Manual del lavado de manos



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[FIGURE 6, PAGE 42]


Gráfico 6: Monitoreo y evaluación: actividades del programa y su impacto
[FIRST COLUMN]

Se llevan a cabo actividades de promoción


Las poblaciones-objetivo reciben mensajes
Las poblaciones-objetivo actúan a partir de los mensajes recibidos
[SECOND COLUMN]

Se movilizan recursos


Los recursos y los componentes de gestión están desplegados y en funcionamiento
Despliegue efectivo de los agentes del programa
Se crea un entorno facilitador
Se consigue un impacto en la salud
[THIRD COLUMN]

Se adquieren productos/componentes


Los productos se han entregado
Los productos se han usado eficazmente
[FOURTH COLUMN]

Actividad del programa


Entrega
Cambio de comportamiento
Mejoramiento de la salud
[FIFTH COLUMN]

Insumos: costos


Productos: beneficios
SECCIÓN 4
Organización del programa

SECCIÓN 4


Organización del programa
Componentes de la alianza
Constituir en un país un equipo dotado de la dedicación, los recursos y los conocimientos que le permitan establecer, apoyar y ejecutar un programa nacional de promoción del lavado de manos requiere tiempo y esfuerzos. Cuando colaboradores de distintas procedencias no están habituados a trabajar juntos, se necesita tiempo para crear objetivos comunes y confianza mutua.
Las alianzas entre los sectores público y privado brindan un modelo eficaz para los programas de promoción del lavado de manos porque en éstos se combinan los objetivos de salud del sector público y la experiencia del sector privado en materia de comercialización. Como se ha señalado, las principales ventajas que tiene para el sector privado entrar en este tipo de alianzas son la posibilidad de ampliar su mercado, de recibir consideración como contribuyente a objetivos sociales, y de establecer contactos con socios en tareas de desarrollo y expertos internacionales. El sector público se beneficia de la experiencia comercial y de los recursos de la industria. De este modo, es posible producir campañas de salud pública equivalentes o superiores a las iniciativas de comercialización de la industria.
Un modelo general de alianza
La experiencia de anteriores campañas de promoción del lavado de manos realizadas en Centroamérica, Ghana, Nepal y Senegal indica que, para este tipo de alianzas, el modelo basado en un coordinador y un comité es una forma eficaz de administrar un programa con un grupo diverso de asociados.
El coordinador: El coordinador administra las operaciones cotidianas, hace que los interesados sigan participando y estén informados, y vela por que el conjunto de la iniciativa avance hacia el logro de sus objetivos. El coordinador es el encargado de formular y cumplir el plan de operaciones del proyecto mediante la participación de los colaboradores y la utilización de recursos. Un modelo de términos de referencia, como el que figura en el anexo, define las funciones, las cualificaciones y los conocimientos que deberá tener el coordinador.
El comité directivo: El comité directivo está integrado por los principales interesados que aportan recursos técnicos, financieros o de apoyo de gestión. Éstos se comunican regularmente entre sí y con el coordinador y se encargan de la ejecución de determinados componentes del plan de operaciones. Los beneficios de contar con muchos miembros deben evaluarse teniendo en cuenta los costos de transacción, que aumentan geométricamente con cada miembro adicional.
El comité consultivo: El comité consultivo está integrado por agentes que tienen un interés específico en el programa pero que no esperan intervenir en las operaciones cotidianas. Tal vez se solicite ocasionalmente a los miembros sus observaciones y su aprobación respecto de cuestiones concretas. Pueden formar parte de este comité funcionarios públicos, miembros de la prensa, grupos comunitarios, la comunidad científica general y administradores superiores de determinadas instituciones. También pueden ser representantes de organizaciones, como organizaciones regionales o no gubernamentales, que extenderán la campaña a zonas geográficas concretas.
Mediante reuniones oficiales u oficiosas, el comité consultivo ayuda al coordinador a organizar a los interesados con el nivel de interacción apropiado y contribuye a que se mantengan su participación y su entusiasmo. Puede ser útil contar con subgrupos dedicados a las comunicaciones, la investigación sobre los consumidores y la prensa.
Plan de operaciones
El establecimiento de una alianza para promover el lavado de manos es un proceso iterativo que, en muchos casos, presenta características empresariales. Si bien es posible formular una idea general en una etapa temprana, los objetivos se van detallando y las actividades cristalizan a medida que avanza el proyecto. Lo que aglutina este proceso es el plan de operaciones (Recuadro 13), que brinda a los posibles interesados la justificación para su aportación y les indica dónde se necesitan recursos.
El plan de operaciones va evolucionando junto con la iniciativa. A medida que se desarrolla la alianza, el plan de operaciones ayudará a los participantes a consolidar sus ideas y alcanzar un consenso.
En el primer borrador se describe la visión de la alianza. Sucesivas versiones actualizadas reflejarán la participación de nuevos socios y la realización de componentes, como la investigación sobre los consumidores y la estrategia de comunicaciones.
Los planes de operaciones no suelen tener más de 15 páginas, con un resumen ejecutivo de una o dos páginas. Es posible invitar a las partes interesadas a que examinen documentos más detallados, como los resultados de la investigación sobre los consumidores o la estrategia de comunicaciones. El plan de operaciones debe estar redactado en un formato simple y atractivo, que pueda difundirse con facilidad.

Conclusión



Conclusión
En el presente manual se define un enfoque evolutivo de la promoción del lavado de manos con jabón.
Quedan muchas cuestiones por resolver. Por ejemplo, se necesita seguir trabajando para demostrar la eficacia de los programas en función de los costos. Además, establecer alianzas entre los sectores público y privado puede ser lento, y demostrar sus resultados puede serlo más aún. Esto no debería sorprendernos, ya que la comunicación entre grupos con tradiciones, propósitos y formas de actuar diferentes es difícil. Asimismo, es frecuente que los cambios de personal exijan reiniciar el establecimiento de relaciones, como demuestra el ejemplo del Perú. Sin embargo, a medida que los programas de promoción del lavado de manos con jabón demuestren su eficacia y se documenten las experiencias correspondientes, crecerá el impulso y aumentará su eficiencia, con lo cual debería ser más fácil promover esas alianzas.
Otra cuestión fundamental que deben afrontar las alianzas entre los sectores público y privado es que la higiene no tiene un único hogar institucional. En muchos programas, como el de Ghana, el financiamiento provino del sector del agua y el saneamiento. No obstante, para el que el lavado de manos tenga una amplia aceptación y se mantenga la práctica, también será necesario que los ministerios de Salud y de Educación hagan suyos esos programas.
Más pruebas de la importancia que tiene para la salud pública el lavado de manos también ayudarán a mejorar su aceptación. En particular, se necesitan ensayos rigurosos del impacto de la práctica de lavarse las manos en las enfermedades infecciosas. Concretamente, las pruebas del impacto en las infecciones respiratorias agudas todavía son deficientes y se requiere más investigación. Por otra parte, una mayor labor de investigación para comparar la eficacia de diferentes métodos en cuanto a generar modificaciones del comportamiento ayudará a optimizar la ejecución.
Las pruebas de que se dispone son suficientes para que el sector de la salud pública actúe respecto de las cuestiones que parecen con toda probabilidad ser las más prometedoras. Con esta perspectiva, hacer omnipresente la práctica de lavarse las manos con jabón es un desafío crucial para la salud pública en el siglo XXI. Las autoridades públicas, la industria, los organismos de apoyo y las instituciones académicas tienen papeles importantes que desempeñar en este sentido.
Referencias

Referencias y recursos

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Zaltman, J. 2003. How Customers Think: Essential Insights into the Mind of the Market. Harvard Business School Press.

Herramientas y términos de referencia
Herramientas y términos de referencia

Herramienta 1: Ensayos de conducta y entrevistas de profundidad

Información e instrucciones para el personal que trabaja en el terreno
¿Qué es un ensayo de conducta?

En un ensayo de conducta se enseña una conducta a ciertas personas y se evalúan las experiencias que éstas tuvieron al tratar de seguir ese comportamiento en un período de entre siete y 14 días. Permite tener una idea de la facilidad con que se adopta dicho comportamiento nuevo, de lo que sirvió para hacer más fácil su práctica y de lo que se convirtió en un obstáculo para ello. En este caso se entrega un jabón a cada participante, y se le pide que lo use ÚNICAMENTE para lavarse las manos, especialmente después de entrar en contacto con heces (después de defecar, después de limpiarle la cola a un niño y después de deshacerse de los excrementos), y antes de alimentar al niño. Después de un tiempo, un encuestador visita a cada mujer y le hace una entrevista de profundidad para conocer sus experiencias desde su última visita.


La práctica fundamental en la que estamos interesados es en el lavado de manos con jabón, en lo que motiva a las mujeres a llevar a cabo este comportamiento y en lo que constituye un obstáculo para ello. Nos interesa, sobre todo, el lavado de manos CON JABÓN después de defecar, después de limpiarle la cola a un niño y después de deshacerse de los excrementos del niño, y antes de alimentarlo.

En el curso de la entrevista usted debe averiguar las razones y las preferencias en lo que respecta a cada ocasión distinta de lavado de manos, tomando nota de cuándo se usa o no se usa jabón y de la razón para ello. Es tan importante saber sobre el comportamiento de las mujeres que no usaron el jabón que se les dio como sobre el comportamiento de las que tuvieron buenas experiencias. Con frecuencia, las entrevistadas harán referencia a conceptos subjetivos como la limpieza y la suciedad. Es importante que investigue qué quiere decir la gente con esos términos y cómo se expresan, tomando especial nota de los sentidos involucrados (tacto, vista, olfato, etcétera).


La entrevista después de la experiencia


  • La semana pasada le dejé un jabón y le pedí que lo usara específicamente para lavarse las manos. ¿Lo usó?




  • PIDA VER EL JABÓN Y TOME NOTA DE CUÁN USADO PARECE ESTAR Y DEL LUGAR DONDE SE LO GUARDABA: REGISTRE SUS CONDICIONES:

DÓNDE SE GUARDABA EL JABÓN:




  • Antes de empezar, quisiera hacerle algunas preguntas básicas:







¿Qué edad tiene usted?

Menos de 24 años = 1 Entre 25 y 30 años = 2



Entre 31 y 35 años = 3 Entre 36 y 40 años = 4

Más de 41 años = 5









¿Dónde vive?

Nombre del lugar:



Tipo de lugar: Urbano = 1 Periurbano = 2 Rural = 3







¿Cuál es el nivel más alto de educación que ha alcanzado?







¿Cuál es su ocupación?







¿Cuál es la ocupación de su marido?







¿Su marido trabaja en la casa o afuera?

En la casa = 1 Afuera = 2









¿Cuántos hijos tiene?

Uno = 1 Dos = 2 Tres = 3, etc.









¿Cuántos de ellos tienen menos de cinco años?

Uno = 1 Dos = 2 Tres = 3, etc.

SI NO HUBIERA HIJOS DE MENOS DE CINCO AÑOS, TERMINE LA ENTREVISTA.








¿Qué edad tiene su hijo menor?

Hasta seis meses = 1 Entre siete y 12 meses = 2

Entre uno y dos años = 3 Entre tres y cinco años = 4








¿Se ha mudado por razones de trabajo o para vivir en otro poblado o ciudad en los últimos 12 meses? Sí = 1 No = 2

Lugar:








¿Dónde defeca?

Inodoro = 1 Letrina privada ordinaria de pozo = 2 Letrina privada de pozo mejorada con ventilación = 3

Baño público = 5 Arbustos = 6

Otros = 7









¿Dónde defecan sus hijos?

Orinal = 1 Pañal = 2 Suelo = 3 Donde se indicó antes = 4






Ahora abarque en la entrevista los temas que se indican a continuación:

Experiencias generales con el jabón


(Cada vez que se mencione el lavado de manos, aclare si se usa jabón y el por qué de su uso o falta de uso).

Antes de que se le diera este jabón, ¿para qué usaba jabón y por qué?

Ocasiones comunes de lavado de manos y sus razones.

SI MENCIONAN LAS PALABRAS SUCIEDAD O LIMPIEZA, PREGÚNTELES QUÉ QUIEREN DECIR CON ESO Y CÓMO PUEDEN DETERMINAR QUE ALGO ESTÁ LIMPIO O SUCIO (POR EJEMPLO, ¿PUEDE USTED ESTAR SUCIA AUNQUE NO PUEDA VER, OLER O TOCAR LA SUCIEDAD?).

De dónde proviene el agua para lavarse las manos.

¿Hay escasez de agua?



¿Afecta dicha escasez la práctica del lavado de manos?

¿Se usa alguna vez jabón para el lavado las manos? En caso afirmativo, ¿cuándo y por qué? ¿Qué es lo que lleva al uso de jabón? En caso negativo, ¿por qué no se usa jabón?

Tipo de jabón: para baño o para usos múltiples. RAZONES.

De dónde proviene el jabón y su escasez.

Disponibilidad de jabón.

¿Qué pasa cuando no se dispone de jabón?

¿Cómo se sienten las mujeres cuando no disponen de jabón? ¿Cómo superan esta falta?



Principales beneficios del uso de jabón para lavarse las manos EN CADA OCASIÓN DECISIVA.

Principales desventajas/problemas observados respecto del lavado de manos con jabón.

Oportunidades más importantes para lavarse las manos con Y sin jabón. Razones.

Otros usos del jabón y sus razones.



Uso de jabón

¿Fue usado el jabón que le dieron a la mujer?

¿Para qué se lo usó y dónde se lo guardaba? (Pida a la mujer que se lo muestre, si no lo ha hecho ya. Observe la condición del jabón y el lugar donde se lo guarda).



Falta de uso/poco uso de jabón

¿Por qué no se usó el jabón?

¿Son las razones generales o específicas de la marca de jabón que se le dio?

¿Qué habría ayudado/alentado el uso del jabón?

¿Se usó un jabón distinto para lavarse las manos? SI LA RESPUESTA ES AFIRMATIVA, CONTINÚE LA ENTREVISTA COMO SE INDICA MÁS ADELANTE. SI ES NEGATIVA, TERMINE LA ENTREVISTA.


Usuarios de jabón

Si no se ha contestado antes: ¿Para qué fin se usó el jabón y por qué? PRESTE ESPECIAL ATENCIÓN AL LAVADO DE MANOS CON JABÓN. ASEGÚRESE DE TOMAR NOTA DE LAS RAZONES PARA CADA OCASIÓN DE LAVADO DE MANOS (PROBABLEMENTE LAS RAZONES SEAN DIFERENTES).



¿Usaron otras personas de la familia el jabón? En caso afirmativo, ¿qué miembros de la familia lo hicieron, para qué fin y por qué?

Experiencias con el uso del jabón

Qué fue lo que gustó o desagradó del jabón que se le dio a la persona.

Sensación después del lavarse las manos con el jabón, en cada ocasión decisiva.

Diferencias entre usar jabón o solamente agua, en cada caso.

Dificultades vinculadas con el lavado de manos con jabón.

Cómo se superaron las dificultades.

¿Se olvidó la persona alguna vez de lavarse las manos con jabón? En caso afirmativo, consigne por qué y qué hizo para acordarse.

Lo mejor de lavarse las manos con jabón.

Lo peor de lavarse las manos con jabón.

Beneficios de lavarse las manos con jabón, tanto en forma absoluta como en comparación con el uso de agua solamente.


Atributos del jabón

Si a la persona no se le ha preguntado antes qué es lo que le gusta y lo que no le gusta del jabón, pregúnteselo ahora.

¿Era bueno el jabón que se le dio o hay en el mercado alguno que sea mejor? En tal caso, ¿cuál es mejor y por qué?

Atributos más importantes del jabón para lavarse las manos. (Investigación: costo, olor, color, usos múltiples, cuidado de la piel, tamaño, espuma, etc.) Razones.



FINAL

Habiendo experimentado el lavado de manos con jabón, ¿piensa la participante que ello es bueno?

¿Seguirá lavándose las manos con jabón una vez que se le termine esta barra?

¿Seguirá comprando jabón? ¿De dónde, cuál?

¿Para qué lo usará?

¿Cómo persuadiría alguien más de adoptar el hábito de lavarse las manos con jabón?

Pregunte: “Si volviera en un mes o en un año, ¿todavía la encontraría lavándose las manos con jabón?” Y “¿En qué ocasiones se lavaría las manos con jabón?”
MUCHAS GRACIAS POR HABERSE HECHO TIEMPO PARA HABLAR CONMIGO; HE APRENDIDO MUCHO DE USTED. NUESTRA CONVERSACIÓN HA SIDO MUY INTERESANTE. ¿TIENE USTED ALGÚN COMENTARIO FINAL?




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