedad. Es el hecho social por excelencia. Podemos decir que es la capacidad que toda persona tiene de comunicarse con los demás, mediante signos orales o escritos.

Conocemos que los animales por una actuación instintiva conservan las costumbres y las realizan de la misma forma que sus antepasados. Por el contrario, el hombre, precisamente gracias al lenguaje, conoce su pasado; puede comprender su presente y puede organizar su futuro de la forma que libremente elige.

El lenguaje es una facultad humana independientemente de que empleemos un idioma u otro.

El lenguaje comunicante es hablado pero puede ser escrito, pictográfico, mímico, etc. Casi todo se reduce al primero, es decir al lenguaje hablado.

Hay una ciencia que estudia al lenguaje, es la lingüística. Esta ciencia considera que el lenguaje es un sistema de signos, es decir, un sistema de oraciones articuladas con significado, que sirven para que los seres humanos se comuniquen.

El concepto lenguaje es una generalización que se ha adoptado por comodidad o conveniencia para poder estudiar lo que es común en todas las lenguas o para establecer semejanzas y diferencias entre dos o más idiomas (o lenguas) a través del tiempo o en un momento de su historia.

Existen muchas lenguas (o idiomas) , pero el que habla una lengua no puede comunicarse con el que habla otra, excepto si ha aprendido a traducirla.

La lengua (el idioma)  es como una propiedad comunal, cada individuo se sirve de ella según sus necesidades y posibilidades. A esa manera que tiene cada persona para utilizar la lengua se le llama “habla”.





  1. NIVELES DEL HABLA

Los distintos usos que hacemos de nuestra lengua (o idioma), originan los diferentes registros o niveles del habla, dependiendo de la formación sociocultural del hablante, de los hábitos lingüísticos de la comunidad y de la situación en que se produce.

El registro se define en el Diccionario de la Real Academia Española de la Lengua (DRAE) como "modo de expresarse en función de las circunstancias".

No hablamos igual con un amigo que con el médico, con nuestra madre que con al portero de la discoteca; no es igual escribir una carta y escribir en un examen, ni siquiera se presenta una historia de la misma manera hablando que escribiendo.

También cambiamos de registro dentro de la clase y en el recreo, ni dice las mismas cosas a un bebé una mujer o un hombre. Todas estas formas son lo que se denominan registros.

Todas estas situaciones son compartidas por la mayoría de las personas; es decir, que todos los alumnos hablan de manera distinta en el aula y en el recreo.

Pero el registro tiene otra dimensión: el aspecto individual. Así, en el recreo, cada alumno da un tono propio a su narración de lo ocurrido en la visita a un planetario.

Pero, el lenguaje no sólo sirve para describir el mundo, sino también para actuar en él. En efecto, un enunciado lingüístico es también un acto de habla, dependiendo del contenido.

Según lo que se ha expresado, hay una gran variedad o niveles del habla; o lo que es lo mismo, hablamos con diferentes registros o niveles idiomáticos.

Existen tres grandes grupos o niveles del habla: coloquial, culto y vulgar.


  1. Coloquial: surge de forma espontánea en una conversación. La espontaneidad es imprescindible para explicar el subjetismo, el registro coloquial es contundente e incluso se usan palabrotas (garabatos).

La fonética tiende a la relajación, de modo que hablar sea más fácil para los interlocutores. La sintaxis está menos cuidada que en la lengua escrita y a menudo las frases no las acabamos.

Se titubea mucho y la contradicción es otra de sus características. El léxico es muy impreciso. Abundan las muletillas, frases hechas o simples, abundan diminutivos y aumentativos así como las comparaciones, exageraciones, ironía...

Lenguaje jergal (dentro del lenguaje coloquial) ejemplo: rallando la pintura, peinando la muñeca.

Se caracteriza tanto por su imaginación creadora como por su escaso vocabulario, se utilizan sufijos deformadores del vocabulario. También se utilizan prefijos innecesarios, se utilizan términos de los grupos marginales: cachai, bacán. Muchos jóvenes utilizan una jerga como señal de identidad.

Los términos utilizados en cada jerga se llaman jergalismos o argotismos.


  1. Lenguaje culto: sistema del habla empleado por personas cultivadas o con cierto grado académico; por esta razón aquí se incluyen los niveles científico y literario.

Dentro de esta categoría de lenguaje culto, podemos hacer una distinción en tres rangos, según el nivel cultural:

• Nivel culto: alta formación cultural.

• Nivel común: cotidiano, coloquial, estándar. Es la forma correcta del idioma que permite la comunicación entre los hablantes del mismo.

• Nivel popular: escaso conocimiento cultural, vocabulario sencillo, pero no vulgar.



  1. Lenguaje vulgar (nivel marginal): escaso y pobre vocabulario, que se reemplaza por gestos y palabras groseras. Se utilizan muchas muletillas, repetición de términos a veces poco apropiados para la situación, abundancia de vulgarismos y expresiones defectuosa, inversión de orden de los pronombres, uso de expresiones locales y regionales e incluso barbarismos.

Falta educación y contacto con la lengua estándar. Es el empleado por gente de escasa o de ninguna cultura. En ese caso podemos encontrar errores fonéticos, sintácticos, léxicos propios del lenguaje vulgar.

LENGUAJE Y PERSONALIDAD

El psicólogo James W. Pennebaker, investigador de la Universidad de Texas, comparte el criterio de que a través del lenguaje oral y escrito, se puede conocer la personalidad; en este caso, tanto de oradores como de escritores; mediante un programa de análisis de textos, ideado por él, denominado Linguistic Inquiry and Word Count (LIWC) (Encuesta lingüística y Recuento de palabras por ordenador).

Es indudable que toda expresión humana refleja rasgos del carácter y modos de pensar; por otra parte, todos los tests proyectivos se basan en este concepto.

Ya a principios del siglo pasado, Freud veía la relación con el inconsciente que tenían los actos fallidos, o sea, los aparentes errores que se cometen, contrarios al propósito consciente, y los chistes.

Todos sabemos que se puede leer entre líneas el mensaje no explícito del autor de un escrito, aunque se esfuerce en ocultarlo.

Lo relativamente nuevo, en este caso, consiste en que es posible descubrir el carácter de los que escriben, por medios electrónicos sin siquiera tomarse el trabajo de leer el texto; porque contrariamente a lo que se puede suponer, lo que revela más datos de la persona que escribe o habla, para este investigador, no es el contenido propiamente dicho de la información sino las palabras que parecen menos importantes, como por ejemplo, los pronombres, los artículos y las conjunciones, debido a que su uso es más inconsciente.

Este programa de análisis de textos surgió a partir del interés del autor, como psicólogo, sobre la importancia de la escritura expresiva, que utilizaba como técnica terapéutica, que le permitía a sus pacientes elaborar sus experiencias traumáticas. La riqueza de estos contenidos reflejaba tanto los rasgos de su carácter, como también la evolución del tratamiento.

El programa selecciona las palabras que señalan alguna característica significativa del sujeto según cierta clasificación, y junto con el recuento de palabras puede hacer posible registrar la frecuencia en que aparecen en los textos las palabras que están incluidas en cada categoría, todo lo cual proporcionará básicamente las características de su carácter.

El análisis lingüístico electrónico ya había sido inventado por Philip Stone en 1966 y simultáneamente también fue implementado por Louis Gottschalk, de la Universidad de California y por su colega Goldine Gleser, en 1969, quienes a partir de los datos que proporcionaba este instrumento, publicaron haber detectado desde 1980, indicios de deterioro mental en el entonces presidente de los Estados Unidos, Ronald Regan, diagnóstico que se confirmó en 1994 y que indicaba que padecía del mal de Alzehimer.

Algunos opinan que el análisis de textos por computadora parece ser más objetivo que el que se realiza en forma personalizada; sin embargo existen algunas objeciones que se relacionan con el posible descuido que puede resultar de obviar importantes datos que surgen de los contenidos.

Las estadísticas muestran, con respecto a las ideas de suicidio que pueden estar implícitas en la escritura, que los que efectivamente se suicidaron, habían utilizado en sus escritos doblemente las palabras “yo”, “mío”, “me”, y “a mí” y pocas veces o ninguna el pronombre “nosotros”.

Además, esas producciones literarias no incluían ideas sobre actividades que tuvieran relación con la comunicación con otros, revelando una actitud egoísta y sentimientos de aislamiento, que son propios de los estados depresivos que conducen al suicidio.



Uno de los últimos estudios que realizó el equipo de Pennebaker, fue en ocasión de las elecciones presidenciales de 2008, con los candidatos a presidente Barack Obama y John Mac Cain, cuyos resultados mostraron claramente sus respectivas tendencias.

Mientras McCain utilizaba un lenguaje directo y personal, empleando palabras emocionales e impulsivas, Obama usaba un lenguaje que indicaba razonamientos complejos y de una manera más indefinida.


Compartir con tus amigos:


La base de datos está protegida por derechos de autor ©psicolog.org 2017
enviar mensaje

enter | registro
    Página principal


subir archivos