Mercadotecnia política y gubernamental


Entrevistas en televisión



Descargar 0.71 Mb.
Página14/20
Fecha de conversión12.05.2019
Tamaño0.71 Mb.
1   ...   10   11   12   13   14   15   16   17   ...   20

Entrevistas en televisión

1. Las entrevistas en televisión, hoy por hoy, son las más importantes y las que más público tienen. De acuerdo al XII Censo General de Población y Vivienda 2000, realizado por el INEGI, 85% de los hogares mexicanos tienen televisión y la gran mayoría se informa por este medio sobre lo que pasa en su entorno. Por ello, debe aprovechar toda oportunidad que usted tenga para aparecer en la “pantalla chica” e informar a su auditorio.


2. El acceso a la televisión puede darse de diferente forma: aprovechando los espacios de carácter público que se generan o mediante el pago de estos espacios. Trate de aprovechar los espacios gratuitos que se abren al gobernante, procurando siempre que su acción de gobierno se convierta en noticia. En tal sentido, fomente las ruedas de prensa, los boletines informativos y acérquese con los representantes de los medios de comunicación. Su gobierno puede ahorrarse mucho si puede construir una red de relaciones y amistad con los medios. Por la tanto, nunca desperdicie la ocasión de salir al aire sin gasto alguno.
3. Todo gobernante debe dominar el arte de las presentaciones exitosas en la televisión. En televisión su imagen es muy importante. Por tal motivo, siempre que acuda a este medio, cuide su presentación física, la vestimenta y su semblante. Nunca acepte estar ante las cámaras si usted no ha atendido su presentación. Si por cuestiones de trabajo o agenda, no tuvo el tiempo suficiente para arreglarse, los estudios de grabación tienen siempre espacios y materiales para que usted atienda estas cuestiones.
4. Prepárese siempre antes de aparecer ante las cámaras. Pida con anticipación un guión de los temas por tratar o el asunto que le interesa abordar al comunicador. Nunca llegue a un estudio o reciba a un reportero de televisión sin saber cuál es el asunto sobre el que usted va a ser cuestionado. Ante los ojos de la ciudadanía nunca debe usted aparecer como un improvisado o un desinformado.
5. Siempre salude al auditorio y al presentador, sea cordial con todos y gánese su simpatía. El arte de gobernar implica hacer uso de algunas técnicas asociadas con la retórica, la actuación y el melodrama. Sea sincero, pero no aburrido, recuerde que los teleespectadores sólo pueden captar, casi en su totalidad y si es su primer programa sintonizado, lo que dice sólo en los primeros 7 minutos de su intervención.
6. La televisión forma imágenes y el teleauditorio pone más atención en lo que ve que en lo que escucha. Recuerde que en los primeros 7 segundos, los tele-espectadores se formaran una primera imagen sobre su persona y su gobierno, por lo que debe aprovechar al máximo esta oportunidad. Tenga en mente que la gran mayoría de las decisiones las hacemos por los ojos. Maquiavelo decía que: “Generalmente, los hombres juzgan por lo que ven y más bien se dejan llevar por lo que les entre por los ojos que por los otros sentidos [...] y pudiendo ver todos, pocos comprenden lo que ven”.
7. Inicie la entrevista en forma pausada, utilizando la entonación, el lenguaje corporal, los ejemplos concretos, señalando la importancia de los logros y avances que se han dado en su administración. Si es conveniente, haga un análisis comparativo con respecto a otros años y otras administraciones. Muéstrese cordial, amigable, cercano al ciudadano y sus problemas.
8. Ante la posible interpelación o cuestionamiento del moderador o entrevistador, responda con atención y agradezca la pregunta. Trate de verse sincero e interesado en resolver los problemas que afectan a la comunidad. Nunca pierda la compostura frente a las cámaras, a pesar de la presión o incomodidad en la que usted se encuentre.
9. Aproveche la oportunidad que le dan las cámaras para mostrar a su auditorio que usted es un gobernante culto e informado y que conoce a profundidad los asuntos de interés público. Siempre que sea posible, y sin ser arrebatado, aproveche la oportunidad para tomar la palabra. Recuerde que en televisión el tiempo es oro.
10. Cuando usted esté al alcance de las cámaras nunca haga señales o gestos irrespetuosos o que puedan mostrar desinterés, cansancio o aburrimiento. Recuerde que una cámara puede estar al acecho de todo lo que haga o diga, sin que necesariamente esté usted bajo el interrogatorio directo. Cuídese de los periodistas y camarógrafos mal intencionados, que buscarán momentos para importunarlo.
11. Si la televisión es usada con fines promociónales pagados, es muy importante tener definido un plan estratégico de comunicación que tenga objetivos y metas muy claras. Los mensajes deben ser diseñados por profesionales y con base en los objetivos buscados. Nunca deje este tipo de tareas a la improvisación o los amigos. Debe contratar expertos y profesionales en la materia.
12. El mensaje central de la campaña debe definirse con base en un estudio de mercado y en relación con los objetivos que pretenda alcanzar. Los mensajes deben movilizar los sentimientos de la población, estar orientados a apelar a la sensibilidad estética del ciudadano y sus emociones. Además, los mensajes deben ser informativos, creativos y entretenidos para la población. Recuerde que la televisión es muy cara, por lo que no se debe desperdiciar ningún recurso.
13. Toda campaña de difusión gubernamental debe estar orientada a formar una opinión positiva en los ciudadanos sobre sus gobernantes y sus acciones. Por tal motivo, usted debe impulsar la difusión de logros, avances y planes futuros. Hágalo siempre de la mejor manera y señalando que su gobierno se preocupa por mantener informada a la población.
14. En las campañas pagadas usted puede promover logros y acciones, pero también personas. Sin embargo, sea cuidadoso ya que cuando predomina este último tipo de mensajes, es muy seguro que surjan diferentes críticas y cuestionamientos sobre la promoción. Cuando no es el gobernante el objeto central de la comunicación, las campañas pueden ser mejor aceptadas; pero, en ocasiones, es necesario correr el riesgo de la crítica ante los beneficios mayores que se pueden obtener por una campaña amplia y agresiva en los medios de comunicación para crear o moldear una imagen del gobernante.
15. Busque los horarios y los medios más adecuados para realizar la campaña de promoción. Para ello apóyese en la investigación sobre canales de distribución, preferencias televisivas y ratings. Generalmente, en televisión, a la hora de los noticiarios y durante las noches, de 20:00 a 23:00 horas, hay un mayor número de ciudadanos atendiendo su monitor de televisión. Ajuste también la programación de los anuncios con base en su presupuesto y el tipo de auditorio que quiera alcanzar.
16. La construcción de la imagen pública es la decisión más importante que un gobernante de nuevo cuño puede hacer. Por ello, atienda todos los detalles. Una mirada muy baja refleja inseguridad, temor o deshonestidad. Mantenga la vista ligeramente hacia arriba, la cara un poco alzada, pero no mucho porque lo contrario refleja inaccesibilidad o arrogancia. La gesticulación y el uso de sus manos son importantes. Los ademanes deben complementar su mensaje verbal. La gente no confía en usted si no puede verle las manos cuando habla. En consecuencia, mantenga limpias y atractivas sus manos.
17. La iluminación puede cambiar la imagen y rostro del gobernante. Al hablar frente a las cámaras, inunde la sala de luces. Hable en tal lugar donde la luz le dé de frente en el rostro, para que se puedan apreciar sus gesticulaciones. Tranquilícese, no haga movimientos nerviosos, pues su inquietud sólo delata su inseguridad. Recuerde, la televisión exagera cada movimiento. La pérdida de dominio de sí mismo, conduce, en el mismo momento, a la pérdida del dominio de la audiencia.
18. Recuerde que en los primeros instantes de su intervención se juega el destino de su entrevista en televisión. Por ello, preocúpese por lograr atrapar la atención del auditorio. Es decir, el gobernante debe tener una apertura atractiva, debe asir al televidente en el primer minuto, de otro modo el público cambiará de canal. Trate de mostrar ante el auditorio una gran capacidad de manejo y de conducción.
19. La virtud y la fortuna son dos aspectos que marcarán su porvenir. Si tiene la oportunidad de salir en la televisión, la fortuna ya lo ha acompañado, ahora falta que usted haga uso de su virtud. Usted debe entender que la reputación de los gobernantes está, en gran medida, en manos de los comunicadores, por lo que debe cultivar las más finas y cuidadosas relaciones.
20. Cuide su vestimenta. Evite cuellos de camisa doblados hacia arriba, una corbata sucia o mal anudada, camisas desabrochadas, joyas ostentosas y, en general, evite que su vestimenta o maquillaje den una imagen negativa de su persona.
21. Debe evaluar la forma de dar información a los medios y la forma en que ésta es percibida por el auditorio. Grabe y analice los videos. Trate de conocer cómo lo ve la gente a través de los medios y cómo se ve usted. Evite la voz impostada. Si es necesario modular la voz hágalo, pero trate de hablar con naturalidad, como si estuviera en casa.
22. La televisión trabaja mejor con campañas positivas que negativas. Por ello, es importante que los mensajes que usted emita estén cargados de optimismo y un sentido positivo de la acción de gobernar. Un gobernante rencoroso o visceral seguramente causará una impresión negativa en su auditorio, lo que le puede resultar contraproducente en materia de imagen pública.
23. La libre expresión de ideas, opiniones y pensamientos incluye la crítica a los gobernantes, el debate público, el libre intercambio de ideas y el derecho a disentir. No cometa el error de tratar de imponer algún tipo de censura a los medios, ya que estas actitudes le pueden resultar perjudiciales. Para un gobernante tampoco es bueno dar consejos a los medios sobre lo que deben hacer, o entrar frecuentemente en conflicto con los hombres de prensa, tratando de señalarles posibles desviaciones o deseables caminos.
24. Hable claro frente a las cámaras. Diga las cosas con precisión. No tenga miedo. Use frases cortas, de construcción directa. Use ejemplos o metáforas que permitan al televidente comprender los asuntos con mucha claridad.
25. Sea interesante. Trate de ser doctoral en su exposición. Trate de imitar a los locutores profesionales. Muestre un buen aspecto y use su lenguaje corporal, pero no exagere. Su aspecto y sus gestos no deben contradecir su discurso. La imagen pública de un gobernante está, en cierta manera, asociada al sentido del humor, a su sonrisa, a su alegría de vivir. Por ello, es recomendable que un político aprenda a sonreír, a transmitir optimismo y alegría por la vida.
26. Respete a los demás. Ante preguntas difíciles o provocadoras, conserve la calma y mantenga siempre la ecuanimidad. Jamás pierda la cabeza ante preguntas insultantes. Trate de sortear los cuestionamientos difíciles y siempre sonría. Recuerde que su imagen es lo más importante, lo que más debe cuidar.
27. Trate de caer bien. Recuerde que los medios seguramente han cortado su discurso, pero lo que importa es la impresión que uno deja en miles de televidentes. Muestre entusiasmo y convicción, y trate de transmitir ese entusiasmo a los demás; nadie convence a los otros si no parece estar convencido él mismo.
28. Base su exposición en hechos reconocidos y valores aceptados. No contradiga innecesariamente a los demás. No pida disculpas por pensar como piensa, ni esconda su manera de pensar: eso le restaría credibilidad.
29. Muestre siempre una buena actitud. Cuando el periodista le pregunte, mírelo. Cuando usted hable, mírelo también, como cuando ve a un amigo al que quiere convencer de algo.

30. Cuide su postura, ya que ésta puede proyectar una mala o buena personalidad. La personalidad que proyecte contribuye más el éxito en la vida que la inteligencia que posea. Sin embargo, recuerde que la popularidad es casi siempre precaria, e incluso efímera.


31. Necesita proyectar ante las cámaras un temperamento amable, benévolo, bondadoso, afable, condescendiente, afectuoso, cordial e inteligente. Pero recuerde, la reputación e imagen que proyecta, si bien son sumamente importantes, no bastan para ser exitoso en la política.
32. En toda entrevista es importante que usted adopte un tono de sinceridad, lo cual seguramente le redituará una mayor credibilidad. Es recomendable, además, practicar frente a una cámara de televisión y criticar, para evitarlos, los errores de sus presentaciones en televisión. El arte de aparecer en medios debe estudiarse, aprenderse y practicarse como todas las otras artes.



  1. Compartir con tus amigos:
1   ...   10   11   12   13   14   15   16   17   ...   20


La base de datos está protegida por derechos de autor ©psicolog.org 2019
enviar mensaje

    Página principal
Universidad nacional
Curriculum vitae
derechos humanos
ciencias sociales
salud mental
buenos aires
datos personales
Datos personales
psicoan lisis
distrito federal
Psicoan lisis
plata facultad
Proyecto educativo
psicol gicos
Corte interamericana
violencia familiar
psicol gicas
letras departamento
caracter sticas
consejo directivo
vitae datos
recursos humanos
general universitario
Programa nacional
diagn stico
educativo institucional
Datos generales
Escuela superior
trabajo social
Diagn stico
poblaciones vulnerables
datos generales
Pontificia universidad
nacional contra
Corte suprema
Universidad autonoma
salvador facultad
culum vitae
Caracter sticas
Amparo directo
Instituto superior
curriculum vitae
Reglamento interno
polit cnica
ciencias humanas
guayaquil facultad
desarrollo humano
desarrollo integral
redes sociales
personales nombre
aires facultad