Los Rayos y los Acontecimientos Mundiales [i89]



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Los Rayos y los Acontecimientos Mundiales
[i89] Es de gran interés para nosotros conocer algo referente a las energías y fuerzas que originan la actual situación internacional... En último análisis, toda la historia es el registro de los efectos de estas energías o radiaciones (en otras palabras, rayos) a medida que actúan sobre la humanidad en las muchas y variadas etapas de su desarrollo evolutivo, que se extienden desde la etapa de la humanidad primitiva hasta nuestra moderna civilización; todo cuanto ha acontecido es el resultado de estas energías que afluyen cíclicamente a través de la naturaleza y de esa parte de la misma que llamamos reino humano.
Si queremos comprender lo que hoy está ocurriendo, debemos reconocer que... [las energías de los siete rayos] actúan incesantemente sobre la humanidad, produciendo cambios y expresándose mediante sucesivas civilizaciones y culturas, dando forma a las distintas razas y naciones.
Esto de ninguna manera infringe el libre albedrío del hombre; tales fuerzas presentan un aspecto superior y otro inferior y el hombre responde a ellas de acuerdo a su desarrollo mental y espiritual, como lo hacen la totalidad de las naciones y razas. La humanidad ha llegado a la etapa donde hay una respuesta muy sensible a lo superior y mejor. (9-7/8)
En los primeros días del presente ciclo de esfuerzo jerárquico 1925-1936, el primer rayo actuaba sobre la humanidad. La actividad de tal rayo culminó cuando Gran Bretaña declaró la guerra en 1939 y la fuerza destructiva de este rayo –mal aplicada y mal dirigida indujo a Alemania [i90] a invadir Polonia. En 1932 la influencia del segundo rayo empezó a afirmarse y continuará haciéndolo hasta 1945, en que el séptimo rayo entrará paulatinamente en actividad. Entonces tendremos tres rayos que simultáneamente afectarán al género humano:


  1. El primer Rayo de Voluntad o Poder, agotando su fuerza.

  2. El segundo Rayo de Amor-Sabiduría, alcanzando su meridiano y manteniéndose en el centro del escenario hasta 1957.

El séptimo Rayo de Orden Ceremonial, entrando en actividad en combinación con los otros dos –la voluntad de amar y la voluntad de un orden–, produciendo belleza en el actual caos. (5-669)
Debe recordarse que cada rayo encarna una idea que puede ser sentida como un ideal. Los rayos en el tiempo, producen el canon mundial que moldea todas las formas planetarias, testimoniando así la potencia interna de los procesos evolutivos. La tendencia a la creación de cánones está siendo reconocida hoy por la psicología moderna en relación con el ser humano, y sus cánones emociona­les o mentales, están siendo clasificados y estudiados. Lo mismo ocurre con las naciones y las razas. Cada rayo produce tres cáno­nes principales que se imponen a la naturaleza forma, sea ésta la de un hombre, una nación o un planeta. Estos tres cánones son: el emocional, que personifica la aspiración de un hombre, una na­ción o una raza, constituyendo la totalidad de la tendencia de los deseos en cualquier momento dado; el canon mental surge más tarde, y rige los procesos mentales de un hombre, una nación o una raza. Los cánones antedichos constituyen los aspectos nega­tivo y positivo de la personalidad de un hombre, una nación o una raza. El canon del alma es la meta predisponente y espiritual, el “círculo no se pasa" o destino, que el principio espiritual logra imponer oportunamente en la personalidad de un hombre, una nación o una raza. El canon del alma con el tiempo suplanta y destruye los dos procesos anteriores productores de cánones. (9-45/6)
Quisiera... puntualizar que dichas fuerzas entran en actividad cíclicamente o por demanda. Este interesante punto debe ser recordado por los estudiosos. El trabajo realizado por medio de La Gran [i91] Invocación no es por lo tanto nulo. Quizás aclare el tema si digo que existen cinco energías (generalmente hay cinco energías dominantes de rayo, activas en cualquier momento) que entran en actividad:


  1. Las energías que salen de la manifestación, como está saliendo hoy el sexto Rayo de Devoción.




  1. Las energías que entran en manifestación o encarnación, así como está surgiendo a la manifestación actualmente el séptimo Rayo de Orden Ceremonial.




  1. Las energías que –en cualquier momento dado– expresan el tipo de rayo a que pertenece el conjunto de la humanidad manifestada. En la época actual los tipos de rayo predominantes son el segundo y el tercero. Un número relativamente grande de egos de primer rayo están actuando como puntos focales de ciertas fuerzas de primer rayo.




  1. Las energías invocadas hoy como resultado de la necesidad demanda humanas de ayuda. En forma curiosa esta demanda permanece principalmente en el campo de influencia de primer rayo, porque la desesperada necesidad de la humanidad está evocando el aspecto voluntad y ese rayo personifica la divina voluntad al bien y permanece inmutable, siendo –por primera vez en la historia de la humanidad– invocado en vasta escala. Esta afirmación es altamente alentadora si se estudian sus inferencias.

En el campo actual de la expresión divina, tenemos, por lo tanto, las siguientes energías en manifestación:




  1. La energía de idealismo, devoción o atención ferviente, involucrada en el sexto rayo.




  1. La energía cuya principal función es producir orden, ritmo y el establecimiento de la consiguiente actividad --el séptimo Rayo de Orden o Ritual Ceremonial.




  1. La energía de segundo rayo que está siempre básicamente presente en nuestro sistema solar, la de amor-sabiduría, a la que pertenecen muchos egos encarnados ahora, cuyo número irá acrecentándose, y los que vendrán a la encarnación en los próximos ciento cincuenta años. La razón estriba en que [i92] a este tipo de ser humano se le encomendará, por lógica, la tarea de reconstrucción y reedificación.




  1. La energía de inteligencia, dinámicamente desplegada en la actividad creadora. La capacidad creadora del futuro surgirá en escala relativamente amplia en el reino del vivir creador, no tanto en el reino del arte creador. Este vivir creador se expresará a través de un nuevo mundo de belleza y de reconocida expresión divina; por medio de la forma externa se demostrará la "luz de la vivencia" (como se la denomina esotéricamente). Se reconocerá y verá el símbolo y lo que éste representa. La energía de tercer Rayo de Inteligencia Activa, actúa para manifestar la belleza.




  1. La energía del aspecto voluntad de la divinidad. Ésta ha sido muy poco comprendida y expresada hasta hoy por la humanidad, pero ha llegado el momento que debe ser mejor comprendida. La demanda de nuestras innumerables fuerzas planetarias no ha sido hasta ahora adecuada para invocarla, y el gran Señor del Mundo ha esperado pacientemente su invocación. El llamado ya ha surgido. Sus primeras y débiles notas se oyeron hace doscientos años y el sonido y la demanda han acrecentado su volumen y poder, y hoy esta gran energía está haciendo sentir su presencia de manera inconfundible.

Ansío que comprendan la potencia y el efecto de estas cinco energías, que al actuar sobre nuestro planeta evocan respuesta –



buena o mala– y crean el desorden y el caos, las fuerzas antagónicas y las influencias benéficas, siendo por consiguiente en su totalidad responsables de todo cuanto acontece a nuestro alrededor. Los autores de las obras escritas hoy con el fin de resolver los problemas del por qué y la causa de las actuales condiciones mundiales, necesariamente se ocupan de los efectos. Pocos pueden penetrar en el mundo distante de las causas, retrotraerse al lejano pasado y ver el pasado y el presente en su verdadera perspectiva. Por eso trato de ocuparme de las causas –predisponentes, efectivas, determinantes y productoras de los acontecimientos, responsables del actual estado de cosas. Me ocupo de energías, las cuales conciernen [i93] a las fuerzas resultantes. Recordaré aquí que los efectos que causan tanto temor, fomentan agorerías y preocupación, sólo son temporarios y darán paso a esa imposición ordenada y rítmica del necesario idealismo, que será eventualmente aplicado por el amor y motivado por la sabiduría en colaboración con la inteligencia. Todo se llevará a cabo por una dinámica (no pasiva) voluntad al bien.
Es muy cierto que la historia del mundo se basa en el surgimiento de las ideas, su aceptación, su trasformación en ideales y su oportuno reemplazo por la imposición de otras nuevas. En el reino de las ideas la humanidad no tiene libertad de acción. Este importante punto debe tenerse en cuenta. Una vez que la idea se convierte en ideal, la humanidad puede aceptarlo o rechazarlo libremente, pero las ideas provienen de un origen superior y son impuestas a la mente racial, quiérase o no. Del uso que se haga de esas ideas (emanaciones divinas, encarnando el plan divino para el progreso planetario) dependerá la rapidez del progreso humano o su demora, por falta de comprensión. (9-8/10)
...Sugiero que traten de ver las tres ideologías prin­cipales de las cuales deberán por fuerza ocuparse, en términos de tres esfuerzos que emanan de los tres centros principales pla­netarios en la actualidad: Shamballa, la Jerarquía y la Humani­dad. Tendrán así un punto de vista más sintético y un conoci­miento más profundo del cuadro mundial, que va surgiendo lentamente.
¿No sería posible que las ideologías... sean la respuesta –distorsionada y sin embargo constituyen­do una reacción sensitiva, determinada y definida– a las energías que actúan sobre la humanidad desde los dos grandes centros su­periores? Sugeriría que la ideología contenida en la visión de los estados totalitarios es una errónea pero bien definida respuesta a la influencia volitiva de Shamballa; que la ideología tras el ideal democrático constituye una respuesta, similar a la univer­salidad que el amor de la Jerarquía impele a expresar, y que el comunismo es de origen humano, encarnando esa ideología que la humanidad ha formulado por propio derecho. De este modo los tres aspectos de la naturaleza de Dios empiezan a tomar forma como tres ideas importantes, y [i94] lo que vemos en el planeta ahora, son las reacciones distorsionadas de la humanidad a los impulsos espirituales que emanan de tres distintos centros, pero que son igualmente divinos en su esencia y esencial naturaleza. (9-20)
Nada puede detener ni impedir verdaderamente [el efecto unido de los cinco rayos de control a que acabo de referirme]. Esto es algo que debe recordarse. El hombre moderno tiende a condenar la ideología con la cual no está familiarizado y que de nada le sirve. Repudia esas ideas que no están detrás de su vida nacional y personal o de su tradición, y que tampoco le agradan como individuo ni satisfacen la necesidad de la nación a la cual pertenece.
El reconocimiento de esos hechos correctamente aplicados nos llevaría a dos resultados: primero, el individuo que acepta y se dedica a una ideología particular dejará de combatir las demás ideologías porque recordará que el accidente de nacimiento y trasfondo es en su mayor parte responsable de hacer de él, como individuo, lo que es, determinando sus creencias. Y, segundo, pondría fin al intento de imponer una ideología personal o nacionalmente aceptada (política o religiosa) a otras naciones y personas. Éstos son los pasos básicos para lograr la paz y la comprensión eventuales, de allí el énfasis que pongo hoy sobre ello...
Estas cinco energías determinarán en conjunto la tendencia de los asuntos mundiales. El problema que se le presenta a la Jerarquía actualmente es dirigir y controlar en tal forma esas poderosas actividades, que el Plan pueda ser materializado correctamente, y al finalizar este siglo [XX] y comenzar el siguiente se verá que los propósitos de Dios para el planeta y la humanidad, asumen la correcta dirección y proporción. De esta manera la nueva cultura para los relativamente pocos y la nueva civilización para los muchos, durante la era venidera, comenzarán en tal forma que los pueblos de la tierra podrán avanzar hacia una era de paz y verdadero desarrollo espiritual y material. Quisiera recordarles que el hecho de ver el cuadro mundial pronunciadamente caótico, de ideologías en lucha y fuerzas antagónicas, de persecuciones de minorías, de odios que se desarrollan en una violenta preparación para la guerra, y [i95] de ansiedad y terror mundiales, no significa que vean el cuadro como es en realidad. Ven lo superficial, lo temporario, lo efímero, que concierne totalmente al aspecto forma. La Jerarquía se ocupa primordialmente, como bien saben, del aspecto conciencia y del desenvolvimiento de la percepción, empleando la forma únicamente como medio para lograr sus designios. (9-12/3)

Los Tres Centros Planetarios
Será de valor si a continuación vinculo los tres centros planetarios mayores de energía con los cinco rayos que actualmente actúan en la consumación del Plan para la raza. Tres de esas corrientes de energía están activas poderosamente en el mundo y otras dos luchan por expresarse. De estas dos últimas, una lucha por dominar, la otra por mantener lo que ha venido controlando desde largo tiempo. Se refieren al entrante séptimo rayo y al saliente sexto rayo. Constituyen, en su dualidad, las fuerzas reaccionarias y las fuerzas progresistas, que tratan de regir el pensamiento humano, determinar la evolución natural y humana y producir civilizaciones y culturas ampliamente divergentes –una de ellas sería la perpetuación y cristalización de lo que ya existe y la otra tan nueva, como un brote del actual trastorno mundial, cuya naturaleza le es difícil concebir al estudiante común. (9-12)
En el corazón de este vasto mar de energías se encuentra esa Conciencia cósmica a la que damos el nombre de Sanat Kumara, el Señor del Mundo, el Anciano de los Días...
Este gran Centro de Existencia actúa por medio de un triángulo de energías o a través de centros menores, siendo cada uno llevado a la expresión activa por uno de los tres Rayos o Energías mayo­res. El Centro creado por el Rayo de la Voluntad o Poder se de­nomina Shamballa, y Su mayor actividad consiste en conferir, distribuir y hacer circular el principio fundamental de la vida misma en cada forma retenida dentro del “círculo no se pasa” planetario de la Vida o Logos planetario. Esta energía es el incen­tivo [i96] dinámico en el corazón de toda forma y la expresión sostenida de la intención de Sanat Kumara, intención que se manifiesta como el propósito planetario, conocido únicamente por Él.
El segundo Centro está creado por el Rayo de Amor‑Sabiduría; es la energía fundamental que trajo, al ser a todo el universo ma­nifestado, porque es la energía del aspecto constructor. A ella damos –en lo que atañe a la humanidad– el nombre de Jerarquía, porque es el factor que controla la gran cadena de la Jerarquía. La actividad principal de este Centro se relaciona con el desenvolvimiento de la conciencia del planeta y, por lo tanto, con todas las formas de vida dentro o sobre el planeta; en ningún sentido está relacionado con el aspecto vida.
...La conciencia se desarrolla progresivamente, y los Miembros de este segundo Centro, la Jerarquía, tienen una tarea grande e im­portante que realizar en este ciclo particular del sistema solar es­pecífico, la de hacer comprender a los entes de cada reino de la naturaleza, el lugar, la posición, la responsabilidad y las relaciones. Quizás esto no tenga relación con esas condiciones en que se hallan las unidades de vida, por ejemplo en el reino vegetal o animal; pero un destello de comprensión llegará si recuerdan que la simien­te o germen de todos los estados de conciencia está latente en cada forma y los instintos de perpetuación y de maridaje son los campos de mayor fecundidad.
El tercer Centro es el Reino Humano, que fue traído a la existencia por la energía del tercer Rayo de Inteligencia Activa. Su función principal es la creación inteligente; sin embargo posee la actividad secundaria de relacionar los Centros segundo y tercero y asumir progresivamente el control de los reinos subhumanos y relacionarlos entre sí. Esta función secundaria recién ahora adquiere tal proporción que puede ser reconocida y comprobada. (11-146/7)
Así como la relación entre la Jerarquía y la Humanidad se establece por intermedio de los aspirantes, discípulos e iniciados, en existencia física, que responden en alguna medida al amor-sabiduría del universo y trabajan principalmente a través de las personas inteligentes en encarnación, del mismo modo se está estableciendo una relación más estrecha entre Shamballa [i97] y la Jerarquía, por conducto de los Ashramas principales y no de los secundarios. Tenemos en consecuencia una situación que podría describirse más o menos, de la manera siguiente:
I. Primer Centro Planetario.................................Shamballa
que trabaja por intermedio de:


  1. Los siete rayos o los siete Espíritus ante el Trono.

  2. Ciertos grandes intermediarios.

  3. La Cámara del Concilio del Señor del Mundo.

II. Segundo Centro Planetario.............................La Jerarquía


que trabaja por intermedio de:


  1. Los siete Chohanes principales y Sus Ashramas.

  2. Los cuarenta y nueve Maestros de los Ashramas secundarios.

  3. La suma total de los Ashramas secundarios.

III. Tercer Centro Planetario.................................La Humanidad


que trabaja por intermedio de:


  1. Los discípulos en encarnación, que pertenecen a los siete ti­pos de rayo.

  2. El nuevo grupo de servidores del mundo.

  3. Todas las personas humanitarias, educadores y hombres de buena voluntad.

Esto no es más que un somero cuadro, ni es totalmente correcto; sin embargo demostrará ciertas líneas directas de contacto y rela­ción que son verdaderas y bastarán para darles una idea vaga y general del nuevo alineamiento que se está estableciendo entre los tres centros planetarios principales, que requieren nuevas adaptaciones. (13-437/8)


Dentro del sistema solar, corno bien saben, tenemos siete pla­netas sagrados, custodios o expresión de estos siete rayos, de estas siete cualidades de la divinidad; dentro de nuestro planeta Tierra (que no es un planeta sagrado) también hay siete cen­tros que se convierten, a medida que prosigue la evolución, en receptores de las cualidades de los siete rayos provenientes de los siete planetas sagrados proporcionando así (dentro del círculo infranqueable solar) un vasto sistema entrelazado de energías. Tres de estos centros, representando los tres rayos mayores, son muy Conocidos: [i98]
1. Shamballa El rayo de poder o propósito.

El primer aspecto.

La energía de la voluntad.
2. La Jerarquía El rayo de amor-sabiduría

El segundo aspecto.

La energía del amor.
3. La Humanidad El rayo de inteligencia activa.

El tercer aspecto.

La energía de la mente o pensamiento
Existen otros cuatro centros que, con los tres mencionados cons­tituyen los siete centros o puntos focales planetarios de energía que condicionan la manifestación corpórea de nuestro Logos pla­netario. A través de ellos el Señor del Mundo, actuando desde Su propio nivel sobre un plano cómico y a través de Su Personalidad divina, Sanat Kumara, cumple Su propósito en nuestro planeta.
En forma similar, dentro del microcosmo el hombre, se hallan las analogías de estos siete centros, Aquí también existen siete centros mayores, los receptores de la energía que emana de los siete centros planetarios, los custodios de los siete aspectos de la fuerza de rayo; estas siete energías –en varios grados de po­tencia– condicionan la expresión del hombre en los tres mundos, hacen de él lo que es, en cualquier momento dado mientras está en encarnación e indican (por su efecto o no sobre los centros) su grado de evolución. (17-452/3)
Un estudio más intenso de las fuerzas que producen este trastorno externo, puede servir para aclarar la visión y restablecer la confianza en el Plan de Dios y en su divino amor y "amorosidad". Por lo tanto, consideremos estas fuerzas y sus centros originantes, a fin de adquirir quizás, una nueva visión y un punto de vista más constructivo. (9-13)




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