N: un juego de presencias grupo de los martes en casabierta



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COVISIÓN: UN JUEGO DE PRESENCIAS

GRUPO DE LOS MARTES EN CASABIERTA

Lic. Viviana Rey

Palma de Mallorca – Mayo 2007

Es mi intención en esta exposición compartir y explorar el modo en el que trabajamos en el Grupo de Covisión de los Martes en Casabierta; , nombrar el fenómeno potente de mutua implicación, afectación, resonancias y transformación, que sucede allí y también fuera de allí, más allá de la coincidencia en el espacio y en el tiempo.
No es mi intención encontrar explicaciones o establecer leyes que como verdades a ser descubiertas nos permitan controlar, prever, y manipular lo que allí sucede, ya que no es ese nuestro estilo de acercamiento al conocimiento. Deseo más bien intentar algunas descripciones, y recorrer junto este camino a la luz de aportes que nos permitan una aproximación a las condiciones en las que esta experiencia ocurre y compartir la potencia que el trabajo en equipo de covisión tiene para el proceso que se realiza en los encuentros de psicoterapia, desde el ACP-Casabierta1.
Aclaro ACP CASABIERTA porque considero que dentro de la casa, va naciendo hace muchos años ya... (en rigor de verdad, no para de nacer...) un estilo particular del ACP, con reformulaciones y conceptualizaciones, cuyo carácter es de apertura y creación, dejando que la tarea cotidiana modifique y aporte a la teoría , enriqueciendo nuestra experiencia de modo integro. Ampliaré estas cuestiones a lo largo de este escrito.
Había pensado en dividir mi presentación en dos partes, con el objetivo de ser clara y ordenar lo que se me aparecía como caótico e incomprensible a la hora de narrarlo. . Muy prolijamente describí ese recorrido, en dos partes nítidamente delimitadas a priori. Y ahora una vez realizado, me doy cuenta de que no requiere ningún orden anterior a su expresión. Las palabras fueron describiendo, mezclando los territorios, como si la experiencia integra no se dejara separar. Entonces les ofrezco este trabajo, que vamos a compartir, con la forma que fue tomando a medida que iba escribiéndose, entremezclando lo que sucede en el espacio de covisión, (cómo es nuestro estar allí), y los intentos de aproximarnos conceptualmente a lo que allí ocurre.

Hay que hundir las palabras en la realidad hasta hacerlas delirar como ella.

Juan Gelman



Voy a abrirles la puerta de un espacio en donde hace unos cuantos años, nos reunimos los martes de 14:30 a 16 un equipo de profesionales con un facilitador, para compartir y acompañarnos en la tarea que realizamos, trabajando con personas, como consultores o terapeutas desde el Acercamiento Centrado en la Persona. Es un lugar muy especial para nosotros, querido y valorado por el aprendizaje profundo que allí realizamos, por la calidad de presencia que llegamos a experimentar, y por la fuerza que aporta al trabajo como terapeutas.2
Cada mirada es siempre una nueva mirada, cambia algo, agrega algo, una nueva mirada es siempre una manifestación de la transformación que esta ocurriendo permanentemente”3
Llamamos a esta tarea COVISION, que para nosotros quiere decir mirar con otros, juntos, abiertos a entregar lo que tenemos, confiando en que todo forma parte de ese acontecimiento. COVISION significa también estar ubicados en un plano de paridad, de co-participación, sin jerarquizar a priori una mirada que estando por sobre las demás le dé dirección a lo que suceda. Esto no quiere decir que no hay diferencias entre nosotros, algunos tenemos más experiencia en la tarea, otros más facilidad de palabra, o una sensibilidad especial para alguna situación; cada uno se va involucrando con lo que sucede en ese presente a su modo, también con lo diferente que somos cada vez; pero consideramos que esas diferencias no nos hacen ajenos, sino compañeros y co-creadores de ese presente común. Justamente es en estas diferencias donde se hace nítida la potencia creadora de los encuentros.
Entre las diferencias que nombramos, hay una de carácter especial, es el lugar del facilitador general , que en nuestro grupo, es siempre la misma persona4. Aunque nítidamente el ocupa un lugar de mayor experiencia y de núcleo en el grupo, es parte de su tarea de facilitación que todos puedan tomar un rol activo en la expresión. Y en esa tarea cada uno de nosotros participa con el compromiso y la claridad de que también todos somos facilitadores de la apertura a la experiencia, involucrándonos con ecos y resonancias en un clima de mucha intimidad y confianza, fecundo en imágenes e intensidades. La facilitación general entonces pasa por poder hacer lugar a todo aquello que se hace presente, incluyendo los ecos de todos, armando una producción común.
Comenzamos entonces, por abrir esa puerta cada martes y después de saludarnos, reencontrarnos y sentarnos armando nuestra ronda, nos tomamos unos minutos para registrar qué necesitamos ese día, quienes de nosotros tienen “algo para compartir”, para poder organizarnos de tal manera que el tiempo nos alcance. Sabemos por la experiencia, que aunque no todos lleguemos a co-visionar, lo que aparece en el encuentro está relacionado directamente con algo que toca a todos (tanto a terapeutas como a consultantes) de manera directa o indirecta resultando facilitador también.5
Registrar, tomar contacto (primera condición para el encuentro) hace evidente que lo que allí sucede tiene que ver con estar involucrados como personas en nuestra tarea. El contacto es con aquello que necesita ser expresado, lo que nos lleva a querer abrir, mostrar, hacer lugar en el espacio del grupo a aquello que necesita expresión tomando múltiples formas6; Atender a esa sensación es conectar con el modo en que nos afecta el encuentro con el otro, lo que nos mueve y nos involucra, nos inquieta pero sea lo que sea, esa necesidad se configura desde la implicación con nuestro consultante y con el espacio del grupo en ese presente. Podemos decir que nuestro comienzo tiene al menos dos líneas, una es compartir lo que nos pasa con la persona que viene a la consulta, o con el tema a trabajar y otra es qué pasa al compartirlo en el espacio del grupo.
Considerando que todo lo que se expresa es parte activa del acontecimiento y forma parte del flujo de intensidades que va constituyendo el encuentro (iré ampliando esta afirmación a lo largo de la exposición) sin jerarquizar a priori nada de lo que aparezca; podemos compartir nuestro recuerdo de la historia del paciente, presentar nuestra tarea con el o ella, las dudas en relación con la tarea, o algo del “difuso territorio de lo personal”, lo que sea , si forma parte de lo que nos conmueve, nos involucra o nos afecta. Suele pasar que cuando comenzamos a compartir, aparecen en el resto del grupo, ecos, “casualidades” con relación a lo compartido, expresiones que van tejiendo una trama, como un contexto que hará lugar al texto común. Vamos incluyendo esos ecos y seguimos compartiendo.
La propuesta es trabajar lo que OCURRE, lo que vamos experimentando y está presente en el momento de la covisión. No pretendemos representar la situación del paciente, sino más bien presentar el universo de afectos e intensidades que se configura en el momento de compartir en el grupo. Las palabras, los gestos, los tonos, van presentando al grupo la necesidad del terapeuta que es parte de lo que se expresa en la totalidad del grupo; toda presentación es un acontecimiento y todo acontecimiento es presentación, en un movimiento amplificador y creador . Lo narrado, es expresado dentro del equipo y forma parte de aquello que va siendo expresión del grupo. Esa narración no puede considerarse separada de ese presente del que todos formamos parte, entonces, la presentación misma de la situación va co- naciendo en ese momento. Desde esta mirada, toda expresión forma parte de la tarea desde su “anclaje”en el momento presente.
¿Qué pasa después? No sabemos con certeza, siempre es nuevo, y sorprendente, pero la experiencia es que algo abre, algo libera y algo TOCA a nuestro consultante. Solemos compartir en los pasillos y lugares comunes de la casa, en esos espacios entre paciente y paciente, el asombro por la maravilla de volver a comprobar como de diferentes maneras, lo que trabajamos en el grupo de covisión, se hace presente en la consulta, a través de nuestros consultantes. Es común escucharnos decir: ...no sabés!, parece que L. estuvo con nosotros escuchando lo que hablamos!! –repitió las mismas palabras que dijo X, cuando tomó su lugar en la escena, en el trabajo del martes...No puedo creer, es como si todo estuviera amplificándose, algo potente pasó!!! Tenemos gran cantidad de ejemplos donde esta experiencia se expresa.
Desde una mirada tradicional, estos hechos pueden tomarse como casualidades sin valor teórico ni practico, sin embargo para nosotros expresan una potencia participante en los procesos terapéuticos y se nos hace ineludible su importancia en la práctica de la psicoterapia. Estamos intentando un modo de conceptualización que incluya estos sucesos , no intencionales , no centrados en un sujeto, pero participantes activos en la fuerza transformadora del ACP.
El grupo se transforma en un espacio donde podemos volcar lo que estamos experimentando, sea lo que sea. Las expresiones de los compañeros del equipo circulan en confianza al ritmo que el grupo necesite. La facilitación no se encarga de dictaminar verdades, o marcar caminos sino de acompañar ese fluir, siendo congruente también con su experiencia del estar presente en el grupo.
Rogers, en su libro Psicoterapia Centrada en el Cliente hace una preciosa descripción de las funciones de un líder de grupo., con una imagen de gotas de lluvia cayendo sobre una ventana.7

Me permito tomar esa bella imagen, recorrerla y recrearla con matices diferentes a la luz de nuestros nuevos aportes, para ilustrar nuestra tarea y el lugar de la facilitación:

Cada miembro del grupo, es una gota de lluvia que cae en la ventana, naturalmente, por el peso de cada gota, se van armando canales que se unen en su recorrido, y luego se separan o siguen convergiendo. La función del facilitador de covisión, se centra en recordar que cada gota pertenece a la misma lluvia que cae, siendo el mismo gota, y que más allá del saber acerca de la participación de cada gota en la ventana (toda la descripción acerca de la unión de las intervenciones en intenciones ocultas o manifiestas, con preguntas y conexiones) se trata de comprender que cada gota expresa la lluvia en la ventana, y aunque cada una es diferente, todas expresan la lluvia, en el momento presente de encuentro con la ventana. Cada gota no tiene una existencia anterior a ese encuentro. Recordar que el acontecimiento del encuentro, su expresión novedosa se produce entre todas las gotas, en cada gota y en la ventana que las recibe. Y algo sucede con nuestro consultante, como si fuera también una gota que no comparte la ventana, pero si la misma lluvia, . ...
Lo que esta puerta estamos abriendo nos muestra es la multiplicidad de lo que sucede en el espacio de covisión, multiplicidad que es difícil de narrar sin que algo de eso se pierda; pero los invito a considerar esta narración, también como un acontecimiento de encuentro, transitando juntos la novedad que nos traiga. Entonces al abrir la puerta podemos observar diferentes planos, algunos de ellos, son:


  • La tarea, la expresión de la problemática que el terapeuta necesita compartir

  • Las resonancias, ahí en el grupo y las que van más allá de ese espacio tiempo, abarcando y tocando a nuestro consultante.

  • La cuestión de la facilitación centrada en la expresión

  • La cuestión de los objetivos y del para qué. La incertidumbre.

  • El valor de esta experiencia en la práctica y en la teoría.

en tiempos despiadados la ternura es una de las pocas cosas



que nos permiten pensar y producir”. Denise Najmanovich
¿Cómo pensar creativamente lo que sucede en covisión? En Casabierta, intentamos hacerle lugar a una practica innovadora, que no separa ni disecciona el acontecimiento del encuentro, sea cual fuere su ámbito. Me refiero a una práctica que prioriza el estar involucrados, a la distancia optima, el animarnos al contacto a la objetividad profesional, el participar de la transformación, a ayudar a “otro”. Este estilo, impregna todas las actividades que realizamos, y por supuesto también el espacio de covisión.
Abrimos la puerta también para compartir lo que pensamos con lo que ocurre, con la multiplicidad de planos que compartimos, con la intención de acercar hilos en la trama del pensamiento que nos animen en esta aventura de pensar creativamente. El espacio tiempo de la covisión es un gran acontecimiento, donde distintas corrientes convergen, se arremolinan, se mezclan y se acompañan en la intensidad a fluir.
...la complejidad es algo muy diferente de mera complicación, implica forjar un marco conceptual completamente distinto que permita concebir sistemas multidimensionales nacidos en una dinámica relacional y que nos llevan a pensar(nos) y a construir mundos de sentido muy diferentes a las que surgen de los modelos de pensamiento basados en oposiciones binarias.(...) Ya no se trata de indicar nuevos lugares en el viejo mapa de la modernidad, sino que los desarrollos contemporáneos exigen la construcción de un nuevo espacio de pensamiento en el que podamos tejer múltiples configuraciones que nos permitan crear nuevas formas de producir sentido y construir prácticas profesionales enriquecidas.8
En este sentido, Covisión se convierte en un terreno de despliegue y actualización, esto es en acto de creación. La propia transformación forma parte de este movimiento infinito de mutua implicación, expresiva y creadora. Cada intervención en el encuentro nace de la mutua afectación y aporta a la mutua afectación en un movimiento que no puede ser valorado por la posibilidad de controlar sus efectos. Es más, consideramos que ese supuesto control de efectos, nace de una comprensión diferente a la de la lógica del acontecimiento
Tomamos como punto de partida para este intento, principalmente la respetuosa relectura de la obra Carl Rogers y de Baruch Spinoza, uniéndonos a la potencia creadora de sus obras, en una reelaboración, nutrida de los aportes de nuestra propia experiencia y de otros autores como Luis Jalfen, o Merleau Ponty, y de la “Filosofía de lo Abierto en estado de creación constante”9, Estamos intentado pensar involucrándonos con nuestro pensamiento, creando una teoría encarnada en la experiencia.
La filosofía de lo abierto afirma que todo lo que OCURRE expresa el ser. Para comprender un poco más esta afirmación que impulsa nuestro modo de trabajo, podemos revisar el modo del pensamiento moderno, sostenido sobre la base de la representación:
La “ teoría representacionalista10 ”, a pesar de ser condición necesaria del espectáculo filosófico, no era considerada parte del mismo, y por lo tanto no fue cuestionada. Asumida como obvia, se hizo invisible a los contendientes y, en consecuencia, fue aceptada a-críticamente por todos.

  1. La separación radical entre el espacio externo y el interno (Objeto-Sujeto).

  2. La “ correspondencia ” entre nuestro conocimiento del mundo y lo que éste es.

  3. La afirmación de la objetividad y universalidad del conocimiento conjuntamente con la jerarquización de la problemática de la verdad.

  4. La concepción a-histórica y desencarnada del Sujeto..11

Se desprende de esta mirada un mundo dividido en dos,(cuerpo/mente, interior/exterior, sujeto/objeto, creador/creación, etc) . Nosotros ponemos en cuestión esa mirada, considerando la multiplicidad de la expresión. No hay un ser cerrado sobre si mismo, el ser siendo es abierto y abarcativo. Nunca idéntico a si mismo, siempre en estado de expresión.


Utilizamos la palabra OCURRIR, porque nos parece que habla con mayor nitidez que Existir, de aquello que intentamos nombrar. Entendemos por ocurrir, LO QUE HAY en ESTADO DE EXPRESION, lo que esta SIENDO; OCURRIR da cuenta del carácter espontáneo y no sujeto a una voluntad del acontecimiento.
Si todo lo que OCURRE participa de distintos modos, de la esencia del SER/SIENDO, cada manifestación es un modo de esa totalidad sin delimitar ninguna jerarquía a priori. Cuando decimos todo, nos estamos refiriendo también a la presencia del sonido que entra por la ventana abierta, de un recuerdo inesperado, de la luz que ese día invade el consultorio, y aun de aquello de lo que no podemos dar cuenta.... Este ser siendo es uno y univoco, y su expresión es infinita, en infinitos modos, en movimiento de creación constante. Esa creación es potencia de existir, qué expresa lo que el ser puede, en acto, aquí y ahora. Lo que el ser puede es, esta pudiendo ocurrir, expresando su poder de ser siendo, de forma actual.. Estas afirmaciones configuran una practica particular a la hora de acompañar a personas que vienen a nuestra consulta, pidiendo ser ayudadas (en las variadas formas en que esto sucede). Nuestra tarea consiste entonces en estar disponibles para acompañar con calidad de presencia y actitud de espera ese movimiento expresivo, dejándonos afectar (condición para la transformación), siendo participantes de lo que allí suceda.. Es un trabajo en comunión con el otro.
Estamos hablando de una filosofía que pone en cuestión el antropocentrismo, el imperio del ego, el poder de sometimiento y la posibilidad de controlar el acontecimiento. Es el intento de un pensamiento corrido de la subordinación a la identidad. Esta es una afirmación difícil considerando que el territorio de la psicoterapia tal como ha sido concebido a lo largo de la historia de la psicología, se configura en principio entre personas, individuos cuidando la propia identidad....
A lo largo de la historia de la psicología en particular de la psicoterapia, y de las relaciones humanas en general, hemos intentado, infructuosamente, organizar el misterio del encuentro con otro y con los otros. Es mi impresión que más que intentar develar ese misterio radicalmente desconocido, abismal y a veces temible, se trata de habitar en él.”12
Es una filosofía en donde la propuesta tiene que ver con la liberación de las esclavitudes, y en este sentido es profundamente crítica de cualquier ejercicio que perpetúe la esclavitud en cualquiera de sus formas. Creemos que esa sutil esclavitud moderna, está sostenida también en concepciones teóricas y prácticas especificas. Muchas de ellas sostienen la existencia de individuos aislados, donde el individuo humano tiene supremacía por sobre los demás, por poseer capacidades intelectuales, afectividad, libertad y voluntad. Excede ampliamente la intención de este trabajo, profundizar estos aspectos, pero me parece necesario nombrarlos y tener en cuenta que ese individualismo se convierte en una de las más grandes esclavitudes en la práctica de la psicoterapia.
La covisión es un espacio que acompaña la experiencia de hacer psicoterapia desde esta manera de comprender y concebir los modos de relación en el mundo, y como tal, también se ofrece a los que la conformamos, como un espacio abierto para experimentar esta modalidad. . Es también una práctica de liberación, un espacio donde vamos constituyendo relaciones que permiten la expresión (con el mínimo posible de manipulación).
Hay muchas teorías que ofrecen respuestas a los nudos problemáticos con que la práctica nos provoca; creemos que esas respuestas, muchas veces no nos permiten habitar la novedad, lo nuevo y en ese sentido liberado, que trae todo acontecimiento.
Un ejemplo de esto es el modo en que nos relacionamos con la problemática de los diagnósticos., que además nos va a permitir observar como trabajamos en covisión. Los diagnósticos son un modo de conocimiento instalado en nuestra cultura. Desde el ACP, sabemos que no es nuestra tarea diagnosticar, ni acordamos conceptualmente con esa práctica. Sin embargo, esa práctica también existe y como tal, también es parte de lo que ocurre. Muchas personas que nos consultan vienen con un diagnostico instalado y creído; a veces, también afectados por el estilo del sufrimiento de algún consultante nos encontramos pensando en descripciones diagnosticas aprendidas y eso, siendo congruentes con nuestra propuesta, también es expresión y es esa expresión la que nos interesa habitar. La propuestas es no quedarnos en la palabra como identidad cerrada, sino explorarla habitando todos los matices que se hacen presentes en los modos de relacionarnos con ellas..
Cuando trabajamos con personas que, como dijimos, traen algún tipo de diagnóstico, esas palabras comienzan a circular entre nosotros. ¿de qué se tratan esas descripciones en esta persona, con este terapeuta y en este grupo? ¿qué nos abre esa expresión? ¿a dónde nos lleva? Es como si abriéramos una compuerta que estaba cerrada (congelada), habitando lo que sucede cuando los limites de las descripciones adquieren levedad. Podemos leer detalladamente el texto del manual (DSM IV), intentar cada uno de nosotros una aproximación a la experiencia que el diagnostico describe, considerando que un diagnostico es una descripción de un modo de sufrir. También exploramos el impacto que tiene en el terapeuta y en el grupo, una descripción tan categórica que a veces implica cierta gravedad en la consulta, o cierta inquietud. Entonces cuando el diagnostico aparece como forma de presentación le hacemos lugar y trabajamos con todas las resonancias que produce en el grupo, habitando todo lo que nos trae.
Comparto con ustedes un pequeño texto, enviado al grupo por uno de sus participantes, después de haber compartido una covisión, donde el centro fue la experiencia con una persona que venía “portando” un diagnostico de Trastorno Limite de la Personalidad. Este consultante tiene mucho conocimiento de esas descripciones y lo presenta en algunos momentos, casi como una carné de identidad. El terapeuta trajo al grupo, las inquietudes en relación a esta situación y después de la tarea, envió esto para compartir con todos:

Queridos todos:  

un limite, puede ser una línea, una línea sinuosa, cálida  y permeable como la piel, también puede ser una línea sinuosa, fría y dura como una piedra.

 

Estar al limite, suena a caminar por la cornisa, a estallar al punto de caer, o implotar.

 

Reconfiguro e imagino buscar los límites, desesperadamente, estar en el pozo sin ver los bordes, sin sentir el aire...

 

Trastorno Limite de la Personalidad, forma dolorosa y fija de buscar desesperadamente el limite que nos  da contorno, contorno necesario para poder estar en contacto, contacto necesario para implicarme y ser en el ser, con lo que sea, la piel o la piedra...

 

Una red, es una forma del límite, un limite que sostiene y anima al salto

No evita el vértigo ni el salto, amortigua la caída...da confianza.

 

Cerré los ojos para buscar una forma, no había nada, solo vacío, vacío con color, (rojo)



tensión por la mirada de los otros y mucho deseo de hacerme trasparente.

Enorme vacío, enorme silencio...el contorno de la miradas , amenazante.

Sensación de estar perdida...no encontraba nada en mi para decir...

Ni para confiar...

El contenido tan intenso se convertía en vacío en el transito hacia el otro, no era "mejor no lo digo, me callo, me da vergüenza", era  "no tengo nada para decir, no hay nada,"

No hay ni pared, ni piel, ni red...(puedo llenarlo de palabras de otros, diagnósticos certeros, certeras palabras inciertas que dan contorno, pero me dejan atrapada)

 

Experiencias de molestias, con los ojos abiertos, pendiente de la mirada, de que me presten atención ...seguimos, y de la intensidad de la molestia también se abre otro limite



el limite discrimina, separa, configura, estar pegada a la mirada, (como la niña de la foto, pegada a la mirada de su papá)buscando ser mirada...dolor, irritación, enojo, rabia, explosión...

 

Sentarnos ahí, en el medio del vacío, o lo que sea, permanecer ahí, en contacto



del contacto nace el borde, del borde la forma y de la forma la transforma y su misterio

 

Todo lo posible, pequeño y artesanal.

 

Gracias por acompañarme, fueron limite red y confianza para estar con el vértigo, el miedo y el enorme vacío...la covisión de hoy, siguió su tarea en mi y parece que no le pude poner limite

 

Abrazo y gratitud 13

De alguna manera, este pequeño texto les presenta la intensidad del trabajo donde cada expresión, aun con la presencia de un diagnóstico, tiene un lugar y una fuerza creadora. Nada queda excluido a priori.
El espacio de covisión, también es un gran caldero en relación a la congruencia. Es una experiencia que nos impulsa con una potencia inusual, a participar en los encuentros con integridad, despejando modos de relación que nos dejan impotentes, perdidos o confusos. Solemos compartir como después de covisión nos sentimos más abiertos y nuestros encuentros, adquieren un matiz más potente y con una escucha más atenta. Esto sucede sin intención, la experiencia nos va abriendo a un nuevo modo de relación, sin depender de un yo que decide escuchar mejor o estar más abierto; es una actitud que nace con la intensidad de la experiencia vivida.
Habitualmente, lo que consideramos nuestro yo en cada momento presente, suele hacer fuerza para llevar la relación hacia algún lugar, hacia “buen puerto”. Nos ubicamos en el lugar de pretender, de saber hacia donde, y aun con las mejores intenciones comenzamos a forzar situaciones, tanto en nuestros pacientes como en nosotros. El trabajo en covisión, en la escucha atenta y comprometida nos va permitiendo, despejar estas situaciones. facilitando la expresión plena,
Comparto con ustedes otro texto enviado por un covisionario (así solemos llamarnos entre nosotros) , después de trabajar en el grupo:
...seguimos bordeando, haciendo bordes , habitando bordes, siendo bordes 

¿qué pasó? me di cuenta, compartiendo, escuchando todo, abierta y cerrando, que lo difícil, no era solamente que EL, tiene un problema muy enquistado, y YO no lo puedo ayudar con eso; me di cuenta que lo enquistado no es de él sino que algo enquistado se instaló entre nosotros, en mi modo de percibir, en su modo de estar. 

Y toque un limite en hasta donde lo puedo acompañar con esto en forma conciente. (uso esta palabra porque ceo que igual hay acompañamiento más allá de lo que desde mi ego pueda nombrar). (de esto hablamos en la otra supervisión, del misterio del acontecer, de los registros y de como damos cuenta de lo que sucede.) 

El limite de la crueldad, de lo puedo escuchar. No es su "fijación", lo fijado es que en nuestra relación hay algo que no puede ser escuchado. Cómo estar con eso, como acompañarnos...”

Pero ¿Para que sirve todo esto ? ¿Por qué consideramos tan importante esta experiencia en el aprendizaje del Acercamiento Centrado en la Persona? En este espacio se experimenta la potencia del cuidado y de la escucha mutua14, de la atención plena y de la intuición como forma de acercamiento a lo que ocurre. Múltiples ecos y miradas, escenas compartidas armadas como collage, van componiendo imágenes en movimiento. Cada una expresa de forma singular el poder de manifestación del acontecimiento. Se abren compuertas, aparecen nuevos sentidos imprevisibles. Se desdibujan los bordes de los sujetos, y al mismo tiempo se amplifican las subjetividades en juego. ( como las gotas en la ventana).

Pero es importante señalar que en el momento de la covisión, no es ese el objetivo, ni ningún otro más que habitar la potencia de compartir en el presente, la fuerza de lo que esta ocurriendo, la fuerza de manifestación que el acontecimiento tiene15; y habitar la trama del ENTRE que constituimos entre todos.
No tener más objetivos

que las manos abiertas

y los inevitables desvíos de la brújula,

no para corregirlos

sino para lanzarnos justamente por ellos.
Allí estas sombras que somos,

hallaran los rumbos necesarios

para ahondar en el tiempo

los trazos de este sueño inverosímil.


Solo los desahuciados derroteros

y los viajes inversos

compaginan los sueños imposibles

y conducen a puerto


Roberto Juarroz

Llegamos juntos al final de esta presentación, ( ahora puedo imaginar el momento en el que esté diciendo estas palabras, y siento vértigo y emoción) Quiero decir también que si bien soy yo quien escribe, al modo de un compositor, no considero que soy la única autora de esta producción; creo profundamente que las autorías son comunitarias, y más aún esta, que expresa la potencia de un trabajo grupal, con la presencia de cada uno de mis compañeros del grupo de los martes, ampliada por la colaboración constante de nuestros “pacientes consultantes”. Espero haberles trasmitido un poquito de la pasión que despierta en nosotros ese espacio, junto con el entusiasmo y el amor por la tarea que realizamos, creyendo que es un aporte importante a la riqueza del Acercamiento Centrado en la Persona.

Con amor y gratitud

Lic. Viviana Rey

Buenos Aires. Argentina

"...En el mar rojo, a lo largo de los acantilados de coral, con Dumas, he seguido a los grandes tiburones grises, admirablemente perfilados, por supuesto, pero ante todo sensibles por todo su cuerpo al líquido del que eran expresión..." "...En Córcega, sobre la pendiente del talud, a 200 metros de profundidad, a través de las ventanillas de mi platillo sumergible, he visto largos perros de mar nadar veloces a ras de suelo sin levantar la mínima nube de arena...y en Alborán, por encima de los bloques de laminarias gigantes, he buceado de noche con Falco en el torrente de aguas atlánticas a la velocidad de 3 nudos en el mediterráneo. Nos dejábamos llevar a la deriva bajo el casco del Espadon con los proyectores y a nuestro alrededor el mar vivo cantaba un himno al caos sensible. El inmenso caldo de cultivo rebosaba de racimos de huevos de larvas transparentes, de pequeños crustáceos apenas teñidos de largos cinturones de Venus que un gesto hacía que se enrollasen a distancia, de cúpulas de cristal pulsátiles que nuestros rayos luminosos transformaban en auténticas joyas. Pequeños toneles de agua organizada, los Salpes, se aglutinaban en cadenas de 20 y 30 metros de largo , su transparencia punteada de pequeñas manchas anaranjadas en el corazón del individuo..Toda esta variedad multiforme, era agua, moldeada por sus propias leyes, que tomaba vida en sus caprichos, que intentaba tomar conciencia”.

El comandante Cousteau, en el prologo al libro "El caos sensible" de Theodor Schwenk


Bibliografía Consultada:

Carl Rogers – Psicoterapia Centrada en el Cliente – Editorial Paidos –3era. Edición – 1997

Carl Rogers – Persona a Persona – Editorial Amorrortu - 1994

Baruch Spinoza – La Ética Demostrada según el orden geométrico – Ediciones Hyspamerica

Pierre Macherey – Hegel o Spinoza – Ediciones Tinta Limón - 2006

Denise Najmanovich – La Representación (artículo)

Denise Najmanovich – www.denisenajmanovich.com.ar

G. Deleuze – Spinoza y el Problema de la Expresión – Muchnik Editores – 2da. Edición- 1997

Claudio Rud – Entre Metáforas y Caos – Editorial Nueva Generación - 2004

Claudio Rud – Un mar de ventanas abiertas (Conferencia – Mallorca 2007)

Marilena Chauí – Poder y Política - Editorial Gorla – 2004

Marilena Chauí – Spinoza. Poder y Libertad (artículo)

Roberto Juarroz – Poesía Vertical

Juan Gelman - Cuentos espaciales (Apotegmas sobre la okupación) -



Theodor Schwenk - El Caos Sensible - Editorial Rudolf Steiner - 1988

1 En Casabierta tenemos producción teórica de profundización en el Acercamiento Centrado en la Persona , disponible en nuestra página– www.casabierta.com

2 - (palabras de Valeria Bedrosian, psicóloga, participante del grupo de covisión)”... detenerme en todo lo que me surgía de adentro...tanta intensidad, conexión, gozo...por llegar a encontrarlos ...y encontrarme, después de tanta búsqueda, y por sentir "acá es donde quiero estar". Acá es donde siento que voy siendo como quiero ser...cada vez más... integrándome y aceptando...lo que hay adentro y afuera...”

3 Claudio Rud – Un mar de ventanas abiertas – Mallorca 2007

4 - existen otros grupos donde el facilitador cambia cada vez, y no está fijada de antemano

5 - (palabras de Fabio Moreno, Psicólogo, participante de Covisión) Hay dos fenómenos muy interesantes que suceden en la actividad de la Covi que para mi tienen alguna relación. El primero es que aunque la mayoría de las veces no todos los participantes son co-visionados, ocurre con mucha frecuencia que lo que ha sido traído reúne a todos, coincide con algo significativo que le ha ocurrido en la semana a todos. El segundo es que lo que ocurre en la Covi no solo afecta las relaciones terapéuticas en el sentido de realimentarlas o reinformarlas, en brindarle al terapeuta un nuevo horizonte o postura frente a lo que vive en sus terapias sino que lo que sucede parece afectar directamente al consultante, y al vínculo terapeuta-consultante (incluidas las relaciones de terapeutas que no hablaron!) Por ejemplo, una tarde un terapeuta comenta unas serie de experiencias que ha tendido con uno de sus consultantes, alguno de los demás interviene trayendo una imagen o metáfora que le aparece con esto, y resulta que esta imagen resulta muy provechosa para trabajar en la co-visión. En la siguiente reunión el terapeuta nos cuenta que sorpresivamente el consultante ha encontrado una metáfora para hablar de algunas cosas que le pasan y resulta ser la misma que la semana anterior estuvo trabajándose en la Covi.


6 El rango de lo compartido es amplio; no sólo dificultades o preoupaciones sino también alegrías y logros; temas “tabu” en relación a la terapia y a la relación paciente/terapeuta, etc. A veces no hablamos acerca de un consultante sino que exploramos entre todos una problemática en particular, elegida por el grupo.

7 Carl Rogers, Psicoterapia Centrada en el Cliente – Capitulo VIII-


8 Denise Najmanovich – Vera Lennie – Pasos hacia un pensamiento complejo en salud -

9 impulsada por el Dr. Claudio Rud, (en red conspirativa con su banda de secuaces....).

10 Ni siquiera era considerada “Teoría”, pues era asumida como descripción y no como elaboración reflexiva.

11 Denise Najmanovich – La Representación

12 - Claudio Rud – Un mar de ventanas abiertas – Mallorca 2007

13 (Después de este trabajo, los encuentros tomaron otra calidad, otra confianza, y el acercamiento fue permitiendo una mayor potencia en la tarea compartida entre terapeuta y consultante)

14 Palabras de Maia Bonsembiante, Psicóloga, participante del grupo de los martes.(un espacio).... donde se pueda soltar la tensión con la que vivo y ver los recursos que tengo, tener a otros como recursos (...) En estos espacios de cuidado, donde los otros también están en situación de necesidad, el cuidado circula entre todos, “nos” cuidamos (y en ese “nos” va a nosotros mismos y entre nosotros). Entonces en ese clima puedo dejar que aparezca la emoción de lo que me impacta en relación a lo que vivimos, la tristeza por las situaciones tristes, la impotencia por las difíciles, la bronca por las que nos enojan, porque ya no estamos solos frente a eso, estamos con otros que nos acompañan y es más fácil soltarse y animarse cuando estamos de la mano con otros.


15 (su potencia es su esencia actual).Este tema requiere de un desarrollo profundo que excede esta presentación. Para los que les interese este abordaje filosófico pueden consultar la obra de Marilena Chauí, “Politica en Spinoza” .




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