Novísimo Bueno



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Novísimo Bueno

(Novísimo es el título con que siempre designo a mi última lección)

Como mis clases anteriores, ésta quiero que vaya precedida de un preámbulo. Pero esta vez tendrá un contenido muy diferente al que ya conocéis.

 


Preámbulo.

 

Recordaréis que yo decía: llamo preámbulo a una declaración explícita que como profesor tengo la obligación de hacer y que mis alumnos y oyentes o lectores tienen el derecho de exigir para que ellos y yo sepamos con certeza cómo incide mi posición de profesor en la clase que imparto. Y me explicaba: yo doy clases sobre Marx - Engels o lo fuera. Mis alumnos no vienen a mis clases para aprender acerca de mi, yo no soy el objeto de mi lección sino sólo su dador. Y seguía diciendo: yo no hablo de mí, hablo de Marx (o del anarquismo de Bakunin o de lo que fuera). Pero mis alumnos tienen el derecho de saber, y yo tengo la obligación de explicar, de qué forma incido yo en aquello que explico. Todo: mis decisiones metodológicas, mis posicionamientos ideológicos, cualquier cosa que pueda influir debe ser manifestada, discutida. Quienquiera que dé clase y quienquiera que la reciba debería ser consciente de esto.

 

Y sigo pensando así. Lo que ocurre es que hoy yo soy el objeto de mi clase Y también su dador. Lo cual no me exime de ofrecer un preámbulo. Pero será muy diferente.

 

El tema de esta clase es mi autobiografía intelectual. Y hablaré de mi mismo. Por supuesto, hablaré también de Gustavo Bueno, pero el tema, insisto es mi biografía, no la de él. Sí aclararé cual fué mi relación con él y cual es mi postura ante él. Tenéis, pienso, todo el derecho a saberlo, y yo tengo la obligación de aclararlo. Comenzaré con esta cuestión más delicada y trataré de hacerlo con toda la sinceridad posible. Gustavo y yo nos conocimos en 1963. Él era ya catedrático recién nombrado de la Universidad de Oviedo y yo Profesor titular de geografía e historia en el Instituto laboral de Tapia de Casariego. Nuestra relación personal fue desde el principio excelente. Él se empeñó en sacarme de Tapia y llevarme a Oviedo, a la Universidad, cosa que logró. Pero los detalles de nuestra relación podéis consultarlos en mi web personal donde tenéis una detallada biografía mía que a mi me parece muy completa y en mi opinión nada tendenciosa. Consultadla y los conoceréis todos. En cuanto a la biografía de Gustavo Bueno, que por supuesto de mí no dice nada la incluyo en este

 

Recordaréis que decía que el preámbulo incluiría siempre un documento de autoridad; éste lo mismo. Será un libro de Gustavo Bueno que se titula “Etnología y utopía” [hay una edición deJúcar Universidad de 1987 que no es la que yo resumo en este documento pero coincide con ella salvo en un ‘Epílogo’ que añade que ocupa de la pág. 161 a la 234, y que sólo comentaré ocasionalmente]. Mi resumen y mecanografíado enseguida empezarán.

 

Tengo un gran número de documentos de apoyo. En mi web podeis consultar muchos ellos, pero yo no los citaré en mi lección salvo para recomendar la lectura de alguno en caso de que me parezca conveniente.

 

Unas consideraciones acerca de lo que llamo insertos. Los incluyo para hacer comentarios o aclaraciones o críticas al texto principal y los reconoceréis por que usaré letra cursiva para distinguirlos.

 

El documento de autoridad es éste



 

Primer momento. Etnología y Utopía.

 

Respuesta a la pregunta: ¿Qué es la Etnología?, Gustavo Bueno Martínez.

 

Ìndice.

 

Introducción.



 

1. Meta––Etnología y Filosofía.

 

2. Ejemplos de definiciones de Etnología.



 

3. La “ilusión etnológica”.

 

4. Crítica a la “ilusión etnológica”.



 

5. El concepto de “etnocentrismo” y sus límites como concepto crítico.

 

6. Discusión de una definición categorial de Etnología.



 

7. La idea de “Cultura bárbara” como Universo de la Etnología.

 

8. Construcción de la idea de “Cultura bárbara”.



 

9. Sobre las diferencias entre Etnología e Historia.

 

10. El “cierre categorial” de la Etnología.



 

11. Las “escuelas etnológicas” y su significado gnoseólogico.

 

12. Crítica de la “Teoría de la Cultura” y de la “Antropología cultural” como ciencias.



 

Conclusión.

 

Introducción.



 

Mecanografía, comentarios y críticas: Ramón Valdés.

 

Versión abreviada. La primera persona que se usa en la copia no es del mecanógrafo, es del autor del libro, es decir de Gustavo Bueno. Los comentarios y las críticas del mecanógrafo aparecerán en tercera persona y siempre en negrita introducida por RV.

 

He optado por no decirlo todo para exponer una tesis polémica y urgente esperando las críticas para desarrollar contestándolas mi propia posición.



 

En nuestro país y en otros se está produciendo un fenómeno alarmante: la rápida extensión del punto de vista etnológico no como una perspectiva científico-positiva, en cuyo caso ninguna alarma habría que hacer sonar, sino como una alternativa a la filosofía.

 

Porque el punto de vista etnológico es ahora una filosofía que no quiere presentarse como tal, sino que se disfraza de ciencia positiva y, por ello se resuelve propiamente en ideología. De ciencia auxiliar y marginal quiere pasar a presentarse como ciencia fundamental, reductora de las demás ciencias humanas, como etnologismo, que ya no es una actitud científica, y por ello ha interesado al gran público de la “sociedad de consumo”. La popularidad alcanzada en los años sesenta por C. Lévi-Strauss ha sido muchas veces explicada en estos términos: no es el detalle científico y paciente de la vida nambikwara descrita en Tristes Trópicos sino la apología de la vida en una pequeña comunidad.



 

Pero debe existir alguna razón profunda para que la Etnología pueda haber llegado a presentarse de hecho como una alternativa a la filosofía, incluso como su verdugo (“muerte etnológica de la filosofía”) (RV: Leyendo con atención todo lo que resalto con negrita el más lerdo (y Gustavo no lo es en absoluto) advertirá que ningún etnólogo ha pretendido jamás tan peregrina cosa como presentarse como alternativa a la filosofía, ES GUSTAVO EL QUE CON TODA LA MALA FE DE QUE ES CAPAZ, Y QUE ES MUCHA, DECIDE QUE EL POBRE LÉVI STRAUSS, QUE ESTABA TAN RICAMENTE CON LOS DETALLES CIENTÍFICOS Y PACIENTES DE SUS NAMBIKWARA, EN REALIDAD ESTABA PRESENTÁNDOSE COMO ALTERNATIVA A LA FILOSOFÍA. ¡¡¡PERVERSO LÉVI STRAUSS!!!

 

Hay que cancelar, pues (concluye Gustavo), el bandidaje y la piratería, pero también la inocencia (RV. ¿Todo eso es Levy-Strauss? Bandido, pirata e inocente?)



 

El problema de fondo es el problema de las relaciones entre la Barbarie y la Civilización para el que ofrezco un planteamiento típicamente dialéctico: 1º doy por descontado que la Civilización sólo puede entenderse a partir de la Barbarie. Desde una axiomática materialista, la transformación de la Barbarie en Civilización tiene que ser pensada en términos de transformación de la cantidad (tasa de producción, incremento demográfico, etc) en cualidad ( RV. ¿¿Y esto que significa??). 2º La civilización instaura un orden nuevo con respecto a la barbarie. No es la misma barbarie retocada o transformada, ni el pensamiento salvaje es el mismo pensamiento racional, científico, aplicado a otra materia (Lévi-Strauss). Menos aún la civilización resulta de alguna diferencia específica positiva simplemente añadida,(exógenamente por tanto) a la Barbarie y combinada “confortablemente” con ella. La civilización es la negación de la barbarie. Pero una negación dialéctica en virtud de la cual la Barbarie, a la vez que queda negada, resulta incorporada a la Civilización.

 

Mi planteamiento es típicamente dialéctico y deliberadamente he acentuado la terminología hegeliana. Pero no se precipite el lector que crea haberme “catalogado” irrevocablemente. Una cosa son los plantemientos y otra cosa son los métodos de solución. Apelar al concepto de Aufhebung, como apelar al concepto de transformación de la cantidad en cualidad capaz de sacar lo externo de lo interno, es reexponer la cuestión puesto que son precisamente estos conceptos los que no se entienden. ¿Cómo podemos entender que lo que es negado sea a la vez incorporado? ¿Có­mo entender que la cantidad al crecer o disminuir genere una nueva cualidad?¿Cómo la civilización debe ser a la vez un proceso nuevo respecto de la Barbarie, pero resultante de la Barbarie sin recurrir a ninguna instancia exógena?



RV. Aquí concluye el resumen de la Introducción y deja paso acto seguido a la Conclusión.

 

Conclusión.

 

¿A través de qué mecanismos la Etnología puede llegar a presentarse como una alternativa de la Filosofía? ¿Cómo puede comprenderse que una ciencia pueda llenar el vacío que deje no otra ciencia, sino la filosofía? Respondo: de ninguna manera, salvo de un modo sofístico, erigiéndose la Etnología misma en una apariencia de filosofía, al mismo tiempo que ella se desfigura como ciencia, convirtiéndose en ideología que quiere hacerse pasar como ciencia. RV. Parece un trabalenguas.



 

La Etnología, como ciencia positiva es por si misma categorial, neutral. Constata la institución de la covada en algunas zonas sudamericanas, v.g., o las formas de parentesco kariera y trata de establecer las conexiones entre ellas y otras que pueden encontrarse en Galicia o en Bretaña. Pero ¿qué tiene que ver este tipo de conocimientos positivos con la filosofía? Mejor dicho: ¿qué tienen que ver este tipo de conocimientos positivos con la filosofia más de lo que tengan que ver con ella los conocimientos zoológicos o los termodinámicos? Y sin embargo ni la zoología ni la termodinámica parecen entretejerse con la Filosofía.

 

El sofisma etnológico podría analizarse así: la etnología opera con contenidos positivos categoriales que aunque científicamente sean manejados con neutralidad están entretejidos con las Ideas generales filosóficas, teológicas, o metafísicas que así resultan aparentemente derivadas de los propios datos “etnológicos”. La evidente articulación de estos datos con aquellas ideas hace pensar en virtud del “sofisma de afirmación del consecuente” que tales Ideas generales filosóficas, teológicas o metafísicas están apoyadas por los datos etnológicos, cuando lo que en verdad pasa es que son las Ideas filosóficas, teológicas o metafísicas van en busca de los datos etnológicos para apoyarse en ellos.



RV. Inserto. Si se releen cuidadosamente los dos útimos párrafos, resultará evidente que entonces el problema es de los filósofos y llamarlo sofisma etnológico es una maldad más: en realidad es el sofisma de los filósofos. Pienso que dos lecturas deberían bastar, y también que podríais leer sólo el último párrafo.

 

La manera más conocida de utilización de la Etnología (RV. La expresión es del autor, pero ¡qué glorioso desliz!) para defender concepciones metafísicas es esa Hermenéutica etnológica que ya conocieron los griegos y que hoy es abundantemente empleada por los cristianos. Sobreentendidas ciertas ideas: que el hombre ha sido creado por Dios y que recibió una revelación, que el pecado original oscureció la revelación primordial y hasta que el Hijo de Dios trajo a los hombres (RV: bueno, exactamente a los hebreos) el evangelio, estos principios pueden funcionar como un algoritmo aplicable al material etnológico, y la etnología se convierten en sustitutiva de la filosofía. Sería interesante cómo la etnología atea de hoy quiere presentarse como sustitutiva de la filosofía y el proceso por el cual el “tradicionalismo” cristiano -de Roger Bacon a Lammeneais- quería presentarse como la verdadera alternativa a la “Teología filosofica”. Este estudio mostraría curiosos paralelismos estructurales: Sartre-Santo Tomas, versus Lévi-Strauss- San Buenaventura. Todo es ingenioso, culto, pero sería fácil demostrar que susceptible de desmontar con la misma crítica que le he hecho al tratamiento engañoso del sofisma etnológico.



 

 

Segundo Momento. Franco y Azaña

 

Este será muy breve, pero necesario y aclaratorio, creo.



 

 

FRANCISCO FRANCO

"No hay grandeza donde no hay verdad" (Gotthold E. Lessing)

Esta página se presenta como un documento abierto al pasado para así mostrar la enorme influencia que el fluir constante de propaganda política tuvo sobre una audiencia seducida por el discurso del nacional‑catolicismo, esto es, el franquismo.

Muchos son los libros escritos sobre el general Franco y la guerra civil española. Pocos de ellos se han escrito sin algun turbio interés "político". Parece ser que esa posicion intransigente se ha implantado también en el mundo de Internet. Un aluvión de paginas web pululan por la red, cuya ideología fascista no hace mas que remitirse a las tesis defendidas por los vencedores de la guerra. Asi pueden leerse en algunos sitios cosas muy parecidas a estas:

 

"El Alzamiento Nacional resultaba inevitable, y surgió como razón suprema de un pueblo en riesgo de aniquilamiento, anticipándose a la dictadura comunista que le amenazaba de manera inminente".



 

Pocas veces se ha defendido una tesis menos cierta con tanto ahinco por parte de muchos, incluidos evidentemente los ganadores de la contienda. Esta era la unica doctrina oficial de un régimen que se calificaba a si mismo como "democracia orgánica". Cuando "por muchos ropajes que aquella sublevación adoptase no dejaría de ser otra cosa que la alianza tradicional entre curas y militares que luego acabarían creando un Estado al que llamarian Reino, que se empecinó siempre en tenerse por un "Estado de Derecho", cristiano y tradicional, no siendo mas que una dictadura que negó siempre todos los derechos fundamentales". (Manuel Azaña, que había sido Presidente de la República)

 

Cuando FRANCISCO FRANCO emitió el último parte de la guerra civil el 1 de abril de 1939, era manifiestamente el gobernante español que mas poder tenía en sus manos en la Historia de España, hasta esos momentos.



 

En el panorama de 1939 y 1940 el clima de euforia franquista era mayoritario en el discurso ideológico dominante en España. Se trataba de perseguir a los enemigos del régimen, a los "antiespañoles" antes de que pudiesen escapar. Esa euforia era fruto, en gran parte, de la situación de impunidad de los vencedores de esa "guerra incivil" como diría Unamuno y del poder omnímodo del que gozaba el Estado franquista.

 

La politica aplicable a los perdedores de la guerra era bien conocida, en palabras de su maximo ejecutor:



 

(Último parte de guerra; discurso de Franco)

 

"La guerra de España no es una cosa artificial: es la coronación de un proceso historico, es la Patria contra la antipatria, la unidad contra la secesión, la moral contra el crimen, el espíritu contra el materialismo, y no tenia otra solución que el triunfo de los principios puros y eternos sobre los bastardos y antiespañoles"



 

Queda clara la intención del bando vencedor, no había paz, sólo había llegado la victoria...

 

Sin embargo, durante la guerra un puñado de españoles lucharon y soñaron algo mejor, pero la traición de una Europa ultraconservadora (Francia e Inglaterra) y la intervencion de los aliados de Francia ‑Alemania e Italia‑ acabaron con muchas esperanzas de buena parte de los españoles de la epoca, entre otros de Manuel Azaña, que en un discurso el 18 de julio de 1938 decía: Otra vez le cedo la palabra a Azaña “No es aceptable una política cuyo propósito sea el exterminio del adversario, exterminio ilícito y además imposible, y que si el odio y el miedo han tomado tanta parte en la incubación de este desastre, habría que disipar el miedo y habria que sobresanar el odio, porque por mucho que se maten los españoles unos a otros, todavía quedarían bastantes que tendrían necesidad de resignarse ‑si este es el vocablo‑ a seguir viviendo juntos, si ha de continuar viviendo la nación. Y entonces, cuando los españoles puedan emplear en cosa mejor ese extraordinario caudal de energías que estaba como amortiguado y que se ha desparramado con motivo de la guerra; cuando puedan emplear en esa obra sus energías juveniles que por lo visto son inextinguibles, con la gloria duradera de la paz sustituirán la gloria siniestra y dolorosa de la guerra. Y se comprobará una vez mas lo que nunca debió ser desconocido por los que lo desconocieron: que todos somos hijos del mismo sol y tributarios del mismo arroyo"



Creo que aquel año de 1939 empezó todo el acontecer que trato de entender y de que entendáis. Gustavo y su generación tenían 15 años, yo y los de la mía, 9. Vosotros...

 

A los que estábamos vivos, a todos nos pilló.



 

 

Tercer momento:

Nómina y recuerdo de los que estábamos y de algunos que no, y vinieron luego.

 

Autores del grupo de posguerra para el Novísimo Bueno.



2. Gustavo Bueno.

 

El papel de la Filosofía en el conjunto del saber. Madrid: Ciencia Nueva, 1970.



Etnología y utopía. Respuesta a la pregunta, ¿Qué es la etnología? Palma de Mallorca: Papeles de Son Armadans.

Ensayos sobre las categorías de la economía política, 1972.

Ensayos materialistas, 1972.

El animal divino: ensayo de una filosofía materialista de la religión. Oviedo: Pentalfa, 1985.

Cuestiones quodlibetales sobre Dios y la religión. Madrid: Mondadori, 1989.

Teoría del cierre categorial. Oviedo: Pentalfa, varios volúmenes, 1992.

El mito de la cultura. Barcelona: Prensa Ibérica, 1996.

España frente a Europa. Barcelona: Alba, 1999.

 

4. Agustín García Calvo



 

Lecturas presocráticas. Madrid: Lucina, 1981.

¿Quién dice no? En torno a la anarquía. Madrid: Fundación de Estudios Libertarios, 1999.

 

7. Emilio Lledó.



 

Filosofía y lenguaje. Esplugues de Llobregat: Ariel, 1970.

La memoria del logos: estudios sobre el diálogo platónico. Madrid: Taurus, 1984.

El surco del tiempo: meditación sobre el mito platónico de la escritura y la memoria. Barcelona: Crítica,1992.

10. Carlos París.

 

Física y Filosofía: el problema de la relación entre Ciencia física y filosofía de la naturaleza. Madrid: 1952.



Unamuno, estructura de su mundo intelectual. Barcelona: Península, 1968.

11. Sergio Rábade Romeo.

 

12. Manuel Sacristán



 

Introducción a la lógica y al análisis formal. Barcelona: Ariel, 1964.

“La interpretación de Marx por Gramsci”, Realidad, núm. 14 (1967).

La tarea de Engels en el Anti‑Dühring (prólogo a la traducción española de la obra de Engels). Méjico,1968.

Sobre el lugar de la filosofía en los estudios superiores. Barcelona: Nova Terra, 1968.

“Entrevista a Manuel Sacristán”, Cuadernos para el Diálogo, agosto‑septiembre (1969).

“Lenin y el filosofar”, Conferencia en La Universidad Autónoma de Barcelona, 23‑04‑1970. Realidad, núm. 19 (1970).

El grupo de Jóvenes Filósofos

 

3. Victoria Camps.



 

Los teólogos de la muerte de Dios. Barcelona: Nova Terra, 1968.

Pragmática del lenguaje y filosofía analítica. Barcelona: Península, 1976.

La imaginación ética. Barcelona: Seix Barral, 1983.

Etica, retórica y política. Madrid: Alianza Editorial, 1988.

 

4. Adela Cortina



 

Ética mínima: introducción a la filosofía práctica. Madrid: Tecnos, 1986.

Ética sin moral. Madrid: Tecnos, 1990.

La moral del camaleón: ética política para nuestro fin de siglo. Madrid: Espasa Calpe, 1991.

Ética aplicada y democracia radical. Madrid: Tecnos, 1993.

La ética de la sociedad civil. Madrid: Anaya, 1994.

 

5. Alfredo Deaño.



 

Lógica simbólica y lógica del lenguaje ordinario. Madrid: Facultad de Filosofía y Letras, 1972.

Introducción a la lógica formal. Madrid: Alianza Editorial, 1974.

Las concepciones de la lógica. Madrid: Taurus, 1980.

El resto no es silencio: escritos filosóficos. Madrid: Taurus, 1984.

 

9. Antonio Escohotado



 

Marcuse: utopía y razón. Madrid: Alianza Editorial, 1969.

“La conciencia infeliz: ensayos sobre la filosofía de la religión de Hegel”, Revista de Occidente, Madrid, 1992.

De physis a polis: la evolución del pensamiento filosófico. Barcelona: Anagrama, 1975.

Historias de familia: cuatro mitos sobre sexo y deber. Barcelona: Anagrama, 1978.

Majestades, crímenes y víctimas. Barcelona: Anagrama, 1987.

 

10. Víctor Gómez Pin.



 

De “usia” a “manía” (vino y éxtasis). Barcelona: Anagrama, 1972.

Conocer Descartes y su obra. Barcelona: Dopesa, 1979.

El reino de las leyes: orden freudiano. Madrid: Siglo XXI, 1981.

 

15. Reyes Mate.



 

El ateísmo un problema político: el fenómeno del ateísmo en el contexto teológico político del Concilio

Vaticano I. Salamanca: Sígueme, 1973.

El desafío socialista. Salamanca: Sígueme, 1975.

Cristianos por el socialismo: Documentación. Estella: Verbo Divino, 1975.

¿Pueden ser rojos los cristianos? Madrid: Mañana, 1976.

El precio de la libertad. Madrid: Ediciones Paulinas, 1977.

 

18. Javier Muguerza



 

La concepción analítica de la filosofía. Introducción y selección. Madrid: Alianza editorial, 2 vols., 1974.

La razón sin esperanza. Madrid: Taurus, 1977.

Desde la perplejidad. Madrid: FCE, 1990.

Ethik aus Unbehagen: 25 Jahre ethische Diskussion in Spanien. Freiburg; Munich: K. Alber (ed.), 1991.

Ética día tras día: homenaje al profesor Aran­guren en su ochenta cum­pleaños. Madrid: Trotta (ed.),

1991.

 

19. Jacobo Muñoz



 

Lecturas de Filosofía contemporánea. Barcelona: Ed. Materiales, 1978.

Wittgenstein. Madrid: Cincel, 1985.

La impaciencia de la libertad: Michel Foucault y lo político. Madrid: Biblioteca Nueva (Editor con P.

López Álvarez), 2000.

25. Miguel Ángel Quintanilla

 

“Introducción a la Epistemología de Karl R. Popper”, en Idealismo y Filosofía de la Ciencia. Madrid:



Tecnos, 1972.

Apuntes y ejer­cicios de lógica formal. Salamanca: Universidad de Salamanca, 1974.

“Notas para una teoría postanalítica de la ciencia”. Dirigido con A. Deaño. Revista de Occidente, núm. 138

(1974).


Breve diccionario filosófico. Estella: Verbo Divino, 1991.

 

26. Xavier Rubert de Ventós



 

El laberinto de la Hispanidad. Barcelona: Planeta, 1987.

Nacionalismos: el laberinto de la identidad. Madrid: Espasa Calpe, 1994.

Nacionalismos. Madrid: Espasa Calpe, 1999.

 

27. Javier Sádaba



 

Lenguaje religioso y filosofía ana­lítica. Barcelona: Fundación Juan March, 1977.

¿Qué es un sistema de creencias? Madrid: Mañana, 1978.

Lecciones de filosofía de la religión. Madrid: Mondadori, 1989.

Euskadi: nacionalismo e izquier­das. Madrid: Talasa, 1998.

 

29. Fernando Savater



 

Escritos politeístas. Madrid: Editora Nacional, 1975.

Panfleto contra el todo. Barcelona: Dopesa, 1978.

Contra las patrias. Barcelona: Tusquets, 1984.

32. Eugenio Trías

 

La filosofía y su sombra. Barcelona: Seix Barral, 1969.



Filosofía y carnaval. Barcelona: Anagrama, 1970.

Teoría de las ideologías. Barcelona: Península, 1970.

Metodología del pensamiento mágico. Barcelona: Edhasa, 1970.

 

 



 

 




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